Romanos 5.20

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DETÉNTE 

Romanos 11:33-36

Considera la profundidad de las riquezas de Dios.
Considera cómo todo el universo está a su disposición.

Considera cómo todo hombre le pertenece.
Considera cómo nadie puede detener su mano.
Considera cómo su misericordia nunca se acaba.
Considera cómo crea todo cuanto le place, incluyendo luz de la oscuridad.

Considera la profundidad de la sabiduría de Dios.
Considera cómo ha planificado tu salvación.
Considera cómo ha provisto un camino en la oscuridad.
Considera cómo ha eliminado la posibilidad de jactancia.
Considera cómo ha roto las cadenas de tu pecado.
Considera cómo te ha unido a su familia.
Considera cómo ha creado una familia echando fuera nuestras enemistades naturales.

Considera la profundidad del conocimiento de Dios.

Considera cómo te conoció desde antes de la fundación del mundo.

Considera cómo conoce cada engranaje de nuestro corazón.

Considera cómo conoce toda su Creación.
Considera cómo conoce tus gemidos más profundos.

Considera cómo sabe tus necesidades.

Y considera que todo lo que sabes de Él no es más que el borde de su manto, su sombra en el camino.

Pues, ¿quién ha conocido la vastedad del conocimiento del Señor?

O, ¿quién le ha dado consejos que incrementen su sabiduría?

O, ¿quién ha contribuido a la riqueza de Dios?

… Nadie.

Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas.

¡A Él sea la gloria para siempre!

¡Amén!

Romanos 5.19

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UN SOLO CUERPO

Texto: Romanos 11:30-32

Idea central: A través de la historia de salvación la intención de Dios no es simplemente salvar diferentes grupos de personas… Dios ha hecho que en el punto más crucial de nuestra eternidad podamos depender y agradecerle a Él y a nuestro prójimo por encima de nosotros mismos.

Lecciones particulares: Ahora, ¿por qué Dios hizo todo esto si a fin de cuentas tenía planeado salvar todo el pueblo de Israel? ¿Por qué no simplemente mantenerlos sin caer en desobediencia?

— Cuando nosotros estábamos apartados de Dios, Él nos amó y nos mostró misericordia (v.30).

— Ahora que el pueblo de Israel no se ha sometido a la justicia de Dios, sino que ha sido desobediente, Dios aún le ama y ha determinado que le mostrará misericordia (v.31).

— Dios permitió que todos fuéramos esclavos de nuestra desobediencia, de nuestra idolatría del yo, para que todos fuéramos salvos por gracia (v.32). Más aún, de esta manera, Dios ha entrelazado las historias de su pueblo escogido, Israel, y el resto del mundo. Todos somos salvos por gracia y ninguno de los dos grupos puede enorgullecerse sobre el otro. Sin embargo, al mismo tiempo, Dios ha entrelazado nuestra salvación con la de los israelitas de manera que una depende de la otra (vv.30,31). Dios no solo ha quitado los muros de separación, sino que ha creado de los dos un solo cuerpo (cf. Efesios 2:14-18).

— En otras palabras, es a través de la misericordia que hemos recibido en el evangelio que Dios cumplirá su promesa de salvación a Israel (v.31b): es a través de Cristo y de la predicación de su iglesia.

Preguntas de introspección: ¿Cuándo fue la última vez en que meditaste en lo apartado que estabas de Dios? ¿Cómo puede recordar tu antigua vida ayudarte en tu caminar con Dios? ¿Cómo puede ayudarte en tu relación con tu prójimo que está a tu lado? ¿Cómo puede ayudarte en tu relación con el pueblo judío?

¿Qué te enseña la manera en que Dios ha tratado con el pueblo de Israel acerca de Su carácter? De acuerdo a lo que conoces de las Escrituras, ¿por qué crees que Dios ha planificado todo de manera que nuestra salvación esté entrelazada con la de los judíos y viceversa? ¿Cómo el hecho de haber sido pecadores y luego salvos por gracia, dependiendo de otras personas, nos enseña a amar en verdad?

