Soneto

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¿Qué tengo que mi amistad procuras?

¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,

que a mi puerta cubierto de rocío

pasas las noches del invierno oscuras?

 

¡Oh, cuánto fueran mis entrañas duras,

pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,

si de mi ingratitud el hielo frío

secó las llagas de tus plantas puras!

 

¿Cuántas veces al Angel me decía:

“alma, asómate agora a la ventana,

verás con cuánto amor llamar porfía”!

 

¡Y cuántas, hermosura soberana,

“mañana le abriremos”, respondía,

para lo mismo responder mañana!

 

Félix Lope de Vega y Carpio. España (1562-1635)

S,H,C espirituales

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¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿No os lo han anunciado desde el principio? ¿No lo habéis entendido desde la fundación de la tierra?

El es que está sentado sobre la redondez de la tierra, cuyos habitantes son como langostas. El es el que extiende los cielos como una colina y los despliega como una tienda para morar. El es que el reduce a la nada a los gobernantes, y hace insignificantes a los jueces de la tierra.

¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios eterno, el Señor, el creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable. El da fuerzas al fatigado, y al que no tiene fuerzas, aumenta el vigor. Aun los mancebos se fatigan y se cansan, y los jóvenes tropiezan y vacilan, pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.

Isaías 40:21-23, 28-31

Apuntes a 1ra Pedro 3:1-6

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Quizás no hay otro texto de la Escritura más utilizado cuando se habla de la mujer en la iglesia que esta porción. Si eres de las que sienten mariposas en el estómago pensando en este pasaje, es probable que hayas recibido enseñanzas erróneas porque “toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre [la mujer] de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra” ( 2Timoteo 3:16-17).

1Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres 2al observar vuestra conducta casta y respetuosa [temerosa].

El pasaje inicia con la palabra “asimismo” es decir que nos refiere al contexto que ya hemos estudiado sobre siervos y gobierno (vida profesional y vida civil), enmarcado en dos principios básicos: resistir al mal y hacer el bien.

¿Podrían derivar del texto lo que no es sumisión? 

Observen que se trata de esposas tratando de ganar a sus maridos, lo cual en principio significa que ellos están equivocados. Por tanto sumisión no significa estar de acuerdo. ¡Qué alivio!

Además, es obvio que ellas quieren cambiar algo significativo en sus maridos. Por tanto sumisión no significa dejar de intentar cambiar a tu marido.*

Lo que resulta sorprendente es que Pedro se refiera a las esposas de por sí. En la sociedad romana se esperaba que la mujer siguiera la religión de su marido. Punto.

La cultura romana estaba dominada por el concepto del pater familia, el hombre, el esposo o quien fuese el hombre mayor de la casa, era la cabeza de la familia. Esto quería decir que si Papi tenía 85 años de edad, y su hijo mayor 60, tal hijo no era propietario de nada sino hasta que al padre falleciera. El pater familia controlaba todos los recursos (el patrimonio), tenía poder absoluto de vida o muerte, hasta de sus propios hijos, si los consideraba irrespetuosos o engañadores; era el único con capacidad para comprar o vender, el único de toda la familia que poseía personalidad jurídica… Si la esposa paría un hijo, el pater familia determinaba la suerte (aceptar o rechazar) del bebé: si decidía no criarlo, el bebé sería abandonado en la escalinata del templo, perecer o ser tomado como esclavo. Si el esposo era hombre de negocios, se esperaba que la esposa compartiera favores de toda clase con sus socios comerciales.

Pedro está dirigiéndose a mujeres cuyos esposos no son creyentes, y les señala -a ellas- su condición de agentes morales independientes (¿se acuerdan de Ananías y Safira?), apoyando su decisión de perseverar en Cristo, y estimulando su meta de ganar a sus esposos. 

Una actitud totalmente revolucionaria para la cultura y la época. En un ambiente de gran peligro, donde los mismos filósofos romanos consideraban la mujer como “sub-humana” un poco por encima de un esclavo pero siempre por debajo de un varón, esta mujer sabe que si provoca la ira de su marido, ella o sus hijos pueden sufrir abuso físico, incluso morir, sin que nadie acuda en su rescate.

