Humildad

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La cualidad central del carácter del cual fluye un liderazgo de servicio se llama humildad. No hay genuino liderazgo de servicio donde no hay humildad genuina.

Pero, ¿qué es humildad?
¿Significa ser pasivos? ¿Implica falta de confianza? ¿Quiere decir no reconocer como propios logros ni medallas? ¿No permitir que salga tu foto…?
Humildad y orgullo tienen muy poco qué ver con tus acciones o decisiones, el peso principal reside en tus motivaciones y actitudes. Es lo que crees sobre ti misma lo que determinará si eres humilde u orgullosa.

Humildad es el reconocimiento intencional de que Dios lo es todo para ti, y de que tú no eres nada sin El. Es el reconocimiento de que la vida no se trata de ti, y de que las necesidades de otros son más importantes que las tuyas.

Quien es humilde sabe que la humildad es una decisión (Santiago 4:10; 1 Pedro 5:5-7).
Quien es humilde sabe que la humildad es una actitud (Filipenses 2:3-11), una manera de pensar que toca tu acercamiento a todo lo que haces y especialmente a las personas que entran en contacto contigo.

Ser humilde es un estado de mente, una actitud que nos lleva a dar y servir a otros. Se evidencia en servicio sacrificial. La humildad honra a Dios al expresar Su amor y compasión mediante servicio a otros.

Crawford Loritts Jr. Leadership as an identity: the four traits of those who wield lasting influence.
Moody Publishers, 2009. pp.133-135

12 maneras

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Para pensar, orar, obrar y esperar…
12 MANERAS DE AMAR AL HIJO REBELDE

John Piper introduce estas 12 maneras de amar al hijo rebelde diciendo: «Mi hijo Abraham, quien habla con base en la sabiduría de la experiencia y las escrituras, ha escrito el siguiente artículo: Yo lo leí con lágrimas y risa. Le pregunté inmediatamente si yo podía compartirlo con la iglesia y la amplia comunidad cristiana. Él accedió, no hay alegría mayor que ver a sus hijos caminando en la verdad y expresarla bien.»

Reflexión de Abraham Piper:

Muchos padres están descorazonados y completamente perplejos debido a su escéptico hijo o hija. No tienen idea de las causas por las cuales su hijo, que criaron tan bien, toma esas horribles y destructoras decisiones. Yo nunca he sido uno de esos padres, he sido uno de tales hijos.
Debido a la experiencia, ofrezco estas sugerencias para ayudarle a solucionar esta situación de su hijo rebelde.

1. Guíalo hacia Cristo.
El problema real de tu hijo rebelde no son las drogas, sexo, cigarrillos, pornografía, pereza, crímenes, groserías, deseos, homosexualidad o pertenecer a una banda de rock. El problema real es que no ve a Jesús claramente.
Lo mejor que puedes hacer -y la única razón para considerar las siguientes 12 sugerencias- es mostrarles a Cristo. Este no es un proceso sencillo ni inmediato, porque los pecados en las vidas de ellos que tanto te mortifican y les destruye, solamente empezarán a desvanecerse cuando tus hijos vean a Jesús como él realmente es.

2. Ora por él o ella.
Solamente Dios puede salvar a tu hijo o hija, por lo tanto continúa orando y Dios se presentará ante ellos en una forma que ellos no podrán resistirse a adorarlo.

3. Acepta que algo anda mal.  Si tu hija rechaza a Jesús, no pretendas aparentar que todo está bien. Para cada hijo incrédulo, los detalles serán diferentes. Cada uno necesitará que sus padres les «lleguen» en formas únicas. Sin embargo, nunca será aceptable que dejes de intentar llegar a ellos. Si tu hijo es incrédulo, no lo ignores. Las vacaciones serán más fáciles, pero la eternidad no lo será.

