Apuntes a Jueces, 12:8-13:25

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IBSAN, ELON Y ABDON (12:8-15)

Los versos completan a los jueces menores. Como hemos visto se encuentran distribuidos en los capítulos 3-12 en grupos de uno, dos, y tres respectivamente (3:31; 10:1-5; 12:8-15).

Luego quisiéramos los detalles jugosos del caso, ¿un juez con 30 hijos y 30 hijas? ¿otro con 40 hijos y 30 nietos?) (wow). Ni por un instante pienses que tales jueces fueron sin importancia. Es evidente que tenían estatura social y juicio político (los 70 no andaban a pie!). 

No sabemos por qué la Biblia se guarda los detalles, lo que sí sabemos es que la Biblia es teocéntrica, su foco de atención es Dios, no el hombre.

Interesante, Jefté con solo una hija, se encuentra entre Jair con sus 30 hijos (10:3-5) y ahora Ibsen con 60 y los 70 de Abdón: Jehová da y Jehová quita, ambas cosas provienen del Señor. De todos los jueces, el libro solo menciona a la hija de Jefté y ahora las 30 hijas de Ibsán, como un contraste entre la trágica esterilidad de Jefté y la plenitud del otro. El enigma de la providencia divina.

SANSON

No debiéramos tomar Sansón a la ligera. Fue un salvador. Cuando nació, nació un salvador (la clave de todo el capítulo 13). Su historia contiene muchos rompecabezas, y en un sentido toda la historia es eso, un enigma, como Sansón mismo. Sea como sea, es un ser humano real; su humanidad llama a la nuestra y podemos identificarnos con él aunque no lo comprendamos o entendamos.

La persona de Sansón es el clímax del ciclo del libro de Jueces. El clímax resulta de gran tragedia porque este juez fue indiferente al llamado especial que recibió, incluso cuando Dios mismo continuó dando oportunidades para que Sansón fuera lo que se suponía. Vivió absorto en sí mismo, enredado en su apetito sexual y en líos con mujeres. Terminó físicamente ciego, en testimonio irónico a su ceguera espiritual.

Representa el deterioro de toda la nación de Israel. Al igual que el hombre, Israel es ciega al llamado de Dios, aun cuando Dios ha prodigado gracia y liberación constante.*

Jueces 13:3 Nacimiento milagroso de una mujer estéril (igual que Israel -Sara, Abraham y el hijo de la promesa, Isaac).
Jueces 13:5 Se le da un llamado especial, un protocolo a seguir (voto nazareo).
Jueces 13:6 Se le da un propósito especial (salvador).
Jueces 13:7,8,13,14b y 14:4 Sansón creció sin conocer el propósito de su llamado especial y del por qué del protocolo, su madre nunca le informó… Y, sin embargo, Dios le concedió oportunidades para reconocer que algo es diferente…

Es el último de los Jueces. La historia comienza con la no solicitada aparición de un mensajero de Jehová a una mujer estéril, la esposa de Manoa el danita (13:2-5), quien anuncia dos cosas: la mujer estéril dará un hijo, y este hijo empezará a salvar a Israel de los filisteos (v.5 Pues he aquí, concebirás y darás a luz un hijo; no pasará navaja sobre su cabeza, porque el niño será nazareo para Dios desde el seno materno; y él comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos). Como ven, el tema es salvación.

Pero hay un peligro. Sansón es un tipo tan entretenido, medalaganario y fuera de serie, que preocupa. No permitamos que el salvador que Dios levanta eclipse al Dios quien salva. Por tanto, hemos de aprender qué es lo que Dios está haciendo.

13:1 Y los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR, y el SEÑOR los entregó en manos de los filisteos por cuarenta años.

La muy conocida frase, aparece por última vez. Pero, por primera vez, la liberación no ocurre en vida del juez; los 40 años del verso duraron más allá de la muerte de Sansón.

