Recuerde el alma dormida
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte,
tan callando.
Cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado
da dolor.
Cómo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado
fue mejor.
Jorge Manrique. España ( 1440-1479)