Soneto

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Cercada está mi alma de contrarios;

la fuerza, flaca; el castellano, loco;

el presidio, infiel, bisoño y poco,

ningunos los pertrechos necesarios.

Los socorros que espero, voluntarios,

porque ni los merezco ni provoco;

tan desvalido, que aun a Dios no invoco

porque mis consejeros andan varios.

Los combates, continuos, y la ofensa;

los enemigos, de ánimo indomable;

rota por todas partes la muralla.

Nadie quiere acudir a la defensa…

¿Qué hará el castellano miserable

que en tanto estrecho y confusión se halla?

Baltasar del Alcázar. España (1530-1606)

Lluvia

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Llueve,

detrás de los cristales, llueve y llueve

sobre los chopos medio deshojados,

sobre los pardos tejados,

sobre los campos, llueve.

Pintaron de gris el cielo

y el suelo

se fue abrigando con hojas,

se fue vistiendo de otoño.

La tarde que se adormece

parece

un niño que el viento mece

con su balada en otoño.

Una balada en otoño,

un canto triste de melancolía,

que nace al morir el día.

Una balada en otoño,

a veces como un murmullo,

y a veces como un lamento

y a veces viento.

Llueve,

detrás de los cristales, llueve y llueve

sobre los chopos medio deshojados,

sobre los pardos tejados,

sobre los campos, llueve.

Te podría contar

que está quemándose

mi último leño en el hogar,

que soy muy pobre hoy,

que por una sonrisa doy

todo lo que soy,

porque estoy solo y tengo miedo.

Si tú fueras capaz

de ver los ojos tristes de una lámpara

y hablar

con esa porcelana que descubrí ayer

y que por un momento se ha vuelto

mujer.

Entonces,

olvidando mi mañana y tu pasado

volverías a mi lado.

Se va la tarde y me deja

la queja

que mañana será vieja

de una balada en otoño.

Llueve,

detrás de los cristales, llueve y llueve

sobre los chopos medio deshojados…

Joan Manuel Serrat. España (1943 – )

Apuntes a Hebreos: 2:1-18

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PRIMERA ADVERTENCIA: PONGAN ATENCION

1Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos [derivemos fuera]. 

No seamos ligeras con las verdades y enseñanzas del evangelio, son para amar y obedecer a toda costa. La advertencia es real: no dice “eh, pon un chin de atención” o “mira, ten cuenta” sino “presta mucha mayor atención.” Vivimos en tiempos difíciles, el nivel de atención que debemos prestar es mucho mayor de lo que pensamos. La advertencia es muy útil para que seamos proactivas: perseguir a Cristo en la vida cristiana.

2Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable [firme], y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución, 3¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.

¿Cómo escaparemos nosotros? 

¿Recuerdan la historia de Nadab y Abiú, hijos de Aarón? ¿Cuando ofrecieron fuego extraño y la tierra se abrió y se los tragó? Una historia fuerte.

Noten las palabras: transgresión, desobediencia. Y si la gran salvación fue traída por el mismo Hijo de Dios, tratarla con ligereza nos expone a peligros más terribles que a los primeros. Transgresión es la deliberada o voluntariosa ruptura de una ley, lo que vemos en los hijos de Aarón (yo sé lo que es correcto pero escojo hacer lo que quiero).

Desobedecer pudiera ser más un pecado de negligencia, la historia de Uza y el arca (no manejaron el arca con la debida reverencia, como la ley señalaba, el arca pierde balance y Uza trata de evitar que caiga, toca el arca y cae fulminado, 2 Samuel 6:3-7).

Si rechazamos al Hijo, ¿cómo escaparemos? Noten la seriedad de la justicia de Dios: no disminuye, sino que aumenta en el Nuevo Testamento.

(Lucas 20:9-16) la parábola de la viña y los labradores malvados está diseñada para provocar a los maestros de la ley, pues “la viña del Señor es la nación de Israel” dice el profeta Isaías al pronunciar juicio; los judíos rechazaron a los profetas, ¿a quién había enviado el padre? Al Hijo, el heredero, a quien mataron.

