S,H,C espirituales

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Vosotros, pues, oraréis así:

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Venga tu reino.

Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Mateo 6: 9-13

Yo acuerdo

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Yo acuerdo revelaros un secreto

en un soneto, Inés, bella enemiga;

mas, por buen orden que yo en éste siga,

no podrá ser en el primer cuarteto.

Venidos al segundo, yo os prometo

que no se ha de pasar sin que os lo diga;

mas estoy hecho, Inés, una hormiga,

que van fuera ocho versos del soneto.

Pues ved, Inés, qué ordena el duro hado,

que teniendo el soneto ya en la boca

y el orden de decirlo ya estudiado,

conté los versos todos y he hallado

que, por la cuenta que a un soneto toca,

ya este soneto, Inés, es acabado.

Baltasar del Alcázar. España (1530-1606)

Apuntes a Hebreos: 3:1-6

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¿Hacia dónde miramos? ¿Hacia arriba o hacia abajo? 

¿Quién sería la persona más reverenciada en la mente hebrea? Moisés. Imaginen: el Gran Libertador, el Dador de la Ley, el que hablaba cara a cara con Dios y no murió, el que ofreció su vida cuando el asunto del becerro de oro para librar al pueblo de la ira de Dios, etc.

Pero el autor vuelve y dirige nuestra atención a Jesucristo. ¿Por qué? Vuelve nuestra atención hacia Quien es superior. 

1Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. 

Noten el término: “miembros de una hermandad santa” -hermanos en la familia de Dios, que comparten el llamado celestial. Calculado para recordarnos la dignidad con que nos ha investido, que no podemos tratar con ligereza pues sería insultante. Nuestro verdadero yo es ser santas (Romanos 7:17, así que ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí), ciudadanas de una realidad que no se limita a la esfera terrenal, de modo que este conocimiento debiera afectar la manera como respondemos al pecado en nuestras vidas. 

La audiencia original sufría persecusión, pretendían volver a sus ancestros “a Egipto, donde las cosas eran mejores.” El autor les dice “hey, miren hacia arriba: tenemos un llamado celestial, somos pueblo santo, apartado por Dios, la dirección es para el otro lado…

Representante ante los hombres como apóstol (Juan 20:21), representante ante Dios como Sumo Sacerdote. La palabra “considerad: suena muy suave, moderada; en el original más bien es “fija tus pensamientos en Cristo” En otras palabras “¡concéntrate!” Manténganse en continua observación, lo cual tiene sentido si recordamos que El es la copia idéntica al original, la representación exacta de la naturaleza de Dios.

¿Por qué nos da trabajo poner mucha mayor atención y fijar nuestros pensamientos con toda intención en el carácter de Cristo?

Tenemos que tratar de comprender su profundo significado. Es lo que escribe el autor de Hebreos:  

considerad [fija tus pensamientos en] a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. 

2El cual fue fiel [siendo fiel] al que le designó [constituyó], como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios. 3Porque Él ha sido considerado digno de más gloria que Moisés, así como el constructor de la casa tiene más honra que la casa. 4Porque toda casa es hecha por alguno, pero el que hace todas las cosas es Dios. 5Y Moisés fue fiel en toda la casa de Dios como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir más tarde; 6pero Cristo fue fiel como Hijo sobre la casa de Dios, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria [el gloriarnos] de nuestra esperanza. 

Cristo probó ser fiel, igual que Moisés. El autor, de hecho, alaba a Moisés (eco de Números 12:7 no así mi siervo Moisés; en toda mi casa [la familia de Dios] él es fiel). Lo cual demuestra que el mensaje de ambos, Cristo y Moisés (contenido en los primeros 5 libros de la Biblia) no es contradictorio; Jesús mismo dijo “si hubieran creído a Moisés, me creerían a mí, porque él escribió de mí [Juan 5:45].”

¿Cómo medir la fidelidad de un enviado?

Cuando ejecuta fielmente la comisión que le hemos confiado. 

Ahora bien, Moisés era parte (sirviente, mayordomo) de la casa (Israel en el Antiguo Testamento, la Iglesia en el Nuevo) mientras que Cristo construyó la casa (dueño). Significa que ¡Moisés no era el autor de la vieja economía como Cristo sí lo es de la nueva! (¿Que el constructor de la casa tiene más gloria que la casa misma? ¡Vaya idea nueva para estos judíos que tenían años considerando la fidelidad de Moisés!)

