Si gastara «mi» dinero

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1. ¿Cómo actúo? ¿Como la única propietaria o como administradora del Señor?

Salmo 24:1 Del SEÑOR es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan.

2. ¿Hay algún pasaje o texto bíblico que requiera gastar dinero de tal o cual manera? La Escritura provee guías:  sostén de mi persona y la familia, sostén de mi iglesia, ayuda a los pobres y muchos otros fines. Hasta incluye una porción para regalos y entretenimiento y disfrute de las cosas buenas de este mundo [es decir que la pregunta no va en contra de ello]. Nos referimos a si ejercitamos uso balanceado y bíblico de «nuestro» dinero.

3. ¿Puedo ofrecer esta compra como un sacrificio al Señor? Errr… la verdad es que esta pregunta es reveladora de dónde residen las alianzas de mi corazón.

4. ¿Me recompensará el Señor por este gasto, cuando El vuelva otra vez? ¿Me dirá «bien hecho, buen siervo fiel»?

Amadas, para reflexión y análisis.

E.

Adaptar y Transformar

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Según el Diccionario de Lengua Española,

adaptar.
(Del lat. adaptāre).
1. Acomodar, ajustar algo a otra cosa.
2. Hacer que un objeto o mecanismo desempeñe funciones distintas de aquellas para las que fue construido.
3. Modificar una obra científica, literaria, musical, etc., para que pueda difundirse entre público distinto de aquel al cual iba destinada o darle una forma diferente de la original.
4. Dicho de una persona: Acomodarse, avenirse a diversas circunstancias, condiciones, etc.
5. Dicho de un ser vivo: Acomodarse a las condiciones de su entorno.

transformar.
(Del lat. transformāre).
1. Hacer cambiar de forma a alguien o algo.
2. Transmutar algo en otra cosa.
3. Hacer mudar de porte o de costumbres a alguien.

Bianka tiene razón. Adaptar es tomar en cuenta lo de afuera para modificar algo interno. Transformar es cambiar radicalmente -transmutar- lo interno y proyectar ese cambio hacia afuera, al entorno.

Interesante que Pablo, sin tener Diccionario, hace una clara distinción: «y no os adaptéis… sino transformaos…» evidenciando nuestra necesidad de ser llevadas a otro tipo de mentalidad. Una mente que se ocupa de andar en la voluntad de Dios, no simplemente en los planes de Dios.

Con gratitud a El,

E.

¿Cómo acercarnos a la Palabra de Dios?

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«En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros.» Juan 13:35

Interesante. El verso no habla de regalos, dones, milagros, academia, etc., como evidencia de ser discípulas de Cristo, sino de amor, gracia pura y sencilla al alcance de cada una de nosotras.

¿Te das cuenta que al conocer acerca de Dios -estudiando Su revelación escrita- también nos conocemos a nosotras mismas? Conocer a Dios es lo primero. Hemos de aprender y aprehender quién es Dios,  Su carácter, Sus cualidades y atributos, sus modos de operación, y en el proceso crecer en amor consciente hacia El -con toda nuestra mente, alma y corazón. Observa que este mandato no tiene límites, no está restringido a la edad o el género o alguna otra cosa.

Las mujeres necesitamos buena teología por varias razones: primero, porque porque Cristo mismo lo asevera (Lucas 10:42), segundo, porque es nuestro gozo (Salmo 34:8), y tercero, porque es para Su gloria.

Somos lo que creemos.

BIENVENIDA

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Queridas, salud para el alma desde las soleadas arenas del trópico dominicano mediante el estudio cuidadoso de la Palabra de Dios. Nuestra intención es descubrir a Dios con toda nuestra mente, amarle con todo el corazón y servirle con todas nuestras fuerzas.

«Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios:lo que es bueno, aceptable y perfecto.» Romanos 12:2

MINISTERIO DE DAMAS
IGLESIA BAUTISTA DE LA GRACIA, SANTIAGO R.D.

Felices de pertenecer a una iglesia local, nos interesa grandemente la adquisición y desarrollo de cualidades que sirvan a la edificación del cuerpo de Cristo.
Somos conscientes del alto porcentaje de mujeres que componen la membresía de cualquier iglesia local, y la nuestra no escapa a esta tendencia. Es imperativo que aprendamos Teología porque Dios ama a su iglesia, Cristo nos ama de tal modo que quiere que toda su iglesia, incluyendo las mujeres, “lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios” (Efesios 4:13, LBLA).

Vivimos en una época donde abunda el acceso a estudios bíblicos, donde se publican miríadas de libros, comentarios, notas personales, sermones, etc. Donde corremos el riesgo de reemplazar el estudio de la Biblia con estudios sobre la Biblia.

¿Cómo discernir, ministrar, de tal modo que seamos equipadas apropiadamente? ¿Cómo estimular la capacidad de leer con entendimiento? ¿Cuál es nuestra responsabilidad al estar bajo la Palabra de Dios?

Nuestro motto es sencillo: “Gente como nosotras hace cosas como estas.
¿Cuáles cosas? …todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay virtud alguna o algo que merece elogio, en esto meditad…(Filipenses 4:8).

¿De qué manera? Discipulando al modo de Cristo: uno a uno, de cerca, con Cristo (Marcos 3:14 Y designó a doce, para que estuvieran con El y para enviarlos a predicar). Para el desarrollo de una mentalidad espiritual corporal que impacte todas nuestras áreas de influencia. Aprendiendo a ser lo que creemos, día a día, en oración, bajo el yugo de Cristo y Su Palabra.

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¿Qué necesita la iglesia de y para un ministerio de damas? Desarrollo de teología sana donde las contribuciones de la mujer sean vistas con la visión adecuada.

1. Ofrecemos perspectiva única al menos de 4 formas distintas:
– Pensamos diferente a los hombres, vemos cosas que ellos no ven, etc.
– Ofrecemos enseñanza, porque Dios nos ha dado talentos. Dios no malgasta dones.
– Entendemos muy bien lo que es sentir miedo; lo que es ser dadoras de vida; lo que es ser vulnerables (no en balde son 9 meses de embarazo).
– Cuido del alma o consejería si queréis…
2. Conexión: Los dones son valiosos. Activamente ayudar a otras a ser excelentes, a crear modos de aplicar sus talentos. Abogar por ellas, buscando y productivamente identificando y apropiando (delegando!). Procurando que sirvan y otorgando credibilidad.

3. Hijos e hijas necesitan ver mujeres cultivadas, piadosas, que oran. Valorar y honrar el tiempo, remover barreras de participación, promover recursos, organizar relaciones de tutoría, en fin.

En honestidad, no hay una fórmula universal que determine cuánto hemos de aprender o estudiar. Saboreamos el privilegio de ser capaces, según necesidad y oportunidad. No todo el mundo es llamado a conseguir un PhD en Teología; pero todo el mundo es llamado a ser fiel con lo que Dios le haya otorgado. Damos, pues, de gracia, lo que de gracia hemos recibido.

Gracia, misericordia, y paz.
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¡Hola jóvenes!

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«Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.»  (Romanos 12:1-2)