Santiago 6

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TEMA 6. FE GENUINA Y OBRAS (acciones)

Recién aprendimos que la fe genuina no discrimina. Donde hay fe genuina, humilde, llena de amor por otros, no hay parcialidad ni enjuiciamiento, sino más bien misericordia.
Ahora Santiago nos proporciona una prueba iridiscente de la fe genuina: si lleva o no lleva el fruto de buenas obras.
Vuelve y lee todo el libro, y a medida que lees subraya en rojo cada vez que aparece la palabra “fe.” Enfoca ahora 2:14-26 y utiliza diferentes traducciones, ya sabes.

Santiago 2:14-16

1. ¿Qué significa “fe” en 2:14? ¿Cuál clase de fe? (2:1 te da una pista)

¿Qué quiere decir Santiago con “obras”?
2. Aplicación: la gente coloca fe en muchas cosas. ¿En qué sentido es diferente la fe en Cristo a la fe en otras cosas como elevadores, esposos, cuentas de banco? ¿En qué sentido la fe en Cristo es fe genuina salvífica?

3. Busca los siguientes. ¿Cómo hemos de mostrar ser discípulos de Cristo?

Juan 13:34-35

Juan 15:8
4. De acuerdo a Juan 15:3-5, ¿a quién debemos estar conectadas para llevar fruto?
5. Santiago ofrece ejemplo en 2:15-16 de una fe vacía, sin vida. ¿Cuál clase de acción habría acompañado a una fe genuina en dicha situación?

6. ¿En dónde más habla Santiago de cómo un creyente debe tratar al pobre?

¿El grupo mencionado en vv.15-16 es el mismo o un grupo diferente? Explica cómo
llegaste a tu conclusión

7. Aplicación: ¿Alguna vez has ofrecido piadosas palabras de aliento o de simpatía sin haber hecho algo práctico para ayudar a ese hermano o hermana en necesidad? ¿Alguna vez te han tratado así? ¿Qué motivación hay detrás de tales declaraciones?

8. Ya vimos que la Iglesia Primitiva no estaba compuesta por gente rica. Revisa Hechos 2:42-45 otra vez. ¿De qué manera los creyentes de la Iglesia Primitiva respondían a las necesidades dentro de la iglesia?

Piensa, ¿por qué estarían tan dispuestos a sacrificarse por el bien de otros creyentes?

9. Aplicación: ¿Qué tan dispuesta estás a sacrificarte para cuidar y/o ayudar las necesidades de quienes están en la comunidad de creyentes? ¿Qué te evita hacerlo? ¿Qué revela esto sobre tu fe?

Santiago 2:17-20

10. Observa las tres maneras como Santiago describe fe sin obras en estos versos.

2:17

2:19

2:20

11. En 2:18, Santiago reta a quienes separan fe y obras. ¿Cuál es el problema central que señala en su argumento?
12. De acuerdo a 2:19, ¿qué creen los demonios acerca de Dios?

¿Qué es lo que pasa con esta clase de fe? ¿Cómo es esa fe humana que no produce
buenas obras?

13. ¿Por qué es inútil una fe sin obras, como dice 2:20?

Santiago 2:21-26

14. Santiago pone dos ejemplos como ejemplos de fe genuina:

___________________ y ___________________

15. La persona más significativa del Viejo Testamento probablemente sea Abraham. Repasa la historia de Génesis 22:1-18, ¿Qué aprendes sobre Abraham en este pasaje? ¿Qué de su hijo Isaac?

¿Cómo es que la disposición de sacrificar a Isaac prueba la autenticidad de su fe?
16. Revisa Josué 2:1-21. ¿Qué sobresale de esta mujer, Rahab? ¿Cómo se probó su fe como verdadera?

La palabra “justificado” es un tema importante del pasaje, y es crucial que tengamos comprensión real y correcta de lo que Santiago significa y no significa. Repasa 2:21-16 y circula la palabra “justificado” en azul cada vez. Hay dos definiciones que nos pueden ayudar:

Justificado: ser declarado justo o en buena posición.

Justificado: ser mostrado como justo o en buena posición.