Con todo, Dios mismo da una solemne advertencia contra quien vaya en contra de Moisés (Números 12:8); más solemne es la advertencia implícita contra quien niegue o ignore a Cristo y el evangelio. Porque Moisés es tipología: apunta hacia Cristo, Jesucristo es el Salvador.

¿Cuál es esta casa? Nosotros. La comunidad de creyentes. Noten que son frases condicionales: si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza… La doctrina de la perseverancia final de los santos tiene la saludable enseñanza de que los santos son aquellos que perseveran hasta el fin (valga la redundancia). 

En la parábola del sembrador (Marcos 4:5, 16), la semilla que cayó en la roca nació pero no prosperó porque no tenía raíz, y la explicación señala “aquellos que escuchan, reciben con gozo, pero como no tienen raíz, cuando llegan los problemas se apartan” y esta es la advertencia que trae el autor de Hebreos y su constante énfasis en la necesidad de mantener su profesión de fe y esperanza gozosa, esto es, mantener el curso hacia el destino final, perseverar. De nuevo una ilustración marina: mantener el curso hacia un destino. El autor nos prepara porque luego hablará de Jesucristo como nuestra ancla.

El creyente vive por fe y no por vista; mantiene su esperanza en lo invisible, sin avergonzarse. No se trata de esperanza vana o secular sino de esperanza cierta. Sucederá. 

Amadas, el contentamiento se aprende, y se aprende en medio de relaciones; se alcanza, es una forma de dominio propio, de maestría por la gracia de Dios. 

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Soneto

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Cercada está mi alma de contrarios;

la fuerza, flaca; el castellano, loco;

el presidio, infiel, bisoño y poco,

ningunos los pertrechos necesarios.

Los socorros que espero, voluntarios,

porque ni los merezco ni provoco;

tan desvalido, que aun a Dios no invoco

porque mis consejeros andan varios.

Los combates, continuos, y la ofensa;

los enemigos, de ánimo indomable;

rota por todas partes la muralla.

Nadie quiere acudir a la defensa…

¿Qué hará el castellano miserable

que en tanto estrecho y confusión se halla?

Baltasar del Alcázar. España (1530-1606)

Lluvia

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Llueve,

detrás de los cristales, llueve y llueve

sobre los chopos medio deshojados,

sobre los pardos tejados,

sobre los campos, llueve.

Pintaron de gris el cielo

y el suelo

se fue abrigando con hojas,

se fue vistiendo de otoño.

La tarde que se adormece

parece

un niño que el viento mece

con su balada en otoño.

Una balada en otoño,

un canto triste de melancolía,

que nace al morir el día.

Una balada en otoño,

a veces como un murmullo,

y a veces como un lamento

y a veces viento.

Llueve,

detrás de los cristales, llueve y llueve

sobre los chopos medio deshojados,

sobre los pardos tejados,

sobre los campos, llueve.

Te podría contar

que está quemándose

mi último leño en el hogar,

que soy muy pobre hoy,

que por una sonrisa doy

todo lo que soy,

porque estoy solo y tengo miedo.

Si tú fueras capaz

de ver los ojos tristes de una lámpara

y hablar

con esa porcelana que descubrí ayer

y que por un momento se ha vuelto

mujer.

Entonces,

olvidando mi mañana y tu pasado

volverías a mi lado.

Se va la tarde y me deja

la queja

que mañana será vieja

de una balada en otoño.

Llueve,

detrás de los cristales, llueve y llueve

sobre los chopos medio deshojados…

Joan Manuel Serrat. España (1943 – )

Apuntes a Hebreos: 2:1-18

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PRIMERA ADVERTENCIA: PONGAN ATENCION

1Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos [derivemos fuera]. 

No seamos ligeras con las verdades y enseñanzas del evangelio, son para amar y obedecer a toda costa. La advertencia es real: no dice “eh, pon un chin de atención” o “mira, ten cuenta” sino “presta mucha mayor atención.” Vivimos en tiempos difíciles, el nivel de atención que debemos prestar es mucho mayor de lo que pensamos. La advertencia es muy útil para que seamos proactivas: perseguir a Cristo en la vida cristiana.

2Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable [firme], y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución, 3¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.

¿Cómo escaparemos nosotros? 

¿Recuerdan la historia de Nadab y Abiú, hijos de Aarón? ¿Cuando ofrecieron fuego extraño y la tierra se abrió y se los tragó? Una historia fuerte.

