S,H,C espirituales

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Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:

Jehová te bendiga, y te guarde;

Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz.

Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.

Números 6:22-27

La oración de la maestra

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¡Señor!

Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra.

Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.

Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé.

Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más.

Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él.

Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos.

Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida

¡Amigo, acompáñame! ¡Sosténme!

Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo. Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de las aprobaciones.

Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en lección cotidiana.

Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora.

Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando!

Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. La envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las escuelas ricas.

Y, por fin, recuérdame desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos en el costado ardiente de amor.

Gabriela Mistral. (Chile, 1889-1957)

 

Apuntes a Hebreos. Introducción

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1: 1Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, 2en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo [los siglos]. 3El es [quien siendo] el resplandor de su gloria y la expresión [representación] exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 4siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos. 

Es un privilegio absoluto volver con ustedes y repasar estos apuntes a Hebreos con la esperanza de hacernos aptos en toda obra buena para hacer la voluntad de nuestro Dios y que veamos la total superioridad de Cristo.

Vivimos en tiempos difíciles (algo que nunca ha pasado de moda, por cierto), pero quizás nunca antes se había librado una lucha tan intensa contra la verdad del Evangelio y la persona de Cristo como ahora. Sirvan estos apuntes como punta de lanza para el estudio de Hebreos y el entendimiento pleno de Cristo, superior a los ángeles, a Moisés, a Josué, al sacerdocio de Leví, a los sacrificios del antiguo pacto… Ciertamente Cristo es Mediador de un nuevo Pacto con mejores y superiores promesas y realidades espirituales!

Y que las exhortaciones finales (caminar por fe, continuar por fe, terminar por fe) nos ayuden a correr la carrera y no menospreciar lo que alcanzamos.

Bibliografía consultada:

  1. Spurgeon, Ch. Spurgeon’s Verse exposition of Hebrews. The Expansive Commentary Collection. ISBN 9781520419169
  2. Bruce, F.F. The Epistle to the Hebrews. Revised. The New International Commentary on the New Testament , Wm B. Eerdmans Publishing Co. 1990.
  3. Wilkin, J. Better, a study of Hebrews. 2016.
  4. Kruger, M.J. The Book of Hebrew’s study notes. Reformed Theological Seminary Charlotte Women’s Bible Study.
  5. MacArthur, J. The MacArthtur Bible Commentary. Thomas Nelson, Ed. 2005.
  6. She Reads Truth Bible. Holman Bible Publishers, 2017
  7. English Standard Version (ESV) Study Bible. Crossway Bibles, 2001
  8. Sermones diversos.

Con afecto entrañable,

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El descubrimiento

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Infinita ternura de la araña

que le teje pistas a los astros.

Una de esas rutas es mi sueño

donde permanezco despierto.

Solo ella tiene el hilo

del principio y el fin

de todos los principios.

Por si no se emocionaron

solo ella puede decir su final

que siempre es su principio.

Si no lo vivieron jódanse.

Un día descubrí que de su boca

salía la hebra milagrosa.

Desde entonces

me quedé bajo su sombra

libre de las moscas.

 

Julio Iraheta Santos. El Salvador (1939- )

Maestra vieja

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Adusta y noble traza con su lápiz

sus cuadrículas llenas de ternura.

Más que una informadora es una madre

que pule el sentimiento de los niños.

 

Maestra vieja de encaladas sienes

la miro iluminada como un rezo,

como una sabia que destila huellas

para que los cachorros no se pierdan.

 

En el aula trabaja y sigue en casa

diseccionando libros y horizontes.

Prepara el pasto para sus corderos,

 

es un milagro si le dan buen sueldo.

La estrella de su vida siempre brilla

porque nació para alumbrar caminos.

 

Julio Iraheta Santos. El Salvador (1939- )

Gracia, paz, gratitud

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Mi mente toma, oh Dios, pidiendo estoy, la mente del Señor concédeme hoy. Oh Cristo, tu verdad enséñame, y en todo mi pensar yo te honraré.

Señor,

mi corazón no es soberbio,

ni mis ojos altivos,

no ando tras las grandezas,

ni en cosas demasiado difíciles para mí,

sino que he calmado y acallado mi alma.

Como un niño destetado en el regazo de su madre,

como un niño destetado reposa en mí mi alma.

Espera, oh Israel, en el Señor, desde ahora y para siempre.

Les ruego que piensen con bondad. Las palabras del himno y las palabras del salmista se entrelazan, revelan temas profundos, desconocidos. Con las aflicciones de los últimos meses, cuán necesario me ha sido pensar en ello.

Oh Cristo, tu verdad enséñame, y en todo mi pensar yo te honraré.

Amados, amadas, ¿cómo es la mente de Cristo? Si gracia y paz son producto divino, luego entonces soy incapaz de crear ambas. ¡He de aprender a controlar mis pensamientos! A llevarlos cautivos a la presencia de mi Señor, a entrenar mi mente y en todo momento, mediante oración y súplica con acción de gracias, dar a conocer mis peticiones delante de Dios; y la paz de Dios [entonces] guardará mi corazón y mi mente en Cristo… qué difícil se hace en medio de turbulencias diarias, inquietudes, problemas, dolores propios y ajenos, en fin.

Ah, pero luego queremos ser políticamente correctas ¡hasta con Dios!

Dar gracias por esto o aquello, cumpliendo con el deber. Pienso que dar gracias no es un deber. Es una misericordia que el Señor nos ha dispensado para que recordemos sus dádivas y mostremos gratitud de corazón, para que mostremos un estilo de vida de arrepentimiento inteligente, fe genuina y obediencia específica, como escribe David Powlison.

Mi mente toma, oh Dios, pidiendo estoy, la mente del Señor concédeme hoy. Oh Cristo, tu verdad enséñame, y en todo mi pensar yo te honraré.

Toma mi corazón, oh Salvador, tu trono ocupa allí, Rey y Señor. Quiero tu santo amor manifestar, la tierra en cielo yo quiero cambiar.

Toma mi voluntad, oh alto Dios, la tuya quiero hacer y oír tu voz. Todo mi tiempo así santo será. Mi vida entera así Tú la guiarás.

Mi mente y corazón, mi voluntad, tómalos todos hoy, Dios de bondad. Tiempo y talentos hoy yo te los doy, tu soberana voz oyendo estoy.

Wiliam Hiram Foulkes (1877-1962)

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Me encanta Dios

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(fragmento)

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang. 

Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? 

Esto es asunto solo para agencias de viajes.

 

A mí me encanta Dios.

Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito

en el camino de las hormigas.

Y es tan juguetón y travieso 

que el otro día descubrí que ha hecho 

-frente al ataque de los antibióticos- 

¡bacterias mutantes!

 

Viejo sabio o niño explorador, 

cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, 

hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.

 

Mueve una mano y hace el mar,

y mueve la otra y hace el bosque.

Y cuando pasa por encima de nosotros,

quedan las nubes, pedazos de su aliento.

 

Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos,

y manda tormentas, caudales de fuego,

vientos desatados, aguas alevosas,

castigos y desastres.

Pero esto es mentira.

Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios se aleja.

 

Dios siempre está de buen humor.

Por eso es el preferido de mis padres,

el escogido de mis hijos,

el más cercano de mis hermanos, 

la mujer más amada, el perrito y la pulga,

la piedra más antigua, el pétalo más tierno,

el aroma más dulce, la noche insondable,

el borboteo de luz, el manantial que soy.

A mí me gusta, a mí me encanta Dios.

Que Dios bendiga a Dios.

 

Jaime Sabines. México (1926-1999)