Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
El verso de hoy promete calma o tranquilidad interior al creyente que confía en Dios bajo cualquier circunstancia, que ora con actitud agradecida.
Esa paz que “sobrepasa todo entendimiento”, se refiere a su origen divino. Trasciende el intelecto, el análisis y la agudeza de los seres humanos. Ningún consejero humano puede dársela porque es un don de Dios.
El verdadero reto de la vida cristiana no es eliminar toda circunstancia desagradable de su vida, sino confiar en el Infinito, Santo, Soberano y Poderoso Dios en medio de toda situación y circunstancias.
Jesús dijo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). Así que comience a vivir en el plano celestial, reconozca que vive en un mundo caído, y entregue toda su carga para que Dios haga su obra perfecta. Y Él le dará su paz cuando se entregue confiado en sus manos.
«Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.» (Salmos 46:10-11).
Lee, Medita y Aplica!