Apuntes a Génesis II

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TEMA IV (sí, todavía) Génesis 19:12-38  LOT HUYE DE SODOMA

12Entonces los dos hombres dijeron a Lot: ¿A quién más tienes aquí? A tus yernos, a tus hijos, a tus hijas y quienquiera que tengas en la ciudad, sácalos de este lugar; 13porque vamos a destruir este lugar, pues su clamor ha llegado a ser tan grande delante del Señor, que el Señor nos ha enviado a destruirlo. 14Y salió Lot y habló a sus yernos que iban a casarse con sus hijas, y dijo: Levantaos, salid de este lugar porque el Señor destruirá la ciudad. Pero a sus yernos les pareció que bromeaba.

Dios está preocupado por la salvación de toda la familia, el escritor acentúa la gracia soberana al mencionar los futuros yernos como parte de la familia (aunque sodomitas!). El clamor ha sido confirmado por dos testigos, pero noten que Lot no tenía capacidad moral de convencimiento, en marcado contraste con Abraham, quien razonó con Dios (los yernos creyeron que bromeaba, 2 Pedro 3:3-4).
Mmm, el verso no explica por qué los yernos hacen caso omiso a las palabras de Lot. ¿Acaso una falsa sensación de seguridad? ¿Dudas sobre la nada brillante escenificación de Lot donde perdió todo respeto y credibilidad?
Lot quiere que abandonen la casa donde están seguros precisamente porque están adentro.  En hebreo, la palabra empleada para significar la incredulidad de Sara al oír que sería madre es la misma palabra empleada aquí, es posible que los yernos ignoren a Lot simplemente por la “ridiculez” del mensaje.

15Y al amanecer, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que están aquí, para que no seáis destruidos en el castigo [la iniquidad] de la ciudad.

Los ángeles insisten, observen que intentan salvar la familia como unidad.

16Mas él titubeaba. Entonces los dos hombres tomaron su mano y la mano de su mujer y la mano de sus dos hijas, porque la compasión del Señor estaba sobre él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.

¡Qué verso! él titubeaba…¿por qué Lot? Lot se sentía más seguro dentro de una ciudad malvada que fuera de ella con Dios. En medio de inminente destrucción este hombre pensando “yo no sé…quizás sea mejor que me quede…” Observen: ¡los ángeles lo tomaron, lo arrastraron!¡La misericordia en acción! Primero lo sujetaron para entrarlo en la casa, ahora lo sujetan para sacarlo de la ciudad, librarlo del juicio que viene.
Es evidente que la salvación de Lot no tiene nada que ver con su sentido de rectitud sino con la misericordia de Dios. Real para toda la humanidad, para cada una de nosotras (Tito 3:5 El nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo)

17Y aconteció que cuando los habían llevado fuera, uno le dijo: Huye por tu vida. No mires detrás de ti y no te detengas en ninguna parte del valle; escapa al monte, no sea que perezcas. 18Pero Lot les dijo: No, por favor, señores míos. 9Ahora he aquí, tu siervo ha hallado gracia ante tus ojos, y has engrandecido tu misericordia la cual me has mostrado salvándome la vida; mas no puedo escapar al monte, no sea que el desastre me alcance, y muera.20Ahora he aquí, esta ciudad está bastante cerca para huir a ella, y es pequeña. Te ruego que me dejes huir allá (¿no es pequeña?) para salvar mi vida [y vivirá mi alma].

Rescate caracterizado por la exasperación. ¡Perdiendo el tiempo con un largo discurso! Pero se trata de una negociación, muy diferente a la que hizo Abraham.
Observen la irracionalidad de la incredulidad: Dios ha enviado sus mensajeros a rescatar a Lot, y Lot todavía teme que no tendrá protección. Ironía de la situación: la catástrofe a punto de llegar y he aquí este hombre argumentando sobre la vía de escape.
Pero hay motivaciones extras, Lot no se imagina vivir fuera de la comodidad. ¿Qué ciudad escoge? Zoar (Bela), una versión más pequeña de Sodoma.

exasperar
Del lat. exasperāre.
1. Lastimar, irritar una parte dolorida o delicada.
2. Irritar, enfurecer, dar motivo de enojo grande a alguien.

Bela (14:2), una de las ciudades de la planicie que estaba bajo el juicio de Dios.
Oigan el argumento “Lotiano”: “la villa es pequeña, luego entonces la cantidad de pecado también lo es, no vale la pena que te molestes por ello.” ¿Qué nos revela su argumento?
Falta de fe, incredulidad, una torcida valoración de la justicia y un gastado gusto por la depravación urbana. La petición revela su egoísmo, no tiene nada que ver con justicia; comparen con el argumento de Abraham que vimos antes, basado precisamente en la justicia y misericordia de Dios.

