Con tal que te duermas

Estándar

La rosa colorada

cogida ayer;

el fuego y la canela

que llaman clavel;

el pan horneado

de anís con miel,

y el pez de la redoma

que la hace arder:

todito tuyo

hijito de mujer,

con tal que quieras

dormirte de una vez.

La rosa, digo:

digo el clavel.

La fruta, digo,

y digo que la miel;

y el pez de luces

y más y más también,

¡con tal que duermas

hasta el amanecer!

Gabriela Mistral. Chile (1889-1957)

S,H,C espirituales

Estándar

Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.

Cantad la gloria de su nombre, poned gloria en su alabanza. Decid a Dios:

¡Cuán asombrosas son tus obras!

Porque tú nos probaste, oh Dios, nos ensayaste como se afina la plata. Nos metiste en la red; pusiste sobre nuestros lomos pesada carga. Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; pasamos por el fuego y por el agua, y nos sacaste a abundancia.

Entraré en tu casa con holocaustos; te pagaré mis votos, que pronunciaron mis labios y habló mi boca, cuando estaba angustiado. Holocaustos de animales engordados te ofreceré, con sahumerio de carneros; te oreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos.

Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho a mi alma. A él clamé con mi boca, y fue exaltado con mi lengua. Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.
Mas ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica.

Bendito sea Dios, que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

Salmo 66:1-3, 10-20

Apuntes a Hebreos 6:9-20

Estándar

9Pero en cuanto a vosotros, amados, aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvación.

El autor rápidamente quiere reanimar la audiencia: tranquilos, no creo que hayan apóstatas entre ustedes, ¡ni siquiera potenciales! ¡Los frutos de justicia son visibles en vuestras vidas! Y son resultado de la salvación obtenida. Pero no son resultados automáticos, ojo, así que nos dirige a ser diligentes.

He aquí el único verso de la carta donde les llama “amados”, “mis queridos amigos” y la nota sobresale porque recién los describió como “tardos para oír”, “bebés de leche” y peor: “campos que beben la lluvia y no producen fruto.” ¡Oh amadas! Que la Escritura moldee nuestra visión y nos permita aceptar reprensiones con humildad, ser rápidas para escuchar, lentas para hablar, lentas para la ira, bendecir si nos maldicen, soportar persecusión, ser conciliadoras (Santiago 1:19; 1 Corintios 4:12-13). Ser vulnerables por amor.

Observen que el autor exuda confianza en este verso: estamos persuadidos. ¿Por qué?

10Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos.

Actos de servicio realizados a otros creyentes. El punto central es que Dios no olvida: todo servicio de amor hecho al pueblo de Dios, lo considera como hecho a El mismo. El verso denota la justicia de Dios: toma nota de cada quien [por decirlo así] y El entonces obra a nuestro favor, derramando perseverancia en el hacer. Salvos por gracia mediante fe en la obra de Cristo, no en nuestras obras. No te confundas. La justicia de Dios provee seguridad porque vindica a quienes glorifican a Dios por encima de todo (Su nombre).

11Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, 12a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.

Aparece otra vez la gracia de la perseverancia. Diligentes, no perezosas, pues la obra de santificación -de crecer en la perfección- es trabajo duro, pero es buen trabajo. 

¿Por qué la insistencia en ser fieles imitadores? 

Porque alguien también nos estará imitando. Analiza.

El autor advierte sobre el peligro de considerar la esperanza como no alcanzable, noten que llama a pelear con solicitud, ser firmes. ¿Por qué? Porque a través de fe y paciencia se heredan las promesas. Y fe es la certeza de lo que se espera. Por tanto mantén esa certeza -esa fe- con diligencia.

Luego no vemos el fruto de nuestra labor, sé amable contigo misma, observa el ejemplo de aquellos santos del pasado que creyeron en Dios y perseveraron en esperanza. El autor anticipa los argumentos del Capítulo 11 y la referencia es clara en las palabras siguientes:

13Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por sí mismo, 14diciendo: Ciertamente te bendeciré y ciertamente te multiplicare. 15Y así, habiendo esperado con paciencia, obtuvo la promesa. 

Para el autor, Abraham fue una figura significativa por su fe en la promesa de Dios y por la parte que tiene en la historia de Melquisedec. 

16Porque los hombres juran por uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado como confirmación es el fin de toda discusión. 17Por lo cual [por tanto] Dios, deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, interpuso [garantizó] un juramento, 

Nuestro autor enfatiza que cuando Dios repitió la promesa a Abraham luego del episodio de Isaac como ofrenda, confirmó la misma con un juramento. El ser humano suele utilizar juramentos para subrayar la certeza o solemnidad de sus palabras En Israel, el juramento supremo era decir “tan cierto como Jehová vive.” 