Lo esperado sería el clamor del pueblo, de acuerdo al patrón que hemos visto antes. Pero no. Para el tiempo en que nació, la opresión de los filisteos era tan completa y la moral de Israel tan baja que ni siquiera se les ocurría que Dios pudiera salvarlos. No había fuerza ni para llorar.

Estaban tan acostumbrados a la esclavitud que se sorprenden incluso que alguien pudiera mencionar otra clase de vida (15:11 Tres mil hombres de Judá descendieron a la hendidura de la peña de Etam, y dijeron a Sansón: ¿No sabes que los filisteos reinan sobre nosotros? ¿Qué, pues, es esto que nos has hecho? Y él les dijo:Como ellos me hicieron, así les he hecho).

¿Puedes ver la magnanimidad del carácter de Dios? 

MAGNANIMIDAD. (Del lat. magnanimĭtas, -ātis).

  1. Grandeza y elevación de ánimo. Cualidad de ser magnánimo: suavidad de espíritu que permite ser capaz de tolerar problemas en calma, desdeñar menosprecio, exhibir generosidad.

¿Qué hace Dios con un pueblo tan acostumbrado a la esclavitud que ni siquiera saben pedir auxilio? Dios mismo empieza a elaborar un camino de salvación. Esto es gracia. Gracia más grande que nuestro pecar, nuestra estupidez, nuestra densa oscuridad.

El lugar donde Dios comienza

v.2 Y había un hombre de Zora, de la familia de los danitas, el cual se llamaba Manoa; su mujer era estéril y no había tenido hijos.

Zora, 24 km al oeste de Jerusalén, lugar de colinas bajas cerca de la zona costera. Manoa = reposo, resulta irónico, porque eso es lo que menos tenían los danitas, como un anhelo, la clase de dolor que permanece cuando ya no hay esperanza. Y peor, su mujer era estéril. Igual que Israel: en desgracia y sin poder, sin nada qué esperar excepto extinción.

v.3 Entonces el ángel del SEÑOR se le apareció a la mujer, y le dijo: He aquí, tú eres estéril y no has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo.

Hasta el ángel parece hablar con rudeza al principio. Pero luego… y el ángel habla con toda seguridad: esto sucederá así! La aparición indica que las cosas cambiarán. Si recuerdan, en Boquim apareció para reprender (2:1), cuando Gedeón apareció para comisionar (6:11-12). Aquí hay conexiones obvias: hay una comisión y el clímax es otra teofanía con fuego que no deja lugar a dudas de quién se trata.

Se trata de una poderosa inyección de esperanza.

El tema de la esterilidad es un patrón familiar. Sara vivía angustiada (Génesis 11:30-21:1). Rebeca y sus primeros 20 años casada, sin hijos y verde de envidia, hasta que nació José (Génesis 25:19-26). Luego Ana (1 Samuel 1) y Elizabeth (Lucas 1). La mujer de Manoa ni siquiera tiene nombre: esterilidad y oscuridad.

Jehová suele empezar precisamente ahí -en la total oscuridad y desesperanza humana- cuando no queda nada. Este punto es muy importante.

Recién llegados a este país, recuerdo quise hacer un pastel -un bizcocho. No encontré harina de trigo en toda La Vega, República Dominicana. Ni siquiera conocían las mezclas de harina preparada que vienen en caja. La historia de este mercado de harinas preparadas es bien interesante. Cuando aparecieron por primera vez, las instrucciones decían “solo agregar agua.” Pero muchas amas de casa le ponían leche y naturalmente el bizcocho resultaba un desastre. Otras cajas decían “no agregar huevo ni leche”… y las ventas cayeron estrepitosamente. Pero lo bueno de los mercadólogos es que insisten en saber las causas de éxitos y fracasos.

Entrevistaron montones de mujeres, y el patrón de queja era el mismo: ‘¿qué clase de bizcocho no necesita huevos o leche?’ Así que cambiaron la estrategia: las nuevas cajas instruían cuándo y cuánto agregar. ¿El mensaje? oh, he aquí tu contribución.

