Apuntes a Hebreos 6:1-8

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e6 1Por tanto, dejando las enseñanzas elementales [rudimentos, la palabra del principio] acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez [perfección], no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios, 2de la enseñanza sobre lavamientos [bautismos], de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.

3Y esto haremos, si Dios lo permite.

¿Qué? ¿Si Dios lo permite? ¿Acaso no ha hecho un llamado a la madurez? El autor nos despierta al presentar de súbito el concepto de la soberanía de Dios: Si Dios quiere.

¡Sorpresa! ¿Cómo es que en lugar de ofrecer leche, el autor introduce un cambio completo (otra vez)?

Por tanto…¿Por qué? Quizás porque nuestra particular condición de inmadurez es tal que solo una apreciación de lo que implica el sacerdocio de Cristo podría curarnos. Es necesario ampliar nuestra mentes, ¡estirarlas hasta donde sea posible! ¡Hemos permanecido siendo niños durante mucho tiempo, por tanto, les daré algo calculado para sacudirlos de su infantileza!

Por tanto…otra vez la palabra conocida. Este es uno de esos pasajes que nos atemoriza si no vemos el contexto o desconocemos el punto principal, y ojalá nos condujera a abandonar la subcultura de las redes sociales cristianas.

El autor menciona 6 puntos (arrepentimiento, fe hacia Dios, lavamientos, imposición de manos, resurrección de los muertos, juicio eterno) como enseñanzas o rudimentos elementales; está recordando al Viejo Testamento como sombra de lo que ha de venir, apuntando a la figura de Cristo.

rudimento

Del lat. rudimentum ‘ensayo’, ‘primer aprendizaje’. (1). Embrión o estado primordial e informe de un ser orgánico. (2). Parte de un ser orgánico imperfectamente desarrollada. (3). Primeros estudios de cualquier ciencia o profesión.

¿Qué consideración tenía la audiencia de las enseñanzas elementales? 

El autor recuerda a Moisés como sombra de la sustancia que hallaremos en Cristo. Sabemos que hablará de Abraham y el Pacto pues lo menciona más adelante, el Pacto de Abraham mejor que el Pacto Mosaico porque el de Abraham no fue condicional, es decir no dependía de la obediencia del pueblo a Dios. 

Si recuerdan, Abraham estaba inconsciente, en sueños, cuando la ceremonia de dividir los animales y Dios pasar por en medio de ellos. Hay una lección aquí: la fidelidad del Señor para cumplir su palabra no depende de ningún acto nuestro. Ninguno.

Pero en el Pacto Mosaico, si haces “esto”, tendrás qué hacer “aquello” para solicitar perdón. La Escritura enseña que la ley fue dada para que conociéramos la imposibilidad de cumplir la ley fuera de Cristo.

¿Vemos ahora? 

El autor de Hebreos señala: es tiempo de dejar atrás los rudimentos acerca de Cristo y avanzar en madurez. Es tiempo de construir sobre lo ya conocido, avanzar, aprender cómo tomar verdades básicas sobre Cristo y utilizarlas para crecer en discernimiento, de modo que alcancen la santidad sin la cual nadie verá al Señor (12:14). Su problema no es carencia de conocimientos básicos sino falta de frutos visibles en sus vidas (6:7-8). 

No es posible seguir en el mismo ABC, eventualmente hay que escribir frases y oraciones. ¿Qué hemos de hacer para movernos de lo básico, para madurar espiritualmente?

Hebreos inicia diciéndonos que Cristo es el resplandor de la gloria de Dios y su exacta réplica, la imagen misma de su sustancia. Hemos de movernos de las cosas que son sombra o tipos hacia la perfección que es Cristo mismo, ¡no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas!

Fe en Dios es marca esencial del cristiano (Génesis 15:6; Habacuc 2:4). Fe en Dios incluye fe en sus mensajeros, y por supuesto fe en el evangelio de Cristo.

¿Cuál era la tentación que enfrentaba la audiencia hebrea? Persecusión. Era mejor volver a tradiciones, guardar “bajo perfil” etc. Pero el autor dice “No.” 

Rudimentos basados en enseñanzas del Antiguo Testamento, una forma de vida ya establecida al momento de recibir el evangelio. Todo esto tiene un nuevo significado luego de la entrada de Cristo. 

Ahora bien, los hebreos estarían expuestos a un peligro sutil que no experimentarían los convertidos del paganismo. Sería muy evidente darse cuenta si estos últimos volvieran atrás; pero para los hebreos de la carta, el deslizamiento gradual les haría pensar que no habían abandonado principios básicos de fe y arrepentimiento pues continuaban rituales como el bautismo y la imposición de manos.

Es mejor insistir en las enseñanzas que conducen a madurez espiritual, con la esperanza que se alcanzará madurez con las enseñanzas: Y esto haremos, si Dios lo permite.

3Y esto haremos, si Dios lo permite.

4Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a la ignominia pública. 

El autor no cuestiona la perseverancia de los santos; más bien insiste en que quienes perseveran son los verdaderos santos. Una verdad práctica repetida una y mil veces a lo largo de la Historia de la Iglesia.

En la parábola del Sembrador, por un tiempo no hubo diferencia entre la semilla que cayó en buena tierra de la que cayó en terreno pedregoso, hasta que llegó el tiempo de prueba. Para la audiencia hebrea ahora es tiempo de prueba, ¿quién permanecerá? 

Todos fueron iluminados, gustaron dones celestiales, hechos partícipes del Espíritu Santo, experimentado la bondad divina… pero así como los espías que retornaron con las noticias de Canaán y no entraron después en la Tierra Prometida por causa de su incredulidad, en sentido espiritual quienes vuelvan su corazón a Egipto han rechazado el reposo eterno de los santos.

Toda profesión de fe creíble ha de aceptarse como genuina, si bien en última instancia solo el Señor conoce a los suyos. Ahora bien, el escritor distingue muy bien entre pecado deliberado y pecado inadvertido; el contexto revela con toda claridad cuál pecado deliberado tiene en mente: apostasía deliberada. Quien cometa esto no puede ser traído de vuelta; quien repudia la salvación de Cristo no  encontrará nada en ninguna otra parte.

7Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios; 8pero si produce espinos y abrojos no vale nada, está próxima a ser maldecida, y termina por ser quemada.

Tales personas son comparadas a la tierra que no da buenos frutos a pesar de haber recibido todos los cuidados necesarios (Isaías 5:1-7). Quien persevera en fe es como la tierra fértil que produce buenos frutos mientras que la otra termina por ser quemada porque nuestro Dios es fuego consumidor (12:29). ¿Ha producido la lluvia -la leche de la palabra de Dios- espinas y abrojos o vegetación útil? ¿Hemos aprendido a utilizar la Palabra de Dios para discernir entre el bien y el mal? ¿O nos hemos preocupado solo de reparar por fuera y perdido el punto de la transformación espiritual y moral de vida?

¿Alguna vez se han preguntado por qué queman la tierra que produce espinas y abrojos?

Luego no entendemos las ilustraciones por simple ignorancia. ¿Por qué quemar la tierra? Porque no hay otro modo de erradicar espinas y abrojos. Se propagarán por todo el terreno y dañarán totalmente las partes de buena tierra si es que hay alguna. 

¿Estamos dispuestas a abandonar viejos hábitos?

¿Estamos dispuestas a combatir “espinas y abrojos” de nuestra mente y corazón?

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Apuntes a Hebreos 5:11-14

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TERCERA ADVERTENCIA: NO OS APARTEIS (INMADUREZ ESPIRITUAL)

El autor ha hecho dos advertencias previas en su exposición: 

  1. Pongan atención en 2:1-4;
  2. No seáis como los israelitas en el desierto en 3:7-19

Nos ha revelado la magnificencia de Cristo y expuesto la superioridad sobre ángeles, Moisés, el sacerdocio levítico, Cristo hecho perfecto y autor de eterna salvación para quienes le obedecen, constituido por Dios mismo sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

La referencia al Salmo 110:4 indica la secuencia lógica: explicar ahora en qué consiste este tipo de sacerdocio según Melquisedec. 

Sin embargo el autor da un giro extraordinario al enfocar la condición espiritual de sus oyentes: “os habéis hecho tardos para oír.” 

7Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente; 8y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció; 9y habiendo sido hecho perfecto [completo], vino a ser fuente [autor] de eterna salvación para todos los que le obedecen, 10siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

11Acerca de esto [El] tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar, puesto que os habéis hecho tardos para oír. 12Pues aunque ya [por causa del tiempo] debierais ser maestros, otra vez tenéis necesidad de que alguien os enseñe los principios elementales [elementos del principio] de los oráculos de Dios, y habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido. 13Porque todo el que toma solo leche, no está acostumbrado a la palabra de justicia, porque es niño.14Pero el alimento sólido es para los adultos [los que han alcanzado madurez], los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.

Hoy se considera como noble decir que se tiene una mente abierta. Me pregunto ¿es realmente virtuoso dejar expuesto así el pensamiento? ¿Acaso no tenemos puertas en la casa para guardar aquellas cosas que deseamos guardar a discreción?

