Rimas. X

Estándar

Olas gigantes, que os rompéis bramando,
en las playas desiertas y remotas:
envuelto entre las sábanas de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán, que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas:
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nubes de tempestad, que rompe el rayo,
y en fuego ornáis las desprendidas orlas:
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria…
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!

Gustavo Adolfo Becquer
(1836-1870, España)

Romanos 5:15

Estándar

DIOS ES QUIEN ELIGE… DIOS ES TAMBIÉN QUIEN ENDURECE 2

Texto: Romanos 11:7-10

Idea central: Nuestro corazón es endurecido cuando Dios nos entrega a nuestros deseos y emociones desenfrenados, de manera que no podemos apreciar su gloria ni hacerle caso a sus palabras.

Lecciones particulares: ¿Qué podemos aprender acerca del endurecimiento del corazón?

—  Aunque en el ámbito puramente humano podemos decir que uno mismo se endurece contra Dios, si tomamos en cuenta la visión más exhaustiva, Dios es quien lleva a cabo el endurecimiento (v.8a).

—  “Endurecimiento” significa tener ojos que no pueden apreciar la gloria de Dios (v.8b; cf. Romanos 1:19,20) y tener oídos que no pueden escuchar su voz (v.8c; cf. Ro. 1:21,25). No significa salir de en medio de los que adoran a Dios; significa estar en la presencia de Dios y no poder percibirle (v.8a).

—  La manera en que este endurecimiento sucede es que aquello en lo que uno se apoya, en lo que uno confía y se deleita, se convierte en una trampa, enredándonos y enamorándonos (v.9a), oscureciendo nuestros ojos para que no podamos ver la realidad más allá (v.10a). El endurecimiento sucede cuando nos enfocamos tanto en algo que se convierte en una interferencia en el camino a Dios (v.9b).

—  En otras palabras, el endurecimiento del corazón es lo que sucede cuando Dios entrega a una persona a sus propios dioses, cualesquiera que estos sean, convirtiéndolo en un esclavo de sus pasiones y deseos (v.10b). Es la retribución, el pago obtenido (v.9b), de la labor de desechar a Dios y darle su lugar a cualquier otra cosa en nuestras vidas (cf. Ro. 1:23,26,28).

Preguntas de introspección: Nuevamente, ¿es Jehová un dios domesticado, o reconocemos que Él es indomable? ¿Cómo podemos congraciar el hecho de que Dios es justo (por tanto, con derecho a juzgar) con el hecho de que Él es quien endurece (ver lección 5.4)?

¿Has considerado con sobriedad lo que significa “estar endurecido”? ¿Entiendes que puedes estar endurecido en medio del pueblo de Dios, en medio de su iglesia, en medio de cristianos? ¿Qué evidencia tienes en tu vida de que aprecias la gloria de Dios? ¿Qué evidencia tienes de que escuchas su voz?

¿Qué cosas, legítimas o no, están distrayéndote de tu relación con Dios? Repasa la parábola del sembrador… ¿Qué aprendes acerca de la semilla que cayó entre espinos? ¿Qué pasos prácticos puedes llevar a cabo para disminuir la influencia del mundo y de tus deseos sobre ti y tu relación con Dios? Si Dios es quien endurece, ¿por qué debiéramos nosotros estar en guardia contra el endurecimiento?

Historia sugerida: Historia de Judas, el traidor (Lucas 6:12-16; Juan 6:67-71; 12:3-6; Mateo 26:6-16; 13:21-30; Lucas 22:47,48; Mateo 27:1-8; Hechos 1:15-20).

Ladrar a la Luna

Estándar

¡No desmayes jamás ante una guerra
de torpe envidia y miserables celos!
¿Qué le importa a la Luna, allá en los cielos,
que le ladren los perros en la Tierra?

Si alguien aspira a derribarle, yerra
y puede ahorrarse inútiles desvelos;
no tan pronto se abate por los suelos
el Escorial que tu talento encierra.

¿Que no cede el ataque ni un minuto?
¿Que a todo trance buscan tu fracaso?
¿Que te cansa el luchar…? ¡No lo discuto!

Mas, oye, amigo, este refrán de paso:
¡Se apedrean las plantas que dan fruto!
¿Quién del árbol estéril hace caso?

Marcos Zapata Mañas
(1842 – 1913, España)

Betsabé

Estándar

EL LEGADO DE BETSABE. LA MUJER DETRAS DE PROVERBIOS 31.

Cuando pensamos en el pecado de David con Betsabé, por lo general consideramos los eventos que rodearon el incidente (2 Samuel 11:1-26), las horribles consecuencias (2 Samuel 12:10-15), la agonía del arrepentimiento en David (Salmo 51), y quizá el tema de si los bebés van al Cielo (2 Samuel 12:23).
Raras veces ponderamos las valiosas lecciones derivadas de la vida misma de Betsabé.

