El príncipe enano

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Para un príncipe enano se hace esta fiesta,
tiene guedejas rubias, blandas guedejas,
por sobre el hombro blanco luengas le cuelgan,
sus dos ojos parecen estrellas negras:
vuelan, brillan, palpitan, relampaguean;
él para mí es corona, almohada, espuela.

Mi mano que así embrida potros y hienas,
va mansa y obediente donde él la lleva,
si el ceño frunce, temo,
si se me queja,
cual de mujer mi rostro nieve se trueca,
su sangre, pues, derriba mis flacas venas,
con su gozo mi sangre se hincha o se seca,
¡para un príncipe enano se hace esta fiesta!
¡venga mi caballero por estas sendas!
¡éntrese mi tirano por esta cueva!

Tal es, cuando a mis ojos su imagen llega,
cual si en lóbrego antro, pálida estrella,
con fulgores de ópalo, todo vistiera.
A su paso la sombra matices muestra
como el sol que hiere las nubes negras.
Heme ya puesto en armas en la pelea,
quiere el príncipe enano que a luchar vuelva,
él para mí es corona, almohada, espuela.

Y como el sol, quebrando las nubes negras
en bandas de colores la sombra trueca,
él, al tocarla, borda en la onda espesa
mi banda de batalla roja y violeta.

¿Con que mi dueño quiere que a vivir vuelva?
¡Venga mi caballero por esta senda!
¡Entrese mi tirano por esta cueva!

¡Déjenme que la vida a él ofrezca,
para un príncipe enano se hace esta fiesta!

José Martí
Cuba (1853-1895)
[Pablo Milanés Canta a José Martí, Album]

Apuntes a Génesis II

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TEMA V. EL HIJO LARGAMENTE ESPERADO.

ABRAHAM BUSCA ESPOSA PARA ISAAC. Génesis 24:1-27

Jeremías es la única persona del AT llamada al celibato por orden divino (Jeremías 16:2). Hijos, muchos hijos, son bendición de Jehová, uno vive en los hijos y nietos de uno.
Así que Abraham despacha un sirviente de alto rango a la tierra de su parentela en procura de una esposa para Isaac. No puede ser una mujer cualquiera, ciertamente ninguna canaanita.
Es interesante que el capítulo más extenso de Génesis trata de una discusión del matrimonio, no de la creación del mundo ni del pacto hecho con Abraham. La escena es una hermosa demostración del talento hebreo para el diálogo, la repetición, los detalles. Constituye una reflexión teológica sobre la providencia divina, providencia que efectuará a través de gente piadosa a pesar de la presencia de gente no piadosa.

El escritor desarrolla la historia en un marco geográfico, cronológico y lógico:
Abraham comisiona al sirviente estando en su casa (vv.2-9);
Providencialmente el sirviente encuentra a Rebeca, en el pozo, en Aram-Naharayim (vv.10-27);
En la casa de Betuel, la familia consiente al matrimonio (vv.28-61);
En el Negev, encuentro de Rebeca e Isaac, matrimonio (vv.62-67).

Hay una pregunta implícita en cada escena, ¿Cómo llevará Dios a cabo sus increíbles promesas?

Noten que el sirviente -anónimo- es un modelo de piedad y sagacidad.
Lealtad y prudencia ejemplificadas en las pruebas diseñadas para detectar salud y hospitalidad. Palabras de tacto al hablar con Rebeca. Persuasión en el discurso. Rechazo a ser detenido en su misión por una familia inescrupulosa. Brilla en cada momento la oración la oración y gratitud en lo que hace.
Tal pareciera que el sirviente es el personaje central, la historia dibuja lo que sucede cuando un mayordomo fiel cumple a cabalidad su misión con paciencia y prudencia, sacrificando su comodidad.

Pero el actor principal es el Señor, mencionado 17 veces.

La conversación de Rebeca es mínima, limitada a ofertas de refrigerio (18a, 19b), identificación de sí misma(24), oferta de hospitalidad (25), consentimiento (58b) y finalmente una pregunta (65a).

