De voluntades y voluntarios

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Ryan Holck es pastor transformado en diseñador gráfico para iglesias. Puedes encontrar ayuda y mucho más en su blog churchtechtoday.com

Si acaso no te has dado cuenta, los voluntarios son la sangre de tu iglesia.

Llegan cada semana con una sonrisa (real o pintada) en la cara y sirven. Porque es lo que hay qué hacer.

Para los extrovertidos ser voluntarios es una experiencia vigorizante que carga su propia recompensa.

Para los introvertidos es un deber a cumplir.

Pero sin importar su motivación, nuestra efectividad a largo plazo depende de ellos. Nunca podremos contratar el volumen de gente que necesitamos para dirigir una iglesia. Ni tendríamos por qué hacerlo.

Los retos se reducen a expectativas.

Sobre nuestras expectativas…

Si esperamos poco de ellos, no verán como importante su contribución y se irán pronto.

Si esperamos mucho de ellos, corremos el riesgo de perder justo la gente que necesitamos.

Sobre sus expectativas de nosotros…

Hacer algo importante.

Ser valorados y respetados.

¿Dónde encontramos balance? Cada persona es diferente. He aquí una lista de 10 cosas que no debieras esperar de tus voluntarios:

1) Que inviertan tiempo sin entender las metas. Cada uno de nosotros quiere que su vida cuente para algo. Saber que hace la diferencia. Cuando le pedimos a un voluntario que invierta tiempo y recursos sin explicarle las metas del proyecto…

2) Que alcancen objetivos sin comprender el por qué de la petición. Diles por qué ese proyecto de dos horas es importante para tus metas y aprenderán a verlo con otros ojos.

3) Que articulen una visión de la cual no ven un modelo. Una visión en la pared no significa nada si no hay pasión en los pasillos. Tus voluntarios modelarán lo que ven en ti.

4) Que funcionen sin recibir estímulo. Cada uno de nosotros requiere palabras de aliento de vez en cuando (unos más, otros menos). Muestra a tus voluntarios cuánto aprecias su persona (no solo su trabajo!) y aliéntalos públicamente y por su nombre, verbal y por escrito.

5) Que trabajen gratis. La definición de un voluntario es “una persona que trabaja para una organización sin recibir salario.” No compensar financieramente no significa que no puedas bendecirlos por su ayuda. Donas, barritas de granola, café, té, galletitas, agua… no le pagarás 100.00 pesos a cada uno, pero con 100.00 pesos todavía se puede bendecir a otros por ser parte del equipo.

6) Que te defiendan si tú no lo haces. Trabajar en equipo significa defensa pública y confrontación privada. Tu equipo sabrá que puede confiar en tu apoyo y harán lo mismo contigo.

7) Que hagan milagros de último minuto, regularmente. Cuando esto no es la excepción, sino la regla, tu problema es serio.

8) Que abandonen todo porque fallaste en no tener un plan previo. En un equipo, la falta de planificación no es una banda de honor, es una discapacidad ministerial. Cuando planifiques por adelantado -semanas- tendrás tiempo para buscar y escuchar el liderazgo del Espíritu y planificar acorde.

9) Que sean creativos sin que haya dirección o apoyo y preparación. La creatividad no es una llave de agua que abres o cierras. Es algo que ocurre en tiempos y situaciones especiales. Proporciona dirección a tus voluntarios sobre lo que se necesita hacer, apóyalos para hacerlo y dales tiempo a prepararse. Encontrarás que sus visiones y planes exceden lo que Dios ha hecho en tu medio.

10) Que la culpa los mantenga motivados por largo tiempo. A nadie le gusta la culpa. Si utilizas la culpa para que tu gente trabaje, has pasado de líder a utilitario. No caigas en ello. Busca y encuentra maneras para dirigir y obtener lo mejor de cada quien. Te sorprenderá ver cómo mejora la respuesta a largo plazo, la tasa de retención y la felicidad de todos.