¿Quién fue esta mujer?
Su nombre significa “hija del pacto”, Betsabé era una reputada y hermosa mujer perteneciente a una prominente y patriótica familia israelita. Su padre, su abuelo y su marido eran parte de los hombres valientes que “dieron a David fuerte apoyo en su reino, junto con todo Israel, para hacerlo rey” (1 Crónicas 11:10). Betsabé era nieta de Ahitofel, uno de los consejeros principales de la época. Urías, su esposo, era hitita pero en hebreo su nombre significa “el Señor es mi luz” y la parábola del profeta Natán revela que Urías y Betsabé disfrutaban un matrimonio monógamo, bendecido, previo a los trágicos eventos (2 Samuel 12:3).
Sabemos también que Betsabé guardaba el ceremonial hebreo de limpieza (2 Samuel 11:4) y que guardó luto a la muerte de su esposo (2 Samuel 11:26).
Para recapitular, la historia sucede en la primavera cuando los hombres de David fueron a la guerra pero por razones desconocidas el rey se queda en su casa. Desperezándose una tarde, desde la azotea del palacio alcanza a ver una hermosa mujer bañándose. La Biblia no dice si ella estaba en el interior de su casa con la ventana o la puerta abierta, o en el exterior.
David preguntó, la mandó a buscar, se acostó con ella y la embarazó.
Las únicas palabras de Betsabé registradas durante el relato fue cuando informa al rey “Estoy embarazada” (2 Samuel 11:5). David hace arreglos y envía a Urías al frente de batalla, donde es asesinado.

No hagamos presunciones
Hay una serie de especulaciones que no tienen claro apoyo escritural. Algunos culpan a Betsabé de seducción deliberada y complicidad en la muerte de Urías, mientras que otros acusan a David de coerción e incluso violación.
La indiscreción de Betsabé al bañarse donde pudiera ser vista no prueba que tuviera motivaciones ulteriores. Es igualmente presuntuoso decir que David la tomó a la fuerza. La violación era un crimen aborrecible en Israel, penalizado con muerte (Deuteronomio 22:25-26), tema documentado en el caso de Dina la hija de Jacob (Génesis 34) y Tamar hija de David (2 Samuel 13:12-13).
Mas cuando Natán confronta al rey no hubo cargos de tal naturaleza.
Otros han sugerido que Betsabé fue presionada debido a la posición de poder de David y su condición de mujer. Dada nuestra moderna sensibilidad con los derechos de la mujer es necesario ser cuidadosas de no leer más de lo que realmente hay. Si bien David tiene la responsabilidad, ella acudió sin dudar y no ofreció resistencia alguna; la relación adúltera fue enteramente consensual.

Salomón. Trofeo de gracia.
La profecía de Natán incluyó la muerte del bebé, escándalo familiar e insurrección nacional, que impulsaron al arrepentimiento del rey. Pero pronto se vio la misericordia del Señor:
Y David consoló a Betsabé su mujer, y vino a ella y se acostó con ella; y ella dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Salomón. Y el SEÑOR lo amó (2 Samuel 12:24)
Es evidente que Betsabé fue grandemente afligida por su pecado y las evidencias del disgusto de Dios. Pero Dios, habiendo restaurado a David el gozo de su salvación, la consoló igualmente dándoles un hijo al cual llamaron Salomón, que significa “pacificador” porque su nacimiento fue señal de la paz de Dios para con ellos.
Posteriormente, David prometió a Betsabé que su hijo reinaría en su lugar (1 Reyes 1:30).

El legado de Betsabé
Estudiosos cristianos y judíos señalan que el “rey Lemuel” mencionado en Proverbios 31 es el mismo Salomón. El capítulo ofrece las enseñanzas de Betsabé como madre y como esposa de un rey. Hay mucha más aquí que un mero listado de “cómo ser una buena esposa.”
El pasaje inicia diciendo que el rey fue “enseñado” por su madre. “Enseñado” en hebreo significa “disciplinado, amonestado, castigado.” Así que podemos sentir la emoción de Betsabé al corregir a su hijo:
¿QUE estás haciendo mi hijo? multiplicado x 3!
Y comienza dándole reales consejos.

El rey sabio –vv.3-9
1.“No des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.” ¿Habría ya notado Betsabé la tendencia de Salomón a escoger la clase equivocada de mujer? (1 Reyes 11:1-2).
2. Ten cuidado con la bebida: hasta los reyes cometen estupideces.
3. Aboga por los indefensos y afligidos.

La esposa excelente –vv.10-31
Los versos describen las características de una esposa sobresaliente así como las recompensas para ella y su familia. A la luz de su biografía, veamos tres:
v.11-12En ella confía el corazón de su marido…le trae bien y no mal todos los días de su vida.” ¡Cuánto dolor aquí y no lo percibimos!
v. 30Engañosa es la gracia y vana la belleza…” Viviendo en una casa llena de concubinas seguro que Betsabé aprendió una o dos cosas sobre esto, sin olvidar que su propia belleza fue motivo de tentación.
v.30…pero la mujer que teme al SEÑOR, ésa será alabada.” ¿Quién podrá comprender mejor el poder de redención contenido en estos versos que la misma Betsabé?

