Apuntes a Génesis I, 8:20-9:29

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EL MUNDO POST DILUVIO

Cuadro 10: Provisión para el mundo post-Diluvio, monólogo divino sobre preservar la tierra, con reflexión sobre la conducta humana (8:20-22).
Lo primero que Noé hizo al salir del arca fue dar gloria a Dios. Y el Señor resuelve no volver a maldecir la tierra por causa del hombre. El sacrificio ofrecido constituye una manera de llamar al Señor, un efecto expiatorio para quien adora (Levítico 1:4 Pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para hacer expiación por él. Job 1:5). El aroma agradable indica el placer y favor de Dios hacia el adorador (cf. Exodo 29:18; Levítico 1:9; 3:16; Números 15:3), El se complace en el acto de obediencia y adoración de Su pueblo; pacifica la indignación del Señor contra el pecado (recordemos que Su corazón está lleno de dolor por causa del pecado del pueblo (6:6) y es importante considerar que el pecado humano inflige dolor al corazón de Dios solo porque El graciosamente se humilla a Sí mismo al involucrarse con la humanidad.
Ese dolor, esa indignación, se suaviza por el sacrificio expiatorio (Romanos 12:1 Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional).

Observen que Dios no está borrando la maldición proferida en 3:17, solo promete no destruir la tierra otra vez (6:13; Isaías 54:9 Porque esto es para mí como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reprenderé). En 3:17 maldecir significa “infligir una anti-bendición, un infortunio desastroso (privación, infertilidad, siervos, cero dominio)”.
El Diluvio no produce efectos fundamentales en el hombre, pero el sacrificio de Noé produce un cambio en Dios al pacificar su justa indignación contra el pecado.
El pecado de Adán continúa pasando de generación en generación después del Diluvio.

Noé y las condiciones del mundo post-Diluvio (9:1-17).
Cuadro 11: ordenanza divina para salvaguardar Su programa de clemencia (9:1-7).
En esencia, el cuadro contiene tres ordenanzas: 1) el marco es la propagación de vida -la bendición divina (9:1,7), 2) el contenido del cuadro es protección de la vida, tanto animal como humana (9:2a, 4-6), y 3) el sostenimiento de la vida (9:2b-3).
El contenido presenta legislación necesaria: para protección, pena capital para hombres y animales (9:5-6 Y ciertamente pediré cuenta de la sangre de vuestras vidas; de todo animal la demandaré. Y de todo hombre, del hermano de todo hombre demandaré la vida del hombre. 6El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Dios hizo El al hombre. Números 35:31 Además, no tomaréis rescate por la vida de un asesino que es culpable de muerte, sino que de cierto se le dará muerte).
Observen que antes del Diluvio la ausencia de pena capital condujo a sangrientas venganzas (Génesis 4), hasta los animales corrompieron su conducta (6:12). Noten la razón de la pena capital: ¡la imagen de Dios! El Señor valora, Su imagen continúa en la humanidad depravada (8:21) y explica por qué debe haber compensación por la sangre homicida, en contraste con la sangre animal.

Cuadro 12: la señal del pacto divino (9:8-17)
Dios decidió de modo unilateral preservar la tierra y toda su ecología para sustentar al portador de Su imagen. La repetición de la frase “todo ser viviente” y sus equivalentes “toda vida” -un total de 8 veces en este pasaje- confirma la apasionada preocupación divina y su compromiso de preservar y cuidar todas las especies vivientes del globo terráqueo.
Certifica el pacto colocando Su arco en las nubes. Es interesante que el Señor certifica sus pactos con signos: la circuncisión, en el caso de Abraham (Génesis 17:11); el Día de Reposo, con Israel en el monte Sinaí (Exodo 31:13,17); la copa, con Cristo y el nuevo Israel (Lucas 22:20 De la misma manera tomó la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por vosotros).

En Su trascendencia Dios es omnisciente, pero en Su inmanencia se involucra a Sí mismo con los asuntos terrenales.
inmanente.
(Del lat. immănens, -entis, part. act. de immanēre, permanecer en).
1. Que es inherente a algún ser o va unido de un modo inseparable a su esencia, aunque racionalmente pueda distinguirse de ella.
Profecías sobre hijos de Noé (9:18-27)
Se nos introduce una nota genealógica para ilustrar la piedad y virtud de los descendientes de Sem -semitas- y los de Jafet -jafetitas- así como la degradación moral de los descendientes de Cam -que incluye egipcios, babilonios y canaanitas. O sea que los hijos de Noé cargan con ambas semillas: la simiente de la serpiente y la simiente de la mujer.
De inmediato el narrador introduce a Canaan. La acción inmoral de su padre es premonición de su degradación espiritual e intenta prevenir a Israel del contagio.

Escena 1: la desnudez de Noé (9:20-23)
El verbo implica que se trata de una actividad nueva, que Noé desarrolló la viticultura (la ciencia de sembrar uvas) y la vinicultura (la ciencia de hacer vino). Como en 4:17-22, el avance tecnológico humano es distorsionado por la depravación humana.
Beber vino no tiene connotaciones negativas por necesidad en el AT (Génesis 43:34; Cantares 5:1; Hageo 1:6). Sin embargo la palabra “embriagar” sí contiene un sentido negativo (Lamentaciones 4:21; Isaías 29:9; 49:26; Jeremías 25:27; Nahum 3:11). Embriagarse, en estos textos, revela juicio divino sobre gente. Cuando David cae, trató de embriagar a Urías para que abandonara sus escrúpulos religiosos y se acostara con su mujer (2 Samuel 11:13). Las hijas de Lot embragaron a su padre y cometieron incesto (Génesis 19:31-35).
En el texto, Noé expone su desnudez y su hijo menor peca mientras que los otros dos cubren a su padre, precaución que Noé no tomó.
El profeta Habacuc (2:15 ¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti que mezclas tu veneno hasta embriagarlo, para contemplar su desnudez!) y Jeremías (Lamentaciones 4:21 Regocíjate y alégrate, hija de Edom, la que habitas en la tierra de Uz; también a ti pasará la copa, te embriagarás y te desnudarás) censuran la desnudez en conexión a estar saciados con vino, lo cual hace pensar que el escritor en Génesis condena la conducta de Noé.
Habacuc conecta intoxicación y desnudez con voyeurismo, un acto que depriva a otra persona de su dignidad.
voyeur (voyeurismo)
(Voz fr.).
1. Persona que disfruta contemplando actitudes íntimas o eróticas de otras personas.