Historia sugerida: Historia de la salvación de Cornelio, el primero de los gentiles (Hechos 11:1-18).

Romanos 5.18

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UN DÍA EL LIBERTADOR VENDRÁ

Texto: Romanos 11:25-29

Idea central: Aunque hoy los judíos no se sometan a la justicia de Dios, sino que busquen la suya propia, esto no será siempre así. Cuando los gentiles hayan sido todos salvos, Dios traerá salvación a la nación completa de Israel: todo israelita que esté vivo en ese momento será salvo.

 

Lecciones particulares:

¿Tiene algún propósito pensar de esta manera acerca de los israelitas?

—  No todo el que es israelita ha sido endurecido, sino que el endurecimiento de Israel es parcial (v.25b). En otras palabras, aunque muchos judíos nunca lleguen a conocer a Dios, sí habrán judíos que acepten el evangelio por medio de la predicación.

—  En este momento, el pueblo de Israel es característicamente enemigo del evangelio (v.28a). Sin embargo, la realidad es que Dios ama al pueblo de Israel por el pacto que hizo con los patriarcas (v.28b)…¡Dios no olvida ni se “echa pa’trás”! (v.29; cf. v.16).

—  El endurecimiento parcial de Israel continuará hasta que todos los elegidos no-judíos hayan sido salvos (v.25c). A su debido tiempo, llegará un día en que todo judío que esté vivo será salvo (v.26a): ese día Dios consumará su promesa de salvación a los judíos (vv.26b,27).

—  Es importante conocer estas verdades porque nos recuerdan que el favor y amor de Dios no vienen porque seamos sabios y meritorios (v.25a), sino porque Dios es un Dios de misericordia (v.32; cf. Sal. 145:8,9).

Preguntas de introspección: ¿Cuál es tu actitud respecto a la salvación del pueblo judío? ¿Eres indiferente y asumes que están tan cegados por su religión que están más allá de toda esperanza? ¿En qué formas prácticas buscas ser los pies y las manos de tu Señor, quien continúa amando a Israel?

¿De qué otras formas pudieras contribuir con tu tiempo, energía y/o recursos para llevar a cabo la voluntad de Dios para con Israel? ¿En qué formas eres sabio en tu propia opinión al considerar tu salvación y la de otros? ¿De qué formas tratas de alcanzar a aquellos que no conocen a Dios y que están alrededor de ti? ¿Tomas tiempo para idear estrategias o eres pasivo? ¿Cómo crees que Dios te ve (en relación al don de la salvación), como el siervo el que planificó cómo invertir, o como el siervo infiel pasivo?

Historia sugerida: Profecía de la niña infiel (Ezequiel 16:1-21; 38-43; 59-63)

Romanos 5.17

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TEMOR Y GRATITUD

Texto: Romanos 11:17-24

Idea central: Al pensar en los judíos o personas que se hayan apartado de Dios, nuestra reacción no debiera ser de orgullo, pensando que somos mejores que ellos, sino de reflexión, autoexamen, y gratitud.

Lecciones particulares: Si estamos bajo el Nuevo Pacto, siguiendo el Nuevo Testamento, en un nuevo pueblo… ¿Para qué darle mente a un pueblo que sabemos está bajo el juicio de Dios? ¿Debieran importarme los judíos (especialmente si no conozco ninguno)?

— Es cierto que parte de los judíos fueron cortados del pueblo espiritual de Dios y que nosotros, que “no éramos pueblo” (cf. Romanos 10:19), somos contados como descendencia de Abraham (cf. Ro. 2:28,29), pero esto no es excusa para enorgullecernos (vv.17,18a). Recuerda, la única diferencia entre ellos y tú es su incredulidad y la fe que tienes en Dios (vv.19,20a).