¿Cómo pondremos atención? ¿Cómo ser fieles a la declaración que escuchamos? ¿Cómo vivir de manera que mostremos fidelidad al mensaje?

5Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero [la tierra habitada venidera], acerca del cual estamos hablando. 6Pero uno ha testificado en cierto lugar diciendo: ¿Qué es el hombre para que de Él te acuerdes, o el hijo del hombre para que te intereses en Él? 7Le has hecho un poco inferior a los Ángeles; le has coronado de gloria y honor, y le has puesto sobre las obras de tus manos; 8todo lo has sujetado bajo sus pies. Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él.9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos. 

Un argumento nuevo que hace énfasis en la superioridad de Cristo: la administración del mundo venidero pertenece solo a Cristo. A los ángeles se les ha concedido administrar el mundo presente (Deuteronomio 32:8 cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel [de los ángeles de Dios]. Pues la porción del Señor es su pueblo; Jacob es la parte de su heredad). En Daniel 10:20, por ejemplo, encontramos al “príncipe de Persia” y al “príncipe de Grecia”, mientras que Miguel es el “gran príncipe” que lidera al pueblo de Israel (Daniel 10:21; 12:1). 

Si el mundo venidero no se ha entregado a los ángeles, ¿a quién se entregó [fue sujetado]? Al Hijo de Dios, como heredero de todas las cosas. 

Hebreos cita Salmo 8:4-6, que a su vez está basado en Génesis 1:26. Pero nuestro autor aplica las palabras no al primer Adán, sino a Cristo, el último Adán, cabeza de la nueva creación y rey del mundo venidero.

Ahora bien, pudiéramos pensar que somos pequeñas e insignificantes, sin embargo es evidente que Dios nos creó con un propósito especial (v.7-8 del Salmo), si El es resplandor de Su gloria y nosotros somos coherederas, luego entonces somos eco de ese mismo resplandor, hechas a imagen de Dios, gobernantes sobre la creación (Génesis 1:26) y un día seremos jueces de los mismos ángeles (1 Corintios 6:3 ¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¡cuánto más asuntos de vida!).

Cada ser humano tiene enorme valor y potencial. ¿Cómo afecta esto tu ministerio?

Nada está fuera del control de Cristo, nada. Oportunidad para que veamos lo invisible en lugar de lo visible! Imaginen la escena: la audiencia original bajo persecusión de romanos, criticados por sus paisanos, aborrecidos por los vecinos paganos ateos, bajo una cultura absorbente y ellos pensando “¿y esto es el equipo ganador?” Mmmm… ¿y qué nos dice el autor de Hebreos?

8todo lo has sujetado bajo sus pies. Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él. 9Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de honra y de gloria, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Al presente no vemos todas las cosas sujetas a El, pero lo están.

10Porque convenía que aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. 11Porque tanto el que santifica como los que son santificados, son todos de un Padre; por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12diciendo: Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación te cantaré himnos.

13Y otra vez: Yo en Él confiaré.

Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que Dios me ha dado.

Para quien y por quien… se refiere a Dios el Padre. Todo lo que Dios hace es digno de sí mismo, y aquí ejemplifica una de las acciones divinas al perfeccionar a Cristo. 

¿Qué quiere decir haber sido hecho perfecto por medio de sufrimientos? ¿Acaso era imperfecto hasta que sufriera? No. Jesucristo fue sin pecado, pero no había completado la obra que el Padre le había dado. Cristo no se movió de un estado de imperfección a uno de perfección, más bien completó la obra perfecta que el Padre le había ordenado realizar. Fue perfeccionado mediante padecimientos; probada Su perfección, mostrada en la ejecución del plan de salvación.

14Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, Él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo,15y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida. 16Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham. 17Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo. 18Pues por cuanto Él mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Para llegar a ser un perfecto sumo sacerdote, esta persona debía simpatizar con aquellos para los cuales trabaja, no puede simpatizar con ellos a menos que entre en sus experiencias y las comparta. Jesucristo hizo esto.

El v.14 afirma la “encarnación” es decir la idea de Dios hecho carne y ser humano. Refuta dos herejías tempranas:

Docetismo: que Jesucristo era Dios pero no fue humano.

