Humildad

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La cualidad central del carácter del cual fluye un liderazgo de servicio se llama humildad. No hay genuino liderazgo de servicio donde no hay humildad genuina.

Pero, ¿qué es humildad?
¿Significa ser pasivos? ¿Implica falta de confianza? ¿Quiere decir no reconocer como propios logros ni medallas? ¿No permitir que salga tu foto…?
Humildad y orgullo tienen muy poco qué ver con tus acciones o decisiones, el peso principal reside en tus motivaciones y actitudes. Es lo que crees sobre ti misma lo que determinará si eres humilde u orgullosa.

Humildad es el reconocimiento intencional de que Dios lo es todo para ti, y de que tú no eres nada sin El. Es el reconocimiento de que la vida no se trata de ti, y de que las necesidades de otros son más importantes que las tuyas.

Quien es humilde sabe que la humildad es una decisión (Santiago 4:10; 1 Pedro 5:5-7).
Quien es humilde sabe que la humildad es una actitud (Filipenses 2:3-11), una manera de pensar que toca tu acercamiento a todo lo que haces y especialmente a las personas que entran en contacto contigo.

Ser humilde es un estado de mente, una actitud que nos lleva a dar y servir a otros. Se evidencia en servicio sacrificial. La humildad honra a Dios al expresar Su amor y compasión mediante servicio a otros.

Crawford Loritts Jr. Leadership as an identity: the four traits of those who wield lasting influence.
Moody Publishers, 2009. pp.133-135

Avería en el mar

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El mar se acaba en el mar,
en su tejado de olas
que tienen forma de tejas
y forma de caracolas.

En los tejados del mar,
adivinanza adivina,
las brujas son los delfines
y los gatos las sardinas.

En los tejados del mar
cuando se rompe una teja,
se sale el mar como loco
y se asusten las sirenas;
a esto lo llamo avería,
otros lo llaman galerna.

Y Dios es el albañil
que baja a arreglar las tejas.

Gloria Fuerte
(España, 1908-1998)

Tema 9: Génesis 10:1 a 11:8

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LA TORRE DE BABEL

Noé, el predicador de la justicia, se convirtió en compañero de la iniciativa y del pacto iniciado por Dios. Vimos también cómo este segundo Adán cayó en pecado, que le llevó incluso a maldecir a su nieto. Ahora examinaremos lo que pasó con la descendencia de Cam y cuánto tiempo la memoria de la devastación del Diluvio mantuvo a los hombres apartados del pecado.

Vuelve y lee Génesis 9:24-29

  1. ¿Nombre de los hijos de Noé?

_______________ _______________ _______________

2. ¿Sobre quién profirió Noé maldición profética?

__________ hijo de ____________ y nieto de ____________

3. Busca Génesis 9:6

La lista de los hijos de Cam está por orden de nacimiento. ¿Quién es el más joven?

Cam viene a ser fuente de vergüenza para su padre. En términos de relaciones familiares, ¿de qué manera el castigo es adecuado a la ofensa?
4. ¿Cuántos hijos tuvo Cam en total? _____

A la luz de esta información, ¿en qué sentido la maldición de Noé fue menos severa de lo que podría haber sido?
En la maldición, Noé repite tres veces lo que será el destino de los descendientes de Canaán. ¿Cuál es dicho destino?

Lee Génesis 10

5. ¿Qué linajes familiares encontraremos en este capítulo, a partir del v.1?

6. ¿Qué información podemos aprender de cada linaje familiar? Resume.

7. He aquí el mapa del territorio de los descendientes de los hijos de Noé. Busca en las genealogías de cada uno. Marca en amarillo los descendientes de Sem, en naranja los de Cam, los de Jafet en azul.

(sorry, pero el mapa no se deja ‘pegar’…)

¿Te parece no familiar? Tiras vendría siendo la Italia moderna.

8. Observa la región en que se agrupa cada uno de los descendientes. Parea el nombre de cada hijo con la región correspondiente:

Sem Indo Europeo

Cam Oriente Medio / Persia

Jafet Africano / Canaanita

9. Basada en tu conocimiento de Historia Universal, ¿ha habido alguna época en la cual el o los poderes reinantes de las regiones geográficas de Europa y Persia han sojuzgado a pueblos canaanitas?