4. No esperes a que ellos se parezcan a Jesucristo.
Si tu hijo no es cristiano, no actuará como tal. Sabes que ha abandonado la fe, por ende no esperes a que viva bajo las normas con las cuales lo educaste. Por ejemplo, podrías estar tentado a decir: “Yo sé que tu estás luchando por creer en Jesús, ¿pero podrías al menos admitir que desperdiciar cada día es pecado?” Si él está luchando por creer en Jesús, entonces no tendrá problema en admitir que emborracharse está mal. Está claro que tu quieres protegerlo pero su incredulidad es el problema más grave no el andar de fiesta. No importa cómo se manifieste la incredulidad de tu hijo en su comportamiento, debes enfocarte más en la enfermedad del corazón que en sus síntomas.

5. Dale la bienvenida a casa.
Como la preocupación más importante no son las acciones de tu hijo sino su corazón, no exijas demasiados requerimientos para que regrese a casa. Si tiene cierta voluntad de estar contigo, significa que Dios le está dando una oportunidad de guiarlo nuevamente hacia el amor de Jesús. Obviamente, existen momentos en los cuales los padres deben dar ultimátums como: “No regreses a esta casa si …” Pero esto no debería ser a menudo. No disminuyas la posibilidad de que una oportunidad de reencontrarte con tu hijo debido a demasiados requisitos.
Si tu hija huele a hierbas o a ceniza, limpia su chaqueta y cambia las sábanas cuando ella salga, pero déjala volver a casa.

Si descubres que tu hija está embarazada, cómprale ácido fólico, llévala al médico, protégela y sobre todo déjala que regrese a casa.

Si tu hijo está arruinado porque derrochó todo el dinero que le prestaste en mujeres y alcohol, perdónale su deuda así como tu has sido perdonado, no le des más dinero, pero déjelo que regrese a casa.

Si él ha estado fuera durante una semana por estar en la casa de su novia, pídele que no siga alejado y que regrese a casa.

6. Rogar es mejor que regañar. Sé moderado con tu decepción. Lo que realmente te preocupa es que tu hija se está destruyendo a sí misma y no que está violando las normas. Trata a tu hija de forma que esto quede claro.
Probablemente ella sea consciente -especialmente si fue criada como cristiana- que su comportamiento es incorrecto. Y ella realmente sabe lo que piensas. No necesita que lo resaltes. Ella necesita ver cómo reaccionas ante su mala conducta. Tu paciencia y esperanza le mostrarán que realmente confías en Jesús. Su propia conciencia la puede condenar. Los padres deberían actuar firme y amablemente, siempre con la esperanza de que su hijo regresará.

7. Conéctalo a creyentes que tengan mejor acceso que tú.
Hay ocasiones en que uno se distancia del hijo en dos niveles: geográfico y relacional. Si tu hijo rebelde vive lejos, trata de encontrar un creyente en el que confíes en esa zona y pídele que contacte a tu hijo. A tu hijo podrá parecerle estúpido u ofensivo, pero es necesario hacerlo -especialmente si el creyente en el que pensaste puede relacionarse con tu hijo en un modo en el que tú no lo has conseguido. Distancia en la relación también será un efecto secundario luego de alejarse de la fe, por tanto tu relación será frágil y deberías protegerla en la medida de lo posible.

Pero la reprensión aún es necesaria. Aquí es donde otro creyente que tenga acceso emocional a tu hijo puede ser muy útil. Si hay algún creyente en el cual tu hijo confía y tal vez disfruta su compañía, ese creyente tiene un medio excelente para decirle a tu hijo -en una forma a la que realmente ponga atención-que él se está portando como un idiota. Esto puede sonar duro, pero es algo importante que necesitamos periódicamente y las personas en las que confiamos son las únicas que pueden darnos una reprimenda y así la asumiremos como algo bueno. A muchos chicos rebeldes les gustaría oír que se están comportando como idiotas -y esto es raro que los padres puedan decirlo y sirva de algo- de tal forma que trata de mantener a otros cristianos en la vida de tus hijos.