Arianismo: que Jesucristo fue humano pero no era Dios.

¿Por qué es importante que Jesucristo pueda representarnos?

  1. Sufrió “para que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote” (v.17) Y esto debe hacernos pensar: mi sufrimiento, ¿me hace misericordiosa hacia otros?
  2. Fue tentado “para ser capaz de ayudar a los que son tentados” (v.18)

Somos la descendencia de Abraham, se le permite morir en nuestro lugar. Su muerte destruyó a quien tiene el imperio de la muerte desde el principio de los tiempos (Génesis 3:15) al destruir el pecado.

¿Cómo nos esclaviza el temor a la muerte? ¿Te afecta el temor a la muerte? 

Si Cristo nos ha liberado, ¿cómo vivir diferente?

Para ser un perfecto sumo sacerdote, esta persona debía aprender lecciones de obediencia a Dios; si fallaba, necesitaría un sacerdote para sí mismo para entrar a la presencia de Dios con la seguridad de ser admitido. No hay dudas de la obediencia de Cristo.

Pero además, un perfecto sumo sacerdote debía celebrar un acto solemne, presentar a Dios propiciación por los pecados del pueblo. 

propiciación Del lat. propitiatio, -ōnis. (1) Acción agradable a Dios con que se le mueve a piedad y misericordia. (2) Sacrificio que se ofrecía en la ley antigua para aplacar la justicia divina y tener a Dios propicio. (3) Satisfacer la ira de Dios por nuestro pecado.

expiar Del lat. expiāre. (1) Borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio. (2) Dicho de un delincuente: Sufrir la pena impuesta por los tribunales. (3) Padecer trabajos a causa de desaciertos o malos procederes. (4) Purificar algo profanado, como un templo.

Cristo soportó tribulaciones y tentaciones, no solo las comunes, sino aquellas tentaciones sutiles propias de su llamado mesiánico: pudo escoger alguna vía menos costosa para cumplir el llamado, pero resistió hasta el final, puso su mirada en el galardón para completar el propósito por el cual vino a este mundo.

Nosotros ahora somos tentadas con lo común y ordinario, y también a ser desleales y olvidar nuestra profesión de fe.

Pero así como a esta audiencia hebrea le fue de fortaleza, tengamos la seguridad de contar con Cristo como nuestro campeón e intercesor, uno similar a nosotras en todo, en el lenguaje familiar de hermandad amorosa.

Dios nuestro Padre. Cristo nuestro Hermano. 

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El fuego de cada día

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Como el aire

hace y deshace

sobre las páginas de la geología,

sobre las mesas planetarias,

sus invisibles edificios:

el hombre.

Su lenguaje es un grano apenas,

pero queman,

en la palma del espacio.

Sílabas son incandescencias.

También son plantas:

sus raíces

fracturan el silencio,

sus ramas

construyen casas de sonidos.

Sílabas:

se enlazan y se desenlazan,

juegan

a las semejanzas y las desemejanzas.

Sílabas:

maduran en las frentes,

florecen en las bocas.

Sus raíces

beben noche, comen luz.

Lenguajes:

árboles incandescentes

de follajes de lluvias.

Vegetaciones de relámpagos,

geometrías de ecos:

sobre la hoja de papel

el poema se hace

como el día

sobre la palma del espacio.

Octavio Paz. México (1914-1998)

Entre ir y quedarse

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Entre ir y quedarse duda el día,

enamorado de su transparencia.

La tarde circular es ya bahía:

en su quieto vaivén se mece el mundo.

Todo es visible y todo es elusivo,

todo está cerca y todo es intocable.

Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz

reposan a la sombre de sus nombres.

Latir del tiempo que en mi sien repite

la misma terca sílaba de sangre.

La luz hace del muro indiferente

un espectral teatro de reflejos.

En el centro de un ojo me descubro;

no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,

yo me quedo y me voy: soy una pausa.

Octavio Paz. México (1914-1998)

Apuntes a Hebreos: 1:5-14

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4siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos.

Mmmm, qué cambio tan brusco.

