S,H,C espirituales

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Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos, y diles, así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:

Jehová te bendiga, y te guarde.

Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia.

Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.

Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.

Números 6:2422-27

Amor de ciudad grande

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¡De gorja son y rapidez los tiempos!

Corre cual luz la voz; en alta aguja,

cual nave despeñada en sirte horrenda,

húndese el rayo, y en ligera barca

el hombre, como alado, el aire hiende.

 

¡Así el amor, sin pompa ni misterio

muere, apenas nacido, de saciado!

¡Jaula es la villa de palomas muertas

y ávidos cazadores!

Si los pechos se rompen de los hombres,

y las carnes rotas por tierra ruedan,

¡no han de verse dentro más que

frutillas estrujadas!

 

¡De gorja son y rapidez los tiempos!

Se ama de pie, en las calles, entre el polvo

de los salones y plazas; muere

la flor el día en que nace.

Aquella virgen trémula que antes a la muerte daba

la mano pura que a ignorado mozo;

el goce de temer, aquel salirse del pecho el corazón; el inefable placer de merecer;

el grato susto de caminar de prisa en derechura

del hogar de la amada, y a sus puertas

como un niño feliz romper en llanto.

 

Y aquel mirar, de nuestro amor al fuego,

irse tiñendo de color las rosas.

 

¡Ea, que son patrañas! Pues ¿quién tiene

tiempo de ser hidalgo? ¡Bien que se sienta,

cual áureo vaso o lienzo suntuoso,

dama gentil en casa de magnate!

¡O si se tiene sed, se alarga el brazo

y a la copa que pasa se la apura!

Luego, la copa turbia al polvo rueda

¡y el hábil catador -manchado el pecho

de una sangre invisible- sigue alegre,

coronado de mirtos, su camino!

No son los cuerpos ya sino deshechos,

y fosas. y jirones. Y las almas

no son como en el árbol, fruta rica

en cuya blanda piel la almíbar dulce

en su sazón de madurez rebosa,

sino fruta de plaza que a brutales

golpes el rudo labrador madura.

¡La edad es ésta de los labios secos!

¡De las noches sin sueño! 

¡De la vida estrujada en agraz!

¿Qué es lo que falta que la ventura falta?

Como liebre azorada, el espíritu se esconde,

trémulo huyendo al cazador que ríe,

cual en soto selvoso, en nuestro pecho.

Y el deseo, del brazo de la fiebre,

cual rico cazador recorre el soto.

¡Me espanta la ciudad!

¡Toda está llena de copas por vaciar, o huecas copas!

Tengo miedo !ay de mí! de que este vino

tósigo sea, y en mis venas luego

cual duende vengador los dientes clave.

¡Tengo sed, mas de un vino que en la tierra

no se sabe beber! 

No he padecido bastante aún, para romper el muro

que me aparta ¡oh dolor! de mi viñedo.

¡Tomad vosotros, catadores ruines

de vinillos humanos, esos vasos

donde el jugo de lirio a grandes sorbos

sin compasión y sin temor se bebe!

¡Tomad!

¡Yo soy honrado, y tengo miedo!

José Martí. Cuba (1853-1895)

Apuntes a Hebreos 4:11-13

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11Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo, no sea que alguno caiga siguiendo el mismo ejemplo de desobediencia.

“Nadie será llevado al cielo en fáciles campos de flores” Isaac Watts (1674-1748)

¿No es curioso? ¿Esforzarse para entrar en el reposo? ¿Por qué no dice “trabaja” para entrar? 

Pensemos esto. Hay una clase de trabajo que sirve a la santificación. Hay otra clase de trabajo que sirve a la salvación. Justificación por la fe y obras para santificación es el trabajo que nos permite entrar en el reposo de nuestra salvación. ¿Por qué?

Si estamos creciendo en santidad, ¿qué haremos menos? Pecar.

¿Alguna vez has intentado reposar en medio de pecado? La escritura señala que el malvado no encuentra reposo en ninguna parte. El pecado no te proporciona un agradable y pacífico sueño.

Por tanto, esforcémonos.

12Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.

El contexto importa. ¡Todos conocemos este verso! Lean ahora a la luz del pasaje:

La palabra de Dios es:

-Viva, no está muerta;

-Activa, no pasiva; transforma;

-Más filosa que una espada de doble filo;

-Capaz de dividir las partes más íntimas de tus pensamientos; lo más profundo de ti;

-Discierne pensamientos e intenciones del corazón

¿Recuerdan cómo empieza Hebreos? Dios, habiendo hablado… (1:1). Los antiguos israelitas no entraron por causa de incredulidad, ¿cuáles razones podríamos tener para dudar la palabra de Dios? Es necesario profundizar y despejar dudas.

La palabra de Dios es personal: está viva. 

Inspirada por el Espíritu Santo, Dios está presente en medio de ella: ahí lo encontramos, aprendemos de El, tenemos comunión con El. 

Si Dios está presente en ella, luego entonces es verdadera, ¡porque Dios no miente!