10. Busca Génesis 9:26 otra vez. ¿Cuál de los hijos de Noé es señalado como adorador de Dios como Señor?

¿Has oído el término antisemita alguna vez? Es una expresión de odio a los judíos, también conocidos como pueblo semita. ¿De dónde piensas proviene este nombre?
¿Añade esto a tu entendimiento del significado de la bendición de Noé en 9:26?
11. Recuerda que Moisés escribe Génesis preparando a los israelitas en su entrada a la Tierra Prometida, la tierra de Canaán. Son enviados a conquistar Canaán por completo.

Los canaanitas eran un pueblo particularmente pecador y perverso. ¿Qué tan malos eran?
Busca Levítico 18:1-28 y escribe algunas de las prácticas detestables que los caracterizaban.
12. Estudia ahora los siguientes pasajes y observa el mandato de Dios dado a los israelitas para luchar contra Canaán:

Deuteronomio 7:1-6
Deuteronomio 12:1-3
Deuteronomio 18:9-12

13. ¿En qué consistía el peligro de las prácticas que estos pueblos poseían para los israelitas?
¿Encuentras alguna similitud con el mundo de hoy? ¿Cuáles caminos actuales constituyen pecados con los que nuestro prójimo amenaza nuestra fidelidad a Dios? Escribe ejemplos
específicos.

Lee Génesis 11:1-9

14. ¿Cuál es la pregunta implícita que la historia de Babel busca responder?
15. Esta historia, ¿se halla en secuencia cronológica en la narración? ¿Por qué sí o por qué no? Cita versos específicos de este capítulo que apoyen tu respuesta [pista: hay tres :)]
16. Vuelve y lee 11:3-4 Específicamente, ¿qué querían hacer los hombres?

17. ¿Observas algún significado en el patrón del discurso de Moisés a los hombres? ¿Lenguaje similar en otro “acto creativo”?

Verso similar: ___________

Quién habla: ____________

Qué hacían: _____________

Piensa, en el patrón del discurso ¿qué quiere mostrar Moisés sobre las motivaciones de estos hombres?

18. En 11:4 los hombres proponen tres objetivos para querer construir la ciudad y una torre. Al lado de cada uno, escribe qué actitudes pecaminosas, temores, o valores, generaría tal objetivo:

– para alcanzar los cielos:

– hacer un nombre para sí mismos:

– evitar ser dispersados sobre la faz de la tierra:
¿Cómo manifestamos estos mismos objetivos hoy?
19. ¿Qué clase de torre querían construir?

RV60: una torre con ___________________________

LBLA: una torres que __________________________

11:5 indica que no alcanzaron su objetivo, ¿Cómo sucedió?
20. ¿Cuál repetición importante aparece en 11:7? ¿Por qué?

21. De acuerdo a 11:6, ¿Por qué frustró Dios el intento o logro unificado del pueblo?
Escudriña los siguientes y escribe lo que dicen acerca de construir unidad:
Efesios 2:11-22
Efesios 4:1-16
El concepto de unidad beneficiosa de Dios, ¿es similar o es diferente a la del hombre? ¿En qué?

22. Reflexiona sobre tu vida. ¿En qué sentido eres una constructora de torres, queriendo construir algo que exhiba tus capacidades o establezca tu importancia?

¿En qué sentido eres una constructora de ciudades, queriendo acumular o controlar?

En oración, lee el Salmo 91. Medita en cómo Dios mismo satisface las mismas necesidades de los hombres de Babel y las de nosotras, aquellas por las que tanto nos gastamos en resolver. Haz espacio para orar, pide al Señor te ayude a romper tus ciudades de refugio y autoestima, ruega al Señor que pare la construcción de tu torre de auto-importancia.
Da gracias porque El es tu amparo y fortaleza, en quien confías.

Romanos 4.5

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DIOS BUSCA UN SERVICIO VOLUNTARIO, RACIONAL Y ACTIVO

Texto: Romanos 6:20-23

Idea central: Hemos sido libertados del pecado, no para que vivamos desenfrenadamente, sino para que sirvamos a Aquel que nos libertó, a nuestro nuevo Señor.

Lecciones particulares:

Muy bien…Ya no sirvo al pecado. Pero, ¿por qué razón debo ser tan intencional a la hora de servir a la justicia?

