S,H,C espirituales

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Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.

En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer de nuevo por la palabra de verdad, para que fuéramos las primicias de sus criaturas.

Santiago 1:17-18

Apuntes a Génesis I, 4:1-26

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CON FAMILIARES ASI, ¿QUIEN NECESITA ENEMIGOS?

Una ofrenda aceptada, una ofrenda rechazada (4:1-7)

1Y el hombre conoció [intimidad] a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín, y dijo: He adquirido varón con la ayuda del SEÑOR.

El lenguaje es significativo. A menudo, la Biblia describe la relación sexual como “conoció.” El compañero no explota al otro. Una intimidad que no es un fin en sí misma, sino donde existe un conocer profundo de la otra persona. La expresión sexual no es una mera función glandular.
Ahora bien, el término puede describir relaciones sexuales ilícitas, por ejemplo homosexuales (19:5), incestuosas (38:26). Pero en estos casos el AT prefiere otro lenguaje: “llegarse a”, “yacer o acostarse con” para acentuar que no hay intimidad recíproca sino simple reproducción o deseo.

Es interesante que al dar a luz Eva exclama “he adquirido varón [por, del] con la ayuda de Dios.” Algunos señalan cierta arrogancia: Jehová creó el primer hombre. Yo [Eva] he creado el segundo. “Dios hizo su parte. Yo he hecho la mía.”

2Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas y Caín fue labrador de la tierra.

“Después” indica literal “ella otra vez.” El inicio de la batalla entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente: hay dos simientes en la casa, aún cuando Adán y Eva han sido restaurados a Dios.
Observen que se rechaza el principio de primogenitura -favoritismo del primero; empieza el desarrollo de un tema importante en todo el libro.
No hay etimología o comentario de Eva para Abel [vapor, aliento], pastor de ovejas, lo cual sugiere la existencia de animales domesticados, tendrá seguidores de la misma vocación: Jacob (30:36), José (37:2), Moisés (Exodo 3:1) y David (1 Samuel 16:11; 17:34).
Abel juega un papel pequeño, primariamente como la víctima de Caín. Actúa, pero no habla.
Caín [adquirir, obtener, poseer] continúa la vocación del padre, pero la tierra de ahora está fuera del Jardín.

3Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Caín trajo al SEÑOR una ofrenda del fruto de la tierra. 4aTambién Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos.

Dos hermanos en adoración. Edén está fuera de su alcance, pero Dios no está limitado a Edén. Más tarde, “traer una ofrenda a Jehová” sugiere levantar un altar y colocar la ofrenda sobre el mismo (Levítico, por ejemplo). Pero aquí no encontramos noción de “altar.”
Cada uno trae una ofrenda (minha) apropiada a su ocupación. En Génesis 3:20 “ofrenda” adquiere también el significado de “tributo” o el regalo hecho para asegurar buena voluntad, ya sea de los hombres (Jueces 3:15-18) o de divinos (Génesis 4:3-4).
Ahora bien, en los textos descriptivos la ofrenda era de cereales.
El tributo del hombre debía ser de los frutos de su labor en los campos. Podía ser harina (Levítico 2:1-3) o de granos selectos (2:14-16) al cual se añadía aceite e incienso. Podrían hacerse tortas.

Sin embargo no parece haber diferencia obvia en la ofrenda de los dos hermanos. Una posible indicación de lo valioso de la ofrenda de Abel es la mención de la grosura, porque en el sistema sacrificial del AT la grosura o porciones grasas que cubren las entrañas de los animales eran aroma agradable para Dios.
De hecho se prohibía el consumo humano de grosura, quizás porque la grasa, al igual que la sangre, pertenecen solo a Dios (Exodo 29:13; Levítico 3:3-5, 9-11, 14-16; 4:8-10, 26, 31; 7:23-25; 1 Samuel 2:15-16; Ezequiel 44:7, 15).
Otros textos no relacionados al culto apoyan esta idea sobre la santidad de la grosura (Deuteronomio 32:38; 1 Samuel 15:22; Isaías 1:11; 43:24). La grosura se quemaba en el altar y el humo resultante producía aroma agradable a Dios (Génesis 8:21; Exodo 29:18; Levítico 1:9, etc.).
De modo que sería justificable ver la ofrenda de Abel como de la mejor calidad posible, mientras que la otra fue común. Caín primero falla en el altar, y por ello fallará en el campo. Quien falla en su teología fallará también en su ética (praxis).

El texto señala también que Abel ofreció de los primogénitos, mientras que Caín presentó una ofrenda ordinaria, no una ofrenda de cereal de los primeros frutos (Levítico 2:14). Sin embargo el verso de Génesis no condena a Caín por no haber hecho así (el código bíblico fue posterior).

4bY el SEÑOR miró con agrado a Abel y a su ofrenda.
5pero a Caín y su ofrenda no miró con agrado. Y Caín se enojó mucho y su semblante se demudó.

En el capítulo 3 Adán y Eva escogieron. Aquí es Dios quien escoge. El verso no explica la razón y quizás el silencio constituya el mensaje principal (el NT señala que la falla fue de naturaleza interior, de una actitud que solo Dios conoció). Observen que el adorador y su ofrenda son inseparables.
Abel ofrece lo mejor de sí, Caín luce religioso pero en su corazón no hay agradecimiento, no hay dependencia en Dios.

6Entonces el SEÑOR dijo a Caín: ¿Por qué estás enojado, y por qué se ha demudado tu semblante?
7Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo.

Saben, la traducción literal es “¿por qué estás deprimido y por qué estás cabizbajo?” en lugar de la traducción habitual. Bajar y esconder la cara tiene que ver más con depresión que con ira. Sin embargo es muy fácil que la depresión se convierta en ira, en especial ira dirigida contra aquel o aquellos que son causa real o ilusoria de la depresión.
Irónico, Caín intenta esconder sus pensamientos del Dios omnisciente.
¿Por qué? Observen a Dios de nuevo empezando una amonestación inquiriendo, dando la oportunidad a que haya confesión.
Si haces bien… ¡Ilustración del pecado original! Caín sabe, tiene conciencia del bien y del mal pero se rebela contra ese conocimiento.
¿no serás aceptado? La pregunta NO es retórica, demanda respuesta. Hay que tener fe para creer que Dios siempre hace lo correcto. Al no responder, Caín evidencia la falta del tipo de fe que agrada a Dios.
el pecado yace a la puerta y te codicia… como un demonio o un animal vicioso esperando para devorar (1 Pedro 5:8 Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar).
…pero tú debes dominarlo. Freud describió el “id” pero no fue el primero en discernirlo. Vean al escritor de Génesis señalando el poder del pecado que dirige incluso a muerte.
Caín tiene una elección. No está tan compenetrado en el pecado, heredado o actual, como para hacer inevitable el siguiente. El énfasis recae sobre un Caín con capacidad de escoger lo bueno; si lo deseara, será capaz de sobreponerse a esta criatura que ahora lo confronta.
La responsabilidad es personal.

Fratricidio (4:8-9)
8Y Caín dijo a su hermano Abel: vayamos al campo. Y aconteció que cuando estaban en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.

