Los búhos

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Detrás de cada nube, de cada monte

de cada copa, de cada rama

hay búhos en la noche.

Se esconden en el humo de las pipas.

Se alimentan de malentendidos

y estrellas de neón.

En la oscuridad se pueden confundir

lo mismo con esas cenizas

que con sus sombras.

Con los faros gemelos de sus ojos

recorren parsimoniosamente

las aguas de la noche.

Y conversan con el viento.

Sollozan con la lluvia.

Se callan con el sol.

Alberto Blanco. México (1951- )

Los gorriones

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Bajan de nueva cuenta hasta el jardín,

bajan en grupo, solos, en parejas

en busca de semillas o de pan,

de agua fresca, de frutos o de insectos

pero los amilana una mirada.

Siguiendo los atávicos auspicios

de su naturaleza, los gorriones

alzan el vuelo y tímidos se posan

en los cables de luz -como si fueran

las notas de un rondó en el pentagrama.

Alberto Blanco. México (1951- )

Yo escucho los cantos

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Yo escucho los cantos

de viejas cadencias,

que los niños cantan

cuando en coro juegan,

y vierten en coro

sus almas que sueñan,

cual vierten sus aguas

las fuentes de piedra:

con monotonías

de risas eternas,

que no son alegres,

con lágrimas viejas,

que no son amargas

y dicen tristezas,

tristezas de amores

de antiguas leyendas.

En los labios niños,

las canciones llevan

confusa la historia

y clara la pena;

como clara el agua

lleva su conseja

de viejos amores,

que nunca se cuentan.

Jugando, a la sombra

de una plaza vieja,

los niños cantaban…

La fuente de piedra

vertía su eterno

cristal de leyenda.

Cantaban los niños

canciones ingenuas,

de un algo que pasa

y que nunca llega:

la historia confusa

y clara la pena.

Seguía su cuento

la fuente serena;

borrada la historia,

contaba la pena.

Antonio Machado. España (1875-1939)

To the Unknown Evangelist, My Brother

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(fragment)

Just before the break of dawn

the world looms dark, difficult and dreary.

The autumn winds and rain

dah your sleepy dreams,

a troublesome and melancholy net

shrouds your heart.

Looking back along the trodden path

the whole is full of potholes and rough patches.

Some defeats.

Some victories.

Many stone-cold heartaches

and yet, so many shouts of praise.

Remember that day,

you suddenly felt so alone!

Old friends were long estranged,

and fellow believers likewise cold and aloof!

Toward the world you felt pity and sorrow,

but in return came scoffing and mockery.

You showed unbridled enthusiasm to the brothers and sisters,

but they bequeathed you only a spiritually

unbearable, oppressive sadness;

no one understood,

and no one took notice;

despair crushed your heart,

grief stifled your breath!

Although you diligently attended your daily work,

deep in the night you often wept silently before the Lord!

So alone!

In this world, other than your own shadow,

it seemed as if no other companion walked your path,

therefore, as you felt oppressed,

you couldn’t help but begin to hesitate…

Yet, just at that instant,

you remembered anew the moment of your call!

Lying in waste, the fields were white and ripe for harvest,

your fellow countrymen, under fire of war, were like lost sheep

crying out! Weeping in sorrow!

Today,

we will raise our banners high!

Let them wave,

let them fly,

let them face the sun,

let them welcome the bright and shining King!

Yes,

let the tempest quickly come!

Because,

when the world looms ever more dark, difficult, and dreary

we yet firmly believe, in the distance

the dawn is visible!

The dawn is visible!

Bian Yunbo. China (1925-2018)poe

https://www.reformation21.org/blog/bian-yunbo-a-poet-for-the-unknown-christian

Adentro de mi vaga superficie

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Adentro de mi vaga superficie

se revuelve un constante movimiento;

es el polvo que todo lo renueva,

destruyendo.

*

Adentro de la piel que me protege

y de la carne a la que estoy nutriendo,

hay una voz interna que me nombra;

polvo tenso.

*

Sé bien que no he escogido la materia

de este cuerpo tenaz, pero indefenso,

arrastro una cadena de cenizas:

polvo eterno.

*

Tal como yo han pasado las edades,

soportando la lucha de lo interno,

el polvo va tomando sus entrañas

de alimento…

¡Humanidad, del polvo experimento!