  1. Porque tu realidad ha cambiado.
    Antes tú eras esclavo del pecado y, como miembro de su casa, te regías por sus reglas y no tenías ninguna responsabilidad para con la justicia (v.20). Sin embargo, Dios atacó, saqueó la casa del pecado (cf. Marcos 3:27) y te arrebató de su servidumbre, te hizo siervo suyo (v.22). Por tanto, tienes responsabilidad para con Dios.
  2. Porque ahora obtienes provecho cuando sirves a tu amo.
    Es cierto que antes no eras esclavo de Dios, pero ¿de qué te aprovechaba ser esclavo de tus malos deseos? (v.21a) Incluso si obtenías algún gozo aparente, el resultado de todo tu servicio y esfuerzo era muerte (v.21b). En cambio, ahora tu servicio da fruto inmediato: vas siendo transformado de modo que servir a Dios te es cada vez más natural (v.22b). Además, ahora
    tu servicio tiene como resultado final la vida eterna (v.22c). Por tanto, ahora sí vale la pena trabajar.
  3. Porque tienes certeza de que recibirás el bien.
    Ciertamente, la paga de tu viejo amo era segura: la muerte (v.23a). Pero Dios usa un sistema diferente. En Cristo Jesús, tu nuevo amo, recibes vida eterna, aunque no sirvas perfectamente, pues Dios no paga… Dios regala el bien (v.23b). Por tanto, tu servicio no es simplemente responsabilidad, es gratitud.

    Preguntas de introspección:

    ¿Cómo ves tu cristianismo? ¿Es una realidad en tu vida que Jesús no es solo tu Salvador, sino también tu Señor? ¿Eres consciente de que o sirves a Dios o sirves al pecado que mora en ti? ¿Mantienes viva en ti la motivación para un buen servicio a Dios? ¿Te das cuenta de que, aunque tus antiguos caminos pudieran parecer placenteros, la realidad es que no te traían ningún provecho? ¿Te das cuenta de que servir a Dios puede que sea más difícil, pero que se irá haciendo más fácil y más placentero? ¿Te das cuenta de que, incluso si sigues teniendo que esforzarte, el final habrá valido la pena? ¿Aprecias el cariño con el que Dios te trata? ¿Cultivas un corazón agradecido, noble?

    Historia sugerida: Parábola de los talentos (Mateo 25:14-29).

¡Mi Rey!

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¡Este es mi Rey!

La Biblia dice que mi rey…

Es rey de los judíos,
Él es rey de Justicia.
Él es rey de los siglos.
Él es rey de los cielos.
Él es rey de Gloria.
Él es Rey de Reyes.
Y Señor de Señores.
¡Ese es mi Rey!
¿Me pregunto… Lo conoces?

Mi rey, es rey Soberano.
Él es perdurablemente fuerte.
Él es completamente sincero.
Él es eternamente inconmovible.
Él es inmortalmente benévolo.
Él es majestuosamente poderoso.
Es imparcialmente misericordioso.
¿Lo conoces?

Él es el Hijo de Dios.
Él es el salvador de los pecadores.
Es el centro de la civilización.
Él es incomparable.
Él es inigualable.
Él es la idea más noble en la literatura.
Él es la personalidad más elevada en la filosofía.
Él es el milagro de los tiempos.
Él es el único capaz de ser el suficiente salvador.
Me pregunto si ¿Lo conoces hoy?

Él da fuerza al débil.
Él se compadece y salva.
Él fortalece y sostiene.
Él cuida y guía.
Él sana a los enfermos.
Él limpia a los leprosos.
Él perdona a los pecadores.
Él libera a los deudores.
Él libra a los cautivos.
Él defiende al endeble (a los débiles).
Él bendice a los jóvenes.
Él sirve a los desafortunados.
Él estima a los ancianos.
Él recompensa a los diligentes.
Y embellece a los mansos.
¿Te pregunto si lo conoces?

Bueno…
Él es la clave del entendimiento.
Él es la fuente a la sabiduría.
Él es la puerta de la libertad.
Él es la senda de la paz.
Él es la calzada de la justicia.
Él es la carretera de la santidad.
Él es la entrada a la gloria.
¿Lo conoces?