La persona sabia guarda su mente por igual, solo alguien tonto abre su mente a todo o a cualquier cosa. Nuestra mente es algo precioso, un tesoro; he aquí por qué la Escritura pone tanto énfasis en la importancia del discernimiento, de la práctica constante (Hebreos 4:12 otra vez!). Discernir es sinónimo de discriminar, de establecer distinciones claras y precisas entre verdad y error.

¿Por qué la amonestación? Porque la Escritura enseña cómo discernir: examinadlo todo, retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal (1 Tesalonicenses 5:21-22). Pablo sitúa el llamado en el contexto de mandatos muy básicos pero cruciales a la vida cristiana: gozo, oración sin cesar, dar gracias en todo cumpliendo la voluntad del Señor, no apagar al Espíritu, no menospreciar las profecías (leer desde el v.15).

En vista del tiempo transcurrido desde vuestra conversión al Cristianismo, ya debierais digerir alimento sólido, como hombres y mujeres maduros; sin embargo, apenas se os puede dar leche, como a niños…

¿Cómo enseñar discernimiento, obediencia, a otros si desconocemos lo que se ha mandado?

Debierais ser maestros, pero he aquí tengo que enseñarles otra vez principios básicos de los oráculos divinos, cosas como:

-Cristo murió por mis pecados;

-que Jesús es ser humano y ser divino;

-la inmutabilidad de Dios;

-etc.

Observen que el autor quiere dar alimento sólido sobre el sacerdocio de Cristo, pero son inmaduros para recibirlo:

a) no escuchan (v.11): os habéis hecho tardos para oír

b) son olvidadizos (v.12): otra vez tenéis necesidad de que alguien os enseñe los principios elementales de los oráculos de Dios

c) sin habilidad en la palabra (v.13): no está acostumbrado [manejo de] a la palabra de justicia

d) sin discernimiento (v.14): por la práctica [no] tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal

Tal parece que la metáfora espiritual contrastando leche y alimento sólido era enseñanza común en los primeros tiempos de la Iglesia: el llamado de Pablo a los Tesalonicenses a cultivar discernimiento y no ser vulnerables a falsas enseñanzas [les recuerda la firma de su propia mano 1 Corintios 16:21; Gálatas 6:11; Colosenses 4;18; 2 Tes 3:17; Filemón 19], a los Corintios que se dicen espirituales pero no puede hablarles como tales (1 Corintios 3:1) sino como niños en Cristo por causa de su carnalidad (su conducta manifiesta).

Tardos [duros] para oír: la palabra llega al oído, alcanza el corazón, pero entonces encuentra una barrera de lentitud y dureza. Se escucha en los oídos, pero no hay respuesta en el corazón: no hay fruto de paciencia ni de obediencia. Oyen sin fe y sin el fruto moral de la fe (J.Piper).

¡Inmadurez espiritual es un peligro! Puede ser el primer paso hacia la apostasía.

¿Qué sucede a un bebé si le damos alimento sólido? ¿Un poco de cereal de arroz mezclado en la leche? ¡Duermen como troncos! El alimento sólido nos ayuda a encontrar el reposo, a entrar en el reposo de nuestra salvación.

¿Recuerdan a Santiago? ¿Cómo el hombre de doble mente es llevado de un lado a otro por cualquier viento de doctrina? ¿Por qué? Porque es un bebé. Todavía se alimenta de leche, no ha recibido alimento sólido, no ha reforzado lo que ya sabe, no ha profundizado su fe.

Imagina un niño de 5 años que solo recibe líquidos: hambriento todo el tiempo, irritable, enfermizo, difícil de enseñar… La leche es lo que transforma un bebé en un niño, analogía sencilla pero efectiva. 

¿Por qué algunos cristianos permanecen como bebés? ¿Cuál es el remedio?

El problema no es que la leche sea insuficiente o que un bebé no pueda comer carne. El punto radica en la producción de una nueva mente -una mente capaz de discernir entre lo bueno y lo malo gracias a la transformación de nuestros sentidos morales, nuestra mente espiritual.

La inmadurez del pueblo, que lleva al autor de Hebreos a ponderar si serán capaces de apreciar sus enseñanzas sobre el sacerdocio de Cristo según Melquisedec, se debía a su falta de inclinación para perseverar en el camino cristiano. Su pereza se muestra en la disposición que tienen a permanecer en el punto que han alcanzado, puesto que ir más adelante implica trabajo y cortar de tajo viejas raíces (algo que nadie quiere hacer). El camino hacia la madurez empieza en la obediencia, no en la inteligencia. Lo que uno hace a diario con la leche de la palabra de Dios.

Beber la leche, saborear y digerir la Palabra, gustar cuán bueno es Dios y sus promesas, satisfacer nuestra alma en El y cultivar discernimiento del bien y del mal en los cientos de decisiones que tomamos a diario. 

El intelecto no está listo para sustentar ideas que el corazón encuentra poco apetitosas.

La “leche” corresponde al ABC de los oráculos divinos; aquellos que no han pasado de ahí siguen siendo niños, “no acostumbrados a la palabra de justicia” o, dicho de otro modo, al “principio de justicia.”

¿Quiénes son maduros? Personas éticas que “por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal,” es decir que en el curso de la experiencia han construido un principio o estándar de justicia mediante el cual pueden discriminar en situaciones morales a medida que surjan. 

Algunos sugieren tres estadios del desarrollo pleno: infancia, madurez espiritual, iluminación espiritual. Esto porque en el crecimiento diario no se brinca de leche a carne, por decirlo de alguna manera, sino que primero hay que aprender a digerir la leche, luego la papilla y vegetales, etc., es decir ir creciendo en discernimiento y ejercicio de sentidos morales.

Por favor tengamos presente que hoy contamos con la Escritura completa, Antiguo y Nuevo Testamento completos. Si la audiencia de Hebreos debiera ser ya maestra… ¿nosotras? ¿He cultivado discernimiento, la mente de Cristo?

Somos llamadas a desarrollar, cultivar tal “palabra de justicia.” Presta atención.

Discernimiento: capacidad de distinguir, discriminar, ver con claridad, percibir. Ser sabias. Sabiduría es madurez.

Conocimiento son los hechos. Ser sabio es saber qué hacer, tomar buenas decisiones con los hechos que tenemos.

discernir

Del lat. discernĕre. (1). Distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas. Comúnmente se refiere a operaciones del ánimo. (2). Conceder u otorgar un cargo, distinción u honor.

sabiduría

De sabidor e -ía. (1). Grado más alto del conocimiento. (2). Conducta prudente en la vida o en los negocios. (3). Conocimiento profundo en ciencias, letras o artes.

Hemos de movernos de lo elemental hacia la solidez espiritual, pues ¿cómo seremos capaces de discernir entre lo bueno y lo malo? ¿Y acaso no es el punto principal al lidiar con tentaciones?

Jesucristo era hombre sabio, cuando la tentación se presentó fue capaz de discernir. ¿Qué dice Santiago? Si alguno le falta sabiduría, pídala a Dios.

No se trata de ejercicios académicos: 

  1. retened lo bueno (1 Tes 5:21) es un eco de “aborreced lo malo, seguid lo bueno” (Romanos 12:9). Significa nutrir y cultivar amor por la verdad, y que la misma gobierne nuestro pensar al examinar con cuidado, con objetividad, utilizando la Escritura como nuestro estándar de oro. 
  2. abstenerse de mal: la Escritura no otorga permiso para exponernos a la maldad; el énfasis es conocer la verdad, no se supone que nos volvamos expertos acerca del mal (pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal. Romanos 16:19).

¿Sentidos espirituales ejercitados? Cuando pasamos tiempo cumpliendo la voluntad divina: Saber que Jesucristo muestra simpatía, revela que yo …. piensa…

Emmanuel, Dios con nosotros, en nuestra hambre, sed, tristeza, cansancio, en cada tentación, en cada problema que llega. Jesucristo está en cada detalle de nuestras vidas e incluso al ascender a los cielos promete “he aquí yo estoy con vosotros hasta el final de los tiempos.” 

Discernir es cuando de manera natural saboreamos las promesas de Dios y cultivamos la mente de Cristo.

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Apuntes a Hebreos 5:1-10

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Para pensar:

¿Te ha permitido Dios aprender obediencia mediante sufrimiento? ¿Qué o cuáles actitudes o conductas han cesado a través de la enseñanza del sufrimiento? ¿Qué o cuáles conductas o actitudes te ha permitido aprender a practicar en su lugar?

1Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en las cosas que a Dios se refieren, para presentar ofrendas y sacrificios por los pecados; 2y puede [pudiendo] obrar con benignidad [compasión] para con los ignorantes y extraviados, puesto que él mismo está sujeto a flaquezas; 3y por esa causa está obligado a ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí mismo como por el pueblo. 

