Apuntes a 1ra Pedro 2:1-5

Estándar

Como creyentes, Dios nos ha dado todos los recursos de gracia para seguir creciendo espiritualmente, y no hay atajos en esta carrera de la fe. Pedro mira hacia atrás, al momento de haber nacido de nuevo, y retrata la imagen de poner el vestido de los vicios fuera de nuestras vidas. Sin embargo, no se trata de los viejos vicios del paganismo, sino de vicios destructores de comunidades, ¡a menudo tolerados en las mismas iglesias!

Piensen en particular cuando están bajo presión, esa tendencia a murmurar y dividir que debilita aún más la comunidad. Luego creemos haber mejorado…

1Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación, 

Vean la raya. Desechando… no ¾, no ⅔, TODA. Hemos de asegurar que el Espíritu Santo obre en nosotras. Que nuestra santificación ocurra en ascenso y progresivamente. ¿Por qué? Porque El es Santo. 

Y si quito algo, debo reemplazar ese algo. No basta quitar la ropa sucia contaminada, debo restituir con lo que es bueno, justo, amable, de buen nombre, de buena voluntad, genuino, generoso, digno de alabanza. Tratando a otros como a mí me gusta que me traten.

¿Quitar qué Pedro? Obstáculos, pecados que tienen que ver con el amor fraternal. Afectarán nuestro afecto por la Palabra. 

  1. Malicia. En contexto, “mala voluntad; hostilidad; hacer daño” esto es, “la fuerza que destruye comunión” y es contraria a una comunidad cristiana. Por lo general asociada a murmuración, amargura y envidia (1 Corintios 5:8; Efesios 4:31;  Colosenses 3:8; Tito 3:3; Santiago 1:21). El término revela el problema de corazón que se mostrará en las conductas que el pasaje mencionará.

malicia

Del lat. malitia.

1. Intención solapada, de ordinario maligna o picante, con que se dice o se hace algo.

2. maldad (‖ cualidad de malo).

3. Inclinación a lo malo y contrario a la virtud.

4. Interpretación siniestra y maliciosa, propensión a pensar mal.

5. Cualidad por la que algo se hace perjudicial y maligno.

6. Penetración, sutileza, sagacidad.

7. Sospecha o recelo.

8. Palabra satírica, sentencia picante y ofensiva.

  1. Engaño e hipocresía. Hablar o actuar con motivaciones ulteriores, es decir, sin honestidad; sacar ventaja de otros con astucia. Es un vicio de fondo, producto de un mal corazón (Marcos 7:22; Romanos 1:29). Cualquier pretensión o decepción delante de Dios o del hombre, o cualquier inconsistencia entre doctrina y práctica.
  2. Envidia. Actitud interna detrás de hipocresías y engaños. Si uno tiene la mente de Cristo y busca el bien para otros (Filipenses 2:1-5), la envidia es una contradicción [es decir que no existe tal cosa llamada «envidia santa»]. A menudo la envidia se expresa en calumnia (difamación), a menudo enmascarada como “preocupación por el problema de Fulanita” “peticiones de oración” etc. Pablo incluye este tipo de actividad en una lista de vicios (2 Corintios 12:20) y Santiago escribe que el tal es usurpador de las funciones de Dios (Santiago 4:11).

Pedro corta de raíz cualquier práctica que no sea hablar la verdad en amor unos con otros, en la confianza de que no existan motivaciones o acciones ulteriores u ocultas y de que no se diga nada en ausencia de nadie.  

De ahí el mandato:

2desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación,

¡Sorpresa! En lugar de un catálogo de virtudes (como en Gálatas 5), Pedro habla de dependencia en Dios. Posiblemente el imperativo central de toda la carta de Pedro sea este: desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada de la Palabra. Ahora bien, este deseo se refiere a todo creyente, no solo a recién nacidos, todo creyente ha de continuar con este deseo apremiante de estudiar, leer, meditar, rumiar, la Palabra de Dios (Salmo 19:10; 119:16,20,47,72,97,131,162).

El objetivo del crecimiento es salvación, en el sentido de la recompensa que vendrá cuando la revelación de Jesucristo. ¿Por qué? Porque nacer es el inicio de un proceso que culmina en la madurez (Romanos 5:9; 13:11; 1 Corintios 1:18).

La leche pura de la Palabra tiene los anticuerpos para luchar contra los virus que atacan la vida espiritual. ¿Cómo funcionan? en la misma medida en que saboreemos la bondad de Dios en la Biblia, así seremos capaces de luchar contra esos pecados que arruinan la capacidad de desear la Escritura, ¡funciona al derecho y al revés!