Bien…
Su oficio en múltiple.
Su luz es sin igual.
Su bondad no tiene límite.
Su misericordia es para siempre.
Su amor nunca cambia.
Su palabra es suficiente.
Su gracia es basta.
Su reinado es justo.
Su yugo es fácil y su carga es ligera.

Cómo me gustaría poder describirlo.
Él es invencible.
Él es irresistible.
No lo puedes sacar de tu mente.
No lo puedes quitar de tu mano.
No puedes vivir más que Él.
Y no puedes vivir sin Él.

Los fariseos no lo soportaban
Pero se dieron cuenta que no lo podían parar.
Pilatos no encontró culpa en Él.
Herodes no lo pudo matar.
La muerte no pudo con Él.
El sepulcro no lo pudo detener.
Siiiiiiiiiiiiii
¡Ese es mi Rey!
¡Mi Rey!
S. M. Lockridge (1913-2000)

12 maneras

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Para pensar, orar, obrar y esperar…
12 MANERAS DE AMAR AL HIJO REBELDE

John Piper introduce estas 12 maneras de amar al hijo rebelde diciendo: «Mi hijo Abraham, quien habla con base en la sabiduría de la experiencia y las escrituras, ha escrito el siguiente artículo: Yo lo leí con lágrimas y risa. Le pregunté inmediatamente si yo podía compartirlo con la iglesia y la amplia comunidad cristiana. Él accedió, no hay alegría mayor que ver a sus hijos caminando en la verdad y expresarla bien.»

Reflexión de Abraham Piper:

Muchos padres están descorazonados y completamente perplejos debido a su escéptico hijo o hija. No tienen idea de las causas por las cuales su hijo, que criaron tan bien, toma esas horribles y destructoras decisiones. Yo nunca he sido uno de esos padres, he sido uno de tales hijos.
Debido a la experiencia, ofrezco estas sugerencias para ayudarle a solucionar esta situación de su hijo rebelde.

1. Guíalo hacia Cristo.
El problema real de tu hijo rebelde no son las drogas, sexo, cigarrillos, pornografía, pereza, crímenes, groserías, deseos, homosexualidad o pertenecer a una banda de rock. El problema real es que no ve a Jesús claramente.
Lo mejor que puedes hacer -y la única razón para considerar las siguientes 12 sugerencias- es mostrarles a Cristo. Este no es un proceso sencillo ni inmediato, porque los pecados en las vidas de ellos que tanto te mortifican y les destruye, solamente empezarán a desvanecerse cuando tus hijos vean a Jesús como él realmente es.

2. Ora por él o ella.
Solamente Dios puede salvar a tu hijo o hija, por lo tanto continúa orando y Dios se presentará ante ellos en una forma que ellos no podrán resistirse a adorarlo.

3. Acepta que algo anda mal.  Si tu hija rechaza a Jesús, no pretendas aparentar que todo está bien. Para cada hijo incrédulo, los detalles serán diferentes. Cada uno necesitará que sus padres les «lleguen» en formas únicas. Sin embargo, nunca será aceptable que dejes de intentar llegar a ellos. Si tu hijo es incrédulo, no lo ignores. Las vacaciones serán más fáciles, pero la eternidad no lo será.

4. No esperes a que ellos se parezcan a Jesucristo.
Si tu hijo no es cristiano, no actuará como tal. Sabes que ha abandonado la fe, por ende no esperes a que viva bajo las normas con las cuales lo educaste. Por ejemplo, podrías estar tentado a decir: “Yo sé que tu estás luchando por creer en Jesús, ¿pero podrías al menos admitir que desperdiciar cada día es pecado?” Si él está luchando por creer en Jesús, entonces no tendrá problema en admitir que emborracharse está mal. Está claro que tu quieres protegerlo pero su incredulidad es el problema más grave no el andar de fiesta. No importa cómo se manifieste la incredulidad de tu hijo en su comportamiento, debes enfocarte más en la enfermedad del corazón que en sus síntomas.

5. Dale la bienvenida a casa.
Como la preocupación más importante no son las acciones de tu hijo sino su corazón, no exijas demasiados requerimientos para que regrese a casa. Si tiene cierta voluntad de estar contigo, significa que Dios le está dando una oportunidad de guiarlo nuevamente hacia el amor de Jesús. Obviamente, existen momentos en los cuales los padres deben dar ultimátums como: “No regreses a esta casa si …” Pero esto no debería ser a menudo. No disminuyas la posibilidad de que una oportunidad de reencontrarte con tu hijo debido a demasiados requisitos.
Si tu hija huele a hierbas o a ceniza, limpia su chaqueta y cambia las sábanas cuando ella salga, pero déjala volver a casa.

