AUN EL MUCHACHO ES CONOCIDO POR SUS HECHOS, SI SU CONDUCTA FUERE LIMPIA Y RECTA.
Proverbios 20:11
La Tiranía de la Mayoría
EstándarEn sus giras electorales, Abraham Lincoln solía hacer la siguiente pregunta a su audiencia:
-«Si le llamo pierna a la cola del perro, ¿Cuántas patas tendría el perro?»
-«¡Cinco!» -era la invariable respuesta.
A lo cual Lincoln respondía con toda educación:
-«No. La respuesta correcta es cuatro. Llamar pata a la cola del perro no la convierte en pierna.»
🙂
No tires la cerca…
Estándar…hasta que mínimo sepas por qué está ahí.
«En eso de reformar cosas, tan distinto a deformarlas, hay un principio sencillo y simple; un principio que hasta pudiera verse como paradoja.
Digamos que alguien ha construido una cerca que atraviesa un camino. El tipo humano moderno, reformador, ve la cerca y dice «no veo cuál sea la utilidad de esta cerca, venga, quitémosla de ahí.» Pero el tipo reformador más inteligente responderá «espera, si no ves la utilidad no quites la cerca, ve y piensa; luego, cuando regreses, me dirás si es útil o no, entonces te permitiré destruirla.»
La paradoja reside en el más elemental sentido común. La cerca no creció sola. Tampoco la puso algún sonámbulo; de hecho es altamente improbable que haya sido colocada ahí por algún lunático. Alguien tuvo alguna razón para pensar que sería bueno ponerla ahí. Y hasta que no sepamos la razón, no podemos juzgar si la razón es razonable o es irracional. Lo más seguro es que hayamos pasado por alto algún aspecto del asunto, si algo erigido por seres humanos como nosotros parece ser misterioso y sin sentido.»
«Hay reformadores que intentan solucionar estos enigmas proponiendo que todos sus padres fueron necios; pero si eso fuera verdad, lo único que podríamos decir sería que la necedad es hereditaria.»
«La verdad es que nadie tiene por qué destruir una institución social hasta que la haya visto realmente como una institución histórica. Si tal persona supiera cómo surgió, a qué propósito se supone está destinada, pudiera ser capaz de decir que el propósito es malo, o que se ha convertido en un mal propósito, o que ya no sirve a los propósitos que se concibieron.
Pero si lo único que hace es mirar la cosa como si fuera una monstruosidad sin sentido que de alguna manera surgió en el camino, tal reformador es quien sufre alucinaciones, no la persona tradicional.»
G.K. Chesterton (citado en stand to reason blog).
Génesis Tema 4
Estándar| Génesis 3:1-24 EL PARAISO PERDIDO |
Al final del capítulo 2 nos encontramos en el huerto perfecto, esperando lo que pasará. Por favor vuelve y lee los dos primeros capítulos y resume en una a tres oraciones lo que sucede en ellos.
Génesis 1:
Génesis 2:
¿De qué manera estos dos capítulos preparan la escena a los sucesos del capítulo 3?
| Lee Génesis 3:1-24 |
La tentación de Eva nos enseña varias cosas sobre la forma como nosotras podríamos ser tentadas por el Enemigo. Escudriña 3:1-2
1. ¿Qué intentaba alcanzar la serpiente cuando preguntó en 3:1 “¿Conque Dios os ha dicho…?”
Piensa, ¿cómo experimentaría alguien una tentación similar hoy en día?
2. ¿Cómo responder a una pregunta semejante? Escudriña los siguientes versos para ayudarte en tu respuesta:
Salmo 19:7-14
Salmo 119:11
Lucas 4:3-4
3. Observa más de cerca lo que Dios dijo realmente, y la respuesta de Eva a la pregunta de la serpiente.
| Lo que Dios dijo | Lo que dijo Eva de lo que Dios había dicho |
| Génesis 2:16 | Génesis 3:2 |
| Génesis 2:9 (nota qué colocó Dios) | Génesis 3:3 |
| Génesis 2:17 | Génesis 3:3 |
¿Cuáles palabras de Dios disminuyó Eva?
¿Cuáles palabras de Dios amplificó?
¿Qué actitud hacia Dios revelan las palabras de Eva?
4. Repasa 3:4-5 ¿Qué táctica emplea la serpiente para alejar todavía más a Eva de Dios?
¿Cómo alguien experimentaría una tentación similar hoy en día?
5. ¿Cómo debió haber respondido Eva a la serpiente?
6. Señala las características de la fruta que atrajeron a Eva:
1.
2.
3.
¿Eran estas cosas malas en sí mismas? ¿Dónde estuvo el error?
¿Cómo alguien experimentaría una tentación similar hoy en día?