24 1Abraham era viejo, entrado en años; y el Señor había bendecido a Abraham en todo. 2Y Abraham dijo a su siervo, el más viejo de su casa, que era mayordomo de todo lo que poseía: Te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo,

El futuro llegó: Jehová había bendecido. Y una de ellas es la longevidad del patriarca; otras, prosperidad material, su victoria sobre los reyes orientales en el Valle de Siddim, la restauración de fertilidad a Sara, el nacimiento y la supervivencia de Isaac.

Ahora asistimos a un evento que describe cómo se conduce un hombre que ha sido bendecido.
Aunque longevo, Abraham no puede asumir la responsabilidad de un viaje tan largo; tampoco quiere enviar solo a Isaac (como después Isaac sí lo hizo con Jacob, 28:2).
La expresión “debajo de mi muslo” es un eufemismo.
eufemismo
Del lat. euphemismus, y este del gr. εὐφημισμός euphēmismós.
1. Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.

A la luz de Génesis 46:26 y Exodo 1:5 (Jueces 8:30 Gedeón y 70 hijos) donde dice que “todas las almas vinieron de sus muslos” (en el original hebreo y en traducciones antiguas), la frase “debajo de mi muslo” se refiere a genitales. Hay dos momentos en el libro (24:2 y 47:29) donde se relata este procedimiento de significado incierto. En ambos casos quien ordena es una persona anciana, en ambos casos se refiere a preocupaciones de familia; tal parece que ninguno (Abraham y Jacob) tienen posibilidad de garantizar que sus deseos se cumplan. Al tocar los genitales, José y el sirviente se colocan bajo juramento para cumplir a cabalidad los deseos patriarcales en asuntos de familia.
Otros sugieren que hace referencia oblicua a la circuncisión, al llamado de Dios y el pacto, pues jura “harás como te pido que hagas” y el sirviente va y hace exactamente eso, en oración.

NOTA: palabras como testimonio, testificar, atestiguar provienen de la raíz latina testes (de donde deriva testículo), lo cual sugiere que la sociedad romana poseía algún gesto simbólico similar.

3y te haré jurar por el Señor, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito; 4sino que irás a mi tierra y a mis parientes, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.

Observen que Abraham no establece como requisito que la mujer crea en Jehová. De hecho Labán, el hermano de Rebeca, era politeísta practicante.
El punto es que Isaac debe evitar matrimonio local, evitar volver a la tierra de su padre. Si Isaac ha de heredar la tierra no es posible que se case con alguien destinada a ser desheredada ni tampoco auto-desheredarse volviendo a Mesopotamia.

5Y el siervo le dijo: Tal vez la mujer no quiera seguirme a esta tierra. ¿Debo volver y llevar a tu hijo a la tierra de donde viniste?

Primero, la comisión. Luego la objeción; después señales de seguridad y por último, signos confirmatorios.

6Y Abraham le dijo: Guárdate de llevar allá a mi hijo. 7El Señor, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra donde nací, y que me habló y me juró, diciendo: “A tu descendencia daré esta tierra”, El mandará su ángel delante de ti, y tomarás de allí mujer para mi hijo. 8Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre de este mi juramento; sólo que no lleves allá a mi hijo.
9Y el siervo puso la mano debajo del muslo de Abraham su señor, y le juró sobre este asunto.

El patriarca reconoce que la objeción es válida; Dios pidió lo que ahora pretende Abraham: que la mujer abandone su tierra, su familia, y salga a un lugar desconocido a casarse con un perfecto extraño! Para colmo el asunto es por medio de intermediarios, ni siquiera el novio o el padre en persona. Vean que es la mujer quien dejará padre y madre y acompañará a su esposo.
Hay que resaltar el argumento del patriarca: un mensajero irá delante de ti. Confianza exhuberante porque Dios mismo, el Dios de los cielos, lo ha prometido.
El sirviente no debe coaccionar a la mujer; el énfasis del evento es la obediencia del sirviente.