8. Respeta a sus amigos. Podrán ser parte de las multitudes con las que tú nunca te relacionarías, pero ellos son los amigos de tu hijo. Respeta eso -incluso si la relación está fundamentada en el pecado. Realmente son malos para tu hijo. Pero él es malo para ellos también. No servirá de nada que digas abiertamente que ellos no son buenos para tu hijo.
Cuando tu hijo aparezca en una fiesta familiar con otra novia -una que en tu vida habías visto antes y que probablemente no volverás a ver- sé hospitalario. Ella también es una chica rebelde y necesita a Jesús.

9. Usa las nuevas tecnologías.
Agradece a Dios por la tecnología: permiten estar en comunicación permanente y sencilla con tus hijos. Cuando leas algo en la Biblia que te motive y ayude a amar a Jesús más intensamente, envíaselo a tu hijo. La mejor exhortación para ellos son los ejemplos positivos de la alegría de Cristo en tu propia vida.
No te estreses cuando estés escribiendo emails como si cada uno tuviese que ser especialmente poderoso; no decaigas, deja que el efecto de las bendiciones de Dios que a ti te ayudan lleguen a la bandeja de entrada de tu hijo. La palabra de Dios nunca se proclama en vano.

10. Invítalo a comer.
Si es posible, no limites la interacción con tu hijo a medios electrónicos. Reúnete con él cara a cara. Podrías pensar que la situación será estresante e incómoda, pero créeme que la situación de tu hijo es peor: está experimentando la misma incomodidad, pero combinada con la culpa.

De tal forma que si él está de acuerdo de reunirse contigo a comer, da gracias a Dios y usa esta oportunidad. Podrás sentirte hipócrita al hablar sobre su vida diaria, puesto que lo más importante para ti es su vida eterna, pero inténtalo de todas formas. Él necesita saber que te preocupas por todas sus cosas. Luego, antes de terminar la comida, ora para que Dios te dé sabiduría para preguntarle por su alma. No sabes como te responderá. ¿Puede que mueva sus ojos como haciéndote burlas? ¿Se enfadará y se irá? ¿O habrá Dios creado un efecto desde la última vez que hablasteis? No los sabrás hasta que lo intentes.

Nota para los padres que tienen hijos jóvenes: Dedica algunos momentos para salir a cenar con tus hijos. No solamente será beneficioso para él sino también, después de haber entrado en una etapa de rebeldía, le permitirá expresar sus
sentimientos libremente. Si un hijo tiene costumbre de salir a cenar con su padre cada sábado desde que era pequeño, será más difícil rechazar la invitación del padre, (incluso para los irreverentes de 19 años.)

11. Pon interés en sus asuntos
Si tu hija a propósito está rechazando a Cristo, entonces la forma en que ella pasa su tiempo probablemente te decepcionará. Sin embargo, si es posible encuentra el valor de sus intereses y motívala. Solías ir a verla actuar en la escuela cuando tenía 10 años; ¿qué puedes hacer ahora que tiene 20 años de edad para demostrarle que todavía te preocupas por ella? Jesús pasó momentos con recaudadores de impuestos y prostitutas y él no tenía ninguna relación familiar con ellos. Imita a Cristo siendo esa clase de padre al que no le importa ponerse unos tapones en los oídos e ir al club nocturno para ver actuar a su hija. Motívala y nunca dejes de orar para que empiece a usar sus dones para la gloria de Jesús en vez de la propia.

12. Guíalo hacia Jesucristo
Esto puede ser super estresante. Es lo más importante. Ninguna estrategia para alcanzar a tu hijo o hija durará mucho si el objetivo primordial no es ayudarles a conocer a Jesús.
No es que ellos vayan a ser buenos niños de nuevo; o que se vayan a cortar el cabello y comenzar a ducharse. No es que comience a gustarle la música clásica en vez de su favorita. No es que dejen de avergonzarte en tu estudio bíblico semanal. No es que cambien y ahora voten por un partido conservador en las próximas elecciones. Tampoco es que puedas dormir tranquilamente sabiendo que ellos no irán al infierno.

