Apuntes a Génesis I. 1:1

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«La persona que quiere la práctica sin la teoría por lo general termina con malas teorías que conducen a una mala práctica.» Jen Wilkin.

Nota a nuestros amadas (y amados) lectores, si bien los libros de trabajo que hemos estudiado -Génesis I,II, Santiago- son producto del estudio y dedicación de Jen Wilkin y su maravilloso equipo, les informamos que los apuntes y clases son producto del estudio y dedicación del equipo editorial de este blog, único responsable de los errores que hayamos cometido. Les rogamos de sus oraciones y comprensión, que el Señor nos conceda redimir tiempo y sobre todo que lo escrito sea para alabanza de la gloria de  la gracia en Cristo.

A petición popular iniciamos ahora la colocación de estas apuntes a la primera parte de Génesis, los capítulos 1 al 11 (que debimos haber puesto primero, ni modo). ¡Buen provecho! <{{{{<<

APUNTES A GENESIS I.

El “cristiano” sensual es alguien que vive por los sentimientos más que por su entendimiento de la Palabra de Dios. Cuando experimenta euforia espiritual, es un remolino de actividad divina; cuando está deprimido, es un incompetente espiritual. No busca conocer a Dios: quiere experimentarlo.
Y como en la canción, alegre va por su camino hasta que se encuentra con el dolor de la vida y entonces se desploma. Por lo general termina abrazando algún tipo de “teología de las relaciones” (la más terrible maldición de la cristiandad moderna), en la cual las relaciones personales y la experiencia toman precedencia sobre la Palabra de Dios.

La Biblia está dirigida primordial aunque no exclusivamente a nuestro entendimiento.
El cristianismo es intelectual, no intelectualista. La Escritura está dirigida al intelecto, no a meras conjeturas o racionalismo frío (intelectualismo), está dirigida a una vida de pasión vibrante, donde se manifiestan una y otra vez fuertes sentimientos de gozo, amor y exaltación.
Pero esos sentimientos son una respuesta a lo que entendemos como verdad en nuestra mente [R.C Sproul. Cómo leer e interpretar la Biblia, pp.10-12].

¿Por qué es tan importante ser alfabetizadas en Biblia?
Porque nos protege de caer en el error. Tanto el humanista secular como el falso maestro se apoyan en la ignorancia bíblica de los otros para que sus mensajes echen raíces, y para desgracia nuestra, la iglesia de hoy ha probado ser tierra fértil para dichos mensajes.

Debido a no conocer nuestra Biblia, temblamos ante el más mínimo cuestionamiento de nuestra cosmovisión. Nos come la desilusión y la apatía; y cuando la mujer es cada vez más floja para estudiar Biblia, se afectará todo el mundo en su esfera de influencia. En lugar de ser luz y sal, nuestra contribución será como blanda mantequilla en el mundo que habitamos, indistinguible de aquel mundo que no ha sido tocado por el evangelio.
La casa, la iglesia, la comunidad, el país, necesita con desesperación la influencia de mujeres que saben por qué creen lo que creen, apoyadas en la Escritura, Palabra de Dios.
Necesitamos la influencia de mujeres que aman profunda y activamente el Dios proclamado en la Biblia.

Génesis e Historia

El eje central principal de Génesis -si pudiera resumirse así- es la promesa de Dios, en gracia, de bendecir y reconciliar frente a la maldad y el pecado [V.P Hamilton. The book of Genesis Chapters 1-17 Eerdmans Pub Co. 1990].
En hebreo, el nombre del libro significa “En el Principio” (beresit), siguiendo la norma judía de nombrar según las primeras palabras del primer verso.
Constituye el Libro de los Orígenes: el origen de la creación terrenal, el origen de la humanidad, el origen de instituciones mediante las cuales se perpetuarán las civilizaciones, el origen de una familia especial escogida por Dios como suya y designada como el medio para la bendición del mundo. Y sobre todo ello, Dios mismo. No hay teogonía de Dios en la Escritura, ninguna autobiografía. Porque El es sin principio ni final [desde siempre y para siempre, esto es, eterno].
teogonía.
(Del lat. theogonĭa, y este del gr. θεογονία).
1. Generación de los dioses del paganismo.

Es claro que todos los eventos descritos en Génesis son previos a la época de Moisés. Es interesante que las antiguas historias orientales (por ej. la creación y el diluvio) guardan paralelo con los capítulos 1-11 de este libro, especialmente la Epica de Gilgamesh de Mesopotamia (considerada la primera gran obra literaria), un poema centrado en el hombre y sus obras, pero que habla de un jardín, consejos similares a Eclesiastés y la narración de un diluvio.
Muchas de las historias son consideradas “mitos” (los Vedas hindúes, el libro del Taoísmo, etc.) y los “estudiosos” colocan en la misma categoría estos 11 primeros capítulos de Génesis, como leyendas, no como Historia.

mito
(Del gr. μῦθος).
1. Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.
2. Historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal.
3. Persona o cosa rodeada de extraordinaria estima.
4. Persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen.

Recordemos que Dios está hablando a un grupo de personas que viven rodeadas de naciones cuya cosmología es politeísta y su mitología deriva de ese politeísmo. Mucho de lo que vemos en Génesis 1 es patentemente anti-pagano.
De modo que lo primero es determinar qué entendemos por Historia.
En palabras sencillas, es el recuento de eventos que el autor cree han sucedido. La etiqueta no hace comentario a si es verdad, imparcial, libre de actividad divina, secuencia cronológica estricta, o si emplea elementos figurativos o imaginarios (algunas veces llamados mitológicos).

historia.
(Del lat. historĭa, y este del gr. ἱστορία).
1. Narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados.
2. Disciplina que estudia y narra estos sucesos.
3. Obra histórica compuesta por un escritor.
4. Conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc., de un pueblo o de una nación.
5. Conjunto de los acontecimientos ocurridos a alguien a lo largo de su vida o en un período de ella.
6. Relación de cualquier aventura o suceso.
1. Conjunto de narraciones históricas contenidas en el Antiguo y el Nuevo Testamento.
1. La de todos los tiempos y pueblos de la Tierra.

De inmediato vemos que Génesis relata eventos sucedidos, actuales, no eventos míticos.
El libro explica a la audiencia judía cómo llegaron sus ancestros a Egipto, la conexión genealógica de Jacob y sus hijos con las antiguas generaciones hasta Adán y Eva. El libro está escrito en prosa narrada, cuya función principal es contar historias, en Génesis toma diversas formas o antologías.
antología.
(Del gr. ἀνθολογία, de ἄνθος, flor, y λέγειν, escoger).
Colección de piezas escogidas de literatura, música, etc.

La Historia de la Creación, a su vez, se describe como prosa exaltada, un estilo diferente al resto del libro, pero cuya historicidad se asume:

Salmo 136:4-9
Al único que hace grandes maravillas, porque para siempre es su misericordia. Al que con sabiduría hizo los cielos, porque para siempre es su misericordia.
Al que extendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es su misericordia.
Al que hizo las grandes lumbreras, porque para siempre es su misericordia: el sol para que reine de día, porque para siempre es su misericordia; la luna y las estrellas para que reinen de noche, porque para siempre es su misericordia.

Génesis provee el registro verdadero de eventos, en armonía con la cosmovisión bíblica.
Esta cosmovisión incluye varias nociones: la noción de Jehová, el Dios de Israel, como el Creador universal de cielos y tierra, quien creó al hombre (la Humanidad) para amarle y conocerle. La noción de que toda la Humanidad cayó por la desobediencia de Adán y Eva; la noción de que Dios escogió a Israel como el vehículo para que la Humanidad recibiera la bendición de conocer al Dios verdadero. Claramente, Génesis hace un recuento histórico.

Es también el contexto para toda la Escritura, el semillero por excelencia: la semilla de la creación, la semilla del pecado, la semilla de la redención y de un salvador, la semilla del origen de Israel, etc.
A medida que la narración procede, aparecen episodios o contingencias que podrían haber tenido un final distinto, sin embargo Dios en Su providencia utiliza las imperfecciones para alcanzar Sus propósitos. La audiencia original habría visto sus circunstancias permeadas con el propósito de Dios, por tanto aprenderían a abrazar sus vidas como un regalo de Dios, para vivir como El dice.