10Entonces el siervo tomó diez camellos de entre los camellos de su señor, y partió con toda clase de bienes de su señor en su mano; y se levantó y fue a Mesopotamia [Aram-naharayim; Aram de los dos ríos], a la ciudad de Nacor.
11E hizo arrodillar a los camellos fuera de la ciudad junto al pozo de agua, al atardecer, a la hora en que las mujeres salen por agua,

El viaje debe haber tomado alrededor de UN MES. Aram-naharayim se localiza en Mesopotamia central, la región entre los ríos Habor y Eufrates. ¿Cómo llegó allá? Testimonio mudo de la presencia del mensajero que Abraham dijo.

12y dijo: Oh Señor, Dios de mi señor Abraham, te ruego que me des éxito hoy, y que tengas misericordia de mi señor Abraham. 13He aquí, estoy de pie junto a la fuente de agua, y las hijas de los hombres de la ciudad salen para sacar agua. 14Que sea la joven a quien yo diga: “Por favor, baja tu cántaro para que yo beba”, y que responda: “Bebe, y también daré de beber a tus camellos”, la que tú has designado para tu siervo Isaac; y por ello sabré que has mostrado misericordia a mi señor.

Oración de preocupación por otros, por Abraham e Isaac (noten la lealtad de este siervo quien llama al Dios de mi señor Abraham). He aquí el primer pasaje de la escritura donde la urgencia de la oración, un clamor, o un mandato, se encuentra calificado con “hoy.”
Impresiona la firmeza: cualquier muchacha que ofrezca bebida al hombre será la mujer que ha venido a buscar. Una primera señal que debe confirmarse con otra, más especial: la muchacha ha de ofrecer agua a los 10 camellos también.
Vean que es la manera como el sirviente percibe la voluntad de Dios. Como método se parece mucho al vellón de Gedeón (Jueces 6:36-40). El sirviente está a miles de km de distancia, sin sacerdotes ni templo ni oráculos proféticos, ¿cómo encontraría la voluntad de Dios en una tierra extraña?

15Y sucedió que antes de haber terminado de hablar, he aquí que Rebeca, hija de Betuel, hijo de Milca, mujer de Nacor, hermano de Abraham, salió con el cántaro sobre su hombro.

(Isaías 65:24 Y sucederá que antes que ellos clamen, Yo responderé; aún estarán hablando, y Yo habré oído). La proximidad de la respuesta. La genealogía de la joven para que veamos la completa respuesta del Señor. Nos informa antes de señalar su belleza, su castidad, su actitud de servicio, su amor por los animales y su generosa hospitalidad.
¡El sirviente no compró una cara bonita!

16La joven era muy hermosa, virgen, ningún hombre la había conocido; bajó ella a la fuente, llenó su cántaro y subió.

17Entonces el siervo corrió a su encuentro, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. 18Y ella dijo: Bebe, señor mío. Y enseguida bajó el cántaro a su mano, y le dio de beber. 19Cuando había terminado de darle de beber, dijo: Sacaré también para tus camellos hasta que hayan terminado de beber. 20Y rápidamente vació el cántaro en el abrevadero, y corrió otra vez a la fuente para sacar agua, y sacó para todos sus camellos.

El sirviente pidió un sorbo. Ella le dejó beber todo lo que quisiera.
Noten que el pasaje está lleno de acción (corrió…rápido bajó el cántaro): la rapidez con la que Dios respondió la oración.

21Entretanto el hombre la observaba en silencio, para saber si el Señor había dado éxito o no a su viaje.