Para cumplir deberes con dignidad, el Sumo Sacerdote no solo debe ejecutar con precisión la labor y detalles de cada ritual sino además mostrar sentimientos internos acordes a la obra que realiza. El verso 1 se toma como indicador de la historicidad de Hebreos, seguramente escrito antes del 70 DC, al especificar las funciones de alguien que todavía presta servicio en el Templo.

El Sumo Sacerdote es llamado a obrar con benignidad para con ignorantes y extraviados, en el sentido de ser sujeto a provocación y quien podría, si quisiera, responder con ira y severidad; pero un Sumo Sacerdote lleno de indignación y/o exasperado ¿cómo podría solicitar expiación por el pecado ajeno?

Observen que se ofrecen ofrendas y sacrificios por ignorantes y extraviados, o de extraviados por causa de ignorancia, no por cualquier persona (Números 15:28 y el sacerdote hará expiación delante del Señor por la persona que ha cometido error, cuando peca inadvertidamente, haciendo expiación por él, y será perdonado); el Sumo Sacerdote ha de considerar que él mismo es hombre sujeto a las mismas flaquezas (ejemplos de Josué hijo de Josadac, Aarón y la excusa pueril que dio a Moisés; Zacarías 3:3-9, Exodo 32:24).

Ahora bien, la Ley no hace esta provisión para quien peca con deliberación (Números 15:30-31).

Ahora pensemos en 1 Pedro, donde dice que todos somos “real sacerdocio.” Si el sacerdocio levítico era capaz de lidiar con gentileza para con ignorantes y extraviados, ¿cuánto más nosotros, seguidores del nuevo gran Sumo Sacerdote?

Nosotros, que contamos con la revelación total del evangelio… ¿Cómo respondemos a estas personas?

La respuesta común suele ser impaciencia, rechazo, indignación, hasta repulsa. “No te quiero cerca de mí” “No quiero saber lo que haces” etc. Pensemos bien.

¿Por qué el sacerdocio levítico podía simpatizar con ignorantes? Porque primero había ofrecido sacrificios por sí mismo delante de Dios, no podía ser ignorante de sus propias flaquezas (Aarón en Levítico 16:6).

Si una calificación del Sumo Sacerdote era su capacidad de simpatizar, otra no menos importante era ser llamado por Dios para este servicio. Nadie podía nombrarse a sí mismo ni alegar validez otorgada por autoridad terrenal alguna.

Aarón, el primer Sumo Sacerdote de Israel, así como herederos y sucesores posteriores, fue escogido por Dios (Exodo 28:1f; Levítico 8:1f;  Números 16:5; 17:5; Sal 105:26; Números 20:23-26; 25:10f). Otros Sumo Sacerdotes, no de descendencia aarónica, pero que ejercieron en momentos precisos, lo hicieron por llamado divino directo y especial (Samuel en 1 Samuel 7:3-17).

4Y nadie toma este honor para sí mismo, sino que lo recibe cuando es llamado por Dios, así como lo fue Aarón.

Mmm, el rol de sacerdote no era un cargo por elección. Ustedes saben lo que sucede cuando es por elecciones:

  1. yo voté por ti, por tanto haz lo que te pido;
  2. yo no voté por ti, no tengo qué obedecer

La naturaleza humana en su esplendor, en cualquiera de estas respuestas.

Cuando el Señor nos llama a formar parte del real sacerdocio no es porque somos “wow” o porque alguien más pensó en ello. Es únicamente por la gracia dispensada a través de Cristo. 

Y en este tenor es que el autor de Hebreos procede a presentar las calificaciones de Cristo:

5De la misma manera, Cristo no se glorificó a sí mismo para hacerse Sumo Sacerdote, sino que lo glorificó el que le dijo:

Hijo mío eres tú, Yo te he engendrado hoy;

6como también dice en otro pasaje:

Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

Cita el Salmo 2:7 que enlaza con el Salmo 110:4 para establecer que no hay dos Mesías, sino uno solo, rey y sacerdote según el orden de Melquisedec. Melqui aparece en la Escritura por primera vez en Génesis 14:18 como rey de Salem (tradicionalmente identificada como Jerusalén) y sacerdote del Dios Altísimo (El Elyon), del cual hablaremos después.

Observen que el autor invierte el orden de las calificaciones: (1) su llamado, incluso Cristo Hijo de Dios no asume por iniciativa propia; fue llamado por Dios mismo (Salmo 2:7). (2) simpatía con su pueblo.

7Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente;

El énfasis no es tanto la oración, sino la necesidad de ser oído: la ayuda celestial para beber de la copa futura. Lo que da realidad al sacerdocio es que no se trata de un oficio externo, heredado, usurpado, u otorgado por favores, sino que trata de vocación y calificaciones internas en experiencia y carácter. Cristo reconoció el camino de la voluntad del Padre y lo siguió hasta el final, de ahí la expresión “temor reverente” o sumisión humilde.

Reverencia = postura de confianza y sumisión.

 8y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció;

Lo natural para un hijo es que aprenda obediencia mediante sufrimiento. 

¿En qué sentido el Hijo de Dios aprendió obediencia por lo que padeció? ¿Significa que era desobediente y tuvo que aprender? No. Porque El era sin pecado.

¿Entonces? Que desde el principio estableció el camino de obediencia a Dios, aprendió obediencia al experimentar en el camino las consecuencias de dicha obediencia en la vida práctica cotidiana terrenal

El Señor Dios me ha dado lengua de discípulo, para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado.  Mañana tras mañana me despierta, despierta mi oído para escuchar como los discípulos. El Señor Dios me ha abierto el oído; y no fui desobediente, ni me volví atrás. Di mis espaldas a los que me herían, y mis mejillas a los que me arrancaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y esputos. 

El Señor Dios me ayuda, por eso no soy humillado, por eso como pedernal he puesto mi rostro, y sé que no seré avergonzado. Cercano está el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? Comparezcamos juntos; ¿quién es el enemigo de mi causa? Que se acerque a mí. He aquí, el Señor Dios me ayuda; ¿quién es el que me condena? He aquí, todos ellos como un vestido se gastarán, la polilla se los comerá. Isaías 50:4-9 

Jesús, en su humanidad, tuvo que aprender a caminar, a hablar, a comer, a ponerse la ropa, lavarse, a leer, a martillar un clavo, etc. Aprendió. Jesús el hombre tuvo que aprender de primera mano lo que Jesucristo, Dios, ya sabía. Quienes fueron bautizados por Juan en el Jordán hubieron de confesar sus pecados, pero no fue así con Cristo: El fue bautizado con la resolución de colocarse sin reservas a disposición de Dios Padre para el cumplimiento de su propósito de salvación. La carrera de obediencia pública inaugurada en el primer bautismo fue coronada en el segundo (Marcos 10:38; Lucas 12:50 pero de un bautismo tengo que ser bautizado, y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!), en el cumplimiento de toda justicia.

La audiencia de Hebreos se da cuenta ahora que mantener su fe los expone a persecusión y sufrimiento, de lo cual cual podrían escapar si renuncian a esa fe. ¿Qué harán, volver atrás y perder lo alcanzado, o caminar a la perfección?

El autor exhorta a mirar a Cristo y continuar adelante, hecho perfecto a través del sufrimiento, a perseverar y no desmayar sabiendo que cuentan con un gran Sumo Sacerdote abundante en benignidad y simpatía. 

Y nosotras, ¿aprenderemos obediencia del sufrimiento?

Físicamente es sencillo, si no tomo café en la mañana me duele la cabeza el resto del día. Pero luego con el corazón y los pensamientos el tema se pone difícil, y más cuando interviene la escuela del sufrimiento, pues debiéramos ser buenas estudiantes.

9y habiendo sido hecho perfecto [completo], vino a ser fuente [autor] de eterna salvación para todos los que le obedecen, 10siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

La esencia de perfección que el autor tiene en mente consiste en el doble hecho de que por su muerte y sufrimiento Cristo (1) vino a ser fuente de eterna salvación y (2) aclamado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. ¿A quiénes? A quienes le obedecen.

Una vez más el autor nos exhorta a perseverar en lealtad a Cristo, autor de eterna salvación. La lógica del argumento sería investigar ahora en qué consiste ser sacerdote según el orden de Melquisedec, pero…

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Apuntes a Hebreos 4:14-16

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Para pensar:

En 4:14 la idea de retener ocurre igual que en dos versos anteriores. Aparecerá dos veces más en Hebreos. Completa las ideas por favor:

3:6 retengamos nuestra _________ y nuestra _________

3:14 retenemos el _______________ firme hasta el fin

4:14 retengamos nuestra ________ (ver también 1 Juan 4:15)

6:18 retengamos la _____________

10:23 mantengamos firme ____________________ sin vacilar;

Así que, de acuerdo a la comparación, ¿qué hemos de retener?

14Teniendo, pues, un gran Sumo Sacerdote que trascendió [pasó a través de] los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra fe. 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado.