Noten las palabras: transgresión, desobediencia. Y si la gran salvación fue traída por el mismo Hijo de Dios, tratarla con ligereza nos expone a peligros más terribles que a los primeros. Transgresión es la deliberada o voluntariosa ruptura de una ley, lo que vemos en los hijos de Aarón (yo sé lo que es correcto pero escojo hacer lo que quiero).

Desobedecer pudiera ser más un pecado de negligencia, la historia de Uza y el arca (no manejaron el arca con la debida reverencia, como la ley señalaba, el arca pierde balance y Uza trata de evitar que caiga, toca el arca y cae fulminado, 2 Samuel 6:3-7).

Si rechazamos al Hijo, ¿cómo escaparemos? Noten la seriedad de la justicia de Dios: no disminuye, sino que aumenta en el Nuevo Testamento.

(Lucas 20:9-16) la parábola de la viña y los labradores malvados está diseñada para provocar a los maestros de la ley, pues “la viña del Señor es la nación de Israel” dice el profeta Isaías al pronunciar juicio; los judíos rechazaron a los profetas, ¿a quién había enviado el padre? Al Hijo, el heredero, a quien mataron.

¿Cómo pondremos atención? ¿Cómo ser fieles a la declaración que escuchamos? ¿Cómo vivir de manera que mostremos fidelidad al mensaje?

5Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero [la tierra habitada venidera], acerca del cual estamos hablando. 6Pero uno ha testificado en cierto lugar diciendo: ¿Qué es el hombre para que de Él te acuerdes, o el hijo del hombre para que te intereses en Él? 7Le has hecho un poco inferior a los Ángeles; le has coronado de gloria y honor, y le has puesto sobre las obras de tus manos; 8todo lo has sujetado bajo sus pies. Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él.9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos. 

Un argumento nuevo que hace énfasis en la superioridad de Cristo: la administración del mundo venidero pertenece solo a Cristo. A los ángeles se les ha concedido administrar el mundo presente (Deuteronomio 32:8 cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel [de los ángeles de Dios]. Pues la porción del Señor es su pueblo; Jacob es la parte de su heredad). En Daniel 10:20, por ejemplo, encontramos al “príncipe de Persia” y al “príncipe de Grecia”, mientras que Miguel es el “gran príncipe” que lidera al pueblo de Israel (Daniel 10:21; 12:1). 

Si el mundo venidero no se ha entregado a los ángeles, ¿a quién se entregó [fue sujetado]? Al Hijo de Dios, como heredero de todas las cosas. 

Hebreos cita Salmo 8:4-6, que a su vez está basado en Génesis 1:26. Pero nuestro autor aplica las palabras no al primer Adán, sino a Cristo, el último Adán, cabeza de la nueva creación y rey del mundo venidero.

Ahora bien, pudiéramos pensar que somos pequeñas e insignificantes, sin embargo es evidente que Dios nos creó con un propósito especial (v.7-8 del Salmo), si El es resplandor de Su gloria y nosotros somos coherederas, luego entonces somos eco de ese mismo resplandor, hechas a imagen de Dios, gobernantes sobre la creación (Génesis 1:26) y un día seremos jueces de los mismos ángeles (1 Corintios 6:3 ¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¡cuánto más asuntos de vida!).

Cada ser humano tiene enorme valor y potencial. ¿Cómo afecta esto tu ministerio?

Nada está fuera del control de Cristo, nada. Oportunidad para que veamos lo invisible en lugar de lo visible! Imaginen la escena: la audiencia original bajo persecusión de romanos, criticados por sus paisanos, aborrecidos por los vecinos paganos ateos, bajo una cultura absorbente y ellos pensando “¿y esto es el equipo ganador?” Mmmm… ¿y qué nos dice el autor de Hebreos?

8todo lo has sujetado bajo sus pies. Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él. 9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de honra y de gloria, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Al presente no vemos todas las cosas sujetas a El, pero lo están.

10Porque convenía que aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. 11Porque tanto el que santifica como los que son santificados, son todos de un Padre; por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12diciendo: Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación te cantaré himnos.

13Y otra vez: Yo en Él confiaré.

Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que Dios me ha dado.

Para quien y por quien… se refiere a Dios el Padre. Todo lo que Dios hace es digno de sí mismo, y aquí ejemplifica una de las acciones divinas al perfeccionar a Cristo. 