El sirviente no está especulando si será o no será. Tampoco está con premoniciones. Solo las acciones de ella demostrarán la voluntad divina.
El sirviente asume que Dios ha consentido a su petición de oración pero el texto no dice que Dios haya acordado hacer de la manera como el sirviente solicitó.
Agua para 10 camellos… un cálculo rápido…aproximadamente 150 galones de agua, sacados del pozo con solo un cántaro que no debió ser muy grande pues lo cargaría sobre el hombro como era la costumbre. Así que Rebeca pasó buen trabajo, demuestra solicitud para trabajar, humildad, fortaleza física, espíritu de servicio. ¡El sirviente debió estar más que complacido!
premonición
Del lat. tardío praemonitio, -ōnis ‘aviso previo’.
1. Presentimiento, presagio.
2. Advertencia moral.

22Y aconteció que cuando los camellos habían terminado de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio siclo [aprox 5.7 gramos], y dos brazaletes [para sus manos] que pesaban diez siclos de oro,

Dos regalos inmensos. Rebeca debe haber pensado que la gratitud del hombre era extravagante, no se da cuenta para nada que se trata de regalos de boda.

23y dijo: ¿De quién eres hija? Dime, te ruego, ¿hay en la casa de tu padre lugar para hospedarnos? 24Ella le respondió: Soy hija de Betuel, el hijo que Milca dio a luz a Nacor.

El sirviente es comedido en su conversación. Dos señales positivas y sin embargo no le dice a la joven la razón de su misión. Tampoco monta a Rebeca en un camello y la secuestra a Canaán. Le pide que se identifique por su genealogía y pregunta por el padre al solicitar hospedaje muy cortés, a lo cual ella responde nombrando hasta los abuelos y siendo muy hospitalaria.
Ahora bien, si volvemos a la secuencia de nombres de los hijos de Nacor, Betuel es el más joven de los hijos de Milca: la familia de Dios se basa en selección, no en el derecho natural de los primogénitos.

25Y le dijo además: Tenemos suficiente paja y forraje, y lugar para hospedarse.
Quizás más hospitalaria de la cuenta, evidencia de su efusividad. La costumbre de la época no permitiría que una hija ofreciera hospitalidad sin antes consultar con el padre.

26Entonces el hombre se postró y adoró al Señor, 27y dijo: Bendito sea el Señor, Dios de mi señor Abraham, que no ha dejado de mostrar su misericordia y su fidelidad [verdad] hacia mi señor; y el Señor me ha guiado en el camino a la casa de los hermanos de mi señor.

El liderazgo soberano de Dios.

None like Him. Jen Wilkin. pp140
Meditemos en esto. La idea de una ley infinita de Dios gobernando es difícil de capturar, de confiar, a menos que hayamos considerado otros aspectos de Su naturaleza.
Consideremos Su omnipotencia, no hay límites para su capacidad de actuar.
Consideremos Su soberanía, no hay límites para su autoridad al actuar.
Su omnisciencia, omnipresencia, eternidad e inmutabilidad establecen, además de su capacidad de gobierno, su calificación para hacerlo.
Es obvio que el sitio que le corresponde es un trono. Lugar de adoración y celebración, y de temor y temblor. De reverencia total. El principio de la sabiduría es el temor a Dios. El sabio ve y celebra a Dios como Rey y Padre.

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Si ves un monte de espumas

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Si ves un monte de espumas
es mi verso lo que ves,
mi verso es un monte y es
un abanico de plumas.

Mi verso al valiente agrada,
mi verso, breve y sincero,
es del vigor del acero
con que se funde la espada.

Duermo en mi cama de roca
mi sueño dulce y profundo,
roza una abeja mi boca
y crece en mi cuerpo el mundo.

Si ves un monte de espumas
es mi verso lo que ves,
mi verso es un monte y es
un abanico de plumas.

José Martí
Cuba (1853-1895)
[Pablo Milanés Canta a José Martí, Album]

SHyC espirituales

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 Con todo mi corazón te daré gracias; en presencia de los dioses te cantaré alabanzas.

Me postraré hacia tu santo templo, y daré gracias a tu nombre por tu misericordia y tu verdad; porque has engrandecido tu palabra conforme a todo tu nombre.

Salmo 138:1-2

Apuntes a Génesis II

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TEMA V. EL HIJO LARGAMENTE ESPERADO. 