En la historia divina hay ocasiones en que El rechaza la ayuda de la gente y no les permite agregar su toque. Provee salvación o salva de la aflicción en contra de toda posibilidad humana. Exhibe Su poder precisamente cuándo y dónde nosotros no podemos contribuir nada, todo para que levantemos nuestra vista a El, de tal modo que no haya dudas de dónde proviene nuestra ayuda. 

He aquí por qué en días que los filisteos gobernaban la tierra, el Angel de Jehová visitó a una mujer estéril, innominada.

v.4 Ahora pues, cuídate de no beber vino ni licor, y de no comer ninguna cosa inmunda.

v.5 Pues he aquí, concebirás y darás a luz un hijo; no pasará navaja sobre su cabeza, porque el niño será nazareo para Dios desde el seno materno; y él comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos.

El origen y práctica del nazareato no es muy clara. La similitud con las instrucciones en Números 6 son la mejor guía. La palabra ‘nazareo’ significa “separar, abstener”. Normalmente era algo voluntario, por tiempo corto, e implicaba hacer un voto de separación para el Señor con algún propósito especial. En resumen, tal persona debía mantenerse ceremonialmente limpia, de modo semejante a un sacerdote (Levítico 10:8-9; 21:1-24; Ezequiel 44:21). Al finalizar el tiempo debía presentar ciertas ofrendas a Jehová, rasurar el cabello de su cabeza y quemar en el altar. Luego, después que el sacerdote cumpliera otros ritos, el nazareo quedaba libre de voto y reasumía su vida normal.

De la historia en Samuel, parece que en circunstancias especiales los padres podían hacer votos en nombre de sus hijos y posteriormente consagrarlos como nazareos de por vida (1 Samuel 1:11, 24-28). El Antiguo Testamento no ofrece más información sobre la clase de cosas que los nazareos hacían durante el tiempo de su voto. Samuel comenzó como asistente de Eli, después fue llamado profeta.

Igual que Samuel, Sansón era un caso especial. No hay voto de por medio. La condición de nazareo se estipula divinamente, no es voluntaria, y es para toda la vida.

La madre debía ser particularmente cuidadosa en la observancia de las leyes sobre comidas impuras, a causa de la santidad del niño que crecía en su vientre. Primero, la madre debía obedecer las instrucciones, pero la razón (será nazareo) implica que Sansón mismo tendría qué obedecer. Observen que el asunto del cabello se reservó solo para Sansón: proporciona a este signo prominencia especial, un anticipo.

El propósito fue establecido con claridad: comenzará a salvar… Será un salvador, dicho por el ángel mismo mucho antes de que fuera concebido.

v.6 Y la mujer fue y se lo dijo a su marido, diciendo: Un hombre de Dios vino a mí, y su aspecto era como el aspecto del ángel de Dios, muy imponente. Yo no le pregunté de dónde venía, ni él me hizo saber su nombre.

v.7 Pero él me dijo: “He aquí, concebirás y darás a luz un hijo; desde ahora no beberás vino ni licor, ni comerás cosa inmunda, porque el niño será nazareo para Dios desde el seno materno hasta el día de su muerte.”

Los versos muestran al visitante desde la perspectiva de la mujer, el darse cuenta que no es una visita ordinaria ni se trata de un profeta ‘cualquiera’, algo tan maravilloso que ni siquiera se atreve a preguntar su nombre o de donde viene.

Noten, curiosamente, que la madre no menciona el propósito o destino del niño, sino que agrega palabras sobre su muerte “será nazareo desde el seno materno hasta el día de su muerte.” Mmm.

La oración que Jehová escucha

Manoa el padre naturalmente quiere saber todo, observen que en el reporte de la mujer ella deja fuera justamente lo que Manoa quiere saber: ¿qué tenemos qué hacer con el niño que nacerá? (¿Cómo lo criamos?), de modo que solicita otra visita:

v.8-11 Entonces Manoa imploró al SEÑOR, y dijo: Te ruego Señor, que el hombre de Dios que tú enviaste venga otra vez a nosotros, para que nos enseñe lo que hemos de hacer con el niño que ha de nacer. 9Y Dios escuchó la voz de Manoa. Y el ángel de Dios vino otra vez a la mujer cuando estaba sentada en el campo; y Manoa su marido no estaba con ella.