La razón más prioritaria de estas 12, de que ores por ellos, les recibas en casa, ruegues por ellos, les escribas correos o te intereses por sus asuntos es que sus ojos se abrirán a Cristo. Y no es que sea el único punto -Él es la única esperanza. Pero cuando vean las maravillas de Jesús, la satisfacción será algo completamente ditinto para ellos.
Cristo reemplazará la patética vanidad por el dinero o la alabanza del hombre o la altura o el orgasmo con que están arriesgando su eternidad en estos momentos. Solamente la gracia de Dios puede sacarlos de sus peligrosas acciones y unirlos a él con seguridad, cautivos pero satisfechos. Él lo hará posible, lo ha hecho con muchos. Ten fe y no desfallezcas.

Haz clic para acceder a 12_maneras_de_amar_al_hijo_rebelde.pdf

Cortesía de Bianka, con un toque editorial. 🙂

De voluntades y voluntarios

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Ryan Holck es pastor transformado en diseñador gráfico para iglesias. Puedes encontrar ayuda y mucho más en su blog churchtechtoday.com

Si acaso no te has dado cuenta, los voluntarios son la sangre de tu iglesia.

Llegan cada semana con una sonrisa (real o pintada) en la cara y sirven. Porque es lo que hay qué hacer.

Para los extrovertidos ser voluntarios es una experiencia vigorizante que carga su propia recompensa.

Para los introvertidos es un deber a cumplir.

Pero sin importar su motivación, nuestra efectividad a largo plazo depende de ellos. Nunca podremos contratar el volumen de gente que necesitamos para dirigir una iglesia. Ni tendríamos por qué hacerlo.

Los retos se reducen a expectativas.

Sobre nuestras expectativas…

Si esperamos poco de ellos, no verán como importante su contribución y se irán pronto.

Si esperamos mucho de ellos, corremos el riesgo de perder justo la gente que necesitamos.

Sobre sus expectativas de nosotros…

Hacer algo importante.

Ser valorados y respetados.

¿Dónde encontramos balance? Cada persona es diferente. He aquí una lista de 10 cosas que no debieras esperar de tus voluntarios:

1) Que inviertan tiempo sin entender las metas. Cada uno de nosotros quiere que su vida cuente para algo. Saber que hace la diferencia. Cuando le pedimos a un voluntario que invierta tiempo y recursos sin explicarle las metas del proyecto…

2) Que alcancen objetivos sin comprender el por qué de la petición. Diles por qué ese proyecto de dos horas es importante para tus metas y aprenderán a verlo con otros ojos.

3) Que articulen una visión de la cual no ven un modelo. Una visión en la pared no significa nada si no hay pasión en los pasillos. Tus voluntarios modelarán lo que ven en ti.

4) Que funcionen sin recibir estímulo. Cada uno de nosotros requiere palabras de aliento de vez en cuando (unos más, otros menos). Muestra a tus voluntarios cuánto aprecias su persona (no solo su trabajo!) y aliéntalos públicamente y por su nombre, verbal y por escrito.

5) Que trabajen gratis. La definición de un voluntario es «una persona que trabaja para una organización sin recibir salario.» No compensar financieramente no significa que no puedas bendecirlos por su ayuda. Donas, barritas de granola, café, té, galletitas, agua… no le pagarás 100.00 pesos a cada uno, pero con 100.00 pesos todavía se puede bendecir a otros por ser parte del equipo.

6) Que te defiendan si tú no lo haces. Trabajar en equipo significa defensa pública y confrontación privada. Tu equipo sabrá que puede confiar en tu apoyo y harán lo mismo contigo.

7) Que hagan milagros de último minuto, regularmente. Cuando esto no es la excepción, sino la regla, tu problema es serio.

8) Que abandonen todo porque fallaste en no tener un plan previo. En un equipo, la falta de planificación no es una banda de honor, es una discapacidad ministerial. Cuando planifiques por adelantado -semanas- tendrás tiempo para buscar y escuchar el liderazgo del Espíritu y planificar acorde.