El verbo “matar” en el original significa “asesinar” -premeditación- para distinguirlo del verbo utilizado en Exodo 20:13, el sexto mandamiento. La reacción al rechazo es mucho más severa que la de sus padres cuando fueron confrontados; ellos buscaron excusas y auto exonerarse, pero al menos no hicieron violencia. Caín fue incapaz de refrenar amargura y resentimiento, ventiló su ira en el único chivo expiatorio posible: Abel.
La palabra “hermano” aparece siete veces en Génesis 4:2-11. Denota la emergencia de rivalidad, un problema que plagará cada una de las familias piadosas de Génesis. En odio, Caín inicia la primera guerra religiosa. Renuncia a Dios, por tanto renuncia a Su imagen.
En lugar de aceptar la decisión de Dios rechaza al único que Dios ha aprobado. Eliminó a Abel, ¿y ahora? ¿qué hará con Dios?

9Entonces el SEÑOR dijo a Caín: ¿Dónde está tu hermano Abel? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?

Comienza la divina investigación. Caín responde con una mentira y además cuestiona directamente a Dios. La palabra “guardián” conlleva responsabilidad legal: alguien a quien se le ha confiado la custodia o cuidado de algo. No solo es preservar o sostener sino controlar, regular, ejercer autoridad (por eso es que se habla de guardianes en los zoológicos). De modo que la respuesta a la pregunta de Caín es “no.” Nadie tiene el encargo de ser “guardián de su hermano” pero lo que Caín intenta es negar responsabilidad de saber el paradero de Abel. La pregunta es absurda, réplica del intento de Adán de esconderse de la presencia del Señor.
Por tanto es un mentiroso, evasivo e indiferente al ser cuestionado por el Señor.

10Y El le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.
11Ahora pues, maldito eres de la tierra, que ha abierto su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.
12Cuando cultives el suelo, no te dará más su vigor; vagabundo y errante serás en la tierra.

Investigador, ahora fiscal. ¡Qué has hecho! El no está buscando información, es una acusación más que una pregunta. La sangre derramada en tierra clama al Señor (Hebreos 11:4 por la fe…estando muerto, habla; Job 16:18 ¡Oh tierra, no cubras mi sangre, y no haya lugar para mi [su] clamor!).
Observen que el punto no es la sangre misma lo que expone a Caín al peligro; la sangre no es fuerza autónoma. El punto es que ella clama a Dios [vindicación] y coloca el asunto en Sus manos. Caín es culpable de la sangre, sujeto a castigo por haberla derramado. Nadie puede tomar la vida ajena y quedar impune.
[NOTA: No hay exoneración de la pena de muerte como castigo ante el homicidio deliberado, es la piedra angular de la ley sobre criminología bíblica: la vida humana es invaluable, luego entonces incambiable].
vindicar.
(Del lat. vindicāre).
1. vengar.
2. Defender, especialmente por escrito, a quien se halla injuriado, calumniado o injustamente notado.
3. Dicho de una persona: Recuperar lo que le pertenece.

Caín se ha separado de su hermano y de Dios, ahora Dios lo separa de tierra fértil: será nómada -fugitivo errante-, sin hogar, sin seguridad. Y otra vez notemos cómo el comportamiento humano impacta la ecología.
Es curioso que Dios no mata a Caín, lo proscribe de la tierra (de su gozo y productividad), nómada sin sentido de pertenencia e identificación (recuerden que su oficio era labrador de la tierra), en pocas palabras.

13Y Caín dijo al SEÑOR: Mi castigo es demasiado grande para soportarlo.
14He aquí, me has arrojado hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré vagabundo y errante en la tierra; y sucederá que cualquiera que me halle me matará.

Interesante, Caín responde lleno de autocompasión en lugar de arrepentimiento. En su opinión es un castigo muy duro: 1) poco retorno de su trabajo, 2) lejos de la faz de Dios, 3) nómada, 4) expuesto a cualquiera. Expresa miedo a estar expuesto social y físicamente pero no al Dios invisible que lo creó. Así es la rebelde irracionalidad de no creer que Dios -quien lo creó y ve su corazón- pueda ver también su situación y evitar que su mundo se disuelva en anarquía.
¿A quién, o a qué, exactamente, tiene miedo? El texto no lo dice, el verso se enfoca en la condición humana, no en la historia misma. E irónicamente nadie será su “guardador.” El que a hierro mata, a hierro muere (Números 35:19 El vengador de sangre, él mismo dará muerte al asesino; le dará muerte cuando se encuentre con él).

Maravillosa gracia de protección (4:15-16)
15Entonces el SEÑOR le dijo: No será así; pues cualquiera que mate a Caín, siete veces sufrirá venganza. Y puso el SEÑOR una señal sobre Caín, para que cualquiera que lo hallase no lo matara.
16Y salió Caín de la presencia del SEÑOR, y se estableció en la tierra de Nod, al oriente del Edén.

La voz de la ley y de la gracia. No es posible ignorar o justificar el pecado. Caín tendrá qué pagar. Pero el Dios que pronuncia la sentencia es el mismo que ofrece protección al criminal y se preocupa para que no sea víctima de violencia a su vez.
Caín es proscrito y es bendecido: abandona la presencia de Dios pero no Su protección. Un hombre marcado pero en sentido positivo. Similar a lo que Dios dirá del Monte Sinaí (Exodo 19:12 Y pondrás límites alrededor para el pueblo, y dirás:»Guardaos de subir al monte o tocar su límite; cualquiera que toque el monte, ciertamente morirá).
Nómada en la tierra de los nómadas (Nod).

La familia de Caín (4:17-24)

17Y conoció Caín a su mujer, y ella concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad y la llamó Enoc, como el nombre de su hijo.

El verso no dice nada del matrimonio de Caín. Ni siquiera tenemos el nombre de la mujer, al parecer una de “las otras hijas” de Adán mencionadas en 5:4. Ahora bien, lo que el verso sí confirma es que nadie mató a Caín. La señal o marca que Dios le puso funcionó, e incluso este hombre es bendecido con hijos y un árbol familiar:

1. Caín
2. Enoc
3. Irad
4. Mehujael [“Dios me hace vivir”]
5. Metusael [“hombre de Dios”]
6. Lamec
Jabal  Jubal  Tubal-caín  Naama

Nombrar una ciudad con su nombre o el de otro al parecer implica propiedad y responsabilidad de quien llevara ese nombre.
Es interesante que el árbol consiste de seis generaciones [si incluimos a Adán son siete]. En este momento no tenemos evidencia de que Dios “visite la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen” (Exodo 20:5). Es decir que Caín no está dentro de las consecuencias del pecado de Adán, ni tampoco Enoc sufre por causa de Caín.

Ahora bien, el construir la ciudad parece contradecir que Caín sería un fugitivo.
Sin embargo esto puede representar el intento de este hombre de no sujetarse al término divino, es decir querer encontrar por sí mismo remedio a una situación creada por él mismo pero que es incapaz de reparar porque es una situación que depende de la gracia de Dios. Hace el intento de proveerse seguridad.