Dios mantiene Sus promesas (el ejemplo de Rebeca y el siervo), los primeros oyentes (lectores) aprenderían a verse a sí mismos bajo el cuidado de Dios como resultado de reflexionar en los sucesos.
De modo que el o los temas literarios principales podemos resumirlos en:
– caracterización de Dios e historia de su interacción con el hombre;
– la pecaminosidad individual y colectiva del hombre y la Humanidad;
– el desarrollo del plan de Dios para redimir a un pueblo a pesar de su necedad;
– la “historia de héroes” como género literario constante;
– caracteres, caracteres y caracteres: la lectura de Génesis nos confronta con historias y personajes inolvidables así como lecciones de sabiduría y necedad que podemos aprender. [ESV Bible].

Autoría Literaria

¿Quién es el genio literario de esta pieza maestra, que, como una fuga de Bach, contrapone patrones de estructura con desarrollo de la trama?

Se atribuyen grandes porciones del contenido del Pentateuco a Moisés.
En el Sinaí, Dios le entregó el gran código legal de los 10 Mandamientos así como el Libro del Pacto (Exodo 20:2 a 23:33; 34:11-26), las Leyes de Culto y el Sagrado Código de Levítico (Levítico 1:1; 27:34).
En el viaje desde Sinaí hasta Moab, el Señor entregó más instrucciones (Números 1:1; 36:13). En Moab, Moisés expuso la ley en tres discursos registrados en Deuteronomio 1:5 a 4:40; 5:1 a 26:19 y 30:2-20, junto con las bendiciones y maldiciones del pacto (Deuteronomio 27 y 28), la canción de Moisés (31:30 a 32:43) y sus últimas palabras (33:1-29).

Jesús y los discípulos asumieron el mismo punto de vista (Mateo 8:4; Lucas 16:31 y 24:27,44; Juan 1:17; Hechos 3:22). Jesús dice que Moisés dio a los judíos la circuncisión (Juan 7:22; cf Hechos 15:1), cuyas regulaciones se dan in extenso en Génesis 17:9-14 (no en Levítico 12:3), lo cual sugiere que Jesús piensa en Moisés como autor de Génesis
[B.K Waltke. Genesis a commentary. Zondervan 2001 pp.22].

Moisés estaba más que calificado para escribir Génesis: educado en la corte de Faraón con acceso ilimitado a los escritos de entonces tuvo oportunidad única de conocer y refutar los mitos de su tiempo, lleno de dones espirituales y llamado directamente por Dios, profeta de Israel, traslada su audiencia a la corte celestial cuando Dios crea el cosmos (Génesis 1) y revela lo que el Todopoderoso piensa, siente e intenta.
El verdadero héroe de Génesis es el Señor, y si las narraciones acerca de El no hubieran sido inspiradas por el Espíritu, luego entonces todo sería ficción.

Autoría Divina

El fundamento de todo conocimiento verdadero de Dios ha de ser la clara comprensión mental de sus perfecciones personales, tal como se revelan en la Biblia. No se puede servir ni adorar a un Dios desconocido, ni depositar nuestra confianza en El. Necesitamos algo más que conocimiento teórico de Dios. El alma solo conoce verdaderamente a Dios cuando se rinde a El; cuando se somete a su autoridad, y cuando Sus preceptos y mandamientos regulan todos los detalles de la vida.

El decreto de Dios es su propósito o determinación respecto a cosas futuras.
Romanos 8:28 Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.
Efesios 3:11 conforme al propósito eterno que llevó a cabo en Cristo Jesús nuestro Señor,

Observen que la Escritura utiliza el singular porque solo hubo un acto de Su mente infinita. El conocimiento divino no procede gradual o en etapas (Hechos 15:18).
Consideremos ahora algunas de las características de los decretos de Dios:
1) Eternos, es decir nunca dentro del tiempo. Por tanto son ilimitados, infinitos. Dios está en el presente, en el pasado, y en el futuro, nada le es ajeno.
2) Sabios. Los mejores fines posibles, con los medios más apropiados para cumplirlos (Salmo 104:24 ¡Cuán numerosas son tus obras, oh SEÑOR! Con sabiduría las has hecho todas; llena está la tierra de tus posesiones).
3) Libres (Isaías 40:13-14 ¿Quién guió al Espíritu del SEÑOR, o como consejero suyo le enseñó? ¿A quién pidió consejo y quién le dio entendimiento? ¿Quién le instruyó en la senda de la justicia, le enseñó conocimiento, y le mostró el camino de la inteligencia).
4) Absolutos e incondicionales. En todos los casos en que Dios ha decretado un fin, ha decretado también todos los medios para dicho fin.

Junto a la inmutabilidad e inviolabilidad de los decretos de Dios, la Escritura enseña con claridad que el hombre es una criatura responsable de sus acciones, de las cuales ha de rendir cuentas. Y si nuestras ideas reciben su forma de la Palabra de Dios, la afirmación de una enseñanza de ellas no nos llevará a la negación de otra.

1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra…

¿Cómo adentrarnos en este verso?
Isaías 42:5 Así dice Dios el SEÑOR, que crea los cielos y los extiende, que afirma la tierra y lo que de ella brota, que da aliento al pueblo que hay en ella, y espíritu a los que por ella andan:

Isaías 43:1, 7-8
Mas ahora, así dice el SEÑOR tu Creador, oh Jacob, y el que te formó, oh Israel:No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre; mío eres tú.
7a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien he formado y a quien he hecho.  8Sacad al pueblo ciego, aunque tiene ojos, y a los sordos, aunque tienen oídos

Isaías 45:6-12, 18
para que se sepa que desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, no hay ninguno fuera de mí.
Yo soy el SEÑOR, y no hay otro; el que forma la luz y crea las tinieblas, el que causa bienestar y crea calamidades, yo soy el SEÑOR, el que hace todo esto. Destilad, oh cielos, desde lo alto, y derramen justicia las nubes; ábrase la tierra y dé fruto la salvación, y brote la justicia con ella.
Yo, el SEÑOR, todo lo he creado. ¡Ay del que contiende con su Hacedor, el tiesto entre los tiestos de tierra! ¿Dirá el barro al alfarero:»Qué haces»? ¿O tu obra dirá:»El no tiene manos»? ¡Ay de aquel que diga al padre:»¿Qué engendras?» O a la mujer:»¿Qué das a luz?» Así dice el SEÑOR, el Santo de Israel y su Hacedor:Preguntadme acerca de las cosas venideras tocante a mis hijos, y dejaréis a mi cuidado la obra de mis manos. Yo hice la tierra y creé al hombre sobre ella. Yo extendí los cielos con mis manos, y di órdenes a todo su ejército.
18Porque así dice el SEÑOR que creó los cielos (El es el Dios que formó la tierra y la hizo, El la estableció y no la hizo un lugar desolado, sino que la formó para ser habitada):Yo soy el SEÑOR y no hay ningún otro.
[A.W. Pink. Los Atributos de Dios. http://www.elcaminoangosto.com].

“En el principio, Dios”
Hubo un tiempo, si podemos llamarlo así, cuando Dios, en la unidad de Su naturaleza (si bien existiendo en tres Personas divinas), habitaba solo.
No había cielo que manifestara Su gloria.
No había tierra que ocupara su atención.
No había ángeles que cantaran sus alabanzas.
Ni universo que se sostuviese por la palabra de Su poder.
No había nada ni nadie, solo Dios. Durante una eternidad pasada: completo, suficiente, satisfecho en sí mismo, no necesitando nada.

Dios no estaba bajo coacción, obligación, ni necesidad alguna de crear. ¿Qué le movió a predestinar a sus elegidos para la alabanza de la gloria de su gracia?
Efesios 1:5 nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad.
¡Dios no sale ganando nada con nosotras, ni siquiera con nuestra adoración!

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Jugar a saber

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Jugar a saber.
Jugar a saber.

Jugar a saber
el por qué del por qué
el por qué del porque sí,
el por qué del porque no.
Jugar a saber,
jugar a saber,
éste es el deporte
que yo quiero hacer.

Sabías que…
de la espina
de la sardina
nace la gasolina.

Sabías que…
de la uva pisada en agosto
nace el mosto.
(El mosto es el vino
que bebe Balbino).

Sabías que…
del piñón, pequeño y fino,
nace el alto pino.

Sabías que…
de la hueva nace el pez.

Sabías que…
del trigo de la meseta
nace la galleta.

Sabías que…
el azúcar nace de la caña,
del azúcar nace el caramelo,
de la risa nace la alegría,
de la cabeza la cana,
de la amistad un te quiero.