La vida de Betsabé ilustra la abundante y maravillosa gracia de nuestro Dios, mayor que nuestras peores deficiencias. A quien ama, El castiga; pero no queda ahí. La vara produce en nosotros el fruto apacible de justicia y bendiciones que nunca habríamos imaginado.
Por causa de Cristo hemos sido perdonados, El ha quitado y limpiado nuestra vergüenza y nos ha garantizado esperanza en los cielos. ¡Amén!

Bathsheba’s Legacy – The Woman Behind Proverbs 31. Diane Bucknell in Out of the Ordinary. Solid Theology building Solid Women [http://out-of-theordinary.blogspot.com/2016/04/bathshebas-legacy-woman-behind-proverbs.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+blogspot%2FxBqKL+%28Out+of+the+Ordinary%29].

Romanos 5.14

Estándar

DIOS ES QUIEN ELIGE… DIOS ES TAMBIÉN QUIEN ENDURECE 1

Texto: Romanos 11:7-10

Idea central: La elección de un remanente para fidelidad automáticamente significó el endurecimiento del resto del pueblo de Israel: Dios, en su gracia, eligió; y, en su soberanía, endureció.

Lecciones particulares: Ahora, ¿qué significó la elección de este grupo en medio de la nación de israelitas? Y, ¿qué significa para nosotros?

—  Israel, como nación, no pudo obtener la relación con Dios, la justicia, que quería (v.7a): aunque no les faltó el buen deseo, quisieron hacerlo a su manera (cf. Ro. 9:31,32; 10:3)

—  Dios, en su gracia y buena voluntad, otorgó su santidad y entró en una relación personal con los individuos que Él libremente eligió (v.7b; cf. Ro. 11:5,6).

—  El resto del pueblo de Israel fue endurecido (v.7c; cf. Ro. 9:18), no porque fuera peor que los que fueron elegidos, sino simplemente porque no fueron seleccionados en la soberanía de Dios (cf. Ro. 9:15,16).

Preguntas de introspección:  ¿En qué formas tu propia opinión y sabiduría interfieren con tu relación con Dios, incluso cuando tienes el buen deseo de hacer algo para Él? ¿Cómo puede suceder eso en una iglesia y cómo sucede en tu iglesia? ¿Cómo puedes usar este conocimiento para acercarte y acercar tu iglesia a Dios?

¿Te has detenido a meditar en los billones de opciones que Dios tenía cuando te eligió a ti? ¿Has sido agradecido para con Él? ¿Cómo se lo has expresado?

¿Qué rige tu idea de Dios, la cultura cristiana o la Biblia? ¿Dónde es más probable que esté el error y qué tiene que cambiar si tu opinión de lo que debiera ser difiere de lo que la Biblia enseña? ¿Por qué tiene Dios el derecho de endurecer (considera repasar las lecciones 5.2-5.4)?

Historia sugerida:  Historia de la elección de Jacob y Esaú (Génesis 25:20-34; cf. Ro. 9:10-13; Malaquías 1:2,3).

Al menos una vez por semana

Estándar

REFLEXIONEMOS LO SIGUIENTE:

«El problema central de nuestro tiempo no es liberalismo ni modernismo; tampoco lo es el viejo o el nuevo Catolicismo Romano ni la amenaza del comunismo; ni siquiera la amenaza del racionalismo y el monolítico consenso que nos rodea (ni, añado hoy, postmodernismo o consumismo materialista o el sensualismo visceral o cualquier otra cosa que se les ocurra).

Todo ello es peligroso pero no constituye la amenaza primaria.

El verdadero problema es el siguiente: la iglesia de nuestro Señor Jesucristo, individual o corporativamente, tiende a hacer la obra del Señor apoyada en el poder de la carne, no en el poder del Espíritu. El problema central siempre se encuentra en medio del pueblo de Dios, no en las circunstancias que lo rodean.»

Francis A. Schaeffer, No Little People (Wheaton, 2003), pp.66. Citado por Ray Ortlund, April 9, 2016 at thegospelcoalition.org

De Amy

Estándar

¿No tienes cicatrices?
¿Alguna oculta en pie, mano o costado?
Te oigo cantar altivo, y a tu lado
te alaban por tus triunfos tan felices…
¿No tienes cicatrices?

¿No estás tampoco herido?
Yo sí lo fui por hábiles arqueros.
Rodeado de brutales cancerberos,
sangrante hasta la cruz fui conducido.
¿Tampoco estás herido?

¿No hay “marcas del Señor”?
Pues como Cristo el siervo habrá de ser,
y han de herirse sus pies en el deber.
¿Exento estás? ¿Y eres mi servidor?
¿Cómo pruebas tu amor?

Amy Carmichael (El cordón dorado)
(India, 1867-1951)