7. En tu opinión, ¿qué debió hacer Adán cuando Eva le ofreció la fruta?
8. La serpiente dijo a Eva que si comía la fruta sería como Dios (3:5). ¿En qué sentido era verdad? (3:22) ¿En qué sentido era mentira?
9. Observa cómo afectó el pecado las acciones de Adán y Eva en 3:7-13. Anota lo que hicieron y por qué piensas que lo hicieron:
| ¿Acción? | ¿Por qué reaccionaron así? | |
| 2:25, 3:7 | ||
| 3:8-10 | ||
| 3:12-13 |
| Lee Génesis 3:14-19 y compara con 1:26-28 y 2:15-18 |
10. ¿Cómo ha cambiado la vida y trabajo del hombre a consecuencia del pecado?
11. ¿Cómo ha cambiado la vida y trabajo de la mujer?
12. ¿Cómo han cambiado las relaciones entre el hombre y la mujer?
13. ¿Cómo han cambiado las relaciones del ser humano con Dios?
14. Escudriña los siguientes versos y escribe lo que aprendes de Dios en la manera como El responde al pecado y a pecadores:
3:9,11,13
3:14-15
3:16-19
3:21
3:22-24
| Lee 1 Corintios 15:20-26; 45-49. |
15. Vuelve al verso 22. ¿Qué quiere decir Pablo? Explica utilizando tus propias palabras.
16. ¿Cuál título recibe Cristo en el v.45?
17. Piensa en lo que has aprendido sobre la vida de Adán y de Cristo. Escribe toda similitud o diferencia que puedas pensar:
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Adán |
Cristo |
|
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Similitudes |
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Diferencias |
18. Según lo que transpira entre la serpiente y nuestros padres, Adán y Eva, ¿cuál sería tu definición de “pecado”?
19. ¿En cuáles áreas de tu vida estás luchando contra tentaciones ahora mismo?
¿De qué manera la historia de Adán y Eva te instruye para resistir tus áreas particulares de tentación?
20. ¿Te emociona la respuesta de Dios al pecado de Adán y Eva? ¿De qué manera? ¿Te consuela?
Oremos y ruega al Señor te ayude a responder contra tentaciones. Pide liberación del pecado de tus padres, Adán y Eva, mediante el sacrificio de Su Hijo. Confiesa en qué has cedido a tentación y ruega al Señor te ayude a amarle por encima de tus deseos. Da gracias a Dios que, aunque la desobediencia de Adán cerró las puertas del Paraíso, la obediencia a Cristo las ha abierto de par en par.
La Higuera
EstándarPorque es áspera y fea, porque todas sus ramas son grises
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos:
ciruelos redondos, limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.
Y la pobre parece tan triste con sus gajos torcidos,
que nunca de apretados capullos se viste…
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado digo,
procurando hacer dulce y alegre mi acento:
“es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto”.
Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
-¡Hoy a mí me dijeron hermosa!
Juana de Ibarbourou (Uruguay, 1895-1979)
Romanos 2.6
EstándarNO TODO LO QUE BRILLA ES ORO
Texto: Romanos 2:17-29
Idea central: La alabanza de Dios no se consigue haciendo “esto o aquello”, sino siendo cristiano y cumpliendo la ley desde el corazón. No todo lo que brilla es oro.
Lecciones particulares:
— Es posible saber de Dios y parecer cristiano, y vivir de una manera impía (vv.17-22).
— Cuando decimos que somos de Dios, pero no vivimos de acuerdo a eso, le damos excusas a otras personas para que piensen y hablen mal de Dios (vv.23,24).
— No es mejor el que sabe mucho de Dios, que va a la iglesia y hace todo lo que “se supone que debe hacer”; sino el que hace la voluntad de Dios (vv.26,27).
— Todas las “actividades cristianas” valen la pena, si uno cumple la ley (v.25)
— Cumplir la ley no tiene que ver, primordialmente, con hacer cosas afuera, sino con realmente ser cristiano de corazón (vv.28,29).
Preguntas de introspección: ¿Es tu corazón verdadero delante de Dios? ¿Se evidencia esto en tu vida diaria? Además de todo lo que quieras agregar, ¿te aseguras de cumplir la ley real de Dios?
Historia sugerida: Faraón, frente a Moisés (Éxodo 5-11); parábola del fariseo y el publicano (Lucas 18:9-14).
No remiendes tu traje
EstándarRico, no remiendes tu traje, ni
recojas la espiga que se cae de tu
carro; son bienes del pobre. Es el
viento el que abre tu mano y es la
zarza la que te desnuda.
Del árbol deja la fruta caída.
Alguien la desprendió por la
noche para otra boca que no es la
tuya.
Deja la caza que escapa de tu
campo; para otro puchero distinto
del de tu mesa está destinada.