Sabías que…
del árbol nace el papel,
de las letras nacen las palabras,
de las palabras nace el cuento,
el cuento nace del talento
(del escritor),
el escritor nace del sentimiento.

Y de la nata de la oveja,
nace el queso.

¿Sabías todo eso?

Gloria Fuertes
(España, 1908-1998)

Adolescentes.2

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Tedd Tripp es Senior Pastor of Grace Fellowship Church in Hazleton, Pennsylvania. Este artículo apareció en Journal of Biblical Counseling, Volume 23 Number 3, Summer 2005. Por su relevancia publicaremos algunos extractos como una pequeña serie. El artículo completo lo encontrarán en la dirección de la página web. ¡Gracias!
© 2005, 2010 – The Christian Counseling and Educational Foundation.
http://www.ccef.org/communicate-teens

Metas Paternas para los Años de Adolescencia
¿Qué deseamos conseguir en esos años de la adolescencia de nuestros hijos? ¿Cómo «atravesarlos»? Anhelamos que nuestros jóvenes adopten el evangelio de Cristo como su fuente primaria de fe. Anhelamos que permanezcan en la verdad y la abracen de tal manera que si incluso uno de sus padres abandonara la fe, ellos continúen siendo fieles.
Para ello, necesitamos cultivar su interacción con la Palabra de Dios.

A menudo utilizamos nuestras propias palabras cuando debiéramos usar las palabras de la Escritura. La Escritura dice que «la Palabra de Dios nunca retornará vacía, sino que hará lo que yo [Jehová] quiero, y será prosperada en aquello para que la envié» (Isaías 55:11).
Mis discursos podrán perderse en mis hijos, pero el Espíritu de Dios obra a través de Su Palabra.

Imagina llegar una tarde a tu casa y encontrar que tus hijos ven un programa basura en el televisor. Si te pones a debatir con ellos sobre si debieran ver un programa así, ten por seguro que perderás. Su primer argumento será «Papá, ¡oímos cosas peores en la escuela! Si no quieres que escuchemos esta clase de palabras, sácanos de allí!».
Pero tú puedes llevarlos a las Escrituras. Decir, por ejemplo «yo sé que escuchan cosas peores en la calle o en la escuela, pero, ¿cómo ustedes responden a ello?» y luego leerles las palabras de Pablo a los Efesios.

Entre ustedes, padres, no debe existir ni siquiera la más mínima sospecha de inmoralidad sexual o de alguna clase de impureza o envidia, porque esto es impropio al pueblo santo de Dios; tampoco existir palabras obscenas, lenguaje tonto o burlón, palabras que están absolutamente fuera de lugar, sino que su hablar sea con acciones de gracias.
Pueden estar seguros en esto. Ninguna gente inmoral o impura o envidiosa -tales personas son idólatras- tiene herencia en el reino de Dios en Cristo.
No permitas que nadie te engañe con palabras vacías, pues esto acarrea la ira de Dios a causa de la desobediencia. Por tanto, no seas compañero de tales personas. Una vez estuvimos en tinieblas, pero ahora somos luz en el Señor. Vive como hijo de luz (pues el fruto de ser iluminado consiste en toda bondad, justicia y verdad) y procura el agrado de Dios. No tengas nada que ver con las infructuosas obras de las tinieblas, más bien enfréntalas. Porque es vergonzoso incluso mencionar lo que tales desobedientes hacen en secreto (Efesios 5:3-12).

¿Qué significa tomar en serio este pasaje?
¡Efesios 5 aniquila el 90% de los programas de televisión! Puedes decirle a tus hijos que «yo no escribí el libro, por favor no argumenten conmigo. Es la Palabra de Dios. Es la manera como Dios considera con qué nos entretenemos. Vivamos como Dios dice. ¿Quieres lo crudo o lo que es bueno?

O imagina a tu hija adolescente hablando con palabras irrespetuosas, nada amables, a sus hermanitas pequeñas. Si tú le hablas con igual lenguaje o tono irrespetuoso, terminarás creando animosidad. Pero podemos decir «hablemos de lo que acabas de decir y cómo lo dijiste, busquemos en Santiago 3.»
¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tienen celos amargos y contención en el corazón, no te jactes, ni mientas contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa (Santiago 3:13-16).
El pasaje critica formas irrespetuosas de hablar. Te ayuda a evitar argumentos calientes con tu adolescente porque es un reto para ambos. Y luego te ofrece esperanza: «pero El da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.» (Santiago 4:6)

La Palabra de Dios dice: «piensa en tu forma de hablar, ¿reflejas sabiduría de lo alto? [pacífico, gentil, sumiso, lleno de misericordia y buenos frutos, imparcial, sincero]. ¿O es sabiduría terrenal, llena de envidia, ambición egoísta, desorden, y toda práctica diabólica? Jesús es misericordioso. Pidamos ayuda.»
Ayuda a tus hijos adolescentes a evaluar su lenguaje en el colador de la Palabra de Dios. Enseña a tus hijos a buscar ayuda de Dios. En cada área, pastorea y cultiva la interacción de tus hijos con la Palabra de Dios.

Pastorea tus adolescentes en períodos de duda
Son tiempos de lucha con preguntas de fe. Es cierto para todos, incluso aquellos adolescentes criados en hogares cristianos. De niñitos creerán todo lo que les enseñes sobre Jesús, Sus milagros, y más. Lo creen porque Mamá y Papá dicen que es verdad. Pero al ir creciendo descubren que «allá afuera» hay otras personas inteligentes que no creen lo mismo que Papi o Mami cree.
Empiezan luchas con la pregunta «¿Creo estas cosas porque es lo que me han enseñado o porque en verdad las creo por mí mismo?» Madurez en la fe deriva de enfrentar preguntas de madurez.

Pastorea tus hijos a través de esos inevitables tiempos de duda.

No hagas retos: «¿Cómo es posible que cuestiones la existencia de Dios después de todo lo que te hemos enseñado?»
Más bien inquiere «¿Qué preguntas tienes? Hablemos de ellas. Tu Mamá y yo no somos cristianos porque desenchufamos el cerebro. Creemos que nuestra fe es razonable. Tendrás problemas para entender o darle sentido a la vida si no crees lo que te hemos enseñado. También tuvimos que aprender esto.»
Ayúdales a pensar estas cosas.
Como en cualquier otra carrera, uno corre al lado del otro hasta que está seguro que el otro corredor tiene el bastón de relevo firme en sus manos, entonces lo deja ir.

Pastorea tus hijos con palabras agradables. Las palabras suaves promueven instrucción. Proverbios 16 dice que «las palabras suaves son como miel, dulces al cuerpo y saludables para el alma.» Esta clase de palabras nutren, tienen sabor, construyen.
Es frecuente que los padres sientan que sus hijos se distancian de ellos, de modo que elevan la voz o el tono en lenguaje destructivo. Necesitamos volver atrás y retomar el camino. Necesitamos emplear palabras agradables, dulces al cuerpo y saludables para el alma. Necesitamos desarrollar relaciones conducentes a mutualidad como adultos delante de Dios. Esto es crucial.
¡Estamos criando hijos para que sean adultos como nosotros!

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Apuntes a Génesis II. 48:1 al 50:26

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TEMA XI. MUERTE DE JACOB Y DE JOSE.

De modo que José convierte a los egipcios en esclavos de Faraón mientras que Israel adquiere propiedades y prospera. ¡Vaya contraste con el primer capítulo en Exodo!
Solo la tierra de los sacerdotes egipcios, e Israel (un reino de sacerdotes), escapa a la servidumbre.

Jacob bendice a los hijos de José
48 1Y sucedió que después de estas cosas, le dijeron a José: He aquí, tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraín. 2Cuando se le avisó a Jacob diciendo: He aquí, tu hijo José ha venido a ti, Israel hizo un esfuerzo y se sentó en la cama. 3Entonces Jacob dijo a José: El Dios Todopoderoso se me apareció en Luz, en la tierra de Canaán; me bendijo, 4y me dijo: “He aquí, yo te haré fecundo y te multiplicaré; y haré de ti multitud de pueblos y daré esta tierra a tu descendencia después de ti en posesión perpetua.”
5Ahora pues, tus dos hijos que te nacieron en la tierra de Egipto, antes de que yo viniera a ti a Egipto, míos son; Efraín y Manasés serán míos, como lo son Rubén y Simeón.
6Pero los hijos que has engendrado después de ellos, serán tuyos; serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad. 7En cuanto a mí, cuando vine de Padán, Raquel se me murió en la tierra de Canaán, en el camino, cuando faltaba todavía cierta distancia para llegar a Efrata, y la sepulté allí en el camino a Efrata, esto es Belén.