Si vamos a cualquier tienda de artículos religiosos (y nuestros arbolitos de navidad), de inmediato vemos que la cultura está inmersa en asuntos angélicos: botones, alitas, conversaciones sobre angelitos de la guarda, etc., un interés enorme en qué hacen los ángeles y hasta gentes que nunca han leído Biblia hablan de “seguro tiene un ángel porque…” 

Ahora imaginen el tiempo de estos judíos convertidos y semi-convertidos, perseguidos, angustiados entre si vuelven a la tradición mosaica o continúan este camino angosto… Los judíos tenían en muy alta estima a los ángeles, al punto de considerar al arcángel Miguel como superior al Mesías (rollos de Qumran en el Mar Muerto). ¿Recuerdan la escalera de Jacob?  El hombre siempre se ha fascinado con los ángeles. 

¿Y nosotras? Quizás no seamos muy expresivas con el tema, pero cuando estamos vulnerables, particularmente emotivas, luego las cosas tienden a convertirse en “signos.”

¿Por qué?

Luego nos llega esta sensación de querer saber que los ángeles nos cuidan, como si el creador y sustentador del universo no fuera suficiente. Y empezamos a prestarle atención a “signos.” 

Ok. Quizás es el Señor que nos habla.
Pero si empezamos a depender de estas cosas en lugar de la representación exacta de Su naturaleza, algo no anda bien. O sentimos alguna “experiencia de fe” y luego queremos repetir la tal experiencia o encontrar algo parecido… Algo no anda bien.

De modo que el autor de Hebreos cita siete pasajes del Antiguo Testamento como prueba de la identidad de Cristo (no, no parece coincidencia, recuerden que el 7 era imagen de completo). Es evidente que el AT habla de Cristo (Lucas 24:44).

¿Por qué Cristo es superior a los ángeles?

El autor cita siete pasajes del AT, de memoria, recuerden que la Escritura no tenía versículos numerados ni nada por el estilo (¿vamos de robo, eh?). Asume que la audiencia tiene familiaridad también con los pasajes, pero como que no son capaces de ver la implicación de los viejos pasajes con los lentes de Cristo, de establecer la conexión y dar el toque final a la obra.

A. Jesucristo tiene un nombre superior a los ángeles (v.5, 6).

La primera cita es del Salmo 2:7 (Ciertamente anunciaré el decreto del Señor que me dijo: “Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.”). Ningún ángel es llamado hijo de Dios, colectivamente son llamados “hijos de Dios” pero ninguno es singularizado con este término, solo Jesucristo (Marcos 1:11; Lucas 1:32). 

La segunda cita proviene de 2 Samuel 7:14 (Yo seré padre para él y él será hijo para mí. Cuando cometa iniquidad, lo corregiré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombres). ¿Cuándo recibió Cristo el título de Hijo de Dios? Desde una perspectiva eterna, siempre ha sido Hijo pues fue engendrado en la eternidad; pero al observar su ministerio terrenal, fue declarado Hijo en varias ocasiones, en especial cuando la Resurrección (Hechos 13:32-33; Romanos 1:4).

5Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Hijo mío eres tu, yo te he engendrado hoy; y otra vez: Yo sere Padre para El, y El sera Hijo para mí?

2 Samuel 7:14 fue un verso usado a menudo, tempranamente, como prueba de Jesús como Mesías, el Hijo de Dios.

B. La tercera cita, (Salmo 89:27 y 97:7 Yo también lo haré mi primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra y “adórenle todos los dioses [ángeles, en la Septuaginta]; Deuteronomio 32:43; Isaías 6:1-6; Juan 12:41).

6Y de nuevo, cuando trae al Primogénito al mundo, dice: Y adórenle todos los ángeles de Dios.

C. Jesús, Rey divino y por tanto gobernador de los ángeles (v.7-9, 13-14)

La cuarta cita proviene del Salmo 104:4 (que hace de los vientos sus mensajeros y de las llamas de fuego sus ministros) para mostrar la relación de los ángeles en la divina administración del universo: aunque ocupen un alto lugar, sin embargo está por debajo a la supremacía otorgada al Hijo. Los ángeles ejecutan mandatos divinos igual que los elementos naturales. 