21Y él le respondió: He aquí, te concedo también esta petición de no destruir la ciudad de que has hablado. 22Date prisa, escapa allá, porque nada puedo hacer hasta que llegues allí. Por eso el nombre que se le puso a la ciudad fue Zoar [pequeña].

Y sin embargo… ah la gracia de Dios para gente tan imperfecta como nosotros! (16:9 el ángel y Agar: vuelve a tu señora y sométete a su autoridad).

23El sol había salido sobre la tierra cuando Lot llegó a Zoar. 24Entonces el Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego, de parte del Señor desde los cielos; 25y destruyó aquellas ciudades y todo el valle y todos los habitantes de las ciudades y todo lo que crecía en la tierra. 26Pero la mujer de Lot, que iba tras él, miró hacia atrás y se convirtió en una columna de sal.

El escritor enmarca la causa inmediata “lluvia de azufre y fuego” con la causa última: el Señor. Pretender divorciar causas causas científicas o eventos históricos de explicaciones teológicas o viceversa no es buena teología.
Dios es justo, Dios celoso que defiende Su justicia. El entiende la severidad del pecado y está preparado para lidiar contra él, para erradicar la maldad. En el NT leemos que nuestro Señor dice “si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala.” No quiere decir que te mutiles, sino que te apartes del mal. Lo vemos aquí en el modo como actúa Dios.
La destrucción es total, similar a la del Diluvio.

No sabemos el origen de la mujer de Lot, lo que vemos es que ella vacila, quizás piensa en lo que ha dejado atrás, se identifica con el destino de la ciudad (Lucas 17:32 acordaos de la mujer de Lot). No tiene nombre, no sabemos su origen, quizás una de las mujeres caldeas que salieron de Ur, quizás una canaanita, pero lo que sí sabemos es que esta mujer conocía de Abraham y de Sara, fue testigo de los sucesos la noche infame de Sodoma, supo quiénes eran los extraños que habían pasado la noche en su casa. Ella miró atrás, en abierta oposición a la directiva que Lot había recibido (v.17). Recordatorio de que podemos tener amplio conocimiento de la verdad y experimentar la bondad del Señor, y sin embargo tener un corazón no regenerado, anclado en el mundo.
Se convirtió en estatua de sal. ¿Y por qué no Lot, por qué no le pasó nada cuando titubeaba en la ciudad? La mujer va corriendo y de repente -zas!- estatua de sal. Ahora bien, el lenguaje sugiere fuertemente que ella mira hacia atrás con nostalgia, considerando. Noten que en este momento, cuando la mujer voltea era totalmente visible, claro, el juicio divino sobre el pecado.
Ella se entristece al mirar atrás, observa la destrucción hecha por un Dios Santo. Tristeza que Dios no tolerará.
En el mundo bíblico, cuando se condenaba un sitio a esterilidad y desolación perpetua solía salpicarse con sal (Deut 29:23; Jueces 9:45; Salmo 107:34; Jeremías 17:6). Pero hay algo más en el pasaje. En nuestro tiempo la sal le da sabor al caldo, pero en los días de Abraham y Sara, la sal se utilizaba para preservar cosas (Lucas 17:32-33). La mujer muere porque en su corazón preserva amor y nostalgia por cosas que eran absolutamente pecaminosas y que Dios no permitiría que llevara a infectar otros lugares con esos amores y deseos.
Así que es convertida en conservante humano.
Amada, ¿qué preservas en tu corazón? ¿A qué te aferras? Sácalo de raíz.
¿Ser la chica más linda del barrio?
¿Llamar la atención de los hombres a tu alrededor?
¿Es tu amor cierto tipo de música que te transporta a un estilo de vida que habías dejado atrás?
¿Qué amas? ¿Qué es aquello que todavía quieres conservar en medio de tu nueva vida de rectitud?
Si queremos preservar las mejores cosas que se nos han otorgado hemos de abandonar la otra vida. La mujer de Lot enseña que no debiéramos conservar viejos hábitos y viejos amores.

27Y Abraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante del Señor; 28y dirigió la vista hacia Sodoma y Gomorra y hacia toda la tierra del valle y miró; y he aquí, el humo ascendía de la tierra como el humo de un horno. 29Y aconteció que cuando Dios destruyó las ciudades del valle, se acordó Dios de Abraham e hizo salir a Lot de en medio de la destrucción, cuando destruyó las ciudades donde habitaba Lot.

Así como Dios recordó a Noé y su rectitud, ahora recuerda a Abraham y salva a Lot por su causa. Abraham es el bendecido, su bendición alcanza incluso a su sobrino (v.29); el verso declara la razón del rescate de Lot: un individuo que no merece rescate, es rescatado por causa de otro, precisamente el tema del diálogo entre Dios y Abraham que vimos antes. Interesante.