Y en este ambiente Pedro literalmente urge a las esposas a imitar al Cordero quien no abrió su boca aun sufriendo injustamente, ni retornó amenazas, sino que se encomendó a Quien juzga justamente.

¿Se acuerdan de hypotasso? Aquí es un verbo reflexivo, es decir es algo que la mujer se hace a sí misma: se sujeta. Y la razón es “para que puedan ser ganados sin palabras…por la conducta…”

Observen que Pedro no sugiere que las mujeres se replieguen y suspendan actividades cristianas, lo que sí dice es que no deben permitir que su libertad en Cristo y/o problemas domésticos les hagan sentir superiores a sus esposos y menos obedientes. Deben procurar ser esposas modelo.

¿Con palabras? No.

Lo que ganará a estos esposos será la continua observación de la “pureza de vida” de sus mujeres! (¡Que tus acciones proclamen el evangelio!). El carácter cristiano TOTAL evidenciado en la vida de esta mujer, en especial su buena conducta hacia su marido. Noten que dicha conducta deriva de la búsqueda de agrado de ella hacia Dios: por causa del Señor. La base de la virtud es reverencia o temor a Dios (Filipenses 4:8; 1Timoteo 5:22; Santiago 3:17; 1Juan 3:3).

Pedro no espera que la mujer tenga miedo del marido o de los compromisos sociales. La sumisión de la esposa proviene de su profunda obediencia al Señor.

3Y que vuestro adorno [kosmios] no sea externo: peinados ostentosos [cabello trenzado], joyas de oro o vestidos lujosos,

O el ejemplo práctico de cómo luce lo casto y respetuoso. Y aquí veremos un poco de historia.

En la cultura romana no había mucha variedad de ropa. Los hombres solían vestir una túnica larga, la toga. Y las mujeres usaban una stola (una tela larga envolvente sobre otra que se usaba como ropa interior o túnica).La stola indicaba estatus: era una mujer casada, era marca de honor. Además, las mujeres usaban una especie de mantilla –palla– sobre la cabeza, la cual decoraban con joyas, perlas, etc. 

Prostitutas y adúlteras se distinguían porque usaban la toga masculina pero hecha de una seda muy fina y transparente (seda de Cogan). No eran nudistas, esto se consideraba costumbre de pueblos bárbaros. Los romanos eran altamente civilizados…

Puesto que no había mucho de dónde escoger en cuanto a ropa y telas, el pelo se convirtió en símbolo de atractivo físico y por tanto merecedor de todo tipo de atenciones. El arreglo del pelo funcionó como marcador social: comunicar una serie de detalles desde clase social, moralidad personal, sumisión a normas sociales, hasta pronunciamientos políticos. Una mujer “al natural” era alguien cercano a las bestias.

Toda mujer romana se arreglaba los cabellos.

Se pasaban horas y horas, y existían toda clase de artificios para teñirse y arreglarse, así como empleadas especiales llamadas ornatrices.**

De modo que al escribir sobre peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos, Pedro señala literalmente eso: riqueza y posición social. El punto no es, como dicen algunos, que la mujer parezca una prostituta sino que se refiere pura y simple a adornos externos, perecederos (Isaías 3:18-24 aquel día el Señor les quitará el adorno de las ajorcas, los tocados y las lunetas, los pendientes, los brazaletes y los velos, las redecillas, las cadenillas de los pies, las cintas, las cajitas de perfume y los amuletos, los anillos y aretes de nariz, las ropas de gala, las túnicas, los mantos y las bolsas, los espejos, la ropa interior, los turbantes y los velos. Y sucederá que en vez de perfume aromático habrá podredumbre; en vez de cinturón, cuerda; en vez de peinado artificioso, calvicie; en vez de ropa fina, ceñidor de cilicio; cicatriz en vez de hermosura; 1 Timoteo 2:9-10 asimismo, que las mujeres se vistan [adornen, kosmios] con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso [trenzas], no con oro, o perlas, o vestidos costosos; sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad).

