Hacer el bien 2

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Verdad es aquello que es consistente con la mente, voluntad, carácter, gloria y ser de Dios. Verdad es la autoexpresión de Dios. (The Truth War, 2008 John MacArthur.)

ALGUNOS PRINCIPIOS PARA HACER EL BIEN

Las Escrituras mandan a hacer el bien, en especial a los de la familia de la fe. (Gálatas 6:10 Así que entonces, hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe).

Las Escrituras dicen que hay promesa de gran bendición a los que perseveran en hacer el bien: la vida eterna. (Romanos 2:7 a los que por la perseverancia en hacer el bien buscan gloria, honor e inmortalidad:vida eterna).

Las Escrituras dicen que no busquemos nuestro propio bien, sino el de mi prójimo. (1 Corintios 10:24 Nadie busque su propio bien, sino el de su prójimo).

Las Escrituras exhortan a no cansarnos de hacer el bien, y en el tiempo de nuestro Salvador y Señor y Rey segaremos, si no hemos desmayado. (Gálatas 6:9 Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos).

Las Escrituras muestran cuál es la voluntad de Dios para uno: hacer el bien, para con el bien hacer callar la ignorancia de los hombres. (1 Pedro 2:15 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos).

Las Escrituras enseñan que hacer el bien tiene precio: sufrir. (1 Pedro 3:17 Pues es mejor padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Dios, que por hacer el mal).

Las Escrituras advierten que al hacer el bien:

a) No ser tropiezo a nadie, para que la obra de bien que hagamos no sea vituperada (2 Corintios 6:3 No dando nosotros en nada motivo de tropiezo, para que el ministerio [servicio] no sea desacreditado);

b) No ser tropiezo haciendo el bien, de tal forma que nadie se aparte de Cristo (Romanos 14:15-19 Porque si por causa de la comida tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor. No destruyas con tu comida a aquel por quien Cristo murió. Por tanto, no permitáis que se hable mal de lo que para vosotros es bueno. Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. Porque el que de esta manera sirve a Cristo, es aceptable a Dios y aprobado por los hombres. Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua).

Hacer el bien 1

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Verdad es aquello que es consistente con la mente, voluntad, carácter, gloria y ser de Dios. Verdad es la autoexpresión de Dios. (The Truth War, 2008 John MacArthur.)

PRINCIPIOS DE CONDUCTA

  1. ¿Es de acuerdo a la Ley?
  2. ¿Es de bienestar para mí?
  3. ¿Es esclavizante?
  4. ¿Es consistente con el señorío de Cristo?
  5. ¿Es de ayuda para otros?
  6. ¿Es consistente con el ejemplo bíblico?

Discovering God’s will. Sinclair Ferguson.

DESEOS

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Te deseo, primero, que ames,
y que amando, también seas amado.

Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.

Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven
no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste. No todo el año sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa
y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo,
que existen, y que te rodean,
seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro
alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esa manera, sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti y digas
«Esto es mío»
sólo para que quede claro
quien es el dueño de quién.

Te deseo también
que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte y sufrir
sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer;
y que siendo mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar
no tengo más nada que desearte.

Víctor Hugo
(Francia, 1802 – 1885)

Cortesía de Anix, 🙂

Paradoja

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«La dolorosa tensión entre lo que la iglesia proclama ser y lo que parece ser; entre el ideal divino y la realidad humana; entre charlas románticas acerca de «la esposa de Cristo» y la nada romántica, fea, impía y contenciosa comunidad cristiana que sabemos que somos.

Es la tensión entre nuestro destino final glorioso en los cielos y nuestra presente y, a menudo, nada gloriosa ejecución diaria. Esta es la ambigüedad de la iglesia.»

John Stott, Paradox of the local church. Citado por Cindy Cochrum en Word-Filled Women’s Ministry. Ed Crossway, 2015, pp.97

No hay neutralidad

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«¿De quién eres tú…?» (1 Samuel 30:13)

«No hay neutralidad en la religión. O estamos bajo la bandera de Emanuel, para servir y pelear Sus batallas, o somos vasallos del príncipe de las tinieblas, Satanás.