¿Tienen los justos algún efecto para salvación en los culpables?
Abraham recibió doble respuesta positiva a esta pregunta. El Señor respondió en palabra y en obra: “Sí, salvaré la ciudad” y luego demostró Su respuesta -Lot fue rescatado de muerte segura.
Abraham es a Lot lo que el hipotético remanente justo habría sido para Sodoma (50,45,40,30,20,10).

¿Y Lot, qué enseña?
Por Pedro sabemos que Dios le consideró justo. Sin embargo escogió vivir una vida próxima al pecado aun cuando abrumara su alma; vean el ejemplo de alguien que se convierte pero no olvida su fascinación por el pecado. ¿Conoces a alguien así? ¿Dentro de tu iglesia? ¿Personas cuya condición se halla tan desesperada que llegamos a cuestionar su salvación por la forma de su comportamiento?
La vida de Lot es prueba del amor de Dios en Cristo. Lot intentó hacer lo correcto pero falló miserablemente; creyó que el fin justificaba los medios al intentar frenar la atrocidad ofreciendo a sus hijas en un acto inmoral.
Y, sin embargo, Dios declaró Su justicia sobre él, no lo abandonó en el Día de Destrucción así que cuando veamos a un Lot cualquiera y pienses que “se merece lo que tiene” es mejor que lo pensemos dos veces. Porque cuando los ojos de Dios se posan en mi vida, yo clamo por misericordia.
Lot experimentó el juicio divino en su vida, hay un camino duro y hay un camino más fácil, pero Dios escoge y es Dios quien completa incluso para Lot.
Lejos esté de nosotros clamar por justicia para Lot pero misericordia para uno; juzgar con ligereza mi pecado porque veo los ajenos y eso me hace sentir bien de mí.

Noten que al final, cuando Abraham mira hacia el valle el humo ascendía de la tierra como el humo de un horno. Piensen por un momento en los tres amigos de Daniel en el contexto de ahora, están señalando que “nada es difícil para Dios” y con esa mentalidad entraron al horno. Al salir, ni siquiera el olor del humo se halló en ellos.
En comparación, Lot perdió todo por medio del fuego (1 Corintios 3:10-15 Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima. Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo. Ahora bien, si sobre este fundamento alguno edifica con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada uno se hará evidente; porque el día la dará a conocer, pues con fuego será revelada; el fuego mismo probará la calidad de la obra de cada uno [de qué clase es]. Si permanece la obra de alguno que ha edificado sobre el fundamento, recibirá recompensa. Si la obra de alguno es consumida por el fuego, sufrirá pérdida; sin embargo, él será salvo, aunque así como por fuego). Se salvó por la pura gracia de Dios.
Cuando Abraham mira el valle, ve el humo, se da cuenta que no habían ni diez justos.
Noten que Dios no tenía obligación de salvar a nadie. Por su misericordia salva a Lot y sus dos hijas.

30Subió Lot de Zoar y habitó en los montes, y sus dos hijas con él, pues tenía miedo de quedarse en Zoar. Y habitó en una cueva, él y sus dos hijas. 31Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se llegue a nosotras según la costumbre de toda la tierra. 32Ven, hagamos que beba vino nuestro padre, y acostémonos con él para preservar nuestra familia por medio de nuestro padre. 33Aquella noche hicieron que bebiera vino su padre, y la mayor entró y se acostó con su padre, y él no supo cuando ella se acostó ni cuando se levantó. 34Y aconteció que al día siguiente la mayor dijo a la menor: Mira, anoche yo me acosté con mi padre; hagamos que beba vino esta noche también, y entonces entra tú y acuéstate con él, para preservar nuestra familia por medio de nuestro padre. 35De manera que también aquella noche hicieron que bebiera vino su padre, y la menor se levantó y se acostó con él, y él no supo cuando ella se acostó ni cuando se levantó. 36Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre. 37Y la mayor dio a luz un hijo, y lo llamó Moab; él es el padre de los moabitas hasta hoy. 38Y en cuanto a la menor, también ella dio a luz un hijo, y lo llamó Ben-ammi; él es el padre de los amonitas hasta hoy.

Sin embargo Lot no permaneció en Zoar, ¿estilo de vida semejante a Sodoma?
Sale de Zoar, sube al monte [de Moab] (donde no quería ir) por puro miedo, no por amor o por gratitud. Obedece, con todo, pero sus hijas, que aparentan pureza, piensan “¿será posible que Lot haya criado dos hijas vírgenes en una ciudad donde la gente golpea a tu puerta intentado violarte?”
Pensemos en el contexto de esta historia.
Ahora viven en una cueva en medio de la nada, y por lo visto así será para el resto de sus vidas. Muchachas acostumbradas a las comodidades de la vida citadina: “ningún hombre vendrá…” y para colmo nuestros padre viudo seguro permanecerá así. Qué contraste con Abraham, quien fue capaz de empezar una segunda familia y morir en buena vejez (25:8).