El Caín en nosotros
En Judas v.11 se nos advierte contra falsos maestros, y 1 Juan 3:12 nos advierte no ser como Caín. Judas utiliza como ejemplo de aquellos que proclaman libertad [que raya en libertinaje]. Juan generaliza a todos los creyentes a no imitar a Caín. Un verdadero creyente reconocerá su propensión a ser irresponsable y al aborrecimiento de hermanos y hermanas, pero, contrario a Caín, se arrepentirá porque sabe que Dios hace siempre lo correcto.
Abel, epitome de la insignificancia, por fe ofreció sacrificio que agradó a Dios.
Enoc, epitome de la debilidad, por fe ofreció oración aceptable que agradó a Dios.
Ambos son la expresión de la verdadera piedad. Irónicamente, cuando somos débiles en nosotros mismos entonces encontramos en Dios el potencial para ser fuertes.

18 A Enoc le nació Irad, Irad engendró a Mehujael, Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec.
19Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Ada, y el nombre de la otra, Zila.
20Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y tienen ganado.
21Su hermano se llamaba Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan la lira y la flauta.
22Y Zila a su vez dio a luz a Tubal- caín, forjador de todo utensilio de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal- caín era Naama.

Saben, “toda la Escritura es útil…” hasta las genealogías! Es importante recordar que Dios no ve una masa de gente aquí y allá, Dios ve ¡individuos individuales! Porque a Dios le importan las personas.
Recuerden que Moisés escribe a un Israel recién salido del cautiverio egipcio, recién salidos de andar vagando por el desierto. No tienen raíces. ¿De dónde venimos? Moisés los une al pasado.

Ahora tenemos el período de transición entre lo que pasó con Abel y el Diluvio a continuación. Sabemos que hubo dos simientes, rivales. Que continúa con los linajes de Set y de Caín.
Pero lo más importante es la continua fidelidad de Dios.

En Lamec, por primera vez se rompe el matrimonio monógamo. No encontramos amonestación directa de parte de Dios, sin embargo cada caso de poligamia del AT está lleno de experiencias trágicas y desagradables secundarias a esa ruptura del modelo bíblico, con efectos domésticos devastadores (Abraham con Sara y Agar; Jacob con Lea y Raquel).
Hay cuatro hijos, tres varones como ancestros culturales y una hija cuyo nombre significa “preciosa, encantadora” y de la cual no se describe quehacer. Interesante que se nombra una hija, indicio quizás del tipo de sociedad que se va desarrollando, vean la traducción de sus nombres:
Lamec= caer bajo
Ada= placer, ornamento, belleza
Zila= sombra, pelo largo y frondoso

Observen que Génesis establece con claridad que a través del [desobediente] linaje de Caín emergieron muchos de los descubrimientos culturales más significativos. Otra ilustración de la gracia de Dios obrando en este linaje caído, [¡un misterio! ellos también contribuyen al mundo hecho por Dios: recuerden a Grecia y su arte y filosofía, Roma y su sistema legal e instituciones políticas].

Los 3 hijos de Caín son los patriarcas de 3 oficios, recordemos que un oficio es un fenómeno distintivamente urbano. Músicos, herreros, ganaderos… en pocas palabras gente que vive en o alrededor de una ciudad.

23Y Lamec dijo a sus mujeres:Ada y Zila, oíd mi voz; mujeres de Lamec, prestad oído a mis palabras, pues he dado muerte a un hombre por haberme herido, y a un muchacho por haberme pegado.
24Si siete veces es vengado Caín, entonces Lamec lo será setenta veces siete.

El crecimiento en avances culturales va aparejado con el crecimiento del pecado. El florecer de la cultura no restringe el mal: como un sandwich entre dos nacimientos felices encontramos la escalofriante [salvaje y viciosa] canción de Lamec. Es la primera poesía registrada en la Biblia, y el tema es violencia.
Si es provocado, este hombre no vacilará en matar hasta un niño, no digamos un adulto. Su capacidad de venganza no discrimina, y de hecho la agrava en su frase final.
Y no habla de muerte accidental, de otro modo no estaría cantando. “Si la protección de Dios fue 7, miren la mía: 70 veces 7” Lamec proclama ser su propio guardador, no necesita de nada ni de nadie. No tiene escrúpulos, está repleto de un espíritu de venganza: la mentalidad de Caín en todo su esplendor.

Vivimos en una cultura obsesionada con la belleza, con violencia en todas partes… ¿cuál es nuestra respuesta típica? ojalá perdonemos 70 veces 7.

El nacimiento de Set
25Y conoció Adán otra vez a su mujer; y ella dio a luz un hijo y le puso por nombre Set, porque, dijo ella: Dios me ha dado otro hijo en lugar de Abel, pues Caín lo mató.

Observen que la Biblia nos da información sobre Adán y Eva (Caps. 2-3), luego desaparecen por un momento (4:1-24), se reportan las siete generaciones y vuelve con Adán. De modo que según la genealogía de Génesis 5, Noé fue el primero que nació después de la muerte de Adán.
O sea que Adán vivió para ver tanto las glorias como los problemas de sus hijos y de los hijos de sus hijos.

Hay también una dualidad interesante:

dos en el jardín Adán y Eva
dos fuerzas Dios y la serpiente, ¿quién dirige?
dos voces de juicio o de gracia
dos hermanos Caín y Abel
dos esposas [de Lamec] Ada y Zila
ahora, dos nacimientos: uno al principio, otro al final del Cap.4 Caín y Set.

Si recordamos, Eva llamó “hombre, varón” a su primer hijo (4:1), pero a Set lo llama “descendencia” quizás pensando en la promesa que ella recibió.
Adán nombró animales y a su mujer. Eva nombró a sus hijos [por lo menos a estos dos]. Observen la explicación: cuando Caín, Eva se enfocó en sí misma “he adquirido…” pero con Set Eva se enfoca en Dios. ¿Madurez espiritual por fin? ¿O simplemente señalando el rol humano y el divino presente en cada nacimiento?

26A Set le nació también un hijo y le puso por nombre Enós. Por ese tiempo comenzaron los hombres a invocar el nombre del SEÑOR.
Enós= hombre
La adoración al Señor es antediluviana. Caín y Abel adoraron a Dios. Adán y Eva hablaron con el Señor en Edén y Caín lo hizo fuera del Edén. Sin embargo, el verso hace énfasis en el tiempo de Enós cuando “los hombres comenzaron a invocar el nombre del Señor.” Es interesante porque parece contradecir Exodo 3:13 y 6:3. Tal parece que la adoración inicial a Jehová estuvo circunscrita a un pequeño grupo de adoradores, los dignos de registrar los hechos. El Dios de Israel no lo es solo de Israel sino Señor de la historia que alcanza a toda la humanidad.

Los primeros capítulos de Génesis hacen mucho énfasis en nombres: Adán, Caín, Eva, Abel, bueno, la Deidad también tiene nombre, pero no es un nombre donado o legado, es el nombre al cual en Génesis todo otro nombre se encuentra sujeto. Solo en ese nombre puede haber adoración.