¿Por qué Pedro toca este punto si el tema es tratar de ganar a un marido incrédulo mediante una conducta casta y respetuosa?

Porque en muchas culturas, incluyendo la nuestra, la mujer suele pensar si tan solo me arreglo un poco más, si tan solo fuera más bonita, más impresionante, más cool, más incisiva, más hip, más lo que sea… entonces le gustaría más o pasaría más tiempo conmigo.

Pedro advierte “no caigas en esto.” Quizás lo atraigas, pero le habrás hecho cero bien a su alma, porque estará impresionado con lo externo nada más. Es una crítica a toda la cultura, así como un consejo a la Iglesia. Sabias para el bien, sencillas en todo, incluso la vestimenta (algo de lo cual nuestros amados varones no se libran, con sus corbatas, carros, tecnología de punta, camisas y trajes de Fulanito diseñador -cambia la forma pero el fondo es igual). 

Ahora bien, Pedro se enfoca en lo positivo:

4sino que sea el yo interno [la persona oculta en el corazón], con el adorno [cualidad, kosmios] incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.

¿Un vestido que cualquier mujer se puede poner? La virtud. Ese “yo interno” que carga el carácter cristiano y se expresa en todo el cuerpo con ropa imperecedera  (Romanos 7:20-22; 2Corintios 4:16). 

¿Cuál es ese yo interno, secreto, que reside en el corazón de una mujer? ¿Con el cual debiera adornarse para ganar a su extraviado marido? Analicen la ropa:

la belleza incorruptible -imperecedera- de un espíritu gentil, tierno y sereno

  1. gentileza, mansedumbre: fuerza controlada; alguien que con todo propósito no intenta llamar la atención aunque la merezca, alguien que no busca su propia gloria;
  2. quieto, sereno: una persona que permanece en su sitio aun cuando es retada o confrontada; la idea es bien gráfica: alguien viene directo contra ti, y tú no brincas en defensa propia (1 Pedro 2:21-24)

Escuchen: no hablamos del Espíritu Santo. Hablamos del espíritu humano influenciado por la gracia de Dios. Vestirnos así significa que no andamos persiguiendo conflictos, no somos contenciosas, que escogemos palabras al hablar y cuando expresamos alguna oposición mostramos honor, altura, con gracia y edificación a quienes oyen. Un espíritu así es la respuesta ideal a las calumnias de otros, incluyendo al esposo.

Un espíritu tierno y sereno confía en el Juez justo y habla cuando hay oportunidad, no para decir la última palabra. No quiere decir permanecer mudas, se refiere a tranquilidad de espíritu.

respetable

1. Digno de respeto.

respeto

Del lat. respectus ‘atención, consideración’. 1. Veneración, acatamiento que se hace a alguien. 2. Miramiento, consideración, deferencia.

En 1 Timoteo 2:9-10 la palabra traducida como “adorno” en el griego es kosmios, de la raíz kosmos, que conlleva idea de orden. De esa misma raíz deriva la palabra cosmético, de modo que cuando alguien se aplica maquillaje para ir a la iglesia, digamos que aplica cosméticos para traer kosmos a su caos…

5Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos. 

Mujeres “santas” no por sus virtudes morales específicas, sino por ser heroínas de la Escritura. Esperaban en Dios. Cuando el príncipe azul resultaba una real rana, cuando el caballero de la armadura resultaba un cualquiera en traje de gallo, esta mujer espera en Dios porque sabe que es todo lo que tiene. Estas mujeres preferían la ropa interior de virtud en lugar del exterior vistoso, pero el punto principal no es la preferencia, sino la plataforma donde se monta: estando sujetas a sus maridos. Se adornaban estando sujetas a sus mediocres maridos.

La preocupación de Pedro es que la Iglesia no sea conocida por la producción de esposas rebeldes que mantienen una actitud de superioridad, sino por mujeres que, debido a conocer la voluntad de Dios y su recompensa, demuestran la virtud de sumisión gentil donde sea cristianamente posible. !Con porras de una gran nube de testigos (Hebreos 12:1)!