Observen que no se trata de “experiencias místicas” inolvidables que nos vuelven diferentes de un día para otro. Pedro nos presenta un proceso gradual, en desarrollo, gracias a la obra del Espíritu Santo en nosotros a través de la Palabra de Dios.

3si es que habéis probado la benignidad del Señor. 

 

Observen la reflexión de Pedro para aceptar este alimento: puesto que habéis gustado que el Señor es bueno (Salmo 34:8). Experimentado la calidad de su bondad (Mateo 11:30; Efesios 4:32), su delicia (Lucas 5:39), su bienestar (Lucas 6:35; Romanos 2:4). Tanto en la creación como en la redención. ¿Dónde nos enteramos de todo esto? En la Palabra de Dios, leche pura que alimenta, leche pura que deleita, leche pura que nutre, nos hace conocer mejor a Cristo y su evangelio, nos apropia las promesas de Cristo (2 Corintios 1:20).

La metáfora cambia. Pedro se mueve de lo nutricional a lo que proporciona seguridad y honor. Comienza a hablar de “piedras vivas”, “piedras angulares”, “corona o loseta” y la “piedra de tropiezo.” Piensen en cuán personal sería este lenguaje para Pedro.

metáfora

Del lat. metaphŏra, y este del gr. μεταφορά metaphorá.

1. Traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita, como en las perlas del rocío, la primavera de la vida o refrenar las pasiones.

4Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios,

El verso introduce y designa a Cristo no como un monumento o un principio muerto, sino como el Unico viviente, resucitado y, por tanto, Dador de la Vida.

El término “rechazada o desechada” por los constructores cita el Salmo 118:22 (la piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la piedra principal del ángulo), imagen con que la audiencia de Pedro fácilmente se identificaría, ellos mismos sintiéndose rechazados. 

Pero esta valoración humana no le importa a Dios, quien además de aprobar al Señor como la piedra, lo señala como “preciosa, escogida”, clara alusión a Isaías 28:16 (por tanto, así dice el Señor Dios: he aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no sería perturbado).

5también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Como resultado de venir a Cristo, la piedra viva, ahora nosotros somos parte de la casa donde El es la piedra angular. Puesto que Cristo es la piedra angular, nosotros disfrutamos de sus beneficios, una nueva identidad y un propósito definido.

<{{{{<<

 

La higuera

Estándar

Porque es áspera y fea, porque todas sus ramas son grises, yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos, ciruelos redondos, limoneros rectos y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras, todos ellos se cubren de flores en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste con sus gajos torcidos que nunca de apretados capullos se viste…

Por eso, cada vez que yo paso a su lado, digo, procurando hacer dulce y alegre mi acento: “Es la higuera el más bello de los árboles todos del huerto.”

Si ella escucha, si comprende el idioma en que hablo, ¡qué dulzura tan honda hará nido en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche, cuando el viento abanique su copa, embriagada de gozo le cuente:

¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

Juana de Ibarbourou. Uruguay (1892-1979)

Melancolía

Estándar

La sutil hilandera teje su encaje oscuro

con ansiedad extraña, con paciencia amorosa.

¡Qué prodigio si fuera hecho de lino puro

y fuera, en vez de negra, la araña, color rosa!

 

En un rincón del huerto amoroso y sombrío

la velluda hilandera teje su tela leve.

En ella sus diamantes suspenderá el rocío

y la amarán la luna, el alba, el sol, la nieve.

 

Amiga araña: hilo cual tú mi velo de oro

y en medio del silencio mis joyas elaboro.

Nos une, pues, la angustia de un idéntico afán.

 

Mas pagan tu desvelo la luna y el rocío.

¡Dios sabe, amiga araña, qué hallaré por el mío!

¡Dios sabe, amiga araña, qué premio me darán!

 

Juana de Ibarbourou. Uruguay (1892-1979)

Apuntes a 1ra Pedro 1:17-25

Estándar

¿Cómo aprendemos a poner nuestra esperanza en la gracia de Dios?

¿Cómo se relaciona Dios con nosotros? ¿Cual es tú relación con Dios?

3) 17Y si invocáis como Padre a aquel que imparcialmente juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor durante el tiempo de vuestra peregrinación;

Luego exhibimos una u otra tendencia, ver más a Dios como Juez o más como un Papá cercano que nos deja hacer de todo. Sin embargo Dios es ambas cosas: es cercano y a la vez trascendente… Y hemos de aprender a conducirnos en temor durante todo el tiempo de nuestra vida.

¿Qué clase de temor?

¿Miedo? No. Algunas versiones leen “temor reverente.” “Asombro.” Gran admiración.  Pedro, Pablo y el mismo Señor Jesús (Mateo 10:28 y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno) hacen uso del temor para indicar que no es a los perseguidores a quienes debiéramos temer, sino a Dios, porque Su juicio es final.