¿Qué quiere decir haber sido hecho perfecto por medio de sufrimientos? ¿Acaso era imperfecto hasta que sufriera? No. Jesucristo fue sin pecado, pero no había completado la obra que el Padre le había dado. Cristo no se movió de un estado de imperfección a uno de perfección, más bien completó la obra perfecta que el Padre le había ordenado realizar. Fue perfeccionado mediante padecimientos; probada Su perfección, mostrada en la ejecución del plan de salvación.

14Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, Él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo,15y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida. 16Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham. 17Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo. 18Pues por cuanto Él mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Para llegar a ser un perfecto sumo sacerdote, esta persona debía simpatizar con aquellos para los cuales trabaja, no puede simpatizar con ellos a menos que entre en sus experiencias y las comparta. Jesucristo hizo esto.

El v.14 afirma la “encarnación” es decir la idea de Dios hecho carne y ser humano. Refuta dos herejías tempranas:

Docetismo: que Jesucristo era Dios pero no fue humano.

Arianismo: que Jesucristo fue humano pero no era Dios.

¿Por qué es importante que Jesucristo pueda representarnos?

  1. Sufrió “para que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote” (v.17) Y esto debe hacernos pensar: mi sufrimiento, ¿me hace misericordiosa hacia otros?
  2. Fue tentado “para ser capaz de ayudar a los que son tentados” (v.18)

Somos la descendencia de Abraham, se le permite morir en nuestro lugar. Su muerte destruyó a quien tiene el imperio de la muerte desde el principio de los tiempos (Génesis 3:15) al destruir el pecado.

¿Cómo nos esclaviza el temor a la muerte? ¿Te afecta el temor a la muerte? 

Si Cristo nos ha liberado, ¿cómo vivir diferente?

Para ser un perfecto sumo sacerdote, esta persona debía aprender lecciones de obediencia a Dios; si fallaba, necesitaría un sacerdote para sí mismo para entrar a la presencia de Dios con la seguridad de ser admitido. No hay dudas de la obediencia de Cristo.

Pero además, un perfecto sumo sacerdote debía celebrar un acto solemne, presentar a Dios propiciación por los pecados del pueblo. 

propiciación Del lat. propitiatio, -ōnis. (1) Acción agradable a Dios con que se le mueve a piedad y misericordia. (2) Sacrificio que se ofrecía en la ley antigua para aplacar la justicia divina y tener a Dios propicio. (3) Satisfacer la ira de Dios por nuestro pecado.

expiar Del lat. expiāre. (1) Borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio. (2) Dicho de un delincuente: Sufrir la pena impuesta por los tribunales. (3) Padecer trabajos a causa de desaciertos o malos procederes. (4) Purificar algo profanado, como un templo.

Cristo soportó tribulaciones y tentaciones, no solo las comunes, sino aquellas tentaciones sutiles propias de su llamado mesiánico: pudo escoger alguna vía menos costosa para cumplir el llamado, pero resistió hasta el final, puso su mirada en el galardón para completar el propósito por el cual vino a este mundo.

Nosotros ahora somos tentadas con lo común y ordinario, y también a ser desleales y olvidar nuestra profesión de fe.

Pero así como a esta audiencia hebrea le fue de fortaleza, tengamos la seguridad de contar con Cristo como nuestro campeón e intercesor, uno similar a nosotras en todo, en el lenguaje familiar de hermandad amorosa.

Dios nuestro Padre. Cristo nuestro Hermano. 

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El fuego de cada día

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Como el aire

hace y deshace

sobre las páginas de la geología,

sobre las mesas planetarias,

sus invisibles edificios:

el hombre.

Su lenguaje es un grano apenas,

pero queman,

en la palma del espacio.

Sílabas son incandescencias.

También son plantas:

sus raíces

fracturan el silencio,

sus ramas

construyen casas de sonidos.

Sílabas:

se enlazan y se desenlazan,

juegan

a las semejanzas y las desemejanzas.

Sílabas:

maduran en las frentes,

florecen en las bocas.

Sus raíces

beben noche, comen luz.

Lenguajes:

árboles incandescentes

de follajes de lluvias.

Vegetaciones de relámpagos,

geometrías de ecos:

sobre la hoja de papel

el poema se hace

como el día

sobre la palma del espacio.

Octavio Paz. México (1914-1998)