The Crocus’s soliloquy

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Down in my solitude under the snow

where nothing cheering can reach me;

here, without light to see how to grow,

I’ll trust to nature to teach me.

I will not despair, nor be idle, nor frown,

lock’d in so gloomy a dwelling;

my leaves shall run up, and my roots shall run down,

while the bud in my bosom is swelling.

Soon as the frost will get out of my bed,

from this cold dungeon to free me,

I will peer up with my little bright head;

all will be joyful to see me.

Then from my heart will young petals diverge,

as rays of the sun from their focus;

I from the darkness of earth will emerge,

a happy and beautiful crocus.

Gaily array’d in my yellow and green,

when to their view I have risen,

will they not wonder that one so serene

cam from so dismal a prison?

Many, perhaps, from so simple a flower

this little lesson may borrow –

patient to-day, through its gloomiest hour,

we come out the brighter to-morrow.

Hannah Flagg Gould. USA (1789-1865)

The rime of the ancient mariner

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And a good south wind sprung up behind;

the albatross did follow,

and every day, for food or play,

came to the mariner’s hollo!

In mist or cloud, on mast or shroud,

it perched for vespers nine;

whiles all the night, trough fog-smoke white

glimmered the white moon-shine.

God saves thee, ancient mariner!

From the fiends, that plague thee thus!

Why looks thou so? -With my cross bow

I shot the Albatross…

Samuel Taylor Coleridge. England (1772-1834)

Apologia pro vita sua

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The poet in his lone yet genial hour

gives to his eyes a magnifying power:

or rather he emancipates his eyes

from the black shapeless accidents of size –

In unctuous cones of kindling coal,

or smoke upwreathing from the pipe’s trim bole,

his gifted ken can see

phantoms of sublimity.

Samuel Taylor Coleridge. England (1772-1834)

Mimos

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Respira. Serás madre toda tu vida.

Enséñale las cosas importantes, las de verdad:

a saltar en los charcos, a observar los bichitos, a dar

besitos de mariposa y abrazos muy fuertes.

(No olvides esos abrazos

y no los niegues nunca).

Puede que dentro de unos años, los abrazos

que añores sean los que no le diste.

Dile cuánto le quieres siempre que lo pienses.

Déjale imaginar.

Imagina con él. Imagina con ella.

Déjale llorar. Llora con ellos.

Las paredes se pueden volver a pintar,

los objetos se rompen y se reemplazan de continuo

(los gritos de mamá duelen para siempre).

Puedes fregar los platos más tarde: mientras tú limpias ellos crecen.

No necesitan tantos juguetes: trabaja menos y quiere más.

Y, sobre todo, respira.

Serás madre toda tu vida.

El sólo será niño una vez.

-Anónimo-

PD: si cambias madre por abuela (o abuelo)…

Alma, bendice al Señor

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Alma, bendice al Señor, Rey potente de gloria;

de sus mercedes esté viva en ti la memoria.

¡Oh despertad, arpa y salterio!

Entonad himnos de honor y victoria.

Alma, bendice al Señor que a los orbes gobierna

y te conduce paciente con mano paterna.

Te perdonó, de todo mal te libró

porque Su gracia es eterna.

Alma, bendice al Señor, de tu vida la fuente

que te creó, y en salud te sostiene clemente;

tu defensor en todo trance y dolor,

Su diestra es omnipotente.

Alma, bendice al Señor y su amor infinito.

Con todo el pueblo de Dios su alabanza repito:

Dios, mi salud, de todo bien plenitud,

¡seas por siempre bendito!

Joachim Leander. Alemania (1650-1680)

¡Aleluya! Alma mía, canta salmos a tu Dios

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¡Aleluya! Alma mía, canta salmos a tu Dios.

He de darle, mientras viva, alabanzas con mi voz.

No confiéis en meros hombres, ni los reyes durarán;

todos mueren, y sus planes, pues, también perecerán.

Es dichoso él cuya ayuda es el Dios de Israel,

en Jehová su Dios espera, bienaventurado aquel.

Dios creó el universo, para siempre es Su verdad,

cuidará a los agraviados, hace obras de bondad.

Da comida a los hambrientos; al cautivo librará,

El levanta a los caídos, a los ciegos vista da.

Guardará a los extranjeros, viudas, huérfanos también;

Dios trastorna a los impíos mas al justo da sostén.

¡Aleluya! Alma mía, canta salmos a tu Dios.

Quiero darle, mientras viva, alabanzas conmigo voz.

Soberano sobre todo, reina siempre el Dios de Sion,

El merece de su pueblo alabanza y bendición.

The Psalter 1912

El mundo es de mi Dios

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El mundo es de mi Dios,

su eterna posesión.

Eleva a Dios su dulce voz la entera creación.

El mundo es de mi Dios,

trae paz así pensar.

El hizo el sol, y el arrebol,

la tierra, cielo y mar.

El mundo es de mi Dios,

escucho alegre son

del ruiseñor que a su Señor eleva su canción.

El mundo es de mi Dios,

y en todo mi redor,

las flores mil con voz sutil declaran fiel su amor.

El mundo es de mi Dios,

jamás olvidaré

aunque infernal parezca el mal,

mi Padre, Dios, es Rey.

El mundo es de mi Dios,

y al salvador Jesús

hará vencer por su poder

por la obra de la cruz.

Maltbie D. Babcok. USA (1858-1901)

Dios, que el mundo has hermoseado

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Dios, que el mundo has hermoseado,

en mi corazón,

de tu Espíritu divino la hermosura pon.

Cual tus fuentes hazme puro

cual lo es el cristal,

hazme cual tus peñas grandes

firme contra el mal.

Como llena el sol el mundo llena tú mi ser,

como el pino recto y fuerte hazme así crecer.

Como son tus cielos altos

hazme en mí pensar;

todo sueño en obra noble

házmelo expresar.

Dios, que el mundo has hermoseado,

guarda tú mi ser

puro, verdadero y fuerte

por tu gran poder.

Jeremiah F. Rankin, USA (1828-1903)

Introduction to poetry

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I ask them to take a poem
and hold it up to the light
like a color slide

or press an ear against its hive.

I say drop a mouse into a poem
and watch him probe his way out,

or walk inside the poem’s room
and feel the walls for a light switch.

I want them to waterski
across the surface of a poem
waving at the author’s name on the shore.

But all they want to do
is tie the poem to a chair with rope
and torture a confession out of it.

They begin beating it with a hose
to find out what it really means.

William James (Billy) Collins. USA (1941- )

Sonnet 116: let me not to the marriage of true minds

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Let me not to the marriage of true minds
admit impediments. Love is not love
which alters when it alteration finds,
or bends with the remover to remove:
o no! it is an ever-fixed mark
that looks on tempests and is never shaken;
it is the star to every wandering bark,
whose worth’s unknown, although his height be taken.
Love’s not Time’s fool, though rosy lips and cheeks
within his bending sickle’s compass come:
love alters not with his brief hours and weeks,
but bears it out even to the edge of doom.
If this be error and upon me proved,
I never writ, nor no man ever loved.

William Shakespeare. England (1564-1616)