La negritud*

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Querido hermano blanco:

cuando yo nací, era negro.

Cuando crecí, era negro.

Cuando me da el sol, soy negro;

cuando estoy enfermo, soy negro.

Cuando muera, seré negro.

 

Y mientras tanto, tú,

cuando naciste, eras rosado.

Cuando creciste, fuiste blanco.

Cuando te da el sol eres rojo,

cuando sientes frío eres azul,

cuando sientes miedo eres verde,

cuando estás enfermo eres amarillo.

Cuando mueras, serás gris.

 

Entonces,

¿cuál de nosotros dos

es un hombre de color?

 

Leopold S. Senghor. Senegal, Africa (1906-2001).

Leído por Eduardo Galeano en www.republicadearica.cl

*desconocemos el título real, excusas.

Abatido

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Zumba una melodía somnolienta y sincopada,

meciéndose adelante y atrás

en un canto suave,

escuché un negro tocar

la otra noche en la avenida Lenox

bajo la penumbra pálida

de una vieja lámpara de gas.

 

Hasta bien entrada la noche

canturreó esa melodía.

Las estrellas salieron y también la luna.

El cantante dejó de tocar y me fui a la cama

con el blues Abatido todavía en la cabeza.

Durmió como una roca o un hombre

que estaba muerto.

 

James Langston Hughes. USA (1902-1967)

Harlem

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What happens to a dream deferred?

 

Does it dry up

like a raisin in the sun?

Or fester like a sore-

and then run?

 

Does it stink like rotten meat?

Or crust and sugar over-

like a syrupy sweet?

 

Maybe it just sags

like a heavy load.

 

Or does it explode?

 

James Langston Hughes. USA (1902-1967)

En el “meeting” de la Humanidad

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En el “meeting” de la Humanidad

millones de hombres gritan lo mismo:

¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!

¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!

 

¡Cu,cu, cantaba la rana;

cu,cu, debajo del agua!

 

¡Qué monótona es la rana humana!

¡Qué monótono es el hombre mono!

¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!

Y luego: 

A mí, para mí,

en mi opinión, a mi entender.

¡Mi, mi, mi, mi!

Y en francés hay un “¡Moi!”

¡Oh! el “Moi” francés, ¡ése sí que es grande!

“¡Monsieur le Moi!”

 

La rana es mejor.

¡Cu,cu, cu,cu!

Solo los que aman saben decir ¡Tú!

 

Jacinto Benavente. España (1866-1954)

¿Y tu abuela, donde está?

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Ayé me dijite negro.

Y hoy te boy a contejtá…

Mi mai se sienta en la sala,

y tu agüela, ¿aonde ejtá?

 

Yo tengo el pelo’e caíyo,

el tuyo ej seda namá,

tu pai lo tiene bien lasio

y tu agüela ¿aonde ejtá?

 

Tu coló te salió blanco

y la mejiya rosá,

loj labioj loj tienej finoj

y tu agüela ¿aonde ejtá?

 

A ti te gusta el fo trote

y a mí bruca maniguá

si ej tu orgullo de blanco

y tu agüela ¿aonde ejtá?

 

Eres blanquito enchapao

que dentra en sociedad

temiendo que se conozca

la mamá de tu mamá.

La probe se está muriendo

al verse tan maltratá

que hasta tu perro le ladra

cuando ella a la sala bá.

 

¡Y bien que yo la conojco!

se ñama Siña Tatá…

tú la ejconde en la cosina

po’que ej prieta de a beldá.

 

Aquí el que no tiene dinga 

tiene mandinga, ja, ja.

Y por eso yo te digo:

y tu agüela ¿aonde ejtá?

 

Fortunato Vizcarrondo. Puerto Rico (1899-1977)

Pensándolo bien

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Pensándolo bien,

tu cumpleaños no es cada año,

tu fecha de nacimiento es la madrugada

por eso te felicito y me felicito cada mañana.

 

Pensándolo bien,

eres más que un rato, eres todo el tiempo

porque el día lo paso esperando el bien

del próximo encuentro.

 

Pensándolo bien, pensándolo bien,

no nos encontramos demasiado tarde

cuando nos miramos en aquella tarde.

Sucede que a veces la vida comienza

cuando la experiencia encuentra el amor.

Ah… ah… ah…

 

Pensándolo bien,

tu cumpleaños no es cada año,

tu fecha de nacimiento es la madrugada

por eso te felicito y me felicito cada mañana.

 

Pensándolo bien, pensándolo bien,

no nos encontramos demasiado tarde

cuando nos miramos en aquella tarde.

Sucede que a veces la vida comienza

cuando la experiencia encuentra el amor.

Ah… ah… ah…

 

Pensándolo bien,

tu cumpleaños no es cada año,

tu fecha de nacimiento es la madrugada

por eso te felicito y me felicito cada mañana.

 

Rafael Solano. República Dominicana (1931- )

Only one life, ‘twill soon be past

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Two little lines I heard one day,

traveling along life’s busy way;

bringing conviction to my heart,

and from my mind would not depart:

only one life, twill soon be past,

 

Only what’s done for Christ will last.