¿Qué hacía el Sumo Sacerdote levita? Entraba al santuario externo, el interno, el lugar santo, y una vez al año al Lugar Santísimo para acceder al propiciatorio o sillín de la misericordia. He aquí a Jesucristo pasando a través de los cielos, llevándonos a la habitación del Trono donde alcanzamos misericordia y gracia.

el Hijo de Dios… ¿se dan cuenta? ¿Cómo pensamos de Cristo? Hay un patrón aquí.

Hablar solo de Jesús se refiere solo a la persona histórica, al hombre; una referencia a su humanidad. Pero Jesús el Hijo de Dios, combina tanto su humanidad como su divinidad, una doctrina importantísima que luego no entendemos, pues tendemos a inclinarnos en uno u otro sentido cuando en realidad Jesucristo es ambas cosas al mismo tiempo, y sentado a la diestra de Dios el Padre, sigue siendo ambas cosas. Su trascendencia no hace diferente su humanidad.

¿Por qué es importante? Porque si es totalmente humano no sería nuestro substituto; a menos que sea totalmente Dios. 

16Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.

¿Por qué? Porque tenemos un sumo sacerdote que puede compadecerse, mostrar simpatía, de nuestras debilidades o flaquezas. ¿Cuáles debilidades? ¿Aquellas donde podríamos caer en tentación? No.

Jesucristo humano experimentó hambre, sed, frío, cansancio, la gama completa de emociones, tristeza, y todo lo que se les ocurra. El es capaz de relacionarse y entender las debilidades de nuestra carne y también de nuestro espíritu, aunque permaneció sin pecar. Fue tentado en todo como nosotros, pero no pecó. Pensemos en esto.

trascender:

Tb. transcender. Del lat. transcendĕre ‘pasar de una cosa a otra’, ‘traspasar’.

1. Exhalar olor tan vivo y subido, que penetra y se extiende a gran distancia.

2. Dicho de algo que estaba oculto: Empezar a ser conocido o sabido.

3. Dicho de los efectos de algunas cosas: Extenderse o comunicarse a otras, produciendo consecuencias.

4. Estar o ir más allá de algo.

5. En el sistema kantiano, traspasar los límites de la experiencia posible.

7. Penetrar, comprender, averiguar algo que está oculto.

simpatía:

Del lat. sympathīa, y este del gr. συμπάθεια sympátheia ‘comunidad de sentimientos’.

1. Inclinación afectiva entre personas, generalmente espontánea y mutua.

2. Inclinación afectiva hacia animales o cosas, y la que se supone en algunos animales.

3. Modo de ser y carácter de una persona que la hacen atractiva o agradable a las demás.

4. Relación de actividad fisiopatológica entre órganos sin conexión directa.

5. Relación entre dos cuerpos o sistemas por la que la acción de uno induce el mismo comportamiento en el otro.

empatía:

A partir del gr. ἐμπάθεια empátheia.

1. Sentimiento de identificación con algo o alguien.

2. Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

¿Qué hacemos o cómo respondemos cuando algo nos tienta, o vemos algo tentador? Racionalizamos. Calculamos opciones. Quizás… Pero lo que no hacemos es salir corriendo. Consideramos, nos recreamos, jugamos con la idea, absorbemos la tentación… “quizás no es como Dios dice...”

¿Y Cristo? Para empezar, no interioriza o internaliza la tentación (Mateo 4, o el uso de la Escritura para responder a tentaciones). No se pone a considerar pros y contras de la tentación. Tiene un mejor reposo que el nuestro. Pasó 33 años de su vida siendo tentado igual que tú y que yo, y respondiendo “no mi voluntad Padre, sino la tuya sea hecha.” Pero no olvidemos que sintió tentaciones, por ello se compadece, tiene simpatía (sympateko en el original).

Luego perdemos el punto. 

Pensamos que a Cristo le fue fácil evadir tentaciones porque era Dios. Piensa, ¿qué es más fácil? ¿entregarse o evadir el pecado? ¿miles de veces al día cada día durante 33 años? ¿Podremos entender esta clase de sufrimiento?

¿Te resulta difícil creer que Jesucristo fue tentado en todo como nosotros?

Queremos responder “sí” porque luego pensamos que nuestras tentaciones son mayores.

“Esto es nuevo” decimos, como para justificar por qué caímos. 1 Corintios 10:13 (no os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla).

Amadas, si es una tentación común a todos los hombres, luego entonces tiene la misma solución que cualquier otra tentación. ¡Oremos al Señor que nos provea la vía de escape! (y sepamos discernirla)

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Apuntes a Hebreos 4:11-13

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11Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo, no sea que alguno caiga siguiendo el mismo ejemplo de desobediencia.

“Nadie será llevado al cielo en fáciles campos de flores” Isaac Watts (1674-1748)

¿No es curioso? ¿Esforzarse para entrar en el reposo? ¿Por qué no dice “trabaja” para entrar? 

Pensemos esto. Hay una clase de trabajo que sirve a la santificación. Hay otra clase de trabajo que sirve a la salvación. Justificación por la fe y obras para santificación es el trabajo que nos permite entrar en el reposo de nuestra salvación. ¿Por qué?

Si estamos creciendo en santidad, ¿qué haremos menos? Pecar.

¿Alguna vez has intentado reposar en medio de pecado? La escritura señala que el malvado no encuentra reposo en ninguna parte. El pecado no te proporciona un agradable y pacífico sueño.

Por tanto, esforcémonos.

12Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.

El contexto importa. ¡Todos conocemos este verso! Lean ahora a la luz del pasaje:

La palabra de Dios es:

-Viva, no está muerta;

-Activa, no pasiva; transforma;

-Más filosa que una espada de doble filo;

-Capaz de dividir las partes más íntimas de tus pensamientos; lo más profundo de ti;

-Discierne pensamientos e intenciones del corazón

¿Recuerdan cómo empieza Hebreos? Dios, habiendo hablado… (1:1). Los antiguos israelitas no entraron por causa de incredulidad, ¿cuáles razones podríamos tener para dudar la palabra de Dios? Es necesario profundizar y despejar dudas.

La palabra de Dios es personal: está viva. 

Inspirada por el Espíritu Santo, Dios está presente en medio de ella: ahí lo encontramos, aprendemos de El, tenemos comunión con El. 

Si Dios está presente en ella, luego entonces es verdadera, ¡porque Dios no miente!

Si Dios está presente en ella, decir “quiero a Jesús pero no creo en la Biblia” es una contradicción. Rechazar la palabra de Dios es rechazar a Dios.

La palabra de Dios es poderosa: activa.

La palabra griega para “activo” (ἐνεργὴς) también puede traducirse como poderoso.

La palabra de Dios es suficientemente poderosa para cumplir todo lo que necesitamos (2 Timoteo 3:17-17 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra). 

La palabra de Dios es penetrante: más cortante que cualquier espada de dos filos (la espada corta romana)

Diseñada específicamente para alcanzar el corazón humano.

Penetra hasta lo más profundo “la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos”

¿Qué hace en nuestro interior? 

  • Exponer quiénes somos realmente: “discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.”
  • No hay forma de esconderse: “no hay cosa creada oculta a su vista.”
  • Revela Dios a nosotros, pero también nosotros a Dios!

Expone las cosas de nuestro interior que nos encallecen, nos engañan, nos apartan  del creer, y las remueve quirúrgicamente.

¿Cómo estudiar la Biblia puesto que manifiesta la presencia viva de Dios mismo? ¿Cómo debiera este conocimiento cambiar la manera de escuchar una predicación bíblica?

13Y no hay cosa creada oculta a su vista [de Dios], sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Daremos cuenta. ¿Vivimos a la luz de esta verdad?

¿Entenderemos que al venir cada semana y vernos en el espejo de la palabra de Dios, hay un bisturí? ¿Que en cualquier forma de estudio bíblico, estamos ahí, al desnudo, delante de Dios?

¡Es cuando crece o debiera crecer nuestra fe! Porque entonces Dios mismo nos viste con la perfecta justicia de Jesucristo, nos restaura, nos hace dignas, nos llama hijos e hijas, hermanas.

Sería terrible a menos que Dios sea infinitamente bueno y la buena nueva es que Dios es infinitamente bueno. 

Jesucristo es mejor que Moisés, mejor libertador, mejor líder, mejor abogado, Hijo, mientras que Moisés fue siervo. El es en Quien podemos colocar toda nuestra confianza absoluta, no necesitamos ninguna otra red de seguridad.

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Apuntes a Hebreos 4:1-10

Estándar

Para pensar:

Nuestra incredulidad a menudo se manifiesta en alguna forma de autoconfianza. Piensa en tu vida. ¿Cuál área te mantiene fuera del disfrute del reposo que te ha sido otorgado en Cristo?

1Por tanto, temamos, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo [de Dios], alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.

Continúa abierta la promesa de entrar en el “reposo” de Dios. “Tengamos cuidado” que la oportunidad no ha terminado: tu meta como parte del pueblo de Dios es alcanzar dicho “reposo” espiritual, el cual no se alcanza en automático (de ahí la palabra temor, quien tiene sentido del temor a Dios (Hebreos 12:28f …servicio aceptable con temor y reverencia; vive confiadamente, 13:6) y haces bien en temer la posibilidad de perderlo, igual que la generación de israelitas no alcanzó el reposo de Canaán, aunque era el objetivo al salir de Egipto.