Lector, permíteme ayudar a tu respuesta. ¿Eres de los que han «nacido de nuevo»? Si lo eres, perteneces a Cristo; porque sin el nuevo nacimiento no eres de los suyos. ¿En quién confías? Porque quienes creen en Jesús son llamados hijos de Dios. ¿A quién pertenece tu obra? Seguro que sirves a tu amo, porque quien sirve es propiedad de su señor. ¿Cuáles son tus compañías? Si perteneces a Jesús, fraternizarás con aquellos que visten la marca de la cruz. «Pájaros del mismo plumaje vuelan juntos.» ¿Cuál es tu conversación? ¿Es celestial o es terrenal? ¿Qué has aprendido de tu Amo? -los siervos aprenden de sus amos, son sus aprendices. Si has servido tu tiempo con Jesús, se dirá de ti lo que se dijo de Pedro y de Juan: «Se supo de ellos que habían estado con Jesús.»

¿De quién eres tú? Responde con honestidad antes de dar sueño a tus ojos. Si no eres de Cristo estás en un duro servicio –Huye de ese amo cruel! Entra al servicio del Señor del Amor, disfrutarás sus ricas bendiciones.

Si eres de Cristo déjame aconsejarte que hagas cuatro cosas. Perteneces a Jesús –obedécele; que Su palabra sea tu ley; que Su deseo sea tu voluntad. Perteneces al Amado, luego entonces ámalo; deja que tu corazón lo abrace; deja que toda tu alma sea llena de El. Perteneces al Hijo de Dios, luego entonces confía en El; descansa solo en El. Perteneces al Rey de Reyes, luego entonces sé decidido a estar por El. Todos sabrán a quién perteneces.»

Spurgeon, citado por Tom Challies. There Are No Neutralities in Religion. challies.com Noviembre 29,2015

Orgullo, otra vez

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C.S Lewis reconocía cómo el acto de dedicarse a cultivar nuestra vida interior podría convertirse en una trampa que nos impidiera ver la verdad sobre nosotros mismos:

“Mantén la mente de los hombres en la vida interior [la introspección]… estimula esto. Mantén su mente fuera de los deberes elementales al dirigirla a los más avanzados y espirituales. Agrava la característica humana más útil, el horror y la negligencia de lo obvio. Debes traerlo a una condición donde practique auto-examen durante una hora sin que descubra ninguno de los hechos de sí mismo que son perfectamente claros a cualquiera que haya vivido en la misma casa o trabajado en la misma oficina con él o con ella.”

The Screwtape Letters, C. S. Lewis, p. 21

O sea que el montón de introspección en que luego nos embarcamos no es otra cosa que en-si-mis-ma-mien-to, esto es, idolatría. ¡Hasta para auto-examinarse hay que tener moderación! no vaya a ser que descuidemos lo elemental: leer Biblia, orar, memorizar la Escritura…

🙂

Ser o no ser

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“La gran diferencia entre un ser humano y un ser supremo es esta precisamente: Fuera de Dios yo no existo. Fuera de mí Dios existe.

Dios no me necesita para ser El.

Yo necesito a Dios para poder ser yo… somos dependientes, somos frágiles… ningún ser humano tiene el poder para ser en sí mismo.

Vivimos la vida entre dos hospitales. Necesitamos sistemas de soporte desde que nacemos hasta que morimos para sostener esa vida. Somos como flores que florecen y luego desvanecen y se caen, y así es como diferimos de Dios. Dios no se desvanece. Dios no desaparece. Dios no es frágil.”

R.C. Sproul

Humildad

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La cualidad central del carácter del cual fluye un liderazgo de servicio se llama humildad. No hay genuino liderazgo de servicio donde no hay humildad genuina.

