Apuntes a Jueces, 16:1-31

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De Gaza a Gaza (16:1-31)

El capítulo 16 tiene paralelo y contraste, a la vez, con los capítulos 14 y 15. Puede decirse que el v.20 revela el fin de la primera parte de la carrera de Sansón. No hay mención del Espíritu de Jehová en el capítulo 16.

Sansón fue un bebé milagro, sin embargo, al crecer desarrolló una confianza excesiva en sí mismo, a punto tal de hacer todo lo que sus ojos veían, sin dar ninguna importancia o respeto al Dios que había prometido liberación de Israel usándolo a él. Una se pregunta si Sansón sabía que el Espíritu obraba a través de él. Observen que una cosa es actuar haciendo la voluntad de Dios -algo que todas queremos hacer- o actuar dentro del plan de Dios, es decir Dios gobernando para Su propósito (Romanos 8:28).

La vida de Sansón, una metáfora viva de Israel como nación

Sansón

Israel

Nacido por voluntad divina

Liberado de Egipto por voluntad divina

Llamado a una vida de separación y devoción

Llamado a ser pueblo santo

Personalidad áspera, oportunista e inmadura

Pueblo de dura cerviz

Desviado a mujeres extranjeras

Desviado a dioses extraños

Esclavitud y opresión del enemigo

Esclavitud y opresión enemiga

Viviendo en paz entre sus enemigos

Reinos del norte y del sur, entre enemigos

Clama a Dios, sin arrepentimiento

Clamor a Dios, sin arrepentimiento

Ciego

Ciegos guías de ciegos

Abandonado por Dios, sin saberlo

Noten que el primer acto de Sansón no fue ir a la guerra contra los filisteos, su primer acto fue ir a una boda. De hecho, Sansón nunca levantó un ejército israelita; la única vez que se juntaron fue cuando los de Judá lo buscaron en la peña de Etam.

Examinamos también la regla de oro filistea: como me hiciste, te haremos, y más. Sansón obró igual, era la misma mentalidad. Contrasta entonces con la regla de oro de nuestro Señor: haz a otros como a ti te gusta que te hagan. ¿Cómo queremos ser tratadas? ¿Anhelamos justicia? Decimos que sí, pero la realidad es que nuestro día perfecto implica que otros me cuiden a mí.

La verdad es que anhelamos no un trato justo sino más bien preferencial. Nos irrita la regla de oro. No hacer a otros lo que no quiero que me hagan es un pensamiento de primer curso de primaria: si me hacen mal, les pago igual; si me hacen bien, le hago bien pero no más allá de lo que ellos han hecho. Queridas esto es pobreza espiritual y de mente.

Cristo dice “haz a otro como a ti te gusta que te hagan”, es decir “ten generosidad de mente”: muestra trato y amor preferencial a otros, trátalos mejor de lo que se merecen; de otro modo seremos siempre siervas inútiles, porque no hacemos más de lo que tenemos qué hacer.

¿Se dan cuenta del trato presencial que Dios nos da? ¡Y no tiene por qué hacerlo! Obtenemos gracia sobre gracia sobre gracia… por causa de Cristo.

Analiza la mentalidad de Sansón: no le importa nadie, no guarda sus votos (¿cuántas veces se acerca a un animal muerto? por ejemplo), cree que su poder reside en su cabello… quiere los beneficios de Dios pero no a Dios, y aún así el Señor le provee dándole agua en abundancia en medio de la execración!

execración. (Del lat. exsecratĭo, -ōnis). 1. Acción y efecto de execrar. 2. Pérdida del carácter sagrado de un lugar, sea por profanación, sea por accidente. 3. Figura consistente en las palabras o fórmula con que se execra.

execrar. (Del lat. exsecrāri). 1. Condenar y maldecir con autoridad sacerdotal o en nombre de cosas sagradas. 2. Vituperar o reprobar severamente.

¿Por qué le dio agua Dios? ¿Por qué da cosas buenas a cualquiera de nosotras?

Notamos ahora el clímax entre un Sansón que clama y es sostenido por Dios versus a Dios que ha abandonado a un Sansón autosuficiente. 

Gaza, 13 km al sur de Ascalón, se encontraba en lo profundo de territorio filisteo, la principal de la pentápolis filistea y por tanto el sitio lógico de confrontación final.

Estructura de Jueces 14 – 16

Evento

Cap. 14 – 15

Cap. 16

Sansón ve una mujer

v.1 la mujer timnita

v.1 la ramera

Una mujer obtiene y traiciona el secreto de Sansón

v.5-18

v.4-20 Dalila

Sansón en cadenas

v.9-13

v.21

Masacre de filisteos; clamor a Jehová

v.14-17 / 18-19

v.25-30

fórmula de Jueces

v.20

v.31b

v.1 Y Sansón fue a Gaza, y allí vio a una ramera y se llegó a ella.