6Así obedeció Sara a Abraham, llamándolo señor, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si hacéis el bien y no estáis amedrentadas por ningún temor.

Sara es conocida como una de las cuatro madres de Israel (Rebeca, Lea y Raquel) y como la primera mujer de la promesa. 

¿De dónde saca Pedro que Sara “obedeció a Abraham? 

¿Recuerdan la historia? Abraham es el individuo que lleva la esposa -Sara- a vivir en un país extraño, luego de estar casado y cómodamente instalados durante décadas (Génesis 12:1-5), y en el camino niega que ella sea su esposa y permite que sea trasladada al harén de un Faraón (Génesis 12:10-20). ¿Cuál habría sido la reacción natural de ella?

¿Y la segunda vez? (Génesis 20:1-8).

Con todo, Sara actuó de manera que no parece tener sentido. Pedro señala que “Sara obedeció.” (Génesis 18:12 y Sara se rió para sus adentros, diciendo ¿tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?) El término original es kyrios, los judíos y Pedro mismo interpretan como la actitud de respeto apropiada hacia el esposo. Noten que Sara habla consigo misma, Sara obedeció a Abraham porque obedeció a Dios. 

Piper: pienso que Pedro nos muestra la disposición básica, fundamental, del corazón de Sara. En un momento donde no hay nadie presente, utiliza un lenguaje respetuoso al hablar del marido. Escuchen: los maridos se derriten cuando la esposa espontáneamente habla bien de él, es tan hermoso que Pedro dice “obedeció a Abraham.”

¿Significa este ejemplo que si a una esposa, en el contexto del matrimonio, se le pide hacer algo contrario a la ley de Dios, o exhibir una conducta contraria a la ley de Dios deba someterse? 

No amadas. Si tu esposo pide algo que Dios prohibe, si te pide algo que la ley de nuestro país prohibe, si te pide o hace algo -cualquier cosa- que te coloque a ti o a tus hijos en peligro, escucha esto: estás bajo la obligación moral y espiritual de librarte de esa situación. Inmediatamente (Salmo 11:5 el Señor prueba al justo y al impío, y su alma aborrece al que ama la violencia).

Ahora bien, así como los creyentes son hijos de Abraham (no importa el género) si caminan en el sendero de la fe (Romanos 4:1-12; Gálatas 3:6-29; Juan 8:39), así estas mujeres vienen a ser hijas de Sara (recuerden que no son judías) “haciendo el bien,” esto es, demostrando obediencia a sus esposos (un espíritu tierno y sereno, no rebelde).

El otro lado de la moneda de la sumisión es “no estar amedrentadas por ningún temor.” Estos hombres paganos no acompañaban a sus esposas a reuniones cristianas, ni estarían muy contentos con ellas. Imaginen las presiones del entorno familiar y social.

Por un lado Pedro llama a las esposas a gentileza y serenidad hacia los esposos en todas las áreas indiferentes a la fe cristiana, mientras por otro las alienta a permanecer firmes a la luz de la esperanza del regreso de Cristo y las estimula a rechazar inclinarse, en quietud, a las amenazas y castigos de sus maridos. Se subordinan, pero es subordinación revolucionaria: no es producto del temor ni deseo de posición social o alguna otra ventaja humana sino de obediencia a Cristo, quien las trata como personas y les permite elevarse por encima de los temores y amenazas de su época.

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*http://resources.thegospelcoalition.org/library/help-me-teach-1-peter-with-john-piper

**Addressing the dressing: modesty I to X; 2016. Lyndon Unger in thecripplegate.com

Soneto a una mujer que se afeitaba y estaba hermosa

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Yo os quiero confesar, don Juan, primero,

que aquel blanco color de doña Elvira

no tiene de ella más, si bien se mira,

que el haberle costado su dinero.

 

Pero tras eso, confesaros quiero

que es tanta la beldad de su mentira

que en vano a competir con ella aspira

belleza igual de rostro verdadero.