¿Qué valores tenía la sociedad en la cual crecieron?
Embriagan a su padre y duermen con él para poder concebir y tener hijos.
Las hijas creían una mentira. El esquema de las hijas, producto de la desesperación, es consecuencia directa de la tragedia de Lot, la cual comenzó con la decisión de separarse de Abraham.
Amadas, la pregunta es obligada. ¿Qué acerca de nuestra tarea? ¿Cómo valoras a los demás, cuál es tu escala? ¿Apariencia? ¿Poder político? ¿Capacidad para tener hijos?
Vivimos en una sociedad donde los hombres todavía creen estas cosas.
Lo más triste es que nosotras creemos estas mismas cosas como verdaderas sobre nosotras mismas, incluso cuando lo negamos. La forma en que vivimos, la manera como vestimos, las películas que vemos, el lenguaje que usamos, el tiempo en el gimnasio o en cuidar mi apariencia, la valoración de una parte de mi cuerpo en lugar de la suma de lo que soy…

Cuando Dios miró a Agar, no vio un útero o una cara bonita. Dios vio una persona. Eso es lo que ve cuando mira a cada una de nosotras.
Luego leemos el pasaje pensamos “yo nunca haría algo semejante” pero luego creemos que la gracia es barata, igual que estas hijas de Lot. Porque compramos mentiras culturales que no tienen raíces escriturales.
Somos llamadas a amar a Dios con todo nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente, nuestras fuerzas. Dios nos ha dado cada una de esas cosas; El es Dador por excelencia. Cada una de nosotras es mucho más de lo que cualquier hombre diga que soy, si capaz de criar hijos, si esto, si aquello… etc. Es Dios quien valora.

Finalmente Lot ha llegado a la pasividad total. Lot, el mismo que ofreció sus hijas a una multitud enardecida ahora ni siquiera conoce a sus hijas cuando las impregna con su propia simiente. Noten que el pasaje no habla de la reacción de Lot después. ¿Tan grande su pasividad, o su ignorancia, que fue incapaz de valorar la situación?
La conclusión genealógica inicia la historia de la animosidad de Moab y Amón contra Israel (Números 23-25; 2 Reyes 3). Ambos pueblos fueron rechazados por Dios.

Con todo, hay esperanza. A pesar de la afiliación con Sodoma y la incredulidad de su familia, Dios protegió el linaje y la propiedad de Lot (Deut 2:16-19). ¿Por qué? Porque Lot condenó la maldad de los hombres de Sodoma (2 Pedro 2:7-8), por su hospitalidad a extraños, y por su parentesco con Abraham.

[https://blogs.thegospelcoalition.org/erikraymond/2016/12/12/the-christmas-present-in-lots-cave/] Algo más: al leer la genealogía del Señor Jesús (Mateo 1:5-6), sorpresa: Ruth, la Moabita, ¡abuela del rey David! (O sea que todos tenemos esqueletos guardados en el closet). Examinar la ascendencia del linaje del Señor nos lleva hasta la cueva de Lot. El hedor de esta cueva es abrumador. Sin embargo el Hijo de David vino a salvar pecadores. ¡He aquí el olor de la gracia! ¡El dulce perfume del evangelio que levanta nuestra alma!

Génesis 19 no es el último capítulo. ¡Alegrémonos! Cristo, solo Cristo, ha venido a rehacer y renovarnos por su poder. El pecado no tiene la última palabra.

LA JUSTICIA DE DIOS

Sodoma Lot
Valoración Culpable (19:13) Hospitalidad/justicia (19:2-3)
Juicio Destrucción (19:24-28) Rescate (19:15-29)

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NOTA: Vacaciones hasta enero 2017! (yupiií!). Gracias por su atención y compañía a estos discursos, notas, música, poesía, etc. del blog. Dios les bendiga y guarde.

