Coleóptero
EstándarUn paseóptero en helicóptero
a la islóptera de Cococópteros,
organisóptero un coleóptero.
Entran todópteros apretandóptero
y volandóptero van con ruidóptero,
los resongópteros muelonedópteros
testarudópteros
cascaridópteros…
Clarisa Ruiz
(Colombia)
Romanos 4.18
EstándarÉL INTERCEDE POR MÍ
Texto: Romanos 8:26,27
Idea central: Cuando oramos de acuerdo a nuestros propios deseos no oramos como debiéramos. El Espíritu, entonces, ora por nosotros e intercede amorosamente de acuerdo a la sabia voluntad de Dios.
Lecciones particulares:
Si nuestra esperanza no está en lo que nos rodea y podemos ver, entonces podemos vivir pacientemente, aunque no tengamos cosas que nos gustaría tener o sucedan cosas que no nos gustaría que sucediesen (v.25).
— La realidad, no obstante, es que somos débiles (v.26a) y, en lugar de esperar con paciencia, convertimos las cosas de este mundo en nuestra esperanza (cf. v.25a).
— Esto se revela en cómo oramos (v.26b), pues no pedimos o agradecemos de acuerdo a la voluntad de Dios (v.27b), sino de acuerdo a lo opuesto (cf. Lucas 22:42), de acuerdo a nuestra terca voluntad egoísta (i.e. de acuerdo a nuestros deseos y a lo que sentimos). En otras palabras, incluso cuando oramos a Dios encontramos la manera de poner la esperanza en las cosas que vemos y deseamos aquí (v.25): un mejor trabajo, una mejor vida, una mejor relación, una mejor salud…
Sin embargo, hay esperanza:
— El Espíritu que nos guía (v.14), el Espíritu que nos hace hijos de Dios (v.15), el Espíritu que nos habla paz (v.16), el Espíritu que nos hace probar las delicias de Dios (v.23), ese mismo Espíritu viene en nuestra ayuda cuando sucumbimos a la debilidad y no oramos como debiéramos (v.26a).
— La forma en que el Espíritu ayuda no es convenciendo a Dios que nos dé lo que pedimos de acuerdo a nuestros deseos y sentimientos (cf. Santiago 4:3): ¡Él no “maquilla” nuestras oraciones! Más bien, la forma en que Él nos ayuda es haciendo Él mismo sus propias oraciones por nosotros (vv.26c,27b); oraciones de acuerdo a la voluntad de Dios.
— Las oraciones que el Espíritu hace por nosotros no son el resultado de un cálculo frío que no nos toma en cuenta. Antes bien, son el resultado de una profunda sabiduría (v.27b; cf. Proverbios 2:6) que ha sido moldeada por un amor que no puede ser descrito con palabras humanas (vv. 26c,27a).
Preguntas de introspección:
¿Qué cosas ocupan la mayor parte de tus oraciones? ¿Qué revela la forma en que pides a Dios acerca de tus prioridades? ¿Cuáles son las motivaciones por las que pides/agradeces a Dios las cosas que pides/agradeces? ¿Revela la forma en la que oras que confías en Dios, o que tu corazón espera en las cosas de este mundo (cf. Mateo 6:25-34)?
¿Aprecias el amor de Dios en que, en lugar de desecharte y no darte nada por no orar como debieras, Él somete oraciones válidas en tu lugar? ¿Aprecias su amor en que Él pide para ti de acuerdo a su sabiduría y no de acuerdo a tus deseos “medalaganarios”?
¿De qué formas prácticas puedes asegurarte de que trabajas con el Espíritu y no contra el Espíritu en este aspecto de tu santificación? ¿Cómo puedes, en tu vida diaria, cultivar un corazón y una mente que genere oraciones más parecidas a las del Espíritu (i.e. de acuerdo a la voluntad de Dios)?