Como hijos de Dios, luego escuchamos ‘venid a mí los cansados y os daré reposo.” ¿Cuál descanso alcanzamos? Reposo a nuestras almas. Reposo de sabernos salvas, reposo de no tener que andar probando si somos justas, sino que es nuestra alegre respuesta de gratitud.

Tenemos un reposo ahora y un reposo todavía en espera.

En el Salmo 95:7-11, Dios invita al Israel presente a entrar en su reposo, pese a que ya ocupaban la tierra de Canaán, por tanto la invitación se refiere a un tiempo futuro de reposo, celestial. Y esta promesa permanece abierta!

El autor de Hebreos la ofrece a su audiencia, y no les pide que se trasladen a Canaán, por tanto se trata de un reposo diferente. 

2Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en [por no estar ellos unidos por la fe con] los que la oyeron. 

¿Cuáles buenas nuevas? Exodo 19:3-6; 23:20-33 entrarían seguros a la Tierra Prometida, les daría posesión de ella, les haría un reino de sacerdotes, una nación santa para Sí mismo, si obedecieran Su voz y guardaran Su pacto (el evangelio recibido en el desierto era idéntico al evangelio de Cristo recibido por los receptores de la carta).

La implicación es muy clara: no es simplemente escuchar el evangelio, sino apropiarse mediante la fe; si la fe es genuina, será una fe persistente.

3Porque [por tanto] los que hemos creído entramos en ese reposo, tal como Él ha dicho:

Como juré en mi ira: «no entrarán en mi reposo»,

aunque las obras de Él estaban acabadas desde la fundación del mundo

4Porque así ha dicho en cierto lugar acerca del séptimo día: Y Dios reposó en el séptimo día de todas sus obras;5y otra vez en este pasaje: no entrarán en mi reposo. 

El reposo que Dios promete es el mismo que El ha disfrutado desde la fundación del mundo (Génesis 2:2fy reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho): Su reposo comenzó entonces y no ha terminado (Juan 5:17 hasta ahora mi Padre trabaja, y yo también trabajo: ustedes [los fariseos] me acusan de violar el día de reposo, pero aunque el reposo de Dios comenzó al terminar la obra de la creación, y continúa, El sigue trabajando -y por tanto yo también). El reposo permanece abierto, pero…

6Por tanto, puesto que todavía falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes antes se les anunció la buena nueva no entraron por causa de su desobediencia [incredulidad], 7Dios otra vez fija un día: Hoy. Diciendo por medio de David después de mucho tiempo, como se ha dicho antes:

Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.

8Porque si Jesús les hubiera dado reposo, Dios no habría hablado de otro día después de ese. 9Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios. 10Pues el que ha entrado a su reposo [de Dios], él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas.

¡Ah la desobediencia! Dejó fuera del reposo de Dios a los israelitas del Exodo, a pesar de las buenas nuevas recibidas. Hebreos vuelve y hace énfasis en el HOY, no endurezcáis los corazones, no seáis ligeros, no tienten para ver cuán larga es la paciencia de Dios, esfuérzate por entrar en el reposo del Señor. 

¿De qué clase de obras descansamos? De tener que andar probando que somos suficientemente buenas, descansamos del hábito de volver a lo que nos resulta familiar, la red de seguridad. Amadas, aprendamos a cultivar confianza plena en nuestro Señor: reposo en la garantía que es Cristo.

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Apuntes a Hebreos: 3:12-19

Estándar

Ser humanos es tener conciencia. Como seres creados a la imagen de Dios, somos criaturas morales porque Dios es un Dios moral, por tanto tenemos capacidad para establecer juicios morales, sin importar si ejercemos o no ejercemos dicha capacidad.

Es un don, un regalo de Dios, para nuestro gozo y beneficio (Romanos 14:22b Dichoso el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba). Si nuestro fin último es glorificar a Dios disfrutando de El por siempre, luego entonces aprendamos a cultivar nuestra conciencia para no endurecer el corazón y poder amar a otros.

Es interesante que la conciencia actúa más como un switch de on/off, culpable/inocente, blanco/negro que en tonos de gris (Romanos 2:15 ya que muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, su conciencia dando testimonio, y sus pensamientos acusándolos unas veces y otras defendiéndolos). Comprender esto es vital, significa que hemos de alinear nuestros estándares de pensamiento con lo que Dios considera correcto o equivocado, no con la opinión humana. Corremos el riesgo de pronunciar veredictos de culpa en asuntos de mera opinión.

Ojo: la conciencia es personal. Es mi conciencia. No puedo ni debo forzar a que otros adopten mis estándares. Si todo el mundo tuviera los mismos estándares, no necesitaríamos Romanos 14 ni 1 Corintios 8, donde aprendemos sobre gentes cuya conciencia es diferente.

¿Es posible dañar el regalo?

Sí, de dos maneras: tornándola insensible o bien excesivamente sensible (hipersensible).

La hacemos insensible al desarrollar el hábito de ignorar su voz hasta desaparecerla. Pablo llama a esto ‘cauterizar’: (1 Timoteo 4:2 …mediante la hipocresía de mentirosos que tienen cauterizada la conciencia).

La hacemos hipersensible al rellenar con reglas que en realidad son asuntos de opinión, no de bien o mal.

Ambas clases de daño pueden ocurrir en la misma persona. Alguien cuya conciencia esté cauterizada al mismo tiempo impone escrúpulos estrictos e innecesarios como la abstinencia de alimentos y matrimonio (1 Timoteo 4:3). Jesús mismo estableció idéntica conexión cuando acusó a los fariseos de colar mosquitos mientras dejaban pasar camellos (Mateo 23:24; 23).

cauterizar Del lat. tardío cauterizāre, y este del gr. καυτηριάζειν kautēriázein ‘abrasar, marcar con un hierro al rojo’.

(1) Quemar una herida o destruir un tejido con una sustancia cáustica, un objeto candente o aplicando corriente eléctrica.

escrúpulo Del lat. scrupŭlus ‘piedrecilla’. (1) Duda o recelo inquietantes para la conciencia sobre si algo es bueno o se debe hacer desde un punto de vista moral. (2) Aprensión, asco hacia algo, especialmente hacia algún alimento. (3) Exactitud o rigor en el cumplimiento del deber o en la realización de algo.

¿Cómo guardar nuestro corazón, la conciencia, de no endurecerse?

Hay dos principios especiales: (1) Dios es el Señor de la conciencia; (2) Obedezcamos siempre a nuestra conciencia.

Hasta la persona más recalcitrante reconoce la importancia de obedecer la conciencia. Romanos 14 y 1 Corintios 8 enseñan que ir contra tu conciencia cuando sabes que te está advirtiendo de lo correcto siempre será pecado ante los ojos de Dios. Siempre. Aun cuando la acción no sea pecaminosa en sí misma. ¿Por qué? Porque tu intención era pecar. 

¿Quiere esto decir que tu conciencia siempre tiene la razón? No. ¿Por qué no?

Porque tu conciencia no es señora de sí misma, eso es idolatría. Tú no eres la dueña de tu conciencia. Tus padres no son los señores de tu conciencia (aunque harías bien en obedecerlos). Tus pastores no son los dueños de tu conciencia (aunque cuidan tu alma, y sería tonto descuidar su consejo). Tus amigas creyentes no son las dueñas de tu conciencia.

Solo Dios es el Señor de la conciencia.

Si Dios, el Señor de la conciencia, te muestra mediante su Palabra que tu conciencia está registrando un juicio moral equivocado, y si crees que El te pide reajustar tu conciencia a su voluntad, doblégate a Dios. 

¿Recuerdas el principio de obedecer primero a Dios antes que a los hombres? (Hechos 5:29b debemos obedecer a Dios antes que a los hombres) Totalmente cierto, incluso cuando ese ‘hombre’ sea mujer y seas tú!  Hemos de obedecer primero a Dios antes que a nuestra conciencia. Si mi conciencia es tan sacrosanta que entra en conflicto con Dios, eso es idolatría.

Importancia de la comunidad ¿Cómo el evangelio mantiene firme nuestra esperanza en “medio del desierto”?

10Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: «siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos»; 11como juré en mi ira:«No entrarán en mi reposo».

12Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse [apostatar] del Dios vivo.

En Deuteronomio 12:9 [porque todavía no habéis llegado al lugar de reposo y a la heredad que el Señor vuestro Dios os da) Canaán es llamada reposo y heredad que Jehová vuestro Dios os da. El sentido doméstico aparece también en Ruth 1:9 (Que el Señor os conceda que halléis descanso [reposo], cada una en la casa de su marido) y en Ruth 3:1. El salmista advirtió a una generación entera de israelitas a no continuar el mal ejemplo de sus ancestros, su rechazo a escuchar a Dios y las consecuencias de ello; ahora, el autor de Hebreos realiza la misma advertencia a otra generación, con mayor insistencia, pues si el juicio en el desierto fue por el rechazo a Moisés, y si Cristo es mayor en gloria que Moisés, las consecuencias del rechazo a Cristo serán mayores.