LA FAMILIA DE REBECA Y MUERTE DE SARA Génesis 22:20-24 y 23:1-20

Al hacernos partícipe de los sucesos en Harán, dentro de la familia de Nacor, nos preparan para la siguiente escena. Alguien no identificado trae noticias, Nacor tiene 12 hijos: las 12 tribus arameas.
En la narración previa Abraham no sabía que estaba siendo probado; tampoco sabía que Isaac no tendría que ser sacrificado. En la genealogía no sabe que su hermano Nacor, a quien no ha visto desde que abandonó Harán, tiene tantos hijos.
Es probable que el anuncio sea para el patriarca una confirmación, una apertura de ojos, de la dedicación de Dios sobre él.

20Y aconteció después de estas cosas, que le dieron noticia a Abraham, diciendo: He aquí que Milca también le ha dado a luz hijos a tu hermano Nacor: 21Uz su primogénito, Buz su hermano, y Kemuel, padre de Aram, 22Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel. 23Y Betuel engendró a Rebeca. Estos ocho hijos dio a luz Milca a Nacor, hermano de Abraham. 24También su concubina, de nombre Reúma, dio a luz a Teba, a Gaham, a Tahas y a Maaca.

MUERTE Y SEPULTURA DE SARA
Todo lo que sabemos de las actividades de Sara entre los 90 y los 127 es que parió a Isaac a los 90 y se murió a los 127. No se extrañens, porque los únicos eventos de Abraham registrados durante los últimos 38 años de su vida (de los 137 a los 175) fue que escogió novia a Isaac, y que se casó otra vez.
Lo interesante es que Sara es la única matriarca cuya edad se registra al morir. Issac se casó con Rebeca tres años después de la muerte de su madre (Génesis 25:20), es decir a los 40 años de edad.
Pero antes de aprender sobre Rebeca tenemos la muerte y sepultura de Sara.

23 1Y vivió Sara ciento veintisiete años; estos fueron los años de la vida de Sara. 2Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y Abraham fue [procedió] a hacer duelo por Sara y a llorar por ella. 3Después Abraham se levantó de delante de la difunta, y habló a los hijos de Het, diciendo: 4Extranjero y peregrino soy entre vosotros; dadme en propiedad una sepultura entre vosotros, para que pueda sepultar a mi difunta de delante de mí.

Los ocupantes de Hebrón son hititas. La negociación entre Abraham y Efrón el hitita puede explicarse por dos leyes del Código Hitita, del segundo milenio A.C.
Abraham se identifica como un “peregrino extranjero” en una tierra que le ha sido prometida en herencia, vaya ironía, se reduce a sí mismo al estatus de alguien sin derecho y solicita un pedazo de propiedad para sepultar a su esposa. La costumbre obligaría a que Abraham regresara al lugar de sus ancestros para sepultar a Sara, pero el patriarca dice “no.”

5Y los hijos de Het respondieron a Abraham, diciéndole: 6Oyenos, señor nuestro: eres un príncipe poderoso [de Dios] entre nosotros; sepulta a tu difunta en el mejor de nuestros sepulcros, pues ninguno de nosotros te negará su sepulcro para que sepultes a tu difunta.

Se verá a sí mismo como peregrino extranjero más para los hititas es el escogido de Dios (príncipe de Elohim). Le dan la bienvenida de un rey y se muestran solícitos para atender su petición. Observen que le ofrecen gratis un espacio de tierra, oferta generosa que Abraham rehusa con la misma actitud con que antes rechazó la oferta de los reyes cuando la guerra contra el rey Q (14:22-23).