2Entonces fue dicho a los de Gaza:Sansón ha venido acá. Y ellos cercaron el lugar y se apostaron a la puerta de la ciudad toda la noche, acechándole. Y estuvieron callados toda la noche, diciendo:Esperemos hasta que amanezca, entonces lo mataremos.

3Pero Sansón permaneció acostado hasta la medianoche, y a la medianoche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con los dos postes, las arrancó junto con las trancas; entonces se las echó sobre los hombros y las llevó hasta la cumbre del monte que está frente a Hebrón.

El v.1 dispara la segunda fase de la carrera de Sansón, telón de fondo al tema de Dalila, y que contribuye a acentuar los motivos de la enorme fuerza, ceguera y tinieblas, elementos clave para comprender las imperfecciones de este hombre.

Tal parece que viaja a Gaza hacia el final de los 20 años como Juez, cuando ya se habían enfriado los ánimos lo suficiente. El texto no dice por qué fue a Gaza, si como juez oficial o a título personal, pero la reacción filistea sugiere que se trató de una visita inesperada. Fue a Gaza, y estando allá, vió… (Génesis 3:6 otra vez). Tomó el riesgo de visitar Gaza y encima de ello ve una mujer y simplemente la toma. Una recaída de la conducta inmadura e irresponsable que lo llevó a la primera confrontación.

Lo sucedido en Lehi enseñó a los filisteos a ser precavidos, le preparan una doble trampa, una alrededor de la casa y otra en las puertas de la ciudad. Aprendieron la lección.

Los detalles ofrecidos de las puertas (puertas, postes y tranca) implica su peso. El patrón normal canaanita tenía 6 postes, tres a cada lado, una barrera formidable. Pero Sansón se ha pasado la vida rompiendo barreras, entre lo permitido y lo prohibido, lo santo y lo profano, lo humano y lo animal, entre israelitas y filisteos, entre nazareo y la normalidad.

Las barreras no lo contienen, son simples retos que lo estimulan a ser él. Vean el patrón: tomando, arrancando, cargando… hasta Hebrón (la ciudad principal en Judá), 62.5 km al este de Gaza, a 927 metros por encima del nivel del mar, el pueblo más alto en toda Filistea. Por alguna razón Sansón quiso llegar hasta Hebrón con las puertas como trofeo, anunciando una nueva ronda de conflicto y nada de entregarse esta vez.

Luchará solo contra los filisteos, a su manera, y los vencerá (apoyado en su fuerza).

¿Se imaginan al pueblo de Judá? “no tendremos paz con Filistea hasta que este hombre se muera.”

v.4 Después de esto sucedió que se enamoró de una mujer del valle de Sorec, que se llamaba Dalila.

5Y los príncipes de los filisteos fueron a ella y le dijeron: Persuádelo, y ve dónde está su gran fuerza, y cómo podríamos dominarlo para atarlo y castigarlo. Entonces cada uno de nosotros te dará mil cien piezas de plata.

El valle de Sorec es un corredor natural entre la planicie costera y los montes alrededor de Jerusalén. En esa época era el punto de cruce entre territorio israelita y filisteo, las villas danitas de Zora y Estaol al norte, Timnat y Ecrón al sur. Es decir que Sansón está en el vecindario de Timnat, justo donde empezó todo.

Mariposea con el peligro, en pocas palabras. Ya pasó bastante tiempo del primer episodio y lo sucedido en Gaza parece haberlo convencido que él es in-ven-ci-ble.

Ahora bien, es la primera vez que el escritor nos da el nombre de la fémina. Algunos traducen Dalila como “languidez, delicadeza” pero otros dicen que el sonido del nombre recuerda la palabra hallayla, hebreo para “noche” y que ha ocurrido cuatro veces en los v.2-3. 

El círculo de tinieblas comienza a cerrarse, los filisteos han estudiado el ‘caso Sansón’ y conocen su fortaleza y sus debilidades. 

Vemos también que Sansón ama a esta mujer. La primera esposa era una adquisición, esta vez no es así. Este amor lo ciega al peligro y literalmente lo hunde en tinieblas.

v.6 Dijo, pues, Dalila a Sansón: Te ruego que me declares dónde está tu gran fuerza y cómo se te puede atar para castigarte.

Los filisteos fueron rápidos, al parecer son los príncipes de las cinco ciudades filisteas más importantes. Se dan cuenta que hay otro enigma sin respuesta: ¿de dónde proviene su gran fuerza? la idea es dominarlo para atormentarlo. Ven que Dalila es otro tipo de mujer, no la amenazan, le ofrecen dinero -mucho dinero: 30 piezas [siclos] de plata era la compensación usual por un esclavo (Exodo 21:32); 400 piezas de plata fue la cantidad que pagó Abraham por un pedazo de tierra; los 50 pagados por David por la era y bueyes de Arauna (2 Samuel 24:24); los 17 pagados por Jeremías (Jeremías 32:9). 