Only one life, yes, only one.

Soon will its fleeting hours be done;

then, in that day my Lord to meet,

and stand before His judgement seat;

only one life ’twill soon be past,

only what’s done for Christ will last.

 

Only one life, the still small voice,

gently pleads for a better choice

bidding me selfish aims to leave,

and to God’s hay will to cleave.

Only one life, ’twill soon be past,

only what’s done for Christ will last.

 

Only one life, a few brief years,

each with its burdens, hopes, and fears;

each with its clays I must fulfill

living for self or in His will.

Only one life, ’twill soon be past,

only what’s done for Christ will last.

 

When this bright world would tempt me sore,

when Satan would a victory score,

when self would seek to have its way,

then help me Lord with joy to say

only one life, ’twill soon be past,

only what’s done for Christ will last.

 

Give me Father, a purpose deep.

In joy or sorrow Thy word to keep,

faithful and true what e’er the strife,

pleasing Thee in my daily life;

only one life, ’twill soon be past,

only what’s done for Christ will last.

 

Oh let my love with fervor burn,

and from the world now let me turn

living for Thee, and Thee alone,

bringing Thee pleasure on Thy throne;

only one life, ’twill soon be past,

only what’s done for Christ will last.

 

Only one life, yes, only one.

Now let me say “Thy will be done”

and when at last I’ll hear the call,

I know I’ll say “twas worth it all.”

Only one life, ’twill soon be past,

only what’s done for Christ will last.

 

C.T. Studd. England (1860-1931)

Theme for English B

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The instructor said,

 

-Go home and write

a page tonight.

And let that page come out of you-

then, it will be true.

 

I wonder if it’s that simple?

 

I am twenty-two, colored, born in Winston-Salem.

I went to school there, then Durham, then here

to this college on the hill above Harlem.

I am the only colored student in my class.

The steps from the hill lead down into Harlem,

trough a park, then cross St. Nicholas,

Eight Avenue, Seventh, and I come to the Y,

the Harlem Branch Y, where I take the elevator

up to my room, sit down, and write this page:

 

It’s not easy to know what is true for you or me

at twenty-two, my age. But i guess I’m what

I feel and see and hear, Harlem, I hear you:

hear you, hear me -we two- you, me, talk on this page.

(I hear New York, too). Me -who?

Well, I like to eat, sleep, drink, and be in love.

I like to work, read, learn, and understand life.

I like a pipe for a Christmas present,

or records -Bessie, bop, or Bach.

I guess being colored doesn’t make me not like

the same things other folks like ho are other races.

So will my my page be colored that I write?

 

Being me, it will no be white.

But it will be

a part of you, instructor.

You are white –

yet a part of me, as I am a part of you.

That’s American.

Sometimes perhaps you don’t want to be a part of me.

Nor do I often want to be a part of you.

But we are, that’s true!

 

As I learn from you,

I guess you learn from me-

although you’re older -and white-

and somewhat more free.

 

This is my page for English B.

 

James Langston Hughes. USA (1902-1967)

En memoria de George Floyd.

El Cristo de Velásquez

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(fragmento)

Amor de Ti nos quema, blanco cuerpo,

amor que es hambre, amor de las entrañas;

hambre de la palabra creadora

que se hizo carne; fiero amor de vida

que no se sacia con abrazos, besos,

ni con enlace conyugal alguno.

 

Solo comerte nos apaga el ansia,

pan de inmortalidad, carne divina.

Nuestro amor entrañado, amor hecho hambre,

¡oh Cordero de Dios! manjar Te quiere;

quiere saber sabor de tus redaños*,

comer tu corazón, y que su pulpa

como maná celeste se derrita

sobre el ardor de nuestra seca lengua,

que no es gozar en Ti; es hacerte nuestro,

carne de nuestra carne, y tus dolores

pasar para vivir muerte de vida.

 

Y tus brazos abriendo como una muestra

de entregarte amoroso, nos repites:

“¡Venid, comed, tomad; éste es mi cuerpo!”

¡Carne de Dios, verbo encarnado, encarna

nuestra divina hambre carnal de Ti!

 

Miguel de Unamuno. España (1865-1937)

*redaño: membrana que cubre los intestinos y estómago en especial del cerdo, en ocasiones también en cordero o vacuno.

Leer, leer, leer

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(fragmento)

Leer, leer, leer, vivir la vida

que otros soñaron.

Leer, leer, leer, el alma olvida

las cosas que pasaron.

 

Se quedan las que quedan, las ficciones,

las flores de la pluma,

las olas, las humanas creaciones,

el poso* de la espuma.

 

Leer, leer, leer; ¿seré lectura

mañana también yo?

 

¿Seré mi creador, mi criatura,

seré lo que pasó?

 

El cuerpo canta;

la sangre aúlla;

la tierra charla;

la mar murmura;

el cielo calla

y el hombre escucha.

 

Miguel de Unamuno. España (1865-1937)

*poso: sedimento del líquido contenido en una vasija.