499 años!

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Post tenebras lux (después de oscuridad, luz)

Sola Escritura. 2Pedro 1:21; 2Timoteo 3:16; Marcos 7:7; 1Corintios 4:6
Sola Gracia. Efesios 2:8-9; Tito 3:5; Romanos 3:24
Sola Fe.
Solo Cristo. 1Timoteo 2:5; Hebreos 7:23-25
Soli Deo Gloria. Isaías 46:5-11

El 31 de octubre de 1517, al clavar su lista de 95 tesis en las puertas de madera del castillo de Wittenburg, Lutero dio inicio a la Reforma.

¡Feliz día!

Consejería a la Piper

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Mientras predicaba una serie de sermones sobre el tema de Escatología [la consumación de los tiempos, la 2da. venida de Cristo], enseñaba sobre 1 Tesalonicenses 4:13-18 acerca del regreso del Señor Jesús. Pablo inicia y termina el pasaje de una forma que me permitió decir “Esto es lo que uno hace con Escatología.”

Pablo inicia con algo así: “No queremos que estén desinformados, hermanos, sobre los que duermen, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza.” Y termina el pasaje con “Por tanto aliéntese uno a otro con estas palabras.”

Comienza y termina con una nota pastoral. Escatología es acerca de cómo sufrimos y de cómo ayudamos.

La gente solo quiere saber el tiempo, si pre-milenio, post-milenio, a-milenio… A lo que respondo: “Pierden el punto. ¿Escuchan esto? Pablo no quiere que ignoren el hecho de que Jesús está vivo. El Señor Jesús regresará. Estaremos con El por siempre. ¿Por qué? Para que tengamos cierta tristeza pero nos alentemos (consolemos) unos a otros de cierta manera. ¿Quieres saber para qué sirve el conocimiento? Para saber cómo entristecerte. Para saber cómo consolar a tus amigos que sufren. Para hablar conocimiento en las vidas de otros e impactar su tristeza. Para eso es la boca: “La boca del sabio es fuente de vida.”

Conocimiento es para que otros beban palabras de vida. Doctrina es todo sobre deleite, todo sobre cómo vives, todo sobre cómo aconsejas.

The glory of God: the goal of Biblical Counseling. John Piper. In Christ-Centered Biblical Counseling, Harvest House Publishers 2013, pp.23

12 maneras

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Para pensar, orar, obrar y esperar…
12 MANERAS DE AMAR AL HIJO REBELDE

John Piper introduce estas 12 maneras de amar al hijo rebelde diciendo: “Mi hijo Abraham, quien habla con base en la sabiduría de la experiencia y las escrituras, ha escrito el siguiente artículo: Yo lo leí con lágrimas y risa. Le pregunté inmediatamente si yo podía compartirlo con la iglesia y la amplia comunidad cristiana. Él accedió, no hay alegría mayor que ver a sus hijos caminando en la verdad y expresarla bien.”

Reflexión de Abraham Piper:

Muchos padres están descorazonados y completamente perplejos debido a su escéptico hijo o hija. No tienen idea de las causas por las cuales su hijo, que criaron tan bien, toma esas horribles y destructoras decisiones. Yo nunca he sido uno de esos padres, he sido uno de tales hijos.
Debido a la experiencia, ofrezco estas sugerencias para ayudarle a solucionar esta situación de su hijo rebelde.

1. Guíalo hacia Cristo.
El problema real de tu hijo rebelde no son las drogas, sexo, cigarrillos, pornografía, pereza, crímenes, groserías, deseos, homosexualidad o pertenecer a una banda de rock. El problema real es que no ve a Jesús claramente.
Lo mejor que puedes hacer -y la única razón para considerar las siguientes 12 sugerencias- es mostrarles a Cristo. Este no es un proceso sencillo ni inmediato, porque los pecados en las vidas de ellos que tanto te mortifican y les destruye, solamente empezarán a desvanecerse cuando tus hijos vean a Jesús como él realmente es.

2. Ora por él o ella.
Solamente Dios puede salvar a tu hijo o hija, por lo tanto continúa orando y Dios se presentará ante ellos en una forma que ellos no podrán resistirse a adorarlo.

