Descansar en Dios

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Oh Dios Altísimo y glorioso,
la idea de tu serenidad eterna me alegra,
puesto que yo vivo en el esfuerzo, la angustia y la preocupación,
pero Tú te hallas perpetuamente en paz.

No experimentas temor o preocupación ante el incumplimiento de Tus designios,
que se elevan firmes como colinas eternas.
Tu poder es ilimitado,
Tu bondad infinita.
Tú sacas orden de la confusión,
y mis derrotas son tus victorias:
el Señor Dios omnipotente reina.

Acudo a Ti como un pecador con preocupaciones y tristezas,
para dejar todo afán en Tu mano,
todo pecado reclama la sangre preciosa de Cristo.
Aviva una profunda espiritualidad en mi corazón.
Permíteme vivir cerca del gran Pastor,
oír Su voz,
conocer Sus tonos, seguir Sus llamamientos.
Guárdame del engaño haciéndome permanecer en la verdad,
del daño ayudándome a caminar en el poder del Espíritu.
Dame una fe más intensa en las verdades eternas,
grabando en mí con la experiencia las cosas que sé.
Nunca permitas que me avergüence de la verdad del Evangelio,
que soporte su escarnio,
lo reivindique,
considere a Jesús su esencia,
y vea en él el poder del Espíritu.

Señor, ayúdame, porque a menudo me muestro indiferente y frío;
la incredulidad afecta a mi confianza,
y el pecado me hace olvidarte.

Corta de raíz las malas hierbas que crecen en mi alma.
Permíteme ser consciente de que solo vivo verdaderamente cuando vivo para Ti,
de que todo lo demás es banal.
Solo Tu presencia puede hacerme santo, devoto, fuerte y feliz.

Mora en mí, Dios misericordioso.

Arthur Bennett. El Valle de la Visión.
Antología de Oraciones y Devociones Puritanas, pp.88
El Estandarte de la Verdad, 2014.

3. Para envejecer «bien»

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HILLARY, BERNIE, DONALD, Y YO

Me doy cuenta -mi cuerpo me hace darme cuenta- de que no todo el mundo tiene el maravilloso privilegio de salud y recursos en la ancianidad. Alrededor de 4 millones de personas mayores de 65 viven en la pobreza. Millones sufren de las temidas amenazas de envejecer -problemas cardiacos, artritis, cáncer, enfermedad pulmonar, Alzheimer, osteoporosis. Eso sin mencionar la típica pérdida de audición, visión, y de energía.

No quiero añadir una carga a los que quisieran soñar conmigo, pero no pueden hacerlo. Tienes tu llamado dondequiera que vivas, con todas tus debilidades, para la gloria de Cristo. Y sí, El obtiene gloria en nuestra debilidad (2 Corintios 12:9-10). Dios tiene grandes promesas para quienes confían en Jesucristo como su Salvador: «Aun hasta vuestra vejez, yo seré el mismo, y hasta vuestros años avanzados, yo os sostendré. Yo lo he hecho, y yo os cargaré; yo os sostendré, y yo os libraré» (Isaías 46:4).

Más bien escribo a los 25 millones de mi generación, mayores de 65, que están sanos y tienen recursos -y a los 7,000 que cumplen 70 cada día en salud y bienestar. Te invito a que mires a tu alrededor. Observa a Hillary, a Bernie, a Donald, y miles más, que sueñan sus sueños. Cualquiera que sea su motivación, ¿cuál es la tuya?

«quien se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO PARA POSESION SUYA, celoso de buenas obras» (Tito 2:4). No tenemos excusa. No hay límite de edad. Celosos. Apasionados. Hasta el final. Para buenas obras. Obras que el Señor te ha regalado. Te ha dado una vida de experiencia y sabiduría y recursos. Tienes una década de libertad frente a ti. Es un fideicomiso. Toda tu vida pasada fue diseñada para esta temporada de frutos. ¿Cuál es tu sueño?

La mayoría de los hombres no mueren de edad avanzada, mueren por causa de retiro. «El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, para anunciar cuán recto es el SEÑOR, mi roca, y que no hay injusticia en El» (Salmo 92:12-15). ¿Por qué habla Dios así? Porque El quiere que soñemos esto. Que oremos por esto. No todo el mundo tiene este privilegio. Algunos mueren jóvenes. Algunos llevan la carga de estar inmovilizados. Pero millones están libres. Si no sueñas por servicio productivo, útil, gozoso, para Cristo, en tus 70’s ¿qué le dirás al Salvador? Tu única excusa será que le hiciste más caso a la voz de la edad que a la voz de Dios. No será una buena excusa.