Pero, ¿qué es humildad?
¿Significa ser pasivos? ¿Implica falta de confianza? ¿Quiere decir no reconocer como propios logros ni medallas? ¿No permitir que salga tu foto…?
Humildad y orgullo tienen muy poco qué ver con tus acciones o decisiones, el peso principal reside en tus motivaciones y actitudes. Es lo que crees sobre ti misma lo que determinará si eres humilde u orgullosa.

Humildad es el reconocimiento intencional de que Dios lo es todo para ti, y de que tú no eres nada sin El. Es el reconocimiento de que la vida no se trata de ti, y de que las necesidades de otros son más importantes que las tuyas.

Quien es humilde sabe que la humildad es una decisión (Santiago 4:10; 1 Pedro 5:5-7).
Quien es humilde sabe que la humildad es una actitud (Filipenses 2:3-11), una manera de pensar que toca tu acercamiento a todo lo que haces y especialmente a las personas que entran en contacto contigo.

Ser humilde es un estado de mente, una actitud que nos lleva a dar y servir a otros. Se evidencia en servicio sacrificial. La humildad honra a Dios al expresar Su amor y compasión mediante servicio a otros.

Crawford Loritts Jr. Leadership as an identity: the four traits of those who wield lasting influence.
Moody Publishers, 2009. pp.133-135

De voluntades y voluntarios

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Ryan Holck es pastor transformado en diseñador gráfico para iglesias. Puedes encontrar ayuda y mucho más en su blog churchtechtoday.com

Si acaso no te has dado cuenta, los voluntarios son la sangre de tu iglesia.

Llegan cada semana con una sonrisa (real o pintada) en la cara y sirven. Porque es lo que hay qué hacer.

Para los extrovertidos ser voluntarios es una experiencia vigorizante que carga su propia recompensa.

Para los introvertidos es un deber a cumplir.

Pero sin importar su motivación, nuestra efectividad a largo plazo depende de ellos. Nunca podremos contratar el volumen de gente que necesitamos para dirigir una iglesia. Ni tendríamos por qué hacerlo.

Los retos se reducen a expectativas.

Sobre nuestras expectativas…

Si esperamos poco de ellos, no verán como importante su contribución y se irán pronto.

Si esperamos mucho de ellos, corremos el riesgo de perder justo la gente que necesitamos.

Sobre sus expectativas de nosotros…

Hacer algo importante.

Ser valorados y respetados.

¿Dónde encontramos balance? Cada persona es diferente. He aquí una lista de 10 cosas que no debieras esperar de tus voluntarios:

1) Que inviertan tiempo sin entender las metas. Cada uno de nosotros quiere que su vida cuente para algo. Saber que hace la diferencia. Cuando le pedimos a un voluntario que invierta tiempo y recursos sin explicarle las metas del proyecto…

2) Que alcancen objetivos sin comprender el por qué de la petición. Diles por qué ese proyecto de dos horas es importante para tus metas y aprenderán a verlo con otros ojos.

3) Que articulen una visión de la cual no ven un modelo. Una visión en la pared no significa nada si no hay pasión en los pasillos. Tus voluntarios modelarán lo que ven en ti.

4) Que funcionen sin recibir estímulo. Cada uno de nosotros requiere palabras de aliento de vez en cuando (unos más, otros menos). Muestra a tus voluntarios cuánto aprecias su persona (no solo su trabajo!) y aliéntalos públicamente y por su nombre, verbal y por escrito.

5) Que trabajen gratis. La definición de un voluntario es «una persona que trabaja para una organización sin recibir salario.» No compensar financieramente no significa que no puedas bendecirlos por su ayuda. Donas, barritas de granola, café, té, galletitas, agua… no le pagarás 100.00 pesos a cada uno, pero con 100.00 pesos todavía se puede bendecir a otros por ser parte del equipo.

6) Que te defiendan si tú no lo haces. Trabajar en equipo significa defensa pública y confrontación privada. Tu equipo sabrá que puede confiar en tu apoyo y harán lo mismo contigo.

