Los búhos

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Detrás de cada nube, de cada monte

de cada copa, de cada rama

hay búhos en la noche.

Se esconden en el humo de las pipas.

Se alimentan de malentendidos

y estrellas de neón.

En la oscuridad se pueden confundir

lo mismo con esas cenizas

que con sus sombras.

Con los faros gemelos de sus ojos

recorren parsimoniosamente

las aguas de la noche.

Y conversan con el viento.

Sollozan con la lluvia.

Se callan con el sol.

Alberto Blanco. México (1951- )

Brevitas et Claritas: Isaías 40:12

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¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados? Isaías 40:12.

«Dios no tiene principio ni fin y siempre es el mismo.»

Algunas personas piensan que Dios es una fuerza en algún lugar del cosmos, mientras que otras se imaginan a un tipo de abuelo benevolente que pasa por alto los “pecadillos”. Pero estas características no describen quién es Jehová. El Dios real podría sorprenderlas.

«El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.» (Isaías 40:22).

Cuando el Padre se describe a sí mismo en su Palabra, está claro que es una persona. A lo largo de la Biblia, es llamado Jehová, Elohim, Señor, o se habla de Él usando el pronombre masculino (Él). Dios reúne todos los atributos de la identidad personal: inteligencia para razonar, emociones para sentir y voluntad para tomar decisiones.

Al mismo tiempo, la Biblia muestra la inmutabilidad de Dios, es decir que su naturaleza y su carácter nunca cambian —siempre es Espíritu y su amor permanece constante. Los creyentes podemos esperar que los principios y las leyes de Dios se mantengan firmes y que Él actúe justo como ha prometido. Aunque obra de manera diferente en situaciones distintas, esas respuestas (como el deleite, la ira y la misericordia) son matices de su ser, no atributos nuevos.

Dios no tiene principio ni fin y siempre es el mismo, «Pero tú eres el mismo,y tus años no se acabarán.» (Salmos 102:27). Nadie lo creó, lo cual es difícil de entender para los humanos; pero si el Señor fuera del todo explicable, no sería digno de nuestra adoración.

Lee. Medita. Aplica.

Los gorriones

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Bajan de nueva cuenta hasta el jardín,

bajan en grupo, solos, en parejas

en busca de semillas o de pan,

de agua fresca, de frutos o de insectos

pero los amilana una mirada.

Siguiendo los atávicos auspicios

de su naturaleza, los gorriones

alzan el vuelo y tímidos se posan

en los cables de luz -como si fueran

las notas de un rondó en el pentagrama.

Alberto Blanco. México (1951- )

Brevitas et Claritas: Salmo 15:1-2

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Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. Salmos 15:1-2.

¿Qué es integridad?

La integridad es difícil de definir. En el diccionario se define como «apegarse a los principios morales y éticos». En la vida cotidiana, la integridad se define como ser honesto y confiable. Si basamos la integridad en estas definiciones, terminamos viviendo basados en cualquier verdad moral de nuestra elección y esperando que otros nos vean como confiables y correctos. Ambas definiciones son correctas pero, al mismo tiempo, incompletas. 

La integridad es mucho más.

La verdadera integridad es simplemente vivir y hablar basados en lo que Dios dice que es correcto. La integridad significa basar nuestras palabras y nuestras acciones en los principios y la verdad de Dios. ¿Por qué? Porque Él es el autor de todo lo que es justo y verdadero. Cuando vivimos declarando que Dios es nuestro creador, hemos de entender que Él nos creó para vivir bajo Sus estándares de verdad.

Dios nos creó para recibir de Él nuestros principios éticos y morales. Si basamos nuestros valores o verdades en cualquier otra cosa o lugar, serán basados en meras opiniones de hombres, y por tanto carentes de integridad real. La verdad de Dios es lo único que nos guía a una vida de integridad. Vivir con integridad significa decir que sí a lo que Dios dice que es recto y bueno, sin importar las consecuencias.

