A mis cretinos

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(fragmento)

Largamente vibradas

por sus rayos de estrellas,

cantan mis noches bellas

como liras sagradas.

 

Pero trae el encanto

lunar que las dilata,

un silencio de plata

más lírico que el canto.

 

Y en mi triste persona,

palpita, grave y tierno,

el himno del eterno

ruiseñor de Verona.

 

El tiene en su riqueza

de musical estuche,

lleno de luna el buche

como yo la cabeza.

 

Así, en astral fortuna,

por mayor regocijo,

para mi pena elijo,

como celda, la luna.

 

Allá, en vida rechoncha

y a vuestras dogmas sordo,

lo pasaré cual gordo

caracol en su concha.

 

Y agriando los reproches

de vuestro real concilio,

os doy por domicilio 

la luna.

 

Leopoldo Lugones. Argentina (1874-1938)

León cautivo

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Grave en la decadencia de su prez soberana,

sobrelleva la aleve clausura de las rejas,

y en el ocio reumático de sus garras ya viejas

la ignominia de un sordo lumbago lo amilana.

 

Mas a veces el ímpetu de su sangre africana

repliega un arrogante fruncimiento de cejas,

y entre el huracanado tumulto de guedejas

ennoblece su rostro la vertical humana.

 

Es la hora en que hacia el vado, con nerviosas cautelas,

desciende el azorado trote de las gacelas.

Bajo la tiranía de atávicos misterios,

 

la fiera siente un lúgubre influjo de destino,

y en el oro nictálope de su ojo mortecino

se hastía una magnánima desilusión de imperios.

 

Leopoldo Lugones. Argentina (1874-1938)

Apuntes a Jueces, 14:1-4

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Carrera de Sansón, Parte 1: de Timnat a Ramat-lehi (14:1 – 15:20)

Eventualmente, llegó el día cuando el Señor reclamó para sí a Sansón (13:25). 

La traducción usual “el Espíritu…comenzó a manifestarse” es una palabra hebrea que solo aparece aplicada a Sansón. La traducción literal es algo así como “lo pateaba.” Como un vistazo de lo que sería el carácter turbulento, inquieto, apasionado, errático; el verso nos dice desde un principio que -sin importar las peculiaridades del temperamento- la causa subyacente es la presencia y actividad del Espíritu del Señor, empujando a Sansón a entrar en conflicto con los filisteos y cumplir su destino.

Zora y Estaol se localizan a unos 12 km al oeste de Jerusalén, en las colinas bajas de la costa, en la parte norte del valle de Sorek. Pertenecían al territorio de Dan (Josué 19:41; Jueces 18:2,8,11). Mahne-Dan o el campo de Dan, localizado entre Zora y Estaol, sería un puesto militar establecido para defender las ciudades. O sea que Sansón nació en tiempos de tensión.

Tenemos la ventaja que nosotras estamos en el secreto (14:4 Y su padre y su madre no sabían que esto era del SEÑOR, porque El buscaba ocasión contra los filisteos, pues en aquel tiempo los filisteos dominaban a Israel).

Pero imaginen a Manoa y su mujer. Conocían la esperanza de su nacimiento, y ahora esto. ¡Seguro que el Angel del Señor no pensó en estas cosas!

Estructura de Jueces 14:1-20

v.1-4

Sansón desciende a Timnat y ve una mujer Secreto del propósito de Jehová

v.5-6

Sansón -con papá y mamá- van a Timnat Secreto del león muerto

v.7-9

Sansón desciende y habla con la mujer Secreto de la miel

v.10-18

Su padre busca a la mujer, Sansón hace fiesta Secreto de la adivinanza

v.19-20

Sansón en Ascalón, mata 30 filisteos Clímax: el poder del Espíritu

El matrimonio está plagado de problemas desde el principio: intercultural, precisamente entre filisteos e israelitas, en conflicto perenne unos con otros.

Involucra miembros de la familia -igual que hoy- que tienen sus propias expectativas, aparte de la personalidad y conducta del mismo novio. Resulta difícil saber qué aspectos hay que tomarlos como normales (conformes a lo convencional), y qué aspectos son irregulares y por tanto significativos en el desarrollo de tensiones entre los caracteres y las maneras como ellos responden.

