Alma llanera

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Yo nací en esta ribera del Arauca vibrador.

Soy hermano de la espuma,

de las garzas y las rosas,

y del sol.

Me arrulló la viva diana de la brisa en el palmar,

y por eso tengo el alma

como el alma primorosa

del cristal.

Amo, lloro, canto, sueño,

con claveles de pasión.

Y adoro rubia crines

del potro que quiero yo.

Rafael Bolívar Coronado. Venezuela (1884-1924)

Pedro Elías Gutiérrez. Venezuela (1870-1954)

At the funeral of a young people

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When blooming youth is snatched away

by death’s resistless hand,

our hearts the mournful tribute pay

which pity must demand.

While pity prompts the rising sigh,

o may this truth, impress’d

with awful power,

-“I too must die”

sink deep in every breast.

Let this vain world engage no more;

behold the gaping tomb!

It bids us seize the present hour,

tomorrow death may come.

The voice of this alarming scene,

may every heart obey;

nor be the heavenly warning vain,

which calls to watch and pray.

Oh, let us fly -to Jesus fly,

whose powerful arm can save;

then shall our hopes ascend on high,

and triumph o’er the grave.

Great God!

Thy sovereign grace impart,

with cleansing, healing power;

this only can prepare the heart

for death’s surprising hour.

Ann Steele. England (1717-1778)

Noche serena

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(fragmento)

Cuando contemplo el cielo

de innumerables luces adornado,

y miro hacia el suelo,

de noche rodeado,

en sueño y en olvido sepultado,

el amor y la pena

despiertan en mi pecho un ansia ardiente;

despiden larga vena

los ojos hechos fuente,

Loarte, y digo al fin con voz doliente:

-Morada de grandeza,

templo de claridad y de hermosura:

mi alma que a tu alteza

nació, ¿qué desventura

la tiene en esta cárcel, baja, oscura?

***

¿Quién es el que esto mira,

y precia la bajeza de la tierra,

y no gime y suspira

por romper lo que encierra

el alma, y de estos bienes la destierra?

Aquí vive el contento,

aquí reina la paz; aquí, asentado

en rico y alto asiento

está el Amor sagrado,

de glorias y deleites rodeado.

Inmensa hermosura

aquí se muestra toda, y resplandece

clarísima luz pura

que jamás anochece:

eterna primavera aquí florece.

¡Oh, campos verdaderos!

¡Oh, prados con verdad frescos y amenos!

¡Riquísimos mineros!

¡Oh, deleitosos senos!

¡Repuestos valles, de mil bienes llenos!

Fray Luis de Leon. España (1527-1591)

Lejana arquitectura

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Vejez, llévate todo: cutis terso

donde viajaron manos persuasivas,

ojos radiantes, lámparas votivas

que iluminaron noches de universo.

Llévate aquel andar que como en verso

mis firmes piernas eran decisivas.

Yo buscaba las cosas sustantivas

quizá muy lejos de un afán perverso.

Llévate de la avispa mi cintura,

dimensión increíble, lozanía,

llévate de mis senos la blancura

y el negro de mi pelo en armonía.

Lévate mi lejana arquitectura.

¡Pero déjame entera mi alegría!

Griselda Alvarez Ponce de León. México (1913-2009)

Vida

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¡Qué difícil pensar de tan contenta,

no se puede escribir de tanta dicha!

A pío y canto el ave se encapricha

y vuela saboreando la tormenta.

Brota el renuevo y en la rama alienta

una explosión de júbilo predicha.

En lluvia y cal alivia su desdicha

la rosa estéril que vivir intenta.

Una paloma en leche se retiñe

y de tan alba nieve se alborota.

Todo está bien. El sol no se destiñe.

Que los tristes mastiquen su derrota,

yo muero de la risa que me ciñe,

bocanada de vida que me brota.

Griselda Alvarez Ponce de León. México (1913-2009)

Los búhos

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Detrás de cada nube, de cada monte

de cada copa, de cada rama

hay búhos en la noche.

Se esconden en el humo de las pipas.

Se alimentan de malentendidos

y estrellas de neón.

