Historia de la Redención (2)

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2. Vía de Salvación. El trato de Dios con la Nación de Israel.

(Génesis 12 -Malaquías)

A. Época de los Patriarcas (El Padre de la Nación) Génesis Caps. 12 al 50.

Abraham. Pueblo, tierra, nación, bendición. De todos los pueblos Dios se propuso escoger uno para completar la revelación de sí mismo, para mantener en alto la adoración del único y verdadero Dios en medio de un mundo que adoraba a muchos dioses.

Dios escogió a un hombre llamado Abram, hijo de Taré y descendiente de Sem. Abram nació en Ur de Caldea, la familia emigró hacia Harán, al noreste de la Mesopotamia. Estando Abram en este lugar Dios se le revela y le dice: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a una tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a lo que te bendijeren y maldeciré a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Ya que Abram era un hombre temeroso de Dios, creyó y le obedeció de todo su corazón, saliendo así sin saber exactamente a dónde iba. Al salir se llevó consigo a su esposa Sara y a su sobrino Lot, además de todos sus bienes, ganado y trabajadores. Salieron hacia una tierra llamada Canaán, tierra habitada por diversos pueblos llamados cananeos. Y Abraham (pues Dios le cambió el nombre) vio toda aquella tierra y se le apareció nuevamente el Señor y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y creyó Abraham a Dios. En el tiempo señalado, Sara dio a luz a un niño al cual llamaron Isaac.

Isaac. Ambos estaban felices y agradecidos de Dios, Abraham, el amigo de Dios, sabía que el Señor tenía un plan grande para su hijo ya que se le había prometido que él sería padre de muchedumbre de gentes, y naciones y reyes saldrían de su simiente. Pero un día el Señor le dijo a Abraham que sacrificara a su hijo Isaac y él sabiendo que Dios todo lo puede no dudó en ofrecer a su hijo, pero Dios no buscaba derramamiento de sangre, sino probar la fe. Al ver el Señor la fe de Abraham y que no le había negado a su hijo Isaac, ratificó sus promesas con él y su descendencia jurando por sí mismo de que le bendeciría y multiplicaría y que en su simiente serían benditas todas la familias de la tierra. Luego de un tiempo Isaac se casa con Rebeca y tiene dos hijos, Esaú y Jacob.

Jacob. Esaú era diestro en la caza y Jacob era un hombre pacífico que habitaba en tiendas. A Esaú por ser el primogénito era al que le correspondían la bendición espiritual y los bienes de la familia. Pero Esaú no era un hombre temeroso de Dios: despreció las bendiciones de su primogenitura cambiándola a su hermano Jacob por un plato de lentejas. Jacob vive un tiempo con su tío Labán y allí se casa con dos hermanas Lea y Raquel y procrea doce hijos y una hija. En esta tierra Jacob prosperó y se multiplicó, pero después de un tiempo decidió volver con toda su familia a Canaán pero el hecho de haber engañado a su hermano le traía temor a su corazón, sin embargo Dios le envía su ángel y éste le bendice y le cambia el nombre de Jacob por el de Israel.

José. De sus doce hijos, Jacob mostró una clara preferencia por José. Éste era el hijo mayor de Raquel, la esposa favorita. Esta actitud de Jacob provocó el disgusto de los hijos de Lea, su otra esposa. José mostró desde el principio una naturaleza espiritual y sensible. Dos sueños extraños que parecían mostrar la autoridad de José sobre sus hermanos y aún sobre sus padres, demostraron que la mano de Dios era sobre él.

Debido a estos sueños y a que su padre Jacob le señalaba como favorito, sus hermanos resolvieron, provocados por los celos y su malvado corazón, acabar con José y sus sueños. Un día Jacob envió a José donde sus hermanos pastaban el rebaño, al verlo los hermanos decidieron venderle a una caravana de mercaderes que se dirigía a Egipto. Lo vendieron por veinte monedas de plata. Le quitaron su túnica y la mancharon con sangre de animal para simular su muerte delante de su padre Jacob.

Sin embargo Dios tenía un plan para José y para su pueblo; José se hizo grande en la tierra de Egipto porque había mostrado una sabiduría sin igual al haber interpretado los sueños del Faraón. José siempre le dio la gloria a Dios por la sabiduría que posaba sobre él. Luego de un tiempo sobrevino una hambruna sobre las naciones del Mediterráneo y las naciones vecinas venían a Egipto a buscar alimento, pues gracias a la administración de José esta tierra había sido librada de esta escasez de alimento.