Si los primeros no entraron en el reposo de la tierra de Canaán, los posteriores no recibirán las bendiciones del Nuevo Mundo.

El escritor recuerda lo sucedido en el desierto, en particular lo sucedido en Cades cuando repudiaron el liderazgo de Moisés y Aarón (Números 14:3) y el Señor pronuncia juicio contra ellos:  «No entrarán en mi reposo». 

Esta palabra, reposo, implica “seguridad de perturbaciones o de ataques enemigos” en una tierra que se ha otorgado como heredad. ¿Se dan cuenta?

Luego tenemos la tendencia a pensar en “reposo” como “¡no tengo qué trabajar más!”

Luego no encontramos paz, reposo, en nuestra salvación, nos sentimos bajo ataque constante, presionadas. ¿Qué o quién te ataca? Nuestro Enemigo es espiritual, no de carne ni sangre; luchamos contra pecados, tentaciones, etc, y experimentamos limitaciones para descansar en la obra de Cristo ya finalizada por nosotros.

Entendemos que habrá un reposo futuro pero luego el concepto es medio confuso: ¿estaremos como ángeles? ¿tocando flautas y arpas? La verdad es que no habrá aburrimiento porque tendremos trabajo por hacer: el mejor trabajo señalado en el Jardín antes de la Caída. Cultivar, sembrar, hacer crecer, sin temor alguno. ¡El cielo será un lugar donde habrá mucho por hacer!

¿Incredulidad? Deslealtad, igual que pasividad en el creer. La expresión global guarda similitud con uno o dos pasajes rabínicos sobre la “inclinación al mal.” Calvino: “apartarse, luego de haber empezado bien, es peor que nunca haber comenzado.”

incredulidad Del lat. incredulĭtas, -ātis. (1) Repugnancia o dificultad en creer algo. (2) Falta de fe y de creencia religiosa.

Recaer del Cristianismo al Judaísmo sería comparable a la acción de los ancestros de “volverse a Egipto.” Un gesto de apostasía total, de ruptura completa con Dios. 

Para alguien que nunca hubiera escuchado del evangelio, el judaísmo sería una puerta de acceso a Dios -sombra de lo que habría de venir. Pero para quienes hubieran sido iluminados por el evangelio, renunciar a él en favor del viejo orden sería pecado irreconciliable, pecado contra la luz.

apostatar Del lat. tardío apostatāre. (1) Abandonar públicamente su religión. (2) Romper con la orden o instituto a que pertenece. (3) Abandonar un partido o cambiar de opinión o doctrina.

Oír de críticas, murmuración y similares viene a ser cuasi normal en medio de una congregación, pero hay algo que nunca será fácil: cuando alguien que ha profesado ser de Cristo, vive en comunión, sirve en ministerios, y luego se aparta de la fe. Apostata de la fe.

J. Owen: “rebelión y desobediencia persistente y continua contra Dios y su Palabra”, o “renuncia total y final, pública, de todos los principios y doctrinas del Cristianismo.” 

Aprendamos a llorar y orar por estas personas, porque son muchas (Juan 6:65-66 por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo ha concedido el Padre. Como resultado de esto muchos de sus discípulos se apartaron y ya no andaban con El). ¿Demas? (Colosenses 4:14, Filemón 23; 2 Timoteo 4:10). Tenemos un Enemigo vicioso, incansable, por tanto es necesario que el liderazgo sea fuerte, diga cosas fuertes (Proverbios 27:6 fieles son las heridas del que ama, pero engañosos los besos del enemigo) pero también que nos cuidemos y exhortemos unos a otros (Hebreos 3:12-14) peleando por nuestra santificación, corriendo la carrera. 

¿Saben dónde será común encontrar apostasía? En iglesias donde se enfatice santificación y transparencia comunitaria.

El apóstata se aparta porque no es de Cristo (1 Juan 2:19), son de la carne y por tanto muertos espiritualmente (Romanos 8:6-7 porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz; ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo). Significa que eventualmente tal persona quedará expuesta en la iglesia local que enfatiza madurez progresiva a la estatura de Cristo. O sea que una iglesia debiera examinarse si nunca ve apostasía, porque la cizaña acompaña al trigo…

Ahora bien, tampoco te cargues con ellos. Dios nunca perderá sus elegidos (Juan 6:39 y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final). También es cierto que circunstancias desagradables no desembocan en apostasía: no seguimos a Cristo por los beneficios sociales, la gente se aparta porque no es de Cristo. Punto.

Tengamos cuidado de no andar persiguiendo gente apóstata, esto podría ser causa de deshonra al nombre de Cristo (se sentirían privilegiados). Nuestro Señor es el gran YO SOY, rey supremo en toda la creación, radicalmente glorioso y bueno. El privilegio de seguirlo es nuestro. 

Por último, la apostasía es un pecado ruin: proclaman que Cristo mereció ser sacrificado, que su vida, muerte y resurrección son pérdida de tiempo. [The tragedy of apostasy. Eric Davis at The Cripplegate, July 31, 2019]

13Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado.14Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra seguridad, 15en cuanto se dice: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.

La exhortación al aliento mutuo es doble: no os aisléis, no sucumbáis. Apartarse del sendero endurecerá el corazón, cauterizará la conciencia, hará más difícil reconocer el camino. De nuevo la perseverancia es vital: empezar bien no es suficiente; solo aquellos que mantienen el curso y terminan la carrera alcanzan recompensa. Hay un sentido de urgencia: HOY. 

16Porque ¿quiénes, habiendo oído, le provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés?17¿Y con quiénes se disgustó por cuarenta años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? 18¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a los que fueron desobedientes? 19Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.

¿De quiénes habla? (Números 14:26-29) Aquellos que habiendo hecho pacto con Dios, probaron ser desobedientes repetidamente, una generación perversa, hijos en los cuales no hay fidelidad (Deuteronomio 32:20). Observen que Dios perseveró con el pueblo de Israel, fiel en su relación, exhortando, cuidando, alimentando, y a nosotros nos dice lo mismo cada día.

El autor de Hebreos nos llevó a los tiempos de Moisés, nos dice lo que pasó y cuál fue el final: no entraron en mi reposo. Moisés pecó cuando el asunto del agua, Dios le dice que golpee la roca pero Moisés está enojado por la enésima murmuración del pueblo y ¡pam! golpea la roca dando primero un grandioso discurso. Lo interesante es que Dios hace que el agua fluya. 

Porque es Dios es quien produce el querer como el hacer, por su buena voluntad.

La historia es enorme y debe hacernos pensar, por nuestra tendencia a colocarnos en un pedestal cada vez que tenemos el micrófono en la mano o nos suben en la plataforma, luego aumentan las expectativas (mías y ajenas) y hacemos esto con los demás, queremos superhéroes.

Moisés se levanta, actúa airado, actúa de modo contrario a mansedumbre, pero aún así Dios responde calmando la sed del pueblo. ¡Qué Dios como Tú!

Dios utiliza a Moisés incluso en su pecaminosidad, continúa su ministerio a través de él. 

Yo necesito saber esto. Porque al llegar hasta aquí, ¿cuántas veces no habremos pecado ya? ¿O murmurado? No quiere decir que celebremos faltas ajenas, de ninguna manera, pero sí que entendamos y no descalifiquemos a otros nada más por que sí. Porque si cada falta descalificara no quedaría nadie. 

¿Y no se supone que debiéramos servir? Sí, todas.

¿Y cuántas, ejem, estamos calificadas? Nadie.

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Apuntes a Hebreos: 3:7-11

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SEGUNDA ADVERTENCIA: NO SEAIS COMO LOS ISRAELITAS EN EL DESIERTO

El Nuevo Testamento ofrece testimonio de una interpretación temprana de la obra redentora del Señor en términos de un nuevo éxodo. La muerte misma de Cristo es llamada “éxodo” (Lucas 9:31 quienes apareciendo en gloria, hablaban de la partida [exodo] de Jesús, que El estaba a punto de cumplir en Jerusalén), la verdadera Pascua sacrificada por su pueblo (1 Corintios 5:7b porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado), Cordero sin tacha y sin mancha (1 Pedro 1:19 sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo). Como Israel en los primeros días, fueron la “iglesia en el desierto” (Hechos 7:38 Este es el que estaba en la congregación [iglesia] en el desierto junto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y el que recibió palabras de vida para transmitirlas a vosotros) y Cristo, la Roca viviente, su guía (1 Corintios 10:4b porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo). 

¿Por qué este recordatorio?

Pablo mismo responde (v.6) “estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, a fin de que no codiciemos lo malo, como ellos lo codiciaron.” ¿Quiénes Pablo? Los israelitas en el desierto.

