Romanos 5.2

Estándar

LA SALVACION ES DEL SEñOR

Texto: Romanos 9:6-13

Idea central: Pertenecer al pueblo de Dios y ser hijos de Dios no depende ni está influenciado por ningún factor humano, sino que su decisión es arbitraria, eligiendo según Él quiere elegir.

Lecciones particulares:

Una persona podría recibir todas las bendiciones que, humanamente, le harían del pueblo de Dios (vv.4,5). Sin embargo, esa persona podría -de todos modos- continuar en su pecado, apartado de Dios (vv.1-3). ¿Significa esto que Dios no pudo salvarlos? ¿Significa que Dios mintió?

— No, esto no significa que Dios no haya podido cumplir su promesa o que haya mentido (v.6a).

— El hecho de que, humanamente, una persona sea parte de un grupo social no significa que espiritualmente lo sea. Esta ha sido la realidad divina desde siempre: desde el principio, lo que hacía a un israelita parte del pueblo de Dios no era su linaje (vv.6b,7a,8a).
— Lo que hace que una persona sea hijo de Dios, que espiritualmente sea parte del pueblo de Dios, es que Dios lo considere como parte de la promesa (vv.7b,8b). Esta siempre fue la manera en que Dios manejó al pueblo de Israel:

  •   Cuando Dios habló con Abraham, Él no eligió a sus hijos (Ismael e Isaac) por el mero hecho de que eran sus hijos, sino que dio una promesa a Abraham (v.9) y le informó de su elección (v.7b).
  •  Cuando Isaac tuvo mellizos (v.10), Esaú y Jacob, Dios tomó su decisión y les informó de su elección (vv.12,13). De hecho, Dios hizo esto antes de que los niños nacieran, antes de que hicieran el bien o el mal, para hacer completa e innegablemente evidente cómo Él elige a los suyos (v.11a,b): Dios no elige por méritos u obras humanas… Dios elige según su propia voluntad (v.11c).

Preguntas de introspección: ¿Qué pensamiento viene a tu mente acerca de Dios cuando piensas en tus seres queridos que no se han convertido? ¿Eres honesto contigo mismo acerca de qué piensas y sientes sobre Dios cuando entiendes que has hecho “todo lo que se supone que hagas” y no ves los resultados que esperas?

¿Qué consuelo puedes obtener cuando consideras la inmutabilidad de Dios, incluso en la forma en la que Él salva? ¿En qué pones tu esperanza al buscar la salvación de otros? ¿En qué pones tu esperanza sobre tu propia salvación? ¿Cómo puede la frase “No es por obras, sino por gracia” ayudarte a amar más la frase “No es por obras, sino por cómo a Dios le dé la (santísima) gana”?

Historia sugerida: Historia del momento en que Job creyó que podía reclamarle a Dios (Job 31, 38-41).

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