Viendo Jacob que en Egipto había alimentos envió a sus hijos a comprar víveres. Cuando los hijos de Jacob llegaron a Egipto fueron atendidos por José, quien se reveló como el hermano que habían vendido tiempo atrás más no había nada que temer porque él los había perdonado, también les dijo que todo había sucedido por una buena razón: Dios había preservado su pueblo de esta manera.

Entonces José les dijo que volvieran a Canaán, trajeran a su padre Jacob y a todas sus familias y que vinieran a vivir a Egipto, a una tierra fértil y buena para el ganado llamada Gosén. Así lo hicieron ellos, trajeron a su padre y familias, todos ellos eran aproximadamente setenta personas.

Bianka Reyes de Suriel

Historia de la Redención (1)

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Nuestra amada hermana Bianka ha preparado una breve historia sobre la redención del hombre que abarca desde Génesis hasta Apocalipsis. Disfruten.

Narrativa sobre el Antiguo Testamento.

Creación y propósito del hombre. Génesis Caps. 1,2 En el principio de los tiempos, decidió Dios crear, y creó Él, con su palabra y en espacio de seis días, la Tierra y todo lo que existe. Hizo Dios el universo y todo lo que contiene, sus grandes planetas y estrellas luminosas. A la tierra le dijo que produjera diferentes plantas buenas y deliciosas para comer. Hizo también los animales que viven en el mar, en la tierra y los que pueden volar. Todo lo hizo Dios bueno y hermoso en gran manera en un espacio de seis días. Para culminar su obra y la gloria de su Nombre y para que usaran y gobernaran sobre todo lo creado creó al hombre, varón y hembra los creó. Este hombre era perfecto, tenía su complacencia en Dios y disfrutaba de su comunión.

  1. El Trato de Dios con el mundo entero antes de escoger la nación de Israel. Necesidad de Salvación. (Génesis Caps. 3 al 11).

Caída (Pecado). Pero el estado de perfecta armonía entre el Creador y sus criaturas no fue perdurable, ellos decidieron desobedecer a su Creador, escuchando las falsas promesas de Satanás. Se volvieron en contra de Dios y comieron del árbol del conocimiento del bien y del mal que se les había prohibido. Eva comió primero y después Adán, muriendo espiritualmente en ese mismo instante. Por esta desobediencia entró el pecado al mundo y toda la creación fue afectada.

La relación entre Dios y ellos se rompió, ya no existía esa comunión abierta entre ellos. Dios es santo y sin relación con el pecado. Sin embargo, Dios, mostrando su infinito amor y misericordia antes de echarlos del huerto les promete un Redentor, uno que saldría de la simiente de la mujer y que destruiría para siempre el dominio del pecado y de Satanás, uno que restauraría nuevamente la comunión entre Dios y la raza humana.

Primer Homicidio. Ahora viviendo el hombre fuera del huerto, en un estado de pecado, sufriendo las maldiciones de Dios sobre la tierra y todo su fruto; Eva concibió y trajo al mundo una descendencia pecadora y apartada naturalmente de Dios. Los primeros hijos de Adán y Eva fueron Caín y Abel, uno agricultor y el otro pastor. No pasó mucho tiempo para que empezaran a cosechar los frutos amargos del pecado. Sucedió un día que vinieron a adorar a Dios y cada uno trajo su ofrenda, pero Dios no se agradó de la ofrenda de Caín. Caín, gobernado por su ira y celos mató a su hermano Abel. Previamente vemos cómo Dios le sale al encuentro al pecador, primero haciendo ver en qué consiste el dominio del pecado, luego preguntando a Caín por su hermano. Esto así para llamarlo al arrepentimiento al cual éste nunca procedió.

Diluvio. La inclinación natural del hombre siguió siendo de continuo hacia el mal y las generaciones venideras así lo demostraron. Su corazón siempre inclinado a apartarse de Dios y su gobierno. El pecado prevaleció tanto y la maldad se volvió tan grande en la mente y acciones de los hombres, que Dios decidió destruir esa generación maligna y perversa a fin de hacer un nuevo principio.