La integridad es más valiosa que las riquezas y más importante que nuestra propia comodidad. Identificar y creer que la Palabra de Dios es el único estándar para evaluar y desarrollar nuestros valores más profundos es el primer paso para desarrollar integridad. Decida hoy comenzar a abrir su corazón a un estilo de vida consciente de qué es la integridad y de dónde proviene.

«Integridad y rectitud me guarden, Porque en ti he esperado.» (Salmos 25:21).

Lee. Medita. Aplica.

Yo escucho los cantos

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Yo escucho los cantos

de viejas cadencias,

que los niños cantan

cuando en coro juegan,

y vierten en coro

sus almas que sueñan,

cual vierten sus aguas

las fuentes de piedra:

con monotonías

de risas eternas,

que no son alegres,

con lágrimas viejas,

que no son amargas

y dicen tristezas,

tristezas de amores

de antiguas leyendas.

En los labios niños,

las canciones llevan

confusa la historia

y clara la pena;

como clara el agua

lleva su conseja

de viejos amores,

que nunca se cuentan.

Jugando, a la sombra

de una plaza vieja,

los niños cantaban…

La fuente de piedra

vertía su eterno

cristal de leyenda.

Cantaban los niños

canciones ingenuas,

de un algo que pasa

y que nunca llega:

la historia confusa

y clara la pena.

Seguía su cuento

la fuente serena;

borrada la historia,

contaba la pena.

Antonio Machado. España (1875-1939)

Brevitas et Claritas: Romanos 12:17

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No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Romanos 12:17.

Algunos creen que la ley del Antiguo Testamento de “ojo por ojo, diente por diente…” (Éxodo 21:24) permite la venganza personal. Pero el verso no se refiere a eso. Más bien, significa que la severidad del castigo jurídico no debe exceder a la severidad del delito cometido. En otras palabras, si alguien le saca un ojo a otro, no debiera castigarse más allá de la pérdida de su propio ojo.

La autoridad para vengar injusticias civiles y criminales, por mandato divino, corresponde solamente a los gobiernos. Dios prohíbe que exijamos venganza personal. El apóstol Pedro resumió el principio de esta manera: “Finalmente, sed todos de un mismo sentir… no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición” (1 Pedro:8-9). 

Lee. Medita. Aplica.

To the Unknown Evangelist, My Brother

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(fragment)

Just before the break of dawn

the world looms dark, difficult and dreary.

The autumn winds and rain

dah your sleepy dreams,

a troublesome and melancholy net

shrouds your heart.

Looking back along the trodden path

the whole is full of potholes and rough patches.

Some defeats.

Some victories.

Many stone-cold heartaches

and yet, so many shouts of praise.

Remember that day,

you suddenly felt so alone!

Old friends were long estranged,

and fellow believers likewise cold and aloof!

Toward the world you felt pity and sorrow,

but in return came scoffing and mockery.

You showed unbridled enthusiasm to the brothers and sisters,

but they bequeathed you only a spiritually

unbearable, oppressive sadness;

no one understood,

and no one took notice;

despair crushed your heart,

grief stifled your breath!

Although you diligently attended your daily work,

deep in the night you often wept silently before the Lord!

So alone!

In this world, other than your own shadow,

it seemed as if no other companion walked your path,

therefore, as you felt oppressed,

you couldn’t help but begin to hesitate…

Yet, just at that instant,

you remembered anew the moment of your call!

Lying in waste, the fields were white and ripe for harvest,

your fellow countrymen, under fire of war, were like lost sheep

crying out! Weeping in sorrow!

Today,

we will raise our banners high!

Let them wave,

let them fly,

let them face the sun,

let them welcome the bright and shining King!

Yes,

let the tempest quickly come!

Because,

when the world looms ever more dark, difficult, and dreary

we yet firmly believe, in the distance

the dawn is visible!

The dawn is visible!

Bian Yunbo. China (1925-2018)poe

https://www.reformation21.org/blog/bian-yunbo-a-poet-for-the-unknown-christian