Un campesino dominicano

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Del campo un dominicano

que pasó a vender andullos,

en dos borriquitos suyos

a no sé qué pueblo haitiano,

así me contó: ¡Critiano

ni Dio comprende esa gente!

Caicule que laguaidiente

allá le dicen tafiá,

a lo jalitao llengá

y penchó ai pan caliente.

*

Los frijole colorao

puá rus lo llaman allá,

a la brujería guangá

y a lo sombrero chapao.

Malfini é guaraguao

lo guandule puá congó.

Bonyé le dicen a Dio,

a lo brujo lugarú

y a lo jefe dei judú

le dicen papá Bocó.

*

Lo memo la macarela,

la titulan macrilló

lo molondrone gombó

y difé a la candela.

A la paila o casuela

le dicen allá shodié;

a lo sapato sulié

puesón al peje o pecao

y en siendo el arró graniao

le dicen duri grené.

*

Yo andube toitico Haití

y no encontré un condenao

que dijera bacalao

sino todo la murí.

Al arró llaman durí,

a la cebolla loñón,

a lo cochino cochón.

Lo fideo vermichel

a la sal le dicen sel

y creviche al camarón.

*

En siendo peje salao

le dicen puesón salé

como banan bucané

llaman ai plátano asao.

Pero siendo sancochao

le dicen banan bulli,

a la ñica saloprí

a lo sajice pimán,

lo mamone chachimán

y a lo niño anfán pití.

*

Al agua le dicen gló,

al queso llaman fromalle,

unae una calle

y finí que se acabó;

allí nadie dice fó

como nosotros jaquí,

cuando viene a la nari

ei bajo de algún parrá!

el haitiano dice allá

a la peté qui santi!

*

Un sanchocho e ebullón,

ñon eguille es una aguja

como ei casabe de bruja

ello lo llaman llonllón.

A lo caibone charbon,

ai quitasoi, paresol,

guanábana, corosol,

ñon chandel e juna vela;

y a la maidita viruela

le dicen pití verol.

*

Ai aceite llaman huil,

aguacate sabocá,

y a la piña ananá

como porcanel, cajuil;

allá perejil, persil,

el melao allí siró,

mo mameye, abricó,

la yuca llaman mañoc,

a lo gallo viejo coc,

y al sapo llaman grapó.

*

Lo que aquí llaman letrina

por allá e cae brulé,

como si dijera uté

la casa quemada en ruina,

donde allí la chamuchina

o gente de poca nota,

entre allí y se ñengota

en un brulé o aposento,

y se despachan al momento

dejando allí su pelota.

*

Conque saque uté la cuenta

siño Juan Antoño Elí,

y dígame si en Haití

cualquiera no se revienta;

en eso de compra y benta

yo le pueo asegurai,

que si no sabe coitai

de esa gente ei lenguaraje

ni la toitilla dei biaje

uté no la pue sacai.

Jata otro día, con su licencia.

Juan Goico Alix. República Dominicana (1833 – 1918)

Nota: el campesino de la región del Cibao en República Dominicana suele acortar las palabras, hablar introduciendo la «i» y eliminar la «s» al hablar, de ahí lo jocoso de este poema. En Haití el lenguaje es el creole, de influencia francesa.

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