7Y de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles, espíritus, y a sus ministros, llama de fuego.

D. La quinta cita, Salmo 45:6b (cetro de equidad es el cetro de tu reino) celebra una boda real; las palabras citadas se dirigen al novio, al parecer un príncipe de la casa de David, alguien perteneciente a la dinastía a la cual Dios ha hecho promesas especiales según Sus propósitos. 

¿Quiénes son los compañeros? Probablemente hace referencia a los “muchos hijos” (2:10), que no se avergüenza de llamar “hermanos” (2:11).

8Pero del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos, y cetro de equidad es el cetro de tu reino.

9Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad; por lo cual Dios, tu Dios, te ha ungido con oleo de alegría más que a tus compañeros.

E. La sexta cita, Salmo 102:25-27, es un salmo de aflicción, alguien que experimenta el juicio divino pero ora con súplicas por misericordia y restauración. Contrasta la brevedad de la vida y lo terrenal con la eternidad de Dios.

Ahora bien, las palabras que el salmista dirige a Dios, el autor de Hebreos las aplica al Hijo. ¿Basado en qué? ¿Cuál es la justificación? 

¡Oh, ya lo presentó como el Creador del universo! No adoremos las criaturas sino al Creador. Vean la supremacía de Cristo.

10Y: Tú, Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra, y los cielos son obra de tus manos; 11Ellos perecerán, pero tu permaneces; y todos ellos como una vestidura se envejecerán, 12y como un manto los enrollarás; como una vestidura serán mudados. Pero tu eres el mismo, y tus años no tendrán fin.

La séptima cita, que consolida el argumento, son las palabras que abren el Salmo 110 (Dice el Señor a mi Señor: siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies). Al igual que la primera cita, se refiere a la entronización del Rey, promesa de victoria sobre todos sus enemigos. El Nuevo Testamento de modo uniforme interpreta este salmo como mesiánico, aplicado a Jesucristo (Marcos 12:35). JC mismo, en su juicio, reclamó este salmo como suyo cuando dijo a los jueces que “a partir de entonces verían al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Altísimo” y este mismo reclamo fue luego vindicado por los apóstoles por los hechos de Dios.

El autor de Hebreos va más lejos cuando involucra Salmo 110:4 (Melquisedec) con el mismo Señor.

13Pero, ¿a cuál de los ángeles ha dicho jamás: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?

Los ángeles que han sido más exaltados son aquellos cuyo privilegio es “estar de pie en la presencia de Dios” como Gabriel (Lucas 1:19), pero ninguno ha sido invitado a sentarse delante de El, mucho menos a Su diestra. Todos los ángeles, sin excepción, son sirvientes de Dios, “espíritus ministradores” que no han de compararse con el Hijo. Y su servicio es en beneficio de los herederos humanos de la salvación.

14¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servir por causa de los que heredarán la salvación?

Observen que el autor no se detiene a explicar en qué consiste la salvación, asume que tanto el término como su significado son familiares. Lo que sí tienen qué entender es el terrible peligro al cual se exponen si tratan con ligereza su salvación.

1Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos [derivemos fuera]. 

POR TANTO, posiblemente la frase que más veamos repetida en todo el libro.

Empieza a emerger la razón principal o el por qué del énfasis en Jesucristo como superior a los ángeles. La vieja revelación, la Ley del Sinaí, fue comunicada mediante intermediarios angélicos; pero la revelación final fue dada por el Hijo y por tanto demanda toda nuestra atención.

De manera natural nuestro corazón se desvía, va a la deriva de Dios, no tiende hacia El.  Ir a la deriva es una ilustración de la vida marina: a menos que alguien proactivamente amarre el bote, la corriente lo arrastrará. (C.S Lewis: drifting happens easily and imperceptibly).

¿Recuerdan la historia de Ulises? Pidió que lo amarraran fuertemente al mástil para que al oír el canto de las sirenas no pudiera ir tras ellas, a la deriva. Tenemos la tendencia de ir a la deriva, esto no significa perder salvación (alguien verdaderamente salvo podrá sufrir períodos de desobediencia, pero no pérdida de salvación).

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