Los príncipes ofrecen 5,500 siclos, una enormidad.

Y observen que la mujer responde como cualquier mujer de negocios: no es asunto de malicia o coerción o reluctancia. Su conducta es tan mercenaria como la prostituta de Gaza, pero a un nivel de mercado más alto, y letal. Hecho el contrato lo único que falta es cumplirlo.

La traición lleva un patrón repetido en tres mini episodios donde Sansón mantiene el secreto y un cuarto donde lo revela y sufre las consecuencias. Una especie de ritual de la muerte.

astuto, ta. (Del lat. astūtus). 1. Agudo, hábil para engañar o evitar el engaño o para lograr artificiosamente cualquier fin.

ardid. 1. Mañoso, astuto, sagaz. 2. Artificio, medio empleado hábil y mañosamente para el logro de algún intento.

Para asombro nuestro, Dalila empieza a trabajar con él, diciéndole la verdad: los filisteos quieren que te traicione, ella emplea las mismas palabras “atarlo, atormentarlo” de ellos!

¡Oh la sagacidad de esta mujer!

1) Pedirle que revele solo a ella lo que todo el mundo quiere saber es insinuar que solo ella es su verdadera mitad, su íntima. De manera paradójica, constituye una declaración del amor de ella por él, y como Sansón está enamorado, es un reto difícil de resistir.

Ella lo reta al peligro, a la excitación de la aventura. De nuevo, reto muy difícil de resistir para este hombre inmaduro. 

2) Muestra cuán bien conoce al hombre, sabe que es la clase de hombre que le encanta, le atrae, el peligro así que lo reta a vivir con ella junto al peligro.

paradoja. (Del lat. paradoxus, y este del gr. παράδοξος). 1. Idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de las personas. 3. Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencias de verdadera. 4. Figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción. Mira al avaro, en sus riquezas, pobre.

Sin embargo el peligro es real, él no es indiferente a ello, y sin embargo coquetea, Sansón juega con Dalila, “oh, es tan bella, incapaz de nada malo…, qué divertido!” Sin embargo ella tiene su propio juego también: “Sansón, los filisteos están aquí.

[Si coqueteas con el pecado, caerás en él. Mientras más cerca camines al borde del abismo, más fácilmente resbalarás. Proverbios 5:8 Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa. Efesios 4:22 que en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos).

v.7 Y Sansón le dijo: Si me atan con siete cuerdas frescas que no se hayan secado, me debilitaré y seré como cualquier otro hombre. 8Los príncipes de los filisteos le llevaron siete cuerdas frescas que no se habían secado, y Dalila lo ató con ellas. 9Y tenía ella hombres al acecho en un aposento interior. Entonces le dijo:¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Pero él rompió las cuerdas como se rompe un hilo de estopa cuando toca el fuego. Y no se descubrió el secreto de su fuerza.

Las cuerdas frescas estarían hechas de intestinos de animales [¡muertos!], ¿se acuerdan de la quijada fresca? Ah Sansón burlándose de los filisteos, un juego de “toma y daca” entre él y Dalila, con los otros de fondo. El se queda con su secreto, ella esconde los filisteos en un aposento interior.

v.10 Entonces Dalila dijo a Sansón: Mira, me has engañado y me has dicho mentiras; ahora pues, te ruego que me declares cómo se te puede atar. 

11Y él le respondió: Si me atan fuertemente con sogas nuevas que no se hayan usado, me debilitaré y seré como cualquier otro hombre.

12Dalila tomó sogas nuevas, lo ató con ellas, y le dijo: ¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Pues los hombres estaban al acecho en el aposento interior. Pero él rompió las sogas de sus brazos como un hilo. 

v.13 Entonces Dalila dijo a Sansón: Hasta ahora me has engañado y me has dicho mentiras; declárame, ¿cómo se te puede atar? Y él le dijo: Si tejes siete trenzas de mi cabellera con la tela y la aseguras con una clavija, entonces me debilitaré y seré como cualquier otro hombre.

Mmm, interesante, ella solo pregunta esta vez cómo se le puede atar, no habla de tormento. Y por primera vez Sansón menciona las 7 trenzas e introduce una forma novedosa de atarlo: está peligrosamente cerca del borde del abismo, pero todavía intenta disfrazar el asunto. 