10Y la mujer corrió rápidamente y avisó a su marido, y le dijo: He aquí, se me ha aparecido el hombre que vino el otro día. 11Manoa se levantó y siguió a su mujer, y cuando llegó al hombre, le dijo: ¿Eres el hombre que habló a la mujer? Y él respondió: Yo soy.

Luego damos las cosas por sentadas, pero vean: Dios escuchó la voz de Manoa. ¿Qué pensamos de nuestras oraciones? Saber que Dios escucha es lo más importante de toda oración!

Dice un autor que orar es como la basura. Sacar la basura resulta tedioso, una tarea que se la dejamos a otro siempre que se pueda. Grave error. Sacar la basura de la cocina debiera verse como un sacramento, porque la basura misma es señal de provisión. Las cáscaras de plátano, los pedazos de yuca o de batata o etc., son testimonios silentes de que Dios nos alimenta. Tirar la basura es una bendición. Lo olvidamos porque es algo rutinario pero debiéramos empezar a pensar teológicamente hasta de la basura.

No trivialicemos nuestra oración, cada respuesta es un milagro, es la gracia que condesciende a encontrarse con una, Dios mismo escuchando los verbos y adverbios y preguntas y gemidos.

No sabemos por qué el ángel aparece otra vez solo a la mujer, quien sale corriendo a buscar al marido. Manoa no toma ofensa, sin embargo, y aprovecha la oportunidad para encontrar y hablar directamente al mensajero.

v.12-14 Y Manoa dijo:Cuando tus palabras se cumplan, ¿cómo debe ser el modo de vivir del muchacho y cuál su vocación? 13Y el ángel del SEÑOR dijo a Manoa: Que la mujer atienda a todo lo que le dije. 14No comerá nada que venga de la vid, no beberá vino ni licor, ni comerá nada inmundo; que guarde ella todo lo que le he mandado.

Hace dos preguntas. La primera busca confirmar lo que su mujer le ha dicho, pero la forma de la pregunta da qué pensar, como si no tuviera confianza o quizás para tomar control. Pero el punto claro es confirmar que no hay error, pues se da cuenta que hay cosas grandes de por medio, pero Manoa no ha comprendido todavía con quién habla (¿eres el hombre…?).

Al preguntar sobre la vocación, la respuesta es muy clara: el niño será nazareo de Dios desde que nazca, y será Dios quien conforme su vida. Duro para este padre, pero una realidad que tendrá qué aceptar.

v.15 Entonces Manoa dijo al ángel del SEÑOR: Permítenos detenerte y prepararte un cabrito.

¿Estará maquinando saber más? Parece que no. Más bien Manoa parece corregirse: debió mostrar hospitalidad primero, antes de caerle a preguntas. Lo menos que puede hacer ahora es mostrarse hospitalario.

v.16-17 Y el ángel del SEÑOR respondió a Manoa: Aunque me detengas, no comeré de tu alimento, mas si preparas un holocausto, ofrécelo al SEÑOR. Y Manoa no sabía que era el ángel del SEÑOR.17Y Manoa dijo al ángel del SEÑOR: ¿Cuál es tu nombre, para que cuando se cumplan tus palabras, te honremos?.

El ángel empieza a iluminar la menta de Manoa: no comida, sino ofrenda. Pero como que el hombre es medio tapado, y entonces pregunta el nombre del personaje…

v.18 Y el ángel del SEÑOR le respondió:¿Por qué preguntas mi nombre, viendo que es maravilloso?

MARAVILLOSO, SA (De maravilla).

