Malaquías 3:10

Estándar

Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

La abundancia de versículos bíblicos que hablan sobre el dinero demuestra que Dios se preocupa por nuestra economía personal. Debido a que es un elemento esencial de nuestra vida, el dinero puede capacitarnos para ser mejores mayordomos -administradores-, enseñarnos autocontrol y fortalecer nuestra obediencia al Señor.

Tal vez el aspecto más grande de obediencia involucre nuestra voluntad de dar. La ley del Antiguo Testamento ordenaba contribuciones financieras para el mantenimiento del templo y el apoyo de los levitas que servían allí.  Y el Nuevo Testamento muestra que los creyentes apartaban con regularidad una porción de sus ingresos para la obra y la expansión del reino de Dios. 

«Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo…» (1 Corintios 16:2). 

Haga usted lo mismo, ya que es parte de la adoración que un verdadero creyente ofrece a Dios. 

«Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.» (Proverbios 11:24-25). 

Lee, Medita y Aplica!

Deja un comentario