Romanos 4.8

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¿SIGNIFICA, ENTONCES, QUE LA LEY DE DIOS MALA PARA MÍ?

Texto: Romanos 7:13

Idea central: La ley de Dios despierta nuestro pecado y produce muerte… Pero eso es algo bueno, pues nos muestra, sin lugar a dudas, que la causa de muerte es, definitivamente, el pecado.

Lecciones particulares: 

— Al considerar la relación entre el pecado y la ley, es normal que nos preguntemos si realmente nos conviene que Dios nos exprese su voluntad (v.13a). “Si algo me hace explotar, ¿no será mejor apartarme de eso?”

—  Sin embargo, la realidad absoluta es que la voluntad de Dios es buena para nosotros (v.13b). No es causa de muerte, sino que es para vida (v.10).

—  Si vemos la voluntad de Dios como algo inconveniente, es porque estamos fallando en ver el verdadero problema. En lugar de tratar de quitar la ley de Dios, debiéramos quitar la pólvora que hay en nuestro corazón (v.13c).

—  Dios nos brinda su ley para que sea evidente dónde está el problema y dónde realmente tenemos que trabajar. Si han desaparecido las galletas y solamente hay dos niños en la casa, identificar al culpable es tan fácil como ver cuál tiene la boca limpia. Al producir muerte a través de lo perfectamente bueno, justo y santo, es imposible que podamos concluir que el pecado (i.e. nuestros malos deseos y sentimientos) no tuvo la culpa.

Preguntas de introspección:

¿Sientes el amor de Dios por ti, en que su interés no es simplemente que sigas una serie de pasos o que te comportes de cierta manera, sino que quiere librarte de tu maldición? ¿Te das cuenta de que su intención es, realmente, hacerte el bien y no que todo se vea bien afuera y nada más?

¿Comprendes que el problema está en tus deseos y sentimientos pecaminosos, y no afuera? (piensa: si lo más santo produce muerte, entonces no tiene que ver con que lo externo sea más o menos santo, sino con la realidad interna). ¿Cómo impacta esto tu lucha con el pecado? ¿Te esfuerzas por trabajar con tu pecado interno o simplemente tratas de evitar los gatillos es decir lo que te dispara? ¿En qué maneras puedes identificar a qué nivel está tu lucha (naturaleza pecaminosa vs. evitar gatillos) en las diferentes áreas de tu vida? ¿De qué formas puedes asegurarte de llevar la batalla al corazón?

Historia sugerida: Historia del joven rico (Mateo 19:16-24; cf. Lucas 6:24), quien pensaba que era santo porque hacía lo bueno cuando no había gatillos.

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