Hijos Discípulos

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  • Resulta fácil, como padres, asumir que si damos a nuestros hijos los ingredientes correctos, evitamos los equivocados, y luego los colocamos en el medio ambiente correcto durante el tiempo correcto, tendremos resultados garantizados. La paternidad no funciona así.
  • ¿Cómo disciplinas a tus hijos? ¿Para que te hagan feliz o para que sirvan a Cristo como adultos? ¿Cómo los educas? ¿Para que tengan un buen trabajo o para desarrollarlos a ser los mejores seguidores de Cristo que puedan ser? Piensa: luego trabajamos duro, muy duro, preparándolos para el día de su graduación pero olvidamos hacerlo para el Día de Juicio.
  • Los hijos son el medio de Dios para transformarnos. Su pecado revela nuestro pecado. Sus preguntas revelan nuestra ignorancia. Estas cosas son memorándums de Dios para que crezcamos.
  • El primer campo de batalla del discipulado familiar no es el corazón de mi hijo; es mi propio corazón. Cada padre deberá decidir qué le preocupa más: que su hijo sea aceptado en los cielos o en la universidad.
  • Nuestro objetivo debiera ser paternidad fiel, no paternidad “exitosa” per se.
  • Habiendo establecido que no hay garantías, hemos de proporcionar también la contraparte. Dios puede y utiliza medios. La ausencia de garantías no me da derecho a levantar las manos del arado. Creer las promesas y la providencia de Dios no me otorga licencia para una vida pasiva.
  • La rebelión adolescente no es parte natural del crecer. Es parte natural de la naturaleza pecaminosa madurando.
  • Mientras más cuenta tenga de mi incapacidad para discipular, más tiempo pasaré en oración.
  • El fino arte de la comunicación no es aprender a expresar mis pensamientos. Es aprender cómo sacar fuera los pensamientos de otro.
  • Hay una razón por la que Dios nos da hijos pequeños. El dolor de la corrección cuando son pequeños se olvida en años futuros. Adolescentes y adultos cuyos corazones han sido entrenados pueden decir más fácilmente “Sí, Señor.” Por tanto la disciplina no es para tener buenos hijos, sino adultos santos. Disciplina es discipulado en acción.

Tomado de: The disciple-making parent. http://www.challies.com
Revisión del libro: Chap Bettis The Disciple-Making Parent

Salmos, himnos y cánticos espirituales

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 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque, ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Romanos 11:33-36

Apuntes a Génesis II

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TEMA 4. DIOS VISITA. Génesis 18:16-33; 19:1-11

SODOMA Y GOMORRA

16Entonces los hombres se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos para despedirlos. 17Y el Señor dijo: ¿Ocultaré a Abraham lo que voy a hacer, 18puesto que ciertamente Abraham llegará a ser una nación grande y poderosa, y en él serán benditas todas las naciones de la tierra? 19Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del Señor, haciendo justicia y juicio, para que el Señor cumpla en Abraham todo lo que El ha dicho acerca de él.

¿Qué tenemos aquí? Dios hablando consigo mismo, revelado para que entendamos la verdadera naturaleza de la discusión que viene a continuación. Ambos, Dios y Abraham, expresan preocupaciones mutuas. ¿Podrá Dios confiar en Abraham? ¿Podrá Abraham confiar en Dios?
La conversación entre Dios y Abraham es para el beneficio de Abraham, un reto para actuar sabiamente, con noble justicia, en integridad. ¿Pasará de grado Abraham?

Amadas hermanas Dios no habla consigo mismo por accidente, quiere que Abraham escuche y aprenda este patrón de pensamiento. El soliloquio de Dios revela lo infalible de Dios, ¿acaso Dios, hablando consigo mismo, intentará engañarse? (Amós 3:7 Ciertamente el Señor Dios no hace nada sin revelar su secreto a sus siervos los profetas).

soliloquio
Del lat. soliloquium.
1. Reflexión interior o en voz alta y a solas.
2. En una obra dramática u otra semejante, parlamento que hace un personaje aislado de los demás fingiendo que habla para sí mismo.

¿Por qué? Porque Abraham es responsable de educar a su familia en caminos de justicia y de juicio [camino del Señor: conducta correcta que lleva a destino cierto debido a la relación que se tiene con el Señor]. Un modo de vivir en comunidad que promueve la vida de todos sus miembros, una vida que promueve orden social de acuerdo a las normas de Dios.
Por primera vez Abraham se encuentra involucrado con los asuntos y destinos de pueblos que están entre las naciones de la tierra. Y por primera vez, una de esas naciones, los sodomitas, son bendecidas por causa de Abraham.
Ojo: bendecidas en el contexto de alguien que intercede por ellas delante de Dios respecto a su destino, alguien que “intercede por el transgresor” (Isaías 53:12).

Una persona justa guarda el orden correcto de la comunidad, restaura donde haya rupturas, en especial castigando al opresor y liberando al oprimido.
No habían escuelas en Israel, la familia era responsable, la fuente de toda educación, incluyendo el comercio.

20Y el Señor dijo: El clamor de Sodoma y Gomorra ciertamente es grande, y su pecado es sumamente grave. 21Descenderé ahora y veré si han hecho en todo conforme a su clamor, el cual ha llegado hasta mí; y si no, lo sabré.