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En un trozo de papel

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En un trozo de papel
con un simple lapicero
yo tracé una escalerita,
tachonada de luceros.

Hermosas estrellas de oro,
de plata no había ninguna.
Yo quería una escalera
para subir a la Luna.

Para subir a la Luna
y secarle sus ojitos,
no me valen los luceros,
como humildes peldañitos.

¿Será por que son dorados
en un cielo azul añil?
Solo sé que no me sirven
para llegar hasta allí.

Estrellitas y luceros,
pintados con mucho amor,
¡quiero subir a la Luna
y llenarla de color!

Antonio García Teijero
España (1952- )

Hay una cometa

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Hay una cometa
que flota en el cielo,
muy lejos del suelo
ligera y coqueta.

Hay una cometa
que imita a una nube:
ya baja, ya sube,
jamás se está quieta.

Hay una cometa
de vivos reflejos:
parecen espejos
buscando una meta.

Hay una cometa,
serpiente de espuma,
que deja a la bruma
de sueños repleta.

Antonio García Teijero
España (1952- )

S,H,C espirituales

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 Esto traigo a mi corazón, por esto tengo esperanza: que las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad! (Lamentaciones 3:21-23)

Apuntes a Génesis I, 3:1-24

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EL PARAISO PERDIDO

El método
1Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho:»No comeréis de ningún árbol del huerto»?
2Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Dios: «No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis.»
4Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. 5Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.
6Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.
7Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.

El capítulo no habla explícitamente de Satanás. La palabra hebrea utilizada es común para “serpiente” (Números 21:7-9; Deut 8:15; Prov 23:32… un total de 31 veces en el AT).
En la Antigüedad, según el contexto, las serpientes eran símbolos de protección (egipcios), de maldad (egipcios), de fecundidad (canaanitas), o de vida continua (por la renovación de su piel).
En Génesis representa símbolo de un anti-dios, originado en los cielos pero fuera del orden de la creación -la cual Dios mismo cataloga como buena. Se trata de un ser malévolo, más sabio que los hombres, que intenta atraerlos a su gobierno, que conoce de asuntos divinos (Job 1:6-12; Zacarías 3:1-2) y que utiliza el discurso para introducir confusión (Juan 8:44; 2 Corintios 11:14; Apocalipsis 12:9), que será destruido por Cristo y su simiente (Génesis 3:15; Lucas 10:18-19; Romanos 16:20).

Interesante, cuando Moisés hizo la serpiente de bronce (nahas nehoset), hay un juego de palabras traducido como Nehustán (2 Reyes 18:4), la conexión con bronce sugiere una apariencia brillante, luminosa, que ciertamente atraería la atención de Eva.
Aparece un giro más siniestro si “nahas” se toma como verbo: “practicar adivinación, observar signos” (Génesis 30:27; 44:5,15; Levítico 19:26; Deut 18:10). La palabra aparece como verbo 11 veces en el AT y cabe recordar que en tiempos antiguos las fórmulas de adivinación incluían serpientes.

Pero el v.1 nos ofrece dos notas sobre la serpiente: su carácter y algo sobre su origen.
1) Carácter. “más astuta que cualquiera de los animales del campo.” No dice la más sabia, sino la más astuta.
2) Origen. “el SEÑOR Dios había hecho.” Automático, no hay aquí ninguna fuerza sobrenatural. El verso es muy claro: todos los animales el campo que el Señor hizo. No significa el origen del bien y el mal.
astuto, ta.
(Del lat. astūtus).
1. Agudo, hábil para engañar o evitar el engaño o para lograr artificiosamente cualquier fin.
2. Que implica astucia.

¿Por qué se dirige a la mujer? En realidad, en un sentido se dirige a ambos, al hombre y a la mujer, porque la forma hebraica utilizada está en plural. Y de hecho Eva responde en plural: “nosotros.” Adán estaba ahí. Sin embargo, es posible que Adán mismo no haya visto ni oído [en 1 Samuel 28:3-25 y Hechos 22:9 tenemos dos ejemplos: la bruja ve a Samuel pero no escucha, Saúl oye a Samuel pero no lo ve; Pablo en el camino a Damasco].

Ahora bien, las palabras de la serpiente no constituyen una pregunta, sino más bien una exclamación de sorpresa (“¿Con que…?” pero ven acá…). Exagera la prohibición abarcando a todos los árboles del huerto. Dios nos otorgó el poder del lenguaje para dominar la tierra; la serpiente pervierte el discurso, lo usa para confundir y atrapar a la pareja; la apariencia es de una sincera discusión teológica, pero que socava obediencia al distorsionar la perspectiva cuando exagera la prohibición.

Analicen la sutileza del punto: intenta sembrar en la mente de Eva la impresión de Dios como Alguien rencoroso, gruñón, malhumorado, obsesivamente celoso, protector de Sí mismo. Y le provee a Eva la oportunidad de defender a Dios, de aclarar Su posición (¡como si Dios necesitara de nuestra defensa!). En un solo comentario, la serpiente cambia la imagen de Dios de benefactor y proveedor a la de opresor cruel.
Eva entra en conversación en lo que D.Bonhoeffer llama “la primera conversación acerca de Dios.”

En su respuesta ella intenta corregir la distorsión. Pero al hacerlo, repite lo que ha hecho la serpiente -aunque por razones diferentes-, esto es, Eva también exagera. “En las muchas palabras no falta pecado [Proverbios 10:19a].” Tiene razón cuando reconoce acceso a todos los árboles del huerto, pero añade a las palabras dichas por Dios cuando especifica la fruta prohibida como la fruta del árbol que está en el medio, y todavía más confusión cuando dice “no le tocaréis” (El Señor no habló así, 2:17).
Los agregados pudieran ser inocentes, pero abren la puerta a la astucia de la serpiente.

Observen el v.4, una expresión de sorpresa en la serpiente, y rápido, un comentario dogmático.
4Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. 5Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.

dogma.
(Del lat. dogma, y este del gr. δόγμα).
1. Proposición que se asienta por firme y cierta y como principio innegable de una ciencia.
2. Doctrina de Dios revelada por Jesucristo a los hombres y testificada por la Iglesia.
3. Fundamento o puntos capitales de todo sistema, ciencia, doctrina o religión.

Un ataque frontal contra Dios mismo así como repudio inmediato de la verdad, es decir, de la preocupación de Eva sobre la muerte. ¡E increíblemente la serpiente apela a Dios mismo!
Primero dirigió la atención de ella a las palabras de Dios.
Ahora dirige la atención de Eva a los pensamientos íntimos de Dios.
¿La sugerencia implícita? Que la serpiente sabe más de Dios que ella, capaz de penetrar Su mente y saber lo que sólo Dios conoce. Por otra parte, niega que la desobediencia traiga malas repercusiones: el consumo traerá bendición, “seréis como Dios…

De modo que tenemos una ensalada de citas distorsionadas, negación y calumnia, ofrecida a la mujer, que además le ofrece la posibilidad de ser más de lo que ella es y más de lo que Dios ha propuesto para ella.
“Comer la fruta fue un error que trajo ventaja, pero una ganancia que llenó de pérdidas.”
La insinuación es la posibilidad de ampliar la existencia humana más allá de los límites puestos por Dios en la creación, extender la vida no solo en sentido puro intelectual, sino familiaridad con, y poder sobre, misterios que están más allá del hombre.

deificar.
(Del lat. deificāre).
1. divinizar (hacer o suponer divino a alguien o algo).
2. Divinizar algo por medio de la participación de la gracia.
3. Ensalzar excesivamente a alguien.
4. Dicho del alma: En la teología mística, unirse íntimamente con Dios en el éxtasis, y transformarse en Él por participación, no de esencia, sino de gracia.

