Mas mi justo vivirá por la fe;
y si retrocede, mi alma no se complacerá en él.
Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma.
Hebreos 10:38-39
Mas mi justo vivirá por la fe;
y si retrocede, mi alma no se complacerá en él.
Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma.
Hebreos 10:38-39
YO SÉ QUE MI REDENTOR VIVE
Job 19: 25-27
Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.
Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto. Romanos 12:1-2
…y tribu y nación!
…y lengua y nación!
«Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primero cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo.» Apocalipsis 21:1-2
Nota: el video tiene algunos defectos técnicos, sinceras excusas.
Gracias Señor!
una forma muy original de solicitar para un CD de este grupo cristiano (al final dicen donde, x si acaso)
Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe.
Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.
Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha.
1 Corintios 13:1-3
Al Señor esperé pacientemente , y El se inclinó a mí y oyó mi clamor.
Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.
Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios; muchos verán esto, y temerán, y confiarán en el Señor.
Salmo 40:1-3