¿Cómo puedes lograr que “hágase tu voluntad, no la mía” sea una verdad que fluya de tu corazón, tu sentimiento real, en lugar de una coletilla hipócrita que agregas al final de tus oraciones carnales?
Historia sugerida: Historia de Pablo y su aguijón en la carne (2 Corintios 12:7-10).
Santiago 1
EstándarSalmo 119:18 “Abre mis ojos, para que vea las maravillas de tu ley.”
Que Dios nos de ojos para ver lo que El tiene para nosotras en este libro.
Confiesa a El cualquier pecado que pudiera nublar tu vista de la verdad.
Agradece que Su Palabra otorga esperanza (Romanos 15:1) y que es fuente de deleite para aquellos que le aman (Salmo 119:14). Da gracias a Dios por el enorme regalo de Su testimonio y de Sus estatutos.
- ¿Quién escribió el libro de Santiago?
2. ¿Cuándo fue escrito?
3. ¿A quién fue escrito?
4. ¿Cuál es su estilo literario?
5. ¿Cuál es el tema central del libro?
¡A estudiar! 🙂
© 2013 Jennifer Wilkin. Traducción autorizada al Ministerio de Damas, IBG. Enero 2016.
CARTA A LAS JOVENES DE LA IGLESIA
EstándarCómo quisiera estar con ustedes en mi terraza, con un vaso de té frío y conversar sobre Tito. Hay tantas cosas que quisiera decirles, cosas que ojalá hubiera sabido a esa edad. Pero hoy hablemos solo de por qué es importante tomar en serio el mandato de Tito 2:3-5
Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.
Andaba en los ’40 cuando empecé a notar la belleza de este imperativo bíblico. Como esposa de un pastor joven, mi arrogancia espiritual no me permitía valorar a las mujeres mayores en mi vida. Juzgaba su espiritualidad según mis estándares y, la verdad, no reconocía su obediencia quieta, estable, durante décadas, tanto en tiempos de regocijo como de tristeza.
Yo no tomaba en serio Tito 2 así que perdí una de las más ricas provisiones de gracia divina para mi crecimiento en la gracia. Mi tristeza sobre mi pecado y pérdida solo es eclipsada hoy por la maravillosa paciencia y el amor de Dios por esta hija llena de orgullo.
Es un regalo maravilloso que ahora, en mis ‘70s, me hayan invitado a compartir mi aventura de Tito 2 con ustedes. Nunca fue un viaje solitario. Mis convicciones y compromisos nacieron en el contexto de una iglesia que predica sana doctrina. El Señor usó a mi esposo y otros líderes de la iglesia, a muchas mujeres y a dos eventos particulares para modelar la trayectoria de esta jornada.
El primer evento sucedió hace casi 30 años cuando me nombraron Directora del Ministerio de Damas de la Iglesia Presbiteriana en Estados Unidos. Bien pronto me dí cuenta que los recursos eran muy escasos para navegar en medio de la confusión de lo que ha de ser y hacer un ministerio de mujeres, así que al investigar la Palabra de Dios aterricé en Tito 2:3-5.
Lentamente, la idea capturó mi mente; pero mis ideas eran bien minimalistas. Lo que quería era desarrollar un plan para juntar mujeres jóvenes y mayores y terminar con el asunto. Pero al orar sobre el pasaje, acabé orando sobre el capítulo, luego sobre la carta entera y luego sobre la Biblia entera. Dice el Catecismo de Westminster que “las Escrituras manifiestan por sí mismas ser la Palabra de Dios… por el consentimiento de todas sus partes, y la visión del todo, que es dar toda gloria a Dios.”
Tener “la visión del todo” me ayudó a entender con más claridad, intensificó mi pasión por Tito 2 y pude ver esta responsabilidad del pacto familiar dentro de la gran historia de la redención.