Pablo andaba en los 60’s camino a España (Romanos 15:23-28). Se definía como un hombre viejo (Filemón 1:9); sin embargo, mientras tuviera aliento, planificaba hacer todo cuanto por Cristo y Su reino. Nunca tuvo planes de pasarse los últimos días jugando cartas o algún otro juego. Tampoco debiera ser el tuyo.

Unete al salmista feliz: «Llena está mi boca de tu alabanza y de tu gloria todo el día. No me rechaces en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando me falten las fuerzas» (Salmo 71:8-9). Tenemos buenas razones para creer que Dios responderá dicha oración por causa de Cristo.

Desaprende, líbrate, del espíritu de la edad. Mira el mundo -mira tu vida- como Dios lo hace. El retiro verdadero -dulce reposo del alma- empieza cuando uno muere (Hebreos 4:3,10). No te equivoques. La Biblia cree en el retiro. Se llama cielo. Luego la nueva tierra. Permanecerá por siempre. Comparado, esta vida es una neblina; todas nuestras tribulaciones son «leves y momentáneas» que nos producen «eterno peso de gloria que no tiene comparación» (2 Corintios 4:17). Mantén tu vista en el premio. Un reposo que el mundo nunca ha soñado.

«Y oí una voz del cielo que decía: Escribe:»Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor.» Sí -dice el Espíritu- para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos» (Apocalipsis 14:13). Levántate y obra. Alegremente. Para Cristo. Lleno de esperanza.

John Piper. Feb 23, 2016 [desiringgod.org].

2. Para envejecer «bien»

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HILLARY, BERNIE, DONALD, Y YO

A mis 70, tengo energía para soñar grandes cosas; porque este año Hillary cumple 69, Bernie alcanza 75 y Donald 70. Mi nivel de energía no tiene nada que ver con sus políticas o con su carácter. Tiene que ver con el increíble hecho de que todos ellos quieren gastar sus 70’s haciendo el trabajo más duro del mundo.

Eso es maravillosamente contra-cultural. Dudo que sea motivado por pasión para magnificar la grandeza del Señor Jesús. Pero esto hace que mi inspiración sea mayor, porque no hay nada que me excite más que pasar mis 70’s esparciendo pasión por la gloria de Cristo y Su Palabra. Pablo es mi héroe cuando dice que «conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte» (Filipenses 1:20).

O sea que si Hillary o Bernie o Donald quieren llevar la carga del peso del mundo los siguientes cuatro a ocho años por motivos filantrópicos, humanistas, encuentro que mi celo a los 70 se enciende mucho más. Ellos quieren ser presidentes de un territorio llamado los Estados Unidos. Yo, en cambio, soy embajador del Soberano del universo. Ellos tienen la oportunidad de modificar cómo viven algunas personas durante unas décadas. Yo, la de cambiar cómo viven algunos para siempre -y disfrutar un montón de cosas buenas en el proceso.

Pero este no es un artículo sobre mí. Es acerca de los 70 millones que vienen detrás (los Baby Boomers). Soy el más viejo (nací en 1946). 10,000 de mi generación cumplen 70 cada día. Y continuarán así durante los siguientes 19 años.

Hillary, Bernie y Donald no son únicos. Permite que ellos -y el resto- te inspiren. Cinco de los ochos jueces de la Suprema Corte tienen más de 65, tres tienen más de 75. Ronald Reagan sirvió como presidente de los 70 a los 78. Winston Churchill tenía 66 cuando fue electo Primer Ministro de Inglaterra en 1940; utilizó su poderosa elocuencia contra los nazis hasta los 70 años. Seis años después fue re-electo y sirvió hasta los 81. A los 82 escribió Historia de los Pueblos de Habla Inglesa.

Charles Hodge el teólogo (1797-1878) vivió hasta los 80. Su biógrafo escribió que «sus últimos años fueron los más productivos…escribiendo miles de páginas [a mano] que se convertirían en su monumental Teología Sistemática y la incisiva Qué es Darwinismo?

A los 70, Benjamin Franklin ayudó con el borrador de la Declaración de Independencia. John Glenn se convirtió en el astronauta más viejo en ir al espacio a los 77. A esa edad, Grandma Moses empezó a pintar. ¡Empezó! A los 82, Goethe terminó Fausto. A los 89, Albert Schweitzer dirigía un hospital en Africa. A los 93, Storm Thurmond fue re-electo senador luego de prometer que no volvería a los 99; vivió hasta los 100.

«No te equivoques. La Biblia cree en el retiro. Se llama cielo.» La mayoría de los hombres no mueren por su edad avanzada, se mueren por haberse retirado. Salvan su vida y la pierden. Igual que otras drogas, otras adicciones psicológicas, el retiro es un virus, no una bendición… Dime, ¿dónde dice la Biblia que Moisés se retiró? ¿Que Pablo se retiró? ¿Pedro? ¿Juan? ¿Se retiran los oficiales en medio de la guerra?