9) Que sean creativos sin que haya dirección o apoyo y preparación. La creatividad no es una llave de agua que abres o cierras. Es algo que ocurre en tiempos y situaciones especiales. Proporciona dirección a tus voluntarios sobre lo que se necesita hacer, apóyalos para hacerlo y dales tiempo a prepararse. Encontrarás que sus visiones y planes exceden lo que Dios ha hecho en tu medio.

10) Que la culpa los mantenga motivados por largo tiempo. A nadie le gusta la culpa. Si utilizas la culpa para que tu gente trabaje, has pasado de líder a utilitario. No caigas en ello. Busca y encuentra maneras para dirigir y obtener lo mejor de cada quien. Te sorprenderá ver cómo mejora la respuesta a largo plazo, la tasa de retención y la felicidad de todos.

🙂

Denominación o Deformidad

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Nathan Busenitz es profesor de Teología en el Master’s Seminary en Los Angeles, CA. Pertenece al cuerpo pastoral de Grace Church. Puedes encontrarlo en el blog The Cripplegate.

Bautistas, Mormones, Testigos de Jehová. Los tres claman creer en Jesús. Sin embargo, solo uno de estos grupos puede clasificarse correctamente como denominación, lo demás es falsa religión.

denominación [diccionario RAE] (Del lat. denominatĭo, -ōnis).
1. Nombre, título o sobrenombre con que se distinguen las personas y las cosas.

deformidad [RAE] (Del lat. deformĭtas, -ātis).
1. Cualidad de deforme.
2. Cosa deforme.
3. Error grosero.

deforme [RAE] (Del lat. deformis).
1. Desproporcionado o irregular en la forma.
2. Que ha sufrido deformación.

¿Cuáles son las marcas de cultos y formas apóstatas del Cristianismo que las identifican como religiones falsas? Podemos nombrarlas como herejías, y no calificarlas simplemente como denominaciones diferentes.

Intentaremos responder en 200 palabras o menos.

El Nuevo Testamento articula tres criterios doctrinales fundamentales para identificar falsos maestros (y falsas religiones):

  1. Visión equivocada de la salvación. Una religión falsa (llámese o no cristiana) agrega o intenta añadir buenas obras al evangelio de gracia (cf. Romanos 11:6). En lugar de confiar solo en Cristo para salvación, busca ganar el favor de Dios mediante obras de auto-justicia y esfuerzo humano (cf. Hechos 15:1-11; Gálatas 1:6-9; Efesios 2:8-9; Filipenses 3:8-9; Tito 3:5-7).
  2. Visión equivocada de la Escritura. Un falso maestro distorsiona, niega, y deliberadamente desobedece las Escrituras (2 Pedro 2:1; 3:16). Agrega o sustrae a la verdad revelada por Dios (cf. Juan 17:17; Apocalipsis 22:18-19), busca alguna otra falsa autoridad para apoyar sus creencias (Marcos 7:6-12; cf. 2 Corintios 10:5).
  3. Visión equivocada del Salvador. Las falsas religiones tuercen la verdad sobre Jesucristo. Niegan aspectos de Su persona (por ejemplo, Su Deidad, humanidad, eternidad, ser único, etc.) o de Su obra (por ejemplo, Su muerte, resurrección, ascensión, etc.). Quienes no adoran al verdadero Cristo no son verdaderos Cristianos (Juan 4:24; cf. Juan 1:1,14; 1 Juan 1:1; 2:22-23; 4:1-3; 2 Juan 1:7-11).

cf = referencia cruzada.

5 marcas

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El pastor JI Packer propone en su libro «God in our Minds» (Ann Arbor, 1987, pp.24-35), que, entre la variedad de las maneras de Dios, hay cinco elementos constantes que aparecen cuando ocurren reavivamientos bíblicos:

  1. Percatarse de la presencia de Dios: «La primera y fundamental característica es el sentido de la cercanía de Dios, en Su santidad, misericordia y poder.»
  2. Respuesta a la Palabra de Dios: «El mensaje de la Escritura, que previamente tenía impacto superficial, si acaso, ahora investiga a sus oyentes, inquiere a sus lectores hasta lo más profundo de su ser.»
  3. Sensibilidad al pecado: «Conciencia hecha sensible, humildad profunda del ser.»
  4. Sentido de vida en común: «Amor y generosidad, unidad, alegría, firmeza y seguridad, espíritu de alabanza y de oración, y pasión por alcanzar a otros, son las marcas recurrentes de comunidades renovadas.»
  5. Testimonio de frutos: «Los creyentes proclaman con palabras y con hechos el poder de una nueva vida, son ganadas las almas, emerge una conciencia de comunidad conformada por valores cristianos.»