Como Juez de la Tierra, el Señor recibe todo clamor de lo que está mal hecho.
v.20 Dios oye
v.21 Dios ve
Sodoma será para Abraham (y nosotros) una lección objetiva, algo que nos ayudará a crecer en ese sentido de camino de justicia y de juicio común a todos Sus hijos.
¿Acaso no sabía Dios lo que ocurría en Sodoma?
Sin embargo El investiga cuidadosamente el crimen antes de pasar sentencia. Nadie es juzgado por un Dios distante, El conoce de primera mano si nuestro corazón es justo, si nuestras acciones son justas. Anticipa la preocupación de Abraham sobre la justicia de Dios y permite que vea Su análisis e investigación de la situación en las dos ciudades.

22Y se apartaron de allí los hombres y fueron hacia Sodoma, mientras Abraham estaba todavía de pie delante del Señor. 23Y Abraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?
24Tal vez haya cincuenta justos dentro de la ciudad; ¿en verdad la destruirás y no perdonarás el lugar por amor a los cincuenta justos que hay en ella? 25Lejos de ti hacer tal cosa: matar al justo con el impío, de modo que el justo y el impío sean tratados de la misma manera. ¡Lejos de ti! El Juez de toda la tierra, ¿no hará justicia [juicio]?
26Entonces el Señor dijo: Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por consideración a ellos. 27Y Abraham respondió, y dijo: He aquí, ahora me he atrevido a hablar al Señor, yo que soy polvo y ceniza. 28Tal vez falten cinco para los cincuenta justos, ¿destruirás por los cinco a toda la ciudad? Y El respondió: No la destruiré si hallo allí cuarenta y cinco. 29Abraham le habló de nuevo, y dijo: Tal vez se hallen allí cuarenta. Y El respondió: No lo haré, por consideración a los cuarenta. 30Entonces Abraham dijo: No se enoje ahora el Señor, y hablaré; tal vez se hallen allí treinta. Y El respondió: No lo haré si hallo allí treinta. 31Y Abraham dijo: He aquí, ahora me he atrevido a hablar al Señor; tal vez se hallen allí veinte. Y El respondió: No la destruiré por consideración a los veinte. 32Entonces dijo Abraham: No se enoje ahora el Señor, y hablaré sólo esta vez; tal vez se hallen allí diez. Y El respondió: No la destruiré por consideración a los diez.

Apropiadamente dos de los “hombres” parten hacia Sodoma para confirmar el crimen, como estipularía después Moisés: dos testigos para que haya pena capital.
Luego surge el tema de la negociación, donde Abraham el gran anfitrión es también el compasivo profeta que intercede y enaltece la justicia. 50? 45? 40? (tres de a 5, luego 3 de a 10): 30? 20? 10?
¿Matará Dios al inocente junto con el culpable? Noten que Abraham no pone a discusión la evaluación divina del caos moral de Sodoma. El juicio no está en discusión. Tampoco urge al arrepentimiento de Sodoma.
¡Abraham se vuelca hacia la misericordia de Jehová!
He aquí el patrón para los intercesores; Samuel (1Samuel 7:5-9; 12:19-25), Elías (1Reyes 17:17-23), Eliseo (2Reyes 4:33; 6:15-20), Job (Job 42:7-9), Amós (Amós 7:1-6) y especialmente Moisés (Exodo 32:11-13, 31-34; 33:12-15; 34:9; Números 12:11-13; 14:13-19; Deut 9:16-29).
La única razón para apelar a la misericordia se debe a que Abraham conoce el carácter de Jehová. Dios puede ser misericordioso porque El es justo y recto; testimonio de su confianza en la integridad y predictibilidad del Señor.

Observen el argumento: preocupación por justicia, no por la presencia de su amado sobrino Lot. Lo que Abraham propone es que el futuro de todos se determine no por los malvados presentes en medio de la comunidad, sino por los buenos. ¡Y Dios manifiesta Su acuerdo! El efecto indudable de la vida de un grupo sobre otros (Jeremías 5:1 Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos; buscad en sus plazas, a ver si halláis algún hombre, si hay quien haga justicia, que busque la verdad, y yo la perdonaré). Sin embargo cada generación rendirá cuentas de sí sobre las consecuencias de culpa. Ezequiel en particular (14:12-20) fuertemente rechaza el hecho de que una sola persona justa influya sobre Dios al punto de nulificar un decreto divino.

Dios preserva a los justos cuando juzga una nación, como en el caso de Rahab (Josué 2), Asiria (Jonás 3-4) e Israel (Ezequiel 14:12-20).
Pero la situación es muy diferente en casos de desastre natural que no son producto de juicio (Job 9:22; 12:4,16; Lucas 13:4).