José vive fuera de Gosén. Recordemos que es el segundo de Egipto, su lugar está al lado del Faraón. Pensemos en esto, la familia lleva 17 años viviendo en Egipto, significa que José está en los 50 y sus hijos alrededor de los 20 años de edad (borren de su mente la imagen de dos niñitos visitando al abuelito). Jacob estará anciano y débil pero no ha perdido la memoria; hay temas cruciales qué tratar, en especial la herencia de la bendición del pacto.
Lo primero que Jacob hace es maximizar el papel de Dios ¡por fin! (v.3), y acto seguido procede la ceremonia de adoptar a los dos hijos de José (de aproximadamente 20 años de edad) y elevarlos al estatus de hijos de Jacob (o padres de tribus de Israel! Coherederos con sus tíos!). Los jóvenes escuchan el mensaje, quizás por primera vez, recuerden que su madre es la hija de un sacerdote pagano, de modo que el lenguaje de Jacob es muy específico y puntual: estos muchachos han de ser integrados en la nación de Israel. En nuestra familia.

La autoridad de Jacob para hacer esto proviene de las teofanías que personalmente recibió. José nunca experimentó teofanías, no tiene tal autoridad, pero sí conoce lo que es ser elevado: al adoptar los muchachos como hijos, Jacob eleva a José al mismo nivel de Jacob, ahora ambos son patriarcas o padres ancestrales de las tribus de Israel.

8Cuando Israel vio a los hijos de José, dijo: ¿Quiénes son éstos? 9Y José respondió a su padre: Son mis hijos, los que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos a mí, te ruego, para que yo los bendiga. 10Y los ojos de Israel estaban tan débiles por la vejez que no podía ver. Entonces José se los acercó, y él los besó y los abrazó. 11E Israel dijo a José: Nunca esperaba ver tu rostro, y he aquí, Dios me ha permitido ver también a tus hijos.
12Entonces José los tomó de las [los hizo salir de] rodillas de Jacob, y se inclinó con su rostro en tierra. 13Y José tomó a los dos, a Efraín con la derecha, hacia la izquierda de Israel, y a Manasés con la izquierda, hacia la derecha de Israel, y se los acercó.
14Pero Israel extendió su derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés, cruzando adrede sus manos, aunque Manasés era el primogénito. 15Y bendijo a José, y dijo:
El Dios delante de quien anduvieron mis padres Abraham e Isaac,
el Dios que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día,
16 
el ángel que me ha rescatado de todo mal,
bendiga a estos muchachos;
y viva en ellos mi nombre,
y el nombre de mis padres Abraham e Isaac;
y crezcan para ser multitud en medio de la tierra.

Jacob no está ciego por completo, la pregunta es más bien de tipo ritual. La primera ceremonia formal fue la adopción y bendición de José, la segunda ceremonia formal es la bendición de los nietos, (Jacob es el único patriarca que se encuentra y relaciona con sus nietos).

El escritor de Génesis no revela razón de por qué Jacob ignora la ley de la primogenitura, Manasés no ha hecho nada para perder su posición y Jacob no ha recibido revelación especial (la ley prohibió tiempo después que un padre “seleccionara” al primogénito Deuteronomio 21:15-17).
La bendición viene siendo un testimonio en sí, la primera parte un testimonio de la primera y segunda generación y de cómo caminaron con Dios. Luego de cómo Dios es su pastor, una metáfora íntima de cómo Dios significa provisión, restauración, protección (primera vez que Dios es señalado como Pastor).
La tercera parte, el Angel, en Génesis aparece en momentos de turbulencia y peligro: Agar en el desierto; Abraham en el sacrificio de Isaac; el sirviente en su largo viaje a otro país; Jacob preparándose a huir de Labán; Jacob frente al prospecto de Esaú. No es sorpresa que ahora Jacob hable del ángel que me ha rescatado de todo mal, es decir, Jehová. Jacob aprendió la realidad de la presencia de Dios a través de la experiencia.
Ahora pide que los muchachos sean protegidos, bendecidos (multiplicados y fértiles), y conocidos como hijos de Jacob.

17Cuando José vio que su padre había puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efraín, esto le desagradó; y asió la mano de su padre para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés. 18Y José dijo a su padre: No sea así, padre mío, pues éste es el primogénito. Pon tu derecha sobre su cabeza.
19Mas su padre rehusó y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; él también llegará a ser un pueblo, y él también será grande. Sin embargo, su hermano menor será más grande que él, y su descendencia llegará a ser multitud de naciones. 20Y los bendijo aquel día, diciendo:
Por ti bendecirá Israel, diciendo:
Que Dios te haga como Efraín y Manasés.
Así puso a Efraín antes de Manasés.
21Entonces Israel dijo a José: He aquí, yo estoy a punto de morir, pero Dios estará con vosotros y os hará volver a la tierra de vuestros padres. 22Y yo te doy una parte más que a tus hermanos, la cual tomé de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.

José sabe muy bien que una vez pronunciada no es posible retirar la bendición. Aún más, no hay nada en la bendición que José pudiera objetar, de hecho Jacob bendijo a los dos por igual.
Su molestia es la aparente contradicción de las manos de Jacob. La respuesta del patriarca tiene su toque de ironía: Isaac bendijo a Jacob sin desearlo (sabía que debía hacerlo, pero su deseo era bendecir a Esaú); Jacob casi ciego sabe y deliberadamente sigue el plan divino no convencional.
La gracia soberana del Señor está por encima de cualquier convencionalismo social humano (Isaías 55:8-9). Abel vs. Caín; Isaac vs. Ismael; Jacob vs. Esaú, Fares vs. Zara, José vs. Rubén, Efraín vs. Manasés. En Génesis, repetidamente hemos visto como Dios escoge al menor, no al mayor, para llevar adelante la herencia familiar (Deuteronomio 33:17).

Profecía de Israel acerca de sus hijos
49 1Entonces Jacob llamó a sus hijos, y dijo: Reuníos para que os haga saber lo que os ha de acontecer en los días venideros.

Juntaos y oíd, hijos de Jacob,
y escuchad a Israel vuestro padre.

Rubén, tú eres mi primogénito,
mi poderío y el principio de mi vigor,
prominente en dignidad y prominente en poder.

Incontrolable [desenfrenado] como el agua, no tendrás preeminencia,
porque subiste a la cama de tu padre,
y la profanaste: él subió a mi lecho.

Simeón y Leví son hermanos;
sus armas instrumentos de violencia.

En su consejo no entre mi alma,
a su asamblea no se una mi gloria,
porque en su ira mataron hombres,
y en su obstinación desjarretaron bueyes.

Maldita su ira porque es feroz;
y su furor porque es cruel.
Los dividiré en Jacob,
y los dispersaré en Israel.

A ti Judá, te alabarán tus hermanos;
tu mano en la cerviz de tus enemigos;
se inclinarán a ti los hijos de tu padre.

Cachorro de león es Judá;
de la presa, hijo mío, has subido.
Se agazapa, se echa como león,
o como leona, ¿quién lo despertará?
10 
El cetro no se apartará de Judá,
ni la vara de gobernante de entre sus pies,
hasta que venga Siloh[él venga a Siloh],
y a él sea dada la obediencia de los pueblos.
11 
El ata a la vid su pollino,
y a la mejor cepa el hijo de su asna;
él lava en vino sus vestiduras,
y en la sangre de las uvas su manto.
12 
Sus ojos están apagados por el vino,
y sus dientes blancos por la leche.
13 
Zabulón habitará a la orilla del mar;
y él será puerto para naves,
y su límite será hasta Sidón.
14 
Isacar es un asno fuerte,
echado entre los apriscos [alforjas].
15 
Al ver que el lugar de reposo era bueno
y que la tierra era agradable,
inclinó su hombro para cargar,
y llegó a ser esclavo en trabajos forzados.
16 
Dan juzgará a su pueblo,
como una de las tribus de Israel.
17 
Sea Dan serpiente junto al camino,
víbora junto al sendero,
que muerde los jarretes [talones] del caballo,
y cae su jinete hacia atrás.
18 
¡Tu salvación espero, oh Señor!
19 
A Gad salteadores lo asaltarán,
mas él asaltará su retaguardia [talón].
20 
En cuanto a Aser, su alimento será sustancioso [grasoso],
y él dará manjares de rey.
21 
Neftalí es una cierva en libertad,
que pronuncia palabras hermosas.
22 
Rama fecunda es José,
rama fecunda [hijo fecundo] junto a un manantial;
sus vástagos [hijas] se extienden sobre el muro.
23 
Los arqueros lo atacaron con furor,
lo asaetearon y lo hostigaron;
24 
pero su arco permaneció firme
y sus brazos fueron ágiles
por las manos del Poderoso de Jacob
(de allí es el Pastor, la Roca de Israel),
25 
por el Dios de tu padre que te ayuda,
y por el Todopoderoso [Shaddai] que te bendice
con bendiciones de los cielos de arriba,
bendiciones del abismo que está abajo,
bendiciones de los pechos y del seno materno.
26 
Las bendiciones de tu padre
han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados
hasta el límite de los collados eternos;
sean ellas sobre la cabeza de José,
y sobre la cabeza del consagrado [distinguido] de entre tus hermanos.
27 
Benjamín es lobo rapaz [que despedaza];
de mañana devora la presa,
y a la tarde reparte los despojos.