17. Busca Romanos 3:27-28. Mira la doble definición de “justificado.” ¿Cuál es la que Pablo tiene en mente en estos versos?
18. ¿Cuál tiene en mente Santiago en 2:24? (pista: relee 2:14). Describe 2:24 y sustituye la palabra “justificado” empleando la definición que escogiste antes.
19. Aplicación: Describe el pensamiento de alguien que intenta estar en buena posición delante de Dios con sus obras. ¿De qué manera esta mentalidad no se alínea al evangelio?

Describe el pensamiento de alguien que cree que fe en Dios significa no preocuparse en
obedecer más la ley. ¿De qué manera esta mentalidad tampoco se alínea al evangelio?
20. Aplicación: ¿Has confiado en tus buenas obras para justificarte delante de Dios? ¿En qué área de tu vida crees estar haciendo un buen trabajo con este tema de la justificación? ¿Qué te diría Pablo?

RESUMEN

¿Cuál aspecto del carácter de Dios hemos aprendido esta semana, que Santiago nos muestra con toda claridad?
Completa la frase:

Saber que Dios es ______________________ me muestra que yo soy _________________.
¿Qué paso iniciarás esta semana para vivir mejor a la luz de esta verdad?

Termina en oración. Confiesa al Señor lugares donde tú sabes que tu fe no ha sido continuada por buenas obras de obediencia. Pide a Dios te muestre dónde has sido negligente a las necesidades de tus compañías creyentes.
Alaba al Señor por el regalo de fe salvífica y porque somos justificado delante de El solamente por fe. Alaba a Dios porque hemos sido rescatados de la oscuridad en lugar de que se nos requiriera obrar nuestro camino hacia la luz.
Pide a Dios que revele y purifique el corazón detrás de tus buenas obras.

© 2013 Jennifer Wilkin. Traducción autorizada al Ministerio de Damas de IBG. Santiago RD.

Descansar en Dios

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Oh Dios Altísimo y glorioso,
la idea de tu serenidad eterna me alegra,
puesto que yo vivo en el esfuerzo, la angustia y la preocupación,
pero Tú te hallas perpetuamente en paz.

No experimentas temor o preocupación ante el incumplimiento de Tus designios,
que se elevan firmes como colinas eternas.
Tu poder es ilimitado,
Tu bondad infinita.
Tú sacas orden de la confusión,
y mis derrotas son tus victorias:
el Señor Dios omnipotente reina.

Acudo a Ti como un pecador con preocupaciones y tristezas,
para dejar todo afán en Tu mano,
todo pecado reclama la sangre preciosa de Cristo.
Aviva una profunda espiritualidad en mi corazón.
Permíteme vivir cerca del gran Pastor,
oír Su voz,
conocer Sus tonos, seguir Sus llamamientos.
Guárdame del engaño haciéndome permanecer en la verdad,
del daño ayudándome a caminar en el poder del Espíritu.
Dame una fe más intensa en las verdades eternas,
grabando en mí con la experiencia las cosas que sé.
Nunca permitas que me avergüence de la verdad del Evangelio,
que soporte su escarnio,
lo reivindique,
considere a Jesús su esencia,
y vea en él el poder del Espíritu.

Señor, ayúdame, porque a menudo me muestro indiferente y frío;
la incredulidad afecta a mi confianza,
y el pecado me hace olvidarte.

Corta de raíz las malas hierbas que crecen en mi alma.
Permíteme ser consciente de que solo vivo verdaderamente cuando vivo para Ti,
de que todo lo demás es banal.
Solo Tu presencia puede hacerme santo, devoto, fuerte y feliz.

Mora en mí, Dios misericordioso.

Arthur Bennett. El Valle de la Visión.
Antología de Oraciones y Devociones Puritanas, pp.88
El Estandarte de la Verdad, 2014.

3. Para envejecer «bien»

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HILLARY, BERNIE, DONALD, Y YO

Me doy cuenta -mi cuerpo me hace darme cuenta- de que no todo el mundo tiene el maravilloso privilegio de salud y recursos en la ancianidad. Alrededor de 4 millones de personas mayores de 65 viven en la pobreza. Millones sufren de las temidas amenazas de envejecer -problemas cardiacos, artritis, cáncer, enfermedad pulmonar, Alzheimer, osteoporosis. Eso sin mencionar la típica pérdida de audición, visión, y de energía.

