Con estrépito de músicas vengo,
con cornetas y tambores.
Mis marchas no suenan solo para los victoriosos,
sino para los derrotados y los muertos también.
Todos dicen: es glorioso ganar una batalla.
Pues yo digo que es tan glorioso perderla.
*
¡Las batallas se pierden con el mismo espíritu que se ganan!
¡Hurra por los muertos!
*
Dejadme soplar en las trompas, recio y alegre, por ellos.
¡Hurra por los que cayeron,
por los barcos que se hundieron en la mar,
y por los que perecieron ahogados!
¡Hurra por los generales que perdieron el combate y por todos los héroes vencidos!
*
Los infinitos héroes desconocidos valen tanto
como los héroes más grandes de la Historia.
Walt Whitman. USA (1819-1849)