Paradójicamente, lo que el escritor denomina como “bendiciones” más bien llegan a ser “anti-bendiciones” en el caso de Rubén, Simeón y Leví. Sin embargo, históricamente a final de cuentas Jacob salva al pueblo de Israel de un liderazgo equivocado, por tanto vuelven a ser “bendiciones.”
Jacob sigue un cierto orden y es evidente que ciertos temas del pasado vuelven cual fantasmas otra vez. Lo que está a punto de compartir es profecía inspirada sobre el destino de cada cual, extendible a la tribu que emane de cada hijo.
Rubén: Privilegio y rendición de cuentas. La enseñanza es clara, la conducta de un individuo afecta el destino de sus descendientes (Exodo 20:5). No hay profeta, juez, sacerdote o rey descendiente de Rubén.
Pero la promesa obra también en sentido positivo (Génesis 22:18; 26:4-5) y en la historia de Sodoma y Gomorra, donde un núcleo de justos garantizaría la supervivencia de una ciudad.
Simeón y Leví: el mismo principio sobre la conducta de una generación afectando las circunstancias de la siguiente. Eventual, la tribu de Simeón fue absorbida por la de Judá y los levitas nunca tuvieron territorio propio sino que fueron dispersos entre las demás tribus. Ahora bien, tiempo después Dios redimió la ferocidad levita (Exodo 32:25-29; Números 25:7-14).
Judá: se le otorga posición más honorable entre ellos, por los mismos hermanos, debido a sus resultados y a su carácter. Aunque esté reposando nadie osa penetrar en el territorio del león, tan poderoso es.
Zabulón: fue una de las dos tribus más alabadas en la lucha de Débora contra ls canaanitas; junto con Dan y Aser fueron de estirpe marina, más parecidos a los fenicios y filisteos que a los hebreos de tierra adentro. Si bien Jesús es de la tribu de Judá, su residencia en Nazaret lo acerca más a Zabulón (la orilla del mar de Galilea), además de su interés por los barcos y la pesca.
Isacar: algunos interpretan como un grupo que busca la comodidad por encima de cualquier otra cosa, y por ende pierde su independencia. El viejo pecado de Adán y Eva: la mujer vió que era bueno para comer. Los de Isacar vieron que era bueno para descansar. Pero bien puede ser que Jacob predice un modus vivendi donde no temen asumir tareas que requieran fuerza física.
Dan: sugiere que aunque pequeño, sería muy capaz de valerse por sí mismo, incluso de inducir pánico en un animal grande como un caballo.
Gad: sinónimo de guerra de guerrillas.
Aser: la tribu feliz, prosperidad agrícola.
Neftalí: poco se sabe de ellos.
José: el hijo favorito. Fecundo, bendecido por su familia y por los egipcios, Dios en el centro de sus pensamientos, Dios su sostén en todo tiempo, y ahora Jacob expresa lo que José ha sabido: fue Dios quien lo envió a Egipto, fue Dios quien lo puso en la casa de Faraón, fue Dios quien ha hecho todas estas cosas. Finalmente Jacob puede ver la mente de José. Y vemos también una profecía sobre Cristo.
Benjamín: el que más hijos tiene, esta tribu se convertirá en depredadora.
28Todas estas son las doce tribus de Israel, y esto es lo que les dijo su padre cuando los bendijo. A cada uno lo bendijo con la bendición que le correspondía.
29Después les ordenó y les dijo: Voy a ser reunido a mi pueblo; sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón hitita, 30en la cueva que está en el campo de Macpela, que está frente a Mamre, en la tierra de Canaán, la cual Abraham compró juntamente con el campo de Efrón hitita, para posesión de una sepultura. 31Allí sepultaron a Abraham y a su mujer Sara; allí sepultaron a Isaac y a su mujer Rebeca, y allí sepulté yo a Lea.
32El campo y la cueva que hay en él, fueron comprados de los hijos de Het.
33Cuando Jacob terminó de encargar estas cosas a sus hijos, recogió sus pies en la cama y expiró, y fue reunido a su pueblo [sus parientes].

Por favor noten quiénes están sepultados en Macpela: Abraham, Sara, Isaac, Rebeca, y Lea. Lea. Lea finalmente se queda con el hombre (Raquel fue sepultada alrededor de Belén) y es a través de Judá -hijo de Lea- que continuará la bendición.
De nuevo esta hermosa imagen de los últimos siendo primeros.
Jacob escogió a Raquel. Dios escogió a Lea.

Noten además que al final Jacob muere con honor, expira con la palabra de Dios en su boca y con la visión de Dios a la vista. Y ojo, el verbo empleado no es “morir” sino “expirar” porque el énfasis no es la muerte sino en que fue reunido a su pueblo.

Sepultura de Jacob
50 1José se echó sobre el rostro de su padre, lloró sobre él y lo besó. 2Y ordenó José a sus siervos médicos que embalsamaran a su padre; y los médicos embalsamaron a Israel. 3Y se requerían cuarenta días para ello, porque este es el tiempo requerido para el embalsamamiento. Y los egipcios lo lloraron setenta días.
4Y cuando pasaron los días de luto por él, habló José a la casa de Faraón, diciendo: Si he hallado ahora gracia ante vuestros ojos, os ruego que habléis a Faraón, diciendo: 5“Mi padre me hizo jurar, diciendo: ‘He aquí, voy a morir; en el sepulcro que cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás.’ Ahora pues, te ruego que me permitas ir a sepultar a mi padre, y luego volveré.” 6Y Faraón dijo: Sube y sepulta a tu padre como él te hizo jurar.

Los hebreos no embalsamaban sus muertos, no tenían esa creencia; más bien insistían en enterrarlos lo más pronto posible (incluso hoy lo hacen en las primeras 24 hrs) porque era muy importante que tuvieran reposo apropiado en la tumba hasta la resurrección.
José embalsama a su padre por dignidad y preparar su cuerpo al prolongado viaje a la Tierra Prometida, la esperanza de Israel.
Piensen en la provisión de Dios aquí. Jacob quiere ser enterrado en Canaán y vive en el único lugar que sabe cómo preservar cuerpos. ¿Ven la providencia?

40 días para embalsamar, 70 días de luto, la nación entera llora al padre de su salvador hebreo. Luego Jacob es honrado en la muerte por el mismo Faraón.

7Entonces José subió a sepultar a su padre, y con él subieron todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa y todos los ancianos de la tierra de Egipto, 8y toda la casa de José, y sus hermanos, y la casa de su padre; sólo dejaron a sus pequeños, sus ovejas y sus vacas en la tierra de Gosén. 9Subieron también con él carros y jinetes; y era un cortejo muy grande. 10Cuando llegaron hasta la era de Atad, que está al otro lado del Jordán, hicieron allí duelo con una grande y dolorosa lamentación; y José guardó siete días de duelo por su padre.
11Y cuando los habitantes de la tierra, los cananeos, vieron el duelo de la era de Atad, dijeron: Este es un duelo doloroso de los egipcios. Por eso llamaron al lugar Abel-mizraim [la pradera, duelo de Egipto], el cual está al otro lado del Jordán. 12Sus hijos, pues, hicieron con él tal como les había mandado; 13pues sus hijos lo llevaron a la tierra de Canaán, y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpela, frente a Mamre, la cual Abraham había comprado de Efrón hitita, junto con el campo para posesión de una sepultura. 14Y después de sepultar a su padre, José regresó a Egipto, él y sus hermanos, y todos los que habían subido con él para sepultar a su padre.