Deificarse es una fantasía difícil de reprimir, una tentación difícil de rechazar. Cada vez que uno vuelve crucial su propia voluntad e irrelevante la voluntad de Dios, cada vez que en una persona la autonomía desplaza a la sumisión y la obediencia, lo que estamos haciendo es que individuos finitos se eleven por encima de las limitaciones impuestas por su creador.

El árbol prohibido tiene 3 cualidades. Atractivo físico (bueno para comer), placentero estéticamente (lindo a la vista), y con sabiduría que transforma (deseable para adquirirla).
Exhibir indulgencia (para comer) le daría a la mujer algo que ella -a su juicio- no tenía, esto es, sabiduría. O sea que Eva le da prioridad a lo pragmático, lo que funciona, a lo estético y a lo sensual.
Adán y Eva no buscaron conocimiento científico, sino ideas prácticas para obtener recompensa. No buscan información, sino el hambre del poder que deriva de conocer, conocimiento con potencial para fines malos así como buenos.

El v.6 literal, dice que “cuando la mujer vio que el árbol era bueno…deseable para alcanzar sabiduría” constituye la esencia de lo que significa codicia. La actitud que indica “necesito aquello que ahora no tengo, para ser feliz.”

codicia.
(Del lat. *cupiditĭa, de cupidĭtas, -ātis).
1. Afán excesivo de riquezas.
2. Deseo vehemente de algunas cosas buenas.
3. Cualidad del toro de perseguir con vehemencia y tratar de coger el bulto o engaño que se le presenta.
4. Apetito sensual.”

…tomó de su fruto y comió; dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.”
El primer pecado descrito en la Biblia, observen la brevedad de la descripción. [el único fruto mencionado hasta ahora es el higo, v.7, la tradición de la manzana quizás provenga del sonido común en latín entre maldad malus y manzana malum].

La mujer no tentó al hombre. El hombre no hizo preguntas ni inquirió, Adán escogió obedecer a su mujer, no a Dios (3:17). La mujer permitió que su mente y su propio juicio fueran su guía; el hombre ni aprobó ni reprobó. Ella comete pecado de iniciativa. El comete pecado de aquiescencia.
aquiescencia.
(Del lat. acquiescentĭa).
1. Asenso, consentimiento.

v.7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.

¿Y no era conocer entre el bien y el mal?
Vaya ironía: los ojos abiertos les llena de vergüenza. Porque conocimiento del bien y del mal no es ni un estado neutro, ni madurez deseada, ni el avance de la humanidad.
Lo que ahora se revela es que están desnudos; desnudez como tal era un símbolo de relación feliz entre un hombre y una mujer (2:25), ahora se convierte en algo vergonzoso. Su muerte espiritual se revela en el hecho de alejarse uno del otro, de colocar barreras -simbolizado por las hojas cosidas- y en su alejamiento de Dios al pretender esconderse entre los árboles.
¿Solución?
Al pecar y sufrir la consecuencia inmediata intentan aliviar el problema por sí mismos. En lugar de ir a Dios, su culpa los lleva a buscar procedimientos de auto protección: cubrirse a sí mismos.

Dios desea salvarnos de nuestra inclinación a la autonomía ética. Ahora, al encontrarse en estado de pecaminosidad, Adán y Eva no deberán comer del árbol de la vida para evitar continuar en ese estado por siempre, inclinados a escoger su propio código de ética (Génesis 3:22).
En el reino de Dios, uno escoge conocer a Dios y vivir por Su Palabra (Deuteronomio 8:3).

La forma del juicio. El encuentro cara a cara. (3:8-19)

8Y oyeron al SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto.
9Y el SEÑOR Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás?

El Jardinero no ha abandonado el jardín. ¿Quieres una prueba de amor? La disposición a no abandonar el objeto amado aún cuando el amor no alcance su fin deseado.
El Señor elabora una pregunta tierna, no es un mandato. Si hubiera preguntado “¿Por qué te escondes?” habría hecho patente la futileza de esconderse. Observen que Dios le pregunta directamente a Adán, aunque los dos se habían escondido.

10Y él respondió: Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.

Sin embargo Adán contesta al por qué, no a la pregunta inicial. La respuesta es parcial, esconderse para evitar el encuentro con Dios es anormal y demanda una explicación. Pero Adán no dice el motivo real, no es que sea inapropiado presentarse desnudo -además ya habían cosido las hojas- sino temor al Señor per se, es decir a Su mera presencia. La acción ha sido motivada por miedo, no por fe, por tanto no es del agrado del Señor.
El concepto “esconderse de Dios” es interesante. Hay versos del AT que indican la posibilidad/imposibilidad de que algo o alguien se oculte de los ojos de Dios (Génesis 4:14; Isaías 65:16; Jeremías 16:17; Oseas 13:14; Salmo 38:10). Recordemos el intento de Jonás (1:3), o la reflexión del salmista (Salmo 139:7-12).

11Y Dios le dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras?

La respuesta de Adán levanta dos preguntas inmediatas de Dios. La primera parece extraña, porque ¡estar desnudo no es una condición que pueda ignorarse!
¿Fue la serpiente?
¿Fue la mujer?
¿Fueron tus propios ojos?
En otras palabras, ¿quien es la fuente de culpa y vergüenza? Y observen que las preguntas ahora son de un fiscal, con todo Dios no culpa de transgresión sino que permite al hombre reconocer y confesar.

12Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
Un simple “sí” habría puesto el problema sobre la mesa. Pero Adán se pone a la defensiva, y le pasa la culpa a la mujer y a Dios mismo. Racionalizar un tema suele convertir al criminal en víctima: los instigadores principales son Dios y la mujer, yo no. Adán acepta una parte, pero se desliga. Pospone su intervención hasta la última parte del verso, minimiza su participación.

13Entonces el SEÑOR Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho?
Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y yo comí.

El mismo patrón. Ni Adán ni Eva exhiben algún signo de contrición. Ahora bien, si vemos más de cerca, Eva no dice “la serpiente que Tú hiciste” ni tampoco dice “el hombre a quien me entregaste.” Ella admite haber sido engañada.

Observa el modelo de justicia divino: ¿Dónde… Quién… Qué?
El Rey justo no sentencia sin haber investigado cuidadosamente (cf. 4:9-10; 18:21). Es omnisciente, pero Dios pregunta, induce nuestra confesión [sin embargo Dios pronuncia juicio sin investigación sobre Satanás, quien de antemano rechazó redención].