— No te enorgullezcas ni eches a un lado a los judíos (como platos de segunda mesa o reliquias del pasado), pues nuestra relación con Dios no sustenta la salvación de los santos del Antiguo Testamento, pero la relación de Abraham con Dios es la raíz de la que proviene nuestra salvación (v.18b; cf. Ro. 4:16,22-25).

— En lugar de motivarnos al orgullo, cuando pensemos en los judíos y su caída, debiéramos ser motivados a dos reacciones: 1. Humildad y sobriedad (v.20b), sabiendo que Dios no hace acepción de personas (v.22; cf. Ro. 2:11) y que, si nos enorgullecemos como ellos, seremos cortados por igual (v.21). Esto no significa que un electo pudiera llegar a ser “de-seleccionado” y perder su salvación, sino que “por sus frutos los conoceréis” y “árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego” (Mateo 7:16-23). [Ver Lecciones 4.4 y 4.12]. 2. Gratitud, considerando la gracia de Dios, quien nos injertó en su pueblo aunque no le buscábamos, ni le conocíamos, ni nos interesaba (v.22; cf. Ro. 10:19,20).

— Más aún, no te enorgullezcas contra los judíos porque, si Dios quiere, así como produjo fe en nosotros, también es capaz de producir fe en ellos, haciéndolos otra vez parte de su pueblo escogido (vv.23,24).

Preguntas de introspección:

¿Cuál es tu opinión de los judíos contemporáneos, como individuos y como nación? ¿Cuáles son tus sentimientos hacia ellos? ¿Qué te indican tu opinión y sentimientos (o ausencia de ellos) acerca de la actitud de tu corazón y tu percepción de tu elección? ¿Cómo puede una apreciación bíblica del pueblo judío permitirte apreciar las riquezasdel Antiguo Testamento (las promesas, el carácter de Dios…)? ¿Cómo puedes asegurarte de no entumecerte y olvidarte de los judíos que viven hoy? ¿Cómo puedes aportar consistentemente para su salvación?

¿Dónde están tus ojos cuando consideras la caída de grupos que antes seguían a Dios (e.g. los judíos, la iglesia católica, un sinnúmero de denominaciones e iglesias protestantes…)?

¿Dónde están tus ojos cuando consideras la caída de hombres que una vez fueron considerados santos? ¿Te enfocas en sus fallas y tus virtudes, o “pones tu barba en remojo” y reconoces la misericordia de Dios? ¿Por qué es importarte lidiar con el orgullo que pudiera surgir en nuestros corazones al compararnos con personas que han caído? Si hay orgullo en nuestro corazón, ¿permanecemos, realmente, en “la bondad (la gracia) de Dios – o estamos pensando en nuestros méritos?

Historia sugerida: 

Historia de Jonás y su opinión de Nínive (Jonás 4); parábola del hermano mayor del hijo pródigo (Lucas 15:25-32).

Romanos 5.16

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EN PROVIDENCIAS DIFÍCILES, ÉL PERMANECE FIEL

Texto: Romanos 11:11-16

Idea central: Dios no desecha para siempre ni castiga sin misericordia: su placer no está en herir (cf. Lamentaciones 3:31-33). Más bien, su propósito siempre es bueno y de bendición para los hijos de los hombres, y Él no olvida su pacto.

Lecciones particulares: Ahora, ¿por qué endureció Dios a Israel? ¿Fue que “cogió un pique” con ellos y los endureció para poder destruirlos tranquilamente? (v.11a)

— ¡No!, sino que Dios permitió que Israel se descarriara para que, a través del acto de provocarles a celos (cf. Romanos 10:19), la salvación y elección llegara al resto del mundo.

— La caída de Israel significó bendición para el resto de la humanidad (v.12a), reconciliación del mundo con Dios (v.15a). Sin embargo, esto no significa que ellos están excluidos definitivamente (v.15b; cf. vv.1-6).

— De hecho, el día en que suceda la readmisión colectiva de la nación de Israel, habrá una bendición mucho más grande para el mundo (v.12b; cf. vv.25-27), tanto que es como el producir vida de entre los muertos (v.15b).