¿Cuál es la única parte de sus votos que no ha quebrantado hasta ahora? Su larga y flotante cabellera, por la que tiene cariño especial y es evidente que la ha cuidado. 

v.14 Y mientras él dormía Dalila tomó las siete trenzas de su cabellera y las tejió con la tela, y la aseguró con la clavija, y le dijo: ¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Pero él despertó de su sueño y arrancó la clavija del telar y la tela.

Siete cuerdas o siete trenzas, no importa, es evidente que disfruta el juego; en los primeros episodios deja libre su cabeza, pero en el tercero su cuerpo está libre. Pero esta vez ella se muestra verdaderamente enojada, porque asumió que las trenzas tienen algún poder mágico, que podría neutralizar haciendo lo que él le dijo. Fracasó, por supuesto, porque no había nada de magia en ello. Pero nos hace sospechar que el mismo Sansón atribuía su fuerza a su larga cabellera, no a Dios.

v.15-22 Entonces ella le dijo: ¿Cómo puedes decir:”Te quiero”, cuando tu corazón no está conmigo? Me has engañado estas tres veces y no me has declarado dónde reside tu gran fuerza.16Y como ella le presionaba diariamente con sus palabras y le apremiaba, su alma se angustió hasta la muerte.

17El le reveló, pues, todo lo que había en su corazón, diciéndole: Nunca ha pasado navaja sobre mi cabeza, pues he sido nazareo para Dios desde el vientre de mi madre. Si me cortan el cabello, mi fuerza me dejará y me debilitaré y seré como cualquier otro hombre.

Ambos han declarado amor, romance, que unida a la frase “tu corazón” adquiere mucha más fuerza. En breve, acceso a lo íntimo, lo más secreto de ti, el arma más potente en boca de Dalila: dime lo más secreto de ti -abre tu corazón a mí- o me perderás. Su lenguaje es acusatorio “tres veces me has engañado” pero envuelto en miel, no en amargura. Y espera mientras lo presiona día y noche, hasta que Sansón le abre su corazón.

Capitulación. Dalila rompió sus defensas, él no resiste más: su amor por ella lo ha cegado, lo que no sabe es que será literal, se ha entregado a su poder.

Sansón sabía que era nazareo, de las cosas dichas a su madre, la única que se refería específicamente a él era sobre su cabello. Su larga cabellera era la marca de su llamado especial. El secreto era su cabello porque señalaba su nazareato -su separación para Dios. Cortarlo significaba la cancelación simbólica de su llamado.

Como cualquier otro hombre” ¿Habrá Sansón deseado eso en el fondo, en rebelión? Nunca juntó un ejército; quiso mezclarse con filisteos, casarse, hacer fiestas con ellos. Quiso tener a Dalila porque la amaba. Pero su nazareato se interpuso siempre.

Fue el Espíritu que lo impulsó a conflicto siempre.

Cuando Sansón quiso parar (15:7), no se le permitió. Los de Judá lo expusieron y el Espíritu volvió a impulsarlo y no hubo vuelta atrás. Tal parece que su anhelo era ser como cualquier otro hombre: sexo, amor, libertad del estrecho límite de su crianza. El nazareato, una carga.

¿Sería ello la razón de abrir su corazón a Dalila? “Ser como cualquier otro hombre.

Una vez obtenido el secreto, ella abandona toda pretensión de amor. Comienza a atormentarlo antes de llamar a los filisteos, lo despierta, Sansón no está atado por nada -no cuerdas ni sogas, no telar y no nazareato. No tiene nada para sacudir, pero su libertad es una ilusión, porque lo que sí hay son enemigos pero él ya no tiene poder, ahora es un hombre cualquiera.

v.20 Ella entonces dijo: ¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Y él despertó de su sueño, y dijo: Saldré como las otras veces y escaparé. Pero no sabía que el SEÑOR se había apartado de él.

21Los filisteos lo prendieron y le sacaron los ojos; y llevándolo a Gaza, lo ataron con cadenas de bronce y lo pusieron a girar el molino en la prisión.

Pesada ironía! Vió a una mujer… bien a sus ojos. Ahora está ciego. Como hizo con Gaza, le hicieron a él (la regla de oro filistea): Sansón sin ojos, Gaza sin puertas, violentados y sin defensa. Menospreció su nazareato (igual que Esaú la primogenitura), perdida también su humanidad, puesto a girar el molino de la prisión como cualquier animal.

El molino de la prisión era usado por mujeres y esclavos, otra humillación más.

v.22 Pero el cabello de su cabeza comenzó a crecer de nuevo después de rasurado.

23Y los príncipes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a su dios Dagón, y para regocijarse, pues decían:Nuestro dios ha entregado a nuestro enemigo Sansón en nuestras manos.

24Y cuando la gente lo vio, alabaron a su dios, pues decían: Nuestro dios ha entregado en nuestras manos a nuestro enemigo, al que asolaba nuestra tierra, y multiplicaba nuestros muertos.