Hubo un hombre llamado Noé que andaba en los caminos de Señor, Dios ordena a Noé que construya un arca muy grande donde él, su esposa, sus tres hijos y las esposas de ellos serían librados del juicio que Él traería sobre toda la faz de la tierra. Los hijos de Noé se llamaban Cam, Sem y Jafet. Dios también le dijo a Noé que llevara dentro del arca las parejas de animales que Él le indicaría. Ciento veinte años duró Noé construyendo el arca y en todo ese tiempo no hubo un solo corazón que se volviera hacia Dios.

Finalmente envió Dios un diluvio que duró cuarenta días y cuarenta noches y toda la faz de la tierra fue inundada, sobreviviendo únicamente Noé, su familia y los animales que estaban con él. Al salir del arca, Noé alabó y adoró a Dios construyendo un altar donde ofreció sacrificio. Noé y familia recibieron la promesa de que Dios no volvería a destruir la tierra con un diluvio y les dio como señal el arcoíris. Sus descendientes aumentaron rápidamente y se esparcieron por los valles fértiles de aquella tierra. (Asia Menor).

Torre de Babel

El Comienzo de Naciones. Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras, pero esto no significaba que los hombres se reunieran a alabar en nombre de Dios y contar sus maravillas o las grandes obras que había hecho a favor del hombre; más bien se pusieron de acuerdo para construir su propio gobierno y dijeron: vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre por si fuésemos esparcidos sobre la faz de la tierra.

Este plan no fue del agrado de Dios, pues sabía que la motivación de sus perversos corazones era que Él no gobernara sobre ellos. Él sabía que los hombres no desistirían de este plan puesto ya se había puesto de acuerdo. Por tanto dijo: Descendamos y confundamos allí su lengua para que ninguno entienda el habla de su compañero. Entonces cada uno se agrupó con aquellos que tenían el mismo idioma.

Así esparció Dios toda aquella gente desde allí sobre toda la faz de la tierra y así dejaron de edificar la ciudad. Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió el Señor el lenguaje de toda la tierra.

Bianka Reyes de Suriel

 

499 años!

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Post tenebras lux (después de oscuridad, luz)

Sola Escritura. 2Pedro 1:21; 2Timoteo 3:16; Marcos 7:7; 1Corintios 4:6
Sola Gracia. Efesios 2:8-9; Tito 3:5; Romanos 3:24
Sola Fe.
Solo Cristo. 1Timoteo 2:5; Hebreos 7:23-25
Soli Deo Gloria. Isaías 46:5-11

El 31 de octubre de 1517, al clavar su lista de 95 tesis en las puertas de madera del castillo de Wittenburg, Lutero dio inicio a la Reforma.

¡Feliz día!

Consejería a la Piper

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Mientras predicaba una serie de sermones sobre el tema de Escatología [la consumación de los tiempos, la 2da. venida de Cristo], enseñaba sobre 1 Tesalonicenses 4:13-18 acerca del regreso del Señor Jesús. Pablo inicia y termina el pasaje de una forma que me permitió decir “Esto es lo que uno hace con Escatología.”

Pablo inicia con algo así: “No queremos que estén desinformados, hermanos, sobre los que duermen, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza.” Y termina el pasaje con “Por tanto aliéntese uno a otro con estas palabras.”

Comienza y termina con una nota pastoral. Escatología es acerca de cómo sufrimos y de cómo ayudamos.

La gente solo quiere saber el tiempo, si pre-milenio, post-milenio, a-milenio… A lo que respondo: “Pierden el punto. ¿Escuchan esto? Pablo no quiere que ignoren el hecho de que Jesús está vivo. El Señor Jesús regresará. Estaremos con El por siempre. ¿Por qué? Para que tengamos cierta tristeza pero nos alentemos (consolemos) unos a otros de cierta manera. ¿Quieres saber para qué sirve el conocimiento? Para saber cómo entristecerte. Para saber cómo consolar a tus amigos que sufren. Para hablar conocimiento en las vidas de otros e impactar su tristeza. Para eso es la boca: “La boca del sabio es fuente de vida.”

Conocimiento es para que otros beban palabras de vida. Doctrina es todo sobre deleite, todo sobre cómo vives, todo sobre cómo aconsejas.