— Sabemos que ocurrirá esta re-admisión del Israel colectivo porque Dios es el: la infidelidad de Israel no anula su intención original (cf. 2 Timoteo 2:13). Si Dios separó a Abraham, la raíz, para sí, dándole promesa de comunión, un día Él completará lo que comenzó (v.16).

— Nuestro pensamiento y nuestras acciones, por tanto, para con los judíos, aunque no tratemos con ellos directamente, deben tener la finalidad de producir en ellos el deseo de tener una relación con Dios como la que nosotros tenemos, de modo que también sean salvos (v.14).

Preguntas de introspección: ¿Cómo el estudio de este caso puede ayudarnos a procesar eventos como el nazismo, en los que el pecado corre rampante? ¿Cómo puede ayudarnos a entender el propósito de Dios al permitir que otras personas (incluyendo cristianos) pequen contra mí? ¿Cuál debe ser mi actitud y reacción, entonces, cuando me encuentre en una de esas circunstancias? ¿Cómo debo pensar de Dios al considerar estos temas? (Ver Romanos 9:14-26)

Cuando piensas en los judíos, ¿qué ideas y sentimientos hay en tu corazón? ¿Cómo cultivas un corazón similar al de Dios para con ellos? ¿En qué maneras prácticas puedes cultivar tu relación con Dios como para que un judío, quien tiene la ley y el linaje, diga “Wow… Ojalá yo pudiera tener eso”? ¿En qué maneras puedes vivir de tal modo que un judío vea tu vida y diga “Wow…Ojalá yo pudiera caminar con Dios en esa santidad”?

Historia sugerid: Historia de José y la provisión de Dios (Génesis 37:14-28; 41:38-44; 45:1-8; 50:18-21).

Romanos 5.16

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EN PROVIDENCIAS DIFÍCILES, ÉL PERMANECE FIEL

Texto: Romanos 11:11-16

Idea central: Dios no desecha para siempre ni castiga sin misericordia: su placer no está en herir (cf. Lamentaciones 3:31-33). Más bien, su propósito siempre es bueno y de bendición para los hijos de los hombres, y Él no olvida su pacto.

Lecciones particulares: Ahora, ¿por qué endureció Dios a Israel? ¿Fue que “cogió un pique” con ellos y los endureció para poder destruirlos tranquilamente? (v.11a)

—  ¡No! Dios permitió que Israel se descarriara para que a través del acto de provocarles a celos (cf. 10:19), la salvación y elección llegara al resto del mundo.

—  La caída de Israel significó bendición para el resto de la humanidad (v.12a), reconciliación del mundo con Dios (v.15a). Sin embargo, esto no quiere decir que ellos están excluidos definitivamente (v.15b; cf. vv.1-6).

—  De hecho, el día en que suceda la re-admisión colectiva de la nación de Israel, habrá una bendición mucho más grande para el mundo (v.12b; cf. vv.25-27), tanto que es como el producir vida de entre los muertos (v.15b).

—  Sabemos que ocurrirá esta re-admisión del Israel colectivo porque Dios es fiel: la infidelidad de Israel no anula su intención original (cf. 2 Timoteo 2:13). Si Dios separó a Abraham, la raíz, para sí, dándole promesa de comunión, un día Él completará lo que comenzó (v.16).

—  Nuestro pensamiento y  acciones, por tanto, para con los judíos, incluso no tratemos con ellos directamente, deben tener la finalidad de producir en ellos el deseo de tener una relación con Dios como la que nosotros tenemos, de modo que ellos también sean salvos (v.14).