La desnudez se asocia a vergüenza (Génesis 3:7, 21), menosprecio público (2 Samuel 6:16, 20), incompatible con vivir en la presencia de Dios (Exodo 20:26 “Y no subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra sobre él.”; cf. Deuteronomio 23:12-14). En la Caída, Adán y Eva se dieron cuenta -al percatarse de su desnudez- del potencial para hacer lo bueno y lo malo; de modo que las reglas contra la desnudez se dirigen a protección contra el pecado. La desnudez de Noé provoca o da lugar al pecado de Cam.
Sin embargo Noé se ha expuesto en privado, esto hace que la invasión de la privacidad hecha por Cam sea más condenable y su culpa más culpable.

El voyeurismo de Cam es de la peor clase; en general este pecado violenta la dignidad de otro y roba el deseo de privacidad. Es una forma de dominación. Ahora bien, el pecado de Cam es particularmente perverso porque se trata de voyeurismo homosexual; peor aún, deshonra a su padre, a quien debía reverenciar (Exodo 21:15-17; Deuteronomio 21:18-21; Marcos 7:10), y encima de eso pregona lo que ha hecho. Observen que los hermanos mayores consideraron de inmediato como pecado ver a su padre desnudo y tomaron sumo cuidado para no hacerlo.
La evidente sensualidad de Cam, la modestia de Jafet y de Sem marca una diferencia enorme en moralidad común.

Escena 2: invocaciones proféticas de Noé (9:24-27)
¿Le dijeron Sem y Jafet?
25dijo:Maldito sea Canaán; siervo de siervos será para sus hermanos. 26Dijo también:Bendito sea el SEÑOR, el Dios de Sem; y sea Canaán su siervo. 27Engrandezca Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem; y sea Canaán su siervo.
¡Las únicas palabras de Noé en toda la historia! Una oración profética como cuando Jacob llamó a sus hijos en su lecho de muerte (Génesis 49:1; Moisés en Deuteronomio 33:1).
En 9:1-17 encontramos las palabras de Dios respecto a la historia humana en general. Las palabras de Noé se refieren a la historia de redención. Su profecía repite la historia de antes del Diluvio: Adán y sus tres hijos divididos entre los impíos cainitas y el piadoso Abel reemplazado por Seth y sus descendientes; la descendencia de Noé dividida entre los reprobados canaanitas y los piadosos semitas y los de Jafet.
¿Por qué Canaán en lugar de Cam?
Las palabras de Noé tienen presente a las descendencias, no es extraño que la maldición recaiga en el hijo de Cam dado que Cam mismo había sido bendecido antes (9:1). Así como el hijo más joven de Noé se equivocó con su padre, en Canaán -como hijo más joven de Cam- recaerá la maldición, quien al parecer heredó su misma decadencia moral (Levítico 18:3; Deuteronomio 9:3).
Los descendientes de Cam incluyeron a algunos de los más acerbos enemigos de Israel: canaanitas, egipcios, filisteos, asirios y babilonios (Génesis 10:6-13). O sea que detrás de la profecía de Noé se encuentra el concepto de solidaridad corporal: los ancestros reproducen su propia especie.
Sem y Jafet reproducen la justicia de Noé, pero su inmoralidad se encuentra representada en Cam.

Ahora bien, los canaanitas sufrieron maldición y servidumbre porque ellos mismos actuaron igual que Cam, tuvieron sus propias transgresiones, no por causa del pecado de Cam. La esclavitud de Canaán fue espiritual, además de política. Sin embargo, la diferencia en el futuro prospecto de los 3 hermanos concierne a su moralidad, no a su etnicidad.
Rahab era canaanita, pero llegó a ser parte del pueblo de Dios (Josué 2:14; 6:17,22-25; Mateo 1:5; Hebreos 11:31), mientras que la familia del judío Acán fue cortada (Josué 7).
Cuando Israel se comporta como canaanita, la tierra los vomita (2 Reyes 17:20 Y el SEÑOR desechó a toda la descendencia de Israel, y los afligió y los entregó en mano de saqueadores, hasta que los echó de su presencia).
En la doxología final, Noé pide que el Dios del pacto sea reconocido y adorado como el Autor de la vida y victorias de Sem, el primer indicio de que Dios escoge al linaje de Sem para gobernar la tierra y aplastar la Serpiente. La gracia soberana siempre abrirá un futuro bendito, como cuando Dios escoge a los sucesores de Sem: Abraham, no Nacor; Isaac, no Ismael; Jacob, no Esaú; Judá, no José.

Epílogo (9:28-29)
28Y vivió Noé trescientos cincuenta años después del diluvio. 29El total de los días de Noé fue de novecientos cincuenta años, y murió.

Para pensar:
La narración del Diluvio ilustra cinco verdades acerca de los juicios de Dios:
1. No son arbitrarios.
2. Tienen pre-aviso.
3. Dan tiempo para arrepentimiento pero si no hay, se cumplen.
4. Resultan en muerte.
5. Se deben a Su justicia.

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