🙂

Un comentario en “De voluntades y voluntarios

  1. Bianka Suriel

    Para pensar, orar, obrar y esperar…
    12 MANERAS DE AMAR AL HIJO REBELDE

    John Piper introduce estas 12 maneras de amar al hijo rebelde diciendo: “Mi hijo Abraham, quien habla con base en la sabiduría de la experiencia y las escrituras, ha escrito el siguiente artículo: Yo lo leí con lágrimas y risa. Le pregunté inmediatamente si yo podía compartirlo con la iglesia y la amplia comunidad cristiana. Él accedió, y no hay alegría mayor que ver a sus hijos caminando en la verdad y expresarla bien.”

    Reflexión de Abraham Piper:

    Muchos padres están descorazonados y completamente perplejos debido a su escéptico (a) hijo/hija. Ellos no tienen indicios de las causas por las cuales su hijo, que criaron bien,
    toma esas decisiones horribles y destructivas. Yo nunca he sido uno de dichos padres, sino he sido uno de dichos hijos.
    Debido a dicha experiencia, ofrezco estas sugerencias para ayudarle a solucionar esta situación de su hijo rebelde.

    1. Guíalo hacia Cristo.
    El problema real de tu hijo rebelde no son las drogas, sexo, cigarrillos, pornografía, pereza, crímenes, groserías, deseos, homosexualidad o pertenecer a una banda de rock. El problema real es que ellos no ven a Jesús claramente.
    Lo mejor que puedes hacer por ellos -y la única razón para considerar las siguientes 12 sugerencias- es mostrarles a Cristo. Este no es un proceso sencillo ni inmediato, porque los pecados en las vidas de ellos que tanto te mortifican y les destruye, solamente empezarán a desvanecerse cuando ellos
    vean a Jesús como él realmente es.

    2. Ora por él/ella.
    Solamente Dios puede salvar a tu hijo o hija, por lo tanto continúa orando y Dios se presentará ante ellos en una forma que ellos no podrán resistirse a adorarlo.

    3. Acepta que algo anda mal. Si tu hija rechaza a Jesús, no pretendas aparentar que todo está bien. Para cada hijo incrédulo, los detalles serán diferentes. Cada uno necesitará que sus padres les lleguen en formas únicas. Sin embargo, nunca es aceptable que dejemos de intentar llegar a ellos. Si tu hijo es incrédulo, no lo ignores. Las vacaciones serán más fáciles, pero la eternidad no lo será.

    4. No esperes a que ellos se parezcan a Jesucristo.
    Si tu hijo no es cristiano, él no actuará como tal. Sabes que él ha abandonado la fe, por ende no esperes a que él viva bajo las normas con las cuales lo educaste. Por ejemplo, podrías estar tentado a decir: “Yo sé que tu estás luchando por creer en Jesús, ¿pero podrías al menos admitir que desperdiciar
    cada día es pecado?” Si él está luchando por creer en Jesús, entonces no tendrá problema en admitir que emborracharse está mal. Está claro que tu quieres protegerlo pero la incredulidad de él es el problema más grave no el salir
    de fiesta. No importa cómo se manifieste la incredulidad de tu hijo en su comportamiento, debes enfocarte más en la enfermedad del corazón que en sus síntomas.

    5. Dale la bienvenida a casa.
    Como la preocupación más importante no son las acciones de tu hijo sino su corazón, no exijas demasiado s requerimientos para que regrese a casa. Si él
    tiene cierta voluntad de estar contigo, esto significa que Dios le está dando una oportunidad de guiarlo nuevamente hacia el amor de Jesús. Obviamente, existen momentos en los cuales los padres deben dar ultimátums como: “No regreses a esta casa si …” Pero esto no debería ser a menudo. No disminuyas la posibilidad de que una oportunidad de reencontrarte con tu hijo debido a demasiados requisitos.
    Si tu hija huele a hierbas o a ceniza, limpia su chaqueta y cambia las sábanas cuando ella salga, pero déjala volver a casa. Si descubres que tu hija está embarazada, cómprale ácido fólico, llévala al médico, protégela y sobre todo
    déjala que regrese a casa. Si tu hijo está arruinado porque derrochó todo el dinero que le prestaste en mujeres y alcohol, perdónale su deuda así como tu has sido perdonado, no le des más dinero, pero déjelo que regrese a casa. Si él
    ha estado fuera durante una semana por estar en la casa de su novia, pídele que no siga alejado y que regrese a casa.