Harry Randall Truman (1896-1980) vivió cerca del volcán St. Elena en Washington los últimos 50 años de su vida, cometía toda clase de tropelías (pescaba en aguas de los indios, cazaba en terrenos prohibidos, destilaba whisky, etc.); tenía una cabaña a orilla del Spirit Lake en la falda de la montaña. Cuando empezaron temblores 2 meses antes y amenazas de erupción volcánica, este hombre rechazó una y otra vez ser evacuado de su cabaña a punto tal que se convirtió en una leyenda anti-gobierno.

Cuando el volcán explotó, ¿qué creen que pasó? Se calcula que la fuerza de la primera explosión volcánica fue el equivalente a 500 bombas atómicas como la de Hiroshima.

Ahora vayamos a Números 14:1-4 y después Números 14:20-24.

7Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz,8no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, como en el día de la prueba en el desierto,9donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años.

10Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: «siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos»; 11como juré en mi ira:«No entrarán en mi reposo».

Primero muestra a Moisés como siervo, ahora va directo a los acontecimientos sucedidos cuando Moisés servía en la casa de Dios: la rebelión y dudas del pueblo sobre Dios. Reflexionemos esto.

El pueblo en esclavitud en Egipto, ¿cogieron sus cadenas y se fueron? No.

Vinieron 10 plagas, luego las manifestaciones de Quien dice Dios que Es, luego la salida de Egipto. ¿Y entonces? Separa el Mar Rojo, atraviesan el desierto, y cada vez que pueden se quejan y murmuran. ¿Agua? les dio agua. ¿Carne? les trajo aves? ¿Pan? Maná del cielo. Una y otra vez Dios dando testimonio de Su verdad, de Quien es El.

¿Y? 

Una y otra vez asentían intelectualmente a la verdad de Dios.

Pero lo que querían es lo que realmente deseaban, como muchos en la Iglesia de hoy, buscan no a Dios sino lo que El pueda hacer por ellos.

El autor de Hebreos utiliza un tema familiar. Basa su argumento en el Salmo 95. Este Salmo puede dividirse en dos partes.

  1. llamado a la adoración (v.1-7a)
  2. advertencia contra la desobediencia (v.7b-11)

Este Salmo sigue empleándose por los judíos para inaugurar el reposo del sábado, y por cristianos como parte del servicio de oración matutino. El salmo no debiera disociarse: es bueno adorar a Dios, pero hechos y palabras de adoración son aceptables solo si proceden de corazones sinceros y obedientes.

Observen que el Salmista introduce a Dios hablando: “como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz,8no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, como en el día de la prueba en el desierto,” es decir, “como en Meriba -rebelión; Massah -contender o probar” (Números 20:13; Exodo 17:2; 7 Y puso a aquel lugar el nombre de Masah y Meriba, por la contienda de los hijos de Israel, y porque tentaron al Señor, diciendo: ¿está el Señor entre nosotros o no?). Pero no fue la única ocasión, sino que repetidas veces en 40 años ‘probaron’ a Dios, en el sentido de tratar de ver cuán larga era su paciencia o cuánto aguantaría frente a la dureza de sus corazones.

Ahora bien, para entender el tratamiento hay que conocer la enfermedad. ¿Cómo se endurece un corazón?

Todo empezó muy bien, pero terminó tan mal. De 600,000 hombres, solo 2 mayores de 20 años alcanzaron la Tierra Prometida unos 40 años después. El resto quedó tendido en el desierto. 

Vean la terrible y gran lección de la historia de Israel: es posible comenzar bien y terminar mal.

De hecho, esta trágica tendencia humana domina mucho en la experiencia espiritual humana.

Duda Incredulidad Dureza de corazón Menosprecio a Dios Conductas

Tim Keller lo escribe así: “la fe sin algunas dudas es como un cuerpo humano con cero anticuerpos. Aquella persona que va por la vida demasiado ocupada o indiferente para hacer preguntas difíciles sobre por qué cree lo que cree, se encontrará sin defensas al experimentar una tragedia o frente a las preguntas de un escéptico inteligente. La fe de una persona puede colapsar de la noche a la mañana si tal persona no ha escuchado con paciencia o dado mente a sus propias dudas, las cuales debiera haber descartado luego de seria reflexión.”

Kent Hughes: “dureza de corazón proviene de incredulidad, lo cual produce desdén hacia Dios, que a su vez se muestra en distintos patrones de conducta -negatividad, murmuración, pleitos,, contiendas, desobediencia. Desarrollemos esta práctica de colocar el espejo de la Palabra de Dios frente a nuestro corazón y tomarnos el pulso espiritual como debe de ser. ¿Qué indica mi conducta? ¿Un corazón endurecido, incrédulo? ¿O la bendita ternura de un corazón fiel?

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Apuntes a Hebreos: 3:1-6

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¿Hacia dónde miramos? ¿Hacia arriba o hacia abajo? 

¿Quién sería la persona más reverenciada en la mente hebrea? Moisés. Imaginen: el Gran Libertador, el Dador de la Ley, el que hablaba cara a cara con Dios y no murió, el que ofreció su vida cuando el asunto del becerro de oro para librar al pueblo de la ira de Dios, etc.

Pero el autor vuelve y dirige nuestra atención a Jesucristo. ¿Por qué? Vuelve nuestra atención hacia Quien es superior. 

1Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. 

Noten el término: “miembros de una hermandad santa” -hermanos en la familia de Dios, que comparten el llamado celestial. Calculado para recordarnos la dignidad con que nos ha investido, que no podemos tratar con ligereza pues sería insultante. Nuestro verdadero yo es ser santas (Romanos 7:17, así que ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí), ciudadanas de una realidad que no se limita a la esfera terrenal, de modo que este conocimiento debiera afectar la manera como respondemos al pecado en nuestras vidas. 

La audiencia original sufría persecusión, pretendían volver a sus ancestros “a Egipto, donde las cosas eran mejores.” El autor les dice “hey, miren hacia arriba: tenemos un llamado celestial, somos pueblo santo, apartado por Dios, la dirección es para el otro lado…

Representante ante los hombres como apóstol (Juan 20:21), representante ante Dios como Sumo Sacerdote. La palabra “considerad: suena muy suave, moderada; en el original más bien es “fija tus pensamientos en Cristo” En otras palabras “¡concéntrate!” Manténganse en continua observación, lo cual tiene sentido si recordamos que El es la copia idéntica al original, la representación exacta de la naturaleza de Dios.

¿Por qué nos da trabajo poner mucha mayor atención y fijar nuestros pensamientos con toda intención en el carácter de Cristo?

Tenemos que tratar de comprender su profundo significado. Es lo que escribe el autor de Hebreos:  

considerad [fija tus pensamientos en] a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. 

2El cual fue fiel [siendo fiel] al que le designó [constituyó], como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios. 3Porque Él ha sido considerado digno de más gloria que Moisés, así como el constructor de la casa tiene más honra que la casa. 4Porque toda casa es hecha por alguno, pero el que hace todas las cosas es Dios. 5Y Moisés fue fiel en toda la casa de Dios como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir más tarde; 6pero Cristo fue fiel como Hijo sobre la casa de Dios, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria [el gloriarnos] de nuestra esperanza. 

Cristo probó ser fiel, igual que Moisés. El autor, de hecho, alaba a Moisés (eco de Números 12:7 no así mi siervo Moisés; en toda mi casa [la familia de Dios] él es fiel). Lo cual demuestra que el mensaje de ambos, Cristo y Moisés (contenido en los primeros 5 libros de la Biblia) no es contradictorio; Jesús mismo dijo “si hubieran creído a Moisés, me creerían a mí, porque él escribió de mí [Juan 5:45].”

¿Cómo medir la fidelidad de un enviado?

Cuando ejecuta fielmente la comisión que le hemos confiado. 

Ahora bien, Moisés era parte (sirviente, mayordomo) de la casa (Israel en el Antiguo Testamento, la Iglesia en el Nuevo) mientras que Cristo construyó la casa (dueño). Significa que ¡Moisés no era el autor de la vieja economía como Cristo sí lo es de la nueva! (¿Que el constructor de la casa tiene más gloria que la casa misma? ¡Vaya idea nueva para estos judíos que tenían años considerando la fidelidad de Moisés!)

Con todo, Dios mismo da una solemne advertencia contra quien vaya en contra de Moisés (Números 12:8); más solemne es la advertencia implícita contra quien niegue o ignore a Cristo y el evangelio. Porque Moisés es tipología: apunta hacia Cristo, Jesucristo es el Salvador.

¿Cuál es esta casa? Nosotros. La comunidad de creyentes. Noten que son frases condicionales: si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza… La doctrina de la perseverancia final de los santos tiene la saludable enseñanza de que los santos son aquellos que perseveran hasta el fin (valga la redundancia). 

En la parábola del sembrador (Marcos 4:5, 16), la semilla que cayó en la roca nació pero no prosperó porque no tenía raíz, y la explicación señala “aquellos que escuchan, reciben con gozo, pero como no tienen raíz, cuando llegan los problemas se apartan” y esta es la advertencia que trae el autor de Hebreos y su constante énfasis en la necesidad de mantener su profesión de fe y esperanza gozosa, esto es, mantener el curso hacia el destino final, perseverar. De nuevo una ilustración marina: mantener el curso hacia un destino. El autor nos prepara porque luego hablará de Jesucristo como nuestra ancla.