3. Acepta que algo anda mal.  Si tu hija rechaza a Jesús, no pretendas aparentar que todo está bien. Para cada hijo incrédulo, los detalles serán diferentes. Cada uno necesitará que sus padres les “lleguen” en formas únicas. Sin embargo, nunca será aceptable que dejes de intentar llegar a ellos. Si tu hijo es incrédulo, no lo ignores. Las vacaciones serán más fáciles, pero la eternidad no lo será.

4. No esperes a que ellos se parezcan a Jesucristo.
Si tu hijo no es cristiano, no actuará como tal. Sabes que ha abandonado la fe, por ende no esperes a que viva bajo las normas con las cuales lo educaste. Por ejemplo, podrías estar tentado a decir: “Yo sé que tu estás luchando por creer en Jesús, ¿pero podrías al menos admitir que desperdiciar cada día es pecado?” Si él está luchando por creer en Jesús, entonces no tendrá problema en admitir que emborracharse está mal. Está claro que tu quieres protegerlo pero su incredulidad es el problema más grave no el andar de fiesta. No importa cómo se manifieste la incredulidad de tu hijo en su comportamiento, debes enfocarte más en la enfermedad del corazón que en sus síntomas.

5. Dale la bienvenida a casa.
Como la preocupación más importante no son las acciones de tu hijo sino su corazón, no exijas demasiados requerimientos para que regrese a casa. Si tiene cierta voluntad de estar contigo, significa que Dios le está dando una oportunidad de guiarlo nuevamente hacia el amor de Jesús. Obviamente, existen momentos en los cuales los padres deben dar ultimátums como: “No regreses a esta casa si …” Pero esto no debería ser a menudo. No disminuyas la posibilidad de que una oportunidad de reencontrarte con tu hijo debido a demasiados requisitos.
Si tu hija huele a hierbas o a ceniza, limpia su chaqueta y cambia las sábanas cuando ella salga, pero déjala volver a casa.

Si descubres que tu hija está embarazada, cómprale ácido fólico, llévala al médico, protégela y sobre todo déjala que regrese a casa.

Si tu hijo está arruinado porque derrochó todo el dinero que le prestaste en mujeres y alcohol, perdónale su deuda así como tu has sido perdonado, no le des más dinero, pero déjelo que regrese a casa.

Si él ha estado fuera durante una semana por estar en la casa de su novia, pídele que no siga alejado y que regrese a casa.

6. Rogar es mejor que regañar. Sé moderado con tu decepción. Lo que realmente te preocupa es que tu hija se está destruyendo a sí misma y no que está violando las normas. Trata a tu hija de forma que esto quede claro.
Probablemente ella sea consciente -especialmente si fue criada como cristiana- que su comportamiento es incorrecto. Y ella realmente sabe lo que piensas. No necesita que lo resaltes. Ella necesita ver cómo reaccionas ante su mala conducta. Tu paciencia y esperanza le mostrarán que realmente confías en Jesús. Su propia conciencia la puede condenar. Los padres deberían actuar firme y amablemente, siempre con la esperanza de que su hijo regresará.

7. Conéctalo a creyentes que tengan mejor acceso que tú.
Hay ocasiones en que uno se distancia del hijo en dos niveles: geográfico y relacional. Si tu hijo rebelde vive lejos, trata de encontrar un creyente en el que confíes en esa zona y pídele que contacte a tu hijo. A tu hijo podrá parecerle estúpido u ofensivo, pero es necesario hacerlo -especialmente si el creyente en el que pensaste puede relacionarse con tu hijo en un modo en el que tú no lo has conseguido. Distancia en la relación también será un efecto secundario luego de alejarse de la fe, por tanto tu relación será frágil y deberías protegerla en la medida de lo posible.

Pero la reprensión aún es necesaria. Aquí es donde otro creyente que tenga acceso emocional a tu hijo puede ser muy útil. Si hay algún creyente en el cual tu hijo confía y tal vez disfruta su compañía, ese creyente tiene un medio excelente para decirle a tu hijo -en una forma a la que realmente ponga atención-que él se está portando como un idiota. Esto puede sonar duro, pero es algo importante que necesitamos periódicamente y las personas en las que confiamos son las únicas que pueden darnos una reprimenda y así la asumiremos como algo bueno. A muchos chicos rebeldes les gustaría oír que se están comportando como idiotas -y esto es raro que los padres puedan decirlo y sirva de algo- de tal forma que trata de mantener a otros cristianos en la vida de tus hijos.

8. Respeta a sus amigos. Podrán ser parte de las multitudes con las que tú nunca te relacionarías, pero ellos son los amigos de tu hijo. Respeta eso -incluso si la relación está fundamentada en el pecado. Realmente son malos para tu hijo. Pero él es malo para ellos también. No servirá de nada que digas abiertamente que ellos no son buenos para tu hijo.
Cuando tu hijo aparezca en una fiesta familiar con otra novia -una que en tu vida habías visto antes y que probablemente no volverás a ver- sé hospitalario. Ella también es una chica rebelde y necesita a Jesús.

9. Usa las nuevas tecnologías.
Agradece a Dios por la tecnología: permiten estar en comunicación permanente y sencilla con tus hijos. Cuando leas algo en la Biblia que te motive y ayude a amar a Jesús más intensamente, envíaselo a tu hijo. La mejor exhortación para ellos son los ejemplos positivos de la alegría de Cristo en tu propia vida.
No te estreses cuando estés escribiendo emails como si cada uno tuviese que ser especialmente poderoso; no decaigas, deja que el efecto de las bendiciones de Dios que a ti te ayudan lleguen a la bandeja de entrada de tu hijo. La palabra de Dios nunca se proclama en vano.

10. Invítalo a comer.
Si es posible, no limites la interacción con tu hijo a medios electrónicos. Reúnete con él cara a cara. Podrías pensar que la situación será estresante e incómoda, pero créeme que la situación de tu hijo es peor: está experimentando la misma incomodidad, pero combinada con la culpa.

De tal forma que si él está de acuerdo de reunirse contigo a comer, da gracias a Dios y usa esta oportunidad. Podrás sentirte hipócrita al hablar sobre su vida diaria, puesto que lo más importante para ti es su vida eterna, pero inténtalo de todas formas. Él necesita saber que te preocupas por todas sus cosas. Luego, antes de terminar la comida, ora para que Dios te dé sabiduría para preguntarle por su alma. No sabes como te responderá. ¿Puede que mueva sus ojos como haciéndote burlas? ¿Se enfadará y se irá? ¿O habrá Dios creado un efecto desde la última vez que hablasteis? No los sabrás hasta que lo intentes.

Nota para los padres que tienen hijos jóvenes: Dedica algunos momentos para salir a cenar con tus hijos. No solamente será beneficioso para él sino también, después de haber entrado en una etapa de rebeldía, le permitirá expresar sus
sentimientos libremente. Si un hijo tiene costumbre de salir a cenar con su padre cada sábado desde que era pequeño, será más difícil rechazar la invitación del padre, (incluso para los irreverentes de 19 años.)

11. Pon interés en sus asuntos
Si tu hija a propósito está rechazando a Cristo, entonces la forma en que ella pasa su tiempo probablemente te decepcionará. Sin embargo, si es posible encuentra el valor de sus intereses y motívala. Solías ir a verla actuar en la escuela cuando tenía 10 años; ¿qué puedes hacer ahora que tiene 20 años de edad para demostrarle que todavía te preocupas por ella? Jesús pasó momentos con recaudadores de impuestos y prostitutas y él no tenía ninguna relación familiar con ellos. Imita a Cristo siendo esa clase de padre al que no le importa ponerse unos tapones en los oídos e ir al club nocturno para ver actuar a su hija. Motívala y nunca dejes de orar para que empiece a usar sus dones para la gloria de Jesús en vez de la propia.

12. Guíalo hacia Jesucristo
Esto puede ser super estresante. Es lo más importante. Ninguna estrategia para alcanzar a tu hijo o hija durará mucho si el objetivo primordial no es ayudarles a conocer a Jesús.
No es que ellos vayan a ser buenos niños de nuevo; o que se vayan a cortar el cabello y comenzar a ducharse. No es que comience a gustarle la música clásica en vez de su favorita. No es que dejen de avergonzarte en tu estudio bíblico semanal. No es que cambien y ahora voten por un partido conservador en las próximas elecciones. Tampoco es que puedas dormir tranquilamente sabiendo que ellos no irán al infierno.

La razón más prioritaria de estas 12, de que ores por ellos, les recibas en casa, ruegues por ellos, les escribas correos o te intereses por sus asuntos es que sus ojos se abrirán a Cristo. Y no es que sea el único punto -Él es la única esperanza. Pero cuando vean las maravillas de Jesús, la satisfacción será algo completamente ditinto para ellos.
Cristo reemplazará la patética vanidad por el dinero o la alabanza del hombre o la altura o el orgasmo con que están arriesgando su eternidad en estos momentos. Solamente la gracia de Dios puede sacarlos de sus peligrosas acciones y unirlos a él con seguridad, cautivos pero satisfechos. Él lo hará posible, lo ha hecho con muchos. Ten fe y no desfallezcas.
https://www.avivanuestroscorazones.com/media/anc_pdfs/12_maneras_de_amar_al_hijo_rebelde.pdf

Cortesía de Bianka, con un toque editorial. 🙂

Mente pura

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“Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidas.” (Tito 1:15)

¿Ves ahora por qué nos da tanto trabajo pensar bien de los demás?

puro, ra. (Del lat. purus).
1. Libre y exento de toda mezcla de otra cosa.
2. Que procede con desinterés en el desempeño de un empleo o en la Administración de Justicia.
3. Que no incluye ninguna condición, excepción o restricción ni plazo.
4. Casto, ajeno a la sensualidad.
5. Libre y exento de imperfecciones morales. Este libro contiene una moral pura.
6. Mero, solo, no acompañado de otra cosa.
7. Dicho del lenguaje o del estilo: Correcto, exacto, ajustado a las leyes gramaticales y al mejor uso, exento de voces y construcciones extrañas o viciosas.
8. Dicho de una persona: Que usa este lenguaje o este estilo. [Diccionario de la Lengua Española. Real Academia].

Mente y/o conciencia corruptas, mente y/o conciencia incrédulas son incapaces de pensar bien de los demás, de “hacer una buena construcción”, como dirían los antiguos puritanos.

puritano, na. (Del ingl. puritan).

1. Dicho de una persona: Que real o afectadamente profesa con rigor las virtudes públicas o privadas y hace alarde de ello.
2. Se dice del individuo de un grupo reformista, inicialmente religioso, formado en Inglaterra en el siglo XVI, que propugnaba purificar la Iglesia anglicana oficial de las adherencias recibidas del catolicismo.
3. Perteneciente o relativo a estos individuos. [Diccionario de la Lengua Española. Real Academia].

¡Oh Señor aumenta nuestra fe! De tal manera que nuestra profesión se evidencie en pureza de pensamientos de y hacia los demás, en el testimonio de una limpia conciencia.

Gracia sobreabundante

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Un pecador inmerecido.

Cristo me salvó.

La ley me ensuciaba (culpaba),

el segundo Adán me limpió (justificó).

Mi condenación era muerte,

Su muerte me redimió.

¡Aleluya!

Gracia sobreabundante.

Basado en Romanos 5. IE.

ADDORA

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¿Cómo orar? He aquí un bosquejo sencillo (ADDORA) basado en la oración modelo de nuestro Señor Jesucristo.

1. ALABANZA a nuestro Padre Dios por quien es El.

2. ADORACION, porque de El, por El, y para El, sea toda nuestra vida.

3. ADMISION de nuestra profunda necesidad de El, de nuestra manifiesta y cotidiana pecaminosidad. Oh Padre ¡líbranos del mal!

4. Ojos puestos en la eternidad.

5. ARREPENTIMIENTO, en humildad delante de El.

6. ACCIONES DE GRACIAS por Su salvación, misericordia, bondad, longanimidad…

Para su consideración al momento de orar, utilizando siempre las mismas palabras de la Escritura (otra razón más para memorizar).

6 Razones para que sepamos Doctrina

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Tomado de “Spiritual fitness: doctrine” del P.Tim Challies.

Sufrimos bombardeo constante con la idea de “estar en forma.” ¡Ay de nosotras si no “estamos en forma”!

Como mujeres cristianas, ¿debiera ser esto lo más importante? Pienso que la dirección de Pablo a Timoteo nos ayudará a poner las cosas en perspectiva: el ejercicio que más aprovecha es el espiritual (sin dejar a un lado el físico, claro). ¿Le damos debida importancia a “mantenernos en forma” en lo espiritual? Igual que con el ejercicio físico, si descuidamos lo espiritual estaremos en franca decadencia.

Ahora bien, ¿qué entendemos por doctrina? ¿Nos ayuda a “mantenernos en forma”? Doctrina se define como la “enseñanza que se da para instrucción de alguien.” Aplicado a nosotras, enseñanza de Quién es Dios, cómo vivir en este mundo. Ojo: no es perseguir conocimiento seco, sin vida, sino un acercarnos al Dios vivo, al Ser más maravilloso que jamás pudiéramos conocer.

1. Doctrina hace crecer el amor hacia Dios y hacia el prójimo. A mayor conocimiento de Dios, mayor será el tamaño y la profundidad de nuestro amor por El. Al entender cómo Dios nos ama, siendo pecadores, nos abre el corazón para amar a los demás (1 Juan 4:8).

2. Doctrina conduce a crecer en humildad. ¿Tienes idea de la infinita distancia entre Dios y nosotros? Conocer a Dios es ver Su poder y nuestra debilidad; Su santidad y mi pecaminosidad; Su naturaleza inmutable y nuestro caprichoso humor; Su magnitud y nuestra pequeñez… Cuando Dios se acerca, ¿cómo respondemos? (Filipenses 2:3-8).

3. Doctrina conduce a crecer en obediencia. Obediencia de corazón, en dependencia total, no meras acciones externas. Cuando Dios llama a obediencia, primero nos recuerda Quién es El y luego nos recuerda lo que ha hecho por nosotros.

4. Doctrina fomenta la unidad. Las verdades centrales de Dios, la Trinidad, Jesús, salvación, etc., (doctrina sana), traen unidad real entre las personas. Las diferencias secundarias son justo eso: secundarias. (Efesios 4:13).

5. Doctrina conduce a adoración. Conocer más, impactará más. El poder y la magnitud de nuestro Dios, la gran pecaminosidad del corazón humano, nuestra insignificancia al lado de nuestra significancia en el plan de Dios, Su misericordia al enviar a Su Hijo a salvarnos… Pablo escribe los primeros 11 capítulos de Romanos sobre pura doctrina, y ¿cómo termina? en alabanza plena: porque de El, y para El, son todas las cosas; a El sea la gloria por siempre, amén (Romanos 11:36).

6. Doctrina protege a la iglesia local. Pablo exhorta a Tito (y a nuestros pastores) a retener la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen (Tito 1:9). A nivel individual también tenemos responsabilidad. Pablo nos llama a crecer en fe y conocimiento para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error (Efesios 4:14).

Estarán de acuerdo que no es lo mismo conocer un versículo que habla de un tema, que conocer 10. Amplía nuestra perspectiva y nos acerca a ver las cosas como Dios las ve. Conocer doctrina no significa memorizar Teología Sistemática  de pe a pa, sino ir creciendo día a día y aprovechar el alimento sólido que Dios nos ha preparado para ese día.

En conclusión, ¡ejercitémonos! Demos el primer lugar a nuestros músculos espirituales al estudiar de forma ordenada la Palabra de Dios, en la exposición a la Palabra predicada y en la lectura de buenos libros.

Tomado de “Spiritual fitness: doctrine” del P.Tim Challies. Cortesía de Ana Carolina.