No lamentes hasta oscurecer
tu vida y marcar con arrugas la
serenidad de tu frente, la moneda
que huyó a escondidas de tu
bolsillo, que de seguir aligeró el
peso de tu andar.
Duélete, sí, si cayó en cepo de
codicia, mas sólo porque dañará a
tu hermano.
Josefina Zendejas
(México).
El perro
EstándarNo temas, mi señor: estoy alerta
mientras tú de la tierra te desligas
y con el sueño tu dolor mitigas,
dejando el alma a la esperanza abierta.
Vendrá la aurora y te diré: Despierta,
huyeron ya las sombras enemigas.
Soy compañero fiel de tus fatigas
y celoso guardián junto a tu puerta.
Te avisaré del rondador nocturno,
del amigo traidor, del lobo fiero
que siempre anhelan encontrarte inerme.
Y. si llega con paso taciturno
la muerte, con mi aullido lastimero
también te avisaré…¡Descansa y duerme!
Manuel José Othón
(México, 1858 – 1906).
Romanos 2.5
EstándarDECIR “NO SABÍA” ES MENTIRA… Y DIOS LO SABE
Texto: Romanos 2:12-16
Idea central: Todos, incluyendo aquellos que no conocen la Biblia, necesitan alguien que pague por los pecados de los que ellos son responsables (o sea de todos los pecados).
Lecciones particulares:
— Nuestra salvación no depende de si hemos oído o no la palabra de Dios: el pecado es pecado, se tenga la ley o no (vv.12,13).
— Cuando elegimos lo bueno por instinto, es porque bien adentro realmente conocemos qué es bueno y qué es malo: ¡tenemos la ley de Dios en nuestros corazones! (vv.14,15a).
— Por tanto, cuando Dios juzgue, nadie puede decir que no fue responsable de sus propias acciones, pues Dios conoce nuestros secretos –incluyendo qué nos dice nuestra conciencia (v.16): todos necesitamos un Salvador.
Preguntas de introspección: ¿Eres consciente de que no puedes alegar ignorancia delante de Dios? ¿Sabes que no puedes engañar a Dios diciéndole que no sabías? ¿Tienes un Salvador?
Problema de análisis: “si para ir al cielo hay que conocer a Jesús, ¿cómo Dios puede condenar a los que nunca han oído hablar de Jesús?”, acoplado con Génesis 1:26,27; 3:5,22.
Los cuatro coroneles de la reina
EstándarLa reina tenía
cuatro coroneles;
un coronel blanco,
y un coronel rojo,
y un coronel negro,
y un coronel verde.
El coronel blanco, nunca fue a la
guerra,
montaba la guardia cuando los
banquetes,
cuando los bautizos,
y cuando las
bodas;
usaba uniforme de blancos
satenes;
cruzaban su pecho brandeburgos
de oro,
y bajo su frente,
que la gran peluca nívea
ennoblecía,
sus límpidos ojos de un azul
celeste
brillaban mostrando los blancos
candores
de un adolescente.
El coronel rojo siempre fue a la
guerra
con sus mil jinetes,
o, llevando antorchas en las
cacerías,
con ellas pasaba cual visión de
fiebre.
Un yelmo de oro con rojo penacho
cubría sus sienes;
una capa flotante de púrpura
al cuello ceñía con vivos joyeles
y su estoque ostentaba en el puño
enorme carbúnculo ardiente.
El coronel negro para las tristezas,
los duelos y las
capillas ardientes;
para erguirse cerca de los
catafalcos
y a las hondas criptas descender
solemne,
presidiendo mudas filas de
alabardas,
tras los ataúdes de infantes y
reyes.
Mas cuando la reina dejaba el
alcázar,
a furto de todos, recelosa y leve;
cuando por las tardes, en su libro
de horas
miniado por dedos de monje
paciente,
murmuraba rezos tras de los
vitrales;
cuando en el reposo de los
escabeles,
bordaba rubíes sobre los
damascos,
mientras la tediosa cauda de los
meses
pasaba arrastrando sus mayos
floridos,
sus julios quemantes, sus grises
diciembres;
cuando en el sueño sumergía su
alma,
silencioso, esquivo, la aguardaba
siempre
con la mano puesta sobre el fino
estoque,
el coronel verde…
El coronel verde llevaba en su
pecho
vivo coselete color de cantárida;
fijaba en su reina
ojos de batracio, destilando
fiebre;
trémula esmeralda lucía en su
dedo,
menos que crueles
miradas de ópalo, henchidas de
arcanos
y sabiduría, como de serpiente…
Y desde que el orto sus destellos
lanza
hasta que en el ocaso toda luz se
pierde,
quizá como un símbolo, como una
esperanza,
¡iba tras la reina su coronel verde!
Amado Nervo (México, 1870 – 1919). El Galano Arte de Leer. Antología Didáctica, pp121-122. Ed. Trillas.