Por favor noten el lenguaje de Abraham, yo que soy polvo y ceniza, una expresión de profunda humildad y deferencia. ¡No presume de su amistad! Una cosa es que Dios te llame su amigo y otra que tú digas que Dios es “tu amigo.” Y cómo caemos en esta trampa, amadas es mejor que el mayor llame amigo al menor, y no al revés. Vean cómo Abraham mantiene una correcta relación con Dios, y al hacerlo evidencia sus cualidades de líder.
Cuando pregunta no reta a Dios, la sana teología demanda que leamos la frase como una oración deliberativa que confirma fe en el justo carácter de Dios como el conducto para el cumplimiento divino.
¿Sabía Dios cuántas personas justas había en Sodoma? Claro que sí.
Pero permite la negociación de Abraham y nos enseña la progresión natural de lo que es santidad: empezamos con amor a Dios, luego vamos trasladando hacia amor a otros; de lo vertical a lo horizontal. Abraham intercede por Sodoma, pero medio ignora lo que pasa en esa ciudad: ¿si hubiera diez…? Y sin embargo Dios accede. Abraham es empujado a pensar en las necesidades ajenas, en lugar de solo pensar en las necesidades inmediatas de su propia familia.
Los sodomitas tuvieron oportunidad para el arrepentimiento, al igual que el pueblo en tiempos de Noé.

33Y el Señor se fue tan pronto como acabó de hablar con Abraham; y Abraham volvió a su lugar.
Queda establecido que el juicio para Sodoma y Gomorra es justo, paradigma de juicios futuros.
El Señor investiga las acusaciones concienzudamente;
El Señor procura dos testigos objetivos;
El Señor implica a los piadosos en Su juicio;
El Señor muestra compasión a los que sufren;
El Señor prioriza la misericordia divina sobre la ira (no habrá destrucción si hay diez)

19 1Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma al caer la tarde, cuando Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Al verlos, Lot se levantó para recibirlos y se postró rostro en tierra,

Se está haciendo tarde. Desde el punto de vista humano “dos hombres” pero desde la perspectiva celestial, “dos ángeles.” Considerando la distancia entre el campamento de Abraham y Sodoma, unos 60 km, quizás fuera el día siguiente.
La puerta de la ciudad por lo general era una edificación monumental que daba sombra al espacio angosto y cámaras de acceso a la ciudad. Los ancianos y funcionarios solían sentarse en bancos de piedra para discutir temas legales y asuntos locales, conversaciones de negocios, administración de justicia.
La puerta era el símbolo físico de autoridad y poder. La presencia de Lot sugiere que había adquirido cierto renombre; curiosamente solo él se preocupa por la llegada de los “dos hombres”, su recibimiento fue extremadamente cortés pero igualmente ignorante.

Su afán de hospitalidad a extraños muestra deseo de hacer lo correcto (2 Pedro 2:6-8 si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas de ejemplo para los que habrían de vivir impíamente después; si rescató al justo Lot, abrumado por la conducta sensual de hombres libertinos (porque ese justo, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por sus hechos inicuos). Recuerden que la hospitalidad era una ley casi de carácter sacro. Comparte con Abraham el ser hospitalario, pero no la preocupación por el futuro de Sodoma.

2y dijo: He aquí ahora, señores míos, os ruego que entréis en la casa de vuestro siervo y paséis en ella la noche y lavéis vuestros pies; entonces os levantaréis temprano y continuaréis vuestro camino. Pero ellos dijeron: No, sino que pasaremos la noche en la plaza. 3El, sin embargo, les rogó con insistencia, y ellos fueron con él y entraron en su casa; y les preparó un banquete y coció pan sin levadura, y comieron.

Comparen el lenguaje de Lot con el de su tío, el diálogo es parecido pero le falta la atención de un anfitrión consciente al detalle. Pero Lot vive en una casa, dejó la tienda hace rato.
¿Por qué la insistencia de Lot? ¿Hospitalidad convencional o porque anticipa la traición de sus vecinos? Pan sin levadura…de preparación rápida para el visitante inesperado. Contrasten con el banquete que tío preparó.

4Aún no se habían acostado, cuando los hombres de la ciudad, los hombres de Sodoma, rodearon la casa, tanto jóvenes como viejos, todo el pueblo sin excepción. 5Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los hombres que vinieron a ti esta noche? Sácalos para que los conozcamos.