    6. Rogar es mejor que regañar. Sé moderado con tu decepción. Lo que realmente te preocupa es que tu hija se
    está destruyendo a sí misma y no que está violando las normas. Trata a tu hija de forma que esto quede claro.
    Probablemente ella sea consciente -especialmente si fue criada como cristianaque su comportamiento es incorrecto. Y ella realmente ya sabe lo que piensas. De tal forma que ella no necesita que le resalten esto. Ella necesita ver como
    reaccionas ante su mal comportamiento. Tu paciencia y esperanza le mostrarán que realmente confías en Jesús. Su propia conciencia la puede condenar. Los padres deberían actuar firme y amablemente, siempre con la esperanza de
    que su hijo regresará.

    7. Conéctalo a creyentes que tengan mejor acceso que tú.
    En ocasiones puedes estar distanciado de tu hijo en dos niveles: geográfico y relacional. Si tu hijo rebelde vive lejos, trata de encontrar a un creyente en el que confíes en
    su área y pídele que contacte con tu hijo. Esto a tu hijo le puede parecer estúpido u ofensivo, pero es necesario hacerlo -especialmente si el creyente en el que pensaste puede relacionarse con tu hijo en un modo en el que tu no lo
    has conseguido. La distancia en la relación también será un efecto secundario al alejarse de la fe, por lo tanto tu relación será frágil y debería protegerse en la medida de lo
    posible. Pero la reprensión aún es necesaria. Aquí es donde otro creyente quien tiene acceso emocional a tu hijo puede ser muy útil. Si hay algún creyente en el cual tu hijo confía y tal vez disfruta estando con él, entonces ese creyente tiene un medio para decirle a tu hijo -en una forma que en la que realmente ponga atención-que él se está portando como un
    idiota. Esto puede sonar duro, pero es algo importante que necesitamos periódicamente y las personas en las que confiamos son las únicas que pueden darnos una reprimenda y así la asumiremos como algo bueno. A muchos chicos rebeldes les gustaría oír que se están comportando como
    idiotas -y esto es raro que los padres puedan decirlo y sirva de algo-de tal forma que trata de mantener a otros cristianos en la vida de tus hijos.

    8. Respeta a sus amigos. Ellos pueden ir con las multitudes a las que nunca te gustaría hablar o mirar, pero ellos son los amigos de tu hijo. Respeta eso -incluso si la relación está
    fundamentada en el pecado-. Ellos realmente son malos para tu hijo. Pero él es malo para ellos también.No servirá de nada que digas abiertamente que ellos no son buenos para tu hijo.
    Cuando tu hijo aparezca en una fiesta familiar con otra novia, -una que nunca habías visto antes y que probablemente no volverás a ver-sé hospitalario. Ella también es una chica rebelde y necesita a Jesús.

    9. Usa las nuevas tecnologías.
    Agradeze a Dios por la tecnología porque te permiten estar en comunicación permanente y sencilla con tus hijos. Cuando leas algo en la Biblia que te motive y ayude a amar a Jesús más intensamente, envíaselo a tu hijo. La mejor
    exhortación para ellos son los ejemplos positivos de la alegría de Cristo en tu propia vida.
    No te estreses cuando estés escribiendo emails como si cada uno tuviese que ser especialmente poderoso, no decaigas, deja que el efecto de las bendiciones de Dios que a ti te ayudan lleguen a la bandeja de entrada de tu hijo. La palabra
    de Dios nunca se proclama en vano.