Pero Dios no tiene a nadie mayor que Dios mismo por quien jurar, de modo que al jurar por Sí mismo, el autor prepara a la audiencia ante la significancia de la promesa de Dios sobre el sacerdocio de Melquisedec confirmado por un juramento (Salmo 110:4):

18a fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros, 19la cual tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detrás [dentro] del velo, 20donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, Sumo Sacerdote para siempre.

¡Qué verso! Refugiados, seguros, firmes, grandemente animados, asidos de la esperanza puesta delante de nosotros, confiemos plenamente en Cristo como nuestro Sumo Sacerdote. Esperanza puesta como ancla del alma porque se trata de realidad objetiva basada en las inmutables promesas de Dios, porque es imposible que Dios mienta. El ancla es firme, cierta y segura. 

¿Puedes ver el ancla que mantiene un barco en su sitio? No. ¿Por qué no? Porque está oculta en la profundidad del mar. Pero uno sabe que está ahí puesto que el barco permanece en su sitio. 

Exactamente lo que Abraham tenía: anclado a la palabra de Dios aunque las promesas no se cumplieran en su tiempo (ver su descendencia tan numerosa como la arena del mar o las estrellas de los cielos). Murió sin ver las promesas cumplidas, pero se aferró a ellas toda su vida con esperanza segura y firme.

Dios es verdad. Dios es La Verdad. Es imposible que Dios mienta. Con todo, puesto que sabe que nosotros no sabemos, entonces nos ofrece doble confirmación, dos cosas inmutables para asirnos de la esperanza anclada en la Roca del carácter de Dios mismo.

Roca de la eternidad, fuiste abierta Tú por mí;

sé mi escondedero fiel, solo encuentro paz en Ti;

rico, limpio, manantial, en el cual lavado fui.

Anclados a un objeto inamovible, el trono de Dios mismo, establecido en el Lugar Santísimo celestial. Nuestra esperanza fija porque Cristo está ahí, sentado a la diestra de la majestad divina. Abraham creyó en esperanzan. Nosotros tenemos el cumplimiento de la promesa en la exaltación de Cristo. ¡Nuestra esperanza es más que segura y firme!

Cristo entró como precursor a “preparar lugar para nosotros” y todavía más: proclamar la obra completa de redención y los futuros frutos de la cosecha (si es precursor significa que hay una secuencia).

Pero luego asentimos muy intelectualmente a la verdad de que “todas las cosas obran para bien.” Porque cuando vemos las olas de tormenta, sentimos como que el barco está por hundirse (con todo y ancla). Sin embargo el ancla es real, aunque esté oculta. ¿A quién oímos en medio de problemas, caos? ¿A la palabra de Dios o a nuestros sentimientos?

Y preguntamos ¿por qué el escritor alienta a asirse de la esperanza, si ésta ya fue asegurada por la sangre de Cristo? Porque esto es el evangelio, decir al pecador aquello que solo Cristo puede hacer, esperar en Dios: “no que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” (Filipenses 3:12).

Es muy necesario que nuestra fe se apoye en hechos, no en sentimientos. 

Oh Padre ayúdanos a esconder tu Palabra en nuestros corazones y movernos de los rudimentos a la perfección, esto es, a Cristo mismo. 

Cristo es el precursor de su pueblo, la seguridad de admisión al lugar donde mora la presencia de Dios. Cristo está presente ahí, como Sumo Sacerdote perpetuo según el orden de Melquisedec.

Y con estas palabras, el autor de Hebreos vuelve a esta figura, Melquisedec, para decir lo que tiene que decir y educar a su audiencia en madurez de fe y vida.

<{{{{<<

Que el clavel y la rosa

Estándar

Que el clavel y la rosa,

¿cuál era más hermosa?

El clavel, lindo en color,

y la rosa, todo amor;

el jazmín de honesto olor,

la azucena religiosa,

¿cuál es la más hermosa?

La violeta enamorada,

la retama encaramada,

la madreselva mezclada,

la flor de lino celosa.

¿Cuál es la más hermosa?

Que el clavel y la rosa,

¿cuál era más hermosa?

Tirso de Molina. España (1579-1648)

La tierra de mis huesos

Estándar

“Después de muchos años, cuando yo sea un montoncito de polvo callado, jugad conmigo, con la tierra de mis huesos. 

Si me recoge un albañil, me pondrá en un ladrillo, y quedaré clavada para siempre en un muro, y yo odio los nichos quietos.

Si me hacen ladrillo de cárcel, enrojeceré de vergüenza oyendo sollozar a un hombre; y si soy ladrillo de una escuela, padeceré también por no poder cantar con vosotros, en los amaneceres.