Consecuencias de la transgresión (3:14-19)

14Y el SEÑOR Dios dijo a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, maldita serás más que todos los animales, y más que todas las bestias del campo; sobre tu vientre andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
15Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar.
16A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.
17Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: «No comerás de él», maldita será la tierra por tu causa; con trabajo comerás de ella todos los días de tu vida.
18Espinos y abrojos te producirá, y comerás de las plantas del campo.
19Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

 

La misma palabra hebrea para “deseo” aparece en Génesis 4:7 y en Cantares 7:10.
Algunos piensan que la palabra deseo se refiere a deseo sexual, pero Génesis 4:7 contradice esta interpretación. Otros interpretan Génesis 3:16 como el deseo de contender por liderazgo en la relación matrimonial.
En mi humilde opinión, pienso que se refiere al anhelo de desear algo del hombre que solo Dios puede satisfacer; es decir idolatría. No se refiere a un estado de servidumbre ni al apetito sexual.
La raíz del problema es que, pese al dolor al parir y el gobierno del hombre, la mujer tiene un anhelo mórbido por el hombre, busca de él modos que no reflejan su estatus como portadora de la imagen de Dios. La mujer quiere algo del hombre que éste no es capaz de proveer ni siquiera en su mejor día.
El se convierte en el ídolo de ella. Feminismo no es el problema. No se trata de mujeres que quieran controlar a los hombres. Se trata de mujeres que idolatran al hombre de su vida y esperan de ellos provisión emocional, espiritual y física, lo que solo Dios puede proveer.*

Francamente, debiéramos dar gracias por la primera ola de feminismo que hubo: poder asistir a la universidad, tener derechos de posesión, abrir una cuenta de banco, poder heredar tierras, etc. Pienso que fue la obra de Dios de gracia común. La segunda y la tercera ola feminista no son problemas de género, sino otro pecado diferente que pretende resolver uno viejo.

Fuera de Cristo, los hombres oprimen a la mujer; de ahí los mecanismos modernos de independencia, autosuficiencia, control (a menudo defectuoso) para luchar contra la opresión.
La maldición revela un tema real, para el cual el evangelio es la única respuesta.
El evangelio nos da suficiencia en Cristo, lo que favorece permanecer como ayuda idónea de acuerdo al ejemplo provisto por El mismo.
Cuando un hombre oprime hasta el punto de abusar de la mujer o de sus hijos, el mismo evangelio equipa a una para ser fuerte y retirarse del abusador, porque Dios -no el marido- es su Salvador.

La maldición es una realidad, la misma realidad que Cristo vino a redimir. Su Reino está a la mano y lo veremos en plenitud y perfección.

¿Dónde encuentro mi identidad como mujer? No, no es en Proverbios 31 ni tampoco en Ruth. Es en Dios mismo. Fui creada a Su imagen y estoy siendo conformada según Cristo (Génesis 1:26-27; Romanos 8:28-30). Recuerden que las características de la primera mujer están ligadas de manera íntima al carácter de su Creador. Por tanto, conocer a Dios precede el conocerme a mí misma.
Si queremos entender nuestra identidad de mujer, lo primero que debemos entender es la identidad de Dios.

Dios nuestro Ayudador defiende (Exodo 18:4), cuida del oprimido (Salmo 10:14), libera de aflicción (Salmo 70:5), rescata al pobre y al necesitado (Salmo 72:12-14), consuela (Salmo 86:17), soporta, cubre y protege (Salmo 20:2; 33:20). Su ejemplo enseña el alto y sublime llamado para nosotras como ayuda idónea de nuestro esposo. Compasivas, de soporte, defensoras, protectoras, liberadoras de estrés y aflicción, canales de gracia en nuestro hogar. Llamadas a ser como Cristo.
Mi ayuda comprende a mis hijos, mis vecinos, al extraño que Dios cruza en mi camino (como enseñó en la parábola del Buen Samaritano), pero especialmente mi ayuda la requiere mi marido. El necesita que yo sea fuerte y encare el caos de la vida diaria con todo honor; que defienda y proteja, que rescate y consuele, que sostenga y cuide a quienes no pueden hacerlo por sí mismos.
Mi esposo necesita que ministre a nuestra familia como Dios nuestro Ayudador ministra a cada uno de nosotros.

Esto pudiera ser doloroso si eres soltera, viuda o divorciada. Sin embargo tu condición particular no exime del rol como ayuda idónea. En toda la Escritura vemos mujeres que ayudan: Ruth a Noemí, María al Señor Jesús, Febe a Pablo, Loida y Eunice a Timoteo. No, tu realidad no es trivialidad, amada hermana. Dios mismo dijo que no es bueno que el hombre (o la mujer) esté solo.

El evangelio de Cristo toca estas realidades. Solteras que anhelan casarse. Casadas que anhelan un esposo que las ame como Cristo ama su iglesia. Divorciadas cuyos matrimonios terminaron en traición. Viudas que sienten el hueco de su corazón a diario.
La verdad es que la Caída del Hombre dañó la imagen de Dios en cada quien. La caída dañó el medio ambiente en que vivimos.
Pero en Cristo, Su redención nos permite reclamar Su imagen (Efesios 1 y 2 donde Pablo explica el significado de la muerte de Cristo de la cruz, lo que nos permite alcanzar. Efesios 3 y 4 amplía la idea). Y observa cómo inicia Efesios 5: sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados).
Tenemos las herramientas para cruzar el enorme golfo entre nuestra imagen creada en Génesis 2 y la caída de Génesis 3. En Cristo, empezamos a reclamar esa imagen en nosotros, y Pablo le pone carne a la imagen: como esposas, mujeres, padres, hijas, colaboradoras, jefes, y en cada otra relación particular en la iglesia y fuera de ella.**

Preguntemos hoy en oración cómo nos equipa el evangelio para reclamar la imagen de Cristo en mi vida, y cómo exhibir esa fortaleza de ayuda idónea en nuestras relaciones.

Orden del pecado y del pecador

Pecado del hombre (vv.9-11)

Juicio vs. la serpiente (vv.14-15)

Pecado de la mujer (v.12)

Juicio vs. la mujer (v.16)

Pecado de la serpiente (v.13)

Juicio vs. el hombre (vv.17-19)

Observen que a cada uno Dios habla palabra que implica a) función de vida, b) relaciones.
La serpiente es maldecida en su modo de moverse y en su relación con la mujer y su simiente, la cual será de hostilidad.
La mujer experimentará dolor al parir y en su relación con el hombre.
El hombre confrontará desconsuelo como trabajador, pobre recompensa de su labor.

Ahora bien, hay un elemento que distingue el decreto contra la serpiente del decreto contra la pareja. En el AT hay dos fórmulas de maldición; la que se utiliza aquí donde no se presenta razón como causa de la maldición. La segunda fórmula dicta la maldición seguida del acto o razón por el cual se pronuncia. Aquí, la serpiente es proscrita o excomulgada; la pareja no lo es.
proscribir.
(Del lat. proscribĕre).
1. Echar a alguien del territorio de su patria, comúnmente por causas políticas.
2. Excluir o prohibir una costumbre o el uso de algo.
3. Declarar a alguien público malhechor, dando facultad a cualquiera para que le quite la vida, y a veces ofreciendo premio a quien lo entregue vivo o muerto.