1. Extraordinario, excelente, admirable.

Maravilloso, algo que está más allá de la comprensión humana (la misma palabra que se utiliza en Salmo 139:6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; es muy elevado, no lo puedo alcanzar). No es la clase de nombre que Manoa espera, pero el mensajero no es la clase de persona que Manoa piensa. Hay un misterio, una profundidad, incomprensible para nosotras; no es que no podamos conocer a Dios, lo conocemos pero no exhaustivamente. Nos ha dado suficiente, pero hay límites. Somos nuevas criaturas en Cristo que continuamos siendo nuevas criaturas en Cristo. ¡Seamos humildes, pues!

El tema no es el nombre de Dios (revelado en tiempos de Moisés, Exodo 3:13-15), sino la identidad del mensajero mismo, la respuesta implica conexión muy cercana entre el mensajero y Dios -mucho más cercana de lo que Manoa piensa. Maravillar, la raíz de la palabra, se utiliza 13 veces en el AT siempre en conexión con Dios, en especial en sus actos de salvación y juicio, sus leyes, sus actos finales de juicio apocalíptico y (una vez) su Mesías. 

La respuesta contiene una reprensión suave: ¿por qué preguntas mi nombre? Te has introducido en terreno sagrado, inadvertidamente.

v.19-21 Y Manoa tomó el cabrito con la ofrenda de cereal y los ofreció sobre una piedra al SEÑOR, y el ángel hizo maravillas mientras que Manoa y su mujer observaban. 20Pues sucedió que cuando la llama subía del altar hacia el cielo, el ángel del SEÑOR ascendió en la llama del altar. Al ver esto, Manoa y su mujer cayeron rostro en tierra. 21Y el ángel del SEÑOR no volvió a aparecer a Manoa ni a su mujer. Entonces Manoa supo que era el ángel del SEÑOR.

La revelación progresiva alcanza clímax. Manoa tenía trigo y un altar disponible (hacía su devocional), ahora tiene un cabrito y la visita enfrente. Y entonces, el visitante sube al altar y asciende en la llama! frente a los ojos de Manoa y su mujer.

Maravilloso.

Cayeron rostro en tierra. En vista de la intensidad de lo que ha pasado podríamos olvidar que el capítulo se refiere al nacimiento de un niño, no a la identidad del mensajero. Observen que la mayor parte del tiempo Manoa ha tratado de ponerse en el centro de la historia. tanto física como intelectualmente (ver como ella), pero apenas alcanza su meta cuando cae otra vez.

v.22-23 Y Manoa dijo a su mujer:Ciertamente moriremos, porque hemos visto a Dios. Pero su mujer le dijo: Si el SEÑOR hubiera deseado matarnos, no habría aceptado el holocausto ni la ofrenda de cereal de nuestras manos; tampoco nos habría mostrado todas estas cosas, ni nos habría permitido ahora oír cosas como éstas.

Aquí Manoa recuerda el axioma bíblico (Exodo 33:20 Y [El] añadió: No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir). Manoa percibe que han visto más de la cuenta.

Borremos la sonrisa: al leer pasajes así tenemos la tendencia a ser condescendientes “claro, Manoa pertenece al Antiguo Testamento, no entiende.” Pero resulta todo lo contrario: entendió perfectamente y tembló. Permite que Manoa sea tu maestro. Se equivocó en la inferencia, pero no en la verdad, ¿de dónde hemos sacado la idea que podamos estar mascando chicle en un culto de adoración? ¿o estar revisando mensajitos en medio del culto o conversando trivialidades en lo que empieza? ¿de dónde sacamos la idea de que la presencia de Dios no es peligrosa? ¿Habremos comprado la teología de Santa Claus?

REVERENCIA. (Del lat. reverentĭa).

1. Respeto o veneración que tiene alguien a otra persona. 2. Inclinación del cuerpo en señal de respeto o veneración. 3. Tratamiento que se da a los religiosos condecorados o de cierta dignidad.

VENERAR. (Del lat. venerāri).

1. Respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda. 2. Dar culto a Dios, a los santos o a las cosas sagradas.

Y observa cómo al lado del temor expresado por Manoa aparece el consuelo declarado por la esposa (no se burla!). Hemos visto a Dios, con forma humana. Nos preservará.

Interesante: Manoa tiene reverencia pero no el consuelo; el temor pero sin gozo. Necesitamos balance apropiado ante la presencia de Dios. Luego caemos en los extremos. Sal 2:11 Adorad al SEÑOR con reverencia, y alegraos con temblor.

Permitamos también la enseñanza de la mujer: aún cuando nos asombre al vislumbrar ratitos de Su majestad, no es para destruir, sino para asegurarnos que Su poder, y Su voluntad es salvarnos.

v.24a Y la mujer dio a luz un hijo y le puso por nombre Sansón.

¡Es el fin de todo el capítulo! Muy escueta nota, pero no pertenece a las cosas ordinarias. Es el reverso de lo que ha sido una condición irreversible, la mujer estéril da a luz, tal como dijo el Mensajero. Ciertamente la vida y la muerte están en Sus manos y ninguna situación es desesperada, incluyendo a Israel.

Observen que la mujer le pone nombre al niño, no el padre. El nombre expresa la confianza de ella en que se cumplirá la palabra del mensajero; saber cuál es el destino del hijo y espera que se cumpla. Como el sol (Sansón tiene similitud con sol, en hebreo), será fuerte, y en su fortaleza vencerá los enemigos de Jehová (e Israel).

v.24b Y el niño creció y el SEÑOR lo bendijo.

v.25 Y el Espíritu del SEÑOR comenzó a manifestarse en él en Mahne-dan, entre Zora y Estaol.

Infancia feliz, la bendición ha de entenderse en términos de buena salud, desarrollo normal, y el cuidado de padres amorosos con provisión de un ambiente protegido en medio del desastre nacional. Cualquier visitante vería una familia piadosa con un buen hijo. Pero los padres sabían y Sansón también (16:17 …he sido nazareo para Dios desde el vientre de mi madre).

Saben, la historia de Jesús sigue el mismo patrón. Lucas y Mateo relatan con detalle lo referente a genealogía y nacimiento, y luego un salto a la madurez (excepto Lucas 2:41-52).

En todo el libro de Jueces no aparece ninguna otra historia sobre nacimiento de algún juez. 

¿Por qué el escritor se detiene en el nacimiento de Sansón?

Nos muestra que Jehová no solo levanta libertadores ya disponibles, sino que hace crecer uno donde no había nada. Medita en esto. La salvación provista no es algo pre-hecho, poner una venda en la herida y ya, una pieza en el manejo de una crisis… la salvación es un plan que el Señor tiene en mente y dispone desde mucho antes.

1 Pedro 1:20 Porque El estaba preparado desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros.

¡Jueces 13 quiere que cantemos esta doxología!

Eventualmente, llegó el día cuando el Señor reclamó para sí a Sansón (v.25). 

La traducción usual “el Espíritu…comenzó a manifestarse” es una palabra hebrea que solo aparece aplicada a Sansón. La traducción literal es algo así como “lo pateaba.” Como un vistazo de lo que sería el carácter turbulento. Inquieto, apasionado, errático; el verso nos dice desde un principio que -sin importar las peculiaridades del temperamento- la causa subyacente es la presencia y actividad del Espíritu del Señor, empujando a Sansón a entrar en conflicto con los filisteos y cumplir su destino.

Zora y Estaol se localizan a unos 12 km al oeste de Jerusalén, en las colinas bajas de la costa, en la parte norte del valle de Sorek. Pertenecían al territorio de Dan (Josué 19:41; Jueces 18:2,8,11). Mahne-Dan o el campo de Dan, localizado entre Zora y Estaol, sería un puesto militar establecido para defender las ciudades. O sea que Sansón nació en tiempos de tensión.

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*The danger of living without a purpose: Samson. Janet Aucoin

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