The glory of God: the goal of Biblical Counseling. John Piper. In Christ-Centered Biblical Counseling, Harvest House Publishers 2013, pp.23

12 maneras

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Para pensar, orar, obrar y esperar…
12 MANERAS DE AMAR AL HIJO REBELDE

John Piper introduce estas 12 maneras de amar al hijo rebelde diciendo: “Mi hijo Abraham, quien habla con base en la sabiduría de la experiencia y las escrituras, ha escrito el siguiente artículo: Yo lo leí con lágrimas y risa. Le pregunté inmediatamente si yo podía compartirlo con la iglesia y la amplia comunidad cristiana. Él accedió, no hay alegría mayor que ver a sus hijos caminando en la verdad y expresarla bien.”

Reflexión de Abraham Piper:

Muchos padres están descorazonados y completamente perplejos debido a su escéptico hijo o hija. No tienen idea de las causas por las cuales su hijo, que criaron tan bien, toma esas horribles y destructoras decisiones. Yo nunca he sido uno de esos padres, he sido uno de tales hijos.
Debido a la experiencia, ofrezco estas sugerencias para ayudarle a solucionar esta situación de su hijo rebelde.

1. Guíalo hacia Cristo.
El problema real de tu hijo rebelde no son las drogas, sexo, cigarrillos, pornografía, pereza, crímenes, groserías, deseos, homosexualidad o pertenecer a una banda de rock. El problema real es que no ve a Jesús claramente.
Lo mejor que puedes hacer -y la única razón para considerar las siguientes 12 sugerencias- es mostrarles a Cristo. Este no es un proceso sencillo ni inmediato, porque los pecados en las vidas de ellos que tanto te mortifican y les destruye, solamente empezarán a desvanecerse cuando tus hijos vean a Jesús como él realmente es.

2. Ora por él o ella.
Solamente Dios puede salvar a tu hijo o hija, por lo tanto continúa orando y Dios se presentará ante ellos en una forma que ellos no podrán resistirse a adorarlo.

3. Acepta que algo anda mal.  Si tu hija rechaza a Jesús, no pretendas aparentar que todo está bien. Para cada hijo incrédulo, los detalles serán diferentes. Cada uno necesitará que sus padres les “lleguen” en formas únicas. Sin embargo, nunca será aceptable que dejes de intentar llegar a ellos. Si tu hijo es incrédulo, no lo ignores. Las vacaciones serán más fáciles, pero la eternidad no lo será.

4. No esperes a que ellos se parezcan a Jesucristo.
Si tu hijo no es cristiano, no actuará como tal. Sabes que ha abandonado la fe, por ende no esperes a que viva bajo las normas con las cuales lo educaste. Por ejemplo, podrías estar tentado a decir: “Yo sé que tu estás luchando por creer en Jesús, ¿pero podrías al menos admitir que desperdiciar cada día es pecado?” Si él está luchando por creer en Jesús, entonces no tendrá problema en admitir que emborracharse está mal. Está claro que tu quieres protegerlo pero su incredulidad es el problema más grave no el andar de fiesta. No importa cómo se manifieste la incredulidad de tu hijo en su comportamiento, debes enfocarte más en la enfermedad del corazón que en sus síntomas.

5. Dale la bienvenida a casa.
Como la preocupación más importante no son las acciones de tu hijo sino su corazón, no exijas demasiados requerimientos para que regrese a casa. Si tiene cierta voluntad de estar contigo, significa que Dios le está dando una oportunidad de guiarlo nuevamente hacia el amor de Jesús. Obviamente, existen momentos en los cuales los padres deben dar ultimátums como: “No regreses a esta casa si …” Pero esto no debería ser a menudo. No disminuyas la posibilidad de que una oportunidad de reencontrarte con tu hijo debido a demasiados requisitos.
Si tu hija huele a hierbas o a ceniza, limpia su chaqueta y cambia las sábanas cuando ella salga, pero déjala volver a casa.

Si descubres que tu hija está embarazada, cómprale ácido fólico, llévala al médico, protégela y sobre todo déjala que regrese a casa.

Si tu hijo está arruinado porque derrochó todo el dinero que le prestaste en mujeres y alcohol, perdónale su deuda así como tu has sido perdonado, no le des más dinero, pero déjelo que regrese a casa.

Si él ha estado fuera durante una semana por estar en la casa de su novia, pídele que no siga alejado y que regrese a casa.

6. Rogar es mejor que regañar. Sé moderado con tu decepción. Lo que realmente te preocupa es que tu hija se está destruyendo a sí misma y no que está violando las normas. Trata a tu hija de forma que esto quede claro.
Probablemente ella sea consciente -especialmente si fue criada como cristiana- que su comportamiento es incorrecto. Y ella realmente sabe lo que piensas. No necesita que lo resaltes. Ella necesita ver cómo reaccionas ante su mala conducta. Tu paciencia y esperanza le mostrarán que realmente confías en Jesús. Su propia conciencia la puede condenar. Los padres deberían actuar firme y amablemente, siempre con la esperanza de que su hijo regresará.