25Y sucedió que cuando estaban alegres, dijeron: Llamad a Sansón para que nos divierta. Llamaron, pues, a Sansón de la cárcel, y él los divertía. Y lo pusieron de pie entre las columnas.

26Entonces Sansón dijo al muchacho que lo tenía de la mano: Déjame palpar las columnas sobre las que el edificio descansa, para apoyarme en ellas.

27Y el edificio estaba lleno de hombres y mujeres, y todos los príncipes de los filisteos estaban allí. Y sobre la azotea había como tres mil hombres y mujeres mirando mientras Sansón los divertía.

Las columnas solían ser de cedro, tres metros aparte, para sostener el techo.

v.28 Sansón invocó al SEÑOR y dijo: Señor DIOS, te ruego que te acuerdes de, y te suplico que me des fuerzas sólo esta vez, oh Dios, para vengarme ahora de los filisteos por mis dos ojos.

29Y Sansón asió las dos columnas del medio sobre las que el edificio descansaba y se apoyó contra ellas, con su mano derecha sobre una y con su mano izquierda sobre la otra.

La oración está llena de pronombres personales: venganza personal hasta el final.

¿Recuerdan las palabras del Señor? “si tu mano… córtala; si tu ojo… sácalo” señalando la necesidad de ser rigurosos contra el pecado en nuestro corazón. Sansón, sin ojos, ¡tiene el mismo problema de siempre!

30Y dijo Sansón: ¡Muera yo con los filisteos! Y se inclinó con todas sus fuerzas y el edificio se derrumbó sobre los príncipes y sobre todo el pueblo que estaba en él. 

Así que los que mató al morir fueron más que los que había matado durante su vida.

31Entonces descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, y tomándolo, lo llevaron y lo sepultaron entre Zora y Estaol en la tumba de Manoa, su padre. El había juzgado a Israel veinte años.

Sansón es un hombre es más útil para Dios muerto que vivo. Yo no quiero este epitafio.

epitafio. (Del lat. epitaphĭus, y este del gr. ἐπιτάφιος, sepulcral). 1. Inscripción que se pone, o se supone puesta, sobre un sepulcro o en la lápida o lámina colocada junto al enterramiento.

Amadas, sirvamos ahora. Trabaja en alegre obediencia ahora, super enamorada de la visión de Dios para ti, Quien provee a nuestra necesidad, nos hace fuertes en la debilidad, Quien es paciente una y otra vez al otorgarnos trato preferencial. Sirvamos hoy.

La figura de Sansón nos apunta hacia un Juez mejor y verdadero.

Es difícil verlo, creerlo: su nacimiento anunciado por un ángel, separado para Dios, y luego vivir como un anticristo y he aquí sufrir su muerte debida a su propia desobediencia.

Jesucristo nació nazareo, vivió en santidad, y sufrió muerte por nuestra desobediencia.

  1. Luchemos contra la complacencia
  2. Estudia a qué te llama Dios. Aprende a cómo trabajar y dirigir la atención hacia Aquel quien es el dador de todas las cosas.
  3. El pecado de la auto suficiencia. ¿Qué tienes que no te haya sido dado? Alguna tiene talento para enseñar, otra para presupuestar, otra para decorar… cada una tiene montones de dones necesarios para el fortalecimiento del Cuerpo, pero hemos de entender que no se trata de nosotras ni de nuestra fuerza, porque en nuestra debilidad es que somos hechas fuertes. Ten tu don en una mano y está alerta en la otra, pues no sabemos cómo recibimos tal o cual regalo. Usalo para el Reino. Seamos libertadoras en nuestra casa, la comunidad, etc.
  4. No imitemos a Sansón, seamos cada vez más conformadas a la imagen de Cristo.
  5. Ayúdanos Padre a no levantar dedos acusatorios contra otros o contra el mismo Sansón, ayúdanos a estar siempre alertas y reconocer que solo hay Uno que no necesita de nadie, Tú Padre. Que podamos adorarte en el esplendor de Tu majestad, alertas a nuestra condición, sabedoras que nuestra fortaleza se encuentra en Ti, el único sitio donde podemos satisfacer nuestra sed, la fuente que fluye de Ti. nuestra Roca, nuestro Redentor. Amén. 

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And the people stayed home

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And the people stayed HOME.
And read books, and listened, and rested,

and exercised, and made arte, and played games,

and learned new ways of being, and were still.

And listened more deeply.

Some dedicated, some prayed, some

danced, some met their shadows.

 

And the people began to think differently. images,

And the people healed. And, in the absence of

people living in ignorant, dangerous, mindless

and heartless ways, the earth began to heal.