El tamaño del cortejo es majestuoso, digno de un rey. José, los oficiales de Faraón, los oficiales de su casa, los dignatarios egipcios de la corte, la familia cercana, la familia de su padre, carros, jinetes…

Muerte de José
15Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, dijeron: Quizá José guarde rencor contra nosotros, y de cierto nos devuelva todo el mal que le hicimos.
16Entonces enviaron un mensaje a José, diciendo: Tu padre mandó antes de morir, diciendo: 17“Así diréis a José: ‘Te ruego que perdones la maldad de tus hermanos y su pecado, porque ellos te trataron mal.’” Y ahora, te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró cuando le hablaron.
18Entonces sus hermanos vinieron también y se postraron delante de él, y dijeron:
He aquí, somos tus siervos.
19Pero José les dijo: No temáis, ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? 20Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente.
21Ahora pues, no temáis; yo proveeré para vosotros y para vuestros hijos. Y los consoló y les habló cariñosamente.

Pero ahora los hermanos se preocupan, quizás el perdón de José era condicional, quizás fue solo para honrar a su padre y ahora que ya no está, bueno…
Los hermanos deciden enviar una comunicación prefabricada, ¡tratan a José como Dios, otorgándole derecho a perdonar! José llora. ¿Por qué llora?
Cuando los hermanos conocen la reacción de José entonces vienen en persona a ofrecerse como esclavos…
José rechaza jugar a Dios y les asegura que no tiene nada en su contra sino que Dios tornó su maldad para algo bueno. Además “yo seré guarda de ustedes” no como Caín.

José lloró por su padre y luego llora por sus hermanos quienes después de 17 años de experimentar la gentileza y perdón de su hermano todavía no creen que sea cierto y piensan en represalia. No han entendido lo que es el perdón y buscan maneras de cubrir sus culpas.
represalia
Del lat. mediev. reprensalia.
1. Respuesta de castigo o venganza por alguna agresión u ofensa.
2. Retención de los bienes de una colectividad con la cual se está en conflicto, o de sus individuos.
3. Medida o trato de rigor que, sin llegar a ruptura violenta de relaciones, adopta un Estado contra otro para responder a actos o determinaciones adversos de este.

La Escritura enseña que “el perfecto amor echa fuera el temor” pero los hermanos ni siquiera pueden ver el amor debido al peso de su culpa. José no presume estar en el lugar de Dios, solo Dios es quien administra justicia, solo Dios es quien obra lo justo.

Amadas, ¿cuántas podríamos decir como José “acaso estoy yo en lugar de Dios”? La respuesta a esta pregunta clave podría establecer el curso de nuestra vida.
A manera de ejercicio contrasten las vidas de Jacob y José y vean cómo contestaron esa preguntaron cada cual. ¿Acaso estoy yo en lugar de Dios [puedo confiar en Dios]?

22Y José se quedó en Egipto, él y la casa de su padre; y vivió José ciento diez años.
23Y vio José la tercera generación de los hijos de Efraín; también los hijos de Maquir, hijo de Manasés, nacieron sobre las rodillas de José.
24Y José dijo a sus hermanos: Yo voy a morir, pero Dios ciertamente os cuidará y os hará subir de esta tierra a la tierra que El prometió en juramento a Abraham, a Isaac y a Jacob. 25Luego José hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os cuidará, y llevaréis mis huesos de aquí. 26Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron y lo pusieron en un ataúd en Egipto.

El final de Génesis es el inicio. 430 años después, 2.5 millones de israelitas abandonaron Egipto. Alrededor del 50% de la población de Egipto de aquella época.
La promesa dada a Abraham una realidad, y contando.

¿Podemos confiar en Dios? Totalmente.

Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan grande nube de testigos, gente de la cual el mundo no era digno… Abraham, Isaac, Jacob, José, Agar, Sara, Tamar, Raquel, Lea, Abel, todos ellos, testigos de la fidelidad de Dios, testigos de la carrera que tenemos por delante, despojémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos, puestos los ojos en Jesús, autor y consumador de la fe.

Vuelve y lee los comienzos: del pacto, la salvación, el evangelio, el sacrificio, el tiempo, el hombre, el pecado, tantos inicios en este libro, pero la pregunta principal del Libro de los Inicios es ¿qué ha iniciado en ti?

Según Hebreos, iniciar una revolución profunda, una fe arraigada y ferviente. De tu fe.
Y esta promesa: que Jesús, el autor y consumador de la fe, completará lo que ha iniciado en ti a medida que buscas primeramente el reino de Dios y su justicia, el testimonio de Su fidelidad de cara a la infidelidad humana y en ocasiones también frente a la fidelidad humana.

¿Que si podemos confiar en Dios? Totalmente.

Hebreos 11 Génesis
v.1-2 lo que hemos estudiado
v.3 Cap.1
v.4 Cap.4
v.5-6 Cap.5
v.7 Cap.6
v.8-10 Cap.12
v.11 Cap.21
v.17 Cap.22
v.18 Cap.27
v.20 Cap.47
v.22 Cap.50
v.38-39-40

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Sometimes a light surprises

Estándar

Sometimes a light surprises the Christian while he sings;
It is the Lord, who rises with healing in His wings:
When comforts are declining, He grants the soul again
A season of clear shining, to cheer it after rain.

In holy contemplation we sweetly then pursue
The theme of God’s salvation, and find it ever new.
Set free from present sorrow, we cheerfully can say,
Let the unknown tomorrow bring with it what it may.

It can bring with it nothing but He will bear us through;
Who gives the lilies clothing will clothe His people, too;
Beneath the spreading heavens, no creature but is fed;
And He Who feeds the ravens will give His children bread.

Though vine nor fig tree neither their wonted fruit should bear,
Though all the field should wither, nor flocks nor herds be there;
Yet God the same abiding, His praise shall tune my voice,
For while in Him confiding, I cannot but rejoice.

William Cowper, England (1731-1800)

S,H,C espirituales

Estándar

¡Aleluya!
Alabad al Señor desde los cielos; alabadle en las alturas.
Alabadle, todos sus ángeles;
alabadle, todos sus ejércitos.
Alabadle, sol y luna;
alabadle, todas las estrellas luminosas.

Alabadle, cielos de los cielos,
y las aguas que están sobre los cielos.

Alaben ellos el nombre del Señor,
pues El ordenó y fueron creados;
los estableció eternamente y para siempre,
les dio ley que no pasará.

Alabad al Señor desde la tierra,
monstruos marinos y todos los abismos;
fuego y granizo, nieve y bruma;
viento tempestuoso que cumple su palabra;
los montes y todas las colinas;
árboles frutales y todos los cedros;
las fieras y todo el ganado;
reptiles y aves que vuelan;
reyes de la tierra y todos los pueblos;
príncipes y todos los jueces de la tierra;
jóvenes y también doncellas;
los ancianos junto con los niños.

Alaben ellos el nombre del Señor,
porque solo su nombre es exaltado;
su gloria es sobre tierra y cielos.
El ha exaltado el poder de su pueblo,
alabanza para todos sus santos,
para los hijos de Israel, pueblo a El cercano.
¡Aleluya!

Salmo 148:1-14

Apuntes a Génesis, 45:16 a 47:31

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TEMA X. JOSE GOBIERNA EGIPTO. Génesis 42 al 47
Génesis 45:16 a 47:31

16Cuando se oyó la noticia en la casa de Faraón, de que los hermanos de José habían venido, le agradó a Faraón y a sus siervos. 17Entonces Faraón dijo a José: Di a tus hermanos: “Haced esto: cargad vuestras bestias e id a la tierra de Canaán; 18y tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí y yo os daré lo mejor de la tierra de Egipto, y comeréis de la abundancia de la tierra.”
19Y a ti se te ordena decirles: “Haced esto: tomad carretas de la tierra de Egipto para vuestros pequeños y para vuestras mujeres, y traed a vuestro padre y venid. 20“Y no os preocupéis por vuestras posesiones personales, pues lo mejor de toda la tierra de Egipto es vuestro.”

Noten el deleite del Faraón al proveer autorización real a las palabras previas de José. ¿Por qué no? ¿Acaso no era un pequeño favor comparado con la salvación que este hombre había provisto a la nación?
Noten que Faraón hace mención de todos: incluso tus pequeños y tus mujeres, algo que ni el mismo José había hecho. El escritor de Génesis resalta la gratitud de este Faraón: ‘lo mejor de toda la tierra de Egipto es vuestro.” “Haced esto.”