El anatema de la serpiente incluye arrastrarse sobre la tierra. Tentó a Eva para que comiera, ahora ella comerá tierra. El más astuto de los animales ahora es el más solitario y raro.
El escritor claramente señala humillación y subyugación (Salmo 72:9; Isaías 49:23; Miqueas 7:17 Lamerán el polvo como la serpiente, como los reptiles de la tierra. Saldrán temblando de sus fortalezas, al SEÑOR nuestro Dios vendrán amedrentados, y temerán delante de ti).

anatema.
(Del lat. anathēma, y este del gr. ἀνάθημα).
1. excomunión (acción y efecto de excomulgar).
2. Maldición, imprecación.
3. En el Antiguo Testamento, condena al exterminio de las personas o cosas afectadas por la maldición atribuida a Dios.
4. Persona o cosa anatematizada.

Las palabras de Dios a la serpiente contienen juicio y promesa. Cierto, la serpiente se arrastra, está bajo juicio. La promesa es que un miembro no especificado de la raza humana herirá la simiente de la serpiente, o sea que no se trata de in simple cambio de posición, sino de su existencia misma.
Ojo: la simiente de ella no es literal, no son pequeñas viboritas -ya sabemos que el animal representa un espíritu celestial. Tampoco se trata de demonios, pues Satanás no pare demonios. ¿Entonces?
La simiente de la serpiente se refiere a seres humanos llevados a rebelión contra Dios.
Hay dos comunidades de seres humanos: los elegidos, que aman a Dios, y los reprobados, que se aman a sí mismos (Juan 8:31-32,44; 1 Juan 3:8).
Cada personaje será de la simiente de la mujer, que reproduce su tendencia espiritual, o de la simiente de la serpiente, que reproduce su incredulidad (esta división saldrá en breve a luz, con Caín y Abel). La pregunta en el aire es ¿de cuál simiente eres tú?

Habrá una simiente que vencerá a Satanás. Como el Adán natural falló, en última instancia la simiente de la mujer debe ser un Adán celestial y su comunidad (Daniel 7:13-14; Romanos 5:12-19; 1 Corintios 15:45-59; Hebreos 2:14; Apocalipsis 12).

La mujer no es maldecida con infertilidad, como habría resultado si Dios hubiere pronunciado la misma maldición que a la serpiente.

La enseñanza es muy clara: el pecado tiene consecuencias. Es menos claro si Dios describe o prescribe dichas consecuencias. Es decir, ¿estas consecuencias negativas, son diseñadas directamente por Dios, o está Dios informando simplemente a la mujer lo que será en adelante?
Probablemente esta pregunta sea inapropiada, porque asume modos de pensar que son ajenos a la mente hebrea. Es muy difícil considerar a un antiguo israelita que no atribuya todos los fenómenos de la vida a Dios.
El punto principal es que pecado y desobediencia no son asuntos que se pasan por alto. Dios actúa y habla, el hombre se rebela; Dios castiga; Dios protege y reconcilia.

Epílogo

21Y el hombre le puso por nombre Eva a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.
21Y el SEÑOR Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió.
22Entonces el SEÑOR Dios dijo:He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre.
23Y el SEÑOR Dios lo echó del huerto del Edén, para que labrara la tierra de la cual fue tomado. 24Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.

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*[Practical theology for women. Apr 13. 2012. A somewhat scholarly analysis of Genesis 3:16, Wendy Alsup].
**[Practical Theology for Women. Being a strong helper after God’s own heart. Aug 29, 2010, Wendy Alsup]

¿Antipoema?

Estándar

Partiendo de que,
todo es falso y ridículo;
de que,
lo más bello resulta monstruoso;
de que,
los adolescentes suelen tener lombrices
o sea,
gusanos como los muertos.
Así,
partiendo de cero,
porque,
nada es seguro,
yo,
os aseguro,
que,
haciendo lo que no me da la gana,
¡tampoco estoy en lo cierto!

Gloria Fuertes
(España, 1908-1998)

Adolescentes.4

Estándar

Tedd Tripp es Senior Pastor of Grace Fellowship Church in Hazleton, Pennsylvania. Este artí­culo apareció en Journal of Biblical Counseling, Volume 23 Number 3, Summer 2005. Por su relevancia publicaremos algunos extractos como una pequeña serie. El artículo completo lo encontrarán en la dirección de la página web. ¡Gracias!
© 2005, 2010 – The Christian Counseling and Educational Foundation.
http://www.ccef.org/communicate-teens

3. Disociación de los Malvados
“Hijo mío, si los pecadores te quisieran engañar, no consientas (Proverbios 1:10).

Nuestros jóvenes enfrentarán engaños de pecadores. Gentes malvadas tratarán de alejar tus hijos y llevarlos a toda clase de mal: abandono sexual y perversión, uso de drogas, falta de respeto a las autoridades, manejo descuidado de vehículos, mentiras, y más.
Necesitamos preparar a nuestros hijos, que sepan reconocer y responder a tal peligro.
Crea escenas, pregunta “¿Cómo escapas de una conversación a todas luces peligrosa? ¿Cómo le dices a tus amigos que no, o te sales del carro si te das cuenta que se dirigen a lugares o a hacer cosas en las que no debieras participar? ¿Cómo escapas de situaciones así y dices ‘déjenme aquí. Voy a llamar a mis papás. Me iré en taxi. Los veré después.”
Ayuda a tus hijos a desarrollar convicciones y estrategias que puedan usar para salir de situaciones peligrosas.

Ojo: no se trata de viejos hombres o mujeres malvados en abrigos raídos. Serán los mismos jóvenes de su propia generación: jóvenes que visitan tu casa y te dicen Don o Doñita; jóvenes de la misma escuela cristiana o del mismo grupo escolar de tarea o del mismo equipo deportivo o del mismo vecindario. Crees que la mayoría de estos adolescentes están bien. No asumas que siempre serás capaz de distinguir quién es de peligro para tus adolescentes.

En cierta ocasión, mi hermano Paul y su esposa viajaron un fin de semana. Hicieron arreglos para que sus hijos permanecieran con algunas familias de la iglesia. Su hijo mayor iría a la casa de su mejor amigo. Pero cuando llegó el viernes, tal parece que había una grieta en la planificación: los padres del mejor amigo también habían salido de viaje, de modo que el muchacho de la casa había invitado a otros amigos más. La casa entera en manos de adolescentes durante todo el fin de semana. Lo primero que habían hecho era alquilar unos cuantos vídeos pornográficos. Ahora bien, el hijo de Pablo ama al Señor. Les rogó a los amigos que no los pusieran. Por supuesto ninguno hizo caso.
Pablo preguntó a su hijo qué había hecho cuando los otros veían los vídeos. El dijo “me senté en la cocina y me comí un saco de papitas, cuando terminaron entonces re reuní con ellos.” Tuvo la sabiduría para escapar de la situación. Necesitamos entrenar a nuestros hijos.