7) Que hagan milagros de último minuto, regularmente. Cuando esto no es la excepción, sino la regla, tu problema es serio.

8) Que abandonen todo porque fallaste en no tener un plan previo. En un equipo, la falta de planificación no es una banda de honor, es una discapacidad ministerial. Cuando planifiques por adelantado -semanas- tendrás tiempo para buscar y escuchar el liderazgo del Espíritu y planificar acorde.

9) Que sean creativos sin que haya dirección o apoyo y preparación. La creatividad no es una llave de agua que abres o cierras. Es algo que ocurre en tiempos y situaciones especiales. Proporciona dirección a tus voluntarios sobre lo que se necesita hacer, apóyalos para hacerlo y dales tiempo a prepararse. Encontrarás que sus visiones y planes exceden lo que Dios ha hecho en tu medio.

10) Que la culpa los mantenga motivados por largo tiempo. A nadie le gusta la culpa. Si utilizas la culpa para que tu gente trabaje, has pasado de líder a utilitario. No caigas en ello. Busca y encuentra maneras para dirigir y obtener lo mejor de cada quien. Te sorprenderá ver cómo mejora la respuesta a largo plazo, la tasa de retención y la felicidad de todos.

🙂

Denominación o Deformidad

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Nathan Busenitz es profesor de Teología en el Master’s Seminary en Los Angeles, CA. Pertenece al cuerpo pastoral de Grace Church. Puedes encontrarlo en el blog The Cripplegate.

Bautistas, Mormones, Testigos de Jehová. Los tres claman creer en Jesús. Sin embargo, solo uno de estos grupos puede clasificarse correctamente como denominación, lo demás es falsa religión.

denominación [diccionario RAE] (Del lat. denominatĭo, -ōnis).
1. Nombre, título o sobrenombre con que se distinguen las personas y las cosas.

deformidad [RAE] (Del lat. deformĭtas, -ātis).
1. Cualidad de deforme.
2. Cosa deforme.
3. Error grosero.

deforme [RAE] (Del lat. deformis).
1. Desproporcionado o irregular en la forma.
2. Que ha sufrido deformación.

¿Cuáles son las marcas de cultos y formas apóstatas del Cristianismo que las identifican como religiones falsas? Podemos nombrarlas como herejías, y no calificarlas simplemente como denominaciones diferentes.

Intentaremos responder en 200 palabras o menos.

El Nuevo Testamento articula tres criterios doctrinales fundamentales para identificar falsos maestros (y falsas religiones):

  1. Visión equivocada de la salvación. Una religión falsa (llámese o no cristiana) agrega o intenta añadir buenas obras al evangelio de gracia (cf. Romanos 11:6). En lugar de confiar solo en Cristo para salvación, busca ganar el favor de Dios mediante obras de auto-justicia y esfuerzo humano (cf. Hechos 15:1-11; Gálatas 1:6-9; Efesios 2:8-9; Filipenses 3:8-9; Tito 3:5-7).
  2. Visión equivocada de la Escritura. Un falso maestro distorsiona, niega, y deliberadamente desobedece las Escrituras (2 Pedro 2:1; 3:16). Agrega o sustrae a la verdad revelada por Dios (cf. Juan 17:17; Apocalipsis 22:18-19), busca alguna otra falsa autoridad para apoyar sus creencias (Marcos 7:6-12; cf. 2 Corintios 10:5).
  3. Visión equivocada del Salvador. Las falsas religiones tuercen la verdad sobre Jesucristo. Niegan aspectos de Su persona (por ejemplo, Su Deidad, humanidad, eternidad, ser único, etc.) o de Su obra (por ejemplo, Su muerte, resurrección, ascensión, etc.). Quienes no adoran al verdadero Cristo no son verdaderos Cristianos (Juan 4:24; cf. Juan 1:1,14; 1 Juan 1:1; 2:22-23; 4:1-3; 2 Juan 1:7-11).

cf = referencia cruzada.