Guadalupe Amor. México (1918-2000)

Como dicen que soy una ignorante

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Como dicen que soy una ignorante,

todo el mundo comenta sin respeto

que sin duda ha de haber algún sujeto

que pone mi pensar en consonante.

*

Debe de ser un tipo desbordante,

ya que todo produce hasta el soneto

por eso con mis libros lanzo un reto

burla burlando van los tres delante.

*

Yo solo pido que él siga cantando

para mi fama y personal provecho,

en tanto que yo vivo disfrutando

*

de su talento sin ningún derecho,

y ojalá y no se canse sino cuando

toda una biblioteca me haya hecho.

Guadalupe Amor. México (1918-2000)

Soy un ser humano

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Más allá de cualquier ideología,

más allá de lo sabio y lo profano,

soy parte del espacio,

soy la vida

por el hecho de ser

un ser humano.

Yo soy el constructor de mis virtudes

como lo soy, a la vez, de mis defectos;

torrente inagotable de inquietudes,

genial contradicción de lo perfecto.

Yo puse las espinas en la frente

los clavos en los pies

y en ambas manos,

después rompí a llorar

amargamente

la muerte irreparable

de mi hermano.

Por mí se hace polémica la duda.

¿Quién soy? ¿Adónde voy?

¿De dónde vengo?

A través de los tiempos, tan aguda,

que con ella renazco

y me sostengo.

Soy el que abrió la caja de Pandora

que guardaba los males del planeta.

No escapó la esperanza…

¡En buena hora!

Por ella sobrevivo y soy poeta.

Yo soy quien ha creado las prisiones,

la lucha fratricida y la injusticia.

Mas también he inventado las canciones

y el encanto sutil de una caricia.

En nombre de mi Dios,

soy asesino, embustero, fanático y tirano.

Desafiando las leyes del destino

tengo sangre de siglos en las manos.

Mas también en su nombre soy la rienda

que consigue domar a tanto potro.

Sería, sin un orden, la merienda

de comernos los unos a los otros.

Soy el poder, que condena los instintos

naturales del hombre, 

mi censura

reptando por oscuros laberintos

impone la moral

de su estatura.

Yo soy un individuo entre la masa.

La coincidencia es solo un accidente.

Busco esposa, doy hijos, tengo casa,

soy la opción de un cerebro inteligente.

¿Qué vale más, inquietud de mi existencia,

cuando llegue el final y quede inerte?

¿El arte, por fijar mi trascendencia

o el eterno misterio de la muerte?

Por todo,

más allá de ideologías,

más allá de lo sabio y lo profano,

soy parte del espacio, soy la vida

por el hecho de ser

un ser humano.

Alberto Cortéz. Argentina (1940-2019)

Oda a la esperanza

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Crepúsculo marino,

en medio

de mi vida,

las olas como uvas,

la soledad del cielo,

me llenas

y desbordas,

todo el mar,

todo el cielo,

movimiento

y espacio,

los batallones blancos

de la espuma,

la tierra anaranjada,

la cintura

incendiada

del sol en agonía,

tantos

dones y dones,

aves

que acuden a sus sueños,

y el mar, el mar

aroma

suspendido,

coro de sal sonora,

mientras tanto,

nosotros,

los hombres, 

junto al agua,

luchando

y esperando,

junto al mar,

esperando.

Las olas dicen a la costa firme:

“Todo será cumplido.”

Pablo Neruda. Chile (1904-1973)

Salinero

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…y ya estarán los esteros

rezumando azul de mar.

¡Dejadme ser, salineros,

granito del salinar!

¡Qué bien, a la madrugada,

correr en las vagonetas,

llenas de nieve salada,

hacia las blancas casetas!

¡Dejo de ser marinero,

madre, por ser salinero!

Rafael Alberti. (España, 1902-1999)

Los ángeles colegiales

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Ninguno comprendíamos 

el secreto nocturno de las pizarras

ni por qué la esfera armilar 

se exaltaba tan sola cuando la mirábamos.

Solo sabíamos que una circunferencia 

puede no ser redonda

y que un eclipse de luna equivoca a las flores

y adelanta el reloj de los pájaros.

Ninguno comprendíamos nada:

ni por qué nuestros dedos eran de tinta china

y la tarde cerraba compases

para al alba abrir libros.

Solo sabíamos que una recta, 

si quiere,

puede ser curva o quebrada

y que las estrellas errantes

son niños que ignoran las aritméticas.

Rafael Alberti.(España, 1902-1999)