Si descubres que tu hija está embarazada, cómprale ácido fólico, llévala al médico, protégela y sobre todo déjala que regrese a casa.

Si tu hijo está arruinado porque derrochó todo el dinero que le prestaste en mujeres y alcohol, perdónale su deuda así como tu has sido perdonado, no le des más dinero, pero déjelo que regrese a casa.

Si él ha estado fuera durante una semana por estar en la casa de su novia, pídele que no siga alejado y que regrese a casa.

6. Rogar es mejor que regañar. Sé moderado con tu decepción. Lo que realmente te preocupa es que tu hija se está destruyendo a sí misma y no que está violando las normas. Trata a tu hija de forma que esto quede claro.
Probablemente ella sea consciente -especialmente si fue criada como cristiana- que su comportamiento es incorrecto. Y ella realmente sabe lo que piensas. No necesita que lo resaltes. Ella necesita ver cómo reaccionas ante su mala conducta. Tu paciencia y esperanza le mostrarán que realmente confías en Jesús. Su propia conciencia la puede condenar. Los padres deberían actuar firme y amablemente, siempre con la esperanza de que su hijo regresará.

7. Conéctalo a creyentes que tengan mejor acceso que tú.
Hay ocasiones en que uno se distancia del hijo en dos niveles: geográfico y relacional. Si tu hijo rebelde vive lejos, trata de encontrar un creyente en el que confíes en esa zona y pídele que contacte a tu hijo. A tu hijo podrá parecerle estúpido u ofensivo, pero es necesario hacerlo -especialmente si el creyente en el que pensaste puede relacionarse con tu hijo en un modo en el que tú no lo has conseguido. Distancia en la relación también será un efecto secundario luego de alejarse de la fe, por tanto tu relación será frágil y deberías protegerla en la medida de lo posible.

Pero la reprensión aún es necesaria. Aquí es donde otro creyente que tenga acceso emocional a tu hijo puede ser muy útil. Si hay algún creyente en el cual tu hijo confía y tal vez disfruta su compañía, ese creyente tiene un medio excelente para decirle a tu hijo -en una forma a la que realmente ponga atención-que él se está portando como un idiota. Esto puede sonar duro, pero es algo importante que necesitamos periódicamente y las personas en las que confiamos son las únicas que pueden darnos una reprimenda y así la asumiremos como algo bueno. A muchos chicos rebeldes les gustaría oír que se están comportando como idiotas -y esto es raro que los padres puedan decirlo y sirva de algo- de tal forma que trata de mantener a otros cristianos en la vida de tus hijos.

8. Respeta a sus amigos. Podrán ser parte de las multitudes con las que tú nunca te relacionarías, pero ellos son los amigos de tu hijo. Respeta eso -incluso si la relación está fundamentada en el pecado. Realmente son malos para tu hijo. Pero él es malo para ellos también. No servirá de nada que digas abiertamente que ellos no son buenos para tu hijo.
Cuando tu hijo aparezca en una fiesta familiar con otra novia -una que en tu vida habías visto antes y que probablemente no volverás a ver- sé hospitalario. Ella también es una chica rebelde y necesita a Jesús.

9. Usa las nuevas tecnologías.
Agradece a Dios por la tecnología: permiten estar en comunicación permanente y sencilla con tus hijos. Cuando leas algo en la Biblia que te motive y ayude a amar a Jesús más intensamente, envíaselo a tu hijo. La mejor exhortación para ellos son los ejemplos positivos de la alegría de Cristo en tu propia vida.
No te estreses cuando estés escribiendo emails como si cada uno tuviese que ser especialmente poderoso; no decaigas, deja que el efecto de las bendiciones de Dios que a ti te ayudan lleguen a la bandeja de entrada de tu hijo. La palabra de Dios nunca se proclama en vano.

10. Invítalo a comer.
Si es posible, no limites la interacción con tu hijo a medios electrónicos. Reúnete con él cara a cara. Podrías pensar que la situación será estresante e incómoda, pero créeme que la situación de tu hijo es peor: está experimentando la misma incomodidad, pero combinada con la culpa.

