Romanos 4.7

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¿ES MALA LA LEY DE DIOS?

Texto: Romanos 7:7-12

Idea central: La ley de Dios es santa, justa y buena, sin pecado en sí misma. Sin embargo, nuestra reacción natural no es someternos, sino rebelarnos y afirmar nuestra autonomía. Por eso, la ley no produce santidad en nosotros, sino pecado.

Lecciones particulares: La ley nos ataba a nuestro pecado (vv.2,4), lo despertaba en nosotros (v.5) y nos hacía “servir” a Dios de una forma indigna (v.6). ¿Significa esto que la ley es mala? (v.7a)

— ¡Todo lo contrario! La ley es buena y lo comprobamos porque identifica el pecado como tal, lo señala visiblemente, y nos exhorta a no seguirlo (v.7b).

¿Cómo es que, entonces, la ley produce tan malos resultados en nosotros?

— El pecado, por su naturaleza (cf. 1 Jn. 3:4), no puede existir si no existe la ley: por definición, el pecado es rebelión en contra de Dios y de su voluntad (i.e. la ley).

—  Cuando Dios expresa su voluntad es como echarle leña al fuego: la reacción natural, instintiva, es rechazarle y tratar de afirmar nuestra propia autoridad. De esta manera, el pecado en nosotros toma la ley de Dios –que es buena, el camino a la vida (v.10a)– y produce el resultado opuesto en nosotros (vv.8a,10b).

—  Cuando no conocíamos la voluntad de Dios no teníamos impulsos particularmente fuertes para ir en una dirección contraria a Él (v.9a). Sin embargo, cuando supimos qué esperaba Dios de nosotros, nuestros deseos y sentimientos se levantaron, produciendo fruto para muerte en nosotros (v.9b).

—  En conclusión, en la ley de Dios no hay pecado, injusticia o maldad (v.12), pero el pecado en nosotros se aprovechó de ella para engañarnos y nos mató (v.11).

Cómo nos engaña el pecado es algo en lo que Pablo no abunda aquí, pero cierta luz puede obtenerse al considerar el mandamiento que él escogió de ejemplo (“No codiciarás”, cf. 1 Jn. 2,15,16). Es como si el pecado nos dijera: “Ese camino es muy limitado…¡Mira cuántas cosas buenas hay fuera de él!”.

Preguntas de introspección:

¿Qué lugar le estás dando a la ley de Dios en tu vida? ¿La usas para tratar de ganarte el favor de Dios o la usas como ayuda para identificar el pecado que mora en ti?

¿Eres consciente de que tu reacción natural al recibir una enseñanza bíblica que enfrente tu pecado será rebelión (en la forma que quieras – excusarte, aplicarlo a otro, sublimarlo, etc.)? ¿En qué formas prácticas puedes usar este conocimiento y prepararte para escuchar la palabra de Dios? ¿En qué formas prácticas puedes prepararte para cuando tus pasiones se levanten en el día a día y tengas que luchar contra ellas para hacer lo que agrada a Dios? ¿Cultivas apreciación y gratitud por la santa, justa y buena ley de Dios?

Historia sugerida: Historia de Amasías (2 Crón. 25:1-28), y cómo la bendición de Dios fue corrompida por su idolatría

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