7. Conéctalo a creyentes que tengan mejor acceso que tú.
Hay ocasiones en que uno se distancia del hijo en dos niveles: geográfico y relacional. Si tu hijo rebelde vive lejos, trata de encontrar un creyente en el que confíes en esa zona y pídele que contacte a tu hijo. A tu hijo podrá parecerle estúpido u ofensivo, pero es necesario hacerlo -especialmente si el creyente en el que pensaste puede relacionarse con tu hijo en un modo en el que tú no lo has conseguido. Distancia en la relación también será un efecto secundario luego de alejarse de la fe, por tanto tu relación será frágil y deberías protegerla en la medida de lo posible.

Pero la reprensión aún es necesaria. Aquí es donde otro creyente que tenga acceso emocional a tu hijo puede ser muy útil. Si hay algún creyente en el cual tu hijo confía y tal vez disfruta su compañía, ese creyente tiene un medio excelente para decirle a tu hijo -en una forma a la que realmente ponga atención-que él se está portando como un idiota. Esto puede sonar duro, pero es algo importante que necesitamos periódicamente y las personas en las que confiamos son las únicas que pueden darnos una reprimenda y así la asumiremos como algo bueno. A muchos chicos rebeldes les gustaría oír que se están comportando como idiotas -y esto es raro que los padres puedan decirlo y sirva de algo- de tal forma que trata de mantener a otros cristianos en la vida de tus hijos.

8. Respeta a sus amigos. Podrán ser parte de las multitudes con las que tú nunca te relacionarías, pero ellos son los amigos de tu hijo. Respeta eso -incluso si la relación está fundamentada en el pecado. Realmente son malos para tu hijo. Pero él es malo para ellos también. No servirá de nada que digas abiertamente que ellos no son buenos para tu hijo.
Cuando tu hijo aparezca en una fiesta familiar con otra novia -una que en tu vida habías visto antes y que probablemente no volverás a ver- sé hospitalario. Ella también es una chica rebelde y necesita a Jesús.

9. Usa las nuevas tecnologías.
Agradece a Dios por la tecnología: permiten estar en comunicación permanente y sencilla con tus hijos. Cuando leas algo en la Biblia que te motive y ayude a amar a Jesús más intensamente, envíaselo a tu hijo. La mejor exhortación para ellos son los ejemplos positivos de la alegría de Cristo en tu propia vida.
No te estreses cuando estés escribiendo emails como si cada uno tuviese que ser especialmente poderoso; no decaigas, deja que el efecto de las bendiciones de Dios que a ti te ayudan lleguen a la bandeja de entrada de tu hijo. La palabra de Dios nunca se proclama en vano.

10. Invítalo a comer.
Si es posible, no limites la interacción con tu hijo a medios electrónicos. Reúnete con él cara a cara. Podrías pensar que la situación será estresante e incómoda, pero créeme que la situación de tu hijo es peor: está experimentando la misma incomodidad, pero combinada con la culpa.

De tal forma que si él está de acuerdo de reunirse contigo a comer, da gracias a Dios y usa esta oportunidad. Podrás sentirte hipócrita al hablar sobre su vida diaria, puesto que lo más importante para ti es su vida eterna, pero inténtalo de todas formas. Él necesita saber que te preocupas por todas sus cosas. Luego, antes de terminar la comida, ora para que Dios te dé sabiduría para preguntarle por su alma. No sabes como te responderá. ¿Puede que mueva sus ojos como haciéndote burlas? ¿Se enfadará y se irá? ¿O habrá Dios creado un efecto desde la última vez que hablasteis? No los sabrás hasta que lo intentes.

Nota para los padres que tienen hijos jóvenes: Dedica algunos momentos para salir a cenar con tus hijos. No solamente será beneficioso para él sino también, después de haber entrado en una etapa de rebeldía, le permitirá expresar sus
sentimientos libremente. Si un hijo tiene costumbre de salir a cenar con su padre cada sábado desde que era pequeño, será más difícil rechazar la invitación del padre, (incluso para los irreverentes de 19 años.)