 

Mas, ¿qué mucho que yo perdido ande

por un engaño tal, pues que sabemos

que nos engaña así Naturaleza?

 

Porque ese cielo azul que todos vemos

ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande

que no sea verdad tanta belleza!

 

Bartolomé de Argensola. España (1562-1631)

Nota: que no hay nada nuevo bajo el sol, o que la historia se repite siglo tras siglo.

S,H,C espirituales

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 En Dios solamente espera mi alma; de El viene mi salvación. Solo El es mi roca y si salvación, mi baluarte, nunca seré sacudido. ¿Hasta cuando atacaréis a un hombre, vosotros todos, para derribarlo, como pared inclinada, como cerca que se tambalea?

Solamente consultan para derribarlo de su eminencia; en la falsedad se deleitan; bendicen con la boca, pero por dentro maldicen. (Selah)

Alma mía, espera en silencio solamente en Dios, pues de El viene mi esperanza. Solo El es mi roca y mi salvación, mi refugio, nunca seré sacudido.

En Dios descansan mi salvación y mi gloria; la roca de mi fortaleza, mi refugio, está en Dios. Confiad en El en todo tiempo, oh pueblo; derramad vuestro corazón delante de El; Dios es nuestro refugio. (Selah)

Salmo 62:1-8

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

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Rompí, corté, abollé y dije y hice

más que en el orbe caballero andante;

fui diestro, fui valiente, fui arrogante;

mil agravios vengué, cien mil deshice.

 

Hazañas dí a la Fama que eternice;

fui comedido y regalado amante;

fue enano para mí todo gigante,

y al duelo en cualquier punto satisfice.

 

Tuve a mis pies postrada la Fortuna,

y trajo del copete mi cordura

a la calva Ocasión al estricote.

 

Mas aunque sobre el cuerno de la luna

siempre se vio encumbrada mi ventura

tus proezas envidio, ¡oh gran Quijote!

 

Miguel de Cervantes SaavedraEspaña (1547-1616)

Nota: que la buena cabeza aprovechó la ocasión, en la tercera estrofa, (porque la ocasión es calva pero tenía flequillo).

S,H,C espirituales

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 El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén. 1ra Pedro 4:11

Apuntes a 1ra Pedro 2:18-25

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Pedro continúa sobre la conducta social del creyente, ahora dirigiéndose a esclavos. Nos muestra como nos ha llamado Dios de un mundo de tinieblas hacia un maravilloso mundo de luz, y cómo Dios mismo nos devuelve hacia ese mundo de tinieblas, con el mandato de ahora ser lámparas que iluminen con Su luz.

Ahora bien, el manual para ser lámparas de luz divina es lo que sorprende: Lo primero que hace es establecer nuestro estatus como “amados” y lo segundo es señalar cuál ha de ser la conducta.

El flujo de pensamiento de Pedro en los v.11-12 es el marco a las cuatro áreas de vida representadas: la vida civil (2:13-17), la vida profesional (2:18-25), la vida marital (3:1-7) y luego la vida total (3:8-12).*

Establece dos principios básicos: 

  1. resistir la maldad: abstenerse de pasiones carnales;
  2. hacer el bien: mantener una conducta honorable, irreprochable.

¿Por qué? Por causa del Señor, para Su gloria (2:12 para que cuando hablen mal contra vosotros, vean vuestras buenas obras y glorifiquen a Dios en el día de la Visitación), eco de la exhortación de Cristo en el Sermón del Monte (Mateo 5:16).

11Amados, os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma. 12Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que [cuando] os calumnian como malhechores, ellos, por razón de vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación [el retorno de Cristo en juicio].

La identidad cristiana antes que la ética cristiana, he ahí la prioridad lógica.

18Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables [perversos, inescrupulosos].

Solo Pedro, y Pablo hacen esto (1Corintios 7:21; Efesios 6:5-8; Colosenses 3:22-25; 1Timoteo 6:1-2; Tito 2:9-10), dirigirse a esclavos dentro de la estructura social. Los Códigos de la época solo estaban dirigidos a los amos.