21Y así lo hicieron los hijos de Israel; y José les dio carretas conforme a la orden de Faraón, y les dio provisiones para el camino. 22A todos ellos les dio mudas de ropa, pero a Benjamín le dio trescientas piezas de plata y cinco mudas de ropa. 23Y a su padre le envió lo siguiente: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de grano, de pan y de alimentos para su padre en el camino. 24Luego despidió a sus hermanos, y cuando se iban les dijo: No riñáis en el camino. 25Y subieron de Egipto y vinieron a la tierra de Canaán, a su padre Jacob. 26Y le informaron, diciendo: José vive todavía, y es gobernante en toda la tierra de Egipto. Pero él se quedó atónito [su corazón languideció] porque no les podía creer.
27Pero cuando ellos le contaron todas las cosas [palabras] que José les había dicho, y cuando vio las carretas que José había enviado para llevarlo, el espíritu de su padre Jacob revivió.
28Entonces Israel dijo: Basta, mi hijo José vive todavía. Iré y lo veré antes que yo muera.

La brillante estrategia de José, retener su conocimiento en orden de probar y disciplinar a los hermanos, fue hecha de tal manera que incluso la audiencia -nosotros- dudamos de sus motivaciones. Noten cómo fue transformándose el sentido de grupo entre los hermanos, en lugar de agredir al hijo de Raquel (José) ahora se agrupan alrededor en su defensa (Benjamín); en lugar de continuar fríos e indiferentes con su padre, ahora son compasivos y generosos.
En el primer viaje, hace prisionero a Simeón para lograr que traigan a Benjamín. Pero al colocar el dinero en cada saco, literalmente José les ofrece la elección de regresar el dinero y garantizar la liberación del hermano, o quedarse con el dinero y dejar preso al otro.
En el segundo viaje, el mayordomo libera a Simeón después que los hermanos regresan el dinero (43:23). José vuelve a ponerlos a prueba al otorgar trato preferencial a Benjamín, pero los hermanos comen y beben con toda libertad, sin envidia.
En la tercera prueba, la prueba de lealtad final hacia un hermano necesitado. Benjamín aparece como culpable del robo de la copa de plata. Tanto José como su mayordomo aconsejan a los otros partir a Canaán e impedir que el resto de la familia sufra. Pero entonces Judá se ofrece como esclavo permanente en lugar de su hermano.

En retrospectiva es evidente que el duro trato de José sirvió para disciplinarlos y probarlos, no para ventilar venganza. Fue una misericordia severa, pero a través de ella confiesan su pecado y renuncian a sus malos caminos.
Confesar significa dar gloria a Dios al reconocer mi pecado y reconocer el derecho de Dios a castigarlo. A través de Judá, los hermanos reconocen su culpa corporativa (44:16) dando gloria a Dios. El clamor por Benjamín demuestra cuán sincera es su renuncia al agravio cometido.

Cuando se identifica como el hermano perdido de inmediato les asegura su buena voluntad aunque al final del libro los hermanos todavía cuestionan si es verdad.

Judá emerge como el líder indiscutible. Rubén ofreció la vida de sus hijos de manera cobarde y tonta; Judá pone su propia vida para garantizar la seguridad de Benjamín. El discurso de Judá a Jacob es respetuoso, sobrio, al punto, de tal modo que Jacob no tiene otro remedio que acceder ante la fuerza del argumento y deja ir a Benjamín.
El discurso de Judá ante José está lleno de verdad, proveniente del corazón de tal modo que capacita a José a desenmascarar su identidad, eliminar su disfraz egipcio y abrazar a sus hermanos.

Ambos, Judá y José prefiguran a Cristo.
En Egipto, todo el episodio gira acerca de la hospitalidad: otorgando lo mejor de la tierra y de su propiedad a una familia hambrienta y necesitada. La repetición de lo que se otorga e invitaciones hechas nos asegura que el Faraón y su PM satisfacer cada necesidad y alentarán la familia a emigrar.

46 1Y partió Israel con todo lo que tenía y llegó a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.
2Y Dios habló a Israel en una visión nocturna, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí. 3Y El dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas descender a Egipto, porque allí te haré una gran nación. 4Yo descenderé contigo a Egipto, y ciertamente, yo también te haré volver; y José cerrará tus ojos.
5Entonces Jacob partió de Beerseba; y los hijos de Israel llevaron a su padre Jacob, y a sus pequeños y a sus mujeres, en las carretas que Faraón había enviado para llevarlo.
6Y tomaron sus ganados y los bienes que habían acumulado en la tierra de Canaán y vinieron a Egipto, Jacob y toda su descendencia con él: 7sus hijos y sus nietos con él, sus hijas y sus nietas; a toda su descendencia trajo consigo a Egipto.

Llegando a Beerseba Jacob ofrece sacrificios al Señor, designado aquí como el Dios de tu padre Isaac. Es interesante que el acto de adoración precede a la visión; es una expresión espontánea de gratitud por parte de Jacob.
No temas…” El Señor se identifica primero, le proporciona seguridad sobre un tema específico y le revela promesa. Pero entre líneas le dice que su viaje no es transitorio, si allí crecerás como nación pues… Por otra parte morirás ahí.
Jacob es la raíz de la nación a formar en la relativamente apartada región de Gosén, es decir fuera de las influencias que de otra manera pondrían en peligro su identidad.

8Estos son los nombres de los hijos de Israel, Jacob y sus hijos, que fueron a Egipto: Rubén, primogénito de Jacob.
9Los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.
10Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar y Saúl, hijo de la cananea. 11Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
12Los hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zara (pero Er y Onán murieron en la tierra de Canaán). Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul.
13Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón.
14Los hijos de Zabulón: Sered, Elón y Jahleel.
15Estos son los hijos de Lea, los que le dio a luz a Jacob en Padán-aram, y además su hija Dina; todos sus hijos y sus hijas eran treinta y tres.
16Los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Suni, Ezbón, Eri, Arodi y Areli.
17Los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería y Sera, hermana de ellos. Y los hijos de Bería: Heber y Malquiel.
18Estos son los hijos de Zilpa, a quien Labán dio a su hija Lea, y que le dio a luz a Jacob estas dieciséis personas.
19Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José y Benjamín. 20Y a José, en la tierra de Egipto le nacieron Manasés y Efraín, los cuales le dio a luz Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On. 21Los hijos de Benjamín: Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard. 22Estos son los hijos de Raquel, que le nacieron a Jacob; catorce personas en total. 23Los hijos de Dan: Husim. 24Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem.
25Estos son los hijos de Bilha, a quien Labán dio a su hija Raquel, y que ella le dio a luz a Jacob; en total siete personas.
26Todas las personas de la familia de Jacob, que vinieron a Egipto, descendientes directos suyos, no incluyendo las mujeres de los hijos de Jacob, eran en total sesenta y seis personas. 27Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, eran dos: todas las personas de la casa de Jacob que vinieron a Egipto, eran setenta.

HIJOS DE LEA:
Rubén y 4 hijos………….. 5
Simeón y 6 hijos………… 7
Leví y 3 hijos……………. 4
Judá, 3 hijos, 2 nietos…. 6
Isacar y 4 hijos…………. 5
Zabulón y 3 hijos………. 4
Dina……………………… 1
Jacob……………………. 1
subtotal…………. 33

HIJOS DE ZILPA:
Gad y 7 hijos…… 8
Aser, 4 hijos, 1 hija, 2 nietos… 8
subtotal….. 16

HIJOS DE RAQUEL:
José y 2 hijos…….….. 3
Benjamín y 10 hijos.…11
subtotal….. 14

HIJOS DE BILHA:
Dan y 1 hijo…….. 2
Neftalí y 4 hijos….5
subtotal….7

SUMA TOTAL: 70

71 en realidad, pues Dios iba con ellos.