11. Pon interés en sus asuntos
Si tu hija a propósito está rechazando a Cristo, entonces la forma en que ella pasa su tiempo probablemente te decepcionará. Sin embargo, si es posible encuentra el valor de sus intereses y motívala. Solías ir a verla actuar en la escuela cuando tenía 10 años; ¿qué puedes hacer ahora que tiene 20 años de edad para demostrarle que todavía te preocupas por ella? Jesús pasó momentos con recaudadores de impuestos y prostitutas y él no tenía ninguna relación familiar con ellos. Imita a Cristo siendo esa clase de padre al que no le importa ponerse unos tapones en los oídos e ir al club nocturno para ver actuar a su hija. Motívala y nunca dejes de orar para que empiece a usar sus dones para la gloria de Jesús en vez de la propia.

12. Guíalo hacia Jesucristo
Esto puede ser super estresante. Es lo más importante. Ninguna estrategia para alcanzar a tu hijo o hija durará mucho si el objetivo primordial no es ayudarles a conocer a Jesús.
No es que ellos vayan a ser buenos niños de nuevo; o que se vayan a cortar el cabello y comenzar a ducharse. No es que comience a gustarle la música clásica en vez de su favorita. No es que dejen de avergonzarte en tu estudio bíblico semanal. No es que cambien y ahora voten por un partido conservador en las próximas elecciones. Tampoco es que puedas dormir tranquilamente sabiendo que ellos no irán al infierno.

La razón más prioritaria de estas 12, de que ores por ellos, les recibas en casa, ruegues por ellos, les escribas correos o te intereses por sus asuntos es que sus ojos se abrirán a Cristo. Y no es que sea el único punto -Él es la única esperanza. Pero cuando vean las maravillas de Jesús, la satisfacción será algo completamente ditinto para ellos.
Cristo reemplazará la patética vanidad por el dinero o la alabanza del hombre o la altura o el orgasmo con que están arriesgando su eternidad en estos momentos. Solamente la gracia de Dios puede sacarlos de sus peligrosas acciones y unirlos a él con seguridad, cautivos pero satisfechos. Él lo hará posible, lo ha hecho con muchos. Ten fe y no desfallezcas.
https://www.avivanuestroscorazones.com/media/anc_pdfs/12_maneras_de_amar_al_hijo_rebelde.pdf

Cortesía de Bianka, con un toque editorial. 🙂

Mente pura

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“Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidas.” (Tito 1:15)

¿Ves ahora por qué nos da tanto trabajo pensar bien de los demás?

puro, ra. (Del lat. purus).
1. Libre y exento de toda mezcla de otra cosa.
2. Que procede con desinterés en el desempeño de un empleo o en la Administración de Justicia.
3. Que no incluye ninguna condición, excepción o restricción ni plazo.
4. Casto, ajeno a la sensualidad.
5. Libre y exento de imperfecciones morales. Este libro contiene una moral pura.
6. Mero, solo, no acompañado de otra cosa.
7. Dicho del lenguaje o del estilo: Correcto, exacto, ajustado a las leyes gramaticales y al mejor uso, exento de voces y construcciones extrañas o viciosas.
8. Dicho de una persona: Que usa este lenguaje o este estilo. [Diccionario de la Lengua Española. Real Academia].

Mente y/o conciencia corruptas, mente y/o conciencia incrédulas son incapaces de pensar bien de los demás, de “hacer una buena construcción”, como dirían los antiguos puritanos.

puritano, na. (Del ingl. puritan).

1. Dicho de una persona: Que real o afectadamente profesa con rigor las virtudes públicas o privadas y hace alarde de ello.
2. Se dice del individuo de un grupo reformista, inicialmente religioso, formado en Inglaterra en el siglo XVI, que propugnaba purificar la Iglesia anglicana oficial de las adherencias recibidas del catolicismo.
3. Perteneciente o relativo a estos individuos. [Diccionario de la Lengua Española. Real Academia].

¡Oh Señor aumenta nuestra fe! De tal manera que nuestra profesión se evidencie en pureza de pensamientos de y hacia los demás, en el testimonio de una limpia conciencia.

Gracia sobreabundante

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Un pecador inmerecido.

Cristo me salvó.

La ley me ensuciaba (culpaba),

el segundo Adán me limpió (justificó).

Mi condenación era muerte,

Su muerte me redimió.

¡Aleluya!

Gracia sobreabundante.

Basado en Romanos 5. IE.