¿Por qué la diferencia?

Porque para la sociedad en general los esclavos no eran personas, por tanto no tenían responsabilidad moral. Curiosamente, en la Roma imperial los esclavos solían recibir buena educación, algunos incluso llegaban a ser tutores o “ayos” de los hijos, otros médicos; algunos podían llegar incluso a comprar su libertad. 

Pero para la Iglesia los esclavos eran personas, por entero e iguales.

Si bien la Iglesia no criticaba la institución de la esclavitud en la sociedad por encontrarse fuera de su ámbito -la sociedad de entonces no era representativa, y ciertamente no representaba a los creyentes-, sí atiende a la situación de los esclavos dentro de la Iglesia, donde no se permitían [ni se permiten] distinciones sociales (Gálatas 3:28; 1Corintios 12:13; Colosenses 3:11; Filemón 1:16).

Recordemos que Pedro escribe durante un tiempo de persecución donde los esclavos, bajo control casi total de sus amos, serían especialmente vulnerables. La preocupación de Pedro es la importancia de mantener un testimonio fiel dentro de la estructura social de su tiempo.

vulnerable

Del lat. vulnerabĭlis. 1. Que puede ser herido o recibir lesión, física o moralmente.

E inclusive en una situación así Pedro insta a seguir la enseñanza de Cristo y someterse con todo respeto a personas carentes de escrúpulos (Mateo 5:43-48 Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.” Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles?  Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto). Gente que toma ventaja de cada oportunidad y pisotea  a su alrededor. ¡Y Pedro dice someterse con todo respeto a gente así! Por causa del Señor. Todos tenemos o hemos tenido jefes así, laboralmente hablando. Las direcciones de Pedro aplican a nosotros porque trata de nuestra conducta social como creyentes, aunque no seamos esclavos en el sentido antiguo de la palabra.

escrúpulo

Del lat. scrupŭlus ‘piedrecilla’.  1. Duda o recelo inquietantes para la conciencia sobre si algo es bueno o se debe hacer desde un punto de vista moral. 2. Aprensión, asco hacia algo, especialmente hacia algún alimento. 3. Exactitud o rigor en el cumplimiento del deber o en la realización de algo.

Ahora bien, ¿y qué con el dolor provocado por un sufrimiento injusto?

Nada menos que Aristóteles argumentaba que era imposible cometer injusticia contra un esclavo, porque el esclavo era una propiedad. Tal pensamiento resulta intolerable para el creyente, pues Cristo mismo tomó forma de siervo, como sabemos. Pedro ofrece cuatro razones para obedecer el mandato (v.19,20,21,25). Son instrucciones difíciles, imposibles desde el punto de vista humano, pero estas instrucciones sobre cómo soportar penalidades con paciencia constituyen el corazón de nuestra conducta cristiana. 

Primero recordando quienes somos: siervos (esclavos) del Altísimo. 

Segundo recordando a quien buscamos agradar: a nuestro Amo, nuestro Señor Jesucristo. 

Tercero, recordando Quien es El (2:19 …teniendo conciencia de Dios…), modelando nuestras vidas en Cristo, como un niño escribe el alfabeto siguiendo el trazo en el molde.

19Porque esto halla gracia, si por causa de la conciencia ante Dios, alguno sobrelleva penalidades sufriendo injustamente. 20Pues [porque] ¿qué mérito hay, si cuando pecáis y sois tratados con severidad lo soportáis con paciencia? Pero si cuando hacéis lo bueno sufrís por ello y lo soportáis con paciencia, esto halla gracia con Dios.

Dios se agrada cuando soportamos sufrimiento injusto, no porque no haya más alternativas o porque seamos de carácter optimista, sino únicamente porque sabemos que esto agrada a Dios y es conforme a las enseñanzas del Señor.

El Señor recompensa la fidelidad -no por el mérito de la fidelidad, como si Dios estuviera obligado- porque El en Su gracia se deleita en ser generoso con quienes viven pendientes de agradarle.

21Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, 22el cual no cometió pecado, ni engaño alguno se hallo en su boca; 23y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; 24y El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados. 25Pues [porque] vosotros andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Guardián de vuestras almas.

Hace un llamado poderoso a compartir de manera incondicional el destino de nuestro amo. Seguir pisadas que incluyen sufrimiento, no por nuestros pecados, sino ¡como parte del patrón de vida a que hemos sido llamadas!

Pedro entreteje ideas citando Isaías 53, y palabras del mismo Señor Jesús (Marcos 10:45 porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos; 14:24; Lucas 22:37). Es decir que sufrir injustamente no es señal de que hayamos hecho algo mal o de que Dios perdió el control o algo por el estilo.

Y todavía más importante es ver la reacción de Cristo ante el sufrimiento injusto (Isaías 53:7 fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca; como cordero que es llevado al matadero, y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda, no abrió El su boca).  Cristo obedeció sus propias enseñanzas: amar a sus enemigos (Mateo 5:38-48; Lucas 6:37-38 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad, y os será dado; medida buena, apretada, remecida y rebosante, vaciarán en vuestro regazo. Porque con la medida con que midáis, se os volverá a medir) al ser insultado y torturado (Lucas 23:34 y Jesús decía Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen). Cristo guardó silencio incluso para su propia defensa (Marcos 14:61; 15:5; Lucas 23:9). Cristo resistió la maldad durante toda su vida. ¿Cómo lo hizo? Batallando en oración diariamente, y ¡haciendo el bien! Dio comida a los hambrientos, sanó enfermos, perdonó pecadores, consoló a los que lloran, enderezó a los extraviados. Siempre por amor al Padre y a nosotros.

¿Era Jesús un estoico?

estoico, ca

Del lat. Stoĭcus, y este del gr. Στωϊκός Stōïkós, der. de στοά stoá ‘pórtico’, por el paraje de Atenas así denominado en el que se reunían estos filósofos. 1. Fuerte, ecuánime ante la desgracia. 2. Perteneciente o relativo al estoicismo. 3. Dicho de un filósofo: Que sigue la doctrina del estoicismo. 

estoicismo

De estoico e -ismo. 1. Fortaleza o dominio sobre la propia sensibilidad. 2. Escuela fundada por Zenón y que se reunía en un pórtico de Atenas. 3. Doctrina de los estoicos.

No. Claro que no. Fue un creyente que confió en Dios y su justo juicio (Jeremías 11:20; Romanos 12:17-20; 1Tes 5:15; Santiago 5:6-9). 

Finalmente Pedro enfatiza la cruz para recordarnos el concepto de que si Cristo cargó con nuestras transgresiones, luego entonces hemos muerto a ellas. No vivamos más así. Si alguien podía expresarse de este modo, era Pedro. Solo tenia que cerrar los ojos y recordar. Pedro estuvo ahí. Siguió al Señor a la distancia, oyó las falsas acusaciones, vio el maltrato y la vergüenza, los golpes, las humillaciones. Y fue testigo de la respuesta del Señor: se encomendaba a aquel que juzga con justicia

¿Nuestra vocación como creyentes? la cruz (Mateo 16:24-25). 

24y El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.

Observen el verso: primero ha de ser mi Salvador antes de ser mi ejemplo. Pedro ancla el ejemplo en el regalo recibido. Si Cristo no fuera Salvador nuestro, sería imposible seguir su ejemplo, de hecho nos aplastaría (Isaias 1:5 ¿Dónde más seréis castigados? ¿Continuaréis en rebelión? Toda cabeza está enferma, y todo corazón desfallecido).

Nuestras vidas debieran estar caracterizadas por la justicia, no ya como ovejas descarriadas, sino bajo el cuido y provisión del Pastor de nuestras almas.

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Fuertemente sugerimos leer:

*Mary Willson. Following Jesus far from home. In: Resurrection Life in a World of Suffering, 1 Peter. D.A Carson & Kathleen B. Nielson Eds. Crossway, Wheaton, Illinois. 2018

(Además de la bibliografía que anotamos al inicio).