Preguntas de introspección: ¿Cómo este estudio de caso puede ayudarnos a procesar eventos como el nazismo, en los que el pecado corre rampante? ¿Cómo puede ayudarnos a entender el propósito de Dios al permitir que otras personas (incluyendo cristianos) pequen contra mí? ¿Cuál debe ser mi actitud y reacción, entonces, cuando me encuentre en una de esas circunstancias? ¿Cómo debo pensar de Dios al considerar estos temas? (Ver Romanos 9:14-26)

Cuando piensas en los judíos, ¿qué ideas y sentimientos hay en mi corazón? ¿Cómo cultivas un corazón similar al de Dios para con ellos? ¿En qué maneras prácticas puedes cultivar tu relación con Dios como para que un judío, quien tiene la ley y el linaje, diga “Wow… Ojalá yo pudiera tener eso”? ¿En qué maneras puedes vivir de tal modo que un judío vea tu vida y diga “Wow…Ojalá yo pudiera caminar con Dios en esa santidad”?

Historia sugerida: Historia de José y la provisión de Dios (Génesis 37:14-28; 41:38-44; 45:1-8; 50:18-21).

Romanos 5:15

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DIOS ES QUIEN ELIGE… DIOS ES TAMBIÉN QUIEN ENDURECE 2

Texto: Romanos 11:7-10

Idea central: Nuestro corazón es endurecido cuando Dios nos entrega a nuestros deseos y emociones desenfrenados, de manera que no podemos apreciar su gloria ni hacerle caso a sus palabras.

Lecciones particulares: ¿Qué podemos aprender acerca del endurecimiento del corazón?

—  Aunque en el ámbito puramente humano podemos decir que uno mismo se endurece contra Dios, si tomamos en cuenta la visión más exhaustiva, Dios es quien lleva a cabo el endurecimiento (v.8a).

—  “Endurecimiento” significa tener ojos que no pueden apreciar la gloria de Dios (v.8b; cf. Romanos 1:19,20) y tener oídos que no pueden escuchar su voz (v.8c; cf. Ro. 1:21,25). No significa salir de en medio de los que adoran a Dios; significa estar en la presencia de Dios y no poder percibirle (v.8a).

—  La manera en que este endurecimiento sucede es que aquello en lo que uno se apoya, en lo que uno confía y se deleita, se convierte en una trampa, enredándonos y enamorándonos (v.9a), oscureciendo nuestros ojos para que no podamos ver la realidad más allá (v.10a). El endurecimiento sucede cuando nos enfocamos tanto en algo que se convierte en una interferencia en el camino a Dios (v.9b).

—  En otras palabras, el endurecimiento del corazón es lo que sucede cuando Dios entrega a una persona a sus propios dioses, cualesquiera que estos sean, convirtiéndolo en un esclavo de sus pasiones y deseos (v.10b). Es la retribución, el pago obtenido (v.9b), de la labor de desechar a Dios y darle su lugar a cualquier otra cosa en nuestras vidas (cf. Ro. 1:23,26,28).

Preguntas de introspección: Nuevamente, ¿es Jehová un dios domesticado, o reconocemos que Él es indomable? ¿Cómo podemos congraciar el hecho de que Dios es justo (por tanto, con derecho a juzgar) con el hecho de que Él es quien endurece (ver lección 5.4)?

¿Has considerado con sobriedad lo que significa “estar endurecido”? ¿Entiendes que puedes estar endurecido en medio del pueblo de Dios, en medio de su iglesia, en medio de cristianos? ¿Qué evidencia tienes en tu vida de que aprecias la gloria de Dios? ¿Qué evidencia tienes de que escuchas su voz?

¿Qué cosas, legítimas o no, están distrayéndote de tu relación con Dios? Repasa la parábola del sembrador… ¿Qué aprendes acerca de la semilla que cayó entre espinos? ¿Qué pasos prácticos puedes llevar a cabo para disminuir la influencia del mundo y de tus deseos sobre ti y tu relación con Dios? Si Dios es quien endurece, ¿por qué debiéramos nosotros estar en guardia contra el endurecimiento?

Historia sugerida: Historia de Judas, el traidor (Lucas 6:12-16; Juan 6:67-71; 12:3-6; Mateo 26:6-16; 13:21-30; Lucas 22:47,48; Mateo 27:1-8; Hechos 1:15-20).