De tal forma que si él está de acuerdo de reunirse contigo a comer, da gracias a Dios y usa esta oportunidad. Podrás sentirte hipócrita al hablar sobre su vida diaria, puesto que lo más importante para ti es su vida eterna, pero inténtalo de todas formas. Él necesita saber que te preocupas por todas sus cosas. Luego, antes de terminar la comida, ora para que Dios te dé sabiduría para preguntarle por su alma. No sabes como te responderá. ¿Puede que mueva sus ojos como haciéndote burlas? ¿Se enfadará y se irá? ¿O habrá Dios creado un efecto desde la última vez que hablasteis? No los sabrás hasta que lo intentes.

Nota para los padres que tienen hijos jóvenes: Dedica algunos momentos para salir a cenar con tus hijos. No solamente será beneficioso para él sino también, después de haber entrado en una etapa de rebeldía, le permitirá expresar sus
sentimientos libremente. Si un hijo tiene costumbre de salir a cenar con su padre cada sábado desde que era pequeño, será más difícil rechazar la invitación del padre, (incluso para los irreverentes de 19 años.)

11. Pon interés en sus asuntos
Si tu hija a propósito está rechazando a Cristo, entonces la forma en que ella pasa su tiempo probablemente te decepcionará. Sin embargo, si es posible encuentra el valor de sus intereses y motívala. Solías ir a verla actuar en la escuela cuando tenía 10 años; ¿qué puedes hacer ahora que tiene 20 años de edad para demostrarle que todavía te preocupas por ella? Jesús pasó momentos con recaudadores de impuestos y prostitutas y él no tenía ninguna relación familiar con ellos. Imita a Cristo siendo esa clase de padre al que no le importa ponerse unos tapones en los oídos e ir al club nocturno para ver actuar a su hija. Motívala y nunca dejes de orar para que empiece a usar sus dones para la gloria de Jesús en vez de la propia.

12. Guíalo hacia Jesucristo
Esto puede ser super estresante. Es lo más importante. Ninguna estrategia para alcanzar a tu hijo o hija durará mucho si el objetivo primordial no es ayudarles a conocer a Jesús.
No es que ellos vayan a ser buenos niños de nuevo; o que se vayan a cortar el cabello y comenzar a ducharse. No es que comience a gustarle la música clásica en vez de su favorita. No es que dejen de avergonzarte en tu estudio bíblico semanal. No es que cambien y ahora voten por un partido conservador en las próximas elecciones. Tampoco es que puedas dormir tranquilamente sabiendo que ellos no irán al infierno.

La razón más prioritaria de estas 12, de que ores por ellos, les recibas en casa, ruegues por ellos, les escribas correos o te intereses por sus asuntos es que sus ojos se abrirán a Cristo. Y no es que sea el único punto -Él es la única esperanza. Pero cuando vean las maravillas de Jesús, la satisfacción será algo completamente ditinto para ellos.
Cristo reemplazará la patética vanidad por el dinero o la alabanza del hombre o la altura o el orgasmo con que están arriesgando su eternidad en estos momentos. Solamente la gracia de Dios puede sacarlos de sus peligrosas acciones y unirlos a él con seguridad, cautivos pero satisfechos. Él lo hará posible, lo ha hecho con muchos. Ten fe y no desfallezcas.

Haz clic para acceder a 12_maneras_de_amar_al_hijo_rebelde.pdf

Cortesía de Bianka, con un toque editorial. 🙂

Romanos 4.4

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¿A QUIÉN SERVIRÉ?

Texto: Romanos 6:15-19

Idea central: Usa la libertad que Dios te ha dado para decidir sabiamente quién será tu señor… ¿Vivirás para servir a tus malos deseos o elegirás servir al Dios que te libertó?

Lecciones particulares:

— El hecho de que la ley ya no me obliga a obedecerle, el hecho de que Dios me ama incondicionalmente, no significa que yo puedo vivir como si Dios no existiese (v.15).