28Y Jacob envió a Judá delante de sí a José, para indicar delante de él el camino a Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén. 29Y José unció su carro y subió a Gosén para ir al encuentro de su padre Israel; y apenas lo vio, se echó sobre su cuello y lloró largamente sobre su cuello. 30Entonces Israel dijo a José: Ahora ya puedo morir, después que he visto tu rostro y sé que todavía vives.
31Y José dijo a sus hermanos y a la familia de su padre: Subiré y lo haré saber a Faraón, y le diré: “Mis hermanos y la familia de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí; 32y los hombres son pastores de ovejas, pues son hombres de ganado; y han traído sus ovejas y sus vacas, y todo lo que tienen.”
33Y sucederá que cuando Faraón os llame y os diga: “¿Cuál es vuestra ocupación?”, 34vosotros responderéis: “Tus siervos han sido hombres de ganado desde su juventud hasta ahora, tanto nosotros como nuestros padres”, a fin de que habitéis en la tierra de Gosén; porque para los egipcios todo pastor de ovejas es una abominación.

José claramente ansioso por ver a su padre no espera a que llegue, va a su encuentro, como Jesús en la parábola de los dos hijos (Lucas 15:20). Jacob, Israel ahora, nos recuerda el encuentro de Simón en el templo, sin embargo vivirá 17 años más luego de este reencuentro feliz.
Posterior, José prepara a su familia para el encuentro con Faraón, anticipa posibles preguntas y les ofrece posibles respuestas, auto designándose como siervos, ganaderos por generaciones.
José alienta a su familia hacia la honestidad, con inteligencia.

47 1Entonces José vino e informó a Faraón, y dijo: Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas, sus vacas y todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán; y he aquí, están en la tierra de Gosén. 2Y tomó cinco hombres de entre sus hermanos, y los presentó delante de Faraón. 3Entonces Faraón dijo a sus hermanos: ¿Cuál es vuestra ocupación? Y ellos respondieron a Faraón: Tus siervos son pastores de ovejas, tanto nosotros como nuestros padres. 4Dijeron también a Faraón: Hemos venido a residir en esta tierra, porque no hay pasto para los rebaños de tus siervos, pues el hambre es severa en la tierra de Canaán. Ahora pues, permite que tus siervos habiten en la tierra de Gosén.
5Y Faraón dijo a José: Tu padre y tus hermanos han venido a ti; 6la tierra de Egipto está a tu disposición. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; que habiten en la tierra de Gosén, y si sabes que hay hombres capaces entre ellos, ponlos a cargo de mi ganado.

¡Cuán correcto estaba José en su suposición! El Faraón inicia la conversación con una pregunta. Escoge cinco de sus hermanos, no sabemos quienes, pero noten sus respuestas: medalaganarias a la máxima expresión. Pastores de ovejas (sabiendo que el término era abominación), venido a residir (porque no teníamos otra opción), queremos ser jefes (de tu ganado en Gosén; la terminología sugiere que lo mejor del ganado egipcio pastaba en Gosén). Ni siquiera mencionan a José, o la invitación de su hermano, o del mismo Faraón.
Nos trajo la necesidad.
¡Y Faraón consiente! Este hombre fue magnánimo. Evidencia de su benignidad hacia José.

7José trajo a su padre Jacob y lo presentó a Faraón; y Jacob bendijo a Faraón. 8Y Faraón dijo a Jacob: ¿Cuántos años tienes? 9Entonces Jacob respondió a Faraón: Los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han alcanzado a los años que mis padres vivieron en los días de su peregrinación. 10Y Jacob bendijo a Faraón, y salió de su presencia.
11Así, pues, José estableció allí a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramsés, como Faraón había mandado. 12Y proveyó José de alimentos a su padre, a sus hermanos y a toda la casa de su padre, según el número de sus hijos.

Faraón ha enriquecido la familia de Jacob. La respuesta apropiada es bendecir a Faraón. He aquí uno de los pocos pasajes en Génesis donde tanto el sujeto como el objeto de la bendición son seres humanos.
Faraón no pregunta la ocupación de Jacob, sino su edad, quizás le pareció muy viejo.
Lo interesante es la respuesta de Jacob, ha vivido 130 años y vivirá 17 más, en total 147. ¿Pocos y malos? Es verdad que Isaac vivió 180 y Abraham 175, pero…!
Sin embargo Jacob habla de “peregrinación” y además provee información no solicitada: un resumen autobiográfico de su vida, justo la clase de información que un extraño no comparte y mucho menos delante de un Faraón.

La Escritura no revela comentario alguno. Jacob bendice otra vez al Faraón y sale, como si Jacob hubiera terminado la conversación, junto con los cinco hijos acompañantes.
José establece a la familia en la tierra de Ramsés (Exodo 1:11; 12:37; Números 33:3,5), al noreste del Nilo. Ramsés = Re la creó.

13No había alimento en toda la tierra, de modo que el hambre era muy severa, y la tierra de Egipto y la tierra de Canaán languidecían a causa del hambre. 14Y José recogió todo el dinero que había en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán a cambio del grano que le compraban, y José trajo el dinero a la casa de Faraón.
15Cuando se acabó el dinero en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, todos los egipcios vinieron a José, diciendo: Danos alimento, pues ¿por qué hemos de morir delante de ti?, ya que nuestro dinero se ha acabado.
16Entonces José dijo: Entregad vuestros ganados y yo os daré pan por vuestros ganados, puesto que vuestro dinero se ha acabado. 17Trajeron, pues, sus ganados a José, y José les dio pan a cambio de los caballos, las ovejas, las vacas y los asnos; aquel año les proveyó de pan a cambio de todos sus ganados.
18Y terminado aquel año, vinieron a él el segundo año, y le dijeron: No encubriremos a mi señor que el dinero se ha acabado, y que el ganado pertenece a mi señor. No queda nada para mi señor, excepto nuestros cuerpos y nuestras tierras. 19¿Por qué hemos de morir delante de tus ojos, tanto nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra a cambio de pan, y nosotros y nuestra tierra seremos siervos de Faraón. Danos, pues, semilla para que vivamos y no muramos, y no quede la tierra desolada.

José establece reformas severas, de tipo feudal.
A cambio de dinero les proveyó raciones.
A cambio del ganado les proveyó alimentos.
A cambio de tierras y personas les proveyó semillas.
Excepto la clase sacerdotal, todo lo demás pasó a manos del Faraón.

Las primeras dos medidas aliviaron necesidades inmediatas. La última para necesidades futuras. Parecerían medidas drásticas, poco éticas, pero si analizan vean que José permite recuperar el 80% de la cosecha y solo un 20% es para el Faraón. Egipto fue esclavizado, pero salvaron su vida. Para el estándar oriental de la época lo usual era 33 y ⅓ % de interés, un 20% era bajo.

27E Israel habitó en la tierra de Egipto, en Gosén; y adquirieron allí propiedades y fueron fecundos y se multiplicaron en gran manera. 28Y Jacob vivió en la tierra de Egipto diecisiete años; así que los días de Jacob, los años de su vida, fueron ciento cuarenta y siete años. 29Cuando a Israel se le acercó el tiempo de morir, llamó a su hijo José y le dijo: Si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, pon ahora tu mano debajo de mi muslo y trátame con misericordia y fidelidad: Por favor, no me sepultes en Egipto. 30Cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos.
Y José respondió: Haré según tu palabra. 31Y Jacob dijo: Júramelo. Y se lo juró. Entonces Israel se inclinó en adoración en la cabecera de la cama.

Jacob sobrepasó el promedio de vida egipcio por mucho. Usual 110 años, Jacob llegó hasta 147, sobrepasó 37 años. José queda a cargo de cumplir la voluntad de Jacob respecto a su entierro, probablemente porque tiene el poder y porque Jacob mismo lo anticipa al reconocer su dependencia de José.

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x

El coche

Estándar

¡Triqui!
¡Traque!
¡Juipi!
¡Juape!
¡Arre!
¡Hola!
¡Upa! ¡Vivo! ¡Carambola!

Así del pescante,
feroz, jadeante,
se explica el cochero
de un coche viajero
que alzando humareda
y atroz polvareda,
veloz, bamboleante,
más brinca que rueda.

Y el látigo zumba;
y todo retumba
con tal alboroto,
cual de un terremoto
que al orbe derrumba,
y toda la gente
se agolpa imprudente
a ver qué noticia
al mundo desquicia,
o qué personaje
va en urgente viaje
de cántaros de oro,
que siguen ligeros
tal vez bandoleros,
galgos carniceros,
en pos del tesoro.

Al fin paró el coche
ya entrada la noche.
Y abriólo el gentío
con gran reverencia;
y (¡extraña ocurrencia!)
lo hallaron…¡vacío!

Tal es, en retrato,
más de un mentecato
de muchos que encuentro.
¡Qué afán!
¡Qué aparato!
Y nada por dentro.

Rafael Pombo
Colombia (1833-1912)