El creyente vive por fe y no por vista; mantiene su esperanza en lo invisible, sin avergonzarse. No se trata de esperanza vana o secular sino de esperanza cierta. Sucederá. 

Amadas, el contentamiento se aprende, y se aprende en medio de relaciones; se alcanza, es una forma de dominio propio, de maestría por la gracia de Dios. 

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Apuntes a Hebreos: 2:1-18

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PRIMERA ADVERTENCIA: PONGAN ATENCION

1Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos [derivemos fuera]. 

No seamos ligeras con las verdades y enseñanzas del evangelio, son para amar y obedecer a toda costa. La advertencia es real: no dice “eh, pon un chin de atención” o “mira, ten cuenta” sino “presta mucha mayor atención.” Vivimos en tiempos difíciles, el nivel de atención que debemos prestar es mucho mayor de lo que pensamos. La advertencia es muy útil para que seamos proactivas: perseguir a Cristo en la vida cristiana.

2Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable [firme], y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución, 3¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.

¿Cómo escaparemos nosotros? 

¿Recuerdan la historia de Nadab y Abiú, hijos de Aarón? ¿Cuando ofrecieron fuego extraño y la tierra se abrió y se los tragó? Una historia fuerte.

Noten las palabras: transgresión, desobediencia. Y si la gran salvación fue traída por el mismo Hijo de Dios, tratarla con ligereza nos expone a peligros más terribles que a los primeros. Transgresión es la deliberada o voluntariosa ruptura de una ley, lo que vemos en los hijos de Aarón (yo sé lo que es correcto pero escojo hacer lo que quiero).

Desobedecer pudiera ser más un pecado de negligencia, la historia de Uza y el arca (no manejaron el arca con la debida reverencia, como la ley señalaba, el arca pierde balance y Uza trata de evitar que caiga, toca el arca y cae fulminado, 2 Samuel 6:3-7).

Si rechazamos al Hijo, ¿cómo escaparemos? Noten la seriedad de la justicia de Dios: no disminuye, sino que aumenta en el Nuevo Testamento.

(Lucas 20:9-16) la parábola de la viña y los labradores malvados está diseñada para provocar a los maestros de la ley, pues “la viña del Señor es la nación de Israel” dice el profeta Isaías al pronunciar juicio; los judíos rechazaron a los profetas, ¿a quién había enviado el padre? Al Hijo, el heredero, a quien mataron.

¿Cómo pondremos atención? ¿Cómo ser fieles a la declaración que escuchamos? ¿Cómo vivir de manera que mostremos fidelidad al mensaje?

5Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero [la tierra habitada venidera], acerca del cual estamos hablando. 6Pero uno ha testificado en cierto lugar diciendo: ¿Qué es el hombre para que de Él te acuerdes, o el hijo del hombre para que te intereses en Él? 7Le has hecho un poco inferior a los Ángeles; le has coronado de gloria y honor, y le has puesto sobre las obras de tus manos; 8todo lo has sujetado bajo sus pies. Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él.9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos. 

Un argumento nuevo que hace énfasis en la superioridad de Cristo: la administración del mundo venidero pertenece solo a Cristo. A los ángeles se les ha concedido administrar el mundo presente (Deuteronomio 32:8 cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel [de los ángeles de Dios]. Pues la porción del Señor es su pueblo; Jacob es la parte de su heredad). En Daniel 10:20, por ejemplo, encontramos al “príncipe de Persia” y al “príncipe de Grecia”, mientras que Miguel es el “gran príncipe” que lidera al pueblo de Israel (Daniel 10:21; 12:1). 

Si el mundo venidero no se ha entregado a los ángeles, ¿a quién se entregó [fue sujetado]? Al Hijo de Dios, como heredero de todas las cosas. 

Hebreos cita Salmo 8:4-6, que a su vez está basado en Génesis 1:26. Pero nuestro autor aplica las palabras no al primer Adán, sino a Cristo, el último Adán, cabeza de la nueva creación y rey del mundo venidero.

Ahora bien, pudiéramos pensar que somos pequeñas e insignificantes, sin embargo es evidente que Dios nos creó con un propósito especial (v.7-8 del Salmo), si El es resplandor de Su gloria y nosotros somos coherederas, luego entonces somos eco de ese mismo resplandor, hechas a imagen de Dios, gobernantes sobre la creación (Génesis 1:26) y un día seremos jueces de los mismos ángeles (1 Corintios 6:3 ¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¡cuánto más asuntos de vida!).

Cada ser humano tiene enorme valor y potencial. ¿Cómo afecta esto tu ministerio?

Nada está fuera del control de Cristo, nada. Oportunidad para que veamos lo invisible en lugar de lo visible! Imaginen la escena: la audiencia original bajo persecusión de romanos, criticados por sus paisanos, aborrecidos por los vecinos paganos ateos, bajo una cultura absorbente y ellos pensando “¿y esto es el equipo ganador?” Mmmm… ¿y qué nos dice el autor de Hebreos?

8todo lo has sujetado bajo sus pies. Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él. 9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de honra y de gloria, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Al presente no vemos todas las cosas sujetas a El, pero lo están.

10Porque convenía que aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. 11Porque tanto el que santifica como los que son santificados, son todos de un Padre; por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12diciendo: Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación te cantaré himnos.

13Y otra vez: Yo en Él confiaré.

Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que Dios me ha dado.

Para quien y por quien… se refiere a Dios el Padre. Todo lo que Dios hace es digno de sí mismo, y aquí ejemplifica una de las acciones divinas al perfeccionar a Cristo. 

¿Qué quiere decir haber sido hecho perfecto por medio de sufrimientos? ¿Acaso era imperfecto hasta que sufriera? No. Jesucristo fue sin pecado, pero no había completado la obra que el Padre le había dado. Cristo no se movió de un estado de imperfección a uno de perfección, más bien completó la obra perfecta que el Padre le había ordenado realizar. Fue perfeccionado mediante padecimientos; probada Su perfección, mostrada en la ejecución del plan de salvación.

14Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, Él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo,15y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida. 16Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham. 17Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo. 18Pues por cuanto Él mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Para llegar a ser un perfecto sumo sacerdote, esta persona debía simpatizar con aquellos para los cuales trabaja, no puede simpatizar con ellos a menos que entre en sus experiencias y las comparta. Jesucristo hizo esto.

El v.14 afirma la “encarnación” es decir la idea de Dios hecho carne y ser humano. Refuta dos herejías tempranas:

Docetismo: que Jesucristo era Dios pero no fue humano.

Arianismo: que Jesucristo fue humano pero no era Dios.

¿Por qué es importante que Jesucristo pueda representarnos?

  1. Sufrió “para que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote” (v.17) Y esto debe hacernos pensar: mi sufrimiento, ¿me hace misericordiosa hacia otros?
  2. Fue tentado “para ser capaz de ayudar a los que son tentados” (v.18)

Somos la descendencia de Abraham, se le permite morir en nuestro lugar. Su muerte destruyó a quien tiene el imperio de la muerte desde el principio de los tiempos (Génesis 3:15) al destruir el pecado.

¿Cómo nos esclaviza el temor a la muerte? ¿Te afecta el temor a la muerte? 

Si Cristo nos ha liberado, ¿cómo vivir diferente?

Para ser un perfecto sumo sacerdote, esta persona debía aprender lecciones de obediencia a Dios; si fallaba, necesitaría un sacerdote para sí mismo para entrar a la presencia de Dios con la seguridad de ser admitido. No hay dudas de la obediencia de Cristo.

Pero además, un perfecto sumo sacerdote debía celebrar un acto solemne, presentar a Dios propiciación por los pecados del pueblo. 

propiciación Del lat. propitiatio, -ōnis. (1) Acción agradable a Dios con que se le mueve a piedad y misericordia. (2) Sacrificio que se ofrecía en la ley antigua para aplacar la justicia divina y tener a Dios propicio. (3) Satisfacer la ira de Dios por nuestro pecado.

expiar Del lat. expiāre. (1) Borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio. (2) Dicho de un delincuente: Sufrir la pena impuesta por los tribunales. (3) Padecer trabajos a causa de desaciertos o malos procederes. (4) Purificar algo profanado, como un templo.

Cristo soportó tribulaciones y tentaciones, no solo las comunes, sino aquellas tentaciones sutiles propias de su llamado mesiánico: pudo escoger alguna vía menos costosa para cumplir el llamado, pero resistió hasta el final, puso su mirada en el galardón para completar el propósito por el cual vino a este mundo.

Nosotros ahora somos tentadas con lo común y ordinario, y también a ser desleales y olvidar nuestra profesión de fe.

Pero así como a esta audiencia hebrea le fue de fortaleza, tengamos la seguridad de contar con Cristo como nuestro campeón e intercesor, uno similar a nosotras en todo, en el lenguaje familiar de hermandad amorosa.

Dios nuestro Padre. Cristo nuestro Hermano. 

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