Eva significa “dadora de vida.” No me parece que este calificativo sea puramente biológico. La vida de Cristo en nosotras capacita para que seamos dadoras de vida, no succionadoras, en cada relación, cada circunstancia, cada temporada de vida. Su gracia nos apodera para nutrir vidas de pacto -vidas basadas en las infalibles promesas de Dios en Cristo- en nuestros hogares, iglesias, vecindarios y lugares de trabajo.
El problema es que en un mundo caído luego preguntamos igual que Caín “¿soy yo acaso guarda de mi hermano?” Necesitamos ser discipuladas en la Palabra de Dios, exactamente el mandato del Señor Jesús a su iglesia.
Tito 2:3-5 hace el mandato género-específico. Tito 2 es más que un sistema para emparejar mujeres de diferentes generaciones. Tito 2 es acerca de ser guarda de mi hermana y discipular para vivir para la gloria de Dios de acuerdo a Su Palabra. Tito 2 es parte de la obediencia eclesiástica a la Gran Comisión. Tito 2 es ser dadoras de vida. O sea que al renovar mi mente y notar la magnitud del mandato el Señor me preparó para el siguiente paso.
El segundo evento fue el llamado que mi esposo recibió a servir en una iglesia con una rica mezcla generacional de gente piadosa. Tito 2 se convirtió en algo intensamente personal y práctico. Muchas veces me pregunté si era una mujer mayor o si era una mujer joven.
En lugar de desilusionarme porque las mayores carecían de liderazgo, decidí escucharlas. Les pedí compartir sus historias, que nos dijeran lo que les habría gustado saber a nuestra edad, nos contaran de sus versos bíblicos e himnos favoritos.
Pronto, mujeres jóvenes y mayores andaban juntas, conociéndose, amándose, aprendiendo unas de otras mientras discutían aplicaciones de la Palabra de Dios y oraban juntas. Nos dimos cuenta que cada una era mujer joven y mayor al mismo tiempo; que había una vibrante mutualidad al aprender y nutrir la fe de unas y otras.
La descripción de Pablo de esta clase de discipulado es profunda, eternal:
Más bien demostramos ser benignos entre vosotros, como una madre que cría con ternura a sus propios hijos. Teniendo así un gran afecto por vosotros, nos hemos complacido en impartiros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas, pues llegasteis a sernos muy amados (1 Tesalonicenses 2:7-8).
Este discipulado es educador, relacionador, transformador. Las mujeres necesitamos mujeres maduras que enseñen “lo que es bueno” de acuerdo a la Palabra de Dios. Necesitamos aprender las bases teológicas de nuestro diseño creador, nuestro papel en el hogar y en la iglesia, nuestro llamado a ser dadoras de vida en cada rol y etapa que estemos. Necesitamos mujeres que compartan su vida y entrenen a cómo vivir la vida cristiana -cómo amar a otros, cómo cuidar la familia, cómo cultivar comunidades, cómo trabajar productivamente, cómo extender compasión de acuerdo a la Palabra de Dios. Necesitamos mujeres piadosas que oren y de continuo puntualicen la suficiencia de la Escritura para transformarnos en dadoras de vida.
Tito 2:3-5 es una maternidad. No tiene que ser biológica. Algunas de las mejores madres espirituales que conozco nunca han parido hijos biológicos. Lo que sí debemos notar es que ser madre es costoso. Es sacrificial.
De modo que la primera pregunta es ¿por qué? ¿Por qué haría una mujer esta clase de inversión?
Si la motivación es culpa, realización personal, entusiasmo por un nuevo programa o ministerio…estamos perdidas.
Pablo nos enseña la única razón razonable para obedecer:
Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús (Tito 2:11-13)
El evangelio es la única motivación que incentiva a una vida de obediencia: el Señor Jesús apareció en gracia y aparecerá en gloria. Mientras tanto hagamos discípulos.
