Apuntes a Hebreos: 3:12-19

Estándar

Ser humanos es tener conciencia. Como seres creados a la imagen de Dios, somos criaturas morales porque Dios es un Dios moral, por tanto tenemos capacidad para establecer juicios morales, sin importar si ejercemos o no ejercemos dicha capacidad.

Es un don, un regalo de Dios, para nuestro gozo y beneficio (Romanos 14:22b Dichoso el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba). Si nuestro fin último es glorificar a Dios disfrutando de El por siempre, luego entonces aprendamos a cultivar nuestra conciencia para no endurecer el corazón y poder amar a otros.

Es interesante que la conciencia actúa más como un switch de on/off, culpable/inocente, blanco/negro que en tonos de gris (Romanos 2:15 ya que muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, su conciencia dando testimonio, y sus pensamientos acusándolos unas veces y otras defendiéndolos). Comprender esto es vital, significa que hemos de alinear nuestros estándares de pensamiento con lo que Dios considera correcto o equivocado, no con la opinión humana. Corremos el riesgo de pronunciar veredictos de culpa en asuntos de mera opinión.

Ojo: la conciencia es personal. Es mi conciencia. No puedo ni debo forzar a que otros adopten mis estándares. Si todo el mundo tuviera los mismos estándares, no necesitaríamos Romanos 14 ni 1 Corintios 8, donde aprendemos sobre gentes cuya conciencia es diferente.

¿Es posible dañar el regalo?

Sí, de dos maneras: tornándola insensible o bien excesivamente sensible (hipersensible).

La hacemos insensible al desarrollar el hábito de ignorar su voz hasta desaparecerla. Pablo llama a esto ‘cauterizar’: (1 Timoteo 4:2 …mediante la hipocresía de mentirosos que tienen cauterizada la conciencia).

La hacemos hipersensible al rellenar con reglas que en realidad son asuntos de opinión, no de bien o mal.

Ambas clases de daño pueden ocurrir en la misma persona. Alguien cuya conciencia esté cauterizada al mismo tiempo impone escrúpulos estrictos e innecesarios como la abstinencia de alimentos y matrimonio (1 Timoteo 4:3). Jesús mismo estableció idéntica conexión cuando acusó a los fariseos de colar mosquitos mientras dejaban pasar camellos (Mateo 23:24; 23).

cauterizar Del lat. tardío cauterizāre, y este del gr. καυτηριάζειν kautēriázein ‘abrasar, marcar con un hierro al rojo’.

(1) Quemar una herida o destruir un tejido con una sustancia cáustica, un objeto candente o aplicando corriente eléctrica.

escrúpulo Del lat. scrupŭlus ‘piedrecilla’. (1) Duda o recelo inquietantes para la conciencia sobre si algo es bueno o se debe hacer desde un punto de vista moral. (2) Aprensión, asco hacia algo, especialmente hacia algún alimento. (3) Exactitud o rigor en el cumplimiento del deber o en la realización de algo.

¿Cómo guardar nuestro corazón, la conciencia, de no endurecerse?

Hay dos principios especiales: (1) Dios es el Señor de la conciencia; (2) Obedezcamos siempre a nuestra conciencia.

Hasta la persona más recalcitrante reconoce la importancia de obedecer la conciencia. Romanos 14 y 1 Corintios 8 enseñan que ir contra tu conciencia cuando sabes que te está advirtiendo de lo correcto siempre será pecado ante los ojos de Dios. Siempre. Aun cuando la acción no sea pecaminosa en sí misma. ¿Por qué? Porque tu intención era pecar. 

¿Quiere esto decir que tu conciencia siempre tiene la razón? No. ¿Por qué no?

Porque tu conciencia no es señora de sí misma, eso es idolatría. Tú no eres la dueña de tu conciencia. Tus padres no son los señores de tu conciencia (aunque harías bien en obedecerlos). Tus pastores no son los dueños de tu conciencia (aunque cuidan tu alma, y sería tonto descuidar su consejo). Tus amigas creyentes no son las dueñas de tu conciencia.

Solo Dios es el Señor de la conciencia.

Si Dios, el Señor de la conciencia, te muestra mediante su Palabra que tu conciencia está registrando un juicio moral equivocado, y si crees que El te pide reajustar tu conciencia a su voluntad, doblégate a Dios. 