7Abraham se levantó e hizo una reverencia al pueblo de aquella tierra, los hijos de Het, 8y habló con ellos, diciendo: Si es vuestra voluntad que yo sepulte a mi difunta de delante de mí, oídme e interceded por mí con Efrón, hijo de Zohar, 9para que me dé la cueva de Macpela que le pertenece, que está al extremo de su campo. Que en presencia de vosotros me la dé por un precio justo en posesión para una sepultura.
10Efrón estaba sentado entre los hijos de Het; y Efrón hitita respondió a Abraham a oídos de los hijos de Het y de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo: 11No, señor mío, escúchame; te doy el campo y te doy la cueva que está en él. A la vista de los hijos de mi pueblo te lo doy; sepulta a tu difunta.
12Entonces Abraham se inclinó delante del pueblo de aquella tierra, 13y habló a Efrón a oídos del pueblo de aquella tierra, diciendo: Te ruego que me oigas; te daré el precio del campo; acéptalo de mí, para que pueda sepultar allí a mi difunta.

Al pueblo de aquella tierra… a la ciudadanía local; Abraham no abusa su condición. Insiste en la compra y sugiere intermediarios para hablar con Efrón (cortesía extrema). Solo pretende la cueva al extremo del campo, pero de acuerdo a la ley hitita si solo compra una sección significa que no tiene obligación de pagar impuestos ni cumplir otros deberes. Sin embargo es probable que Abraham hizo la oferta más por modestia que por otra cosa, está en duelo y se considera peregrino extranjero.
Efrón, muy sagaz, insiste en vender todo o nada. Si vende todo, el comprador paga los impuestos. Coloca su precio más alto quizás esperando que Abraham se ponga a regatear. No hará nada furtivamente, habla delante de todo los ciudadanos.
Existe un paralelo con el intercambio que hizo David y Arauna jebuseo (2 Samuel 24:18-25). David insiste en pagar el importe total, pues igual que Abraham, considera que la propiedad no es legalmente suya a menos que pague el precio total (1 Crónicas 21:24).
Recibir una propiedad gratis sería una manera insidiosa donde el propietario original retendría el poder sobre la propiedad.

14 Efrón respondió a Abraham, diciéndole: 15 Señor mío, óyeme: una tierra que vale cuatrocientos siclos [un siclo=11.4 gr] de plata, ¿qué es eso entre tú y yo? Sepulta, pues, a tu difunta. 16Y oyó Abraham a Efrón; y Abraham pesó a Efrón la plata que éste había mencionado a oídos de los hijos de Het: cuatrocientos siclos de plata, medida comercial [peso corriente según el mercader].
17Así el campo de Efrón que está en Macpela, frente a Mamre, el campo y la cueva que hay en él, y todos los árboles en el campo dentro de sus confines, fueron cedidos 18a Abraham en propiedad a la vista de los hijos de Het, delante de todos los que entraban por la puerta de su ciudad. 19Después de esto, Abraham sepultó a Sara su mujer en la cueva del campo de Macpela frente a Mamre, esto es, Hebrón, en la tierra de Canaán.

¡400 siclos de plata! Ninguna oferta especial. 400 siclos serían más de 100 libras de plata.
David pagó 50 siclos; Jeremías pagó 17 a su primo en Anatot (Jeremías 32:9).
Pero Abraham no ofrece resistencia a la cantidad fijada por Efrón ni tampoco intenta persuadir que le baje el precio. Compró en el acto y sepultó a Sara.
¿Qué epitafio le pondrían?
“Aquí yace Sara, quien supo que nada es imposible para Dios.” Bien que lo aprendió cada vez que miraba a Isaac, y se reía.
Uno se pregunta si los 400 provendrían de las 1,000 piezas de plata que Abraham recibió de Abimelec. Curiosamente, luego de la transacción no se menciona que Abraham llore a su esposa. Abraham mismo será sepultado luego aquí (25:9), así como Isaac y Rebeca (35:27-29), Jacob y Lea (49:30; 50:13).
El campo y la cueva son las únicas propiedades de tierra posesión de Abraham. Todas las promesas anteriores empiezan aquí, quizás la historia sirve de modelo para que Israel comprenda que nada es automático. Siempre hay un costo por pagar. Aquí es monetario, después será moral: Los descendientes tendrán posesión si obedecen a Jehová y sus decretos, no gastando plata.