No quiero añadir una carga a los que quisieran soñar conmigo, pero no pueden hacerlo. Tienes tu llamado dondequiera que vivas, con todas tus debilidades, para la gloria de Cristo. Y sí, El obtiene gloria en nuestra debilidad (2 Corintios 12:9-10). Dios tiene grandes promesas para quienes confían en Jesucristo como su Salvador: «Aun hasta vuestra vejez, yo seré el mismo, y hasta vuestros años avanzados, yo os sostendré. Yo lo he hecho, y yo os cargaré; yo os sostendré, y yo os libraré» (Isaías 46:4).

Más bien escribo a los 25 millones de mi generación, mayores de 65, que están sanos y tienen recursos -y a los 7,000 que cumplen 70 cada día en salud y bienestar. Te invito a que mires a tu alrededor. Observa a Hillary, a Bernie, a Donald, y miles más, que sueñan sus sueños. Cualquiera que sea su motivación, ¿cuál es la tuya?

«quien se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO PARA POSESION SUYA, celoso de buenas obras» (Tito 2:4). No tenemos excusa. No hay límite de edad. Celosos. Apasionados. Hasta el final. Para buenas obras. Obras que el Señor te ha regalado. Te ha dado una vida de experiencia y sabiduría y recursos. Tienes una década de libertad frente a ti. Es un fideicomiso. Toda tu vida pasada fue diseñada para esta temporada de frutos. ¿Cuál es tu sueño?

La mayoría de los hombres no mueren de edad avanzada, mueren por causa de retiro. «El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, para anunciar cuán recto es el SEÑOR, mi roca, y que no hay injusticia en El» (Salmo 92:12-15). ¿Por qué habla Dios así? Porque El quiere que soñemos esto. Que oremos por esto. No todo el mundo tiene este privilegio. Algunos mueren jóvenes. Algunos llevan la carga de estar inmovilizados. Pero millones están libres. Si no sueñas por servicio productivo, útil, gozoso, para Cristo, en tus 70’s ¿qué le dirás al Salvador? Tu única excusa será que le hiciste más caso a la voz de la edad que a la voz de Dios. No será una buena excusa.

Pablo andaba en los 60’s camino a España (Romanos 15:23-28). Se definía como un hombre viejo (Filemón 1:9); sin embargo, mientras tuviera aliento, planificaba hacer todo cuanto por Cristo y Su reino. Nunca tuvo planes de pasarse los últimos días jugando cartas o algún otro juego. Tampoco debiera ser el tuyo.

Unete al salmista feliz: «Llena está mi boca de tu alabanza y de tu gloria todo el día. No me rechaces en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando me falten las fuerzas» (Salmo 71:8-9). Tenemos buenas razones para creer que Dios responderá dicha oración por causa de Cristo.

Desaprende, líbrate, del espíritu de la edad. Mira el mundo -mira tu vida- como Dios lo hace. El retiro verdadero -dulce reposo del alma- empieza cuando uno muere (Hebreos 4:3,10). No te equivoques. La Biblia cree en el retiro. Se llama cielo. Luego la nueva tierra. Permanecerá por siempre. Comparado, esta vida es una neblina; todas nuestras tribulaciones son «leves y momentáneas» que nos producen «eterno peso de gloria que no tiene comparación» (2 Corintios 4:17). Mantén tu vista en el premio. Un reposo que el mundo nunca ha soñado.

«Y oí una voz del cielo que decía: Escribe:»Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor.» Sí -dice el Espíritu- para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos» (Apocalipsis 14:13). Levántate y obra. Alegremente. Para Cristo. Lleno de esperanza.

John Piper. Feb 23, 2016 [desiringgod.org].

Romanos 5.8

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COMPRENDIENDO EL ESTÁNDAR DE DIOS 1

Texto: Romanos 10:5-13; Deuteronomio 30:6-18

Idea central: Por buenas que sean nuestras vidas, quedan cortas a la hora de alcanzar la gloria de la justicia de Dios. El estándar de Dios implica absoluta y constante perfección (esto, madurez).

Lecciones particulares:¿Cómo sabemos que los israelitas se equivocaron al tratar de ganarse el agrado de Dios con sus buenas acciones? ¿Por qué no debiéramos nosotros tratar de ganarnos la vida eterna siendo buenas personas? ¿Por qué gente tan buena como Confucio, el Buda y otros no están en el cielo?

