Apuntes a Jueces, 3:12-30

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Parte II. La salvación de un Dios longánime

Recordando Verdades sobre Dios:

  1. Ofrece Su gracia, constantemente, a personas que no la merecen, ni la buscan, ni la aprecian incluso después de haber sido salvos por ella.
  2. Dios quiere señorear cada aspecto de nuestra vida, no solo algunos.
  3. Hay tensión entre la gracia y la ley, entre condicional e incondicionalidad.
  4. Necesitamos renovación espiritual continua aquí en la tierra, y maneras de hacerla realidad.
  5. Necesitamos un Salvador verdadero, al cual señalan todos los salvadores humanos, con sus flaquezas y fortalezas.
  6. Dios está en control, no importa lo que parezca.

¿QUE HACER CON UN SALVADOR ZURDO?

Este es uno de esos pasajes que a muchos causa consternación y un montón de preguntas. Henos aquí en uno de esas secciones R-rated del Antiguo Testamento (AT), pero antes de juzgar, tengamos cuenta con la hipocresía de permitir que nuestros hijos y nosotras mismas seamos testigos de toda clase de violencia en la TV. Ah, permitimos la historia de David y Goliat en la escuela dominical para niños, pero ¿la del zurdo benjamita? Jamás. Algunos opinan que ciertas narraciones del AT no significan lo que dicen; la daga de Ehud, por ejemplo, simboliza “la espada del Espíritu” (a la efesios 6), la palabra de Dios  que es más “filosa que espada de dos filos.” Pero dudo que el rey Eglon lo haya visto así -es más, probablemente hubiera deseado que la daga de Ehud fuesen solo palabras!

Otros lo que hacen es moralizar el texto, en especial buscando las lecciones que enseña. ¿Resultado? Ehud luce bastante vengativo y aborrecedor: no seáis como él. O, ¿qué tal un sermón sobre “El Peligro de Estar Solo”?, basado en el v.19b…

El asunto no es ligero. Ciertamente toda la Escritura es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16); nos ofende si alguien insinúa que no toda la Biblia es verdad, o si alguno niega la autoridad de alguna parte de la Escritura. ¡No señor! La Biblia es nuestra autoridad. 

Resulta extraño que nos enorgullecemos en la autoridad plena de la Escritura y al mismo tiempo tenemos nuestra manera de negar la misma autoridad. Esto es, ignoramos buenas porciones de ella, en especial aquellas del AT que avergüenzan nuestra iluminada sensibilidad. Dame a Jesús en el evangelio de Marcos o a Pablo en Gálatas, pero ¿Ehud en Jueces? yuks…

El tema de la narración (3:15)

Claridad por delante. ¿Cuál es el tema?

v.15 Pero los hijos de Israel clamaron al SEÑOR, y el SEÑOR les levantó un libertador, a Aod, hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo. Y los hijos de Israel enviaron tributo con él a Eglón, rey de Moab.

El tema es la manera como Dios salva su pueblo en sus aflicciones (bien merecidas, por cierto). El verso dice que Jehová es el responsable, quien escoge a este zurdo Ehud, un salvador, (¿oyen esto? no dice un asesino, un sicario, un mentiroso, un deshonesto, dice un libertador!). Se trata de una historia de salvación.

El punto no es “¿Por qué Dios se asocia a un carácter como el de este hombre?.” El tema es “ver cómo se deleita Dios en salvar a su pueblo de sus aflicciones.” No es para ver los problemas que aparentemente crea Dios sino la salvación que brinda.

Luego es difícil mantener el punto central. 

Observen que no negamos los problemas inherentes a la historia, pero que si atendemos solo a ellos perderemos el punto central, nos la pasaremos buscando los textos embarrados de mantequilla cuando la atención de Dios es que veamos el pan de Su salvación.

Lee el texto completo, pero sin tennis de marca… ponte tus viejas sandalias israelitas. Trata de escuchar la historia como la habría escuchado un israelita de aquellos tiempos, recuerda, que durante 18 años ha sido oprimido, pagado tributo, aplastado, por el grueso Eglón… Viviendo cada día más pobres, al borde de la existencia -comprenderemos mejor el disfrute del escritor de Jueces, la sátira y humor devastador de la narración. El problema de los Comentaristas es que suelen ser solemnes, secos y desabridos.

