Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
¿Le gusta ir a lo seguro, o prefiere tomar riesgos? A muchos cristianos no les gusta arriesgarse porque el resultado es incierto y puede implicar pérdidas. Desde un punto de vista humano, eliminar el daño potencial tiene sentido. Pero para los cristianos, la incertidumbre forma parte del andar por fe. Hay momentos en los que la obediencia puede parecernos arriesgada, pero desde la perspectiva de Dios no existe el peligro, ya que Él lo controla todo y nunca deja de cumplir sus propósitos.
La Biblia habla de personas que obedecieron al Señor en situaciones impredecibles. Uno de ellos fue Ananías, un discípulo enviado por Dios para ministrar al recién convertido Saulo. Ananías arriesgó su vida al visitar a este notorio enemigo del cristianismo, «Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.” (Hechos 9:13-14)
También Saulo vivió en peligro después de su conversión, al predicar en obediencia el mismo evangelio al que antes se había opuesto, «Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo. Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarle;» (Hechos 9:21-23). Al enfocarse en Dios, su carácter y sus promesas, estos dos hombres obedecieron a pesar de la incertidumbre, y fueron usados por el Señor en gran medida.
¿Dónde le está llamando Dios a confiar en Él? Recuerde que cada vez que se enfrente a un riesgo, es una oportunidad de experimentar la fidelidad del Señor.
Lee, Medita y Aplica!