—  Es cierto, Dios es justo y una vida que refleje su justicia en el día a día, en la práctica, será recompensada con vida eterna (v.5; Levítico. 18:5) y con el agrado de Dios (Deuteronomio 30:9,10).

—  Sin embargo, cuando Dios meditó acerca de este tema (Dt. 30:9,10), Él llegó a la conclusión de que, si entendemos bien lo que esto implica, nuestra reacción será de completa desilusión (Deuterenomio 30:11-13).

—  En otras palabras, si nuestra reacción a la idea de ganarnos el agrado de Dios con nuestra vida diaria no es desesperación, es porque no estamos entendiendo bien cuál es el estándar que Dios tiene para ser agradado. Para que una persona pueda agradar a Dios con su vida, necesita –en lo externo– guardar impecablemente cada uno de los mandamientos de la ley de Dios en todo momento, y necesita –en lo interno– que todo su corazón y toda su alma estén completa e invariablemente enfocados en Él siempre (Dt. 30:10).

—  Entender correctamente la justicia de Dios para poder agradarle (vv.2,3) implica entender que Dios ciertamente paga vida eterna a los justos… E implica no ensuciar su justicia al rebajarla y acomodarla a las versiones fallidas que nosotros pudiéramos lograr. Cuando pensamos que nuestra vida (o la de cualquier otra persona) es lo suficientemente buena o ha hecho suficiente bien como para merecer el cielo, estamos insultando y ridiculizando la justicia de Dios.

Preguntas de introspección: ¿En base a qué defino “buena vida”? ¿Cuáles son nuestras presuposiciones y prejuicios acerca de quién debiera “estar en el cielo” y cómo decidimos quién vivió lo suficientemente bien? ¿Qué moldea nuestra visión acerca de este tema, la Biblia, la cultura, mi opinión? ¿Qué pasos prácticos podemos llevar a cabo para poder apreciar cómo Dios mide una vida?

¿Cómo afecta entender este tema la manera en que pienso acerca de si Dios es justo cuando permite que suceda un evento en la vida de una persona? ¿Cómo afecta este tema la manera en que me siento cuando la providencia de Dios duele?

¿Cómo afecta este tema la opinión que tengo de mí mismo, de mi vida y mis “buenas obras”? ¿Cómo afecta este tema la manera en la que me comparo con los que me rodean? ¿Cómo afecta este tema el valor que le doy a Cristo?

Historia sugerida: Historia del rey Uzías (2 Crónicas 26:1-21).

2. Para envejecer «bien»

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HILLARY, BERNIE, DONALD, Y YO

A mis 70, tengo energía para soñar grandes cosas; porque este año Hillary cumple 69, Bernie alcanza 75 y Donald 70. Mi nivel de energía no tiene nada que ver con sus políticas o con su carácter. Tiene que ver con el increíble hecho de que todos ellos quieren gastar sus 70’s haciendo el trabajo más duro del mundo.

Eso es maravillosamente contra-cultural. Dudo que sea motivado por pasión para magnificar la grandeza del Señor Jesús. Pero esto hace que mi inspiración sea mayor, porque no hay nada que me excite más que pasar mis 70’s esparciendo pasión por la gloria de Cristo y Su Palabra. Pablo es mi héroe cuando dice que «conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte» (Filipenses 1:20).

O sea que si Hillary o Bernie o Donald quieren llevar la carga del peso del mundo los siguientes cuatro a ocho años por motivos filantrópicos, humanistas, encuentro que mi celo a los 70 se enciende mucho más. Ellos quieren ser presidentes de un territorio llamado los Estados Unidos. Yo, en cambio, soy embajador del Soberano del universo. Ellos tienen la oportunidad de modificar cómo viven algunas personas durante unas décadas. Yo, la de cambiar cómo viven algunos para siempre -y disfrutar un montón de cosas buenas en el proceso.

Pero este no es un artículo sobre mí. Es acerca de los 70 millones que vienen detrás (los Baby Boomers). Soy el más viejo (nací en 1946). 10,000 de mi generación cumplen 70 cada día. Y continuarán así durante los siguientes 19 años.

Hillary, Bernie y Donald no son únicos. Permite que ellos -y el resto- te inspiren. Cinco de los ochos jueces de la Suprema Corte tienen más de 65, tres tienen más de 75. Ronald Reagan sirvió como presidente de los 70 a los 78. Winston Churchill tenía 66 cuando fue electo Primer Ministro de Inglaterra en 1940; utilizó su poderosa elocuencia contra los nazis hasta los 70 años. Seis años después fue re-electo y sirvió hasta los 81. A los 82 escribió Historia de los Pueblos de Habla Inglesa.