En la oscuridad se pueden confundir

lo mismo con esas cenizas

que con sus sombras.

Con los faros gemelos de sus ojos

recorren parsimoniosamente

las aguas de la noche.

Y conversan con el viento.

Sollozan con la lluvia.

Se callan con el sol.

Alberto Blanco. México (1951- )

Los gorriones

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Bajan de nueva cuenta hasta el jardín,

bajan en grupo, solos, en parejas

en busca de semillas o de pan,

de agua fresca, de frutos o de insectos

pero los amilana una mirada.

Siguiendo los atávicos auspicios

de su naturaleza, los gorriones

alzan el vuelo y tímidos se posan

en los cables de luz -como si fueran

las notas de un rondó en el pentagrama.

Alberto Blanco. México (1951- )

Yo escucho los cantos

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Yo escucho los cantos

de viejas cadencias,

que los niños cantan

cuando en coro juegan,

y vierten en coro

sus almas que sueñan,

cual vierten sus aguas

las fuentes de piedra:

con monotonías

de risas eternas,

que no son alegres,

con lágrimas viejas,

que no son amargas

y dicen tristezas,

tristezas de amores

de antiguas leyendas.

En los labios niños,

las canciones llevan

confusa la historia

y clara la pena;

como clara el agua

lleva su conseja

de viejos amores,

que nunca se cuentan.

Jugando, a la sombra

de una plaza vieja,

los niños cantaban…

La fuente de piedra

vertía su eterno

cristal de leyenda.

Cantaban los niños

canciones ingenuas,

de un algo que pasa

y que nunca llega:

la historia confusa

y clara la pena.

Seguía su cuento

la fuente serena;

borrada la historia,

contaba la pena.

Antonio Machado. España (1875-1939)

To the Unknown Evangelist, My Brother

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(fragment)

Just before the break of dawn

the world looms dark, difficult and dreary.

The autumn winds and rain

dah your sleepy dreams,

a troublesome and melancholy net

shrouds your heart.

Looking back along the trodden path

the whole is full of potholes and rough patches.

Some defeats.

Some victories.

Many stone-cold heartaches

and yet, so many shouts of praise.

Remember that day,

you suddenly felt so alone!

Old friends were long estranged,

and fellow believers likewise cold and aloof!

Toward the world you felt pity and sorrow,

but in return came scoffing and mockery.

You showed unbridled enthusiasm to the brothers and sisters,

but they bequeathed you only a spiritually

unbearable, oppressive sadness;

no one understood,

and no one took notice;

despair crushed your heart,

grief stifled your breath!

Although you diligently attended your daily work,

deep in the night you often wept silently before the Lord!

So alone!

In this world, other than your own shadow,

it seemed as if no other companion walked your path,

therefore, as you felt oppressed,

you couldn’t help but begin to hesitate…

Yet, just at that instant,

you remembered anew the moment of your call!

Lying in waste, the fields were white and ripe for harvest,

your fellow countrymen, under fire of war, were like lost sheep

crying out! Weeping in sorrow!

Today,

we will raise our banners high!

Let them wave,

let them fly,

let them face the sun,

let them welcome the bright and shining King!

Yes,

let the tempest quickly come!

Because,

when the world looms ever more dark, difficult, and dreary

we yet firmly believe, in the distance

the dawn is visible!

The dawn is visible!

Bian Yunbo. China (1925-2018)poe

https://www.reformation21.org/blog/bian-yunbo-a-poet-for-the-unknown-christian

Adentro de mi vaga superficie

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Adentro de mi vaga superficie

se revuelve un constante movimiento;

es el polvo que todo lo renueva,

destruyendo.

*

Adentro de la piel que me protege

y de la carne a la que estoy nutriendo,

hay una voz interna que me nombra;

polvo tenso.

*

Sé bien que no he escogido la materia

de este cuerpo tenaz, pero indefenso,

arrastro una cadena de cenizas:

polvo eterno.

*

Tal como yo han pasado las edades,

soportando la lucha de lo interno,

el polvo va tomando sus entrañas

de alimento…

¡Humanidad, del polvo experimento!

Guadalupe Amor. México (1918-2000)