¿Recuerdas el principio de obedecer primero a Dios antes que a los hombres? (Hechos 5:29b debemos obedecer a Dios antes que a los hombres) Totalmente cierto, incluso cuando ese ‘hombre’ sea mujer y seas tú!  Hemos de obedecer primero a Dios antes que a nuestra conciencia. Si mi conciencia es tan sacrosanta que entra en conflicto con Dios, eso es idolatría.

Importancia de la comunidad ¿Cómo el evangelio mantiene firme nuestra esperanza en “medio del desierto”?

10Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: «siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos»; 11como juré en mi ira:«No entrarán en mi reposo».

12Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse [apostatar] del Dios vivo.

En Deuteronomio 12:9 [porque todavía no habéis llegado al lugar de reposo y a la heredad que el Señor vuestro Dios os da) Canaán es llamada reposo y heredad que Jehová vuestro Dios os da. El sentido doméstico aparece también en Ruth 1:9 (Que el Señor os conceda que halléis descanso [reposo], cada una en la casa de su marido) y en Ruth 3:1. El salmista advirtió a una generación entera de israelitas a no continuar el mal ejemplo de sus ancestros, su rechazo a escuchar a Dios y las consecuencias de ello; ahora, el autor de Hebreos realiza la misma advertencia a otra generación, con mayor insistencia, pues si el juicio en el desierto fue por el rechazo a Moisés, y si Cristo es mayor en gloria que Moisés, las consecuencias del rechazo a Cristo serán mayores.

Si los primeros no entraron en el reposo de la tierra de Canaán, los posteriores no recibirán las bendiciones del Nuevo Mundo.

El escritor recuerda lo sucedido en el desierto, en particular lo sucedido en Cades cuando repudiaron el liderazgo de Moisés y Aarón (Números 14:3) y el Señor pronuncia juicio contra ellos:  «No entrarán en mi reposo». 

Esta palabra, reposo, implica “seguridad de perturbaciones o de ataques enemigos” en una tierra que se ha otorgado como heredad. ¿Se dan cuenta?

Luego tenemos la tendencia a pensar en “reposo” como “¡no tengo qué trabajar más!”

Luego no encontramos paz, reposo, en nuestra salvación, nos sentimos bajo ataque constante, presionadas. ¿Qué o quién te ataca? Nuestro Enemigo es espiritual, no de carne ni sangre; luchamos contra pecados, tentaciones, etc, y experimentamos limitaciones para descansar en la obra de Cristo ya finalizada por nosotros.

Entendemos que habrá un reposo futuro pero luego el concepto es medio confuso: ¿estaremos como ángeles? ¿tocando flautas y arpas? La verdad es que no habrá aburrimiento porque tendremos trabajo por hacer: el mejor trabajo señalado en el Jardín antes de la Caída. Cultivar, sembrar, hacer crecer, sin temor alguno. ¡El cielo será un lugar donde habrá mucho por hacer!

¿Incredulidad? Deslealtad, igual que pasividad en el creer. La expresión global guarda similitud con uno o dos pasajes rabínicos sobre la “inclinación al mal.” Calvino: “apartarse, luego de haber empezado bien, es peor que nunca haber comenzado.”

incredulidad Del lat. incredulĭtas, -ātis. (1) Repugnancia o dificultad en creer algo. (2) Falta de fe y de creencia religiosa.

Recaer del Cristianismo al Judaísmo sería comparable a la acción de los ancestros de “volverse a Egipto.” Un gesto de apostasía total, de ruptura completa con Dios. 

Para alguien que nunca hubiera escuchado del evangelio, el judaísmo sería una puerta de acceso a Dios -sombra de lo que habría de venir. Pero para quienes hubieran sido iluminados por el evangelio, renunciar a él en favor del viejo orden sería pecado irreconciliable, pecado contra la luz.

apostatar Del lat. tardío apostatāre. (1) Abandonar públicamente su religión. (2) Romper con la orden o instituto a que pertenece. (3) Abandonar un partido o cambiar de opinión o doctrina.

Oír de críticas, murmuración y similares viene a ser cuasi normal en medio de una congregación, pero hay algo que nunca será fácil: cuando alguien que ha profesado ser de Cristo, vive en comunión, sirve en ministerios, y luego se aparta de la fe. Apostata de la fe.

J. Owen: “rebelión y desobediencia persistente y continua contra Dios y su Palabra”, o “renuncia total y final, pública, de todos los principios y doctrinas del Cristianismo.” 

