Palabras y números

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En el cielo una luna se divierte.

En el suelo dos bueyes van cansados.

En el borde del río nace el musgo.

En el pozo hay tres peces condenados.

En el seco sendero hay cuatro olivos,

en el peral pequeño cinco pájaros,

seis ovejas en el redil del pobre,

-en su zurrón duermen siete pecados-.

Ocho meses tarda en nacer el trigo,

nueve días tan solo el cucaracha,

diez estrellas cuento junto al chopo.

Once años tenía,

doce meses hace que te espero;

por este paraguas trece duros pago.

Gloria Fuerte. España, (1908-1998)

Caballo de mar

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La maestra, esta mañana,

ha dicho

que los caballos de mar

se llaman,

hipo…

hipo…

hipocampos

eso es.

Pero,

¿por qué?

¿Tienen hipo?

¿Van al campo?

Si son caballos

de mar,

y saltan barreras de agua,

y se lavan con espuma

las orejas y la cara,

si juegan con los delfines

al escondite del alba,

y trotan con las estrellas

y se enredan en las algas…

¿qué van a hacer en el campo,

sin sal,

sin conchas,

sin alma?

¡Hipocampos!

Los mayores

¡dicen tan grandes bobadas!

Marina Romero. España (1908-2001)

Umbrío

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Umbrío por la pena, casi bruno,

porque la pena tizna cuando estalla,

donde yo no me hallo no se halla

hombre más apenado que ninguno.

*

Sobre la pena duermo solo y uno,

pena es mi paz y pena mi batalla,

perro que ni me deja ni se calla,

siempre a su dueño fiel, pero importuno.

*

Cardos y penas llevo por corona,

cardos y penas siembran sus leopardos

y no me dejan bueno hueso alguno.

*

No podrá con la pena mi persona

rodeada de penas y de cardos:

¡cuánto penar para morirse uno!

Miguel Hernández. España (1910-1942)

Propicio

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Quiero ser como el maná,

alimento para cuerpo y fe.

O como leve rocío para la sed de la flor.

Ser polen suelto al viento.

Mas recuerda, Señor,

estoy hecho de polvo,

con un corazón de barro

que Tú mismo amaste.

Y atado estoy a estas cosas terrenas.

*

Corta por mí las amarras

y permíteme el vuelo.

¡Hazme polvo en tu viento!

Que el tiempo ahora es propicio

para volar contigo.

Eduardo Gautreau de Windt. República Dominicana.

Susurros de la lux.

Hágase la luz

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Hágase la luz, Señor,

como al principio

y sus destellos iluminen las conciencias.

Pues hay tantas tinieblas,

que ciegos caminamos

perdidos en esta senda

de postmodernidad.

*

Las cotidianas umbras

ejercen su poder,

y la ley del mercado

arroja tanta sombra

sobre el prójimo hambriento,

que desnudo malvive,

con un poco de pan 

para su humilde ser.

*

¡Hágase la luz como al principio!

Hágase la luz en las conciencias

y apártanos, Señor,

de este valle de sombras.

Eduardo Gautreau de Windt. República Dominicana.

Libertad bajo palabra

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Viento.

Cantan las hojas,

bailan las peras en el peral;

gira la rosa,

rosa del viento, no del rosal.

*

Nubes y nubes

flotan dormidas, algas del aire;

todo el espacio

gira con ellas, fuerza de nadie.

*

Todo es espacio.

Vibra la vara de la amapola

y una desnuda

vuela en el viento lomo de ola.

*

Nada soy yo,

cuerpo que flota, luz, oleaje.

Todo es del viento

y el viento es aire

siempre de viaje.

Octavio Paz. México (1914-1998)

Aire durando

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¿Quién ha matado este hombre, que su voz no está enterrada?

Hay muertos que van subiendo cuanto más su ataúd baja…

*

Este sudor, ¿por quién muere?

¿Por qué cosa muere un pobre?

¿Quién ha matado estas manos?

¡No cabe en la muerte un hombre!

Hay muertos que van subiendo cuanto más su ataúd baja…

*

¿Quién acostó su estatura, que su voz está parada?

Hay muertos como raíces que hundidas, dan fruto al ala.

¿Quién ha matado estas manos, este sudor, esta cara?

Hay muertos que van subiendo cuanto más su ataúd baja…

Manuel del Cabral. República Dominicana (1907-1999)

Cuando un amigo se va

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Cuando un amigo se va queda un espacio vacío,

que no lo puede llenar la llegada de otro amigo.

*

Cuando un amigo se va queda un tizón encendido

que no se puede apagar ni con las aguas de un río.

*

Cuando un amigo se va, una estrella se ha perdido:

la que ilumina el lugar donde hay un niño dormido.

*

Cuando un amigo se va se detienen los caminos

y se empieza a revelar el duende manso del vino.

*

Cuando un amigo se va, galopando su destino,

empieza el alma a vibrar porque se llena de frío.

*

Cuando un amigo se va queda un terreno baldío

con las piedras del astillo.

*

Cuando un amigo se va, se queda un árbol caído,

que ya no vuelve a brotar 

porque el viento ha vencido.

*

Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío,

que no lo puede llenar la llegada de otro amigo.

Alberto Cortez. Argentina (1940-2019)

A haiku cycle

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What is it you seek,

you that dwell where edges blur,

where the shadows pool?

*

Do you seek God there,

as though you’re more than human

but not yet divine?

*

Or are your fleeing

eyes, hands, and lips that love, but

makes demands of, you?

Benjamin Trull. USA.

Grundsatz

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Faith’s anchor weighs deep beyond

the wet-wave ripple-foam

world of time and touch, past which

guesswork and the sage share

shrugs of incomprehension.

Yet heart-fingers clutching

the anchor’s tether tremble

at its throb, its bounce, the

nexus of significance,

suggesting the anchor

has scraped the abysmal sand,

the fundamental, grundsatz-

the heart of God. Along that

tether, gentle tugs, like

currents animating nerves,

pass, from abyss to sea

and sea back down to abyss,

the pith of which is hope

to hearts in open water.

Benjamin Trull. USA