Mejor quiero ser el polvo con que jugáis en los caminos del campo. Oprimidme: he sido vuestra; deshacedme, porque os hice; pisadme, porque no os di toda la verdad y toda la belleza.

O, simplemente, cantad y corred sobre mí, para besaros los pies amados.”

Gabriela Mistral. Chile (1889-1957)

S,H,C espirituales

Estándar

Te alaben los pueblos, oh Dios, todo los pueblos te alaben.

Alégrense y gócense las naciones, porque juzgarás los pueblos con equidad,

y pastorearás las naciones en la tierra.

Te alaben los pueblos, oh Dios, todos los pueblos te alaben.

La tierra dará su fruto; nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.

Bendíganos Dios, y témanlo todos los términos de la tierra.

Salmo 67:3-7

Apuntes a Hebreos 6:1-8

Estándar

e6 1Por tanto, dejando las enseñanzas elementales [rudimentos, la palabra del principio] acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez [perfección], no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios, 2de la enseñanza sobre lavamientos [bautismos], de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.

3Y esto haremos, si Dios lo permite.

¿Qué? ¿Si Dios lo permite? ¿Acaso no ha hecho un llamado a la madurez? El autor nos despierta al presentar de súbito el concepto de la soberanía de Dios: Si Dios quiere.

¡Sorpresa! ¿Cómo es que en lugar de ofrecer leche, el autor introduce un cambio completo (otra vez)?

Por tanto…¿Por qué? Quizás porque nuestra particular condición de inmadurez es tal que solo una apreciación de lo que implica el sacerdocio de Cristo podría curarnos. Es necesario ampliar nuestra mentes, ¡estirarlas hasta donde sea posible! ¡Hemos permanecido siendo niños durante mucho tiempo, por tanto, les daré algo calculado para sacudirlos de su infantileza!

Por tanto…otra vez la palabra conocida. Este es uno de esos pasajes que nos atemoriza si no vemos el contexto o desconocemos el punto principal, y ojalá nos condujera a abandonar la subcultura de las redes sociales cristianas.

El autor menciona 6 puntos (arrepentimiento, fe hacia Dios, lavamientos, imposición de manos, resurrección de los muertos, juicio eterno) como enseñanzas o rudimentos elementales; está recordando al Viejo Testamento como sombra de lo que ha de venir, apuntando a la figura de Cristo.

rudimento

Del lat. rudimentum ‘ensayo’, ‘primer aprendizaje’. (1). Embrión o estado primordial e informe de un ser orgánico. (2). Parte de un ser orgánico imperfectamente desarrollada. (3). Primeros estudios de cualquier ciencia o profesión.

¿Qué consideración tenía la audiencia de las enseñanzas elementales? 

El autor recuerda a Moisés como sombra de la sustancia que hallaremos en Cristo. Sabemos que hablará de Abraham y el Pacto pues lo menciona más adelante, el Pacto de Abraham mejor que el Pacto Mosaico porque el de Abraham no fue condicional, es decir no dependía de la obediencia del pueblo a Dios. 

Si recuerdan, Abraham estaba inconsciente, en sueños, cuando la ceremonia de dividir los animales y Dios pasar por en medio de ellos. Hay una lección aquí: la fidelidad del Señor para cumplir su palabra no depende de ningún acto nuestro. Ninguno.

Pero en el Pacto Mosaico, si haces “esto”, tendrás qué hacer “aquello” para solicitar perdón. La Escritura enseña que la ley fue dada para que conociéramos la imposibilidad de cumplir la ley fuera de Cristo.

¿Vemos ahora? 

El autor de Hebreos señala: es tiempo de dejar atrás los rudimentos acerca de Cristo y avanzar en madurez. Es tiempo de construir sobre lo ya conocido, avanzar, aprender cómo tomar verdades básicas sobre Cristo y utilizarlas para crecer en discernimiento, de modo que alcancen la santidad sin la cual nadie verá al Señor (12:14). Su problema no es carencia de conocimientos básicos sino falta de frutos visibles en sus vidas (6:7-8). 

No es posible seguir en el mismo ABC, eventualmente hay que escribir frases y oraciones. ¿Qué hemos de hacer para movernos de lo básico, para madurar espiritualmente?

Hebreos inicia diciéndonos que Cristo es el resplandor de la gloria de Dios y su exacta réplica, la imagen misma de su sustancia. Hemos de movernos de las cosas que son sombra o tipos hacia la perfección que es Cristo mismo, ¡no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas!