18sabiendo que no fuisteis redimidos [rescatados] de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, 19sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.

Tal admiración o temor reverente no es producto de miedo al juicio sino resultado de profunda gratitud y maravilla por lo que Dios ha hecho, el costo de la redención.

reverencia

Del lat. reverentia.

1. Respeto o veneración que tiene alguien a otra persona.

2. Inclinación del cuerpo en señal de respeto o veneración.

3. Tratamiento que se da a los religiosos condecorados o de cierta dignidad.

venerar 

Del lat. venerāri.

1. Respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda.

2. Dar culto a Dios, a los santos o a las cosas sagradas.

¿Alguna vez has estado frente a alguna magnificencia natural que te haya impresionado? Uno cambia. Uno percibe su propia insignificancia y al mismo tiempo uno celebra la grandiosidad de lo que ve. Condúcete con gran admiración, asombro, temor reverente.

Y eso mismo es la salvación. El entendimiento correcto de lo que Dios hace por nosotros. Darnos cuenta de nuestra pequeñez y de ¡cuán grande regalo hemos recibido! Y vivir esta vida llenas de ese sentido de admiración por lo que tenemos en lugar de vivir como si todo lo diéramos por sentado o como si fuéramos indignas todo el tiempo!

Hay cristianos para quienes la imagen “nacer de nuevo” es una especie de estigma, llevan una existencia de auto-deprecación o auto-devaluación, van por la vida exhibiendo esa carta de «soy el mayor de los pecadores” como si fuera licencia de conducir. Su lucha contra el pecado define su identidad y lo que ellos creen escuchar como la voz de Dios.

Como cristianos, debiéramos vernos -en Cristo- como El nos ve. Tener la más concreta, positiva, plena de confianza, autoimagen del planeta. 

No porque hayamos dejado de pecar, porque esto no es cierto. No porque leamos la Biblia cada mañana (tampoco es cierto). No porque seamos menos carnales que los otros. Sino porque Dios nos ha dado vida, ha perdonado nuestras transgresiones, nos ha adoptado en su familia y nos hace morar en ella:

18sabiendo que no fuisteis redimidos [rescatados] de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, 19sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.

¿Quiénes somos en Cristo?

(2 Corintios 2:15 Porque fragante aroma de Cristo somos para Dios entre los que se salvan y entre los que se pierden). Ser nacido de nuevo significa no ser definido ni por nuestra historia previa ni por nuestra propia percepción. Ser nacido de nuevo es ser definido por Dios:

  1. Tú eres luz. (Efesios 5:7-10 Por tanto, no seáis partícipes con ellos; porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz -porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad-, examinando qué es lo que agrada al Señor).
  2. Tú eres su hijo. (Juan 1:12-13 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios).
  3. Eres santo y amado. (Romanos 1:7 a todos los amados de Dios que están en Roma, llamados a ser santos: gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo).

Si alguien piensa mal de sí misma, no será ninguna sorpresa que actúe como piensa. Pero si sabemos que somos luz, caminaremos en el Espíritu como hijas de luz. Si sabemos que somos amadas, imitaremos con gozo a nuestro Salvador. Si sabemos que somos adoptadas en la familia de Cristo, viviremos para agradar a nuestro Padre.

Cuando entendemos lo que somos, caminaremos cada vez más como nuevas criaturas en Cristo (1 Corintios 5:7a limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura).

20Porque El estaba preparado [conocido de antemano] desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros 21que por medio de El sois creyentes en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.

¡Literalmente Pedro explota de emoción!

Y enfatiza dos aspectos de la misma idea: tenemos fe al ver lo que obtuvo la salvación y lo que obtiene en nuestras vidas, y tenemos esperanza, de lo que vendrá, con certeza.

Hemos visto tres de los mandatos de Pedro:

  1. En v.13: poner nuestra esperanza completamente en la gracia…
  2. En v.14: no ser conformados a las pasiones de nuestra ignorancia previa…
  3. En v.17: conducirnos en temor reverente…

Ahora, el cuarto y último de este pasaje:

¿Cómo aprendemos a poner nuestra esperanza en la gracia de Dios?

4) 22Puesto que en obediencia a la verdad habéis purificado vuestras almas para un amor sincero [no hipócrita] de hermanos, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.

Y miren la razón:

23Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece. 

24Porque: Toda carne es como la hierba, y toda su gloria como la flor de la hierba. Sécase la hierba, cáese la flor, 25mas la palabra del Señor permanece para siempre.

De nuevo observen la lógica: habiendo purificado su alma, santifíquenla, es decir ¡apártenla! ¿Para qué? Para llevar más fruto, exactamente como se poda un viña.