— La razón es simple (v.16a): cuando yo decido tomar mis facultades/habilidades y ponerlas a disposición de alguien, ¡yo estoy a merced de la voluntad de esa persona! Cuando yo pongo mi cuerpo a disposición de otro, ¡quien manda es el otro!
— Nuestra relación con nuestros deseos naturales (i.e. el pecado) y con los nuevos deseos en nosotros (i.e. la obediencia a Dios) funciona del mismo modo… O ponemos nuestros pensamientos, palabras y cuerpo a disposición de nuestros malos deseos y nos hacemos servidores del pecado, o los ponemos a disposición de los deseos del Espíritu y nos hacemos servidores de la obediencia. No podemos servir a dos señores (cf. Lucas 16:13).

—  Lo que cosecharemos será el fruto de a quién decidamos servir (v.16b): muerte, si servimos a la rebelión contra Dios; justicia, si servimos en sumisión a Dios. Nota qué tan estrecha es la relación entre injusticia y muerte, y justicia y vida: es tan estrecha que son términos intercambiables. Donde esté una, estará la otra; donde hay fuego, hay luz. Adicionalmente, nota que siempre sirves a alguien; incluso cuando “te sirves a ti mismo” no haces más que someterte a los deseos del pecado que están entrelazados con tu naturaleza caída.

—  Desde el punto de vista humano (v.19a), cuando éramos esclavos del pecado, Dios nos libertó a través de la iluminación con una verdad específica, lo cual nos permite tomar la decisión de negarnos a nuestros malos deseos y activamente someternos a Dios (vv.17,18).

    • Éramos esclavos del pecado → fuimos entregados a una doctrina específica → decidimos obedecer a Dios de corazón.
    •   Éramos esclavos del pecado → fuimos libertados del pecado → decidimos poner nuestros cuerpos bajo el servicio de la justicia.—  La realidad es que, incluso nuestra decisión, nuestra acción, es llevada a cabo por Dios (v.17, “gracias a Dios que [hicieron esto y aquello]”; cf. Romanos 9:14-24).

      Sin embargo, también es necesario considerar nuestra salvación en el plano puramente humano, pues somos débiles e incapaces de ver cómo la obra de Dios debe reflejarse en nuestra vida…

      Por tanto (v.19b):

  1. Considera de qué forma, con qué inventiva y con qué ánimo, ponías tu mente, palabras y acciones a disposición de tus deseos pecaminosos, con el fin de culminar el pecado.
  2. Toma tus recursos, todo tu ser, y con esa misma inventiva y ánimo ponlo ahora a disposición de la voluntad de Dios para llevar a cabo la santificación.
  3. Nota que cuando te haces siervo de la obediencia a Dios el resultado no es, simplemente, santidad (en contraposición a “iniquidad”, v.19b), sino santificación. En otras palabras, el mismo acto de someterte a la voluntad de Dios es el medio por el cual vas siendo purificado de tus malos deseos (el pecado que aún queda en ti). Míralo así: Antes servías a un señor y estás amoldado a sus hábitos…Ahora sirves a uno nuevo y mientras más te acates a su voluntad, más natural te será servirle y menos natural serán las acciones que hacías antes en el servicio anterior. Estás amoldándote a una nueva cultura, a una nueva naturaleza.

    Preguntas de introspección:

    Si examinaras tu vida en este momento, ¿a quién diría la evidencia que sirves? ¿Quién gobierna, realmente, tu vida? ¿Cuáles deseos son los que están presentes en tu mente en el díaa día? ¿Qué moldea tus decisiones, tus pensamientos, tus palabras, tus acciones? ¿En qué formas prácticas puedes expresar vivir en servicio a Dios en tu vida? ¿Qué estrategias puedes desarrollar para asegurarte de que le pones el mismo ánimo e inventiva al traerle alegría a Dios que el que le ponías al traerle alegría a tu vieja naturaleza?

    Historia sugerida:

    Zaqueo y su reacción al ser salvado, y la consecuente parábola de las minas (Lucas 19:1-27).

La princesa Margarita

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A MARGARITA DEBAYLE

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vió una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fué la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?»

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fuí a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad.»

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar.»

Y dice ella: «No hubo intento;
yo me fuí no sé por qué;
por las olas y en el viento
fuí a la estrella y la corté.»

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver.»

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí.»