Y Pablo es bien rápido para asegurarnos que el poder es del evangelio, no de nuestra capacidad de persuadir:
aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús quien se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO PARA POSESION SUYA, celoso de buenas obras (Tito 2:13-14)
Jesucristo es quien redime y purifica. Cuándo y cómo responderá una mujer es trabajo de la gracia de Dios. Pero si responde o no responde, de todos modos Dios hará en mí su obra purificadora y redentora al compartir el evangelio y mi vida con otros.
No es mi historia; es la historia de la gracia de Dios. Mi tardía respuesta a Tito 2 fue parte del plan soberano de Dios para mí, quizás para darme una pasión de urgirte a que no pierdas ninguna oportunidad de convertirte en una mujer involucrada en discipular relaciones con otras mujeres.
Mi querida amiga, no conozco tu cara o tu nombre, pero si confías en Dios para tu salvación, eres mi hija espiritual porque Dios te adoptó en nuestra familia. Y por ello,
Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros…por vuestra participación en el evangelio…estando convencido precisamente de esto:que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.
Es justo que yo sienta esto acerca de todos vosotros, porque os llevo en el corazón, pues tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia (Filipenses 1:3-7).
Tomado de «Older and Younger: Taking Titus Seriously» by Susan Hunt and Kristie Anyabwile in Word-Filled Women’s Ministry: Loving and Serving the Church edited by Gloria Furman and Kathleen B. Nielson, © 2015, pp. 158-170. Used by permission of Crossway, a publishing ministry of Good News Publishers, Wheaton, IL 60187, http://www.crossway.org.
DESEOS
EstándarTe deseo, primero, que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven
no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste. No todo el año sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa
y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo,
que existen, y que te rodean,
seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro
alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esa manera, sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti y digas
«Esto es mío»
sólo para que quede claro
quien es el dueño de quién.
Te deseo también
que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte y sufrir
sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer;
y que siendo mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar
no tengo más nada que desearte.
Víctor Hugo
(Francia, 1802 – 1885)
Cortesía de Anix, 🙂
Alcachofa
EstándarUna alcachofa
emperifollada
y algo rechoncha
dio un paseo
en olla express
y a su llegada
a la ensalada
dio un suspiro
y se deshojó.
Con gran frescura
Doña Alcachofa
quedó desnuda
y todos vieron
su corazón.
“¡Qué cosa tierna,
qué suavidad!”
dijo la dueña
de aquel lugar,
y las arvejas,
las habichuelas,
los pepinillos
y la lechuga,
más bien celosos,
dictaminaron:
-“¡Se va a resfriar!”
Clarisa Ruiz
(Colombia)
Educar
EstándarEducar es lo mismo
que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar…
…y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras,
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos,
seguirá nuestra bandera
enarbolada.
Gabriel Celaya
Cortesía de Bianka, 🙂
Romanos 4.17
Estándar¡TODAVÍA FALTA MUCHO POR HACER!
Texto: Romanos 8:18-25
Idea central: Todo el dolor que vemos en el mundo es el equivalente visible de toda la gloria invisible que se perdió con el pecado. Toda esa gloria aún está por venir y saber eso nos capacita para sufrir con Cristo hoy, aunque signifique negarnos a las cosas de este mundo.
Lecciones particulares:
Seremos glorificados con Cristo si seguimos al Espíritu no solo cuando todo va bien, sino también cuando el camino trae dolor (v.17). Pero, ¿vale la pena contentarnos con lo que Dios nos dé, en lugar de luchar por seguir nuestro propio camino?
— Sí, porque la gloria que Dios tiene reservada para mostrar a sus hijos hace que cualquier sufrimiento que tengamos o cualquier cosa que dejemos de obtener sea insignificante (v.18).
¿Cómo sé que esa gloria realmente será tan espectacular como Dios quiere que creamos?