Si Dios está presente en ella, decir “quiero a Jesús pero no creo en la Biblia” es una contradicción. Rechazar la palabra de Dios es rechazar a Dios.

La palabra de Dios es poderosa: activa.

La palabra griega para “activo” (ἐνεργὴς) también puede traducirse como poderoso.

La palabra de Dios es suficientemente poderosa para cumplir todo lo que necesitamos (2 Timoteo 3:17-17 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra). 

La palabra de Dios es penetrante: más cortante que cualquier espada de dos filos (la espada corta romana)

Diseñada específicamente para alcanzar el corazón humano.

Penetra hasta lo más profundo “la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos”

¿Qué hace en nuestro interior? 

  • Exponer quiénes somos realmente: “discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.”
  • No hay forma de esconderse: “no hay cosa creada oculta a su vista.”
  • Revela Dios a nosotros, pero también nosotros a Dios!

Expone las cosas de nuestro interior que nos encallecen, nos engañan, nos apartan  del creer, y las remueve quirúrgicamente.

¿Cómo estudiar la Biblia puesto que manifiesta la presencia viva de Dios mismo? ¿Cómo debiera este conocimiento cambiar la manera de escuchar una predicación bíblica?

13Y no hay cosa creada oculta a su vista [de Dios], sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Daremos cuenta. ¿Vivimos a la luz de esta verdad?

¿Entenderemos que al venir cada semana y vernos en el espejo de la palabra de Dios, hay un bisturí? ¿Que en cualquier forma de estudio bíblico, estamos ahí, al desnudo, delante de Dios?

¡Es cuando crece o debiera crecer nuestra fe! Porque entonces Dios mismo nos viste con la perfecta justicia de Jesucristo, nos restaura, nos hace dignas, nos llama hijos e hijas, hermanas.

Sería terrible a menos que Dios sea infinitamente bueno y la buena nueva es que Dios es infinitamente bueno. 

Jesucristo es mejor que Moisés, mejor libertador, mejor líder, mejor abogado, Hijo, mientras que Moisés fue siervo. El es en Quien podemos colocar toda nuestra confianza absoluta, no necesitamos ninguna otra red de seguridad.

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Ancianidad

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Deseáis, señor Sarmiento, saber en estos mis años

sujetos a tantos daños,

cómo me porto y sustento,

yo os lo diré en brevedad,

porque la historia es bien breve,

y el daros gusto se os debe con toda puntualidad.

Salido el sol por oriente de rayos acompañado,

me dan un huevo pasado

por agua, blando y caliente.

Con dos tragos del que suelo llamar yo néctar divino,

y a quien otros llaman vino

porque nos vino del cielo.

Cuando el luminoso vaso toca en la meridional,

distando por un igual

del Oriente y del ocaso,

me dan asada y cocida una gruesa y gentil ave,

con tres veces del suave 

licor que alarga la vida.

Después que cayendo, viene

a dar en el mar Hesperio,

desamparado el imperio

que en este horizonte tiene;

me suelen dar a comer tostadas en vino mulso,

que el enflaquecido pulso

restituyen a su ser.

Luego me cierran la puerta,

yo me entrego al dulce sueño,

dormido soy de otro dueño;

no sé de mi nueva cierta.

Hasta que, habiendo sol nuevo

me cuentan cómo he dormido:

y así de nuevo les pido

que me den néctar y huevo.

Ser vieja la casa es esto:

veo que se va cayendo,

vóile puntales poniendo

porque no caiga tan presto.

Más todo es vano artificio;

presto me dicen mis males

que han de faltar los puntales 

y allanarse el edificio.

Baltasar del Alcázar. España (1530-1606)

Un perro ha muerto

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Mi perro ha muerto.

Lo enterré en el jardín

junto a una vieja máquina oxidada.

Allí, no más abajo,

ni más arriba,

se juntará conmigo alguna vez.

Ahora él ya se fue con su pelaje,

su mala educación, su nariz fría.

Y yo, materialista que no cree

en el celeste cielo prometido

para ningún humano,

para este perro o para todo perro

creo en el cielo, sí, creo en un cielo

donde yo no entraré, pero él me espera

ondulando su cola de abanico

para que yo al llegar tenga amistades.

Ay no diré la tristeza en la tierra

de no tenerlo más por compañero

que para mí jamás fue un servidor.

Tuvo hacia mí la amistad de un erizo

que conservaba su soberanía,

la amistad de una estrella independiente

sin más intimidad que la precisa,

sin exageraciones:

no se trepaba sobre mi vestuario

llenándome de pelos o de sarna,

no se frotaba contra mi rodilla

como otros perros obsesos sexuales.

No, mi perro me miraba

dándome la atención que necesito,

la atención necesaria

para hacer comprender a un vanidoso

que siendo perro él,

con esos ojos, más puros que los míos,

perdía el tiempo, pero me miraba

con la mirada que me reservó

toda su dulce, su peluda vida,

su silenciosa vida,

cerca de mí, sin molestarme nunca,

y sin pedirme nada.