Ninguna iglesia, ninguna comunidad, experimentará poderes celestiales si no hay renovación terrenal. Es más, es el trabajo del pastor orar y predicar hacia un reavivar bíblico.

Por tanto, un pastor fiel no podrá hacer su trabajo si no reconoce que el evangelio que predica sacudirá las cosas.

¿Okey?

Ray Ortlund «Five marks of revived churches» The Gospel Coalition blog.

Honor a quien honor merece

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Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros (Romanos 12:10)

«Quienes son seguidores de doctrinas distintivamente Calvinistas, debieran, si son consistentes con sus propios principios, ser los más gentiles y perdonadores de todos los hombres.»  J.Newton, Memoirs of the life on the late William Grimshaw, p.67

«John Wesley no alentó nunca críticas contra George Whitefield. En una ocasión, un discípulo de mente estrecha le preguntó ‘¿Cree que veremos al Sr. Whitefield en el cielo?’  ‘No señor’ replicó Wesley, ‘temo que no, el Sr Whitfield estará tan cerca del Trono y nosotros tan lejos que no creo alcancemos a verlo.» John Pollock, George Whitefield and the Great Awakening, p.244

Soy Reformado. Estoy agradecido de todo lo que he aprendido de mis Reformados hermanos y hermanas en Cristo. Pero también tengo agradecimiento para otros -Dispensacionalistas, Metodistas, Carismáticos y otros- que no están alineados conmigo en algunos aspectos teológicos. La Teología importa. Nuestras diferencias importan. Pero en Cristo, lo que compartimos en común importa más todavía. Y además de aceptarlo como un hecho, me regocijo en dicha comunión.

Tengo agradecimiento al Seminario Teológico de Dallas, donde estudié de 1971 a 1975. No soy más Dispensacionalista. Pero iré a mi tumba dando gracias a Dios por la exégesis y el conocimiento de lenguas bíblicas que adquirí en el Seminario.

Tengo agradecimiento a mis hermanos y hermanas Wesleyanos. No acepto su doctrina tradicional sobre la santificación completa. Pero si logro ser al menos la mitad de lo que Robert E. Coleman es como cristiano, por ejemplo, seré mucho mejor hombre de lo que ahora soy. Lo admiro, y a otros como él.

Tengo agradecimiento a mis hermanos y hermanas Carismáticos. Permanezco sin persuadir sobre algunos de sus argumentos. Pero me han enseñado a no tratar el servicio de adoración como mero repaso doctrinal; me han enseñado a verlo como un encuentro con el Cristo vivo. Ellos esperan que el Señor haga algo, y tienen razón.

Tengo agradecimiento a muchos otros localizados en diferentes partes del Cuerpo de Cristo. Al observarme a mí mismo, luego sucede que una frase o una palabra encuentra camino en un sermón, ecos de algún cristiano que contribuyó a ello sin darse cuenta. Y esto incluye a algunas personas que no son de mi gusto particular. Pero me han enseñado. Me han mostrado algo. Y soy mejor por causa de ello.

Muchos creyentes disparatados, de muchas maneras, me han ayudado hacia el Señor. ¿Cómo podría no estar agradecido? Creo que versos como Romanos 12:10  aplican a todos, no solo a otros creyentes Reformados. Mi corazón se ha ensanchado más allá del círculo, sin que disminuyan mis propias convicciones, y también agradezco esto.

Ray Ortlund es pastor de Immanuel Church en Nashville, Ten. Escribe con regularidad en el blog de The Gospel Coalition; también puedes encontrarlo en su blog «Christ is Deeper Still.»