 

And when the danger passed, and the people

joined together again, their grieved their losses,

and made new choices, and dreamed new

images, and created new ways to live and heal

the earth fully, as they had been HEALED.

 

Kitty O’Meara. USA (2020)

¿Cómo será tu día hoy?

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Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo qué hacer antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades qué cumplir hoy.

Soy importante.

Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso, o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero o puedo estar contento que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud, o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos, o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar, o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar, o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mí esperando a que yo le de forma y aquí estoy, soy el escultor.

Lo que suceda hoy depende de mí, yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

¡Que tengas un gran día!

A menos que tengas otros planes…

 

Mario Benedetti. Uruguay (1920-2009)

 

Apuntes a Jueces, 15:9-20

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v.9 Subieron los filisteos y acamparon en Judá, y se esparcieron por Lehi. 10Y los hombres de Judá dijeron:¿Por qué habéis subido contra nosotros? Y ellos dijeron: Hemos subido para prender a Sansón a fin de hacerle como él nos ha hecho.

La revisión cuidadosa de los episodios revela el humor de la salvación provista por el Señor. El todo de los capítulos 14-16 constituye una larga broma israelita de los filisteos. La historia está llena de ironía sutil pero poderosa. Cada movimiento de los filisteos, éxito temporal, termina en desastre gracias a Sansón. Ahora bien, la narración no “hace lavado” de Sansón, sin embargo hasta en su caída logra que los filisteos aparezcan como bufones. 

Algunas pensarán que encontrar humor así en la Escritura constituye una irreverencia, que no guarda relación con la teología real del texto. La realidad es que la Biblia utiliza el humor cuando puntualiza un punto sombrío. 

El humor es divino, no solo humano.

Los filisteos son enemigos del pueblo de Dios. Aquí son ridiculizados. ¿Por qué? Para que veamos el fin de quienes se constituyen enemigos del pueblo de Dios (incluso del pecaminoso pueblo de Dios). Oh la eterna fidelidad de nuestro Señor, el Dios de Israel! (Salmo 2:4 en contexto: El que se sienta en los cielos se ríe, el Señor se burla de ellos).

Una historia puede ser de humor y tragedia a la vez. Los filisteos respondieron fuego con fuego, Sansón se airó y tomó venganza. Hay algo más profundo aquí, dentro de Israel -parece decirnos el escritor- la letargia del pueblo de Israel (15:9-13). 

Los filisteos concluyen que solo un esfuerzo conjunto terminará el “problema Sansón” así que organizan un asalto militar en regla. “Subieron” de sus territorios en la planicie costera y acamparon nada menos que en Judá, la madre de las tribus de Israel (1:1-2).

Lehi es el diminutivo de Ramath-lei (La Colina de la Quijada) por lo sucedido después. Localizada al parecer entre la meseta y la costa, unos 13 km de Etam, donde Sansón se había escondido.

Los hombres de Judá mencionados en el v.10 al parecer son milicianos asignados a la defensa contra los invasores. Aparentemente los judaítas desconocen las actividades de Sansón y demandan saber por qué los filisteos se han movido contra ellos. Observen de nuevo el patrón: diálogo antes de la batalla. Los filisteos responden Hemos subido para prender a Sansón a fin de hacerle como él nos ha hecho. 

Noten el principio: le haremos como él nos ha hecho. Como todos los conflictos, ambos bandos expresan quejas legítimas y creen que su reacción es justificada. Pero la actitud de los filisteos conlleva una advertencia implícita, “venimos solo por Sansón, pero si no lo entregan…” Si recuerdan, Sansón le puso límite a su venganza (v.7), pero ahora los filisteos dicen a los hombres de Judá “dejen que las cosas sigan su curso, no inflamen la situación o habrá guerra.” En otras palabras: sopesen bien la situación, el costo de defender a Sansón.

v.11 Tres mil hombres de Judá descendieron a la hendidura de la peña de Etam, y dijeron a Sansón: ¿No sabes que los filisteos reinan sobre nosotros? ¿Qué, pues, es esto que nos has hecho? Y él les dijo:Como ellos me hicieron, así les he hecho. 12aY ellos le dijeron: Hemos descendido para prenderte y entregarte en manos de los filisteos.

No sabemos si hubo deliberación entre los hombres de Judá. La pregunta inicial es una tristeza total. He aquí 3,000 hombres van donde Sansón para arrestarlo y entregarlo. Si son 3,000, o solo 75, la implicación es la misma: estos hombres han accedido a continuar como lacayos (esclavos), no imaginan otro estado de cosas. Ven a Sansón como luchando en contra de ellos, no a favor (¿Qué, pues, es esto que nos has hecho?). Sería interesante ver la entrevista hecha al representante de prensa de Judá señalando “su honda preocupación por las acciones del danita Sansón en contra de los intereses de Judá.”