Fe en Dios es marca esencial del cristiano (Génesis 15:6; Habacuc 2:4). Fe en Dios incluye fe en sus mensajeros, y por supuesto fe en el evangelio de Cristo.

¿Cuál era la tentación que enfrentaba la audiencia hebrea? Persecusión. Era mejor volver a tradiciones, guardar “bajo perfil” etc. Pero el autor dice “No.” 

Rudimentos basados en enseñanzas del Antiguo Testamento, una forma de vida ya establecida al momento de recibir el evangelio. Todo esto tiene un nuevo significado luego de la entrada de Cristo. 

Ahora bien, los hebreos estarían expuestos a un peligro sutil que no experimentarían los convertidos del paganismo. Sería muy evidente darse cuenta si estos últimos volvieran atrás; pero para los hebreos de la carta, el deslizamiento gradual les haría pensar que no habían abandonado principios básicos de fe y arrepentimiento pues continuaban rituales como el bautismo y la imposición de manos.

Es mejor insistir en las enseñanzas que conducen a madurez espiritual, con la esperanza que se alcanzará madurez con las enseñanzas: Y esto haremos, si Dios lo permite.

3Y esto haremos, si Dios lo permite.

4Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a la ignominia pública. 

El autor no cuestiona la perseverancia de los santos; más bien insiste en que quienes perseveran son los verdaderos santos. Una verdad práctica repetida una y mil veces a lo largo de la Historia de la Iglesia.

En la parábola del Sembrador, por un tiempo no hubo diferencia entre la semilla que cayó en buena tierra de la que cayó en terreno pedregoso, hasta que llegó el tiempo de prueba. Para la audiencia hebrea ahora es tiempo de prueba, ¿quién permanecerá? 

Todos fueron iluminados, gustaron dones celestiales, hechos partícipes del Espíritu Santo, experimentado la bondad divina… pero así como los espías que retornaron con las noticias de Canaán y no entraron después en la Tierra Prometida por causa de su incredulidad, en sentido espiritual quienes vuelvan su corazón a Egipto han rechazado el reposo eterno de los santos.

Toda profesión de fe creíble ha de aceptarse como genuina, si bien en última instancia solo el Señor conoce a los suyos. Ahora bien, el escritor distingue muy bien entre pecado deliberado y pecado inadvertido; el contexto revela con toda claridad cuál pecado deliberado tiene en mente: apostasía deliberada. Quien cometa esto no puede ser traído de vuelta; quien repudia la salvación de Cristo no  encontrará nada en ninguna otra parte.

7Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios; 8pero si produce espinos y abrojos no vale nada, está próxima a ser maldecida, y termina por ser quemada.

Tales personas son comparadas a la tierra que no da buenos frutos a pesar de haber recibido todos los cuidados necesarios (Isaías 5:1-7). Quien persevera en fe es como la tierra fértil que produce buenos frutos mientras que la otra termina por ser quemada porque nuestro Dios es fuego consumidor (12:29). ¿Ha producido la lluvia -la leche de la palabra de Dios- espinas y abrojos o vegetación útil? ¿Hemos aprendido a utilizar la Palabra de Dios para discernir entre el bien y el mal? ¿O nos hemos preocupado solo de reparar por fuera y perdido el punto de la transformación espiritual y moral de vida?

¿Alguna vez se han preguntado por qué queman la tierra que produce espinas y abrojos?

Luego no entendemos las ilustraciones por simple ignorancia. ¿Por qué quemar la tierra? Porque no hay otro modo de erradicar espinas y abrojos. Se propagarán por todo el terreno y dañarán totalmente las partes de buena tierra si es que hay alguna. 

¿Estamos dispuestas a abandonar viejos hábitos?

¿Estamos dispuestas a combatir “espinas y abrojos” de nuestra mente y corazón?

<{{{{<<

La flor del aire

Estándar

(fragmento)

Yo la encontré por mi destino,

de pie a mitad de la pradera,

gobernadora del que pase,

del que le hable y que la vea.

Y ella me dijo: “Sube al monte.

Yo nunca dejo la pradera,

y me cortas las flores blancas

como nieves, duras y tiernas.”

Me subí a la ácida montaña,

busqué las flores donde albean,

entre las rocas existiendo

medio dormidas y despiertas.

Cuando bajé, con carga mía,

la hallé a mitad de la pradera,

y fui cubriéndola frenética,

con un torrente de azucenas.

Y sin mirarse la blancura,

ella me dijo: “Tú acarrea

ahora solo flores rojas.

Yo no puedo pasar la pradera.”

Trepé las peñas con el venado,

y busqué flores de demencia,

las que rojean y parecen

que de rojez vivan y mueran.

Gabriela Mistral. Chile (1889-1957)