Ay cuántas veces quise tener cola

andando junto a él por las orillas

del mar, en el invierno de Isla Negra,

en la gran soledad: arriba el aire

traspasado de pájaros glaciales 

y mi perro brincando, hirsuto, lleno

de voltaje marino en movimiento:

mi perro vagabundo y olfatorio

enarbolando su cola dorada

frente a frente al Océano y su espuma.

Alegre, alegre, alegre

como los perros saben ser felices,

sin nada más, con el absolutismo

de la naturaleza descarada.

No hay adiós a mi perro que se ha muerto.

Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.

Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.

Pablo Neruda. Chile (1904-1973)

Apuntes a Hebreos 4:1-10

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Para pensar:

Nuestra incredulidad a menudo se manifiesta en alguna forma de autoconfianza. Piensa en tu vida. ¿Cuál área te mantiene fuera del disfrute del reposo que te ha sido otorgado en Cristo?

1Por tanto, temamos, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo [de Dios], alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.

Continúa abierta la promesa de entrar en el “reposo” de Dios. “Tengamos cuidado” que la oportunidad no ha terminado: tu meta como parte del pueblo de Dios es alcanzar dicho “reposo” espiritual, el cual no se alcanza en automático (de ahí la palabra temor, quien tiene sentido del temor a Dios (Hebreos 12:28f …servicio aceptable con temor y reverencia; vive confiadamente, 13:6) y haces bien en temer la posibilidad de perderlo, igual que la generación de israelitas no alcanzó el reposo de Canaán, aunque era el objetivo al salir de Egipto.

Como hijos de Dios, luego escuchamos ‘venid a mí los cansados y os daré reposo.” ¿Cuál descanso alcanzamos? Reposo a nuestras almas. Reposo de sabernos salvas, reposo de no tener que andar probando si somos justas, sino que es nuestra alegre respuesta de gratitud.

Tenemos un reposo ahora y un reposo todavía en espera.

En el Salmo 95:7-11, Dios invita al Israel presente a entrar en su reposo, pese a que ya ocupaban la tierra de Canaán, por tanto la invitación se refiere a un tiempo futuro de reposo, celestial. Y esta promesa permanece abierta!

El autor de Hebreos la ofrece a su audiencia, y no les pide que se trasladen a Canaán, por tanto se trata de un reposo diferente. 

2Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en [por no estar ellos unidos por la fe con] los que la oyeron. 

¿Cuáles buenas nuevas? Exodo 19:3-6; 23:20-33 entrarían seguros a la Tierra Prometida, les daría posesión de ella, les haría un reino de sacerdotes, una nación santa para Sí mismo, si obedecieran Su voz y guardaran Su pacto (el evangelio recibido en el desierto era idéntico al evangelio de Cristo recibido por los receptores de la carta).

La implicación es muy clara: no es simplemente escuchar el evangelio, sino apropiarse mediante la fe; si la fe es genuina, será una fe persistente.

3Porque [por tanto] los que hemos creído entramos en ese reposo, tal como Él ha dicho:

Como juré en mi ira: «no entrarán en mi reposo»,

aunque las obras de Él estaban acabadas desde la fundación del mundo

4Porque así ha dicho en cierto lugar acerca del séptimo día: Y Dios reposó en el séptimo día de todas sus obras;5y otra vez en este pasaje: no entrarán en mi reposo. 

El reposo que Dios promete es el mismo que El ha disfrutado desde la fundación del mundo (Génesis 2:2fy reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho): Su reposo comenzó entonces y no ha terminado (Juan 5:17 hasta ahora mi Padre trabaja, y yo también trabajo: ustedes [los fariseos] me acusan de violar el día de reposo, pero aunque el reposo de Dios comenzó al terminar la obra de la creación, y continúa, El sigue trabajando -y por tanto yo también). El reposo permanece abierto, pero…

6Por tanto, puesto que todavía falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes antes se les anunció la buena nueva no entraron por causa de su desobediencia [incredulidad], 7Dios otra vez fija un día: Hoy. Diciendo por medio de David después de mucho tiempo, como se ha dicho antes:

Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.

8Porque si Jesús les hubiera dado reposo, Dios no habría hablado de otro día después de ese. 9Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios. 10Pues el que ha entrado a su reposo [de Dios], él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas.

¡Ah la desobediencia! Dejó fuera del reposo de Dios a los israelitas del Exodo, a pesar de las buenas nuevas recibidas. Hebreos vuelve y hace énfasis en el HOY, no endurezcáis los corazones, no seáis ligeros, no tienten para ver cuán larga es la paciencia de Dios, esfuérzate por entrar en el reposo del Señor. 

¿De qué clase de obras descansamos? De tener que andar probando que somos suficientemente buenas, descansamos del hábito de volver a lo que nos resulta familiar, la red de seguridad. Amadas, aprendamos a cultivar confianza plena en nuestro Señor: reposo en la garantía que es Cristo.

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