Pero Sansón no come cuentos: Como ellos me hicieron, así les he hecho.

¡Sansón filosofando! hasta copia las palabras filisteas para justificarse: aquellos han reaccionado más allá de la cuenta y ustedes se están dejando presionar. 

Por supuesto que la situación es más compleja. Nadie percibe que la mano de Dios está detrás de todo lo que ha sucedido. Sin embargo, si se trata de un asunto de honor, nadie sale bien parado. Es un día para avergonzarse, Sansón, los hombres de Judá y todo Israel.

Hemos llegado a un punto en el libro de Jueces donde necesitamos reflexionar en cómo empieza el libro para comprender el alcance del significado de lo que está sucediendo.

Al inicio, un Israel unido inquiere a Jehová sobre cómo han de proceder para cumplir la encomienda de Josué y conquistar la tierra de Caanán. La respuesta fue que la tribu de Judá iría primero, y al hacerlo, la victoria era segura (1:1-2 ). Pero ahora, en el capítulo 15, no buscan dirección de Jehová y no hay victoria. Es un hecho aceptado que Israel está bajo yugo filisteo. No hay clamor por liberación.

La única persona que pelea es Sansón, y lo hace por el fracasado matrimonio. Y aunque destinado a salvar a Israel (algún día!), los hombres de Judá (¡Judá!) únicamente lo ven como una amenaza al estado de cosas y lo arrestan para entregarlo a sus amos filisteos.

¡Qué caída más estrepitosa de la expectativa con que inicia Jueces!

La espiral toca fondo. Ahora solo un poderoso acto divino puede salvarlos.

v. 12b Y Sansón les dijo: Juradme que no me mataréis.

13Ellos le respondieron: No, sino que te ataremos bien y te entregaremos en sus manos; ciertamente no te mataremos. Entonces lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la peña.

Sansón no pretende luchar contra israelitas, pero tampoco confía en ellos, teme lo que pueda suceder si es forzado a luchar contra ellos (observen que ha empezado a temer su propia fuerza, mm, interesante) de modo que negocia los términos de rendición.

Lo atan con dos cuerdas nuevas (tampoco los de Judá confían en él) y lo sacan de la cueva. ¿Imaginan la escena? “no, nosotros solo te vamos a amarrar, ellos se encargarán de matarte.” Los filisteos son nuestros amos, tú Sansón eres nuestro enemigo. Ni siquiera se ven a sí mismos como el pueblo libre de Dios; ni siquiera piensan en la posibilidad.

Es un día negro para Israel. Algo está mal cuando ni siquiera intentamos librarnos de verdaderos enemigos. Tal enemistad fue regalo de Jehová.

Gén 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar.

El Creador de cielos y tierra no arrugó los hombres entonces y dijo “algunas batallas se ganan, otras se pierden.” No. Nuestro Dios declara guerra -enemistad- para lograr tener una simiente y un pueblo para Sí. He aquí porqué la redención es un acto de violencia, por qué Jesús vino a librar una cruenta batalla (1 Juan 3:8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito:para destruir las obras del diablo). Por qué los que amamos a Dios somos mandados a odiar la maldad (Salmo 97:10 Los que amáis al SEÑOR, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; los libra de la mano de los impíos), y por qué los compiladores de los salmos no editaron los versos 19-22 del Salmo 139 (contrario a editores de himnarios modernos que parecen juzgar los versos como brutales para nuestra refinada adoración cristiana). 

¡Oh Dios, si tú hicieras morir al impío! Por tanto, apartaos de mí, hombres sanguinarios. Porque hablan contra ti perversamente, y tus enemigos toman tu nombre en vano. ¿No odio a los que te aborrecen, SEÑOR? ¿Y no me repugnan los que se levantan contra ti? Los aborrezco con el más profundo odio; se han convertido en mis enemigos.

v.14 Al llegar él a Lehi, los filisteos salieron a su encuentro gritando. Y el Espíritu del SEÑOR vino sobre él con poder, y las sogas que estaban en sus brazos fueron como lino quemado con fuego y las ataduras cayeron de sus manos.

15Y halló una quijada de asno fresca aún [o sea, con dientes], y extendiendo su mano, la tomó y mató a mil hombres con ella. 16Entonces Sansón dijo: Con la quijada de un asno, montones sobre montones, con la quijada de un asno he matado a mil hombres.

17Y al terminar de hablar, arrojó la quijada de su mano, y llamó a aquel lugar Ramat- lehi.

Tra-la-la… las cosas toman un giro inesperado. He aquí el sostén que Dios provee a su siervo. No hay transferencia de prisionero y los hombres de Judá simplemente desaparecen de la escena. Dios mismo entra a escena. Los filisteos olvidaron el Espíritu del Señor (siempre lo hacen).

