Tres fantasmas femeninos. 2

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Hay tres fantasmas femeninos que rondan en la mayoría de las iglesias. Revolotean donde se enseña teología. Subsisten en reuniones de oración donde los más débiles dan voz a heridas. Constriñen de miedo el corazón de hombres y mujeres, y peor, respiran miedo entre sus interacciones.

Cada objetivo fantasmal es arruinar la capacidad de hombres y mujeres de ministrarse unos a otros.

Es posible que usted no siempre perciba el vuelo de tales aparecidos, pero las mujeres con las que se relaciona detectarán el movimiento.

2. La Seductora

Este fantasma aparece cuando la preocupación por evitar tentación o estar por encima de todo reproche se transforma en temor a la mujer como depredadora sexual. Algunas veces este aparecido gana permanencia debido a la falla moral de un líder, ya sea dentro de la iglesia o dentro de la subcultura cristiana más amplia.

¿Cómo darse cuenta si este fantasma le persigue? Considere si usted adopta alguna de las siguientes conductas, en especial al interactuar con alguna mujer atractiva:

– se esfuerza hasta el infinito para que su conducta no comunique ninguna idea de ser atraído en lo emocional o en empatía, por miedo a ser mal interpretado como coqueteo.

– evita contacto visual prolongado.

– se pregunta en silencio si la vestimenta que ella escogió fue para llamar atención sobre su figura.

– escucha con gran atención si hay alguna insinuación en las palabras o gestos de ella.

– se hace acompañar de un colega o asistente en cada encuentro con esta mujer, incluso cuando el medio en que se lleva a cabo la reunión no da lugar a malas construcciones.

– jamás ofrece contacto físico alguno, incluso (¿en especial?) si ella está en crisis.

– de manera consciente, limita su interacción con ella, por temor a ser considerado más familiar de la cuenta.

– se siente impulsado a incluir frases “seguras” o formales (“di a tu esposo que le mando saludos” o “bendiciones para tu familia y tu ministerio”).

– hace copia a un colega (o al esposo) de toda correspondencia con ella.

– en silencio, se pregunta si la tranquilidad que ella exhibe al conversar con otros hombres pudiera ser signo de disponibilidad sexual.

Jen Wilkin. 3 Female ghosts that haunt the church. [The Gospel Coalition].

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