¿En qué consiste el engaño -la seducción- de estar con pecadores? ¿Qué ofrecen a tus adolescentes? Estudia el pasaje.

Si dicen “ven con nosotros; pongamos acechanzas para derramar sangre, acechemos sin motivo al inocente; los tragaremos vivos como el Seol, y enteros, como los que caen en un abismo; hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos; echa tu suerte entre nosotros; tengamos todos una bolsa.
Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas. (Proverbios 1:11-15)

¿Te das cuenta? Es camaradería. Es pertenecer al grupo. Es promesa de buenas cosas.
Necesitamos ofrecer una alternativa -hacer que nuestro hogar sea el lugar donde quieran estar. Abrir la puerta a sus amigos y entender e involucrarnos con sus intereses tanto como podamos.
Necesitamos momentos donde podamos también ser de influencia sobre los amigos. Hay tantos niños desplazados en la sociedad. ¡Ten la seguridad que vendrán muchos adolescentes a tu casa!
Cuando otros jóvenes visiten tu casa, será inevitable que alguno patee una lata de refresco en tu sala, o que otro suba los pies sobre la mesa. Romperán algunos adornos. ¿Qué diferencia hace esto? Algún día tus hijos llenarán un camión con tus cosas y tirarán tus “tesoros” a la basura. ¡Solo guardarán unas pocas cosas que les recuerden su niñez!
¿Cuál es la diferencia si tus cosas son usadas para el reino de Dios? Es un precio pequeño a pagar ante el privilegio de influir en tus adolescentes y sus amigos.

Más allá de nuestra casa hay una caída de agua. Cuando eran adolescentes, hacíamos antorchas de latas vacías, algunas sogas, un poco de keroseno y estopa y caminábamos hasta la cascada. Los niños se sentían héroes con antorchas. Durante muchos años dimos la bienvenida al año nuevo con un montón de adolescentes cerca de la cascada, tocando música, cantando, leyendo pasajes de la Escritura y discutiendo sobre ellos. Nunca estuvimos solos. Influimos en muchos más que nuestros propios adolescentes.

Temor a Dios, recordar las palabras de los padres, saber escoger amigos. ¿Para qué? ¿Qué atraerá esto?
Necesitamos crear un fuerte sentido de pertenencia. Necesitamos hogares que sean lugares de refugio donde nuestros hijos tienen aceptación garantizada, donde los abrazamos, estimulamos, interactuamos con ellos. No podemos permitir que obtengan sentido de identidad de otras personas o de lugares fuera del hogar.

Necesitamos organizar la vida y tener tiempo para nuestros hijos en sus años de adolescencia. Es tiempo que pasará volando. No te permitas estar tan ocupado con tus propias búsquedas que no tengas tiempo para estar y conectarte con tus hijos.

Si hemos de crear este sentido de pertenencia, necesitamos establecer comunicación. La mayoría piensa que comunicar se refiere a la capacidad de expresar ideas con palabras. Pero el fino arte de la comunicación es ser capaz de obtener las ideas de otra persona. “No toma placer el necio en la inteligencia, sino en que su corazón se descubra” (Proverbios 18:2).
¿Cuántas veces hemos sido necios en nuestras conversaciones? Hallamos placer en proclamar nuestra propia opinión más que en entender a la otra persona.

Una noche tuve una conversación con uno de mis hijos que me dejó corto. Yo tenía algo qué decirle. Fui a su habitación y sin más le solté lo que había. Luego dije “ahora voy a orar por ti, me alegro que tengamos la oportunidad de hablar juntos; luego me iré a dormir.” Oré por él. Me fui a mi habitación. Unos minutos después él tocó la puerta: “Papá, sólo quiero decirte que cuando saliste de mi cuarto dijiste que estabas contento de que habláramos. Sólo quiero decirte que yo no hablé ni una palabra.” En ese momento le pedí perdón. Dije “perdóname, yo hice la charla, tú supiste escuchar.” El me contestó “sí, algo así.” Hijo -continué- ¿si hubieras podido, qué me habrías dicho?” “No sé -fue su respuesta. Ya no importa. Sólo quería decirte que yo no hablé.”

Comunicarse con adolescentes no será fácil siempre. Hay que trabajar duro para hacerlo bien. Yo fui un necio esa noche. Pude haber dicho todo lo que tenía en un contexto de participación, pero en lugar de ello simplemente saqué de mi pecho lo que tenía lo más rápido posible e irme a la cama. No fui cruel o abusivo, pero sí un necio. Le recité un monólogo en lugar de establecer un diálogo.

Al que responde palabra antes de oír, le es fatuidad y oprobio” (Proverbios 18:13). ¿Cuántas veces hemos caído en esto?
Le decimos al muchacho: “Ya sé lo que vas a preguntar. La respuesta es ‘No!” “Pero Papá, ni siquiera he hecho la pregunta”
-”No tienes qué hacerla! ‘antes que la palabra esté en tu lengua, ya la sabes toda’ -¿no dice la Biblia eso?”
¿Saben algo? Luego de conversaciones así ninguno de nuestros hijos piensa “¡wow! qué bueno es tener un papá lector de mente!. Debiera jugar béisbol conmigo”
La realidad es que el muchacho se siente alienado, como si no fuera capaz nunca de alcanzar o romper la barrera con sus padres.
Un hogar así es un sitio muy peligroso.
Haz lo opuesto con tus hijos. Abre canales de comunicación. Abre puertas de interacción. “Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido lo alcanzará” (Proverbios 20:5). Algunas veces parecerán vacíos, pero los adolescentes poseen aguas profundas también. Aprende a rescatarlos.

Es como en la encarnación. Lo que Dios hace en ella es asombroso. Pudo haberse quedado en los cielos y hablarnos en nubes, truenos, fuegos y relámpagos. En lugar de ello vino y se involucró con nosotros. Tomó forma de hombre, carne como nuestra carne. Vivió en un cuerpo como el nuestro, con las mismas limitaciones que tenemos. Experimentó lo mismo que nosotros. Hambre y sed y cansancio como en el pozo de Jacob en Juan 4. Lloró frente a la tumba de Lázaro. Fue tentado -dice Hebreos- igual que nosotros, pero sin pecado. Por eso dice “Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados” (Hebreos 2:18).
En un sentido, la capacidad de Cristo para entender y ayudarnos está ligada al hecho de su experiencia de vida tal como nosotros la vivimos. Vió al mundo a través de nuestros ojos. Más todavía, hizo muchas preguntas (docenas de ellas registradas en la Escritura). Y escuchó y respondió las preguntas de muchos (de nuevo, docenas). No pontificó. Interactuó. Se encontró con la gente donde ella estaba.

Hagamos lo mismo con nuestros adolescentes. Seamos capaces de entender a ese joven que piensa es atractivo llenarse el cuerpo de aretes. Hemos de ser capaces de ver su mundo a través de los ojos suyos si queremos aprender a saber cómo hablarle verdades que necesita escuchar. La encarnación es una maravillosa ilustración. Uno cuyo amor es infinito vino y nos entendió. Esto es lo que necesitamos hacer con nuestros hijos.

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