Observen que el mismo Sansón entra a Lehi, y lo que sigue es una repetición de la lucha contra el león:

14:5-6

15:14-19

Un león venía corriendo hacia él

Los filisteos llegan gritando hacia él

El Espíritu del Señor cae sobre él

El Espíritu del Señor cae sobre él

“Rompe” al león en pedazos

“Rompe” a los filisteos

En ambos episodios la llegada súbita del Espíritu cae sobre Sansón. Así que no perdamos tiempo preguntando si es humanamente posible. No. Este es otro momento cuando Dios irrumpe en escena como viento huracanado y hace que suceda lo imposible.

Ambos episodios tienen el mismo carácter básico, pero hay una diferencia enorme en cómo son tratados. El asunto del león se narra minimalista. El segundo con lujo de detalles y hasta una canción de victoria. No es otro incidente cualquiera en la carrera de Sansón sino el clímax de todo el tren de eventos puesto en movimiento luego de su viaje a Timnat.

La victoria es completa, Sansón ejerce ahora dominio sobre los filisteos y reemplaza a los hombres de Judá como el líder autorizado por Dios. Observen que por tercera ocasión Sansón hace uso del mundo animal, bajo la influencia del Espíritu hasta un animal muerto le sirve. 

Ahora bien, la quijada fresca de un animal muerto, en manos de un nazareo.

Lo prudente es interpretar en función de todo el pasaje, así como el sacerdote Ahimelec dio los panes consagrados a David para comer. ¡Algunas cosas son simplemente más importantes que otras!

El verdadero héroe no es Sansón, sino Jehová, quien es más grande que la vida (al menos la vida como normalmente la experimentamos) y no está limitado por la debilidad de aquellos con los que El escoge emplear.

18Después sintió una gran sed, y clamando al SEÑOR, dijo: Tú has dado esta gran liberación por mano de tu siervo, y ahora, ¿moriré yo de sed y caeré en manos de los incircuncisos?

19Y abrió Dios la cuenca que está en Lehi y salió agua de ella. Cuando bebió, recobró sus fuerzas y se reanimó. Por eso llamó a aquel lugar En-hacore, el cual está en Lehi hasta el día de hoy.

Exhausto al fin, de repente cae en cuenta que no es ningún superhombre sino un hombre con necesidad real igual que otros. Tiene sed, tanta, que piensa en la muerte. Pero hay algo que lo atemoriza más: caer en las manos de incircuncisos. Como si todo hubiera sido en vano.

En extremis, clama al Señor, y con ello alcanzamos un momento de gran significado.

Es la primera vez que leemos donde Sansón explícitamente busca al Señor. Confiesa su dependencia en El; tenemos al salvador confesando su necesidad de salvación. De todo Israel, solo Sansón, y sólo él, clamará al Señor (15:18 y 16:28). Es verdad que clama por sí mismo, pero si leemos con atención, las palabras “esta gran liberación” son un eco de las palabras dichas a su madre (13:5), además de que reconoce como siervo del Señor, como el agente, no solo el objeto, de tan gran liberación. 

Hasta ahora, sabemos que el poder de Sansón proviene del Espíritu de Jehová, pero ahora Sansón no cae en la autosuficiencia.

En respuesta, Dios abre la roca y brota un manantial, un acto que recuerda la provisión a Israel en el desierto (Exodo 17:6; Números 20:8, 11). El Dios que libró de Egipto llenará cada necesidad incluso pequeña (Salmo 81:10 Yo, el SEÑOR, soy tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto; abre bien tu boca y la llenaré.). 

El nombre del manantial (Arroyo del que Clama) subraya la importancia del momento y lo inmortaliza para futuras generaciones. El símbolo de una verdad profunda: no importa cuán negras se vean las circunstancias, siempre hay esperanza para quienes claman al Señor -Israel, nosotros.

v.20 Sansón juzgó a Israel veinte años en los días de los filisteos.

El verso marca el final de la primera fase de la carrera de Sansón, nos enseña que, a consecuencia de lo sucedido (en especial la gran liberación en Lehi), Sansón efectivamente reemplaza a los hombres de Judá como líder de Israel. Se convierte en Juez y gobierna durante 20 años. Tal parece que el asunto de Lehi haya sido como un rito de iniciación, un momento de iluminación y comprensión de su identidad como siervo de Dios, indispensable para la transición como juez.

Sin embargo, la frase “en los días de los filisteos” es un recordatorio de sus limitaciones incluso en tal alto cargo. No salvará a Israel en todo el sentido como lo hicieran otros jueces. Su gobierno inicia y termina “en los días de los filisteos.”

Otros tendrán que completar la salvación.

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