Apuntes a Jueces, 7:9 a 8:3

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el aliento en la debilidad

vean cuán consistente el reporte de victoria (v.16-22) con el tema de la debilidad (v.1-8). El plan luce ingenioso: dividir en 3 grupos, romper cántaros, blandir antorchas, sonar cuernos.. ¡solo con 300 hombres! ¿Quién peleó entonces? Toda la victoria fue obra del Señor!

v.9-10 Y aconteció que aquella misma noche, el SEÑOR le dijo: Levántate, desciende contra el campamento porque lo he entregado en tus manos.

10Pero si tienes temor de descender, baja al campamento con tu criado Fura,

¿Miedo? ¿yo…? Tú mismo!… v.11 y oirás lo que dicen; entonces tus manos serán fortalecidas para descender contra el campamento. Y descendió con su criado Fura hasta los puestos avanzados del ejército que estaban en el campamento. Sin pedirla, de pura gracia se le otorga la prueba de la victoria que avecina. Para muchos, perder el miedo no es algo que se conquista y ya, el miedo es algo que se ha resistir una y otra vez. El Señor le permite ir con Fura, su asistente, reminiscencia de Moisés con Aarón (Exodo 4:10-17).

De nuevo, el punto central es la obediencia, no ser el héroe de la película. El Señor conoce los temores de sus siervas, sabe cuán temerosas podemos estar en las circunstancias (Salmo 103:14 Porque El sabe de qué estamos hechos, se acuerda de que somos sólo polvo). Y no ridiculiza nuestro temor, no se burla de nuestra fragilidad. O sea que sería muy interesante cambiar el prejuicio publicitario, el estereotipo de una sierva de Cristo; luego pensamos en alguien dinámica, segura, confianzuda, sin miedo, aventurera, o glamorosa -hasta 1-2 veces en el periódico o en la TV.

¿Cómo te ves a ti misma?

¿Piensas que eres inútil porque no tienes ese ‘aire publicitario’ o esa imagen fotogénica?

Hebreos 11:34…siendo débiles, fueron hechos fuertes…

v.12 Y los madianitas, los amalecitas y todos los hijos del oriente estaban tendidos en el valle, numerosos como langostas; y sus camellos eran muchos, innumerables, como la arena que está a la orilla del mar. 

Lenguaje poético, hiperbólico, el punto es claro: la victoria se deberá únicamente a la gracia de Dios. Nadie puede derrotar un ejército de miles con tan solo 300 hombres.

v.13-25 Cuando llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando un sueño a su amigo, y decía: He aquí, tuve un sueño; un pan de cebada iba rodando hasta el campamento de Madián, y llegó hasta la tienda y la golpeó de manera que cayó, y la volcó de arriba abajo y la tienda quedó extendida. 14Respondió su amigo, y dijo: Esto no es otra cosa que la espada de Gedeón, hijo de Joás, varón de Israel; Dios ha entregado en su mano a Madián y a todo el campamento…25Y capturaron a los dos jefes de Madián, Oreb y Zeeb; mataron a Oreb en la peña de Oreb y mataron a Zeeb en el lagar de Zeeb, cuando perseguían a Madián. Y trajeron a Gedeón las cabezas de Oreb y Zeeb del otro lado del Jordán.

la causa de la debilidad

Tristemente, el tema sobre la debilidad toma un giro. En resumen, Gedeón luchará tres conflictos: contra Baal (cap.6), contra Madián (cap.7) y contra Israel mismo (cap.8).

Había llamado a la tribu de Efraín para que corrieran al Jordán e impidieran la huida de los madianitas. Y éstos lo hicieron. Pero estaban enojados contra Gedeón: ¿quién te crees, iniciando hostilidades sin consultarnos?

8:1 Entonces los hombres de Efraín le dijeron:¿Qué es esto que nos has hecho, al no llamarnos cuando fuiste a pelear contra Madián? Y le criticaron duramente.

La confrontación ocurre en un momento muy peligroso. Tal parece que Efraín es la prima donna entre las tribus, un Diótrefes corporativo (3 Juan 1:9 Escribí algo a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le gusta ser el primero entre ellos, no acepta lo que decimos). 

La diplomática respuesta de Gedeón suaviza las cosas (v.2 Pero él les dijo:¿Qué he hecho yo ahora en comparación con vosotros? ¿No es mejor el rebusco de Efraín que la vendimia de Abiezer?)

REBUSCAR. 1. Escudriñar o buscar con cuidado. 2. Recoger el fruto que queda en los campos, particularmente el de las viñas, después de alzadas las cosechas. 3. Buscar con afán y sacrificio la solución de un problema.

rebuscársela. 1. Ingeniarse para enfrentar y sortear dificultades cotidianas.

El rebusco es mayor que la vendimia, dice Gedeón, un chin de masaje al inflado ego efrainita pues acaban de capturar dos jefes. Y funciona:

v.3 Dios ha entregado en vuestras manos a los jefes de Madián, Oreb y Zeeb; ¿y qué pude hacer yo en comparación con vosotros? Entonces se aplacó la ira de ellos contra él cuando dijo esto.

Hasta aquí, un modelo de piedad mosaica. Comisionado por Dios, investido con Su Espíritu, en una guerra santa donde la victoria no es personal sino un regalo divino.

Pero entonces…

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