    10. Invítalo a comer.
    Si es posible, no limitse la interacción con tu hijo, únicamente por medios electrónicos. Si puedes reúnete con él cara a cara. Puedes pensar que esta situación será estresante e incómoda, pero créeme que es peor estar en la situación de tu hijo -él está experimentando la misma incomodidad, pero
    combinada con la culpa.- De tal forma que si él está de acuerdo de reunirse contigo a comer, da gracias a Dios y usa esta oportunidad. Podrás sentirte hipócrita hablar sobre su vida diaria, puesto que lo más importante para ti es su vida eterna, pero inténtalo de todas formas. Él necesita saber que te preocupas por todas sus cosas. Luego, antes de terminar la comida, ora para que Dios te dé la sabiduría que pregúntarle por su alma. No sabes como te responderá. ¿Puede que mueva sus ojos como haciéndote burlas? ¿Se enfadará y se irá? ¿O habrá Dios creado un efecto desde la última vez que hablasteis? No los sabrás hasta que lo intentes. Nota para los padres que tienen hijos jóvenes: Dedica algunos momentos para salir a cenar con tus hijos. No solamente será beneficioso para él sino también, después de haber entrado en una etapa de rebeldía, le permitirá expresar sus
    sentimientos libremente. Si tu hijo ha estado saliendo a cenar con su padre los sábados desde que era pequeño, será más difícil para él rechazar la invitación del padre, (incluso para los hijos irreverentes de 19 años.)

    11. Pon interés en sus asuntos
    Si tu hija está rechazando a Cristo a propósito, entonces la forma en que ella pasa su tiempo probablemente te decepcionará. Sin embargo, encuentra el valor de sus intereses si es posible y motívala. Solías ir a verla actuar en la escuela cuando ella tenía 10 años; ¿qué puedes hacer ahora que ella tiene 20 años de edad para demostrarle que todavía te preocupas por ella? Jesús pasó momentos con recaudadores de impuestos y prostitutas y él no tenía
    ninguna relación familiar con ellos. Imita a Cristo siendo esa clase de padre al que no le importa ponerse unos tapones en los oídos e ir al club nocturno para ver actuar a su hija. Motívala y nunca dejes de orar para que empiece a usar sus
    dones por la gloria de Jesús en vez de la propia.

    12. Guíalo hacia Jesucristo
    Esto puede ser super estresante. Es lo más importante. Ninguna estrategia por llegar a tu hijo/hija durará mucho si el objetivo primordial no es ayudarles a conocer a Jesús.
    No es que ellos vayan a ser buenos niños de nuevo; o que se vayan a cortar el cabello y comenzar a ducharse; no es que comience a gustarle la música clásica en vez de su favorita; no es que dejen de avergonzarte en tu estudio bíblico
    semanal; no es que se vuelvan a votar por un partido conservador en las próximas elecciones; tampoco es que puedas dormir tranquilamente sabiendo que ellos no van a ir al infierno. La razón más prioritaria de estas 12, de que ore por ellos, les acoja en casa, ruegue por ellos, les escriba emails o se interese por sus asuntos es que sus ojos se abrirán a Cristo. Y no es que sea el único punto -Él es la única esperanza. Cuando ellos vean las maravillas de Jesús, la satisfacción será algo completamente distinto para ellos.
    Él reemplazará la patética vanidad del dinero o la alabanza del hombre o la altura o el orgasmo con que están arriesgando su eternidad en estos momentos. Solamente la gracia de Dios puede sacarlos de sus peligrosas acciones y unirlos a él con seguridad, cautivos pero satisfechos. Él lo hará posible, lo ha hecho con muchos. Ten fe y no desfallezcas.
    https://www.avivanuestroscorazones.com/media/anc_pdfs/12_maneras_de_amar_al_hijo_rebelde.pdf

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