Aprendamos a llorar y orar por estas personas, porque son muchas (Juan 6:65-66 por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo ha concedido el Padre. Como resultado de esto muchos de sus discípulos se apartaron y ya no andaban con El). ¿Demas? (Colosenses 4:14, Filemón 23; 2 Timoteo 4:10). Tenemos un Enemigo vicioso, incansable, por tanto es necesario que el liderazgo sea fuerte, diga cosas fuertes (Proverbios 27:6 fieles son las heridas del que ama, pero engañosos los besos del enemigo) pero también que nos cuidemos y exhortemos unos a otros (Hebreos 3:12-14) peleando por nuestra santificación, corriendo la carrera. 

¿Saben dónde será común encontrar apostasía? En iglesias donde se enfatice santificación y transparencia comunitaria.

El apóstata se aparta porque no es de Cristo (1 Juan 2:19), son de la carne y por tanto muertos espiritualmente (Romanos 8:6-7 porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz; ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo). Significa que eventualmente tal persona quedará expuesta en la iglesia local que enfatiza madurez progresiva a la estatura de Cristo. O sea que una iglesia debiera examinarse si nunca ve apostasía, porque la cizaña acompaña al trigo…

Ahora bien, tampoco te cargues con ellos. Dios nunca perderá sus elegidos (Juan 6:39 y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final). También es cierto que circunstancias desagradables no desembocan en apostasía: no seguimos a Cristo por los beneficios sociales, la gente se aparta porque no es de Cristo. Punto.

Tengamos cuidado de no andar persiguiendo gente apóstata, esto podría ser causa de deshonra al nombre de Cristo (se sentirían privilegiados). Nuestro Señor es el gran YO SOY, rey supremo en toda la creación, radicalmente glorioso y bueno. El privilegio de seguirlo es nuestro. 

Por último, la apostasía es un pecado ruin: proclaman que Cristo mereció ser sacrificado, que su vida, muerte y resurrección son pérdida de tiempo. [The tragedy of apostasy. Eric Davis at The Cripplegate, July 31, 2019]

13Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado.14Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra seguridad, 15en cuanto se dice: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.

La exhortación al aliento mutuo es doble: no os aisléis, no sucumbáis. Apartarse del sendero endurecerá el corazón, cauterizará la conciencia, hará más difícil reconocer el camino. De nuevo la perseverancia es vital: empezar bien no es suficiente; solo aquellos que mantienen el curso y terminan la carrera alcanzan recompensa. Hay un sentido de urgencia: HOY. 

16Porque ¿quiénes, habiendo oído, le provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés?17¿Y con quiénes se disgustó por cuarenta años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? 18¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a los que fueron desobedientes? 19Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.

¿De quiénes habla? (Números 14:26-29) Aquellos que habiendo hecho pacto con Dios, probaron ser desobedientes repetidamente, una generación perversa, hijos en los cuales no hay fidelidad (Deuteronomio 32:20). Observen que Dios perseveró con el pueblo de Israel, fiel en su relación, exhortando, cuidando, alimentando, y a nosotros nos dice lo mismo cada día.

El autor de Hebreos nos llevó a los tiempos de Moisés, nos dice lo que pasó y cuál fue el final: no entraron en mi reposo. Moisés pecó cuando el asunto del agua, Dios le dice que golpee la roca pero Moisés está enojado por la enésima murmuración del pueblo y ¡pam! golpea la roca dando primero un grandioso discurso. Lo interesante es que Dios hace que el agua fluya. 

Porque es Dios es quien produce el querer como el hacer, por su buena voluntad.

La historia es enorme y debe hacernos pensar, por nuestra tendencia a colocarnos en un pedestal cada vez que tenemos el micrófono en la mano o nos suben en la plataforma, luego aumentan las expectativas (mías y ajenas) y hacemos esto con los demás, queremos superhéroes.

Moisés se levanta, actúa airado, actúa de modo contrario a mansedumbre, pero aún así Dios responde calmando la sed del pueblo. ¡Qué Dios como Tú!

Dios utiliza a Moisés incluso en su pecaminosidad, continúa su ministerio a través de él. 

Yo necesito saber esto. Porque al llegar hasta aquí, ¿cuántas veces no habremos pecado ya? ¿O murmurado? No quiere decir que celebremos faltas ajenas, de ninguna manera, pero sí que entendamos y no descalifiquemos a otros nada más por que sí. Porque si cada falta descalificara no quedaría nadie. 

¿Y no se supone que debiéramos servir? Sí, todas.

¿Y cuántas, ejem, estamos calificadas? Nadie.

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