Isaías 26:3-4

Estándar

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

Supongamos que tengo un problema o una situación de amenaza que me mantiene con una preocupación constante. Estoy tan enfocado en este asunto que parece como si estuviera llevando una pesada carga sobre mis hombros. Pero el Señor ofrece una alternativa liberadora:

«Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.»

(Salmos 55:22). Aunque aveces Él no borra del todo los males que invaden esta vida, nos protege del peso de la preocupación al tomar nuestra situación en sus manos, y nos invade con su paz. 

Pero el llamado a una vida de paz es imposible sin la confianza en Dios. Esa confianza se construye a través de una relación con Él, al orar en medio de las pruebas, al buscar su guía y dirección, al abandonarnos en su soberana voluntad y al comprobar que su Palabra es verdadera y práctica para la vida.

Cuando experimentamos la fidelidad de Dios, y creemos que seguirá obrando a favor de sus seguidores, es cuando podemos experimentar su paz. De hecho, no solo es posible, sino que está prometida en las Escrituras al creyente que confía en Él; «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7). 

Pero la paz inquebrantable no es instantánea; se cultiva mediante una relación constante con el Señor.

Lee, Medita y Aplica!

Anónimo

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