Mes: julio 2022
Filipenses 1:12
EstándarQuiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, Filipenses 1:12
El apóstol Pablo escribió su carta a la iglesia de Filipos mientras estaba preso en Roma. Aunque confinado y bajo vigilancia mientras esperaba ser enjuiciado, escribió para animar a los filipenses, asegurándoles que su situación estaba siendo utilizada por Dios.
Les dijo: “…He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4.11).
Pablo no se consideraba una víctima. Estaba convencido de que se encontraba bajo la mano soberana del Dios viviente. Esta era la situación ordenada para él en ese momento, de acuerdo con el propósito divino del Señor.
Es más, el apóstol vio frutos de su tiempo en prisión. Toda la guardia imperial escuchó de Cristo por el testimonio constante del apóstol. Su confinamiento tuvo el efecto opuesto de lo que sus enemigos habían planeado. En vez de llevar a los cristianos a esconderse, la demostración de contentamiento de Pablo frente a las dificultades los hizo más osados «Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.» (Filipenses 1:14).
Al igual que Pablo, podemos escoger la manera de actuar ante el dolor y las dificultades. Si optamos por el resentimiento y la amargura, nuestro sufrimiento será en vano. Pero si vemos cada situación como una oportunidad para crecer espiritualmente, podremos regocijarnos en el Señor a pesar de todo.
Lee. Medita. Aplica.
The Crocus’s soliloquy
EstándarDown in my solitude under the snow
where nothing cheering can reach me;
here, without light to see how to grow,
I’ll trust to nature to teach me.
I will not despair, nor be idle, nor frown,
lock’d in so gloomy a dwelling;
my leaves shall run up, and my roots shall run down,
while the bud in my bosom is swelling.
Soon as the frost will get out of my bed,
from this cold dungeon to free me,
I will peer up with my little bright head;
all will be joyful to see me.
Then from my heart will young petals diverge,
as rays of the sun from their focus;
I from the darkness of earth will emerge,
a happy and beautiful crocus.
Gaily array’d in my yellow and green,
when to their view I have risen,
will they not wonder that one so serene
cam from so dismal a prison?
Many, perhaps, from so simple a flower
this little lesson may borrow –
patient to-day, through its gloomiest hour,
we come out the brighter to-morrow.
Hannah Flagg Gould. USA (1789-1865)