20Y el campo y la cueva que hay en él fueron cedidos a Abraham en posesión para una sepultura, por los hijos de Het.
Para que sepamos que el elemento crucial del capítulo no es la muerte de Sara sino la adquisición de un pedazo de tierra por Abraham a extranjeros, sombra de lo que ha de venir. <{{{{<<

Dos maneras de vivir

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Desde la óptica de Cristo, hay dos caminos para vivir la vida. En uno, estás conectado a Dios y El dirige tu vida. Esta es la idea del Salmo 23: “El Señor es mi pastor… y sus misericordias me seguirán todos los días de mi vida”.

En el otro camino, estás conectado a ti mismo en gran medida, desconectado. Llamaré a esto el Antisalmo 23: “Ando por mí mismo… y la frustración me persigue todos los días de mi vida”.

Analiza:

Antisalmo 23
Ando por mí mismo.
Nadie mira por mí ni me protege.
Experimento un continuo sentido de necesidad.
Nada está en lo correcto. Estoy siempre inquieto.
Fácilmente frustrado y a menudo decepcionado.
Es una selva –me siento abrumado.
Es un desierto –tengo sed.
Mi alma se siente rota, torcida, estirada.
No puedo enderezarme a mí mismo.
Tropiezo y caigo en obscuras vías.
Con todo, insisto: Quiero hacer lo que yo quiero, cuando yo quiera y como yo quiera.
Pero la vida es confusa.
¿Por qué será que las cosas no funcionan realmente?
Soy asaltado por el vacío y la futilidad –sombras de muerte.

Temo la gran herida y pérdida final.
La muerte me espera al final de cada camino, pero no pienso en ello.
Paso mi vida protegiéndome a mí mismo.
Pueden suceder cosas malas, no hay consuelo que dure.

Estoy solo… encarando todo aquello que pudiera herirme.
¿Son mis amigos realmente amigos?
Otras gentes me utilizan para sus fines.
No puedo confiar en nadie. Nadie está a mi espalda.
Nadie está a favor mío –excepto yo.

Y estoy tanto solo sobre mí, que resulta enfermizo.
No pertenezco a nadie excepto a mí mismo.
Mi copa nunca está totalmente llena. Tengo vacío.
La frustración me persigue todos los días de mi vida.
¿Seré simplemente obliterado hacia la nada?
¿Estaré solo para siempre, sin hogar, en caída libre al vacío?
Sartre dijo “el infierno es la otra gente”.
Yo añado “el infierno es yo mismo también”.
Es una muerte en vida, y luego moriré.

El antisalmo describe cómo se siente y cómo luce la vida cuando Dios desaparece de la escena. Captura el sin-sentido y futilidad de propósitos mezquinos y autodeprecatorios. Expresa los temores y la silenciosa desesperación de quien no puede encontrar una voz porque no hay nadie con quien hablar realmente.

Pero el antisalmo no tiene por qué ser la historia final. Será nuestra realidad únicamente si la construimos sobre mentiras.
Pero en la realidad, alguien más es el centro de la historia. El YO SOY fue, es y será, por siempre y siempre, independiente a si la gente se da cuenta o no.

Al despertar, al ver quién es Jesús, todo cambia. Ves la Persona en cuyo cuidado y capacidad puedes confiar. Experimentas Su cuido. Ves la Persona a quién estás destinado a adorar y dar Gloria. Le amas porque El te ama. El Salmo 23 captura cómo se siente y cómo luce la vida cuando Cristo pone Su mano sobre nuestro hombro.

Salmo 23
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
me guiará por sendas de justicia por amor de Su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temerá mal alguno, porque Tú estarás conmigo.
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
unges mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán
todos los días de mi vida,
y en la casa de Jehová moraré por largos días.

 

¿Puedes ver, sentir, la diferencia?

David Powlison. CCEF.
http://www.boundless.org/2005/articles/a000182

 

 

 

 

 

 

 

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