Los detalles son importantes, muestran por qué todos fueron destruidos (Romanos 1:26-32). Sin embargo no podemos forzar el lenguaje para incluir a los yernos de Lot, de hecho los ángeles los reconocieron como parte de la familia (19:12), no como de Sodoma.
Aquí, Sodoma es culpable de dos crímenes: violación de los huéspedes y lascivia contra naturaleza. Los hombres de la ciudad son homosexuales y violadores rampantes. Han degradado la intimidad del matrimonio al punto más bajo de relación sexual; violadores de la mente, emociones y del cuerpo; trivializan lo sacro y legitiman lo vulgar. La homosexualidad es ofensa capital en el AT (Levítico 18:22; 20:13).

lascivia
Del lat. lascivia.
1. Propensión a los deleites carnales.
2. Apetito inmoderado de algo.
rampante
Del fr. rampant, der. del fr. ant. ramper ‘trepar1’, y este del franco *hrampôn ‘encoger, arrugar’; cf. a. al. ant. hrimpfan, ingl. ant. hrimpan.
1. Dicho de un león o de algún otro animal: Representado en el campo del escudo de armas con la mano abierta y las garras tendidas en ademán de agarrar o asir.
2. Ganchudo, como las uñas del león rampante.
3. Trepador, ambicioso sin escrúpulos.
4. Ascendente, creciente.

En otras citas, los pecados de Sodoma y Gomorra nombrados son: opresión social (Isaías 1:10,17); adulterio, mentira, incitar criminales (Jeremías 23:14); arrogancia, complacencia, ausencia de compasión al necesitado (Ezequiel 16:49). Aquí, el pecado es posiblemente una de las peores ofensas sexuales: violación homosexual en masa. No se equivoquen, violación homosexual es tan viciosa como violación heterosexual.

6Entonces Lot salió a ellos a la entrada, y cerró la puerta tras sí, 7y dijo: Hermanos míos, os ruego que no obréis perversamente. 8He aquí ahora tengo dos hijas que no han conocido varón; permitidme sacarlas a vosotros y haced con ellas como mejor os parezca; pero no hagáis nada a estos hombres, pues se han amparado bajo mi techo.
Lot realiza un acto de valor, e incluso apela a su razonamiento, los trata como a iguales intentando ganar su buena voluntad. Interesante.
Su apelación nos revela la justicia de Lot. Lot sabía discernir lo bueno de lo malo, por causa de su conciencia y por causa de Abraham. De modo tácito el narrador declara que toda acción social aprobada así como todo valor social deben estar subordinados a las obligaciones del orden moral divinamente ordenado.

Lot ahora es confrontado con la trágica consecuencia de su elección al haberse identificado con Sodoma en lugar de con su tío Abraham.
Su dilema es terrible: haga lo que haga será inmoral y equivocado.

Por una parte, tiene la obligación de proteger su casa. Esto incluye la santidad de sus hijas, comprometidas para casarse. Bajo la ley mosaica el violador de una mujer así sería apedreado (Deuteronomio 22:23-27). Quizás la motivación de Lot fuera abrir los ojos de estos hombres a la seriedad y fatalidad de sus planes perversos; pero la sugerencia de entregar a sus hijas implica a Lot mismo como participante del crimen.
Por otra parte, tiene la obligación de proteger a sus huéspedes. También son portadores de la imagen de Dios (Lot todavía no sabe a quiénes ha hospedado). Si Lot se hubiera ofrecido, su familia y los huéspedes quedarían sin protección. Si Lot hubiera entregado a sus huéspedes, Lot y su familia habrían sucumbido con los de Sodoma.

Ahora bien, no es posible exonerar a Lot. Su accionar es tan inexcusable como la de Abraham en Egipto.

9Mas ellos dijeron: ¡Hazte a un lado! Y dijeron además: Este vino como extranjero, y ya está actuando como juez; ahora te trataremos a ti peor que a ellos. Y acometieron contra Lot y estaban a punto de romper la puerta, 10pero los dos hombres extendieron la mano y metieron a Lot en la casa con ellos, y cerraron la puerta. 11Y a los hombres que estaban a la entrada de la casa los hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se cansaban tratando de hallar la entrada.

“Este” le restan identidad, significancia. ¿Habrán olvidado que 15 años antes fueron rescatados gracias a “este” Lot, por su pariente Abraham, cuando la guerra contra el rey Q? (Génesis 14:14-16). Le permitieron vivir en la ciudad y hasta sentarse en la puerta, habían hombres de la comunidad comprometidos en matrimonio con las hijas, pero he aquí repudian su justicia. Al salirse de sus límites como extranjero agrava la ira de los sodomitas quienes ahora deciden hacer peor daño al mismo Lot.
Tenemos que darle crédito a Lot, realmente se mantuvo aparte moral y espiritualmente (Lucas 6:26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque de la misma manera trataban sus padres a los falsos profetas).

Al final, quien intenta salvar a sus huéspedes es salvado por ellos mismos. ¿Sabrá ahora Lot de quiénes se trata? Sin embargo no podemos dejar de comparar y contrastar a Lot con Abraham.
Uno era “completo” en su devoción a Dios. El otro era “completo” pero en su urbanismo.

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