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
Rubén Darío
(1867-1916)

cortesía de Bianka

🙂

Romanos 4.3

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UNA NUEVA IDENTIDAD LLEVA A UNA NUEVA VIDA

Texto: Romanos 6:12-14

Idea central: Podemos elegir no hacerle caso al pecado porque tenemos una relación viva con Dios que nos da todo lo que necesitamos y que seguirá fuerte sin importar qué hagamos.

Lecciones particulares: Si nuestra realidad interna es que hemos muerto al pecado y vivimos para Dios (v.11)…

  • Esa misma realidad también aplica a nuestro cuerpo físico: si Dios reina en nuestra alma, ¡nuestro cuerpo no puede estar gobernado por el pecado! (v.12a)
  • Sabemos quién reina en nosotros viendo a quién obedecemos. Si Dios realmente reina en nosotros, ¡no obedezcamos los malos deseos del pecado! (v.12b)

    Pero, ¿realmente podemos evitarlo? ¿No somos víctimas del pecado y sus malos deseos con que nos asedia?

  • Aunque en un sentido muy real somos víctimas del pecado y sus consecuencias, no perdamos de vista que tenemos un rol activo: ¡Dios nos llama a impedir que el pecado reine (v.12a) y a elegir a quién le ofrecemos nuestro cuerpo (v.13)!
  • Por tanto, vistámonos de coraje y neguémonos a ofrecer nuestro cuerpo para llevar a cabo la iniquidad que el pecado propone, sus malos deseos (v.13a).
  • Además, vistámonos de honor y activamente entreguémonos completamente a Dios, como quienes pueden relacionarse con Él (v.13b), y pongamos a su disposición nuestro cuerpo para hacer visible su justicia, sus buenos deseos (v.13c).

— Asegúrate no solo de protegerte contra los malos deseos del pecado, sino también de prepararte para servir los buenos deseos de Dios. La posibilidad de un punto medio, en el que no hacer ni mal ni bien, dejó de existir en el momento en que tú empezaste a existir.

¿Puedo realmente tomar esta decisión? ¿Puedo, realmente, optar por no pecar? ¿Puedo elegir servir a Dios?

— ¡Sí! Si estás en Cristo, el pecado no tiene cómo obligarte a obedecer sus malos deseos (v.14a).

¿Cómo puedo estar seguro de esto?

— El pecado no tiene poder, sino que toma poder de la ley moral de Dios (cf. Romanos 7:7-11).
— Cuando moriste con Cristo, dejaste de estar bajo el poder de la ley (v.14b): ya no vives bajo un sistema que te paga en base a tus méritos y en el que tu motivación a hacer lo bueno es, puramente, cumplir con lo que te toca.
— En cambio, al morir con Cristo, empezaste a vivir bajo la gracia (v.14b), recibiendo bendiciones de Dios independientemente de tus méritos, simplemente porque Dios te amó tanto que quiso dártelas.

Preguntas de introspección:

¿Cuál es la realidad de tu vida para Dios? ¿Es, realmente, Dios el Dueño y Señor de tu vida? ¿Permites que la realidad interna de tu conversión fluya hacia afuera y tenga efecto en las decisiones, palabras y acciones con las que manejas tu cuerpo? ¿Eres consciente del rol activo que juegas en este proceso? ¿Has buscado formas para evitar ofrecer tu cuerpo al pecado (cambiar hábitos, estilo de vida, compañeros…)? ¿Has buscado formas para activamente ofrecer tu cuerpo a Dios? ¿Has meditado en los efectos que tiene tu relación con Dios sobre tu relación con el pecado? ¿Por qué obedeces a Dios, por mandamiento solamente o porque estás en una relación con Él y le amas? ¿Eres consciente de que Él te ama en gracia, aunque falles, incluso si no lo mereces?

Historia sugerida: Analogía del árbol bueno y el árbol malo (Mateo 7:13-23).

La muralla

Estándar

Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Ay,
una muralla que vaya
desde la playa
hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte.

-¡Tun tun!
– ¿Quién es?
– Una rosa y un clavel…
-¡Abre la muralla!

-¡Tun tun!
– ¿Quién es?
– El sable del coronel…
-¡Cierra la muralla!

-¡Tun tun!
– ¿Quién es?
– La paloma y el laurel…
-¡Abre la muralla!

Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla…

Alcemos una muralla
juntando todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.

Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte…

Nicolás Guillén
(Cuba, 1902-1989)