No tenemos respuestas objetivas, hemos de permitir que la dinámica de la historia sea la mejor guía. 

Ahora bien, recordemos que en el Antiguo Testamento había una serie de relaciones de “parejas” entre hombres y mujeres, incluso en puro contexto israelita. Por ejemplo, “esposa” se distingue de “concubina” y de la “sierva” de la casa. De Gedeón se dice que tuvo muchas esposas -que al parecer vivían con él – y una concubina, la de Siquem. También existe el matrimonio levítico (proveer hijos para el difunto) y el matrimonio normal.

Como veremos a continuación, el matrimonio de Sansón fue normal en el sentido que toma a la mujer timnita como esposa, pero que ella permanezca viviendo donde los padres no es normal [tal parece que la intención de Sansón fue llevarse la esposa, pero la dejó debido a la traición de ella, y que el retorno de Sansón fue un intento de reconciliación].

v.1 Y Sansón descendió a Timnat y vio allí a una mujer de las hijas de los filisteos. 2Cuando regresó, se lo contó a su padre y a su madre, diciendo: Vi en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos; ahora pues, tomádmela por mujer.

Timnat se encontraba aprox a 7 km al oeste de Zora, hacia el sur del valle de Sorek. Los danitas no habían podido conquistar la llanura costera y estaban confinados a las colinas. Es de una de ellas que literalmente Sansón “baja” a Timnat, que para la época era territorio filisteo, pero sin fronteras delimitadas. La falta de frontera se debía a que los filisteos gobernaban todo, no a que hubiera paz y felicidad.

13:15 y 14:1 sugieren que el viaje a Timnat fue la primera consecuencia de la actividad del Espíritu:

el Espíritu…comenzó a manifestarse… y Sansón descendió…” El primero de una serie de movimientos hacia abajo a medida que se aleja más y más del estilo de vida que se espera de un nazareno (14:5,7,19; 15:8,11). Sansón es presentado como un joven temperamental cuyas pasiones se inflaman por lo que ven sus ojos y lo ciegan a todo razonamiento y/o deber. 

El resultado es pura confusión.

  • al descender a Timnat cruza una línea invisible entre Israel y Filistea: amigos y enemigos.
  • al ver una mujer y demandar su posesión borra la distinción entre amor y lujuria.
  • al querer casarse con una filistea rompe los tabúes éticos y religiosos del orden social
  • al demandar a su padre y a su madre que la busquen rompe la relación familiar tradicional [aparte de que un hijo no se dirigía de este modo a sus padres, normalmente el padre era quien decidía el matrimonio del hijo –Génesis 24:4; 38:6).

Si esto es el principio de lo que viene, Sansón más bien luce como el monstruo del caos que como un libertador.

lujuria. (Del lat. luxurĭa). 1. Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales. 2. Exceso o demasía en algunas cosas.

v.3 Le respondieron su padre y su madre:¿No hay mujer entre las hijas de tus parientes o entre todo nuestro pueblo, para que vayas a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Pero Sansón dijo a su padre: Tómala para mí, porque ella me agrada.

¿Es este el hijo de la promesa –nazareo– que salvará a Israel?

 Su referencia a los incircuncisos sugiere el temor a que Sansón traicione su identidad como israelita, ¿por qué? porque el matrimonio implica la unión más íntima posible; ambos convertidos “en una sola carne” (Génesis 2:24). Circuncisión es la marca por excelencia de la separación de Israel como pueblo de Dios (Génesis 17:10). 

¿Cómo será posible que Sansón tome esposa de filisteos incircuncisos sin que traicione su raíz israelita? ¿y cómo podrá mantener la misma esencia de ser nazareo -apartado- por y para Dios?

La respuesta de Sansón es un balde de agua fría: tómala para mí, porque ella me agrada (gran énfasis en hebreo), “un bocadito”, en pocas palabras. Ella me agrada, en el hebreo original se lee “ella está bien a mis propios ojos”, un anticipo del final del libro de Jueces: cada quien hacía lo que bien le parecía a sus propios ojos. El principio del fin, camino al caos moral, no solo para sí mismo sino para Israel.

v.4 Y su padre y su madre no sabían que esto era del SEÑOR, porque El buscaba ocasión contra los filisteos, pues en aquel tiempo los filisteos dominaban a Israel.