Definidas por Cristo

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¿Qué o quién te define? Considera las siguientes verdades de cómo piensa Dios y cómo habla de ti a pesar de la condición particular en te encuentres:

Soy hija de Dios (Juan 1:12)

Confiada en que perfeccionará la obra que empezó en mí (Filipenses 1:6)

Escondida en Dios, con Cristo (Colosenses 3:3)

Escogida desde antes de la creación del mundo (Efesios 1:4,11)

Adoptada como hija suya (Efesios 1:5)

Derramada Su gracia irrestricta sobre mí (Efesios 1:5,8)

Soy en El (Efesios 1:7; 1 Corintios 1:30)

Perdonada (Efesios 1:8; Colosenses 1:14)

Incluida (Efesios 1:13)

Sellada con la promesa de Su Santo Espíritu (Efesios 1:13)

Viva con Cristo (Efesios 2:5)

Levantada con Cristo (Efesios 2:6; Colosenses 2:12)

Obra de Sus manos (Efesios 2:10)

Morada del Espíritu Santo (Efesios 2:22)

Nunca solitaria (Hebreos 13:5)

Su discípula (Juan 13:15)

Libre (Romanos 8:2; Juan 8:32)

¡Cuán importante es la verdad de nuestra identidad en Cristo! No te pierdas, no hay otra forma de vencer tentaciones y de no caer bajo las acusaciones del Adversario.

🙂

Amor que no cambia.4

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Día 5.

¿Te diste cuenta? En los versos estudiados lo que LBLA traduce como «misericordia» ESV traduce como «amor inmutable.» ¿Cambia el sentido del verso? No, en esencia no. Pero pienso que es más claro cuando leemos «el amor de Dios nunca cambia.»

Es mi oración que hayas hecho anotaciones en tu diario personal y que la revisión de los versos te refresque y aliente en las vicisitudes diarias. He aquí algunas preguntas finales para quizás mayor reflexión:

¿Te ha hablado Dios a través de Su Palabra, de cuál es su postura respecto a ti?

¿Cuál es tu definición de «amor inmutable de Dios»?

¿Impacta este conocimiento del amor de Dios la visión que tienes de ti misma?

¿Qué palabras utilizarías para describir tu relación con Dios a la luz de ese amor?

¿De qué maneras este amor te equipa para vivir radical y obedientemente en tu circunstancia particular?

¿De qué manera este amor te equipa para encarar y trabajar con tus pecados y fallas?

Oh amor de Dios, brotando está
inmensurable, eternal.
Por las edades durará,
inagotable raudal.

Si fuera tinta
todo el mar,
y todo el cielo un gran papel,
si cada hombre
un escritor,
y cada hoja un pincel,
nunca podrían describir
el gran amor de Dios,
que dio a Su Hijo a morir
por mi pecado atroz.

El Señor te bendiga y guarde, haga resplandecer Su rostro sobre ti y te conceda paz.

🙂

Amor que no cambia.4

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CONTEXTO DE LA CUARTA SEMANA:

El Señor Jesucristo reafirma el amor de Dios por nosotros, a través de El. Pablo nos hace un retrato inmenso del amor inmutable de Dios cuando nos escribe que nada podrá separarnos del amor de Dios.

Día 4.

Efesios 5:2 y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma.

2 Tesalonicenses 2:16-17 Y que nuestro Señor Jesucristo mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, consuele vuestros corazones y os afirme en toda obra y palabra buena

Amor que no cambia.4

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CONTEXTO DE LA CUARTA SEMANA:

El Señor Jesucristo reafirma el amor de Dios por nosotros, a través de El. Pablo nos hace un retrato inmenso del amor inmutable de Dios cuando nos escribe que nada podrá separarnos del amor de Dios.

Día 3.

Romanos 8:35-39 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Tal como está escrito: POR CAUSA TUYA SOMOS PUESTOS A MUERTE TODO EL DIA; SOMOS CONSIDERADOS COMO OVEJAS PARA EL MATADERO.

Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro