Paradoja

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«La dolorosa tensión entre lo que la iglesia proclama ser y lo que parece ser; entre el ideal divino y la realidad humana; entre charlas románticas acerca de «la esposa de Cristo» y la nada romántica, fea, impía y contenciosa comunidad cristiana que sabemos que somos.

Es la tensión entre nuestro destino final glorioso en los cielos y nuestra presente y, a menudo, nada gloriosa ejecución diaria. Esta es la ambigüedad de la iglesia.»

John Stott, Paradox of the local church. Citado por Cindy Cochrum en Word-Filled Women’s Ministry. Ed Crossway, 2015, pp.97

Feliz Navidad!

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Muy amados y amadas, «lo mejor siempre está por venir» dice el poema. Y tenemos la certeza de que es así. Por tanto,

Que el Señor te bendiga y te guarde.

Que haga resplandecer Su rostro sobre ti.

Te conceda paz.

Y nos permita continuar creciendo en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo y aprender a vivir en santidad para alabanza de la gloria de Su gracia.

Con sumo afecto del equipo editorial de este blog!

 

 

 

No hay neutralidad

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«¿De quién eres tú…?» (1 Samuel 30:13)

«No hay neutralidad en la religión. O estamos bajo la bandera de Emanuel, para servir y pelear Sus batallas, o somos vasallos del príncipe de las tinieblas, Satanás.

Lector, permíteme ayudar a tu respuesta. ¿Eres de los que han «nacido de nuevo»? Si lo eres, perteneces a Cristo; porque sin el nuevo nacimiento no eres de los suyos. ¿En quién confías? Porque quienes creen en Jesús son llamados hijos de Dios. ¿A quién pertenece tu obra? Seguro que sirves a tu amo, porque quien sirve es propiedad de su señor. ¿Cuáles son tus compañías? Si perteneces a Jesús, fraternizarás con aquellos que visten la marca de la cruz. «Pájaros del mismo plumaje vuelan juntos.» ¿Cuál es tu conversación? ¿Es celestial o es terrenal? ¿Qué has aprendido de tu Amo? -los siervos aprenden de sus amos, son sus aprendices. Si has servido tu tiempo con Jesús, se dirá de ti lo que se dijo de Pedro y de Juan: «Se supo de ellos que habían estado con Jesús.»

¿De quién eres tú? Responde con honestidad antes de dar sueño a tus ojos. Si no eres de Cristo estás en un duro servicio –Huye de ese amo cruel! Entra al servicio del Señor del Amor, disfrutarás sus ricas bendiciones.

Si eres de Cristo déjame aconsejarte que hagas cuatro cosas. Perteneces a Jesús –obedécele; que Su palabra sea tu ley; que Su deseo sea tu voluntad. Perteneces al Amado, luego entonces ámalo; deja que tu corazón lo abrace; deja que toda tu alma sea llena de El. Perteneces al Hijo de Dios, luego entonces confía en El; descansa solo en El. Perteneces al Rey de Reyes, luego entonces sé decidido a estar por El. Todos sabrán a quién perteneces.»

Spurgeon, citado por Tom Challies. There Are No Neutralities in Religion. challies.com Noviembre 29,2015

Mujeres en crisis

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¿COMO MINISTRARLES?

Kristie Anyabwile es esposa de pastor y madre de Afiya, Eden y Titus. Apoya gozosamente a su esposo Thabiti, casados desde hace 24 años, en su labor pastoral en Anacostia River Church en el sureste de Washington, DC. Kristie es ama de casa y ama discipular mujeres.

Luego nos resulta difícil ministrar a otras en situaciones difíciles, trágicas. ¿Cómo servir? No tengo suficiente conocimiento de Biblia o suficiente sabiduría. La situación de la otra persona pudiera estar más allá de mi propia experiencia… Escucho, intento parecer calmada, pero en mi interior hay pánico, temor de no tener nada que ofrecer a esa hermana.

La mala noticia es que efectivamente somos ineficaces. La buena noticia es que Cristo es más que suficiente para lidiar con cualquier situación traumática. Es a El a quien debemos dirigir a esa hermana que lucha.

¿Cómo dirigirla a El?

  1. SE CREYENTE.

Quizás el aspecto más difícil para ministrar a mujeres en crisis sea ayudarles a creer. Algunas veces no creen que las cosas vayan a mejorar, o de que Dios sea bueno en su sufrimiento, o de que el gozo retornará, o de que Dios perdonará su pecado. Pero el dolor pierde su aguijón, como proclama David en el Salmo 30:5b «el llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría.» ¡Servimos a un Dios que levanta muertos a vida! ¿Habrá algo difícil para El?

Algunas veces debemos afirmar esto para nuestras amigas, hasta que ellas sean capaces de creer por sí mismas. Y no, esto no es teología de «nombra y declara.» Nos acercamos al Señor con toda humildad, Dios es soberano y hace Su voluntad. En la lucha contra el pecado hemos de mirar a Jesús, «quien por el gozo puesto delante de El, soportó la cruz» (Hebreos 12:2). Jesús aceptó la voluntad de Dios y se deleitó en ella.

2. SE DISPONIBLE.

Nuestra mentalidad de lo instantáneo quiere que todo se resuelva YA. Creemos que si combinamos los versos apropiados con la oración correcta y hacemos las cosas adecuadas, entonces los problemas desaparecerán. Pero no es verdad. Es necesario que estemos disponibles a largo plazo, aunque sepamos que el sufrir, el pecado, y la muerte son momentáneos. A la luz del eterno peso de gloria, si es un día, o unas semanas, o 50 años, todo es un momento.

Consolemos con el consuelo que hemos recibido de Cristo. Quizás puedas apoyar a tu amiga dando gracias a Dios en su lugar. Quizás no experimentamos el mismo dolor, pero conocemos al Señor como «Padre de misericordias y Dios de toda consolación.» (2 Corintios 1:3b).

3. SE EN LA PALABRA

La Palabra de Dios es el medio más efectivo para alentar el creer. Nos enseña cómo es El, qué ha hecho a nuestro favor, y cuáles son Sus promesas para esta vida y la que vendrá. Aumentar nuestro conocimiento de Dios aumenta nuestra fe. ¿Recuerdas lo que pasó con Moisés, la rebelión del pueblo y el asunto del becerro de oro? ¿Qué hizo perseverar a Moisés? Dios se reveló a Moisés, y Moisés adoró -en lugar de derrumbarse en la depresión. (Exodo 34:6-7).

Es tentador escudriñar las Escrituras buscando versos que parezcan relacionados a una situación específica (lo cual es bueno en sí mismo). Pero abrir la Escritura buscando conocer a Dios, Su persona, Su carácter, y hacerlo de modo regular, día a día, en tiempos no de crisis, es la mejor preparación para tiempos de cualquier crisis, porque entonces nos apoyaremos en aquellas verdades ocultas en nuestro corazón. Y a medida que estudies, ora. Ora la Palabra de Dios para ti y con tu hermana herida. Dios oye y contesta la oración.

4. SE CONECTADA

Es vital conectarse a una iglesia local. Sabremos cómo, dónde, cuándo obtener ayuda adicional. Algunas mujeres necesitan mucha mayor disponibilidad que nuestra capacidad. Otras veces seremos de muy poca ayuda en cierta situación. No trabajes sola. Llama a un pastor o a un anciano para que te ayuden a amar y sostener a tu hermana. Busca alguien en tu iglesia que pueda proveer consejería o ayuda práctica o que sepa dirigir a recursos especiales.

Es vital conectarse a una iglesia local para beneficio espiritual propio. Ministrar a mujeres en crisis construye fe, al mirar cómo obra el Señor. Produce gozo en las oportunidades de puntualizar evidencias de la gracia de Dios en medio del dolor o pecado o pérdida. ¡Pero es duro! No se te ocurra apartarte del Cuerpo de Cristo.

Integrar un ministerio entre mujeres dentro de la vida de una iglesia ayuda a balancear tensiones y multiplica beneficios. Nuestra conexión a un cuerpo local ofrece la clase de soporte que necesitamos para ser efectivas en ministrar a mujeres en crisis. Y la conexión de ellas al Cuerpo beneficia sus almas al sentarse bajo la Palabra de Dios y ser alentada, amada, exhortada, oír la oración de todo el Cuerpo (no solo la tuya).

5. SE ALEGRE

Cristo mismo es la sabiduría (Proverbios 8:22-31). Y la sabiduría se regocija siempre delante del Padre (vv.30-31), apoyada en tres cosas específicas en las que Cristo mismo se regocija: la presencia de Dios, Su creación, y Su familia.

Podemos estimular a una mujer que se regocije en la presencia de Dios. Como creyente en Jesucristo, quien murió y resucitó por ella, es recipiente del Espíritu. Nunca la abandonará. La sostendrá por Su gracia.

Podemos estimularla a que se regocije en Su creación. Haz una caminata. Observa las pequeñas cosas -hormiguitas, libélulas, caracoles. Visita un parque. Lleva a tu amiga. ¿Qué mejor oportunidad para levantar nuestra vista a la belleza de las obras del Creador y regocijarse en cómo declara Su gloria?

Y podemos estimularla a que se regocije en la familia de Dios al recordar misericordias específicas, al orar por las preocupaciones de otros, al pasar tiempo en comunión.

Finalmente, podemos regocijarnos en el hecho de que nuestra más grande necesidad es llenada por Cristo mismo en la cruz. En medio de crisis, recordemos que el Señor nos ha rescatado del dominio de las tinieblas y nos ha transferido al reino de Su amado Hijo, en quien tenemos redención y perdón de pecados (Colosenses 1:13-14). ¡He aquí nuestro más grande gozo!

5 ways to minister to women in crisis. Kristie Anyabwile. The Gospel Coalition.com

¿Cómo sirve una mujer ocupada…

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en un Ministerio de Mujeres?

Jen Wilkin es esposa, madre de cuatro hijos, y abogada de que las mujeres amen a Dios con toda su mente a través del estudio fiel de Su Palabra. Escribe, dicta conferencias, enseña Biblia a mujeres. Vive en Flower Mound, Texas, y su familia llama “hogar” a la iglesia The Village Church. Jen es la autora de Women of the Word: How to Study the Bible with Both Our Hearts and Our Minds (Crossway, 2014). Puedes encontrarla en jenwilkin.blogspot.com y seguirla en Twitter.

Cuando joven madre, escribí una carta a mi iglesia solicitando considerar formalizar el papel del ministerio de mujeres. El pastor ejecutivo me llamó a una reunión y prontamente me ofreció el trabajo. Me quedé sin habla. En esa época mis cuatro hijos iban de 1 a 5 años de edad. ¿Sería que este hombre estaba mal de la cabeza?
Explicó que claramente yo tenía una seria preocupación por las mujeres de nuestra iglesia, y me encomendó elaborar un calendario de acuerdo a mi persona. El conocía un secreto que a menudo es pasado por alto en nuestra frenética cultura: hacemos tiempo para aquello que más nos preocupa.

Así que, con el apoyo entusiasta de mi marido, me pasé tardes y horas de siesta construyendo un ministerio de mujeres. Durante esos años, no me comprometí con ninguna otra actividad, ni siquiera club de libros, club de padres, tiempo para ejercicio o para ver televisión. Aunque esas actividades tengan valor, las puse a un lado para dar espacio al ministerio porque sentí que revivía algo en mi interior. Es más, pude ver el poder del evangelio obrando entre el pueblo de Dios, cambiando vidas por Su Espíritu y Su Palabra.

Mi situación no es única. Las mujeres de nuestras iglesias son malabaristas de muchos compromisos. Ya sea que alguna lidere un grupo de estudio bíblico, o participe en algún estudio bíblico que requiera preparación, o planifique una conferencia, tendrá qué encarar cómo integrar tales actividades ministeriales dentro de todos los compromisos de su ocupada vida.

He aquí cinco consideraciones que me han ayudado a decidir si, cuándo, y dónde comprometer mi tiempo:

1. Recuerda tu primera área de ministerio

Nuestra primera área de servicio se debe a nuestras relaciones primarias. Cualquier compromiso ministerial que hagamos debe ser uno que no comprometa nuestra relación con esposos, niños, o padres. No significa que no podamos tomar tiempo fuera de esas relaciones (ir al gimnasio o al club de libros, por ejemplo, nos hará tomar tiempo); significa que debemos mantener presente el efecto de esos intercambios de tiempo.
Si eres casada, conversa con tu marido sobre tu anhelo de tener un rol ministerial. Asegúrate de que ambos estén en la misma página sobre encontrar un lugar de servicio y sobre el tiempo que el compromiso conllevará. Oren juntos sobre cómo cada uno puede estimular el crecimiento espiritual del otro e involucrarse en la iglesia. En mi experiencia, el tiempo otorgado al ministerio me ha hecho ser una mejor madre, hija, y esposa.
El tiempo dado al ministerio fuera de mi casa me ha ayudado a atesorar y nutrir el ministerio dentro de mi hogar. Quienes gastan sus días en ambientes profesionales y toman tiempo para un estudio bíblico semanal o alguna relación de discipulado, por ejemplo, a menudo hablan no solo de su propio crecimiento espiritual sino también de un corazón y capacidad creciente para ministrar a la familia, amigos, y colaboradores.

2. Valora (y re-valora) tu calendario

Si bien la mayoría nos quejamos de estar muy ocupadas, prestar atención a los “hábitos de gasto” respecto al tiempo a menudo revelará tiempo a discreción que reclamamos para mejores propósitos. Haz inventario de tu calendario para determinar dónde caen tus ventanas predecibles de tiempo discrecional. Luego observa alguna área de servicio que corresponda a esas ventanas.
Cuantifica -mide- cuánto tiempo dispones antes de comprometerte, y luego mantén ojo alerta sobre el tiempo real de compromiso una vez que entres a alguna oportunidad de servicio. A medida que entres en nuevas etapas de vida, re-valora si tu compromiso de servicio todavía se acomoda a tus cambiantes demandas de tiempo.
Un rol que te haga perder con regularidad las actividades de un niño probablemente sea una mala elección de temporada. Dos años más adelante, quizás, podrías acomodar ese rol. Busca y ora por compromisos que permitan máxima oportunidad de servir a tu familia eclesiástica dentro de la red de responsabilidades esenciales a las que Dios te ha llamado en el presente.

3. Busca un rol que resuene

Algunas veces tomamos algún rol de servicio sin referencia a nuestros dones o preferencias porque hay alguna necesidad inmediata que Dios nos permitió encontrar. Es una razón válida para servir, pero no siempre para hacerlo a largo plazo. Nuestra perspectiva de siervas y nivel de participación a menudo permanecerá más saludable cuando nos comprometemos a una área de servicio donde nos sentimos conectadas.
¿Qué amas? ¿Misiones? ¿Temas de justicia social? ¿Tutorizar madres jóvenes? ¿Hospitalidad? ¿Estudio Bíblico? Busca la manera de servir en aquella área de ministerio que te acelera el pulso.
Hay una razón por la cual Dios te dió un grupo particular de dones y pasiones. Permite que ello funcione como punto de referencia para determinar dónde invertirás tiempo y dar fruto conectada con el cuerpo de Cristo a tu alrededor.

4. Define el compromiso

A menudo, las mujeres se queman en el servicio porque un rol que empezó siendo manejable se disparó en el tiempo a una carga inmanejable. Para evitarlo, considera comprometerte a roles que posean descripción clara de la labor y del marco de tiempo.

Una buena líder de ministerio te puede decir con exactitud lo que necesita de ti. Pídele descripción por escrito. Luego, acepta responsabilidades adicionales solo si ambas están de acuerdo. Una buena descripción definirá tareas específicas, tiempo de compromiso semanal y duración de servicio esperada.
Comprometerse a un rol indefinido abruma y es riesgoso. En lugar de prometer tutoría a largo plazo a varias mujeres, por ejemplo, ¿por qué no considerar ofrecer reunirse con una mujer una semana sí y otra no durante una temporada o semestre?
A mejor definición de las expectativas de cada quien, desde el principio, más gustosamente podrás confiar tu tiempo al rol de servicio en cuestión.
Con todo, habrá ocasiones en el servicio donde seremos llamadas a extendernos más allá de toda expectativa. Por la gracia de Dios, dichas ocasiones traerán gran estiramiento [de una] pero también más profundo gozo.

5. Compañeros en servir

Dar tiempo para servir significará tomar tiempo de alguna otra área de nuestras vidas. Puesto que muchas mujeres son prestadoras primarias de servicios, es frecuente que las tareas domésticas sufran. Antes de que renuncies a tu papel de servicio porque el fregadero está lleno de platos, considera establecer un ministerio compartido.
Reconocemos la importancia que tiene el entendimiento de la familia del pastor de que la familia entera comparte el ministerio, no tan solo el pastor. El mismo principio es verdad con otras áreas de servicio dentro de la iglesia.
He impartido un estudio bíblico vespertino en los últimos 15 años. Mi familia inmediata sabe que, al manejar la comida y los platos en esa noche de la semana, no solo están ayudando a Mamá. Están compartiendo conmigo en ministrar a las mujeres.
Si un papel de servicio requiere que sacrifiques un aumento de tiempo que afecta a tu familia, considera cómo ellos podrían compartir y ayudarte a cargar las tareas que de otro modo caerían sobre ti.

Prioridad gozosa 

Al aceptar un compromiso definido que se acomoda a tu calendario, tus pasiones, y a tus valores sobre relaciones primarias, servir en un ministerio de mujeres no solo es alcanzable sino ricamente recompensable. Si te preocupa ministrar entre mujeres, si ves el enorme potencial de impactar hogares, iglesia, comunidad, para la gloria de Cristo, considera hacer de este servicio una prioridad gozosa entre las otras demandas de vida.
Es una manera sencilla de gastar una porción de nuestro tiempo para afectar la eternidad.
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Nota del Editor: Continuación de una serie destinada a tus preguntas específicas relacionadas a ministrar entre mujeres en el contexto de iglesia local. Tenemos un equipo de mujeres dispuestas a responder un selecto número de preguntas. Por favor, enviar todas las preguntas sobre el tema a nuestra coordinadora de iniciativas sobre la mujer,  Mallie Taylor (mallie.taylor [@] thegospelcoalition.org).

Luego, ten una copia del libro Word-Filled Women’s Ministry: Loving and Serving the Church (Crossway, 2015) [review]. Este nuevo libro bosqueja una visión del ministerio entre mujeres enraizada en la Palabra de Dios, nutrida en el contexto del pueblo de Dios, dirigida a la gloria del Hijo de Dios.
También puedes registrarte ahora para nuestra 2016 National Women’s Conference, Junio 16 to 18, en Indianapolis, USA.

Previo en esta serie:
• Why Women’s Ministry? (Kathleen Nielson)
• 5 Ways to Minister to Women in Crisis (Kristie Anyabwile)
• 5 Questions for Choosing Bible Study Material for Women’s Groups (Mary Wilson)
• 3 Ways to Incorporate Group Prayer Into Your Bible Study (Melissa Kruger)
• How Can I Help Women Struggling with Sexual Issues? (Trillia Newbell)
• 7 Ways Women Can Grow in Studying and Teaching Scripture without Seminary (Nancy Guthrie)

The Gospel Coalition.
Noviembre 03, 2015

Orgullo, otra vez

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C.S Lewis reconocía cómo el acto de dedicarse a cultivar nuestra vida interior podría convertirse en una trampa que nos impidiera ver la verdad sobre nosotros mismos:

“Mantén la mente de los hombres en la vida interior [la introspección]… estimula esto. Mantén su mente fuera de los deberes elementales al dirigirla a los más avanzados y espirituales. Agrava la característica humana más útil, el horror y la negligencia de lo obvio. Debes traerlo a una condición donde practique auto-examen durante una hora sin que descubra ninguno de los hechos de sí mismo que son perfectamente claros a cualquiera que haya vivido en la misma casa o trabajado en la misma oficina con él o con ella.”

The Screwtape Letters, C. S. Lewis, p. 21

O sea que el montón de introspección en que luego nos embarcamos no es otra cosa que en-si-mis-ma-mien-to, esto es, idolatría. ¡Hasta para auto-examinarse hay que tener moderación! no vaya a ser que descuidemos lo elemental: leer Biblia, orar, memorizar la Escritura…

🙂

Para hablar en público

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Calificación del habla

Tan importante como los datos y las destrezas es el modo de hablar en la escuela y el trabajo. Debe mejorarse constantemente. Aspectos principales son:

La rapidez. Muy aprisa no se entiende, muy lenta aburre. Debe variarse según el tema. Cuanto mayor es el auditorio, tanto más pausada la forma.

El ritmo. Vacilante, no convence. Monótono, hace desviar la atención. Debe ser apropiado al tema y la forma: poesía, prosa, conversación, oratoria.

El tono. Un tono medio agrada y se entiende mejor que uno atiplado o bajo. Variedad apropiada a los temas tratados da interés a las palabras.

El volumen. Una voz recia hiere el oído, una débil no se escucha. El volumen debe aumentarse según el número y lejanía del auditorio, pero un micrófono exige una voz íntima. Que ésta no se desvanezca al final de la oración.

La cualidad. Una voz aguda, ronca, nasal o áspera, irrita al oyente: puede mejorarse y acercarse al canto, al imitar otras agradables.

La pronunciación. La adición de letras (fuistes), la supresión (vamo a’lante), su cambio (siñor, pos) o trueque (suidad, pader), inventos (coincidencialmente) o un acento erróneo (ahoy, transéunte) delatan al ignorante. La falta de claridad, al no dar nitidez a las consonantes, hace ininteligible el discurso.

El léxico. Un vocabulario extenso da acceso a todos los campos; uno exacto permite presentarlos con claridad; con uno flexible se puede entender con personas de diversos tipos. Hay que tener cuidado de no emplear voces equivocadas, vulgarismos, exceso en diminutivos, uso frecuente de expresiones trilladas y repetir palabras como «¿verdad?» [muletillas].

El cuerpo. Una postura recta pero no rígida, una cara expresiva, y ademanes que enfatizan en vez de distraer del tema, contribuyen mucho al buen decir.

Gena Pastor [México], citada en El Galano Arte de Leer. Antología Didáctica. Vol.2 14a Ed. Ed. Trillas, 2012.

Ser o no ser

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“La gran diferencia entre un ser humano y un ser supremo es esta precisamente: Fuera de Dios yo no existo. Fuera de mí Dios existe.

Dios no me necesita para ser El.

Yo necesito a Dios para poder ser yo… somos dependientes, somos frágiles… ningún ser humano tiene el poder para ser en sí mismo.

Vivimos la vida entre dos hospitales. Necesitamos sistemas de soporte desde que nacemos hasta que morimos para sostener esa vida. Somos como flores que florecen y luego desvanecen y se caen, y así es como diferimos de Dios. Dios no se desvanece. Dios no desaparece. Dios no es frágil.”

R.C. Sproul

Sobre orgullo

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‘En comparación, todo otro pecado es una picadura de mosquito.’

‘Orgullo es el estado de mente completamente anti-Dios.’

C.S. Lewis

Piensa un momento:

 7El extiende el norte sobre el vacío, y cuelga la tierra sobre la nada. 8Envuelve las aguas en sus nubes, y la nube no se rompe bajo ellas.

9Oscurece la faz de la luna llena, y extiende sobre ella su nube. 10Ha trazado un círculo sobre la superficie de las aguas, en el límite de la luz y las tinieblas.

11Las columnas del cielo tiemblan, y se espantan ante su reprensión. 12Al mar agitó con su poder, y a Rahab quebrantó con su entendimiento. 13Con su soplo se limpian los cielos; su mano ha traspasado la serpiente huidiza.

14He aquí, estos son los bordes de sus caminos; ¡y cuán leve es la palabra que de El oímos! Pero su potente trueno, ¿quién lo puede comprender”

Job 26:7-14

Devocional

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De nuestra amada hermana Argelia, promovida al reino de los cielos junto a nuestro Señor y Rey y Salvador. He aquí uno de sus devocionales personales.

«Gracias Señor porque mi oración no vuelve vacía. Te he encontrado y me has guardado durante mi vida. Me has conducido hacia Tus fuentes de vida y has cercado mis pasos para guardarme.

Has dado entendimiento a mi alma, prudencia, y has quitado de mí la necedad. Mi alma está solo pendiente de hacer el bien, para agradarte.
Has fortalecido mis debilidades -que son muchas- y has puesto en mi corazón la gracia de la cruz de Cristo para hacerme digna delante de Ti.»

“Porque el que me halla, halla la vida, y alcanza el favor del Señor.” Proverbios 8:35