Charles Hodge el teólogo (1797-1878) vivió hasta los 80. Su biógrafo escribió que «sus últimos años fueron los más productivos…escribiendo miles de páginas [a mano] que se convertirían en su monumental Teología Sistemática y la incisiva Qué es Darwinismo?

A los 70, Benjamin Franklin ayudó con el borrador de la Declaración de Independencia. John Glenn se convirtió en el astronauta más viejo en ir al espacio a los 77. A esa edad, Grandma Moses empezó a pintar. ¡Empezó! A los 82, Goethe terminó Fausto. A los 89, Albert Schweitzer dirigía un hospital en Africa. A los 93, Storm Thurmond fue re-electo senador luego de prometer que no volvería a los 99; vivió hasta los 100.

«No te equivoques. La Biblia cree en el retiro. Se llama cielo.» La mayoría de los hombres no mueren por su edad avanzada, se mueren por haberse retirado. Salvan su vida y la pierden. Igual que otras drogas, otras adicciones psicológicas, el retiro es un virus, no una bendición… Dime, ¿dónde dice la Biblia que Moisés se retiró? ¿Que Pablo se retiró? ¿Pedro? ¿Juan? ¿Se retiran los oficiales en medio de la guerra?

John Piper. Feb 23, 2016 [desiringgod.org].

Romanos 5.7

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EL PROPÓSITO DE LA LEY ES SALVACIÓN… POR FE

Texto: Romanos 10:1-4

Idea central: Querer agradar a Dios es bueno, sin embargo el deseo no es suficiente. Nuestras acciones deben estar motivadas por ese buen deseo, pero guiadas por la voluntad de Dios.

Lecciones particulares:

— Buscar a Dios con sinceridad y tener celo por Él, por sus cosas, es bueno (v.2a)… Sin embargo, es posible tener ese tipo de sinceridad, ese deseo por agradar a Dios, y al mismo tiempo usarlo para ofender a Dios.

— Esto sucede cuando nuestra aplicación de ese celo por Dios no es guiado por el conocimiento y reconocimiento de cómo Dios hace las cosas (v.2b). Si el dueño de la casa dice que quiere un mantel amarillo, cualquier otro mantel, por bonito que sea, irá contra su deseo.

— Cuando nosotros intentamos alcanzar a Dios por nuestra propia justicia, cuando intentamos hacer las cosas a nuestra manera (v.3b):

  1. Estamos ignorando a Dios, “haciéndonos los locos” respecto a sus deseos, dejando de reconocer (darle su lugar de honor) el método de Dios, su justicia (v.3a).
  2. Estamos rebelándonos en contra de Dios, efectivamente mostrándole que no queremos someternos a sus caminos (v.3c).

— El método de Dios es distinto. El propósito de la ley y los mandamientos de Dios no es que nosotros intentemos construir nuestra propia justicia basándonos en ellos. El propósito de la ley es Cristo (v.4a): que podamos tener un parámetro para poder identificar la perfección de su justicia, la belleza de quién Él es. En la ley, Dios no se limita a resumirnos todo diciéndonos “Jesús es maravilloso”, sino que nos lo describe de tal manera que nosotros podamos ser maravillados. Es la diferencia entre decir “Ese paisaje era hermoso” y detallar el verdor de los árboles, lo alto de las montañas, lo limpio del río, lo amplio del valle, la vivacidad de sus flores.
De pasada, esta es una de las razones por las que a Dios le desagradan los mandamientos de hombres: distorsionan el cuadro que Él ha pintado de su carácter.

— Así, la forma en que nos acercamos a Dios es a través de la justicia de Dios (no la nuestra) que brilla en Jesús. Esta justicia no se obtiene haciendo las cosas a nuestra manera, sino confiando en la promesa de Dios (v.4b; cf. Romanos 4:23-25).

— Puede que, en este momento en nuestras vidas, nosotros no estemos cayendo en este error, sino que conozcamos a alguien así –legalista, auto-suficiente, que cree que puede ganarse el cielo. Una reacción de desdén, de “Gracias a Dios que yo no soy como él” o “Ese tipo de gente no tiene remedio”, es igual de pecaminosa: surge de un corazón que dice “Yo soy mejor que…”. Un corazón que ha probado la gracia de Dios en Cristo desea que ellos también sean salvos y se expresa en oración a Dios por ellos (v.1).