Los padres conocían el llamado y destino del hijo, pero lo que no sabían es que tal conducta errática provenía de Jehová. El escritor nos dice el secreto a nosotros. Sansón lo único que sabe es que ha visto una mujer y la quiere para sí. Los padres lo único que saben es que no hay forma de razonar con este hijo caprichoso. Sansón tipifica al juez humano (17:6; 21:25) que hace lo que bien le parece.  ¿Crianza de hijo único?

obstinación. (Del lat. obstinatĭo, -ōnis). 1. Pertinacia, porfía, terquedad.

El verso nos revela el secreto del propósito del Señor, no el motivo de Sansón.

Por tanto no excusa ni señala como virtuosos los deseos de Sansón o de que fuese correcta su obstinación. Lo que significa es que ni la necedad ni la terquedad de Sansón impedirán que se cumpla la voluntad del Señor.

Muchos padres cristianos han estado en las sandalias de Manoa y su mujer. Se han percatado de su incapacidad pecaminosa, y en fidelidad han orado, pensado, disciplinado a aquel hijo o hija para, sin embargo, verlo alejarse de los caminos del Señor. Algo devastador. Pero no olvidemos este verso 4: lo que no sabemos pudiera convertirse en nuestra mayor consolación.

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Si Tú me dices “¡Ven!”

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Si Tú me dices “¡Ven!”, lo dejo todo.

No volveré siquiera la mirada

para mirar a la mujer amada…

Pero dímelo fuerte, de tal modo,

 

que tu voz, como toque de llamada,

vibre hasta en el más íntimo recodo

del ser, levante el alma de su lodo

y hiera el corazón como una espada.

 

Si Tú me dices “¡Ven!”, todo lo dejo.

Llegaré a tu santuario casi viejo,

y al fulgor de la luz crepuscular;

 

mas de he compensarte mi retardo,

difundiéndome, ¡oh Cristo! como un nardo

de perfume sutil, ante tu altar.

 

Amado Nervo. México (1870-1919)

Vieja llave

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Esta llave cincelada

que en un tiempo fue, colgada

(del estrado a la cancela,

de la despensa al granero),

del llavero

de la abuela,

y continuo repicar

inundaba de rumores

los vetustos corredores;

esta llave cincelada,

si no cierra ni abre nada,

¿para qué la he de guardar?

 

Ya no existe el gran ropero,

la gran arca se vendió:

solo en un baúl de cuero,

desprendida del llavero,

esta llave se quedó.

 

Herrumbrosa, orinecida,

como el metal de mi vida,

como el hierro de mi fe,

como mi querer de acero,

esta llave sin llavero

nada es ya de lo que fue.

 

Me parece un amuleto

sin virtud y sin respeto;

nada abre, no resuena…

¡me parece un alma en pena!

Pobre llave sin fortuna…

y sin dientes, como una

vieja boca: si en mi hogar

ya no cierras ni abres nada,

pobre llave desdentada,

¿para qué te he de guardar?

 

Sin embargo, tú sabías

de las glorias de otros días:

del mantón de seda fina

que nos trajo de la China

la gallarda, la ligera

española nao fiera.

 

Tú sabías de atiborres

donde pájaros y flores

confundían sus colores;

tú, de lacas, de marfiles

y de perfumes sutiles

de otros tiempos; tu cautela

conservaba la canela,

el cacao, la vainilla,

la suave mantequilla,

los grandes quesos frescales

y la miel de los panales,

tentación del paladar;

mas si hoy, abandonada,

ya no cierras ni abres nada,

pobre llave desdentada,

¿para qué te he de guardar?

 

Tu torcida arquitectura

es la misma del portal

de mi antigua casa oscura

(que en un día de premura

fue preciso vender mal).

Es la misma de la ufana

y luminosa ventana

donde Inés, mi prima, y yo

nos dijimos tantas cosas

en las tardes misteriosas

del buen tiempo que pasó…

Me recuerdas mi morada,

me retratas mi solar;

mas si hoy, abandonada,

ya no cierras ni abres nada,

pobre llave desdentada,

¿para qué te he de guardar?

 

Amado Nervo. México (1870-1919)