— La libertad de la gloria de los hijos de Dios es la antítesis de la esclavitud a la corrupción del pecado (v.21). Cuando el pecado entró al mundo y corrompió la Creación, esto no activó un gatillo de maldición automática, ni tampoco fue la decisión de la Creación misma (v.20a). Más bien, la maldición que sobrevino fue el resultado de una decisión calculada de parte de Dios (v.20b), de manera que el contraste hiciera claramente la diferencia entre vivir en esclavitud a la corrupción y vivir en la libertad de la gloria de Dios (v.20b).
— Así, todo el dolor que vemos en la Creación a nuestro alrededor – la extinción de especies, las sequías, los desastres naturales, las hambrunas, las enfermedades… – es evidencia visible de lo mucho que se ha perdido (v.22). En otras palabras, lo profundo del dolor en la Creación está diseñado para que podamos apreciar lo inmensurable de la gloria que está por venir (v.19): viendo el agujero podemos estimar el tamaño de la pelota.
— Más aún, si realmente tenemos al Espíritu de Dios (v.23a), nosotros también hemos tenido un “gustico”, una “probadita” de lo que es la realidad espiritual de gloria. Esto hace que también sintamos la “penita”, el anhelo por ese “algo” mejor… Por la consumación final de todo y la redención de nuestro cuerpo (v.23).
Ahora bien…
— La razón por la cual todavía tenemos esta “penita” en el corazón es precisamente porque todo lo que tenemos o que pudiéramos tener no es esa gloria suprema que explica el sufrimiento del mundo (v.24). Si lo fuera, entonces, ¿por qué esperar algo más?
— Ahora, si realmente estamos esperando, si realmente sabemos que la gloria no es este mundo, entonces no viviremos enfocados en obtener la vida perfecta, sin sufrimiento, completamente “realizada” y exitosa. Más bien, si realmente estamos esperando, podremos esperar con paciencia, dispuestos a sufrir con Cristo si es necesario (v.17), pues sabemos que lo mejor aún está por venir (v.18).
Preguntas de introspección:
¿Qué tan sensible eres al dolor que te rodea? Si el sufrimiento de la Creación es tan profundo que apunta a la gloria por venir, ¿tienes un corazón tierno que se duele y compadece de ella, o estás tan endurecido que no te das cuenta o, peor, no le das importancia?
¿En qué maneras puedes mostrar un corazón como el de tu Padre en los cielos, que cuida hasta el más pequeño de los pajarillos del campo? ¿Cuál es tu círculo de influencia sobre el que Dios te ha dado responsabilidad?
Al ver el dolor a tu alrededor, ¿es tu corazón cínico, quejón, que huye de la responsabilidad, o tienes un corazón amoroso y valiente?
¿Qué mundo es el que llena los ojos de tu mente? ¿Cuáles son aquellas cosas, relaciones o situaciones específicas que deseas tanto que hacen que tu vista se enfoque aquí?
¿Te das cuenta de la relación que existe entre tu sensibilidad al dolor a tu alrededor y la claridad de tu fe? ¿De qué formas prácticas el dolor que ves en la Creación puede ayudarte a mantener tu vista enfocada en la gloria por venir? ¿Cómo puedes vivir con los ojos puestos en la gloria venidera, pero sin hacerte insensible al sufrimiento a tu alrededor?
Historia sugerida: Selección de las historias de los héroes de la fe (Hebreos 11).
Paradoja
Estándar«La dolorosa tensión entre lo que la iglesia proclama ser y lo que parece ser; entre el ideal divino y la realidad humana; entre charlas románticas acerca de «la esposa de Cristo» y la nada romántica, fea, impía y contenciosa comunidad cristiana que sabemos que somos.
Es la tensión entre nuestro destino final glorioso en los cielos y nuestra presente y, a menudo, nada gloriosa ejecución diaria. Esta es la ambigüedad de la iglesia.»
John Stott, Paradox of the local church. Citado por Cindy Cochrum en Word-Filled Women’s Ministry. Ed Crossway, 2015, pp.97