Romanos 4.12

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EL VERDADERO ESPEJO DEL ALMA

Texto: Romanos 8:5-8

Idea central: Los que están en Jesús se caracterizan porque su vida está guiada por la voluntad de Dios y no por sus propios sentimientos y deseos naturales.

Lecciones particulares: 

¿Por qué es tan importante que mi vida y mis decisiones estén guiadas por el Espíritu y no por la carne? Si Jesús pagó por mis pecados, ¿por qué Dios hace tanto hincapié en qué me guía?

—  Las decisiones que tomamos, la forma en que reaccionamos… en fin, la forma en que vivimos el día a día importa porque demuestra dónde ponemos nuestros pensamientos, a qué le damos importancia, qué es lo que nos interesa (v.5; cf. Mateo 6:19-21).

—  De esta manera, si lo que me importa son los deseos y emociones de mi carne, cosecharé muerte (v.6a; cf. Mateo 6:23; 1 Juan 2:17a). Sin embargo, si lo que me importa son las cosas de Dios, cosecharé vida y paz (v.6b; cf. Mt. 6:22; 1 Jn. 2:17b).

¿Por qué? ¿Qué tiene de malo que yo le dé importancia a mis sentimientos y deseos?

—  Cuando tomamos nuestras decisiones, cuando reaccionamos, en base a nuestros sentimientos y deseos (i.e. las cosas de la carne), estamos convirtiéndonos en nuestra propia regla de vida y dejamos de guiarnos por la voluntad de Dios (v.7b). De hecho, las dos opciones son mutuamente excluyentes (v.7c): ¡o yo me gobierno a mí mismo como me dé mi gana, o yo me rindo y dejo que Dios me gobierne! (1 Juan 2:15,16).

—  Por tanto, si lo que me importa son mis sentimientos y deseos, en esencia, mi verdadero carácter es enemigo de Dios (v.6a; Santiago 4:4), ya que, por definición, Dios es soberano.

—  Así, es importante que nuestra vida se rija por el Espíritu y no por nuestros sentimientos y deseos carnales. No hay manera que Dios encuentre gozo en alguien que vive (1) sin darle importancia y (2) sin sujetarse a Él (v.8).

Preguntas de introspección:

¿Has considerado, de manera específica, qué te motiva a tomar tal o cuál decisión? ¿Por qué decides reaccionar de tal o cual manera?

¿Has notado que un mismo evento, bajo las mismas circunstancias, produce reacciones diferentes en ti, dependiendo de la persona involucrada?

¿Qué estás amando (en qué estás poniendo tu mente) que te lleva a reaccionar de esa manera, a Dios o a uno de tus sentimientos/”derechos”/emociones (nómbralo)? ¿Qué formas prácticas puedes implementar de manera que la influencia de Dios en tu vida vaya creciendo y tu carne, tus deseos y sentimientos naturales, vayan disminuyendo?

A la luz de esto y hablando sinceramente contigo mismo, ¿eres cristiano? “Dios no exige perfección, pero sí una nueva dirección” (J. Piper). Recuerda: Proverbios 28:13.

Historia sugerida: 

Historia de la madre y los hermanos de Jesús (Mateo 12:46-50).

Historia de Juan Inventado, que decía que era cristiano, pero no se regía por la voluntad de Dios (Mateo 7:21-23).

NOTA: ¿Ya leíste El Peregrino? de Juan Bunyan.

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