Tengo en el patio un verde limonero
que prodiga su sombra a un hormiguero.
En una gran cima de piedras pequeñas
hay un agujero en donde, risueñas,
entran y salen cargando migajas,
pedazos de hierba y briznas de paja.
Todo lo guardan
con tal gracia y arte
que no hay almacén mejor
en otra parte.
Separan cada cosa, después la ordenan
en su majestuosa y surtida alacena.
Así una a una muestra con orgullo
aquello que trajo
como un gran modelo
de amor al trabajo.
Enrique Elliot
(México)