John Piper. Feb 23, 2016 [desiringgod.org].

1. Para envejecer «bien»

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RESOLUCIONES PARA ENVEJECER CON DIOS

No quiero convertirme en un viejo gruñón, murmurador. Dios amenaza cosas terribles a los murmuradores (Salmo 106:25-26). Murmurar deshonra a Dios, quien ha prometido que todas las cosas obran para nuestro bien (Romanos 8:28). La queja apaga la luz de nuestro testimonio cristiano (Filipenses 2:14-15) y, por si fuera poco, un espíritu ansioso y criticón seca el gozo y la paz (Filipenses 4:6-7). No quiero nada de esto para cuando sea viejo.

Quiero ser como el hombre que envejece en el Salmo 71.

Así que he tomado las siguientes resoluciones:

  1. Recordaré con asombro y acciones de gracias las miles de veces que me he apoyado en Dios desde mi juventud. (v.17 Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud, y hasta ahora he anunciado tus maravillas).
  2. Me refugiaré en Dios en lugar de ofenderme con mis problemas. (v.1 En ti, oh SEÑOR, me refugio; jamás sea yo avergonzado).
  3. Hablaré con Dios más y más (no menos y menos) de toda Su grandeza hasta que no haya lugar en mi boca para la murmuración. (v.6 De ti he recibido apoyo desde mi nacimiento; tú eres el que me sacó del seno de mi madre; para ti es continuamente mi alabanza. v.14 Mas yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más).
  4. Esperaré (tenazmente) y no me entregaré a la desesperación, ni cuando esté en el asilo ni cuando viva más que todos mis amigos. (v.14 Mas yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más).
  5. Buscaré gente y les contaré de los maravillosos actos de salvación de Dios, sin descanso, porque son innumerables. (v.15 Todo el día contará mi boca de tu justicia y de tu salvación, porque son innumerables).
  6. Recordaré que hay muchas y grandes cosas acerca de Dios que escapan a mi imaginación, y que pronto también conoceré. (v.18 Y aun en la vejez y las canas, no me desampares, oh Dios, hasta que anuncie tu poder a esta generación, tu poderío a todos los que han de venir).
  7. Contaré mis problemas y todo mi dolor como regalo de Dios y sendero a la gloria. (v.20 Tú que me has hecho ver muchas angustias y aflicciones, me volverás a dar vida, y me levantarás de nuevo de las profundidades de la tierra).
  8. Resistiré estereotipos de gente anciana, jugaré y cantaré y gritaré con alegría (sin importarme cómo me vea, digno o indigno). (v.22 Y yo te daré gracias con el arpa, cantaré tu verdad, Dios mío; a ti cantaré alabanzas con la lira, oh Santo de Israel; v.23 Darán voces de júbilo mis labios, cuando te cante alabanzas, y mi alma, que tú has redimido).

Feliz de irme a casa (contigo),

John Piper. Marzo 24 de 1993. [desiringgod.org]

Paradojas

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Oh Dios inmutable,
bajo la convicción de tu Espíritu descubro que
cuanto más hago, peor soy;
cuanto más conozco, menos sé;
cuanta más santidad tengo, más pecador soy;
cuanto más amo, más queda por amar.
¡Oh, miserable de mí!

Oh Señor,
tengo un corazón rebelde,
y no puedo presentarme ante Ti.
Soy como un pájaro ante un hombre.
¡Qué poco amo tu verdad y tus caminos!
Descuido la oración
al pensar que ya he orado suficiente, y con suficiente fervor,
al saber que has salvado mi alma.

De entre todos los hipócritas, concédeme no ser un hipócrita evangélico,
que peca más tranquilamente porque la gracia abunda,
que dice a sus pasiones que la sangre de Cristo las limpia,
que piensa que Dios no puede mandarlo al infierno porque ya está salvado,
que ama la predicación evangélica,
las iglesias y los cristianos pero no vive con santidad.

Mi mente es un cubo sin fondo,
sin discernimiento espiritual,
sin deseo del día de reposo,
siempre aprendiendo, pero nunca alcanzando la verdad,
siempre junto al pozo del evangelio, pero nunca sacando agua de él.
Mi conciencia carece de convicción o contrición,
sin nada de lo que arrepentirse.
Mi voluntad carece de capacidad de decisión o determinación.
Mi corazón carece de afecto, y está lleno de fisuras.
Mi memoria no retiene nada,
por lo que fácilmente olvido las lecciones aprendidas
y dejo que tus verdades se filtren y se pierdan.

¡Dame un corazón quebrado que, sin embargo, acarree el agua de la gracia!

Arthur Bennett. El Valle de la Visión.
Antología de Oraciones y Devociones Puritanas, pp.88
El Estandarte de la Verdad, 2014.