Preguntas de introspección: ¿Qué revela acerca de nuestro corazón cuando tenemos celo por las cosas de Dios, pero queremos hacerlo a nuestra manera? ¿A quién, realmente, estamos buscando agradar?

¿Qué pasos prácticos puedes implementar en tu vida para tratar de que todo lo que hagas por Dios realmente sea hecho reconociendo cómo Él quiere que lo hagas (cf. Romanos 14:23b)? ¿Cómo puedes asegurarte (en vida real) de que puedas apreciar todos los días, constantemente, la belleza de Jesús y su justicia?

¿Cómo se manifiesta tu rebeldía personal, natural contra Dios? ¿Tiendes a ser activamente rebelde o tiendes a no detenerte a considerar la voluntad de Dios? ¿De qué maneras puedes luchar contra tu tendencia natural?

¿Cuál es tu reacción cuando ves este pecado en otras personas, dentro y fuera de la iglesia? ¿Qué te revela esto acerca de cómo te ves a ti mismo? ¿Cómo puedes crecer en tu percepción de la gracia de Dios para contigo?

 

Historia sugerida: Alegoría del ladrón y salteador (Juan 9:35-10:18).

1. Para envejecer «bien»

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RESOLUCIONES PARA ENVEJECER CON DIOS

No quiero convertirme en un viejo gruñón, murmurador. Dios amenaza cosas terribles a los murmuradores (Salmo 106:25-26). Murmurar deshonra a Dios, quien ha prometido que todas las cosas obran para nuestro bien (Romanos 8:28). La queja apaga la luz de nuestro testimonio cristiano (Filipenses 2:14-15) y, por si fuera poco, un espíritu ansioso y criticón seca el gozo y la paz (Filipenses 4:6-7). No quiero nada de esto para cuando sea viejo.

Quiero ser como el hombre que envejece en el Salmo 71.

Así que he tomado las siguientes resoluciones:

  1. Recordaré con asombro y acciones de gracias las miles de veces que me he apoyado en Dios desde mi juventud. (v.17 Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud, y hasta ahora he anunciado tus maravillas).
  2. Me refugiaré en Dios en lugar de ofenderme con mis problemas. (v.1 En ti, oh SEÑOR, me refugio; jamás sea yo avergonzado).
  3. Hablaré con Dios más y más (no menos y menos) de toda Su grandeza hasta que no haya lugar en mi boca para la murmuración. (v.6 De ti he recibido apoyo desde mi nacimiento; tú eres el que me sacó del seno de mi madre; para ti es continuamente mi alabanza. v.14 Mas yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más).
  4. Esperaré (tenazmente) y no me entregaré a la desesperación, ni cuando esté en el asilo ni cuando viva más que todos mis amigos. (v.14 Mas yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más).
  5. Buscaré gente y les contaré de los maravillosos actos de salvación de Dios, sin descanso, porque son innumerables. (v.15 Todo el día contará mi boca de tu justicia y de tu salvación, porque son innumerables).
  6. Recordaré que hay muchas y grandes cosas acerca de Dios que escapan a mi imaginación, y que pronto también conoceré. (v.18 Y aun en la vejez y las canas, no me desampares, oh Dios, hasta que anuncie tu poder a esta generación, tu poderío a todos los que han de venir).
  7. Contaré mis problemas y todo mi dolor como regalo de Dios y sendero a la gloria. (v.20 Tú que me has hecho ver muchas angustias y aflicciones, me volverás a dar vida, y me levantarás de nuevo de las profundidades de la tierra).
  8. Resistiré estereotipos de gente anciana, jugaré y cantaré y gritaré con alegría (sin importarme cómo me vea, digno o indigno). (v.22 Y yo te daré gracias con el arpa, cantaré tu verdad, Dios mío; a ti cantaré alabanzas con la lira, oh Santo de Israel; v.23 Darán voces de júbilo mis labios, cuando te cante alabanzas, y mi alma, que tú has redimido).

Feliz de irme a casa (contigo),

John Piper. Marzo 24 de 1993. [desiringgod.org]