El Sermón del Monte:

Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios. O sea, ¿dónde está tu corazón? ¿En qué nivel anda tu purómetro?

¿La semilla de tus deseos? Si purificamos la semilla de nuestros deseos (Tito 1:15 todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidas) luego entonces llevaremos más fruto, esto es, veremos a Dios más claramente. He ahí la bendición.

¿Cómo purificarse? Obedeciendo a la verdad (v.22). Aprendemos mediante obediencia exitosa a la verdad o mediante el fracaso total. Esta fue la experiencia de Pedro. La experiencia tuya y mía. Ahora bien, tener que vivir con las consecuencias de una mala experiencia o de una mala elección, también es purificación. Es cuando sentimos el calor de la quemadura y aprendemos a desear mejores cosas.

Observen que habla de purificación y en ese contexto ordena “amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.” Ouch. ¿Por qué? ¿A quienes se dirige?

A hermanos y hermanas en la fe.

Amadas, allá afuera la persecución es dura y difícil. Nadie de afuera te amará como los de adentro, no es verdad que la grama está más verde del otro lado de la cerca, acércate a la comunión de los creyentes, siembra y cultiva ese amor entrañable de unos a otros con corazón puro, que sabe discernir entre obediencia y desobediencia.

Cuando obedecemos y estamos libres de las consecuencias de nuestro último acto de desobediencia somos más capaces de extender amor fraternal a los hermanos. Es muy real que cuando no hay pureza tampoco hay lugar para ir y amar a otros.

Noten el contraste entre lo que perece y lo que es imperecedero: la Palabra de Dios, que VIVE y PERMANECE (Isaías 40:6-8 una voz dijo clama. ¿qué he de clamar? Toda carne es como hierba, y todo su esplendor es como flor del campo. Sécase la hierba, marchítase la flor cuando el aliento del Señor sopla sobre ella; en verdad el pueblo es hierba. Sécase la hierba, marchítase la flor, mas la palabra de Dios nuestro permanece para siempre).

Necesitamos escuchar esto porque somos así, como la hierba que perece, que no siempre sabe discernir. Palabras de consuelo, el profeta anuncia el evangelio a un pueblo que anhela ansioso y quiere entender aunque Isaías mismo no parece comprender cómo es que pueden provenir buenas noticias en medio de juicios. Dios corrige la visión del profeta: la humanidad es como la hierba que perece, pero Su Palabra permanece, sus promesas y su evangelio son eternas porque el Origen es eterno e imperecedero. O sea que la intención de Pedro es muy obvia a la audiencia judía: el consuelo está dispuesto desde antes de la fundación del mundo!

Y esta es la palabra que os fue predicada [anunciada a vosotros como buenas nuevas].

Esto es lo que habéis recibido de los profetas y predicadores -dice Pedro. Yo sé que los tiempos son difíciles, que quieren salir corriendo, traicionarse, comerse unos a otros, pero escuchen bien, he aquí lo que tienen que hacer con la hermosa herencia que han recibido:

Poner toda su esperanza completamente en la gracia; Ser santos como El es Santo; Conducirse con temor reverente delante del Dios que les ha salvado; Amarse entrañablemente unos a otros. Además de recibir una herencia gloriosa como resultado de haber nacido de nuevo, ahora también contamos con un nuevo corazón, capaz de amar a quienes no merecen ser amados y que ni siquiera abrazarán o retornarán ese amor.

¿Qué es lo que consideras vivo y que permanece, a lo que das tu tiempo, tu atención?

<{{{{<<

 

 

 

 

 

 

x

La oración de la tarde

Estándar

Tiende la tarde el silencioso manto

de albos vapores y húmidas neblinas,

y los valles y lagos y colinas

mudos deponen su divino encanto.

 

Las estrellas en solio de amaranto

al horizonte yérguese vecinas,

salpicando de gotas cristalinas

las negras hojas del dormido acanto.

 

De un árbol a otro en verberar se afana

nocturna el ave con pesado vuelo

las auras leves y la sombra vana;

 

y presa el alma de pavor y duelo,

el místico rumor de la campana

se encoge, y treme, y se remonta al cielo.

 

Joaquín A. Pagaza. México (1839-1918)

La razón contra el gusto

Estándar

Al que ingrato me deja, busco amante;

al que amante me sigue, dejo ingrata;

constante adoro a quien mi amor maltrata;

maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,

y soy diamante al que de amor me trata;

triunfante quiero ver al que me mata,

y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;

si ruego a aquél, mi pundonor enojo:

de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo, por mejor partido, escojo

de quien no quiero, ser violento empleo,

que, de quien no me quiere, vil despojo.

 

Sor Juana Inés de la Cruz. México (1648-1695)