Observemos los detalles:

Ehud es la cabeza de la delegación que viene a pagar el tributo correspondiente al rey Eglón en Jericó (la ciudad de las palmeras) (v.15b). Previo, Ehud se hizo una daga, unas 15-18 pulgadas de largo, y se la amarra a su muslo derecho, oculta por las vestiduras (v.16), tal como lo haría un zurdo (v.15a). Los guardaespaldas seguro inspeccionarían el muslo izquierdo (porque la mayoría de los soldados, incluso entonces, son diestros). Luego el escritor nos prepara señalando que “Eglón era un hombre muy grueso” (v.17b). Entregan el tributo pero luego Ehud regresa alegando que tiene un mensaje secreto para el rey (v.19a).

Estúpida o cándidamente, Eglón despacha su gente (¿pueden oír las risitas de quienes escuchan la historia?) y se sienta frente a Ehud (v.19b-20a). Ehud anuncia “tengo un mensaje de Dios para ti”, y Eglón se levanta de la silla en reverencia supersticiosa (v.20b). 

Y ahora, en cámara lenta, con lujo de detalles:

v.21 Aod alargó la mano izquierda, tomó la espada de su muslo derecho, y se la hundió en el vientre. 22Y la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura se cerró sobre la hoja, pues no sacó la espada de su vientre; y se le salieron los excrementos. 23Entonces salió Aod al corredor, cerró tras sí las puertas de la sala de la terraza y les pasó el cerrojo.

¿Notan el sarcasmo a continuación?

SARCASMO: (Del lat. sarcasmus, y este del gr. σαρκασμός).

1. Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo. 2. Figura que consiste en emplear esta especie de ironía o burla.

v.24 Después de haber salido, vinieron los siervos y miraron, y he aquí, las puertas de la sala de la terraza tenían pasado el cerrojo, y dijeron: Sin duda está haciendo su necesidad en la sala de verano. 25Y esperaron hasta sentir inquietud, pues he aquí que él no abría las puertas de la sala de la terraza. Entonces tomaron la llave y las abrieron, y he aquí, su señor caído en el suelo, muerto.

¿Conocen las historias de Ulises Hieraux? Hay que ser dominicano para entender los giros de las actuaciones de este pasado presidente. Aquí hay que ponerse unos goggles israelitas para sentir el humor (negro, pero humor) de la situación. Es evidente que el escritor no tiene la más mínima vergüenza en contar lo que sucedió! La frase “he aquí” que aparece tres veces en el original nos indica lo inesperado de lo que viene a continuación y al mismo nos muestra lo irónico del asunto: los criados preguntándose por qué Eglón tarda tanto mientras Ehud ejecuta un escape espléndido… luego, cuando reúnen el coraje suficiente para abrir la puerta, he aquí el masivo cuerpo en el suelo.

  1. realmente es un peligro oprimir y aplastar al pueblo de Dios, no vaya a ser que seas objeto de alguna de Sus ‘bromas.’
  2. que Dios hace a su pueblo capaz de reír después de la tristeza y de sonreír ante las maneras como El los saca de problemas.
  3. que no hay razón para que los caminos de Dios sean aburridos y sombríos

La narrativa misma es una forma de alabanza, el humor con que es contada denota el gozo de alegrarse en la inmerecida gracia de Jehová

Pero -volviendo a nuestro imaginario opositor, alguien molesto con que Dios tenga algo que ver en el asunto o de que esta narración ensucia las pristinas páginas blancas de la Biblia. Noten el por qué Israel cuenta y se regocija: porque su Dios y nuestro Dios no es un Dios que se mantiene a distancia en el caos de nuestros tiempos.

Cada padre teme quedarse a solas con su hijo recién nacido. Ahora hay desechables, pero antes eran de tela, y había que limpiar, sacudir, poner en tina de agua, lavar al niño… Y aquí reside la gloria del pasaje: nos dice que Dios lidia con todos los miserables avatares de nuestra existencia, aquellos en que nos colocamos solitos. La gloria del texto señala que Jehová no es un dios de guantes blancos sentado en algún lugar remoto del universo, que duda extender Su mano y ensuciarse en el lodo de nuestra existencia.

Dios se deleita en rescatar Su pueblo incluso de sus miserias, y en el proceso hacernos reír otra vez.

La tragedia de la historia o el por qué es triste

v.26 Mas Aod había escapado mientras ellos esperaban; pasando por los ídolos, había escapado a Seirat. 27Y cuando llegó, tocó la trompeta en la región montañosa de Efraín; y los hijos de Israel descendieron con él de la región montañosa, estando él al frente de ellos. 28Y les dijo:Perseguidlos, porque el SEÑOR ha entregado en vuestras manos a vuestros enemigos, los moabitas. Y descendieron tras él y se apoderaron de los vados del Jordán frente a Moab, y no dejaron pasar a nadie. 29En aquella ocasión mataron a unos diez mil moabitas, todos hombres robustos y valientes; ninguno escapó. 30Y fue subyugado Moab aquel día bajo la mano de Israel. Y la tierra tuvo descanso por ochenta años.

Sí, Ehud escapó y luego venció, pero la historia es triste porque 4:1 Cuando murió, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR.

Si bien Dios trajo cierta clase de salvación, nada de lo que Ehud hiciera cambiaría los corazones del pueblo, no pudo liberar a Israel de la esclavitud al pecado o destronar los ídolos de sus corazones. Ningún salvador zurdo desparramando los intestinos de reyes extraños puede liberarte de la esclavitud al pecado. Observa que no es de ‘pecados’, sino de pecado (en singular). Porque el pecado no es un hecho sino un poder. Estar bajo pecado es estar prisionero, encadenado. Irracional, pero real.

Alguna dirá que ya no somos un montón de primitivos israelitas adoradoras de ídolos, somos el pueblo de Dios. También Israel lo era. Todos circuncidados, con su carnet de hebreos, y esclavos del pecado. Y alguna podrá bautizarse, ser discipulada, brillante bautista reformada y, sin embargo, esclava de pecado. Por eso es tan bueno oír de Aquel…

Apocalipsis 1:5b …Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre

Pues nuestra esclavitud no consiste en moabitas o reyes obesos o en opresión económica o física. Ningún salvador zurdo puede salvarnos de la tiranía. La tragedia es que teniendo a mano un Salvador, no clamemos por su ayuda.

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El día que me quieras

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El día que me quieras tendrá más luz que junio;

la noche que me quieras será de plenilunio, 

con notas de Beethoven vibrando en cada rayo

sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas

que en todo el mes de mayo.

 

Las fuentes cristalinas 

irán por las laderas

saltando cristalinas

el día que me quieras.

 

El día que me quieras, los sotos escondidos

resonarán arpegios nunca jamás oídos.

Extasis de tus ojos, todas las primaveras

que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

 

Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,

luciendo golas cándidas, irán las margaritas por montes y praderas,

delante de tus pasos, el día que me quieras.

Y si deshojas una, te dirá su inocente

postrer pétalo blanco: ¡apasionadamente!

 

Al reventar el alba del día que me quieras,

tendrán todos los árboles cuatro hojas agoreras,

y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,

florecerán las místicas corolas de los lotos.

 

El día que me quieras será cada celaje

ala maravillosa; cada arrebol, miraje

de las mil y una noches; cada brisa un cantar,

cada árbol una lira, cada monte un altar.

 

El día que me quieras, para nosotros dos

cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

 

Amado Nervo. (México, 1870-1919)

Algunos principios…

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…para hacer el bien con sabiduría.

Las Escrituras me mandan a hacer el bien, especialmente a los de la familia de la fe (Gálatas 6:10).

Las Escrituras me dicen que hay promesa de gran bendición a los que perseveran en bien hacer: la vida eterna (Romanos 2:7).

Las Escrituras me dicen que no busque mi propio bien, sino el de mi prójimo (1 Corintios 10:24).

Las Escrituras me exhortan a no cansarme de hacer el bien, pues en el tiempo de mi Señor y Rey segaremos si no hemos desmayado (Gálatas 6:9).

Las Escrituras me muestran cuál es la voluntad de Dios: hacer el bien, para con el bien hacer callar la ignorancia de los hombres (1 Pedro 2:15).

Las Escrituras me enseñan que hacer el bien tiene un precio: sufrir (1 Pedro 3:17).

Las Escrituras advierten de un peligro al hacer el bien: a) no ser tropiezo a nadie, para que la obra de bien que hagamos o el ministerio no sea vituperado (2 Corintios 6:3); b) no ser tropiezo haciendo el bien, de tal forma que nadie se aparte de Cristo (Romanos 14:15-16).

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Desde la ventana

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– Mi niño ¿qué miras por la ventana?

-Miro el sol que ya se va

y me dice “hasta mañana.”

Di, madre, ¿si volverá?

 

-Volverá, niño querido,

y hasta tu cuna entrará,

mas, ¿si te encuentra dormido

todavía? ¿qué dirá?

 

-¡No me ha de encontrar dormido!

¡Bien despierto me hallará!

-Niño, si te encuentra vestido

¡qué contento se pondrá!

 

Amado Nervo. (México, 1870-1919)